Ambos se estaban dejándose llevar por el deseo que sentían por el otro, el cual lógicamente se incrementó al encontrarse los dos en la bañera. El escritor recorría el cuerpo de su musa con mimo y pasión y ella se dedicaba a sentir las caricias de éste y a besarle y mordisquearle el cuello y los labios. Sus respiraciones estaban aceleradas y Kate suspiraba y dejaba escapar ligeros gemidos.
Creía que te apetecía un baño relajante. Dijo Rick con la voz entrecortada.
Y me estoy relajando. Cerró los ojos al notar como descendía una mano del escritor donde más le necesitaba.
Tal vez estemos más cómodos en la cama. Dijo masajeando el clítoris y haciendo que Kate soltará un pequeño grito.
No pares ahora. Respondió muy excitada moviéndose intentando sentir más las caricias de Rick.
Él la masturbó lentamente, notando como se retorcía y se tensaba al acelerar en ciertos momentos y cuando supo que estaba al borde del abismo aumentó la velocidad haciendo que gimiera sin aliento al llegar al orgasmo. Rick siguió acariciándola dulcemente y la besaba esperando a que se recompusiera.
¿Todo bien? Le preguntó el escritor, a lo que la inspectora respondió con una gran carcajada.
¿De verdad lo preguntas Castle? ¿Necesitas que te ponga nota para subirte el ego? Dijo riendo.
En realidad me preocupaba que te hubiera hecho daño. Respondió algo serio.
Oh, Rick, lo siento. Yo… Dijo culpable girándose quedando cara a cara con él. Pensé que bromeabas, lo siento de verdad. No estoy acostumbrada a que se preocupen tanto por mí. Dijo acariciando su mejilla. Ha sido increíble. Gracias. Dijo sonriendo aunque un poco ruborizada.
No tienes que darlas, ya lo sabes. Y menos por algo así. Dijo abrazándola. ¿No te he hecho daño de verdad?
No, para nada.
¿Y te ha gustado? Dijo esta vez con una sonrisa de lado y una ceja levantada.
Ella se acercó a su oído y le susurró. No sabes cuanto. Pero no hemos terminado, por lo que noto porque la que va armada soy yo y lo que me estoy clavando no es mi pistola, ¿cierto? Sonrió pícara con los ojos oscuros de un renovado deseo.
No es tu pistola, pero también es un arma peligrosa. Dijo ronco al notar la mano de su musa acariciando su torso mientras bajaba por su abdomen. Pero si quieres probarla será mejor que vayamos a tu cama. Dijo cogiendo la mano de Kate y besándola antes de ayudarla a salir de la bañera.
Cuando salió Rick ella ya llevaba una toalla entre sus manos, la cual le pasó al escritor que usó para secarla a ella, con mucho cuidado en las zonas heridas. Ella se dejaba hacer sonriendo al observar la cara de concentración con la que la cuidaba. Después de estar ambos secos se dirigieron al dormitorio donde Rick tumbó a Kate en la cama y se dedicó a besar cada milímetro de piel de la inspectora.
No te muevas, solo disfruta. Le susurró cerca del oído.
Cuando su boca llegó a los labios de su amada la besó con amor y se separó para colocarse la protección. Cuando se encontraba de nuevo sobre ella la miró a los ojos, esos ojos que le devolvían una mirada llena de amor, excitación, ternura y felicidad, y mirando esos ojos la hizo el amor como nunca lo había hecho y como tantas veces habían soñado. La llevó al cielo, la hizo gritar y sudar. Se besaban, lamian, mordían mientras experimentaba tal placer que por un momento sentían que flotaban hasta que llegaron al clímax y cayeron exhaustos, uno al lado del otro, boca arriba intentando recuperar el aliento
Joder. Soltó ella.
Vamos a tener que bañarnos de nuevo. Dijo riendo, a lo que siguió una gran carcajada de la detective y ambos rieron con ganas durante un buen rato. Cuando se tranquilizaron ella se acercó a Rick besando sus dulces labios tiernamente y se acurrucó en su pecho abrazándole.
No me importaría demasiado, pero estoy muerta y tengo que recoger las cosas que me voy a llevar.
Si quieres te preparo la maleta yo, no me importa. Desde aquí me puedes ir diciendo lo que quieres que guarde. Dijo acariciando su espalda.
¿De verdad? Creo que ya es pasarse. Dijo sonriendo. No es necesario.
Estoy aquí para cuidarte y tienes que hacer reposo. Dijo mirándola con dulzura.
Hace un momento no te importaba que necesitara reposo. Dijo riendo.
Bueno, tu tampoco te has quejado precisamente, al contrario, has sido tu la que te me has lanzado y no he podido hacer nada para evitarlo. Dijo aguantándose una sonrisa mientras intentaba parecer indignado. Y la verdad, puedes llegar a ser muy persuasiva.
¿Y si te pido que me hagas la maleta te vas a levantar a hacerla? Dijo susurrando mirándole a los ojos con una pequeña sonrisa.
¿Dónde tienes una maleta o una bolsa de viaje? Dijo dejando un beso en sus labios y levantándose de la cama.
Eres increíble. Dijo sonriendo ampliamente. En el armario hay una maleta, en la parte de arriba.
Dijo observando como salía el escritor de debajo de las sábanas, dándole una vista perfecta de su espectacular culo, hasta que se colocó el bóxer girándose para pillarla mirándole embobada.
¿Ves algo que te guste? Dijo sonriendo burlón.
Muchas cosas. Mordiéndose el labio.
¡Concentración! Que si no… Dijo abriendo el armario y bajando la maleta.
Vale, vale. En los cajones de abajo tengo camisetas, mete unas cuantas. El escritor iba metiendo lo que le iba pidiendo mientras ella desde la cama observaba como él, en calzoncillos, se agachaba y estiraba para alcanzar las cosas. En la balda del medio tengo pantalones y cógeme un par de pijamas de arriba.
Y necesitarás también mudas… Dijo levantando una ceja.
Dios, ¿Por eso querías hacerme la maleta, para hurgar en mi ropa interior? Dijo frunciendo el ceño.
Cielo, después de probar el chocolate que me importa el envoltorio. Dijo con una sonrisa y una mirada irresistible.
Kate se quedó con la boca abierta y le respondió un poco enfadada. Pues entonces ya me encargaré yo de terminar de hacer la maleta. Dijo saliendo de la cama con la sábana envuelta en su cuerpo desnudo dirigiéndose al armario a coger algo de ropa.
Oye, tranquila, ¿te has enfadado? Sabes que era broma, venga. Dijo abrazándola por detrás y besando el hombro que quedaba al descubierto. Perdona, sabes que no lo he dicho con mala intención. Siguió dejando besos desde su hombro subiendo por su cuello. Me refería a que pienso que no debería importarte que, ayudándote, vea tu ropa interior después de lo que hemos hecho hace un rato, ¿no crees?
Es que no estoy acostumbrada a tener ese tipo de confianza con nadie. Dijo dejándose abrazar. Lo siento, lo hago todo muy complicado pero nunca he tenido una relación… así. Dijo algo incómoda por la situación.
¿Así? Preguntó confuso, girando para mirarla a los ojos.
Sí, de pareja, convivencia…
Kate, has tenido pareja antes y aún no hemos convivido juntos más de un día.
Pero nunca he tenido una pareja a la que quisiera de verdad. Le dijo mirando al suelo.
Eso es muy bonito. Dijo acariciando su mejilla. Siempre que con eso quieras decir que soy la excepción. Dijo sonriendo.
Claro. Dijo elevando la mirada a ese océano de tranquilidad que eran sus ojos. Te quiero como no he querido a nadie.
A mi me pasa exactamente lo mismo, te quiero, te quiero tanto… Dijo besando suavemente sus labios. Y es increíble que seas mi novia, que estemos juntos. A ambos les brillaban los ojos de alegría.
¿Novia? Dijo sonriendo.
¿Acaso no lo eres? Dijo metiendo las manos por dentro de la sábana acariciando su espalda desnuda.
No sé. No me lo habías planteado. Susurró ante el contacto de las yemas de sus manos en su espalda.
Es cierto, entonces Katherine Beckett, ¿quieres ser mi novia?
Rick, ¿Cuántos años tienes? Dijo sonriendo tiernamente y besando sus labios con un pico.
¿Eso es un no? Preguntó haciendo un puchero.
Eso es un , claro que sí. Dijo riendo y besándole más profundamente sujetándose la sábana como podía. Pero deberíamos vestirnos y terminar aquí para irnos al loft.
Tú lo has dicho, deberíamos. Dijo tirando de la sábana mientras seguían besándose. Pero no hay prisa.
Rick, no, por favor. No puedo, antes me has matado. Dijo recogiendo la sábana intentando no dejarse llevar de nuevo.
Creía que no te había hecho daño. Kate, ¿enserio ha estado bien? Dijo separándose un poco preocupado.
Sí, dios, claro que sí. Lo que pasa es que en el momento lo estaba disfrutando pero al relajarnos noto más cansancio y algo de dolor, pero es normal. Dijo acariciando su pecho desnudo.
Reposo, tienes que hacer reposo y terminamos… Dijo echándose las manos a la cara. Lo siento Kate, no te estoy cuidando.
¿No me escuchas verdad? Estoy bien. Dijo empezando a enfadarse y cogiendo las manos de Rick. Mírame, estoy bien, ¿de verdad te arrepientes?
¿Qué? Dijo sorprendido. Claro que no, pero tendríamos que haber esperado.
Yo quería, tú querías y está claro que ambos hemos podido, lo hemos pasado bien, muy bien diría yo, así que deja de preocuparte ya.
Llevas diez minutos siendo oficialmente mi novia y ya sé que eres una de las mandonas.
Kate rodó los ojos y le dio un golpe en el brazo intentando no sonreír, cogió algo de ropa del armario y se dirigió al baño a cambiarse.
La ropa interior está en el cajón de arriba a la izquierda, elige lo que quieras. Dijo antes de cerrar la puerta del baño.
Que bien me lo voy a pasar. Dijo para sí mismo sonriendo ampliamente mientras abría el cajón.
Kate se vistió y preparó una bolsa de aseo para llevarse. Cuando salió del baño Rick se terminaba de calzar sentado en la cama con la maleta lista para cerrarla después de meter la bolsa que llevaba Kate. Antes de ir al loft fueron a hacer la compra para la cena y cosas de aseo para que ella dejará allí. Cuando llegaron colocaron lo que llevaban y se tumbaron a ver la tele hasta que aparecieran Marta y Alexis para cenar.
