Los personajes son de SM, pero la trama es mía.

"¿Realidad o Sueño?"

Bella POV

-Bella…no sabes lo que pides- dijo luego de haberme estado escrutando con su intensa mirada. Me ruboricé violentamente pero aún así no fui capaz de alejarme de su calor. Estaba muy asustada.

-y-yo…por favor, no quiero estar sola, te-tengo miedo- y frío también me recordó mi mente al notar que aunque levemente mis dientes castañeaban. Sonrió con dulzura y me acarició la mejilla. No pude evitar recargar mi rostro en ella, estaba tibia y enviaba cientos de corrientes eléctricas por mi cuerpo helado.

-está bien, me quedaré hasta que te duermas- no quise preguntar si luego se iría, no quería saber que luego estaría sola otra vez. Sonreí y me despegué de su mano.

Entramos, bueno, él entró a la habitación, pero no salía nunca y las luces no se encendían. Hasta ese momento me había mantenido en el umbral de la puerta esperando que me dijera que podía pasar.

-¿Edward?... ¿Edward?- no respondía y me entró el pánico. No oía ningún sonido y tampoco vislumbraba nada, puesto que las cortinas estaban cerradas.

Me mordí el labio y reuniendo toda la valentía que fui capaz, entré.

La puerta chirrió y de un golpe sordo se cerró. Di un respingo de terror y me abracé más a mí misma.

-Edward esto ya no tiene gracia…por favor- susurré totalmente espantada. No sabía dónde iba pisando así es que estiré los brazos para palpar superficies.

-Edward…-estaba a punto de llorar y él ni luces daba de estar aquí. Y si… ¿y si le había pasado algo? ¿O me había mentido? Justo cuando iba a correr hacia la puerta, tomaron mis pies y caí al piso. Grité y pataleé tratando de zafarme.

Creo que le di una patada y me solté…

Edward estaba tirado en el piso cuando encendí las luces, se sobaba un costado de la mejilla.

-Ouch- dijo mientras se ponía de pie. Yo estaba de los nervios, ponía una y otra vez el mechón de mi cabello tras de la oreja. Debía de tener un aspecto de una loca histérica adicta a la morfina o algo…

-yo…lo siento-me quedé pensando y pronto la furia vino a mí- ¡qué diablos hago disculpándome yo! ¡Idiota! Casi me muero de miedo y preocupación- susurré mientras me paseaba por la estancia. Sip, parecía una completa loca.

-ya, ya, lo siento no era mi intención asustarte…bueno no tanto- dijo rascándose la cabeza. Yo no dejaba de pasearme pensando en que a él de verdad podría haberle sucedido algo. Estas situaciones así me ponían de los nervios, no sé porque. Me sujetó por los hombros con fuerza, deteniendo mi paseo.- relájate…solo estaba jugando- me miró a los ojos y descubrió mi rostro del cabello-tranquilízate- volvió a susurrar con voz dulce y deliciosamente lenta. Me relajé ante su toque pausadamente y me costó la verdad. Sentía mi cuerpo demasiado tenso y contraído.

Luego de que me tranquilicé en totalidad, noté su magulladura en el rostro hermoso, estúpidos arranques de ira…

-haber…-puse mi mano algo fría en su cara, temblé en el trayecto pero finalmente me relajé. Me miró directo a los ojos mientras media el daño en su piel- te pondré hielo…puede que se te inflame- antes de que él pudiese decir algo me retiré al baño en busca del botiquín. Volví con una compresa de hielo y una toalla. Él estaba sentado en la amplia cama, obvie el detalle de lo que se podría hacer en una y fui hasta el chico que aguardaba por mí, bueno por la cosa fría.

-hm, vamos a ver- me arrodillé entre sus piernas, en el piso. Estaba concentrada en no ponerle el hielo en el ojo que no noté cuando se tensó de forma involuntaria mientras me observaba.

-Esto…Bella, no…no me siento cómodo contigo así…-señaló mi posición y luego miré su rostro compungido. Diablos, era cierto entre sus piernas parecía como si fuera a hacer…'otra cosa'

Me levanté de inmediato y me senté en la cama con la cara ruborizada.

-gracias…-sus ojos estaban medio obscurecidos y su voz algo más grave. Me acomodé para seguir enfriando su reciente golpe.

Su rostro estaba cerca del mío, el aire que salía de sus labios era cálido y rebotaba en mi piel. Era una deliciosa tortura tenerlo tan próximo a mí, sin poder comérmelo a besos.

-Edward, de verdad lamento mucho el haberte golpeado…fue como un reflejo-prefería hablar, el silencio era cómodo pero no quería que la baja luz y lo cercano del pecado en potencia debilitaran mis pocas defensas.

-no te disculpes-hizo un pequeño gesto de dolor al presionar con la compresa su pálida piel- la culpa fue mía, no debí asustarte- lo miré a los ojos y no pude evitar quedarme prendada de ellos. Con su mano retiró mechones de mi pelo y los colocó ordenadamente tras de mi oreja.- te ves linda ruborizada…- ¿este hombre planeaba matarme? Lo estaba consiguiendo…

-sí, claro todos lucen hermosos cuando parecen lucecitas de navidad- respondí a cambio de su piropo. Rió entre dientes, se vio arrebatador.

-no todos, solo tú…Bella-pronunció con cuidado y procurando que todo su halito dulce me golpeara con fuerza, demoliendo mi resistencia.

-ya…-me alejé antes de que cometiera la imprudencia de besarlo.- creo que se te pondrá algo rojo, pero no hay moretón- respondí con una sonrisa mientras dejaba las cosas en su lugar.

-gracias, Bella enfermera- dijo con tono de voz gracioso. Volví a la cama, casi corriendo, ahora que recordaba…yo tenía miedo. Reviví la escena de la chica por las escaleras y me estremecí-¿estás bien?- murmuró mirándome con preocupación.

-s-si- dije tratando de relajarme. Además tenía frío.

-creo que deberías acostarte a dormir- sugirió mientras se ponía de pie. Asentí y me metí debajo de las mantas.

-¿y tú?- me sonrió mientras se sentaba en el sofá cerca de la cama.

-aquí- de repente oí un ruido en la planta baja y como un resorte me arrimé a Edward. Él se rió de mi actitud. Lo cierto era que no sabía como demonios había salido de la cama para sentarme en las piernas del muchacho tan rápido.- Bella…solo sonó la alarma, a esta hora se activa, debes relajarte un poco- susurró mientras me acariciaba la espalda. Estaba muerta del frío y espanto pero no quería volver a la cama, de ahí habían sacado a la chica.- ve a la cama, estás tiritando- dijo en la coronilla de mi cabeza. Me aferraba a él con los brazos.

-no, no quiero- lo oprimí más.

-vamos, no seas infantil, te estás congelando- se puso de pie pero no lo solté. Rió suavemente- ok, no me separaré de ti, ¿eso te tranquiliza?- me miró a la cara y asentí.

Fue conmigo en brazos hasta la cama, me depositó en ella con cuidado y me acomodé. Luego de que me hube tapado se acostó junto a mí. Recién ahí noté lo acelerado de mi corazón y no precisamente por causa del frío.

Oía su respiración acompasada, y sentía el calor de su cuerpo a mis espaldas. Se hallaba con los brazos tras de la cabeza y con los pies entrecruzados. Era el vivo retrato de la despreocupación y bueno, belleza también.

Poco a poco el sopor del sueño se apoderó de mi mente, impidiéndome pensar más en el chico junto a mí.

En mi mente todo era calma, y escuchaba a lo lejos una melodía desconocida. Nunca había experimentado una sensación de tal quietud y paz en mis sueños pasados.

-no podrías adivinar cuánto te quiero, no te das cuenta…- sentí caricias en mi rostro, en la oreja y más tarde en mi cuello. Tan suaves, cálidas…solo podrían ser de una persona. Por lo menos mi subconsciente se apiadó de mí…

-hm…Edward…-murmuré sin saber bien el por qué. Me sentía en un estado de felicidad, y totalmente…dormida.

-te quiero- volvió a susurrar con la diferencia de que luego de sentir sus nudillos en mí mejilla sentí su respiración como mía. Estaba tan cerca que no podría distinguir donde acababa mi aliento y empezaba el suyo. Ahora, en mi mente, por lo menos tenía momentos de dicha y Edward me quería.

Sentí sus labios rozarme la piel del rostro. En la frente, en la mejilla y luego cerca, muy cerca de la boca, sus manos no abandonaban mi cara, era tan suave su toque que me hacía sentir ganas de llorar.

-me muero por besarte- y luego de decir aquello, posó sus labios cálidos en los míos deseosos de sentirlos moverse. Adoraba este sueño, lo amaba. Estiré mis brazos a su rostro y los enrosqué en su cuello, era tan real, sin duda mi subconsciente es demasiado poderoso, sueños con tal autenticidad.

Se movió con la boca pegada a la mía, amoldaba sus labios a los míos en completa sincronía, obvio le respondí gustosa. Quedó sobre mí, apoyándose en sus brazos. Mientras yo recorría su cara con las manos.

El beso era tierno, solo movíamos los labios, pero para mí era el cielo. Mi propio cielo.

Su sabor era tal como mi mente lo guardaba en mis recuerdos, aunque este toque era más calmado y dulce que el anterior, para mí ambos eran los mejores.

Se alejó, pero solo para envolver mi cintura en un posesivo abrazo. No opuse resistencia y me dejé ir, acomodé mi cuerpo al suyo, sintiéndome como hacía mucho tiempo, totalmente bien y libre de preocupaciones.

El resto del sueño sentí leves y tiernas caricias en mi cabello, y piel que quedaba al descubierto. Si, en este rincón de mi mente era feliz.

Abrí los ojos cuando sentí una pesadez en el estómago moviéndose deliberadamente y con exquisita lentitud hacia mi pecho…

Me costó detener el camino placentero desde mi vientre arriba, pero finalmente detuve la mano cálida, grande y suave…única de él.

No sé como mis dedos terminaron entrelazados a los suyos. Era tan rico despertar de esta manera.

Un momento… ¿cómo terminé abrazada a Edward? ¿En realidad fue todo producto de mi mente? Sí, si lo había sido…tenía que serlo. ¿Pero entonces por qué estoy con él? Fue un sueño, fue un sueño…creo

-¿Edward?- llamé, era de día pero uno nublado y casi no había luz solar además de eso se le puede sumar que las cortinas aún estaban cerradas.

No obtuve respuesta, a cambio se movió tras de mí pegando todo su cuerpo al mío. Involuntariamente solté un leve gemido.

-Edward…-volví a nombrarle con voz algo quebrada. No respondió e insistía en deslizar su palma ahora libre de la mía por mi cuerpo, debía detenerlo…debía hacerlo pero la verdad era que no quería pararlo. Anhelaba sentir su contacto…

No, eso sería caer en la tentación y sería perderme en una mentira, una cosa eran los sueños y otra muy distinta la realidad.

-Bella…-susurró en mi oído a punto de rosar mi pecho…debía salir. Cerré los ojos con fuerza, buscando la voluntad para moverme fuera de la cama. Además mi cuerpo ya estaba cediendo a pesar de las órdenes que mi mente le daba, parecía gelatina… y…algo había en la parte baja de mi espalda, mordí mi labio inferior evitando el jadeo.

En un impulso tomé su mano y la saqué de debajo de mi camiseta. Mi anatomía estaba respondiendo a ese roce que no sé si sería tan inocente o fortuito.

Me salí de las mantas…dejando a un adormilado Edward, enredado entre ellas.

No pues debía salir de aquí si no quería violarlo, agarré una toalla y la primera ropa que encontré y me fui a la ducha.

Una vez dentro, me demoré más de lo necesario para relajarme, tratar de apartar mi sueño pasado…y su mano de esta mañana, vaya si que él necesitaba algo de 'acción' hasta dormido quiere eso. Reí de mi ocurrencia y sin poderlo retrasar más me sequé y vestí, lentamente…alargando la salida final.

No tenía idea de la hora cuando abandoné el baño, pero él seguía dormido, ahora abrazado a la almohada en la cual había estado mi cabeza hace apenas unos minutos atrás.

Se veía tan tierno, tan pequeño que no pude evitar el cubrirle con las mantas y acariciarle el cabello.

De pronto fue como un Déjà vu, cuando solía hacer lo mismo con Lucy, aquella pequeña y regordeta niña que me robó el corazón.

Me entristecí al darme cuenta de que esa ya no era mi vida, lo fue en un pasado, ahora mi vida estaba llena de restricciones, como no poder salir de esta casa que a pesar de ser muy hermosa para mí era una jaula.

Ni siquiera podía tener contacto con ellos, saber si estaban bien…si los habían encontrado…no sabía absolutamente nada, y esas pesadillas. Eran pocas las noches como ayer que no soñaba, ahora venían acompañadas de sensaciones que me producían escalofríos, tal nitidez que me parecía que podría tocar y sentir texturas con solo estirar un poco mis dedos. Era simplemente horrible.

Recuerdo que la última que tuve fue de una muerte, sí, clara y nítida.

Primero oí una leve conversación, más tarde golpes y gritos, atronadores y desgarradores gritos de dolor. Lo peor es que las victimas no morían de inmediato…las hacían sufrir, rogar y suplicar por un poco de clemencia al morir, algo que también les estaba vetado.

Finalmente luego de haber estado soportando mis propios gritos silenciosos y lágrimas, dejaba de oír sollozos o plegarias casi inaudibles. No sé porque yo siempre estaba presente, no quería estar ahí pero en mis sueños sabía que me era imposible huir…

Decidí que lo mejor era omitir lo más posible estos momentos donde me ponía a analizar todo, llegaba siempre a la conclusión de que si no hacía a un lado los sueños no podría vivir con algo de calma, era irónico pensar que se puede obtener un poco de paz con las cosas que tu propia mente genera para asustarte, pero debía obtener un poco de fuerza para salir adelante, al fin y al cabo debía aprovechar mi vida…o lo que quiera que sea esto.

Me levanté de la cama y salí de la habitación intentando no hacer ningún ruido.

Bajé y Alice ya estaba despierta con su habitual estado de ánimo, ¿habría ella estado triste cuando se separó de su familia? Aún tenía preguntas acerca de esta casa, pero más adelante las aclararía con Edward.

-Hola chicos- estaban armoniosamente conversando, al parecer nunca se les agotaban los temas de platica.

-Hola Bella, ¿qué te pareció la película? ¿Lograste dormir?- preguntó entusiasmada Alice. Jasper solo reía mientras la escuchaba. Me ruboricé al recordar los sucesos de ayer por la noche.

-hola…eeh…si, me dio miedo y…logré dormir por suerte- sonreí o hice el intento de. En eso bajaron Emmett y Rosalie, ignorándose como cuando los conocí, Dios, que gente más bipolar de seguir así iba a terminar con jaquecas y tortícolis…

-Hola chicos… ¿qué tal durmieron?- contestaron con monosílabos y luego cada quien por su lado. Ni una mísera mirada se dieron. Corté un trozo de pan blanco y tomé lugar en la esquina más apartada de la mesa. Sin Edward me sentía extrañamente sola, quizá tanto tiempo ocultándonos y huyendo juntos me pasaban la cuenta. Era como me sentía desde un principio, un vacío frío, insípido y más que nada oscuro.

Alice se veía feliz junto a su 'cuidador' y bueno Rose y Emmett tenían sus momentos.

"pff si fuera por eso mi querida Bella tú y Edward tuvieron uno hace poco…"

Con el comentario de mi conciencia casi muero atragantada por mi propia saliva, pero al levantar los brazos entre las risillas de los presentes, logré volver a respirar con normalidad.

-¿qué te pasó Bella?- dijo riendo Emmett, sus hoyuelos se me hacían la cosa más dulce del mundo. Rose por un breve microsegundo lo miró con un brillo en los ojos que pronto desapareció para volver a ser fría.

-hm, no…nada, me atoré- volví al plato, no me sentía con ánimos de reír, ni de hablar, ni de nada y creo que la causa era que Edward no estaba junto a mí. Mierda.

-hola a todos- solo escuchar su voz mi corazón aceleró su ritmo. No levanté la vista pero estaba pendiente de lo que haría.

Luego de que saludó se acomodó en la silla que estaba junto a mí. Arg su calor… lo miré y sonrió ladinamente. Su cabello estaba húmedo y parecía de muy buen humor.

Tomó mi rostro por la mandíbula para depositar un beso suave en mi mejilla. Sentí corrientes, escalofríos y sobre todo un rubor enorme.

-Hola, Bella- su aliento me llegó de lleno, aún estaba en el cielo cuando comenzó a servirse desayuno. Yo no había probado bocado y eso no pasó desapercibido para él- ¿por qué no has comido nada?-dijo frunciendo el entrecejo. Abrí la boca para responder cuando el sonido de un cubierto al rebotar en el plato llamó mi atención…


¿Qué creen que haya sucedido? ¿Qué les pareció el capítulo?

Lo siento, sé que me tarde un montón en actualizar, pero solo puedo decir que no tengo pc, y la verdad he estado un poquitín desmotivada, en fin espero que luego luego regrese esa inspiración :Z

lovebyinspired: te agradezco un montón que me sigas apoyando en la historia, y que te hagas presente en cada capítulo n.n, a mí también me gustaron un poco juguetones jeje, y Edward se va dejando llevar poco a poco, ya se vienen los lemmon solo un poquitín más y vuelve la acción :Z gracias por la comprensión, espero nos leamos pronto, un abrazote enorme para ti!

En fin, eso por ahora xd, nos leemos pronto, espero, de veras que me gustaría actualizar más seguido pero… bueno, que se le va a hacer, no dejaré adelanto porque ya no tengo más capítulos escritos y de a poco voy avanzando :S

Bueno, un abrazote enorme a todas y todos!

Gracias por leer

Chau chau

Pd: cualquier sugerencia o duda, solo me la dejan y yo la aclaro ;)