Capítulo 6: "Pesadilla Nocturna"
La cicatriz empieza a arder. Harry está sudando frío como veces anteriores. Está teniendo otra pesadilla, algo lo atormenta.
Por lo que Harry supuso, dos magos hablan por lo bajo, planean algo. Buscan un punto débil¿de una fortaleza? No, de una persona¿pero quién?
De repente Harry comenzó a entenderlo todo, están hablando de él. Y buscan su punto débil. Escucha con exactitud las palabras que utilizan.
- Debemos encontrar su punto débil¡el chico debe de tener uno!- dijo una voz de hombre con tono de superioridad y al parecer impacientado.
- Si, seguro que si.- aseguró otra mucho más grave y ronca, serpenteante.- Si, pssss.- repitió.- Creo que una chica tal vez sirva, señor. Alguien a quien le tenga mucho afecto como para arriesgar su vida por ella.
- Tal vez, si. Tienes razón, Nagini.- halagó la voz de superioridad.
- Gracias, señor.- Harry se había equivocado, no eran dos magos, sino un mago perverso y su mascota.
- Sólo para estar seguros, usaremos al aprendiz como mensajero¿qué dices?
- Brillante, señor. A veces los más insignificantes servidores pueden ser los más útiles.
- Tienes mucha razón, pero tú eres de mucha mejor ayuda, y lo haces por gusto, los demás lo hacen por miedo. Me dan asco. ¡Ah! Pero mi querida Nagini, comprendo que tu inteligencia no debe ser subestimada, por el simple hecho de ser lo que eres¡claro que no!.- aseguró por no ofender a su acompañante.- Ahora¿podrías llamar a mi vasallo?
- Con gusto, señor.- y Harry vio como una enorme y gruesa serpiente se deslizaba hacia él, aparentemente hacia la puerta. Se acercaba, y cada vez estaba más cerca, tan cerca que Harry…
Despertó sobresaltado como lo hacía habitualmente. Nagini siempre despertaba en él cierto temor, y aún así le hacía recordar a aquella lechuza negra que lo visitó durante las vacaciones en Privet Drive. Comenzó a reflexionar sobre el sueño, estaban buscando su punto débil. Hablaban de una chica, y en la única que Harry pudo pensar era…
Corrió a la sala común y por segunda vez durante una velada, se encontró con Hermione. Eran amigos, debía decírselo,… o tal vez no. Antes de que ella lo viera y pudiera decir nada, Harry corrió escaleras arriba y despertó a Ron. No quería crear problemas entre ellos por contar con uno y el otro no, aunque sabía que por ahora Ron no sería problema alguno: estaba completamente dormido.
- Ron¡Ron!- lo zarandeó Harry.- ¡Despierta¡Rápido!
- Ya voy, mamá.- respondió dormido como estaba.
- ¡No, Ron! Soy yo, Harry.
- ¡Ah, Harry¿qué sucede?- preguntó desorientado.
- Ven, deprisa.
- Está bien, está bien.- asintió atontado.
Ambos bajaron las escaleras y encontraron a su mejor amiga junto a la chimenea.
- Debo decirles algo, y quiero que me escuchen.- empezó Harry sin rodeos.
- Harry, Ron… ¿Qué sucede?- preguntó Hermione preocupada.
- No lo sé, alguien me despertó con cañones.- contestó Ron malhumorado y mirando sin ningún disimulo a Harry .
- Lo siento, Ron. Pero es importante… ¿y tú?
- ¿Qué?
- ¿Qué haces despierta a estas horas?-interrogó Harry.
- No puedo dormir.- contestó ella con lamento.
- Si no me equivoco, es la segunda vez que no puedes.- recordó Harry extrañado.
- Cada noche me cuesta dormir.- Hermione miraba con sorna el fuego humeante de la chimenea.- Presiento que algo está mal.- agregó misteriosamente y mientras volteaba de nuevo para escuchar al muchacho.
- Traman algo, estás en lo cierto, Hermione. De eso quiero hablarles, tuve un sueño.- aseguró Harry.
- ¿Cuál?- quiso saber ella.
- Somos todo oídos.- dijo Ron acomodándose en su lugar.
- Nagini y…
- ¿Nagini?- preguntó Hermione.- la serpiente de V-Voldem-mort¿verdad?
- Ya puedes pronunciarlo, genial. ¿Y tú Ron?
- Aún no.- contestó avergonzado.
- No importa, Ron. Harry, continúa.- insistió Hermione. Ron se sintió aliviado por la poca importancia que Hermione le daba a su miedo, y se dispuso a escuchar a Harry.
- Voldemort hablaba con Nagini, sobre mí. Buscaban mi punto débil,… una persona.- temió Harry.
- Ginny.- respondió con seguridad Hermione mirando a los ojos a Harry con gran preocupación.
- ¿Qué¿Dices que mi hermana está en peligro?- gritó Ron aterrado.
- ¡Shhh¡Ron!- Harry y Hermione saltaron a taparle la boca para silenciarlo.- Despertarás a toda la casa.- dijo Hermione atemorizada por el solo hecho de pensarlo.
- Sólo habrá que protegerla, eso es todo.- pensó Harry.
- No, te equivocas, no podemos dejarla andar sin compañía. En especial nuestra.- dijo Ron.
- ¡Ron! No puedes esclavizarla de esa forma. Debes ser más sutil…
- Si claro: Ginny, si no vienes conmigo, te encierro.
- ¡Ron!- volvió a protestar Hermione.- Y tú Harry deja de reírte, no es gracioso. Está bien, yo la acompañaré.
- Mejor, estará bien contigo.- aseguró Ron.
- Gracias.- se ruborizó Hermione.
- Yo también la protegeré.- inquirió Harry, rompiendo el pequeño momento amistoso que se generaba entre los otros dos.
- No te ofendas Harry, pero ella no lo permitirá. Hermione es su amiga, y a ella no le dirá nada.- aseguró.
- No me importa, Ron. Juré que no le pasaría nada, y no pienso romper esa promesa. La dejé ir por ello, y veo que no funcionó. Ahora obedecerá por las buenas o por las malas…
- ¡Harry¡Eres peor que Ron! No sean tan carceleros, Ginny no se los permitirá. Si no exageran tanto, tal vez podamos protegerla con seguridad.
- Está bien.- prometieron Harry y Ron, aunque ambos cruzaron los dedos por detrás de la espalda mientras mantenían una mirada cómplice.
- Bien, si ya no hay nada más que hablar, me voy a dormir.- dijo Hermione.
- Si, buenas noches.- saludó Harry.
- Buenas noches, Hermione.- saludó Ron.
- Buenas noches, chicos. ¡Ah! Y Harry,… sería bueno que le comentaras tu sueño a…- se detuvo para mirarlos con tristeza, recordando que veces anteriores para estos casos mencionaba con orgullo a Dumbledore y agregó: a McGonagall.
- Si.- dijo él, entendiendo junto a Ron los pensamientos de Hermione.- Adiós.
Ambos vieron como la muchacha subía por las escaleras hacia el dormitorio de las chicas, y al rato acordaron hacer lo propio.
