Disclaimer: Nada de Cars ni Cars 2 me pertenece; tampoco la maravillosa portada... ni la canción (ésta vez de Cobra Starship) a la que hace referencia el título, ni la de Arsenium a la que también se nombra por ahí x3. Todo esto es sin fines de lucro~.

Hey! Creo que se notará cuanto amo estas celebraciones C: (?).

»Aclaración&Advertencia: Bobas viñetas y/o OneShots sin mucha conexión alguna en la mayoría de casos, ya que variarán por el día; humanizado y... monstruoso & excesivo —más de lo normal— OoC por esta vez D'x... además de ser 'la continuación' del capítulo anterior~.

Sin nada más con que retrasarlos... ¡A leer!


#08:
En Año Nuevo.


Una vez lograda pasar la Navidad y ese merecido receso entre ambas fechas, no supo cómo es que se vio involucrado en la fiesta de Año Nuevo que patrocinaba uno de los tantos auspiciantes de la temporada de carreras. Pero no podía hacer nada más que beber mientras parecía querer hundirse en uno de los sofás que el gran salón tenía para sus invitados. Por más irónico que fuese, tal vez era mejor pasar desapercibido en esa noche que llamar la atención tras terminar haciendo algo extremadamente estúpido, y mejor que nadie Lightning sabía de ello.

—Y por ser tan maduro, es que beberé hasta quedarme dormido aquí mismo —se dijo, aún cuando su lengua estaba bastante trabada y sus palabras bastante arrastradas—. Cuando despierte será un año nuevo.

Para su suerte, si no habría la boca, no delataba cuanto había tomado ya, y ese era un motivo bastante aceptable como para permitirse sonreír ampliamente, haciendo de toda su expresión algo mucho más gracioso de ver aunque la mayoría estuviese al pendiente exclusivamente de sus propios asuntos.

Che cosa ci fai qui? —Dejándose caer a un lado suyo tras saltar por encima del sofá, pasó un brazo por detrás de sus hombros con total confianza y le miró con curiosidad—. Te estás perdiendo la diversión.

—Quizá prefiera quedarme aquí —comentó en medio de un bostezo, manteniendo la mirada aparte cuando el borde de la copa se apoyaba distraídamente sobre labios.

Stai bene, McQueen?

Entre asombrado y preocupado por su comportamiento, Francesco trató de comprobar algún indicio de fiebre en el rubio, llevando los labios hasta su frente luego de apartar algunos mechones con la mano libre. De no haber estado tan aletargado, posiblemente hubiese sido empujado apenas amagó a romper parte de la distancia que mantenían.

—Sólo estoy esperando que la hora pase —contestó, ignorando lo anterior y apoyando la cabeza en su hombro, como si estuviera cansado—. Hay demasiada gente feliz cuando se supone que trato de deprimirme… y casi no conozco a nadie de lo que están —terminó por explicar al verle, aunque un detalle captó profundamente su atención y evitó que siguiese con la lista de quejas que, durante aquellos minutos solo con la bebida, se había encargado de organizar en su dispersa mente.

—Conoces a Francesco, y eso no es algo que muchos puedan presumir —recordó con arrogancia al verle por el rabillo del ojo, totalmente cómodo y ajeno a lo que pensaba #95… hasta que él mismo se lo hizo saber al alejarse rápidamente—. Cosa succede?

— ¿Por qué demonios tienes una maldita marca en el cuello? —demandó saber, señalando el punto al mismo tiempo que afilaba la mirada sobre él.

—Debiste dejarla anoche. Tú también tienes una por…

Apartó de un manotazo la mano cuando llegó a rozar una parte visible de su cuello, más notablemente molesto que de costumbre. Comprendiendo un poco la situación —aunque no terminase de entender por qué la repentina rabieta del otro corredor—, dejó de reír y borró por completo su mueca burlona.

—Esa marca es de lápiz labial —declaró al aproximarse de nuevo, sólo que tomándolo por ambas solapas del blazer después de dejar la vacía copa donde no estorbase—, además de reciente y… del mismo color del rastro que te quedó en tus labios, sin contar en la manga de la camisa cuando debiste tratar de limpiarla.

Recomponiéndose rápidamente, el piloto echó la cabeza hacia atrás al comenzar a carcajear fuerte, aunque igualmente siendo opacado por la canción de «Bella bella» que seguía sonando por lo alto.

—Una fan se emocionó y Francesco trató de que no lo notaras, nada más —explicó con naturalidad al alzar los hombros, mas Lightning sólo frunció los labios en un mohín—. Non mi credi?

—Ni un poco —respondió neutralmente aunque, quizá, gesticulando de más cuando negaba con la cabeza sin desviar la vista de sus ojos caobas.

No obstante, el castaño parecía estar ligeramente entretenido con los celos de su novio… o lo bastante como para poderse tomar la situación con debida seriedad y/o la madurez de la que solía jactarse sólo por la pequeña diferencia de edad que se llevaban.

—Sabes que todo esto se puede resolver en la cama, ¿no?

Diciéndolo de esa forma tan sincera, creyó dar en el blanco cuando el #95 bajó la mirada, por lo que su sonrisa petulante volvió a asomarse por mucho menos tiempo de lo que se imaginó que duraría.

—Le dijiste lo mismo a la chica de antes, ¿no? —preguntó con un tono nasal que, claramente, Francesco no se esperó oír de él, ni en ese momento ni en esa fecha.

Scusi? —Quiso asegurarse, confundido y esperando que pronto Lightning alzase la frente en alto con alguna excusa para fingir que realmente no había pasado nada; sin embargo, eso no pasó.

Hundió el rostro en su pecho mientras su mano se deslizó hasta quedar colgando de la cadena con el relámpago que seguía usando el italiano, ocultando así parte de sus mejillas rojas y sus ojos bastante acuosos por si el juego de luces terminaba por jugarle en contra.

—Olvídalo —le gruñó sin tastabillar. Estaba tan molesto con él como consigo mismo: ¿cómo había pensado que el tomar tanto no lo haría ponerse bastante sentimental si Francesco era el que hacía una idiotez que lo avergonzaba o que lo arrastrase consigo?

—McQueen —llamó, aunque él pareció negar con la cabeza cuando reaccionó ante su voz—, perché credi sono tornato?

—Estoy bastante seguro de que el novio de esa chica debió aparecer, y por eso regresaste a molestarme antes de que te patearan el trasero —habló rápidamente entre bufidos que, aunque hizo difícil el distinguir cada palabra por todo lo que la situación acarreaba, Francesco las descifró de algún modo, fuese por costumbre, intuición o por algo más.

Ma, McQueen —insistió, revisando la hora en su rolex antes de rodearle con un brazo—, ¿acaso Francesco tiene el nombre de alguien más en su trasero?

Por más de que estuvo a punto de decirle rápidamente algo como «más te vale que no», terminó contradiciendo con lo segundo que cruzó su mente.

—En primer lugar: ni siquiera estás usando el uniforme que tiene la etiqueta esa.

— ¿Y este emblema no significa nada? —Inquirió soberbiamente cuando logró que Lightning volviese a verlo cuando pareció desistir un poco del mosqueo—. È più visibile rispetto alle hickeys…

— ¿Se supone que hagamos las paces sólo por eso? —indagó con torpe recelo, y un corto beso fue lo primero que obtuvo—. Aún no olvido que sigues teniendo rouge en el cuello y…

—Ahora tú también lo tienes —burló y, sin darle tiempo a reaccionar, aprovechó a tomarle una foto segundos después de dejar la marca sobre su cuello, además de manchar parte del cuello de su camisa con el mismo color sólo para hacerlo más evidente—. Felice Anno Nuovo, darling.

Happy New Year, stronzo.

Más calmado, inhaló; no obstante, el suspiro que exhaló fue interrumpido por el verdadero beso de año nuevo cuando las campanadas se hicieron sonar al ser pausada la electrónica música de ambiente. Por más de empezar como todos los demás de las demás parejas esparcidas por el lugar (de manera simple y corta), fue ganando bastante intensidad por toda la tensión acumulada antes y… por la libertad de la que gozaban por estar relativamente lejos de ellas, que casi era un crimen de desaprovechar.

Al menos, Lightning agradecía que esas cosas sólo fuesen una vez al año, aún cuando las lujosas y exclusivas fiestas en yates o terrazas valiesen la pena el sacrificar esas horas en las que podía hacer algo más productivo. Y claro, hablaba de la ebriedad extrema que sacaba a relucir su lado más vulnerable —por no decir amoroso, dulce e infantil, entre otras cosas que tampoco quería recordar ni aclarar— y no de los obvios beneficios que derivaban de la misma mezcla de alcohol de la que se estaba quejando mientras las explosiones de pólvora recibían el comienzo del año nuevo.

Sonrió, bastante conforme y torpe a la vez cuando le devolvió el abrazo antes de que con un disimulado gesto —siendo seguido de un susurro al oído que acentuó la intención de antes—, se fuesen alejando cada vez más de todos los demás presentes.

Sí... quizá, muy remotamente, Francesco tendría razón y las cosas sí terminarían por resolverse en alguna cama, para variar; porque en el sofá no podía permitírselo otra vez, y menos en público. Además, estaba el detalle de que por muy ebrio que estuviese, por el bien de su orgullo tampoco se lo haría saber nunca…aunque intuyese que el italiano ya estaba al tanto de todo ello.

«Como sea.»

Detalles, detalles.


Hey de nuevo! Otro final cutre para la colección x3... y para celebrar que la racha de 'En...' seguirá por unos días más BD (?).

Ya spoileé parte del tema de mañana (?) así que... atenerse a las consecuencias +w+ y rezad porque deje de destrozar temas explotables con tonterías como estas x3, ¡sacadas de nuevo antes de las 6 de la mañana, otro día que debo madrugar :'D!

LOL~, y sin nada más para decir... ¡Ciao-Ciao nvn7! & Grazie por leer~.