Hola de nuevo. En este capitulo hago algunas referencias a cosas que me han recordado o dicho, mis lectoras, Katzempire y Fridda, a las cuales quiero agradecer su paciencia. Siguiendo el lema de la pagina he llevado al limite algunas cosas, que quizás no cuadren con los comics y novelas. Pero yo no las conozco. Si alguien por ello se siente ofendido, pido perdón por no saber ciertas cosas, pero cada uno tenemos nuestros limites.
"¿Qué te pasa Sam? ¿Llevas media hora frente al espejo?"
"Nada Gus. Es que no me acostumbro aún a verme rapada. Cuando el Sargento me dijo aquello, me lo tomé como un desafío, y pensé 'Y un cuerno voy a ceder'. Pero no termino de verme así. Siempre me lo he cuidado mucho."
"Bueno, bueno. Lo importante no está en tu pelo. Está aquí."
Se acercó a ella y puso delicadamente su mano sobre su pecho, ahí donde bajo sus atributos se encontraba su corazón que latía con fuerza.
Ella le dedicó una gran sonrisa de agradecimiento y le besó.
"¡Ejem!"
Sam se sorprendió por la intrusión y empujó a Gus cayendo este al suelo.
"Veo reclutas, que son más que amigos."
"Lo siento Sargento, no era mi intención..."
"Seamos francos. La Alianza tiene normas sobre esto. Pero siempre que sean discretos pueden hacer lo que les plazca."
"Gracias Sargento."
... ... ... ... ... ...
Estaban todos en el campo de tiro. Cada uno con las armas de sus especialidades. Los que no eran soldados o infiltrados se marcharon a sus respectivos campos de tiro.
"Bien reclutas. Este es vuestro reto de hoy. Es ya una tradición en esta prestigiosa academia. Cada uno de vosotros cuatro tiene en su linea de tiro repartidas en diferentes distancias una baraja de póker completa. El reto consiste en acertar en esas cartas y conseguir la mejor jugada. El que consiga la mejor, se ganará un permiso de fin de semana. Debo recordar que el récord lo tiene el Teniente Comandante David Anderson, con una escalera de color. Si lo igualáis o superáis, se os recompensará con un día más de permiso y podrá elegir un compañero que le acompañe."
Sam, Gus y los otros dos cogieron sus rifles Viper M-97 con el cargador limitado a cinco disparos. Se tumbaron en sus respectivas posiciones y esperaron la orden del Sargento para abrir fuego.
"¡Cadetes! A discreción, ¡Fuego!"
La respuesta no fue inmediata, todos sabían que para ser precisos debían relajar respiración y sentidos. No pasó mucho cuando sonó el primer disparo, el segundo, y así sucesivamente. Cuando todos acabaron tras casi 20 minutos, el sargento fue uno a uno y mirando con unos prismáticos analizó la puntuación de cada uno.
"No está mal cadete Nolan, a ver tenemos... Un trío. Bueno no es la mejor jugada del mundo, pero es aceptable."
Dio un suave golpe en su espalda, y mientras se incorporaba caminó hasta el segundo tirador.
"Hmm, a ver... Vale, tenemos una mejor jugada, ¡Color! Muy bien hecho cadete Navarro."
Hizo lo mismo y caminó de nuevo hasta Gustav.
"Veamos, veamos... ¡Joder! Creo que tenemos un ganador, difícil, muy difícil de superar. Casi podría haber intentado superar el récord. No sé por que se ha contenido. Tenemos póker de jotas. Excelente cadete Mikelson. Muy bien ha de haberlo hecho cadete Shepard, para mejorar eso."
Al dirigirse a ella esperaba una contestación pero no llegaba, eso empezó a molestarle un poco, sobre todo de uno de sus mejores reclutas.
Cuando estaba justo a su lado se fijó que tenia los ojos cerrados, y apoyada en el rifle como si nada.
"¡CADETE SHEPARD!"
Sam se despertó de improviso, recobrando la compostura de inmediato, pues era consciente donde se encontraba. Se incorporó como un rayo, colocó el arma apoyada en su cadera...
"Si, mi Sargento."
"¿Se ha dormido? ¿En serio? ¿Usted?"
"Lo siento Sargento, he terminado hace rato, y como los demás tardaban un poco me he traspuesto."
El Sargento comenzó a mirar, si había tardado tan poco su puntuación debía ser mediocre. Peor, ni siquiera eso. Miró las cartas más cercanas y ni siquiera había acertado estas.
"¿Se está burlando de mi, cadete? ¿A estas alturas?"
"No señor. Le juro que no es así."
"Dígame que al menos ha acertado a una. Si no será una mediocre soldado, con semejante falta de puntería."
"Mi sargento he acertado a todas."
El Sargento vio por su expresión que decía la verdad. Miró de nuevo, pero esta vez más arriba, donde se encontraban las más alejadas. Tuvo que corregir el aumento para poder ver las que estaban al final. Entonces empezó a contar, mientras no se lo creía.
"Una... dos... tres... cu-cuatro... ¿cinco?"
Seguía mirando pero no estaba seguro de si era cierto o solo lo imaginaba. Para que llegara a estar tan dormida como aparentaba no debió tardar más de dos o tres minutos, pero en tan poco tiempo era casi imposible conseguir la jugada que había hecho. El Sargento la miró con asombro, no estaba seguro. La veía ahí, tiesa. Esperando una reprimenda que no se merecía. Como podía, después de hacer semejante proeza. El haberse quedado dormida era una insignificancia en comparación.
... ... ... ... ... ...
"Señor, ha llegado un mensaje del Campamento Pendleton."
"Si, que quieren."
"Es simple. No sé que significa. Supongo que usted lo entenderá."
"Me lo va a decir de una vez."
"Han superado tú récord."
"¿¡Cómo!?"
"¿Es algún tipo de código, o algo así señor?"
"Necesito un enlace con el campamento, tengo que hablar con el oficial al mando."
"En seguida señor. ¿Donde se lo paso?"
"A mi camarote."
... ... ... ... ... ...
"David, ¿Qué necesitas?"
"Acabo de recibir tú mensaje, ese que dice que han superado mi récord. Igualarlo ya era difícil, pero superarlo. ¿En serio? No es que crea que es imposible, pero después de 16 años, ya dudaba de que alguien lo lograra."
"Te mando los datos de la cadete que lo logró, y la jugada que consiguió."
"¿La cadete? Esto me sorprende aún más, una mujer."
"Si Kahlee te oyera, te daría un puñetazo seguro."
"Espera... ¿Shepard? No, imposible. Otra vez ella."
"¿La conoces?"
"¿Sabes de quién es hija?"
"Hasta que me llegó el aviso de mis instructores con la noticia no. Descubrir que es la hija de Nathan me hizo pensar que sus habilidades no son fortuitas. Todos tuvimos nuestro papel en esa estúpida guerra, pero sin la ayuda de Nathan, muchos de nosotros no estaríamos aquí ahora. Salvó muchas vidas incluida la mía."
"¿Le has llamado?"
"Si. Le pregunté que si quería que tratáramos mejor a su hija, pero me dijo que ella se daría cuenta. Y que siguiéramos como si nada. Que no se lo perdonaría."
Anderson se quedó mirando las imágenes de las cartas, mientras se inclinaba sobre su silla.
"Escalera real, quién lo diría. Sin duda pobre del enemigo que se encuentre frente a su rifle y ella."
"Si supera lo que aún queda, aunque algo me dice que si ha llegado hasta aquí..."
"No podemos perder una soldado como ella. Por cierto, ¿Quien es su binomio?"
"Hmm... Gustav Mikelson."
"Me lo imaginaba."
... ... ... ... ... ...
"¿Y a quién vas a elegir para que te acompañe Shepard?"
"¿Me llevarás a mi? Por favor. Haré lo que me pidas."
Desde aquella prueba, todos sus compañeros comenzaron a interesarse por ella. Ella solo veía moscones molestando. Solo tenia ojos para su Gus.
"Bah, no se por que seguís tras ella como perritos falderos. He buscado su nombre en extranet. Su padre es un héroe de la guerra del primer contacto. Seguro que usó su influencia para conseguir eso. Todos los niños de papá lo hacen. O las zorras de papá."
"Rubito, sinceramente. Me estás tocando los ovarios, y ya empiezo a cansarme."
"Déjalo, Shepard. Está disgustado, por que su padre es un alto cargo, y le dijo que debía ganarse su propio estatus como soldado."
"¿Y tú como sabes eso?, saco de mierda."
Pensaban erróneamente que si lo tocaban, si podían sufrir alguna consecuencia. Por ello los chicos no reaccionaron. Sam se levantó de la cama tras terminar de hacer su petate.
"¿Habéis visto a Gustav?"
"¿Y ese quién es?"
"Oh, perdón. Me refería al cadete Mikelson."
"Yo lo vi cerca de las duchas, hace un rato."
Sam, marchó hacia las duchas. Según lo que le dijeron, llevaba ahí mas de una hora. Y que no hubiera vuelto le parecía raro.
"¿Gus? ¿Gus?"
Parecía no haber nadie, pero su taquilla estaba abierta y junto a ella su bolsa de aseo, sus botas y su uniforme.
Registró con cuidado las duchas. Eran las de los chicos y no quería llevarse sorpresas inesperadas, aunque parecía que ahora no había nadie. Entonces escuchó algo, cerca de las duchas derechas.
"¿Gus? ¿Eres tú?"
Su voz sonó algo desgastada, como si estuviera débil.
"Sam, ayuda estoy en la segunda de la derecha."
Sam abrió la portezuela de cristal traslúcido, y lo que vio le dio un sobresalto. Gustav estaba atado a la alcachofa de la ducha, con la cara ensangrentada y llena de moratones. También tenia alguno más en el torso y brazos.
"¡Gus! ¿Quién te ha hecho esto?"
"Ha sido ese mal nacido del rubito, como sabia que contra ti no podía, y consciente de nuestra amistad, me atacó por detrás, me ató y comenzó a golpearme, maldiciendo tu nombre, me decía que por tu culpa, jamás podrá conseguir un buen escalafón para demostrar a su padre que vale la pena."
"No te preocupes, - dijo mientras le desataba y lo apoyaba sobre ella a la vez que tosía un poco de sangre - ese cerdo lo pagará. Vaya que si."
"Sam, no hagas nada que acabe con tu carrera."
"No te preocupes, no soy estúpida ni me rebajaré a su nivel. Usaré los medios legales. La cadena de mando."
"Eso me alegra oírlo, casi temía que fueras como un rinoceronte cabreado a darle lo suyo."
... ... ... ... ... ...
Estaban en la enfermería curando las heridas de Gustav. Además de lo visible, le fracturó dos costillas. Sin duda aquél chico profesaba mucho odio hacia ella. Pero no era tonto. Sabía que si se hubiera enfrentado a ella, no habría salido ilesa, pero le habría dado una buena paliza.
"Entonces cadete Mikelson, el cadete Andrews le atacó por la espalda, le dejó parcialmente inconsciente, le ató y comenzó a golpearle. ¿Es así?"
"Es así, Sargento."
"Bien, informaré al Teniente. Si hay algo que no toleramos es la agresión de un compañero a otro."
"Cadete Shepard acompáñeme."
Apenas salieron de la enfermería y comenzaron a caminar el Sargento se dirigió a ella.
"Su integridad es elogiable Shepard. A pesar de que una persona muy apreciada por usted ha sido agredida, ha usado la vía legal en lugar de la venganza personal."
"Creame Sargento, que si por mi fuera, le estaría pateando el culo ahora mismo."
"Jajaja. Y lo haría, después de que me derribara lo creo muy posible."
Sam, descubrió una nueva faceta del Sargento, tenia buen humor.
"Pero quizás haya un pequeño problema. ¿Sabe quien es el oficial al mando de este campamento?"
"No mi Sargento."
"Ahí puede que esté ese problema. El oficial al mando es el Comandante de Estado Mayor Jhon Andrews."
"No joda, ¿Es el padre del rubito?"
"JAJAJAJA, me cae bien Shepard. Nos dijo que le tratáramos con dureza y sin miramientos como a un cadete más. Pero si lo ve en peligro, puede que cambie de opinión."
"Joder, casi me agradezco no haberle arrancado las pelotas."
El Sargento paró y comenzó a reír a carcajadas, ya no podía más. Estaba que reventaba de la risa.
"Hay dios, no me reía así desde hacia años. Definitivamente me cae bien Shepard. La Alianza ganará mucho con usted."
Llegaron al despacho del Teniente. Había numerosos trofeos y diplomas por sus acciones en diversos lugares de la galaxia. Sam, se quedó boquiabierta al ver una foto de un escuadrón, pues a pesar de la juventud reconoció a uno de los integrantes.
"Dígame, Sargento. Qué ocurre."
"Tenemos un caso único señor, el cadete Andrews ha agredido brutalmente a un compañero. Le ha fracturado dos costillas, y tiene numerosas contusiones en brazos, torso y cara."
"Y trae a la cadete Shepard por..."
"Ella lo encontró, es su binomio."
"Entiendo."
Se acercó a ella que se quedó mirando con sorpresa la foto. Era su padre, su querido padre. No se lo creía. Él también había estado en ese campamento, pero nunca se lo contó a ella.
"Cadete Shepard, ¿qué le parece?"
Ella miró al teniente, y entonces lo reconoció también en la foto, pero más joven.
"Eramos un escuadrón encubierto. Los mejores oficiales y suboficiales que tenia la Alianza por aquél entonces. Tu padre, David Anderson, Jhon Andrews, Yo mismo, Ronald Brown y tu madre, la única mujer de aquél grupo."
Sam estaba con la boca abierta con cara de boba. Siempre fueron sinceros con ella, pero no sabia que hubieran formado parte de algo así, tan importante. Ella sabia que a veces es mejor no saber ciertas cosas. Sonrió para si, al saber que la extirpe de soldados Shepard era más grande de lo que imaginaba.
"Todos nos quedamos en la Alianza, solo Brown se licenció, pues aunque si no fuera por tu padre hubiera muerto, le quedaron secuelas en una pierna. Ahora creo que es el director de un pequeño instituto. Cuando acabó la guerra nos separamos, pero mantuvimos el contacto."
"¿Mis padres...?"
"Todos. Fuimos la mejor promoción del campamento. En aquél entonces solían enviar muchos más reclutas. Ahora, solo envían a los mejores. A los que creen que tienen un gran valor para la Alianza. No te preocupes, el Sargento desconoce ese aspecto. En cuanto hable con el Comandante, se solucionará. Me da mucha pena decirle que su hijo no vale lo que esperaba. Pero un compañero que no acepta a otro no tiene valor. Y afortunadamente Jhon lo sabe."
... ... ... ... ... ...
Fredrik, al conocer la noticia acudió rápido acompañado de Hannah y Nathan. Él se quedó en la enfermería, mientras ellos marcharon al edificio del cuartel general.
"Nathan, Hannah. Me alegro de veros."
"Siempre es un placer Jhon."
"Que hay Jhonny."
"Tu siempre tan informal Nathan. Enhorabuena por vuestro reciente ascenso. Tengo entendido que David estuvo en la ceremonia."
"Así, es. Me llamó ayer. Maldiciendo mi nombre sobre no se qué de enseñar a disparar a los niños."
"Oh. Espera. ¿No te lo ha dicho?"
"Decirme qué."
"Que han superado su récord."
Hannah y Nathan abrieron los ojos como platos, pues conocían a David desde hacia mucho. Entonces Nathan que no era tonto, analizó lo que Jhon le decía, juntándolo con la llamada de David.
Hannah se le adelantó, siempre más rápida en el razonamiento que él.
"¿Nuestra Sam? ¿Ella ha superado el récord de David?"
"Así es. Escalera real. Debo reconocer que al principio no me lo creí. Pero cuando el Sargento me mandó las fotos..."
"Ahora entiendo el cabreo de David."
"En fin, me duele decirlo. Pero me gustaría sentir el orgullo que sentís vosotros por vuestra hija. Mi hijo no es lo que esperaba. Me duele, pero debo asumirlo."
"¿Que has hecho con él?"
"Es mi hijo. Pero soy consciente de lo que ha hecho. Está en los calabozos. A la espera del juicio."
"¿Militar o civil?"
"Me sorprende que preguntes eso Hannah, siempre tan sentimental. Sin ti el grupo se hubiera derrumbado. Ya lo sabéis. Este campamento no es el mejor por que si. Será un juicio militar."
"Viendo a Gustav, y con las pruebas en su contra, como poco le caerán 15 años."
"Lo sé, Nathan. Pero él ha elegido ese camino. No seré yo el que lo defienda."
A pesar de que sonaba tajante, en su rostro reflejaba algo de dolor. Marcharon para encontrarse con Samantha, cuando se cruzaron con el Sargento.
"Señor."
"Descanse Sargento."
"Señor, ¿Es usted el padre de la cadete Shepard?"
"Puede hablar libremente Sargento."
"Menuda hija tiene, no sé que demonios le ha enseñado, pero cualquiera lo diría con lo pequeñita que es."
Nathan miró al Sargento, era un hombre corpulento pero algo delgado. Imponía por su altura, pues debía medir 1'90 aproximadamente. Sam había crecido pero se quedó en 1'72.
"Que lo sepa Sargento, la mayoría de lo que sabe en cuerpo a cuerpo se lo enseñé yo, no él."
"Disculpe, señora. Permiso para retirarme."
"Permiso concedido, Sargento."
Cuando llegaron a los barracones, los cadetes al verlos se cuadraron y saludaron.
"Sammy..."
"¡Papá!"
Corrió hacia ellos y les dio un gran abrazo y un beso a ambos. Cuando la vieron el resto de cadetes, no creían que aquella jovencita risueña y alegre fuera la misma que les vencía en los entrenamientos.
"Oh, perdón."
Sam se separó de ellos, se cuadró y saludó a sus padres. Estos le devolvieron el saludo, tal y como correspondía.
"Descanse recluta."
"Papá, mamá. ¿Cómo que habéis venido?"
"Nos llamó Jhon."
Hannah comenzó a acariciar la cabeza de su hija, notando el cortísimo pelo.
"Aún recuerdo esto, 'todos sois iguales'. Que tiempos sin pelo."
"Me veo rara, pero ya volverá a crecer. Cuando coja el permiso y vaya a veros me tenéis que contar historias de vuestro escuadrón."
"¿Escuadrón? ¿Qué escuadrón?"
"Vamos papá, que ya soy mayor, mi Teniente me lo ha contado. Tiene una foto en su despacho donde salís todos."
"Tengo que hablar con Howard, aún no era el momento de que lo supieras. Siempre tan bocazas."
"Mamá, no te preocupes, apenas me ha dicho nada."
"¿Y cuando cogerás ese merecido permiso?"
"En cuanto Gus se recupere. No me pienso ir sin él."
