DPPGZ no es mío.
El día de la cita había llegado. Ése día Momoko había madrugado…
-Lalala~- Un baño ya se había dado y ahora peinaba su largo cabello enredado. Kaoru también ya se había levantado y estaba por irse a correr, más temprano de lo debido…
-¿Ya te vas? ¿Tan temprano?-
-S-sí…- su nerviosismo se hizo presente al verse descubierta
-Oh… es por él ¿Verdad?- empezaron las molestas preguntas
-No…-
-Es por él ¿Verdad?- Momoko tenía una sonrisa picarona, que hacía a Kaoru dejar de ocultar su sonrojo
-Ya te dije que no…-
-Está bien…- de repente la ojirosa volvió a lo que estaba haciendo anteriormente
-¿Y tú? ¿Muy feliz?-
-¡Sí! ¡Demasiado!-
-Ash…- gruñó Kaoru, al momento en que se levantaba para irse
-¡Que te vaya bien!- gritó Momoko desde su habitación.
Kaoru caminaba por la banqueta, con su mp3 escuchando Trouble Maker. Aún no sabía exactamente porque se había levantado tan temprano. ¿De verdad lo hizo por Butch? No lo sabía… y no quería saberlo. Al recorrer dos cuadras se detuvo y soltó una bocanada de aire. Esto ya la empezaba a molestar, estaba pensando demasiado… ¡DEMASIADO! Su celular sonó y vibró en su bolsillo Wow~ Fantastic Baby. Lo tomó y era un mensaje… abrió los ojos como platos y su respiración se entrecortó… era un mensaje de Butch. Dudó en abrirlo o no…al final inconscientemente lo hizo.
"Hoy no iré a correr :( lo siento. Pero… ¿Quieres venir conmigo a jugar baloncesto? En las canchas que están cerca del parque a las seis de la tarde… por favor di que sí…"
Cerró su celular y luego lo volvió a abrir leyendo de nuevo el mensaje. En su cabeza iba y venía la pregunta ¿Qué fue eso? Y siendo sinceros… ¿Qué había sido eso? ¿De verdad que Butch se había disculpado por no poder ir a correr? ¿Y eso a Kaoru en que le importaba? Digo… ni que fueran pareja. Y siendo así… ¿Por qué demonios Kaoru estaba roja hasta las orejas?
-Idiota…- ese mensaje para la pelinegra fue taan~ cursi, y la había invitado a jugar baloncesto… ¡Y había puesto una carita triste cuando escribió lo siento! Ese chico le iba gustando cada vez más y no lo podía evitar. Cualquier acción de él hacia ella hacia a su tonto corazón palpitar como loco y eso no le gustaba, porque la hacía ver débil, muy débil y sobretodo delante de él. Incluso parecía que Butch conociera sus transparentes sentimientos que trataba de ocultar ¡Parecía que Butch quería que estos dejaran de ser invisibles! Pero Kaoru no quería… no se sentía preparada para gritárselos en la cara. Porque no quería perder una amistad que acababa de comenzar… con unas palabras de las que no estaba segura que serían correspondidas…
Respiro profundo y contestó el mensaje. Después de la nada empezó a correr como si su vida dependiera de eso. Quería olvidar la imagen de Butch sonriendo de su mente…
Miyako en toda la noche no pudo dormir, sin saber porque. Bueno… sí sabía por que… pero ¿De verdad que no fue un sueño? Digo, Miyako sueña siempre con su príncipe azul. Sin embargo ayer… ayer mientras iba al súper, no estaba dormida. Y ella lo sabía a la perfección. Entonces ¿Por qué se contradecía a sí misma? Cuando se pone a pensar que Boomer trató de besarla, se dice que sólo fue un sueño.
"Como si eso fuera a pasar…" este es uno de sus pensamientos.
Boomer es un chico perfecto ¿Cómo podría fijarse en ella? Los príncipes azules sólo aparecen en sueños ¿No? Pero este no, este había salido de un cuento. Y trató de besar a Miyako. Ella pudo sentir su respiración mezclarse con la del rubio, pudo escuchar "Tú siempre… a mí…" ¡PERO NO! ¡Tuvo que llamarle Momoko y arruinar el momento! Mordió la almohada en la que su cabeza descansaba. Listo, había aceptado que el güero de ojos azules llamado Boomer había tratado de besarla ¿Y? Tal vez estaba drogado o no sabía lo que hacía.
Ella podía decir todo lo que quisiera para decir que él no lo hizo porque ella le gustase. Eso sí… no podía negar desde el fondo de su corazón, que desde el día en el parque de diversiones, ella había deseado volver a verlo, así como también, el día de ayer, volver a sentirlo tan cerca como para tocar sus labios con los suyos.
-Ah…-suspiró sin querer queriendo sumida en sus pensamientos. Momoko quien aún cepillaba su largo cabello sentada en su cama con Miyako a un lado, volteó.
-¿Miyako? ¿Estás despierta?- se asomó por encima del hombro de la rubia
-¿Qué?- la miró enojada la chica
-¿Ahora que hice?- preguntó Momoko confundida, su amiga se sentó sobre la cama mordiendo de nuevo la almohada y con unas lagrimitas sobre sus celestes ojos
-¡Tú…! ¡Tú…! Snif… waaa~- aventó su cuerpo contra la cama y escondió su rostro con su mejor amiga la almohada
-¿Miyako? ¿Qué hice mal esta vez?- incluso Momoko, ver a la rubia estar así, la ponía a ella mal.
-Hiciste algo horrible- se alcanzó a oír su voz
-¿Cuándo?-
-Ayer…-
-Oh, ayer… ¿Mientras estabas con tu "amigo"?- de repente volvió a subir la cabeza para ver a la pelinaranja mordiendo su labio inferior, aguantando las ganas de no llorar.
-Eres… eres… ¡Lo arruinaste todo! ¡Él estaba a punto de besarme! ¡Y tú… llamaste!- agachó la cabeza queriendo regresar el tiempo y no haber atendido esa llamada…
-Miyako… lo siento…yo… no quise hacerlo, pero ya sabes que no me gusta estar sola…-
-Lo sé, es algo que jamás vas a poder superar ¿Cierto? De no haber sido por él…-
-No me lo recuerdes ¿Sí? Siento algo horrible recorriendo todo mi cuerpo- Momoko se frotó los brazos como si tuviera frío
-Lo siento, pero en fin, creo que no era el momento indicado para recibir el primer beso ¿Sabes?-
-Si tú lo dices…-
-¿Quieres que te ayude a cepillar tu cabello?-
-¡Sí!-
Momoko se volteó dándole la espalda a Miyako, y de paso entregándole el cepillo para que ella lo peinara.
-Esto me recuerda cuando estábamos más pequeñas-
-Tienes razón…-
Un silencio invadió la enorme habitación donde se encontraban. Momoko tenía su mirada perdida, mientras Miyako se arrepentía de haber tocado ese estúpido tema…
-Hey Momo…-
-¿Mmm?-
-¿Ya escogiste que ropa de pondrás para tu cita con Brick?-
Los ánimos de la pelinaranja se elevaron rápidamente. El brillo en sus ojos apareció y una tierna sonrisa en sus labios se formó.
-No, me ayudarás ¿Cierto?-
-No lo sé… tal vez…-
-Oh ¡Vamos! Me diste una indirecta que entendí a la perfección- rió Momoko volteando a ver a su amiga
-Esta bien, si tanto insistes-
-Jajaja… ¿Qué harás para almorzar? Tengo hambre- miró triste a su amiga rubia
-Mmm… tengo ganas de hacer hot-cakes ¿Quieres?-
-¡Quiero!-
-Entonces déjame trenzar tu cabello para que no se enrede- Miyako empezó a trenzar el largo cabello de su amiga, para que no se esponjara minutos después. Al terminar bajaron a la cocina a preparar su almuerzo. Se agarró un huevo, harina, vainilla, leche y mantequilla.
-Toma Momo, bate esto- la ojiceleste le pasó un recipiente donde mezclaría la leche, la harina, el huevo y la vainilla.
-P-pero yo no sé…-
-Primero echa la leche- Momoko obedeció
-¿Así? ¿Ya con esa?-
-Un poco más… ¡Dije un poco!-
-¡Perdón!-
-Bien… ahora un poco de harina, UN POCO-
-Sí, sí, un poco… ¿Ahora el huevo?-
-Amén-
-Y luego la vainilla-
-Y dices que no sabes…-
-Bueno sólo sé un poco…-
-Yo prepararé el sartén-
-Okey-
Minutos después el sartén estaba caliente y Momoko había terminado de mezclar los ingredientes. Miyako tomó el recipiente donde la ojerosa había hecho su trabajo, mientras la mantequilla se derretía en el sartén. Después echó en una pequeña cantidad de la harina y esperó unos minutos.
-Quedaron deliciosos- hablaba Momoko aún masticando su mini hot-cakes
-Of course… ¿Dónde estará Kaoru…? Ya tardó demasiado…-
La puerta se abrió tras hablar la chica rubia.
-¡Oh! Ahí esta- dijo Momoko
-No me digas…- le contestó con sarcasmo su compañera de almuerzo
-Ya llegué- nuevamente Kaoru se aventaba sobre el sillón, aventaba sus zapatos a quien sabe donde y cerraba los ojos para un pequeño descanso
-La veo diferente…- susurró la ojirosa
-Tienes razón… ¿Será por lo que nos dijo ayer…?-
-Tal vez… ¿Le pregunto?-
-Claro…-
Momoko se levantó de su asiento con un hot-cake en la boca como si fuera tortilla y fue a sentarse al lado de Kaoru.
-¿Cómo te fue, bruja?- habló jugando la pelinaranja
-Momoko… él sólo está jugando conmigo ¿No…?- al escuchar eso, a las dos chicas les cayó un balde de agua frío. Miyako como si fuera correcaminos llegó a donde estaban las otras dos.
-¿Qué te hizo?- preguntó seria la rubia.
-Nada… pero… no sé que pensar- echó su cabeza hacia atrás y se cubrió con su sus ojos.
-Kaoru eso es normal… tal vez tu ya le gustabas desde hace tiempo, pero como no se habían visto, se olvidaron de ese sentimiento…ahora tu piensas que él ya conoció a otras chicas y que jamás se acordó de ti… pero eso no lo puedes decidir tú... sabes que sientes algo por él… pero no sabes lo que él siente por ti… así que sé valiente y pregúntale, si no… te estarás lastimando más y más tú misma…- Momoko sonrió con ternura mientras acariciaba la mano de Kaoru.
-Wow… eso fue impresionante…- Miyako miró a a Momoko con los ojos bien abiertos.
-Y se suponía que tú eras la psicóloga…- dijo Kaoru del mismo modo que la rubia.
-Lo sé…-
-Bueno iré a buscar mi ropa lalalal ~
La pelinaranja atravesó el pasillo y se escuchaban sus pasos al subir los escalones mientras tarareaba una canción.
-Está más rara que otros días…- comentó Kaoru
-Es que verá a ya sabes quién…-
-Que envidia… ellos se gustan mutuamente…- agachó la mirada pensando en cierto pelinegro y una sonrisa apareciendo en su rostro.
-No digas eso… estoy pasando por lo mismo, así que te entiendo…ya verás que los tendremos a nuestros pies…- la rubia animó a su amiga, la cual se le escapó una sonrisa de diversión… tener a Butch a sus pies… eso sería tan… raro e inolvidable, algo con lo que siempre lo molestaría…claro, si pasaba.
-¿Qué debería ponerme…?- encontró un vestido blanco, pero observo que afuera hacia mucho viento… no quería pasar la típica vergüenza de ir caminando y que le vieran todo…
-No, gracias…- se dijo a sí misma.
Sacó toda la ropa de su closet, incluso buscó en unas bolsas que tenía escondidas, ninguna blusa, pantalón o falda llamaba su atención, y tampoco llamaría la de Brick. El día entero se pasó rápidamente estaban a punto de dar las cinco y Momoko aún seguía encerrada en su cuarto. Cayó de rodillas sin poder creer lo que pasaba…
-No tengo… nada que ponerme…- habló entre montones y montones de ropa, zapatos y accesorios, definitivamente, así somos las mujeres.
La puerta se abrió dejando ver una cabellera rubia que caminó hasta encontrar una persona.
-Momoko… ¿Qué pasa? ¿Por qué hay tanta ropa aquí…?- la pelinaranja fue arrastrándose a las piernas blanquecinas de su amiga, la abrazó con fuerza llorando a mares.
-¡No tengo que ponermee~! Ayúdame…
-¿Qué estas diciendo? Mira este conjunto está precioso- agarró una blusa blanca con unas caritas estampadas y una falda color rosa pastel.
-No es lindo…-
-Claro que lo es… o puedes ponerte este pantalón con la blusa aquella ¿Por qué dices que no tienes nada que ponerte? ¡Estás loca! Vamos, levántate, te probarás todas estas cosas- y así, Momoko se probó toda la tonelada de ropa que le dio la ojiceleste. Algunas parecían que eran para enseñar mucho, otra parecían para que no mostrarás ¡Nada! El atuendo perfecto fue… un pescador gris, con una blusa rosa viejo que tenía estampada una carita en forma de dos ojos en equis y una boca enseñando la lengua, unos zapatos de piso color blancos dejando a la vista un poco de su pie, en sus orejas iban unos aretes largos de color rosa y algunos tonos grises confundidos por plateados en forma de flor.
-Ahora sólo falta mi moño- dijo Momoko emocionada, al fin le había gustado algo de toda su inservible ropa.
-¡No! ¡Estas mal de la cabeza! ¡Esta vez no usarás moño!-gritó la rubia arrebatándole el listón rojo a su amiga
-Pero ¿Por qué? Es lo que me identifica ¡No puede hacerme esto!-
-Claro que puedo, y yo dijo que llevarás tu largo pelo suelto-
-No quiero…-
-Está bien, cancelaré la cita con Brick-
-¡Bien! ¡Pelo suelto!-
-Lo sabía, quítate la trenza… ya lo hago yo, no quiero que lo arruines…- se acercó a la ojirosa y desató la liga que amarraba su cabello, este fue desenredándose y caía en forma ondulada.
-Quedo perfecto-sonrió orgullosa Miyako, había quedado tal y como lo había planeado.
-Wow… se ve genial- se alabó a sí misma Momoko que se veía de espaldas en su grande espejo.
-Claro, por algo lo trencé yo misma-
-Miyako… tú… por mí… snif… ¡Eres la mejor!-
-Lo sé- se le agrandó la nariz a la rubia, al igual que pinocho.
-Ahora solamente ponte esta diadema y quedará más que perfecto- la chica de iris rosa agachó un poco la cabeza mientras la rubia encajaba la diadema plateada en su cabeza. El reloj ya apuntaba quince para las seis y Momoko ya estaba de algún modo nerviosa.
-Listo, puedes irte-
-¿Qué? ¿Sin maquillaje?-
-No quiero mostrarle a Brick una persona que no eres, ahora vete antes de te arruine la cara- la rubia nalgueó a su amiga mayor, quien se sonrojo por nunca la chica había hecho eso en su vida de mejores amigas.
-Bien… me voy a esperarlo…- la pelinaranja hizo lo que dijo, bajó las escaleras con lentitud y se sentó en el sillón donde debería estar ¿Kaoru?
-Kaoru… ¿Dónde estas?-
-Aquí- se escuchó su voz desde la cocina, donde se encontraba guardando una manzana y un bote de agua, vestía con su típico pants y una camisa holgada que le dejaba ver sus hombros, incluso traía unos broches en forma de flor en su pelo.
-Wow… y tú ¿A dónde vas?-
-Por… por ahí…-desvió la mirada al ser descubierta que según se había arreglado para salir.
-uuuuuu~ vas con tu novio~ pillina~-
-¡No es mi novio!- gruño la pelinegra avergonzada.
-Uuuuu~ entonces si vas con él~pillina~-
-Aghhr… ¡Me voy!-tomó su mochila y la colgó en su hombro yendo hacia la puerta.
-Síií~ y con tu novio~-
-¡QUE NO ES MI…!- la ojiverde silenció su grito cuando sintió que chocó con alguien.
-Lo siento…- pidió disculpas, pero quedó boquiabierta al ver quien era, una sonrisa de maldad se posó en su rostro
-¡Momoko! ¡Ven, tengo que decirte algo!- la de largo cabello se asomó por la puerta y también entreabrió sus labios
-¡Que te vaya bien en tu cita con tu novio!- gritó desde la esquina de la cuadra la pelinegra. La sangre se acumuló en los pómulos de Momoko y sus ojos se agrandaron cuando vio la reacción de cierta persona qu se encontraba a unos cuantos metros frente a ella.
-¡No es mi novio!- ahora fue la ojirosa quien gritó. Mientras su amiga se iba corriendo a quien sabe que lugar con una sonrisa de oreja a oreja en su rostro.
El nerviosismo invadió todo el cuerpo de Momoko, quien sólo pudo gritarle a Miyako que ya se iba. Caminaba como si fuera gelatina hasta donde estaba parado él. No sabía de que hablarle, ni si quiera sabía como saludarle…
"Que tal un Hola ¿Cómo estas? O Que onda, ¿Cómo has estado?... o"
-Hola Momoko- Brick dirigió su palabra a la chica.
-Estoy bien gracias- contestó estúpidamente ella.
-Ah… ok-
Caminaron a paso lento hasta la motocicleta de Brick (iba a poner que se subirían a un bus, pero no…) Un casco fue estirado hasta el pecho de Momoko, la cual lo tomó con delicadeza, el pelinaranja se puso el suyo y subió a su moto invitado a la chica, no sin antes soltar una frase que dudaba si debía decir.
-Te ves muy linda…- Brick arrancó y a la ojirosa no le quedó de otra más que aferrarse con fuerza a su masculina espalda, aún sin creer lo que había escuchado, una sonrisa se formó en sus labios, cerró los ojos tras sentir esa brisa fresca alborotar sus cabellos y erizando sus vellos, esperaba que esa noche fuera inolvidable.
-Creo que no vendrá… la llamaré- habló para sí mismo un chico con un balón de baloncesto en su brazo.
La pelinegra entró en aquellas grandes canchas, había personas jugando voleibol y otras jugando tennis o futbol, buscaba con la vista los sonidos de pelotas de basketball rebotar. El sonido de su celular la despertó del planeta del deporte, regresándola a la realidad, lo abrió, sin prestar atención a quién le había llamado. Y justo al momento de decir "Bueno" sus ojos se abrieron y un color cereza se estableció en su rostro, indicando que, lo había encontrado. Sí, allí estaba. Definitivamente era él, el chico de sus sueños. Todo el mundo desaparecía, excepto él. Tenía su celular en su oreja y un balón descansando en su brazos, llevaba puesto un short negro con una raya verde y una oscura que le llegaba más debajo de la rodilla, una camisa de tirantes blanca muy pegada a su cuerpo. Una voz conocida la sacó de nuevo de sus pensamientos.
-¿Hola? ¿Kaoru?- ahora sí, los ojos de iris color verde claro de Kaoru, querían salirse de sus cuencas. Lo tenía a unos cuantos metros y ¿Estaba hablando con él por teléfono?
-Butch…-
-Ah, hasta que te dignas a contestar- la chica no controló su cuerpo, este se dirigía exactamente hasta donde estaba él. No pensaba, sólo contemplaba.
-¿Dónde estás? ¿Vas a venir?-
-Claro… ahora mismo estoy- se había quedado detrás de él, podía observar su ancha espalda, y su coleta sostenida por una liga color verde oscuro. Su manó se alzó sin su convencimiento, jalando lentamente la tela de su camisa, casi sin querer que él se diera cuenta que ella estaba allí, tan cerca.
-Estoy aquí…- La mirada de Butch se giró lentamente, demasiado lento, su rostro mostraba impresión, bajó su teléfono de igual manera. Y la vista que tenía detrás de él le pareció la más hermosa que nunca jamás allá visto. Kaoru estaba sonrojada y miraba levemente hacia arriba pare verlo, mientras mordía su labio inferior con vergüenza, claramente, como una niña indefensa. El celular de Kaoru también desapareció al ser cerrado y cortar la llamada.
-Kaoru…- todo el ambiente de amor se perdió. Cuando una pelota fue a estrellarse a la nuca de la pelinegra, cayendo en el pecho de Butch y cerrando los ojos con fuerza por el punzante dolor repentino.
-Ara~ lo siento, no suelo controlar mi fuerza- se disculpó una chica de cabello rubio ondulado amarrado en dos coletas al igual que Miyako, pero mucho más exagerado y sus labios pintados de un rosa que resaltaba mucho, un short corto y muy pagado al igual que su blusa sin tirantes, justamente como si quisiera llamar su atención. Cuando Kaoru la vio, estaba segura que no había sido un accidente, y trató de moverse pero Butch lo impidió, estuvo a punto de abrir la boca para gritarle y Butch la calló.
-Espero que en verdad allá sido un accidente, Roxan- una mirada llena de odio fue dirigida a ella, a la vez que rodeaba a Kaoru para llevarla a algunas bancas para que descansara. Una banca que quedara lejos de todos los demás, muy lejos, que ni siquiera se enteraran de que estaban ahí.
-Maldita perra…-alcanzó a gruñir la rubia al mismo tiempo en que daba la vuelta para irse.
-Hey Kaoru ¿Estas bien?- la ayudó a tomar asiento y se sentó a su lado
-Creo… que sí- hacía gesto de dolor inconscientemente, Butch puso una cara de preocupación con rapidez.
-¿Te duele?- su voz masculina se quebró y la pelinegra lo notó, pero para cuando ella iba a levantar la vista para verlo directo a los ojos verdes que tiene, un color blanco se lo impidió, era la camisa de Butch, se encontraba sumergida de nuevo en su pecho, de nuevo… otra vez se veía débil e indefensa a su lado, de nuevo. La mano grande del chico sobó con cuidado la nuca de ella, con mucho cuidado. Y emitía sonidos como si fuera una bebé a punto de dormir, los brazos de la chica rodearon su cuerpo en un abrazo por la espalda, agarrando la tela entre sus dedos, sin querer dejarlo ir. Y sin querer… empezó a llorar, agua salada mojaba la camisa de Butch.
Kaoru no sabía por que lloraba. Tal vez lo hacía porque de verdad dolía aquel maldito golpe que la idiota rubia, sin ofender a su amiga Miyako, pero ella era natural, en cambio la otra se lo pintaba, que "accidentalmente" había pasado. O lloraba por el hecho de que Butch la defendió, o porque había caído en su pecho… o tal vez porque ahora se encontraba en él, o porque le acariciaba la cabeza. Tal vez todas las emociones mezcladas, de tal forma que había muchos motivos para llorar. Pero por dios, hablamos de Kaoru Matsubara, ella jamás había llorado por mariconadas, en cambio se las tragaba y seguía adelante, sin que nada ni nadie la detuviera. Entonces ¿Por qué? Butch la hacía ver tan… chica, en término de mujer y no de tamaño. Se volvía tan delicada y avergonzada con tal sólo estar a unos metros de él… ese hombre la hacía cambiar repentinamente, al igual que una persona que es bipolar.
Estaban en esa oscura sala, en donde solamente se podía diferenciar a la grande pantalla frente a ellos, que emitía una luz que cegaba por segundos, los sonidos de las peleas se escuchaban por todos lados. Las palomitas esparcidas por los asientos, y varias parejas intercambiando bacterias, otras tomadas de la mano, pero la pareja que nos importaba, no hacía absolutamente nada romántico, a pesar de haber escogido una película de ése género.
"Jonh… no hagas esto… no tienes porque hacerlo…"
"No Lucía… yo te amo y estoy dispuesto a dar mi vida por ti… así que por favor, por última vez… te lo ruego… sonríe para mí…"
Momoko se encontraba derramando lágrimas tontas, todo por que Brick le había dicho que ella podía escoger la película. Y el pelinaranja no sabía que hacer, no le gustaban mucho los lloriqueos, y menos en mujeres, luego se quedaría como memo sin saber que rayos hacer. Sin otra cosa que se le ocurrió pensar, tomó la cabeza de la chica y la apoyo en su hombro quedando la suya encima de la de ella. Momoko no supo si debía estar feliz por lo que Brick había hecho, o si llorar de felicidad por lo que Brick había hecho. Las lágrimas que pertenecían a las acciones del propietario de iris rojo se mezclaron con las lágrimas que había provocado la película en Momoko.
Cuando salieron de la sala, Momoko aún seguía llorando, al final habían muerto juntos los dos enamorados. ¿Había una cosa más hermosa que esa? No.
-Eso… fue tan hermoso…- se aferró al brazo de Brick. Quién se giró para de una vez parar las gotas saladas que los ojos de su bella pareja derramaban. Una de sus manos se posicionó en su cintura y otra detrás de su nuca, elevándola para darle un beso suave. Un beso con el que transmitiría que dejara de llorar, que sólo era una película, que no podía pasar en la vida real, pero que si ella quería, los dos la podrían protagonizar. Sin cerrar los ojos, observó a la ojirosa con sus ojos bien abiertos, que luego se fueron cerrando hasta que sus pestañas fueron las únicas que pudieron ser vistas. Se separaron quedando a escasos centímetros. La mano que se revolvía entre su cabello y se la que se encontraba en su cintura, subieron hasta llegar a sus mejillas, limpiando con sus pulgares todo rastro de agua.
-Momoko… por favor… deja de llorar…- la pelinaranja asintió levemente.
-Te lo ruego… sonríe… sonríe para mí- aquella frase hizo que entreabriera su boca, igual que en la película, él pedía algo que ella con gusto le daría. Una tierna sonrisa se formó en sus labios, al momento en que ella juntaba sus frentes, él le regresó la sonrisa, olvidándose por completo que se habían besado en público, cosa que nunca antes habían hecho, claro a excepción del vecino fisgón. Una vez más intercambiaron bacterias por pequeños segundos. Y de la nada sus manos se entrelazaron caminando entre la gente, no sabían a donde iban, quizás a comer helado, quizás a comer dulces… quizás a encontrarse con alguien inesperado…
-Momoko Akatsutsumi ¿Cierto?- la susodicha detuvo su dulce caminata en seco, quedando paralítica, ninguno de sus músculos reaccionaba, únicamente su corazón que hace segundos latía con calma, ahora lo hacía con rapidez exagerada. La mano que Brick sostenía se fue aflojando poco a poco hasta soltarse por completo. Momoko sintió de nuevo esas lágrimas regresar, no podía ni siquiera parpadear. Esa voz… esa escalofriante y masculina voz… había regresado…
-Hinata…-
VACACIONES Olalalalalal~Olalalalal~(bailando como loca) ._. ¿Qué tal el capi? Estaba muy ocupada esta última semana, ya saben, los maestros te ponen a trabajar como negro para que pases las materias ._./ si yo estuve a punto de reprobar unassdadasdasd~ En fin, espero que les guste este capi ._. ¡QUE AMI ME HA ENCANTADO TODO COMPLETITO! ._. c: incluso la parte de la pelicula que me invente xD ah y una cosa Hinata es hombre ._. no sé, para mi es un nombre lindo para un hombre, si pudiera así le pondría a mi hijo XD ¬¬ en un capítulo anterior lo mencioné, creo que en el que va dirgido a Kaoru ._. creo c: SI, ÉL ES HOMBRE QUE ROMPIÓ en corazón de Momo! NO merece vivir! Quémenlo en la hogeraa. Ah... olvidé poner celos ._. es que quise dejarlo en suspenso. Bueno reviews :3~
Fuutachimaru: wuwuwu~un altar para mí! party party party! (?) Okey ... sólo pensaba que pensabas que existían ._.
dickory5: No esa Hinata nop :I Ya leerás su apariencia en el próximo capítulo ;)
naty: Oh, sí, lo de Momo, en el próximo capítulo se sabrá ;)
Lia-sennenko: Yeey~ ya está aquí el siguiente wuiwuiuwiwu~ creo que fue un poco corta la cita :/ ¡Pero aún no termina asdadasd~!
blossXbrick: que bonitas son las vacaciones vedaa~? :3 . Es que quise hacer pública mi relación amorosa con él x3 JAJAJAJAJ!
roxi gonzales: ._. creeme que no supe como reaccionar cuando leí el segundo review T.T ¿QUE LE HA PASADO A UNA DE MIS QUERIDAS LECTORAS! :(!
dekki yorokobi: sigo o.o! xD
Hakkusyo - San: i know, i know xD olvide poner eso de amor bajo la lluvia... shit... ¿Cómo no se me ocurrió antes :c?
Bueno es todo... en el próximo capítulo conocerán un poco más de Hinata del bello, hermoso y sexy Hinata xD algunas lo odiarán algunas lo querrán violar ._./ XD GRACIAS POR SUS REVIEWS! yo las loveo a todas (?) Ah... se me olvidaba...
WOW... ¡FANTASTIC BABY! :D Kurousagii cambio y fueraaaa~ ¡Cheerio! :L
