Capitulo 8: Oscurito y con Linternas.

Percy lo pensó el resto del día y se le ocurrieron algunas cosas. La canción de Will le había gustado en serio, por eso no pensaba dejarla por fuera. Aunque le tocara darle el papel a Annabeth. Seguro ella agradecería mantener su audición intacta. Tenía planeado hacerlo al día siguiente, pediría ayuda a Grover para prepararlo todo y entonces llamaría a Annabeth para que lo viera.

Además, como no era navidad todo tenía que salir bien… o eso asegura su cálculo en el cuaderno. Navidad era de mala suerte para él. La sorprendería, eso podrían apostarlo.

Tuvieron toda la comida lista cerca de la 6 de la tarde, su madre se distrajo mucho con tantas visitas. Si no, segura fuera terminado antes. Piper había llamado para que se apresuraran pues solo faltaban ellos. Llamaron un taxi y, sin saber exactamente como, hicieron que los recipientes de comida se organizaran perfectamente en el maletero del auto. Eran 14 personas las que comerían, seguro alcanzaba y sobraba, pero eso no era un problema. Sally Jackson se había esmerado cocinando y la comida olia delicioso.

-Nico subirá un par de kilos hoy- rio Rachel, mientras Will y Grover terminaban de arreglar todo.

-el pastel ira al frente- e rubio le dio el pastel a Grover.

-¿Por qué lo llevo yo?

-porque eres el único sátiro presente.

-eso es discriminación.

-ya niño cabra, entra al taxi- ordeno Racel, con diversión.

En los puestos del taxi se sentaron Grover, Will y Rachel. Percy seguía en la acera, con su madre.

-¿segura que no vienes?- Percy hizo un puchero, Sally sonrió.

-sí, Percy- ella le acaricio la mejilla- saldré a cenar esta noche con Paul- el añadió ojitos suplicantes al puchero, ella soltó una risita- además, no quiero que nuestra presencia arruine su diversión.

-¡qué mala excusa!- se quejó el pelinegro.

-los veré en navidad- Sally cambio el tema- les preparare una gran cena.

-¿con comida azul?

-mucha comida azul.

-de acuerdo- Pecy sonrió y abrazo a su madre con fuerza- te veré luego, mamá.

-hasta luego, hijo.

Percy se separó de ella y se subió en el asiento del copiloto del taxi. Comenzaron a alejarse, rumbo al departamento.


Percy, Grover y Will se cargaron la comida luego de bajar del taxi, mientras Rachel parloteaba sobre cualquier cosa. Trataban de tenerle paciencia, incluso el rubio, pero era difícil cuando estaban llevando tantas cosas y ella solo traía el pastel. Cuando al fin llegaron al piso 26 ellos ya no sentían los dedos y tenían frio, solo querían entrar, dejar la comida y tomar algo caliente.

Rachel toco el timbre y Piper abrió, la pelirroja entro y más rápido que inmediatamente la siguieron los tres muchachos, quienes dejaron la comida en la mesa y se dispersaron: Will y Grover a la cocina y Percy a su habitación.


El hijo de Poseidon entro a su habitación y se tiró en la cama, luego se levantó rápidamente, tomo su cuaderno y lo oculto antes de que a alguien le diera por husmear, como Will esa mañana. Aunque en esa habitación solo entraban Tyson y Annabeth. Y por esa razón, también, era urgente esconderlo. Él quería a Tyson, pero a veces era muy indiscreto y no quería que le preguntara sobre sus planes frente a Annabeth. Y ella menos aun ¡era una sorpresa! Metió sus notas en el último lugar donde Annabeth lo buscaría: en la parte de su equipaje donde guardaba la ropa interior.

Después de eso, más relajado, se acostó en la cama. Pocos minutos después tocaron la puerta y una mata de cabello rubio se asomó en el umbral. Annabeth entro en la habitación.

-hola- dijo ella en voz baja, él se sentó en la cama.

-hola- la miro confundido-¿pasa algo?

-eh…no- la muchacha no lo miro a los ojos- solo quería…pedirte disculpas por haberte corrido esta mañana. No era mi intención ofenderte, solo quería hacer algo para Thalia y tú eres algo desastroso. No quería que…

-sí, Annabeth, ya entendí- él le sonrió- no estoy molesto.

-¿en serio?

-en serio.

La rubia sonrió y se acercó para darle un beso a su novio. Un beso que se convirtió en 2, luego en 3 y así sucesivamente hasta que alguien no toco la puerta.

-ow, lo siento- dijo Leo al ver que interrumpía, luego sonrió con picardía- pero si quieren continúen.

"no es mala idea" reconoció Percy mentalmente, pero al ver que el hijo de Hefesto no se movía de su lugar decidió ponerse de pie, seguido de Annabeth.

-¿se te ofrece algo?- inquirió el pelinegro arqueando una ceja.

-oh, claro- Valdez sonrió como si nada-Thalia y Luke ya van a llegar.

La pareja asintió y siguió al muchacho hasta la sala.


Las luces se apagaron y los chicos se ubicaron tras los muebles para que no los vieran, menos Clarisse y Tyson; el no cabía tras ningún mueble y ella no quizo esconderse. Leo estaba encargado de encender las luces en cuanto la puerta se abriera y Thalia entrara.

Cerca de 10 minutos después, la pelinegra entro seguida de Luke.

-¡SORPRESA!- gritaron los semidioses al verla. Bueno, vieron su silueta pues la luz estaba apagada- ¡LEO!

-¡no es mi culpa!- exclamo el muchacho- no quiere encender.

Annabeth se acercó al interruptor y corroboro que, en efecto (o defecto), no encendía.

-se fundió el foco- diagnostico. Varios la miraron como diciendo "no me digas". Se giró hacia Thalia- feliz cumpleaños.

La hija de Zeus solo rio, bastante contenta. Decidieron organizarse como si fuera la fogata del campamento: movieron los muebles, tomaron comida y se acomodaron alrededor de la improvisada fogata, que a falta de fuego término siendo unas linternas señalando al techo.

Se sentaron en parejas, unos planes más románticos que otros. Se sorprendieron, gratamente, de ver a Luke y Thalia tan juntos y sonrientes. Los preferían así antes de peleados o con tenciones incomodas.

-¿Qué crees que paso?- susurro Annabeth a su novio.

-seguro les fue bien en su salida- el pelinegro se encogió de hombros. No pudo evitar fijarse en la ropa del rubio- ¿tiene a…Hello Kitty en el pecho?

-no…-ella trato de ver su ropa pero aún estaba muy oscuro. Lo dudaba- el no usaría eso…mucho menos en público.