Cuando una Sakura embarazada es secuestrada, Sasuke debe viajar no solo a través de los obstáculos para encontrarla, sino también a través de sus propios recuerdos. "¿Cómo sabes que la vas a encontrar?" "Porque ella es mi esposa." AU dentro del universo ninja.
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Esta historia no me pertenece, es propiedad de la maravillosa CertifyyedGoon. Ella la escribió hace ya algunos años y yo he decidido traducirla con los permisos correspondientes.
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Orígenes del nuevo Uchiha
Capítulo 8
Por CertifyyedGoon
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Llegaron a la frontera de la aldea, el miedo de Sasuke lo ayudaba a evitar el agotamiento, pero Sakura estaba aterradoramente silenciosa. No se movía ni un centímetro, apenas respiraba; su pecho se agitaba con rápidas sacudidas y luego se quedaba quieta por largos momentos angustiantes. Apenas podía soportarlo, se sentía tan indefenso cuando ella más lo necesitaba.
Podía sentir fuentes de chakra acercándose desde la aldea, redujo la velocidad para encontrarse con ellos intentando mantener la calma a pesar de los temblores nerviosos que sentía arrastrándose por su piel. Se estaba acercando al borde rápidamente, temía no poder cruzarlo a causa de los sellos en su cuerpo. Pero no podía saberlo con certeza hasta que finalmente llegará a la frontera y podría ser demasiado tarde.
La fiesta de bienvenida salió a saludarlo y se sorprendió al sentir el chakra rojo pulsante de Naruto entre ellos.
"¡Sasuke!" La fuerte voz de Naruto recorrió la extensión del bosque mientras los dos se apresuraban a encontrarse. "¡Sakura!"
"¡Está en trabajo de parto!" Bramó Sasuke, corriendo junto a Naruto hacia la aldea. Vio como este lanzo una orden al ninja que estaba cerca de él y luego el grupo se lanzó hacia la aldea más rápido de lo que Sasuke podría ir cargando a Sakura.
"¿Se encuentra bien?" Preguntó Naruto, su voz rota por la preocupación. Él había tenido dos hijos hasta ahora, por lo que conocía los dolores del parto. El hecho de que Sakura estaba completamente silenciosa lo asustaba.
"No lo sé."
Naruto miró la cara de Sasuke, las sombras y las líneas hacían que el Uchiha pareciera veinte años más viejo y mucho más frágil de lo que el rubio lo había visto antes. La mandíbula apretada en una línea dura, el pelo desparramado, una barba insipiente, pero sus ojos mostraban la vulnerabilidad de un niño, perdido y roto.
"Mi escuadrón va a traer a la anciana", dijo Naruto tranquilizadoramente. "No puedes pasar el límite con tus sellos, malditos sean. Entonces Tsunade vendrá a ti".
Sasuke negó con la cabeza. "No hay necesidad. Toma a Sakura y llévala a un hospital". Se detuvo en su carrera e hizo ademan de entregar su esposa a Naruto, aunque le dolía hacerlo. La seguridad de Sakura valía más que el estar allí para ella ahora.
"¡No!" Bramó abruptamente en sus brazos.
Naruto y el Uchiha se sorprendieron con su grito, el primero que había hecho desde el comienzo de su viaje.
Bajando la voz a un tono suave, con los labios cerca de su oreja le susurro "Necesitas un hospital".
Pero ella se agarró a las mangas de su camisa, mirándolo con ojos tan brillantes y llorosos que su corazón se rompió al verla. Él no podía recordar un solo momento en que ella pareciera débil.
"Por favor" ella respiró. "No ... no me hagas quedarme sin ti. No puedo hacerlo sola".
Sasuke sintió que las lágrimas se acumularon en sus ojos antes de que pudiera detenerlas, frunció el ceño para evitarlas caer. Miró al rubio, pero su amigo ya estaba llorando. "Está bien."
Tsunade llegó casi en el siguiente instante, corriendo por el bosque más rápido de lo que nunca la había visto moverse. Con su fuerza inhumana, ella arrebató a Sakura de sus brazos y la acostó en el suelo del bosque, colocando una almohada detrás de su cabeza. Puso una mano sobre la mejilla y el cuello de la pelirosa, le palpó el pulso y luego bajó a su vientre hinchado. "Tendrás que dar a luz ahora, pero viene más de mes y medio antes de lo debido". Ella sacudió su cabeza. "Oh, Sakura".
Sakura le sonrió a su maestra. "Ya sabes como soy." Sus ojos se cerraron y ella inclinó su cabeza hacia atrás.
"¿Estás adolorida?" Preguntó Tsunade, arrancando trozos de tela de su propia camisa y poniéndolos a su lado en una pila ordenada.
Asintió con la cabeza. "Yo ... no puedo gritar. Estoy demasiado débil ..."
Ella tenía razón. Incluso hablar parecía requerir un gran esfuerzo. A su lado, Sasuke se paseaba de un lado a otro, pasándose las manos ensangrentadas por el pelo. Se sintió casi loco por la preocupación. No podía soportar ver esto.
"¡Sasuke cálmate!" Tsunade ladró enojada. "Siéntate a su lado, ella te necesita".
Instantáneamente, él hizo lo que le dijeron. Naruto se sentó a su lado y le puso una mano reconfortante en el hombro. A pesar de su confusa agitación, se sintió agradecido con su amigo.
Pasaron unos minutos agonizantes con Sakura solo respirando pesadamente, su rostro cubierto con una ligera capa de sudor. Su piel parecía pastosa, sus ojos apagados y casi sin vida cuando podía abrirlos. A veces se encogía de dolor, jadeos cortos y pequeños escapaban de su boca, fue entonces cuando Tsunade tuvo que gritarle a su pupila para que recordara la respiración.
Al final, la antigua Hokage negó con la cabeza lentamente, mirando a Sasuke. "Esto no es bueno, Uchiha" dijo en voz baja "Sakura no tiene energía para dar a luz. Si seguimos así, morirán ella y el bebe".
"¿Y una cesariana?" Preguntó Naruto, entrando en pánico. "Tiene que haber algo-"
"Una cesariana la mataría más rápido", Tsunade lo interrumpió. "¡Ha perdido demasiada sangre bajo las manos de esos ... bastardos!" Ella se calmó y miró a Sasuke. "Puede que tengas que elegir, chico. Ella o el bebé".
Sasuke no dudó ni un milisegundo. "¡Sálvala!"
"¡No!"
Una vez más, la voz de Sakura los sorprendió a todos, débil y lastimosa, pero firme. El Uchiha sin embargo, no pensaba escucharla esta vez "¿Qué me importa un bebé que nunca he conocido! ¡Tú eres la que tiene que vivir! ¡Si te pierdo, no necesito un maldito bebé!" Gritó enojado.
Sus ojos se llenaron de lágrimas que cayeron por su rostro en un flujo constante. "Tú- no sabes lo que estás diciendo. Este ... nuestro bebé, Es el futuro de los Uchiha. Es tu legado, Sasuke. Lo que siempre quisiste".
Sacudió su cabeza rápidamente agarrando sus manos en las suyas y besándolas tiernamente. A su lado, Naruto y Tsunade estaban impresionados al ver tanta intimidad por parte del siempre brusco Uchiha. Él ni siquiera miró en su dirección, solo miraba a su esposa. " Tú eres el futuro de los Uchiha", susurró. "No necesito nada más. Incluso si el clan muere solo con nosotros, está bien. No me importa. Eres mi familia, Sakura".
La kunoichi de cabello rosado cerró los ojos, como si sus palabras la golpearan más fuerte que el dolor. "Por favor", suplicó. " Por favor, no mates a nuestro bebé. Puedo hacer esto. Cree en mí, Sasuke. Dame algo de tiempo".
Las lágrimas de Sasuke caían ahora, goteando ligeramente sobre las mejillas de Sakura. Estaba temblando, sosteniendo sus manos en las suyas como un ancla. Él no podría perderla. Su posesividad sobre ella dictaba que debería tomar el asunto en sus propias manos, dejarla inconsciente y salvarla, matar al bebé. Se encontró despreciando a su propio hijo, que como una sanguijuela estaba matando a su madre, chupando la vida de su preciosa esposa. Pero las manos de Sakura eran constantes, sosteniéndolo firmemente. Estaba siendo valiente otra vez, tomando el asunto en sus propias manos y aunque odiaba esto más de lo que odiaba a los hombres que les llevaron a esta situación, asintió lentamente. Él tenía que confiar en ella.
"Creo en ti", susurró, besándola suavemente en sus labios agrietados.
"Gracias", le susurró al oído antes de dirigir su atención hacia Tsunade. "Maestra, quiero que me des un poco de chakra. Puedo hacer esto, pero no tengo suficiente energía en este momento".
Tsunade pareció dudar, como si supiera lo que Sakura estaba haciendo mientras Sasuke no lo hacía. A este punto no le importó, tomó la mano de Sakura y le susurró al oído lo poderosa que era, cómo podía conquistar esto, cómo todos los Uchiha antes de ella estaban de su lado. Él creía que la mayoría de los hombres tradicionales hacía que los antepasados velaran por su prosperidad y les rezaba en silencio ahora para que de alguna manera le ayudaran.
El dolor comenzó a sacudirla como una hoja y mientras Tsunade le daba su chakra, los gemidos de dolor comenzaron a hacerse más fuertes cuando pujaba. Continuó durante horas, un proceso agonizantemente lento que Sakura pasó en su mayoría llorando, apretando la mano de su esposo con tanta fuerza que pensó que la rompería, pero lo soportó sin vacilar, olvidándose de sí mismo y susurrándole continuamente al oído.
"Nos tomaremos un largo descanso" decía "No vamos a dejar que me pongan en misiones durante un año. Me quedaré contigo todos los días". Continuamente besó su cabeza, sus ojos, sus orejas, sus dedos. Ayudó, lo sabía. Podía sentirla relajarse, recordar sus ejercicios de respiración y calmarse.
"Esto no puede continuar por mucho más tiempo", dijo Tsunade mientras el sol comenzaba a ponerse detrás de las líneas de árboles. "Sakura no sobrevivirá a la noche. Tenemos que-"
"¡No!" Sakura jadeó. "Un poco más. Puedo… ¡Ah, puedo hacer esto!"
La joven apretó los dientes y comenzó a gritar más fuerte.
"¡Una cabeza!" Tsunade gritó alegremente. "¡Aquí está!"
Con otro grito final, Sakura cerró los ojos y se calmó, cuando sus gritos cesaron, comenzaron los de otro. Fue un grito pequeño, agudo y precioso. Sasuke nunca olvidaría el sonido de su primer hijo, sano y rugiente con la vida en manos de la ex Hokage.
"¡Un niño!" ella proclamó, envolviéndolo con la ropa que una vez había estado usando.
Pero Sasuke arrastró su atención de su hijo a su esposa, que yacía inmóvil, pálida y fría. "¿Sakura?" susurró, aterrorizado.
Pasó un momento.
Luego otro.
"Sakura"
Ella no se movió.
El corazón de Sasuke se quedó sin vida.
Naruto no se movió.
Los gritos del bebé fueron el único sonido.
"Sakura" Susurro apretando sus manos, acariciándole el cabello. "Sakura, no te atrevas".
Gradualmente, él bajó una mano hacia su pecho, queriendo sentir un latido del corazón, temiendo, temiendo, temiendo. Si ella estaba muerta, él se uniría a ella. Si ella estaba muerta, su bebé tendría un zombie como padre, Sasuke maldeciría al clan Uchiha, su propia vida. No le importaría vivir. Si ella estaba muerta, él también estaría muerto.
"Sakura"
"Estoy despierta." Parpadeó y abrió los ojos, las pestañas revoloteaban perezosamente. La había escuchado decir lo mismo y hacer el mismo movimiento en los días de ocio cuando ambos no tenían misiones. Ella se estiraba y se ponía encima de él, preguntándole qué quería desayunar con un delicioso beso. "Un niño", susurró ella, llevándose una mano a su mejilla. "Espero que él tenga tus ojos".
Sasuke acerco su frente a la suya, sus hombros temblaban mientras rompía a llorar. Vio las lágrimas caer sobre las mejillas de Sakura mientras ella le sonreía, todavía débil pero ya el color volvía a su rostro una vez blanco. Ella se veía hermosa. "Sasuke" susurró, besándolo "Gracias por creer en mí".
Él extendió sus manos temblorosas y la envolvió en un gentil abrazo, sollozando como su propio hijo aún sostenido por la ex Hokage. Finalmente había terminado, él podría quedarse con ella. Sus pecados, aunque horribles, no fueron suficientes para que el destino le quitara a su esposa. Él podría quedarse con ella.
Tsunade se aclaró la garganta, las lágrimas corrían por su rostro mientras trataba de decir con impaciencia: "Bueno, tenemos un bebé aquí sin nombre. Vamos, ustedes dos".
Naruto también lloraba, frotando sus manos sobre sus ojos repetidamente. "Déjalos en paz, vieja bruja. Trabajaron duro para esto".
"No" dijo Sakura, besando la frente de Sasuke y luego volteándose hacia Tsunade "Ya sé un nombre para él".
Sasuke la miró perplejo mientras ella le sonreía maliciosamente.
"Taka. Ese es un buen nombre como cualquier otro. Será como un águila, el primero de los Nuevo Uchiha, volando sobre la estupidez de sus padres". Ella rio. "Será el mejor ninja que el mundo haya conocido".
Sasuke asintió lentamente, sonriendo a la lógica de su esposa. "Supongo que, si hubiera sido una niña, querrías llamarla Hana", le susurró al oído.
Su sonrisa se amplió "Por supuesto."
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Seis años después.
"¡Taka! ¡Vuelve aquí!"
El pequeño niño de pelo negro y ojos negros aceleró, mirando detrás de él con miedo a su madre, que poco a poco lo estaba alcanzando a pesar de su formidable tamaño. Estaba a punto de estallar con otro bebé, pero eso no significaba que dejaría que su hijo se saliera con la suya. En sus manos había un kunai, uno de los de su padre, el cual consideraba demasiado afilado para poder jugar sin que papá estuviera allí. Y él estaba actualmente en una misión.
"¡Mamá, quiero jugar con esto! ¡No me haré daño!" gritó, saltando en el aire mucho más alto de lo que debería hacerlo alguien de su edad. Pero justo cuando él comenzó a elevarse, ella lo agarró por su sandalia y lo tiró al suelo sin remordimiento, quitándole el cuchillo de las manos antes de golpearlo.
Se sentó y rompió a llorar. "¡Owwwww!"
"Oh, no seas un bebé" bromeó Sakura, levantándolo en el aire con su fuerza inhumana y poniéndolo de pie. Con la manga de su camisa roja, le frotó un poco la suciedad de los ojos. "Dime, Taka, ¿Lloran los Uchiha?"
Él asintió con la cabeza, su pequeña cara roja y húmeda con lágrimas calientes. "¡Sí! Estoy ... ¡Estoy llorando! ¡Y soy un Uchiha!
Ella no pudo evitar echar la cabeza hacia atrás y reír. Su hijo era un caso especial. No le importaba lo que otros pensaran de él, ni siquiera sus propios maestros a veces. Taka tenía una salvaje vena rebelde que Sakura temía era de su padre, aunque él lo usó para desafiar todas las tradiciones previas de lo que debería ser y lo transformó en una herramienta para convertirse en lo que él quería ser. Sakura amaba a su hijo por eso. Parecía simplemente que no le importaba que los Uchiha alguna vez fueron conocidos como individuos solemnes y ambiciosos. Sin embargo, pensó con una sonrisa astuta, eso podría deberse a que Taka pasó mucho tiempo con la segunda hija de Naruto, Kushina, que tenía el pelo rubio encendido y energía suficiente para rivalizar con la de su padre en su adolescencia. Podía sentir que los dos se volvían extraordinariamente cercanos a pesar de sus personalidades antes opuestas. Ahora eran casi clones el uno del otro, aunque Kushina siempre sería más salvaje.
"Bien" dijo Sakura a su hijo, frotándole el pelo. "Se te permite llorar en casa. Con mamá y papá. No lo hagas afuera, ¿sí?"
Él asintió en serio. "¡Kushina dice que los hombres que lloran son bebés! ¡Pero solo lloré frente a ella una vez y ella también estaba llorando!"
Sakura puso los ojos en blanco. "Sí, el momento en el que los dos quedaron atrapados en el tifón fuera de la ciudad, lo recuerdo. Los dos también lloraron cuando los castigué. ¡Nunca más salgan de la ciudad!" Y pellizcó su mejilla, haciéndolo retorcerse aún más.
"¡No pellizques!" gritó, tratando de pellizcar a su madre también, pero ella fue demasiado rápida para él, atrapándolo por sus pequeños brazos y abrazándolo, haciéndole cosquillas.
Estaban en su patio, en el que años atrás Sakura había sido sacada de su casa cuando estaba embarazada de Taka, pero ella rara vez pensó en eso, apenas recordaba nada de eso. Todavía amaba el patio como el mejor lugar de la casa, especialmente porque era perfecto para jugar con su pequeño niño. Su hijo se estaba volviendo más fuerte cada día, ya era un prodigio en su clase y ascendía rápidamente por la escalera de la jerarquía ninja, aunque Sasuke lo mantuvo intencionalmente con niños de su edad, sabiendo el daño que le había hecho a Itachi crecer demasiado rápido. Ahora el niño reía tontamente y actuaba con despreocupación, sin un solo matiz de la seriedad de su padre o incluso de su abuelo dentro de él.
Taka y Sakura retozaron en el patio, persiguiéndose el uno al otro (Sakura era más lenta por lo embarazada que estaba y Taka se aprovechaba de su velocidad reducida entre risitas) aunque finalmente ella comenzó a cansarse. Sin embargo, no se dio por vencida, tratando de atrapar a su hijo, que parecía feliz de bailar fuera de su alcance, agitando las manos en una ligera burla.
Estaba tan involucrado con su madre que no sintió una presencia detrás de él hasta que lo envolvió en un duro abrazo, aplastando su pecho. "¡Ah!" Taka gritó sorprendido, tratando de alejar a su padre. "¡Papá, déjame ir! ¡Estoy jugando con mamá!"
"Estás siendo cruel con tu madre" dijo Sasuke con voz firme, mirando preocupado a la jadeante Sakura, que estaba sonriendo a pesar de su cansancio. "¿Qué te dije sobre ser bueno con ella mientras estoy fuera? Ya sabes lo cansada que está ahora".
Taka miró a los ojos serios de su padre y luego bajó la cabeza en señal de disculpa. "Lo siento, mami".
Sakura se rió. "Aw, Sasuke, no seas malo con tu hijo". Se acercó a su marido y le dio un largo beso en los labios. "Te extrañamos."
La cara seria de Sasuke se fundió en una amplia sonrisa mientras levantaba juguetonamente a su hijo en el aire. "Está bien, está bien", dijo riéndose. "¿Lo hiciste bien en la academia?"
"Sí, sí", gritó el niño mientras volaba en el aire, sin miedo a pesar de la altura a la que ascendió. Sasuke era tan experto con su niño pequeño como lo era con todo y lo manejó con facilidad. Al principio, Sakura había estado en contra, pero ver lo mucho que Taka amaba fundió su resolución. (Eso solía suceder mucho cuando la miraba con los ojos de Sasuke.)
Taka se echó a reír y su padre lo levantó. "¡Papá, quiero mostrarte algo!" él lloró abruptamente. Se retorció para que lo bajaran, lo cual Sasuke hizo después de un tiempo. "¡Vamos vamos!" Taka empujó, agarrando las manos de su padre en las suyas mucho más pequeñas, lo arrastro fuera del patio, hacia el lago que estaba justo al sur de su casa.
El muelle crujió un poco bajo los pies descalzos de Taka y Sasuke pensó por un momento que tendría que remodelarlo antes de que fuera demasiado viejo y peligroso para caminar. A su hijo no pareció importarle, corriendo delante de sus padres a toda velocidad y deteniéndose justo al final del camino de madera, por lo que sus dedos se inclinaron sobre el borde y se reflejaron en el agua estancada.
"¿Estás mirando? ¡Tú también mami!" gritó, terriblemente emocionado.
"Sí, sí, continua" dijo Sasuke con una sonrisa "¿Sabes lo que está tramando?" Pregunto mirando a su esposa.
Ella sacudió su cabeza. "No tengo idea. Aunque ayer dijo que tenía algo que quería que viéramos cuando volvieras".
Sasuke volvió su atención a su hijo y sintió una hinchazón de orgullo al ver su camisa negra con el escudo Uchiha audazmente sobre su espalda. Su hijo era fuerte y capaz. Tenía la bondad de Sakura, como esperaba y su propia fuerza, junto con la línea de sangre Uchiha que fluía por sus venas. Tal como dijo su esposa el día en que nació, Taka podría convertirse en el mejor ninja de todos los tiempos.
Taka se tensó, sus manos volaron arriba y abajo, formando sellos en rápida sucesión y Sasuke reconoció el jutsu inmediatamente. Luego se llevó los dedos a los labios, una bola de fuego rugió de su boca tan grande y caliente que el agua comenzó a hervir debajo de ella. A su lado, Sakura jadeó y rio encantada, pero Sasuke no podía moverse, golpeado tan repentinamente por la nostalgia. Había realizado el mismo jutsu para su propio padre en este lugar hace muchos años atrás.
La bola de fuego finalmente se disipó y el niño se volvió hacia sus padres, con los ojos llenos de suspenso, esperando el reconocimiento.
Sasuke se acercó a su hijo lentamente, sabiendo que lo que dijera aquí se quedaría en su mente para siempre. Al principio de ser padre, juró nunca dejar que Taka tuviera ninguna duda de su amor por él. Levantándolo en sus brazos, lo abrazo fuertemente y susurró en su oído: "Ese es mi hijo. Ese es mi hijo".
Taka se echó a reír y rebotó feliz, complacido con la respuesta; luego corrió hacia su madre para recibir igualmente amorosos abrazos de ella, aunque ella también lo colmó de besos. Sasuke miró a su familia, su esposa y su hijo riendo felices en su casa. Verdaderamente eran los Nuevos Uchiha y tenía la sensación de que serían mejores que cualquier Uchiha antes.
El fin.
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Lamento tanto haber retrasado este capítulo.
Quiero recordarles que este es un AU y la autora lo escribió mucho tiempo antes del Gaiden por eso Sasuke y Sakura tienes un hijo y Naruto tiene una segunda hija llamada Kushina casi de la misma edad de Taka.
Si no quedó claro, Sakura nombro Taka a su hijo porque para ella ese nombre tiene mucho significado, por sus misiones con Sasuke en el escuadrón Anbu; especialmente esa en la Tierra del Cielo, que al final los unió.
Por último, hay un EXTRA. Una pequeña historia posterior al nacimiento de Taka, bastante linda que prometo no demorar tanto en publicar.
Muchas gracias por los seguidos, favoritos y por las personas que dejaron sus comentarios.
