A/N: Disculpen si he tardado mucho pero estoy de vacaciones y casi no me
queda tiempo de escribir, aunque prometo tratar de hacerlo más seguido.
8. Razones para odiar
Luz despertaba de aquel largo sueño en que había entrado después que Clef le diese aquella extraña pócima verde. Dentro de aquel cuarto oscuro no se escuchaba nada. Ella no tenia ninguna moción del tiempo.
"¿Qué hora será?" pensó, entonces se levanto de la gran cama y salió del cuarto con rumbo no definido. "Nadie, no logro ver ni escuchar a nadie. Tampoco siento a Lucy. algo extraño esta pasando aquí." De repente mientras caminaba en su interior escuchó un grito de Lucy.
-¡Madre!- gritó para si misma. "Algo le esta pasando" pensó y comenzó a correr por el largo pasillo tratando de encontrar a alguien.
En el gran salón Clef recuperaba la esperanza al ver como la barrera iba desapareciendo lentamente. "¿Dónde estará Marina?" se preguntó. En la burbuja apareció la imagen de Marina cayendo sentada en la grama, Anais corría a ella. "Está bien" pensó, entonces vio que Karma se acercaba a Marina. "Karma cumpliste tu promesa, gracias amigo. ¿pero que será de Lucy? ¿Latiz habrá llegado hasta donde ella esta?".
En la burbuja comenzó a aparecer poco a poco la imagen de Lucy inconsciente, Liarna la amenazaba con una espada y acercaba cada vez más está a su cuello. Cuando Clef iba a exclamar algo escuchó la voz de Luz gritar.
-¡Madre!- entonces Luz corrió hasta donde estaba Clef lo tomó por la ropa y le gritó -¡Dime donde demonios esta Lucy, ¿donde es ese lugar?!
-Ella está a las orillas del volcán pasando las islas flotantes- le contesto. Luz lo soltó inmediatamente y salió corriendo, en ese momento Clef la detuvo -¡Espera Luz!
Luz se dio la vuelta y preguntó -¿Qué es lo que quieres?
-¿Cómo piensas llegar allá a tiempo?- le preguntó.
Luz se quedo en silencio puesto que no sabía como lo haría.
Viendo el espejo Unmei moría de la cólera al ver a sus criaturas destruidas. Detrás Leibac se mantenía sereno y en silencio. Nova se acercó a este al verlo con tanta calma.
-Ahora son dos las que despertaron su magia mi señor- le dijo.
-Lo sé, y espero que pronto sean las tres, para así demostrarle a este pueblo y al idiota de mi hermano que ni sus guerreras mágicas pueden contra mí. Además, no sería divertido si todo fuera demasiado fácil.
-No lo entiendo- le dijo Nova intrigado por las palabras de Leibac.
-Ni lo harás nunca. mi noble criatura- le dijo Leibac con dulzura, luego se levantó y se dirigió a Unmei- ve ahora niña y despierta a la última de las guerreras. primero atrapa al príncipe, su amado, y luego ve donde ella está, les enviaremos una amiga para que las salude mientras tanto.- dijo regresando su mirada a una de las cataratas que se abría.
Nova se acercó a Leibac y en tono bajo le dijo - No la envíes aún, ella no está preparada para verlas.
-¿Entonces quieres ir tu?- le dijo mientras le hacía un señal a la imagen que se acercaba para que se detuviera.
Nova hizo silencio por un momento. No quería lastimar su querido Cephiro, la tumba de su señor, pero le debía la vida a Leibac y por ello había prometido servirle siempre. -Si mi señor, yo iré- contesto haciendo una reverencia.
Unmei se acercó a Leibac mientras Nova desaparecía entre las sombras. Yeica también se acercó a Leibac, los dos lucían molestos por la decisión que él había tomado al enviar a Nova.
-¿Confías en él?- preguntó Unmei.
-Si, esa misma pregunta me hago. ¿Por qué lo envías a él en lugar de enviarme a mi? ¿Es acaso que no crees que puedo acabar con esas niñas?- le dijo Yeica.
-Se equivocan mis niños. Porque los conozco sé que acabarían con ellas. pero no quiero eso, no aún al menos. Su momento llegará no se preocupen, por ahora Unmei ve y haz lo que te dije, pero ten cuidado, no te propases con el príncipe, no deseo que muera. todavía.- les contestó calmado.
Unmei hizo una reverencia y salió del cuarto dejando a Leibac y a Yeica frente al espejo. Leibac miró fijamente a Yeica y le dijo: - Ve a descansar, necesito que estes fuerte para esta noche, quiero más criaturas en Cephiro y necesito que el bosque crezca hasta que cubra casi todo el planeta.
-Si mi señor- le contestó y salió de la habitación.
Cuando Yeica dejó completamente el salón Leibac miró hacía una catarata - Estamos solos. ¿quieres salir?
Liarna se agachó, siempre apuntando con su espada a la yugular de Lucy. Al ver que no reaccionaba se acercó para escuchar la respiración de esta. "Está inconsciente, si la mato ahora no sentirá nada" pensó. Después de unos minutos se levantó "Pero si dejo que te levantes tal vez no pueda matarte", entonces con cólera y lágrimas en sus ojos levantó su espada para darle una estocada a Lucy.
-¿Por qué lloras si lo que quieres es matarla?- se escuchó una voz que salía de entre los árboles - Liarna conociste bien a tu hermano y sabes que si se dejo matar por ella es porque vio algo especial en su corazón.
-¡Latiz!- gritó.
-Si Liarna, soy yo. tu hermano.
Liarna se dio la vuelta y sus ojos se llenaron a un más de lágrimas - No eres mi hermano. Tu no hiciste nada por salvarlo y por eso ¡También te odio a ti!- gritando esto se agachó rápidamente y recogió a Lucy del suelo, poniéndola entre ella y Latiz, al mismo tiempo que la amenazaba con la espada. -¿Quieres saber lo vació que se siente un corazón cuando le han quitado lo que más vale para el?
-¡Noooooooooo! ¡Liarna detente!- le gritó Latiz.
De atrás de Liarna un rayo la golpeó, esta cayó al momento en el suelo soltando a Lucy.
-Te lo dije una vez y te lo repito ahora, no dejaré que la mates.- le dijo Luz.
Latiz corrió para tratar de alejar a Lucy de Liarna pero está formó una gran esfera de energía que comenzó a rodearlas. -¡No! Por mi hermano. por Águila no dejaré que me venzan.- Liarna estaba apoyada sobre una de sus rodillas, sus ojos estaban llenos de cólera y lágrimas. -Tu bruja. ¡Alejate de miiiiiiiii!- gritando esto lanzó un rayo oscuro a Luz. Esta grito y salió despedida golpeando con su cuerpo un árbol el cual al momento se partió en dos.
-¡Luz!- gritó Latiz.
En esos instantes Lucy comenzó a abrir sus ojos - ¿Qué me sucedió?
Liarna de dio cuenta de ello y con fuerza la pateo estrellándola contra la barrera que había formando, esta le dio una fuerte descarga a Lucy dejándola inconsciente de nuevo. - Y a ti no se te ocurra levantarte.
Latiz estaba sorprendido por la actitud y la forma de actuar de Liarna -Liarna, ¿tanto puede hacer el odio en ti? Tu no eras así. eras una niña dulce.
Liarna levantó la vista y entre dientes contesto - Era una niña dulce con un hermano al que amaba mucho.
Las aguas se abrieron y de las sombras salió una mujer cuyo rostro se escondía tras una mascara, su mirada lucía perdida y vacía, como una fuente sin nada dentro.
-Acércate, vamos. ven- Leibac la llamaba tiernamente, como si llamase a una niña - Hoy te daré otra lección.- esta se acercó tímidamente- Te enseñaré los diferentes motivos que existen para odiar. ¿Ves la imagen que se demuestra en el espejo?- le señalo el espejo frente a ellos, la mujer asintió con la cabeza.- Allí esta el ejemplo de uno de los casos.
En el espejo se reflejaba la imagen de Liarna dentro de la gran esfera de energía roja y negro. Esta caminaba y salía de la esfera dejando a Lucy dentro.
- Sabes que él era todo lo que tenía. Nos conociste. ¡Eras su mejor amigo!- cuando gritó esto dio un gran salto y chocó su espada contra la de Latiz. Al momento dio un giró intentando hacerlo perder el balance pero este saltó y se alejó de ella.
-Liarna, no quiero lastimarte. por el aprecio que le tuve a Águila y por el aprecio que te tengo a ti.
-Pues que poco te duró el aprecio por mi hermano ¿Sabias que estaba muy enfermo? ¿Sabias que los doctores le dijeron que moriría si hacía ese viaje? ¡Lo sabias¡
En ese momento los recuerdos comenzaron a invadir la mente de Liarna.
"En la última cita con el doctor se lo dijeron:
-Tiene una clase muy rara de infección en las vías respiratorias. Un viroide que no habíamos visto antes, pero que con estudios y algunos tratamientos de prueba sé que su condición mejorará, sólo que tomará tiempo.
Águila se ponía la camisa mientras el doctor le decía estas cosas, yo me mantenía atrás sin decir nada, hasta ese momento.
-¿Entonces la enfermedad de mi hermano se puede curar?
-Claro. Sólo es cuestión de tiempo.
-No tengo tiempo- dijo mi hermano fríamente.
-Pero ¿cómo?- dijo el doctor al instante.
-Me asignaron como comandante de la misión a Cephiro y partiremos en poco tiempo.
-Pero si no se trata rápido moría en pocos días y probablemente si hace ese largo viaje su tiempo se acorte.
Águila no le dijo nada y salió del cuarto sin escuchar las razones del doctor, yo salí tras de él.
-¡Águila! Hermano. ¡Detente!- le grite. Este se volteó y me sonrió.
-Liarna todo estará bien. Te prometo que no me moriré sin ver tu hermosa sonrisa de nuevo. ahora sonríe ¿si?
-Hermano.
Yo sólo hice lo que él me dijo. Al poco tiempo la nave despegó, hablé con Geo y le hice prometerme que traería a mi hermano de vuelta. Entonces lo vi partir y fue la última vez que miré la sonrisa de mi hermano."
-¡Ahora estoy sola y eso es por tu culpa. y por ella. por protegerlos!
-Eso es cierto, pero entiende que no tuvimos la culpa. que él lo hizo por su noble corazón y porque él así lo eligió.
-¡Pero por ustedes me quede sola!- gritó y le lanzó una gran cantidad de rayos oscuros. Latiz logró esquivarlos pero la explosión lo envió lejos y al caer el se dislocó el hombro.
Latiz gritó del dolor pero se levantó al momento.
En el salón Leibac continuaba hablando con la mujer.
-En este tipo de odio la persona no entiende de razones, sólo siente una cólera interna por su situación actual y busca culpables. Siente que alguien debe ser responsable de todas sus desgracias y toma como motivo de vida castigar a estas personas. Los que siente este tipo de odio son fácilmente manipulables y generalmente se les reconoce por ataques de cólera y actuaciones violentas. Tienen arranques. Por lo general este tipo de odio no trae buenos resultados porque quien lo siente termina frustrado, ya sea porque no logró su objetivo o porque al lograrlo perdió el único tren que movía su existencia. Pero veras, de vez en cuando es conveniente rodearte de las personas que tienen este tipo de odio. tienen mucha energía.
Liarna comenzó a caminar hacía Latiz, el cual en esos momentos regresaba su hombro a su lugar con mucho dolor.
-Ven acá Latiz, el dolor apenas comienza.
Paris continuaba con Caldina y Ráfaga, en ese momento se encontraban en un poblado el cual aún no presentaba ninguna señal de ataque, ellos ayudaban a los soldados a organizar a las personas quienes recogían víveres y algunas de sus pertenecías para comenzar el viaje hasta el castillo.
-¿Cómo los llevaremos hasta el castillo?- preguntó Caldina.
-Yo lo arreglaré- respondió Paris. Entonces levantó los brazos y empezó a trazar en el aire una serie de símbolos mientras conjularaba un hechizo- æß??? ¡Aparece bestia! æß???- Al momento una gran bestia con cuerpo de dragón y cabeza de halcón apareció frente a ellos. -Pero es muy pequeño aún- hizo silencio y cerró los ojos, trazo nuevamente símbolos en el aire al tiempo que decía- ???? ¡Crece! ????- La criatura comenzó a crecer hasta que no cabía en el claro de bosque donde estaban.
La gente al ver el acto dejo de recoger sus cosas y caminaron hasta donde estaba la bestia, sabían que el momento de su partida había llegado.
-Guru Clef les ha enseñado muy bien muchacho- le dijo Ráfaga.
Paris sonrió por el halago luego agregó -Pero Ascot sigue siendo mejor que yo -_-
- Y ni hablar de Karma :P- agregó Caldina al momento.
-Ummmmmmmm. -_- - Paris no tenía muy buena cara por el comentario.
-Creo que mejor me cayó -_-U.
Ráfaga se acercó a la gente y organizó a los soldados para que subieran a las personas a la bestia que Paris había convocado. En cuestión de horas todos estaban arriba.
-Será mejor que no vayan solos, en caso que el hermano de Guru Clef quiera atacarlos.- dijo Paris.
-Tiene razón príncipe- le dijo Ráfaga.
-¿Quién irá?- preguntó Caldina.
-Creo que ustedes dos deberían ir, mientras tanto yo iré a donde la gente de Cyzeta para que nos ayuden- les dijo Paris.
-No crees que al ser yo de Cyzeta será más fácil que hable con ellos -_- - dijo Caldina.
- No creo, recuerda que soy el príncipe-_-, lo verán con mayor seriedad.
-Ummmmmm
-Caldina el príncipe tiene razón, él con el cargo que tiene debe ser quien hable con la gente de tu planeta. Es su responsabilidad.- le dijo Ráfaga.
Caldina dio un gran suspiro- Esta bien. esta bien. pero quería ver como esta mi gente. ni hablar. entonces vamonos Ráfaga que el tiempo apremia. y tu muchacho. cuídate ¿si?
Paris sonrió- Si Caldina.
Los dos jóvenes subieron a sus criaturas y le alejaron del poblado junto con la gente que había sido evacuada. Atrás de ellos Paris se despedía con la mano levantada "Tengo que apresurarme, no sabemos cuanto tiempo tenga Cephiro" pensó.
Escondida entre los árboles estaba Unmei con una sonrisa malévola esperando que Paris pasará por donde ella se encontraba.
En el espejo la imagen cambiaba, ahora se reflejaba un claro de bosque y a Paris subiendo en su caballo. También se veía a Unmei escondida entre las ramas de un árbol.
-Existen los que no tienen motivos para odiar, pero entonces toman los de otros; por lo general toman las razones de amigos, familiares o personas muy allegadas a ellas o las cuales tienen muchas influencias sobre ellas. Por lo general son obedientes y sienten mucha envidia de los otros seres cercanos a estas personas que les dieron los motivos, esto es porque sienten que pueden quitárselas y se quedarían sin saber que hacer por ellos mismo. Buscan tener personas parecidas a ellas en el grupo pero que tengan una personalidad más débil que las suyas propias. Tratan mal a todos y siempre están como perros falderos. Ellos siempre harán lo que tu quieras.
La mujer escuchaba con atención a Leibac. Su cerebro vacío era como una esponja que absorbía todo lo que su maestro le decía. Se mantenía callada porque no sabía como preguntar ni que.
Marina respiraba de manera agitada, había utilizado mucha energía pero lo había logrado. Había salvado a la gente del pueblo y su magia ya estaba dentro de su corazón. Ella podía sentirla moviéndose con Seres, dentro de ella. Anais corrió hasta Marina.
-Marina lo lograste. despertaste tu magia amiga- diciendo esto la abrazó fuertemente.
-Anais ¿Cómo llegaste aquí?
-Vinimos con Lucy tras de ti cuando saliste volando tan repentinamente.
-¿Y dónde está Lucy?
-Para abrirme paso en la entrada ella chocó el cuerpo de Rayearth contra la barrera hasta quedar inconsciente.
-¿Y la dejaste sola? ¿Anais te volviste loca?
-No Marina, pero si no hubiese venido a ayudarte Lucy se hubiera enojado mucho conmigo.
Marina sonrió, sabía que su amiga tenía razón - Si, Lucy tiene un gran corazón.
Anais vio detenidamente a Marina y se dio cuenta que esta estaba herida- Marina estas herida, déjame curarte.
-Si pero no sólo yo estoy herida.- dijo mientras caminaba hasta donde Karma se encontraba con la gente. Anais camino detrás de ella. Cuando Marina llegó hasta él, le sonrió y dijo- Gracias por ayudarme y mostrarme que tengo otros motivos por los cuales luchar.
- De nada, sólo me hubiese gustado que una de las personas en las que pensaste hubiese sido yo.
Marina se sorprendió por el comentario y se sonrojó en el momento. Luego se dio la vuelta y le dijo a Anais- Cúranos a todos por favor Anais.
-Si- contestó esta levantó su mano, luego de un momento - Ehhhh -_-U Marina, yo aún no he despertado mi magia.
Marina en ese momento se transformo en su figura superdeformed y se fue de espaldas- Es cierto.
-No te preocupes guerrera mágica, yo puedo curarnos- dijo Karma y extendiendo su mano al frente, una energía azul como polvo comenzó a salir de su mano, esta se esparció por todo el lugar y curó las heridas de todas las personas que se encontraban allí.
-Ohhhh. usted también pude curar.- dijo Anais
-Pues claro, soy el mejor alumno de Guru Clef.- le contesto Karma.
- ¬_¬ Aishhhh, ya vamos con la modestia otra vez-dijo Marina al escucharlo.
Liarna corría hacía Latiz sosteniendo su espada con todas sus fuerzas, de la espada salían descargas de energía provenientes del cuerpo de Liarna. Con fuerza Liarna lanzó un golpe de su espada justo a la altura de la cabeza de Latiz, este la detuvo con su espada, en ese momento miles de descargas inundaron el lugar lo que provocó que muchos árboles se prendieran en llamas.
"Si no hago algo para detener a Liarna, Lucy saldrá lastimada"
Con fuerza empujó con la espada a Liarna haciéndola retroceder, Latiz levantó su espada y gritó.
-¡Relámpago!- y lanzó un gran rayo a los pies de Liarna causando que esta saliera despedida. Ella dio un giro en el aire y cayó como un gato sobre sus piernas.
-Latiz tus tretas no te servirán de nada.- al decir esto se dio cuenta de que Latiz había desaparecido, miro instintivamente hacía la esfera que aprisionaba a Lucy "Ella sigue allí" pensó, entonces dijo - ¿A dónde te fuiste hermanito?- Comenzó a caminar sin darse cuenta de que quien falta además de Latiz era Luz.
-Luz despierta, necesito que me ayudes. despierta- le decía Latiz al mismo tiempo que la agitaba.
Nova apareció en un claro a las cercanías del pueblo donde se encontraban Anais y Marina. "No quisiera hacer esto, pero." pensó, entonces comenzó a caminar, a medida que se acercaba un sentimiento extraño nacía en su corazón "¿Qué es esto que siento?... es como si estuviese sintiendo cólera. pero es una cólera débil. suave. mezclada con cierta culpa" se detuvo un momento y agitó la cabeza para deshacerse de esas ideas.
Nova siguió caminando ahora más apresuradamente sin darse cuenta que dos personas lo veían detenidamente desde el castillo que momentos antes él había dejado. Leibac seguía hablando con la mujer de la mascara.
- Existe un tipo de odio, que es un poco gracioso, lo sientes por ti mismo. desapruebas las cosas que haces y lugar en el que te encuentras, muy a menudo este comportamiento se debe a "deudas", como esas personas lo llaman, o por otros sentimientos mayores los cuales por lo general son engaños mentales. Nada que sea sincero puede hacerte sentir mal o desdichado, puesto como supondrás estas personas se sienten mal consigo mismas. Esto provoca en ellas una tristeza y a la vez una fidelidad a esos sentimientos que puede llegar a ser embrujante.
- ¿Y que tipo de odio o que razón de odiar tienes tú?
-¿A qué viene esa pregunta?
-Tu sientes odio ¿No es así? Por ese motivo lo conoces tan bien.
-Eres muy perspicaz debo admitirlo. Tienes razón siento odio, pero digámoslo así. es más evolucionado. Es cuando la cólera, la frustración y otros sentimientos se han destilado para formar una fuerza pensante, de paciencia. no sientes ansias, sólo esperas y tramas las formas de desahogar tu venganza. por decirlo así- Leibac hizo una pausa y sonrió- Disfrutas de cada momento, desde que comienzas a planearlo hasta que lo estas llevando acabo, pero como un proceso lento. de detalles, piensas más fríamente en cada detalle. Aquí ya no existen conciencias, ni razones que vengan a tu mente con voces de algo que se llama razón, puesto que estas se ahogaron mientras era cualquiera de los otros que te expuse ya.
-Entonces tu sientes el más envenenado.- le comentó la chica.
-Probablemente. pero mi propio veneno me durmió el corazón y ahora sólo siento el placer de lo que estoy haciendo- le tomó la cara para que lo viera a los ojos- ¿Por qué? ¿Sientes miedo?
-No. miedo no, cierta admiración solamente.
Leibac rió un momento- Muy bien mi niña, ahora ve a descansar mientras yo veo un poco más de esta escena que en momentos se pondrá más interesante.
En el espejo se veía a Nova transformándose en lobo mientras se acercaba a Marina y Anais quienes junto a Karma ayudaban a la gente a recoger sus cosas para trasladarlas al castillo.
A/N: Hola, sé que me he tardado bastante con este capitulo a pesar que no es de los más largos. pero. ustedes saben.. Vacaciones... navidad.. Pero prometo que escribiré más, y a Ceres le prometo que el próximo tratará más acerca de Latiz y Lucy.
8. Razones para odiar
Luz despertaba de aquel largo sueño en que había entrado después que Clef le diese aquella extraña pócima verde. Dentro de aquel cuarto oscuro no se escuchaba nada. Ella no tenia ninguna moción del tiempo.
"¿Qué hora será?" pensó, entonces se levanto de la gran cama y salió del cuarto con rumbo no definido. "Nadie, no logro ver ni escuchar a nadie. Tampoco siento a Lucy. algo extraño esta pasando aquí." De repente mientras caminaba en su interior escuchó un grito de Lucy.
-¡Madre!- gritó para si misma. "Algo le esta pasando" pensó y comenzó a correr por el largo pasillo tratando de encontrar a alguien.
En el gran salón Clef recuperaba la esperanza al ver como la barrera iba desapareciendo lentamente. "¿Dónde estará Marina?" se preguntó. En la burbuja apareció la imagen de Marina cayendo sentada en la grama, Anais corría a ella. "Está bien" pensó, entonces vio que Karma se acercaba a Marina. "Karma cumpliste tu promesa, gracias amigo. ¿pero que será de Lucy? ¿Latiz habrá llegado hasta donde ella esta?".
En la burbuja comenzó a aparecer poco a poco la imagen de Lucy inconsciente, Liarna la amenazaba con una espada y acercaba cada vez más está a su cuello. Cuando Clef iba a exclamar algo escuchó la voz de Luz gritar.
-¡Madre!- entonces Luz corrió hasta donde estaba Clef lo tomó por la ropa y le gritó -¡Dime donde demonios esta Lucy, ¿donde es ese lugar?!
-Ella está a las orillas del volcán pasando las islas flotantes- le contesto. Luz lo soltó inmediatamente y salió corriendo, en ese momento Clef la detuvo -¡Espera Luz!
Luz se dio la vuelta y preguntó -¿Qué es lo que quieres?
-¿Cómo piensas llegar allá a tiempo?- le preguntó.
Luz se quedo en silencio puesto que no sabía como lo haría.
Viendo el espejo Unmei moría de la cólera al ver a sus criaturas destruidas. Detrás Leibac se mantenía sereno y en silencio. Nova se acercó a este al verlo con tanta calma.
-Ahora son dos las que despertaron su magia mi señor- le dijo.
-Lo sé, y espero que pronto sean las tres, para así demostrarle a este pueblo y al idiota de mi hermano que ni sus guerreras mágicas pueden contra mí. Además, no sería divertido si todo fuera demasiado fácil.
-No lo entiendo- le dijo Nova intrigado por las palabras de Leibac.
-Ni lo harás nunca. mi noble criatura- le dijo Leibac con dulzura, luego se levantó y se dirigió a Unmei- ve ahora niña y despierta a la última de las guerreras. primero atrapa al príncipe, su amado, y luego ve donde ella está, les enviaremos una amiga para que las salude mientras tanto.- dijo regresando su mirada a una de las cataratas que se abría.
Nova se acercó a Leibac y en tono bajo le dijo - No la envíes aún, ella no está preparada para verlas.
-¿Entonces quieres ir tu?- le dijo mientras le hacía un señal a la imagen que se acercaba para que se detuviera.
Nova hizo silencio por un momento. No quería lastimar su querido Cephiro, la tumba de su señor, pero le debía la vida a Leibac y por ello había prometido servirle siempre. -Si mi señor, yo iré- contesto haciendo una reverencia.
Unmei se acercó a Leibac mientras Nova desaparecía entre las sombras. Yeica también se acercó a Leibac, los dos lucían molestos por la decisión que él había tomado al enviar a Nova.
-¿Confías en él?- preguntó Unmei.
-Si, esa misma pregunta me hago. ¿Por qué lo envías a él en lugar de enviarme a mi? ¿Es acaso que no crees que puedo acabar con esas niñas?- le dijo Yeica.
-Se equivocan mis niños. Porque los conozco sé que acabarían con ellas. pero no quiero eso, no aún al menos. Su momento llegará no se preocupen, por ahora Unmei ve y haz lo que te dije, pero ten cuidado, no te propases con el príncipe, no deseo que muera. todavía.- les contestó calmado.
Unmei hizo una reverencia y salió del cuarto dejando a Leibac y a Yeica frente al espejo. Leibac miró fijamente a Yeica y le dijo: - Ve a descansar, necesito que estes fuerte para esta noche, quiero más criaturas en Cephiro y necesito que el bosque crezca hasta que cubra casi todo el planeta.
-Si mi señor- le contestó y salió de la habitación.
Cuando Yeica dejó completamente el salón Leibac miró hacía una catarata - Estamos solos. ¿quieres salir?
Liarna se agachó, siempre apuntando con su espada a la yugular de Lucy. Al ver que no reaccionaba se acercó para escuchar la respiración de esta. "Está inconsciente, si la mato ahora no sentirá nada" pensó. Después de unos minutos se levantó "Pero si dejo que te levantes tal vez no pueda matarte", entonces con cólera y lágrimas en sus ojos levantó su espada para darle una estocada a Lucy.
-¿Por qué lloras si lo que quieres es matarla?- se escuchó una voz que salía de entre los árboles - Liarna conociste bien a tu hermano y sabes que si se dejo matar por ella es porque vio algo especial en su corazón.
-¡Latiz!- gritó.
-Si Liarna, soy yo. tu hermano.
Liarna se dio la vuelta y sus ojos se llenaron a un más de lágrimas - No eres mi hermano. Tu no hiciste nada por salvarlo y por eso ¡También te odio a ti!- gritando esto se agachó rápidamente y recogió a Lucy del suelo, poniéndola entre ella y Latiz, al mismo tiempo que la amenazaba con la espada. -¿Quieres saber lo vació que se siente un corazón cuando le han quitado lo que más vale para el?
-¡Noooooooooo! ¡Liarna detente!- le gritó Latiz.
De atrás de Liarna un rayo la golpeó, esta cayó al momento en el suelo soltando a Lucy.
-Te lo dije una vez y te lo repito ahora, no dejaré que la mates.- le dijo Luz.
Latiz corrió para tratar de alejar a Lucy de Liarna pero está formó una gran esfera de energía que comenzó a rodearlas. -¡No! Por mi hermano. por Águila no dejaré que me venzan.- Liarna estaba apoyada sobre una de sus rodillas, sus ojos estaban llenos de cólera y lágrimas. -Tu bruja. ¡Alejate de miiiiiiiii!- gritando esto lanzó un rayo oscuro a Luz. Esta grito y salió despedida golpeando con su cuerpo un árbol el cual al momento se partió en dos.
-¡Luz!- gritó Latiz.
En esos instantes Lucy comenzó a abrir sus ojos - ¿Qué me sucedió?
Liarna de dio cuenta de ello y con fuerza la pateo estrellándola contra la barrera que había formando, esta le dio una fuerte descarga a Lucy dejándola inconsciente de nuevo. - Y a ti no se te ocurra levantarte.
Latiz estaba sorprendido por la actitud y la forma de actuar de Liarna -Liarna, ¿tanto puede hacer el odio en ti? Tu no eras así. eras una niña dulce.
Liarna levantó la vista y entre dientes contesto - Era una niña dulce con un hermano al que amaba mucho.
Las aguas se abrieron y de las sombras salió una mujer cuyo rostro se escondía tras una mascara, su mirada lucía perdida y vacía, como una fuente sin nada dentro.
-Acércate, vamos. ven- Leibac la llamaba tiernamente, como si llamase a una niña - Hoy te daré otra lección.- esta se acercó tímidamente- Te enseñaré los diferentes motivos que existen para odiar. ¿Ves la imagen que se demuestra en el espejo?- le señalo el espejo frente a ellos, la mujer asintió con la cabeza.- Allí esta el ejemplo de uno de los casos.
En el espejo se reflejaba la imagen de Liarna dentro de la gran esfera de energía roja y negro. Esta caminaba y salía de la esfera dejando a Lucy dentro.
- Sabes que él era todo lo que tenía. Nos conociste. ¡Eras su mejor amigo!- cuando gritó esto dio un gran salto y chocó su espada contra la de Latiz. Al momento dio un giró intentando hacerlo perder el balance pero este saltó y se alejó de ella.
-Liarna, no quiero lastimarte. por el aprecio que le tuve a Águila y por el aprecio que te tengo a ti.
-Pues que poco te duró el aprecio por mi hermano ¿Sabias que estaba muy enfermo? ¿Sabias que los doctores le dijeron que moriría si hacía ese viaje? ¡Lo sabias¡
En ese momento los recuerdos comenzaron a invadir la mente de Liarna.
"En la última cita con el doctor se lo dijeron:
-Tiene una clase muy rara de infección en las vías respiratorias. Un viroide que no habíamos visto antes, pero que con estudios y algunos tratamientos de prueba sé que su condición mejorará, sólo que tomará tiempo.
Águila se ponía la camisa mientras el doctor le decía estas cosas, yo me mantenía atrás sin decir nada, hasta ese momento.
-¿Entonces la enfermedad de mi hermano se puede curar?
-Claro. Sólo es cuestión de tiempo.
-No tengo tiempo- dijo mi hermano fríamente.
-Pero ¿cómo?- dijo el doctor al instante.
-Me asignaron como comandante de la misión a Cephiro y partiremos en poco tiempo.
-Pero si no se trata rápido moría en pocos días y probablemente si hace ese largo viaje su tiempo se acorte.
Águila no le dijo nada y salió del cuarto sin escuchar las razones del doctor, yo salí tras de él.
-¡Águila! Hermano. ¡Detente!- le grite. Este se volteó y me sonrió.
-Liarna todo estará bien. Te prometo que no me moriré sin ver tu hermosa sonrisa de nuevo. ahora sonríe ¿si?
-Hermano.
Yo sólo hice lo que él me dijo. Al poco tiempo la nave despegó, hablé con Geo y le hice prometerme que traería a mi hermano de vuelta. Entonces lo vi partir y fue la última vez que miré la sonrisa de mi hermano."
-¡Ahora estoy sola y eso es por tu culpa. y por ella. por protegerlos!
-Eso es cierto, pero entiende que no tuvimos la culpa. que él lo hizo por su noble corazón y porque él así lo eligió.
-¡Pero por ustedes me quede sola!- gritó y le lanzó una gran cantidad de rayos oscuros. Latiz logró esquivarlos pero la explosión lo envió lejos y al caer el se dislocó el hombro.
Latiz gritó del dolor pero se levantó al momento.
En el salón Leibac continuaba hablando con la mujer.
-En este tipo de odio la persona no entiende de razones, sólo siente una cólera interna por su situación actual y busca culpables. Siente que alguien debe ser responsable de todas sus desgracias y toma como motivo de vida castigar a estas personas. Los que siente este tipo de odio son fácilmente manipulables y generalmente se les reconoce por ataques de cólera y actuaciones violentas. Tienen arranques. Por lo general este tipo de odio no trae buenos resultados porque quien lo siente termina frustrado, ya sea porque no logró su objetivo o porque al lograrlo perdió el único tren que movía su existencia. Pero veras, de vez en cuando es conveniente rodearte de las personas que tienen este tipo de odio. tienen mucha energía.
Liarna comenzó a caminar hacía Latiz, el cual en esos momentos regresaba su hombro a su lugar con mucho dolor.
-Ven acá Latiz, el dolor apenas comienza.
Paris continuaba con Caldina y Ráfaga, en ese momento se encontraban en un poblado el cual aún no presentaba ninguna señal de ataque, ellos ayudaban a los soldados a organizar a las personas quienes recogían víveres y algunas de sus pertenecías para comenzar el viaje hasta el castillo.
-¿Cómo los llevaremos hasta el castillo?- preguntó Caldina.
-Yo lo arreglaré- respondió Paris. Entonces levantó los brazos y empezó a trazar en el aire una serie de símbolos mientras conjularaba un hechizo- æß??? ¡Aparece bestia! æß???- Al momento una gran bestia con cuerpo de dragón y cabeza de halcón apareció frente a ellos. -Pero es muy pequeño aún- hizo silencio y cerró los ojos, trazo nuevamente símbolos en el aire al tiempo que decía- ???? ¡Crece! ????- La criatura comenzó a crecer hasta que no cabía en el claro de bosque donde estaban.
La gente al ver el acto dejo de recoger sus cosas y caminaron hasta donde estaba la bestia, sabían que el momento de su partida había llegado.
-Guru Clef les ha enseñado muy bien muchacho- le dijo Ráfaga.
Paris sonrió por el halago luego agregó -Pero Ascot sigue siendo mejor que yo -_-
- Y ni hablar de Karma :P- agregó Caldina al momento.
-Ummmmmmmm. -_- - Paris no tenía muy buena cara por el comentario.
-Creo que mejor me cayó -_-U.
Ráfaga se acercó a la gente y organizó a los soldados para que subieran a las personas a la bestia que Paris había convocado. En cuestión de horas todos estaban arriba.
-Será mejor que no vayan solos, en caso que el hermano de Guru Clef quiera atacarlos.- dijo Paris.
-Tiene razón príncipe- le dijo Ráfaga.
-¿Quién irá?- preguntó Caldina.
-Creo que ustedes dos deberían ir, mientras tanto yo iré a donde la gente de Cyzeta para que nos ayuden- les dijo Paris.
-No crees que al ser yo de Cyzeta será más fácil que hable con ellos -_- - dijo Caldina.
- No creo, recuerda que soy el príncipe-_-, lo verán con mayor seriedad.
-Ummmmmm
-Caldina el príncipe tiene razón, él con el cargo que tiene debe ser quien hable con la gente de tu planeta. Es su responsabilidad.- le dijo Ráfaga.
Caldina dio un gran suspiro- Esta bien. esta bien. pero quería ver como esta mi gente. ni hablar. entonces vamonos Ráfaga que el tiempo apremia. y tu muchacho. cuídate ¿si?
Paris sonrió- Si Caldina.
Los dos jóvenes subieron a sus criaturas y le alejaron del poblado junto con la gente que había sido evacuada. Atrás de ellos Paris se despedía con la mano levantada "Tengo que apresurarme, no sabemos cuanto tiempo tenga Cephiro" pensó.
Escondida entre los árboles estaba Unmei con una sonrisa malévola esperando que Paris pasará por donde ella se encontraba.
En el espejo la imagen cambiaba, ahora se reflejaba un claro de bosque y a Paris subiendo en su caballo. También se veía a Unmei escondida entre las ramas de un árbol.
-Existen los que no tienen motivos para odiar, pero entonces toman los de otros; por lo general toman las razones de amigos, familiares o personas muy allegadas a ellas o las cuales tienen muchas influencias sobre ellas. Por lo general son obedientes y sienten mucha envidia de los otros seres cercanos a estas personas que les dieron los motivos, esto es porque sienten que pueden quitárselas y se quedarían sin saber que hacer por ellos mismo. Buscan tener personas parecidas a ellas en el grupo pero que tengan una personalidad más débil que las suyas propias. Tratan mal a todos y siempre están como perros falderos. Ellos siempre harán lo que tu quieras.
La mujer escuchaba con atención a Leibac. Su cerebro vacío era como una esponja que absorbía todo lo que su maestro le decía. Se mantenía callada porque no sabía como preguntar ni que.
Marina respiraba de manera agitada, había utilizado mucha energía pero lo había logrado. Había salvado a la gente del pueblo y su magia ya estaba dentro de su corazón. Ella podía sentirla moviéndose con Seres, dentro de ella. Anais corrió hasta Marina.
-Marina lo lograste. despertaste tu magia amiga- diciendo esto la abrazó fuertemente.
-Anais ¿Cómo llegaste aquí?
-Vinimos con Lucy tras de ti cuando saliste volando tan repentinamente.
-¿Y dónde está Lucy?
-Para abrirme paso en la entrada ella chocó el cuerpo de Rayearth contra la barrera hasta quedar inconsciente.
-¿Y la dejaste sola? ¿Anais te volviste loca?
-No Marina, pero si no hubiese venido a ayudarte Lucy se hubiera enojado mucho conmigo.
Marina sonrió, sabía que su amiga tenía razón - Si, Lucy tiene un gran corazón.
Anais vio detenidamente a Marina y se dio cuenta que esta estaba herida- Marina estas herida, déjame curarte.
-Si pero no sólo yo estoy herida.- dijo mientras caminaba hasta donde Karma se encontraba con la gente. Anais camino detrás de ella. Cuando Marina llegó hasta él, le sonrió y dijo- Gracias por ayudarme y mostrarme que tengo otros motivos por los cuales luchar.
- De nada, sólo me hubiese gustado que una de las personas en las que pensaste hubiese sido yo.
Marina se sorprendió por el comentario y se sonrojó en el momento. Luego se dio la vuelta y le dijo a Anais- Cúranos a todos por favor Anais.
-Si- contestó esta levantó su mano, luego de un momento - Ehhhh -_-U Marina, yo aún no he despertado mi magia.
Marina en ese momento se transformo en su figura superdeformed y se fue de espaldas- Es cierto.
-No te preocupes guerrera mágica, yo puedo curarnos- dijo Karma y extendiendo su mano al frente, una energía azul como polvo comenzó a salir de su mano, esta se esparció por todo el lugar y curó las heridas de todas las personas que se encontraban allí.
-Ohhhh. usted también pude curar.- dijo Anais
-Pues claro, soy el mejor alumno de Guru Clef.- le contesto Karma.
- ¬_¬ Aishhhh, ya vamos con la modestia otra vez-dijo Marina al escucharlo.
Liarna corría hacía Latiz sosteniendo su espada con todas sus fuerzas, de la espada salían descargas de energía provenientes del cuerpo de Liarna. Con fuerza Liarna lanzó un golpe de su espada justo a la altura de la cabeza de Latiz, este la detuvo con su espada, en ese momento miles de descargas inundaron el lugar lo que provocó que muchos árboles se prendieran en llamas.
"Si no hago algo para detener a Liarna, Lucy saldrá lastimada"
Con fuerza empujó con la espada a Liarna haciéndola retroceder, Latiz levantó su espada y gritó.
-¡Relámpago!- y lanzó un gran rayo a los pies de Liarna causando que esta saliera despedida. Ella dio un giro en el aire y cayó como un gato sobre sus piernas.
-Latiz tus tretas no te servirán de nada.- al decir esto se dio cuenta de que Latiz había desaparecido, miro instintivamente hacía la esfera que aprisionaba a Lucy "Ella sigue allí" pensó, entonces dijo - ¿A dónde te fuiste hermanito?- Comenzó a caminar sin darse cuenta de que quien falta además de Latiz era Luz.
-Luz despierta, necesito que me ayudes. despierta- le decía Latiz al mismo tiempo que la agitaba.
Nova apareció en un claro a las cercanías del pueblo donde se encontraban Anais y Marina. "No quisiera hacer esto, pero." pensó, entonces comenzó a caminar, a medida que se acercaba un sentimiento extraño nacía en su corazón "¿Qué es esto que siento?... es como si estuviese sintiendo cólera. pero es una cólera débil. suave. mezclada con cierta culpa" se detuvo un momento y agitó la cabeza para deshacerse de esas ideas.
Nova siguió caminando ahora más apresuradamente sin darse cuenta que dos personas lo veían detenidamente desde el castillo que momentos antes él había dejado. Leibac seguía hablando con la mujer de la mascara.
- Existe un tipo de odio, que es un poco gracioso, lo sientes por ti mismo. desapruebas las cosas que haces y lugar en el que te encuentras, muy a menudo este comportamiento se debe a "deudas", como esas personas lo llaman, o por otros sentimientos mayores los cuales por lo general son engaños mentales. Nada que sea sincero puede hacerte sentir mal o desdichado, puesto como supondrás estas personas se sienten mal consigo mismas. Esto provoca en ellas una tristeza y a la vez una fidelidad a esos sentimientos que puede llegar a ser embrujante.
- ¿Y que tipo de odio o que razón de odiar tienes tú?
-¿A qué viene esa pregunta?
-Tu sientes odio ¿No es así? Por ese motivo lo conoces tan bien.
-Eres muy perspicaz debo admitirlo. Tienes razón siento odio, pero digámoslo así. es más evolucionado. Es cuando la cólera, la frustración y otros sentimientos se han destilado para formar una fuerza pensante, de paciencia. no sientes ansias, sólo esperas y tramas las formas de desahogar tu venganza. por decirlo así- Leibac hizo una pausa y sonrió- Disfrutas de cada momento, desde que comienzas a planearlo hasta que lo estas llevando acabo, pero como un proceso lento. de detalles, piensas más fríamente en cada detalle. Aquí ya no existen conciencias, ni razones que vengan a tu mente con voces de algo que se llama razón, puesto que estas se ahogaron mientras era cualquiera de los otros que te expuse ya.
-Entonces tu sientes el más envenenado.- le comentó la chica.
-Probablemente. pero mi propio veneno me durmió el corazón y ahora sólo siento el placer de lo que estoy haciendo- le tomó la cara para que lo viera a los ojos- ¿Por qué? ¿Sientes miedo?
-No. miedo no, cierta admiración solamente.
Leibac rió un momento- Muy bien mi niña, ahora ve a descansar mientras yo veo un poco más de esta escena que en momentos se pondrá más interesante.
En el espejo se veía a Nova transformándose en lobo mientras se acercaba a Marina y Anais quienes junto a Karma ayudaban a la gente a recoger sus cosas para trasladarlas al castillo.
A/N: Hola, sé que me he tardado bastante con este capitulo a pesar que no es de los más largos. pero. ustedes saben.. Vacaciones... navidad.. Pero prometo que escribiré más, y a Ceres le prometo que el próximo tratará más acerca de Latiz y Lucy.
