Te despertaste antes de que sonara el despertador y viste los brazos de Jack alrededor de tu cintura. Sonreíste al sentir las manos frías del joven guardián. Viste la hora y sonreíste victoriosa al darte cuenta de que aun faltaban quince minutos para que el despertador se encendiera. Te levantaste tratando de no despertar a Jack y te apartaste el cabello de la cara mientras caminabas hacia el baño.

Te preparas para ir a la escuela y cuando terminas, reparas en la bolsa de papel que está en la mesita de noche, aquella que no le diste el anterior día a Jack. Miraste dentro de la bolsa y sacaste el teléfono celular que le compraste al joven guardián. Lo pones en la mesa junto con una nota y agarras tu mochila antes de salir de tu cuarto. Miraste al joven guardián y sonreíste antes de cerrar la puerta.

- Un espíritu del invierno con un teléfono- Murmuraste y después soltaste una risita- ¿Por qué no?

Jack se despertó y cuando movió la mano alrededor de la cama, se dio cuenta de que ya te habías ido. Se incorporo lentamente mientras bostezaba y miraba la habitación. Se puso de pie e hizo la cama para ti y después se encamino hacia el baño. Después de lavarse la cara, volvió a tu recamara, se dio cuenta de que había algo en tu mesita y se acerco a ella.

- ¿Qué es esto?- Pregunto mientras sostenía la cajita del teléfono en sus manos.

Luego, leyó la nota que le habías escrito y sonrió. Abrió la cajita y empezó a leer el manual entusiasmado.

Después de un par de horas, el teléfono de Jack sonó y una extraña sonrisa se formo en sus labios al ver tu nombre en la pantalla.

- ¡Hey!- Le gritaste al otro lado del auricular- ¿Así que ya viste mi regalo, eh?- Agregaste mientras reías.

- Por supuesto- Dijo él y soltó una carcajada- Gracias, _- Tú no pudiste evitar sonreír dulcemente al escuchar al joven guardián darte las gracias.

- Te voy a enseñar cómo utilizarlo después de clases- Dijiste apresuradamente mientras veías como los estudiantes entraban a sus salones- Te llamara más tarde, ¿de acuerdo?

- Si. Nos vemos- Dijo Jack con una sonrisa.

- Ok, bye….- Dijiste antes de cortar la llamada.

El joven guardián sostuvo con su mano derecha y después negó con la cabeza mientras reía, pensando en lo que habías hecho. Miro la hora y se dio cuenta de que tendría que esperar tres horas más para que tú volvieras a casa, así que decidió salir a pasear.

Mientras caminaba por las calles, vio a las personas cerrar más sus chaquetas cada vez que pasaba cerca de ellas. El joven guardián se echo a reír mientras mece su bastón adelante y atrás. De repente escucho a alguien llamarlo y unos niños aparecieron saludándolo e invitándolo a una guerra de nieve.

Varias personas se pararon enfrente de Jack y saludaron a los niños, pero ellos pusieron mala cara ya que era al espíritu del invierno al que estaban saludando. El joven guardián se echo a reír y luego voló hacia los niños y se puso a jugar con ellos.

Mientras estabas caminando a casa, viste algo en la entrada de la casa de tu vecino que te llamo la atención, era una petición para un niñera y el precio no estaba tan mal. Tus labios formaron una sonrisa y te apresuraste a llegar a tu casa para marcar al número que aparecía en el anuncio.

Mientras corrías, escuchaste que alguien gritaba tu nombre. Te volviste y encontraste al joven guardián mirándote desde el parque, que estaba cruzando la calle. Tu cruzaste la calle corriendo y te abalanzaste hacia Jack, enviando a ti y a él a la helada nieve. Escuchaste la risa de los niños una vez que estuviste tirada encima del espíritu del invierno.

- ¿Qué te pasa?- Pregunto Jack con una sonrisa, mirándote fijamente a los ojos.

- Tu- Le dijiste la frase que el utilizo antes de que se dieran su primer beso. El chico sonrió y beso tu coronilla, para después ayudarte a levantarte, entonces te diste cuenta de que los niños los veían de una manera un tanto extraña.

Tú y Jack se miraron sonrojados y después de unos momentos, Jack empezó a hacer una bola de nieve, fingiendo que se la iba a tirar a los niños y ellos rápidamente salieron corriendo mientras reían.

- Siempre funciona- Te dijo con una sonrisa mientras lanzaba la bola de nieve detrás de él.

- Le dijiste abruptamente y el joven guardián abrió los ojos, mirándote sorprendido.- ¿Qué?- Le preguntaste mientras ponías tus manos alrededor de tu cadera.

- ¿Vas- Dijo y se aclaro la garganta antes de continuar- vas a cuidar un niño esta noche?

Te echaste a reír a carcajadas mientras abrazabas tu estomago, ya que no podías parar de reír.

- Voy a trabajar de niñera, es decir, cuidare niños, pero esta noche solo cuidare a uno- Le gritaste con alegría. El joven guardián se apoyo en su bastón mientras sonreía- ¿Quieres venir conmigo?

- Por supuesto- Dijo el entusiasmado- ¡Yo soy el guardián de la diversión!

- Pero…- Dijiste con una cara triste mientras bajabas la mirada. Jack puso sus manos sobre tus hombros mientras te miraba fijamente.

- ¿Qué pasa?- Pregunto preocupado.

- ¡Vas a arruinar toda la casa!- Gritaste de repente, haciendo que el joven guardián diera un respingo. Riendo apuntaste al espíritu del invierno mientras este se rascaba la cabeza.

- Entonces limpiare el desastre que provoque. Lo prometo- Rogo mientras te daba una mirada de cachorrito a la cual no pudiste resistir.

- E-está bien- Susurraste ruborizada.

- ¡Sí!- Jack grito con alegría para después darte un beso que te hizo abrir los ojos por la sorpresa- ¡Eres la mejor!- Dijo antes de ir a jugar con los niños.

- No hay de que- Murmuraste en un tono inseguro, pero después sonreíste la ver al joven guardián jugar con los niños.

Después de unas cuantas horas de juego, los niños se despidieron de Jack y lo abrazaron antes de irse. Mientras esperas a Jack en el banco, empezaste a dibujar una parte del parque y a unos niños que se encontraban cerca de donde tú estabas.

Sonreíste al terminar el dibujo y no te diste cuenta cuando Jack se sentó al lado de ti, mirando tu obra de arte.

- ¡Oh dios mío, llegare tarde!- Gritaste después de ver la hora y salir corriendo, seguida del joven guardián.

Después de unos minutos, ambos llegaron a la casa donde ibas a ser de niñera, Jack voló hasta el techo y se quedo ahí esperando a que entraras a la habitación del niño. Justo cuando ibas a tocar la puerta, una mujer de no más de treinta apareció en el umbral, dándote una sonrisa cálida.

- Hola, debes ser _- Dijo efusivamente mientras se quitaba para dejarte pasar a la casa. Una vez que estuviste en la sala, miraste la casa y te diste cuenta de que era más amplia de lo que aparentaba y también estaba decorada de manera elegante, también te diste cuenta que había un niño al pie de la escalera y te sorprendiste ya que él era el niño que pasabas saludando cada vez que ibas a casa.

- Oh, este es mi hijo- Dijo la señora mientras posaba sus manos en el hombro del niño- Jamie.

El niño sonrió dulcemente y le susurro algo al oído de su madre. La señora sonrió y después te miro.

- El dice que te conoce-

Te reíste y te acercaste al niño- Hola Jamie, soy _. ¡Vamos a pasar un rato divertido!- Le dijiste con entusiasmo.

La mama de Jamie y tu empezaron a hablar sobre las reglas y la limpieza en la casa antes de que ella y su esposo se fueran.

Miraste al niño que estaba viendo caricaturas en la tele y sonreíste dulcemente. Le llamaste y le preguntaste en donde era tu habitación, después de unos minutos, ustedes ya estaban ahí. El niño se dio cuenta de que su cristal se empaño convirtiéndose en una mesa de dibujo y se quedo sin aliento mientras sus ojos se iluminaban.

- ¡Jack Frost!- Grito con alegría.

- ¿Quieres ver si está afuera?- Le preguntaste con una sonrisa.

Jamie asintió alegremente y tú abriste la ventana lentamente. El viento frio entro en la habitación y el niño se abrazo a si mismo mientras sonreía. Asomaste tu cabeza y viste que el joven guardián te veía.

- ¿Por qué tardaste tanto?- Pregunto el sonando un poco enojado, mientras te fulminaba con la mirada.

- Tenía que hablar con la mama de Jamie primero- Te excusaste- Además, ya estoy aquí, vamos entra- Dijiste mientras abrías mas la ventana para dejarlo pasar.

- ¿A quién le estabas hablando?- Te pregunto el niño con curiosidad.

- Ya verás…- Sonreíste dulcemente y te hiciste a un lado para dejar pasar a Jack, después el entro en la habitación de Jamie, y cuando se poso en el suelo, la nieve empezó a aparecer. La boca del niño estaba entreabierta mientras miraba al muchacho adolescente de pelo blanco, vestido con una sudadera azul y pantalones marrones, pero con sus pies al aire libre.

- ¿Puedes verme?- Jack pregunto y se acerco al niño- ¡Puede verme!- Repitió con alegría y volteo a verte.

- Jack Frost…- Susurro Jamie sin aliento mientras mira al joven guardián. El chico de repente abrazó al espíritu del invierno sin tomarle importancia al frio que sintió al tocarlo.

- ¿Cuál es tu nombre?- Pregunto Jack con una sonrisa mientras cepillaba el pelo marrón del pequeño.

- Jamie- Dijo este en voz alta y con la alegría y entusiasmo palpados en su voz.

- Bueno, entonces Jamie… ¿Qué es lo que quieres hacer para divertirte?- Pregunto el joven guardián.

El niño se rio y salto alegremente. Te miro como si quisiera tu permiso y tú te cruzaste de brazos, tratando de darle un toque divertido a la situación.

- Oh por favor_, vamos- Dijo Jamie con una voz tierna que seguramente utilizaba siempre que quería algo.

El joven guardián se apoyo en su bastón mientras te miraba con una sonrisa que, aunque te diera vergüenza admitirlo, era sexy y encantadora.

- Esta bien- Dijiste rendida- Pero ambos tendrán que limpiar el desorden que hagan, especialmente tu Jack Frost- Agregaste amenazadoramente.

Los dos chicos asintieron y corrieron escaleras abajo para empezar a jugar. Sacudiste la cabeza con una sonrisa y empezaste a limpiar la habitación de Jamie, antes de bajar junto con ellos.

Después de un rato, mientras estabas haciendo la cena, Jack y Jamie se la están pasando genial mientras juegan a las cartas, aunque Jack sigue perdiendo ante el pequeño niño. Soltaste una carcajada al ver a Jack rascándose la cabeza sin saber qué carta utilizar, pero paraste al darte cuenta de que había volteado a mirarte enfadado.

Después de la cena, ordenaste a Jamie ir a cepillarse los dientes y le leíste un cuento para dormir mientras Jack miraba al niño que poco a poco se iba quedando dormido. Una vez que te diste cuenta de que Jamie ya estaba completamente, lo arropaste y prendiste su lámpara.

- Vamos abajo- Le susurraste a Jack una vez que se encontraron en el corredor.


*Voy a cuidar niños esta noche: en el texto original la autora pone "I'm going to babysit tonight" y no supe como traducirlo, de ahi que los siguientes tres parrafos no tengan mucho sentido, aun asi, si alguien sabe a que se refiere, podria decirme para asi poder cambiarlo y no pierda la escencia de la autora.