Capítulo 8

La pelirroja no hizo ninguna pregunta más. Se sentía fuera de lugar al hacerlo, porque a pesar que todos creían que era novia de Harry, ella sabía la verdad. No era así, solo eran amigos, y si Harry no había querido hablarle sobre Jazmín, ella debía aceptarlo y no estar indagando por ahí.

Al regresa a la casa Ginny tuvo que repetirse un par de veces lo que Hermione le había dicho la noche anterior, no quería mirar con malos ojos a Luna, pero ya comenzaba a caerle mal. La rubia no paraba de parlotear y su llegada había hecho que Harry se olvidara de su mal humor. Y ahora desayunaba a su lado en la mesa redonda de la cocina con una enorme sonrisa en el rostro.

-No puedo creer que le dijeras eso a tu madre, Lu- decía Harry cuando Choky y Ginny se sentaron a la mesa.

-Eso le pasa por tratar de controlarme todo el tiempo.-aseguró la chica con total tranquilidad.- No se porque dejé que me convenciera de ir a la escuela de derecho; Si yo tengo tanta madera de abogada como Hitler de pacifista.- tomó un sorbo de jugo de naranja antes de continuar con una sonrisa.- Si la cosa sigue así haré la tuya, y me largare a Londres para convertirme en artista…

-Yo no soy artista Luna, solo uso la fotografía para pagar las cuentas…

-Quita es cara Pecas.-le dijo por lo bajo Choky mientras Harry y Luna seguían hablando de las formas de fastidiar a las madres controladoras con ideas de fuga y trabajos poco decorosos.

-¿Qué cara?

-La de celosa empedernida.-volvió a susurrar Choky soltando una risita.- Luna es solo su amiga… y tu la mujer que ama.

Ginny sintió como su estomago se revolvía al escuchar esas palabras. Trató de sonreír pero le fue inútil. Apenas había estado es esa casa un día y ya había tenido que escuchar a Lily, a James, a Hermione y ahora a Sonny decir lo mucho que la amaba Harry. Sin duda lo peor de todo, lo que más le producía dolor, era saber que no era verdad, que jamás lo seria.

-Él te ama.- le insistió la chica tomándole la mano y dándole un apretón cariñoso.

-Lo se…

-No, no lo sabes-repuso, con aplomo.- Harry te ama, aunque tu no lo creas posible…. Hazte un favor a ti misma y déjate llevar, olvida las dudas.

La seguridad en los ojos de Sonny parecía tan tangible que casi pudo convencer a Ginny.

-Tal vez tengas razón, pero se nota que se quieres.- comentó mientra miraba como Luna y Harry hablaba alegremente.

-Claro, son amigos desde muy pequeños.

-Ya lo creo, fue su primera novia ¿no? Su primer amor…

Choky soltó una risita de resignación.

-Eres tan terca como mi primo, son tal para cual. – Sonrió- Mira, no creo que Luna fuera el primer amor de Harry, lo dudo mucho. Cuando salieron eran unos niños y estoy casi segura de que nunca se han besado. Para ellos fue algo inocente, tomarse de la mano y nada más.

-Pero ya no son unos niños.-murmuró mas parar ella que para Sonny.

-Te diré un secreto.-Le advirtió acercándose a su oído.-Luna esta comprometida con un chico llamado Neville Longbottom.

Ginny la miró sorprendida.

-Pero Lily la invito con la esperanza de que volviera con Harry…

-Lily, ni nadie lo sabe. Harry y yo somos unos de los pocos que lo sabemos. Tú no puedes decir nada ¿entendido? Si la madre de Luna se enterara pegaría el grito en el cielo…

-¿De que hablen?- se volteó a verlas Harry al notar que hablaban demasiado bajo para estar compartiendo una charla normal. De inmediato volvió a lanzarle una mirada de advertencia a su prima.

-Solo le preguntaba a Ginny que planeaba usar en la boda.- rescindió Sonny en tono inocente.

-¿Ha, si?-preguntó suspicaz

-Claro que si.

-¿Segura?

-Por supuesto…

-Pues no te creo…

-Pues deberías…

-¿Ha, si?

-Sip.

Luna y Ginny rodaron los ojos al llegar a la conclusión de que aquello dos seguirían con esa absurda pelea un buen rato.

-¿Así que eres la famosa Ginny Weasley?-le sonrió Luna, ignorando a Harry y Choky.

-¿Famosa?-se extrañó la pelirroja.

-Por supuesto- rió- Harry me ha mandado millones de cartas hablando de ti.

Ginny frunció el entrecejo, Luna era la tercera persona que le decía algo así. ¿En verdad Harry la tenía en tan buena estima como para hablarle de ella a todos los que quería?

-¿Desde cuando salen? No recuerdo que Harry me lo hubiera dicho.

La pelirroja tragó saliva, con un movimiento rápido y muy bien disimulado le dio un pisotón a Harry para que le prestara atención. . El gemido de dolor del hombre quedó ahogado por la voz nerviosa de Ginny que repitió la pregunta de Luna de una forma casual para que Harry entendiera lo que estaba pasando.

-Cinco meses.- respondió Ginny.

-Seis meses.- dijo con gran seguridad casi al mismo tiempo Harry.

Luna los miró con una ceja levantada mientras Choky miraba con nerviosismo primero a Harry y Ginny y luego a Luna.

-Este… en realidad son cinco meses desde que empezamos a salir.- trató de arreglar el desastre el moreno.- Pero fue hace seis meses que yo me le declare…

-¿Por qué tardaron un mes para comenzar a ser novios?- preguntó Luna extrañada.

-Es que… es que yo no me sentía segura.- inventó Ginny.

-Te entiendo, este tonto ya tiene el cartelito de donjuán en la frente. Aunque lo quieras no es fácil confiar en un hombre con tal reputación.- se lamentó la rubia.

-Exactamente.- susurró Ginny, aliviada al ver que habían logrado engañar a la muchacha.- No es fácil confiar…

El fotógrafo miró con tristeza su amiga pelirroja, no quería aceptar que Ginny en verdad creía en lo que decía. Entre más tiempo pasaba mas sentía que sus posibilidades de estar con ella de verdad eran cada vez más escasas.

-Bueno eso ya no importa.- intervino el moreno tratando de sonar alegre.- lo importante es que a pesar de "mi mala reputación" ante el genero femenino, Ginny me aceptó. ¡Y ahora soy el hombre más feliz del planeta!

Le rodeó los hombros con un brazo y sin importarle la sorpresa disimulada de Ginny, la beso en la mejilla y en el cuello, dejándose emborrachar por el perfume a flores de esta.

-¡Ay váyanse a su habitación! Luna y yo somos demasiado inocentes para ver un espectáculo como este.- dijo con voz chillona Choky al tiempo que se tapaba los ojos con ambas manos y Luna reía a carcajadas.


Al comenzar la tarde el calor se volvió tan insoportable como las aburridas historias de Lucius Malfoy.

Ignorando la mirada de suplica de la madre de Hermione de que no la dejaran sola con los Malfoy; Sonny, Harry, Ginny y Luna salieron de la casa hacia el jardín de césped recién cortado.

Choky y Harry se dejaron caer en el suelo a la sombra de un sauce, como un par de niños agotados después de un lago día de juego. El muchacho acababa de darse una vuelta por su habitación y había sacado una de sus cámaras de la maleta.

Luna se sentó con las piernas cruzadas junto a Sonny al tiempo que Ginny se recostaba al lado de Harry.

-No puedo creer que Malfoy y Hermione se vayan a casar.- comentó de pronto Luna mirando embelesada al igual que los otros, el movimiento de las ramas del sauce agitadas por la seca brisa de verano.

-Bienvenida al club amiga.- dijo con amargura Harry mientras atrapaba con su cámara la imagen de un pajarillo entre las ramas.

-No entiendo…

-Nadie lo hace, tía Lily dice que el amor es así. ¡Pero aquí no hay amor!- exclamó Choky con desespero.- ¡Todos los que piensen lo contrario están ciegos!

-¿Ciegos?... yo creo que todos saben la verdad, solo que miran para otro lado…. Es una pena.- Suspiró Luna con tristeza.- Tarde o temprano Hermione sufrirá mucho con esto.

-Y cuando eso ocurra, no creo poder ser capas de decirle "te lo dije"…

-Nadie será capas.

-¡No te cases, no te cases, el matrimonio es una soberana estupidez!- Cantó Choky al ritmo de una marcha nupcial.

El silencio se apodero de ellos cuando la chica de cabello azul dejo de cantar, pero fue un silencio agradable que todos parecían aprovechar para pensar o en el caso de Harry, disfrutar del hermoso paisaje te tenia a su lado.

El fotógrafo se incorporó sentándose como Luna. Al girar la cabeza hacia un lado sonrió encantado al encontrarse con Ginny recostada en el césped con sus ojos chocolates fijos en él. Al instante la enfocó con su cámara.

-No Harry.- se quejó la pelirroja levantando una mano y poniéndola entre su rostro y la cámara.

-Oh vamos, solo una.- le suplicó Harry poniendo su cara mas compradora.

Ginny rodó los ojos sin poder evitar soltar una risita. Con resignación bajó la mano e hizo el ademán de arreglar su cabello, el cual estaba esparcido en la yerba de una forma casi salvaje. De inmediato Harry se lo impidió y con un gesto le indicó que lo dejara así.

Lo que era una foto se convirtió en más de veinte en todos los ángulos que el muchacho pudo obtener.

-Ya quiero ver las caras de Chang y Parkinson.- le susurró Luna a Choky mirando divertida como Harry daba vueltas entorno a Ginny, mientras le sacaba una fotografía tras otra.

-Yo también. A ellas nunca las fotografió, se van a morir de envidia.

-Amen…

Ambas chicas rieron con ganas al tiempo que Ginny comenzaba a regañar a Harry, harta de toda es sesión de fotos.

-¡Padrino!

Ginny se olvido de todo regaño, mientras Harry bajaba la cámara con una enorme sonrisa.

-¡Teddy!

El moreno se puso en cuclillas y recibió con los brazos abiertos al pequeño niño de siete años que corría hacia él. Al llegar Harry lo abrazó con fuerza y lo levantó para recibir el beso de Teddy en la mejilla.

Las tres chicas se levantaron con rapidez para saludar al niño de cabello castaño y ojos color miel que reía en brazos de Harry.

-Hola Teddy.- lo saludó Ginny con una sonrisa radiante.

-Ginny- se bajó de los brazos de su padrino y fue a abrazar a la pelirroja y luego a su prima y a Luna.

-¡¿Pero que locura se a hecho en la cabeza esta mujer?!- exclamó Harry mirando hacia la casa.

De la puerta de la cocina salió una pareja, un hombre de cabello castaño entrecano caminaba hacia ellos abrazado a una mujer joven de vientre abultado, que tenía el rostro en forma de corazón y un cabello largo de color rosa chile.

-Papi dice que a mamá se le cayó el tacho de pintura rosa que usaban para pintar el cuarto de mi hermanita.- dijo con seriedad el niño mientras Harry reía a carcajadas.

-Hola tío Remus.- lo saludaron a coro Harry y Choky.

-Hola chicos.- les sonrió Remus Lupin al llegar hasta ellos.

-Hola a todos…. ¿Ginny?- se sorprendió Nymphadora Lupin miraba con sorpresa a la pelirroja que tenia en brazos a su hijo.

-Hola Dora, hola Remus.- les sonrió dulcemente.

-Hola.

-¿Qué haces aquí?-le preguntó curioso Remus.

-Es la novia de Harry.- se apresuró a anunciar Choky.

Al instante los señores Lupin intercambiaron una mirada de "Era lógico que pasaría".

-¿Novia?- se hizo la atónita Dora.

-¿Cuándo paso?-preguntó Remus, feliz de la vida.

-Hace un tiempo.- respondió Ginny un tanto incomoda. No le gustaba mentirles a ellos, los había conocido hacia un par de años en Londres y desde el primer momento le habían caído muy bien por ser personas sencillas y muy simpáticas.

-¿Ahora eres novio de Ginny?-le preguntó Teddy a su padrino, con emoción.

Harry asintió, sintiéndose la peor basura en el mundo. No le gustaba tener que engañar a su ahijado, se sentía un monstruo aprovechándose de la inocencia de un niño.

Lo pero de todo era ver como el pequeño sonreía feliz de la vida al enterarse que la pelirroja que lo mimaba tanto era la nueva novia de su padrino.


-¿Te sientes bien, Harry?- La familia se había reunido con los recién llegados en el estudio para tomar el té, Harry no había probado ni un pastelito y se había escurrido por la ventana francesa que daba al amplio balcón al ver que todos estaban distraídos con el relato de la señora Lupin acerca de cómo había tomado la noticia de que el bebe que esperaban era una niña.

El moreno volteó al escuchar la voz de Ginny en el balcón. La pelirroja también se había escapado del resto de la familia y ahora lo miraba con preocupación.

-No me gusta mentirles a todos.- susurró mirando el paisaje sin hacerlo en realidad.-Me siento una basura.

-No eres una basura.- replicó Ginny pasándole un brazo alrededor de la cintura.- Con esto has hecho muy feliz a tu madre.

-Lo se- le aseguró al tiempo que también la rodeaba con sus brazos.- Solo que… le mentí a Teddy, y viste como se puso, él te quiere.

-Yo también lo quiero. Y cuando esta farsa termine yo seguiré queriéndolo como ahora…

-¿Y que le diré cuando me pregunte por qué ya no somos novios?- se desesperó hundiendo su rostro en el cuello de Ginny, aspirando con lentitud su perfume.

-No pienses en eso Harry.-le aconsejó mientras enredaba sus dedos en su cabello azabache. Era extraño estar abrazada a Harry. Si eran buenos amigos pero ninguno de los dos eran del tipo de personas que expresaran afecto de ese tipo, y menos entre ellos.

Harry levantó la cabeza para mirarla a los ojos, la chica continuaba mirándolo con ansiedad, pero la única idea clara en la cabeza del hombre en aquel momento estaba siendo avivada por la increíble cercanía entre ambos…