Medicina, tú y yo
8. Cara de sapo
-¡Por fin podemos entrar a las aguas termales!- Gritó Hinata
-Pero por favor Sakura, no te separes de nosotras, no tienes idea del susto que nos llevamos ayer.- Tenten reamente se preocupó, cuando llegué a casa acompañada de Sasuke, ella lloró y corrió a abrazarme. Así que no me puedo sentir más contenta por el hecho de que he encontrado a tan buenas amigas.
Hoy tenemos previsto estar unas horas en el estanque, después ir de compras y encontrarnos con los muchachos para cenar.
¿Qué puedo decir del complejo de aguas termales? Es simplemente hermoso, el local es una casa típica japonés, espaciosa y con adornos a doc al tema.
Nos la pasamos platicando sobre cosas triviales, aprovechamos conocernos más y cotillear cosas de la universidad.
Está vez Temari se excusó porque quería hacer otras cosas. Al parecer se iba a encontrar con Shikamaru porque éste me marcó temprano para preguntarme sobre ella, ya que había perdido su número o algo así.
Por otro lado, en varias ocasiones Tenten mencionó a Neji, eran cosas que cualquier persona no le daría importancias, pero en mi caso me parecieron bastante curiosas. Al parecer congeniaron bastante y mañana sería su día juntos.
A su vez Hinata mencionó que hace una semana comenzó a salir con Naruto. La bombardeamos con preguntas hasta que llegamos a la conclusión que son el uno para el otro. Y coincidencia o no, mañana saldrán también.
Genial
Esto me deja a mí sola. Temari es mi última esperanza, pero hasta que yo no hable con ella no puedo cantar victoria. Además, después de mi experiencia del primer día la verdad es que no me apetece salir sola. Pero tampoco me apetece hacer mal tercio.
Durante todo el tiempo que nos pasamos caminando por los locales no dejamos de platicar, bueno, yo dejé de participar en la conversación cuando Tenten y Hinata se pusieron a hablar de sus citas y pretendientes. En ese momento levanté una barrera y marqué mi línea de seguridad.
Pero con todo y eso inexorablemente pensé en Sai ¿estaría dando con él este paseo? Deseché esos pensamientos tristes y decidí sólo escuchar hablar a mis compañeras.
Compramos cosas realmente hermosas, entre ellas unas blusas y chamarras realmente únicas. Una de ellas, mi favorita, tiene un gorrito con orejas de gato neko mimi
Ya cansadas de caminar por toda la plaza y con un gasto mayor a lo que teníamos planeado, optamos por encontrarnos con los chichos.
Sasuke no había acudido a la cena, nadie mencionó la razón y tampoco me atreví a preguntar. Pero no pude evitarme sentir ansiosa, una especia de sentimiento extraño. Al término de la cena tanto Tenten como Hinata y los chicos quisieron ir por sake a un karaoke bar alegando que no habían ido a ninguno.
-¡Vamos Sakura! No seas tan aguafiestas, irán las chicas y sólo tienes que cantar. –Naruto insistió que vaya pero cuando digo no, es no. Estaba muy cansada y mínimo se llevaran como dos horas.
-No, chicos lo siento, estoy muy cansada, sólo quiero dormir, además no quiero seguir cargando con las bolsas. Si gustan tomo un taxi, en serio vaya ustedes sin mí.- Me costó convencerlos pero al final accedieron con amenazas de que mañana saldría con ellas.
Pasado un rato, llegué a la casa y no había indicios de que alguien estuviera puesto que el silencio y la oscuridad reinaban, entré y prendí las luces de la sala de estar y cuál fue mi sorpresa al ver a un ángel durmiendo despreocupadamente en el sofá.
Dejé mis zapatos en la entrada y con mucho cuidado me dirigí a la habitación para dejar las cosas, tomé una manta y me acuclillé para cubrirlo con ella y justo cuando llegaba a cierta distancia de su rostro cogió mi muñeca haciendo que perdiera el equilibrio y me fuera para atrás.
-¿Qué se supone que haces?- Trataba de acostumbrarse a la luz y se percató que estaba sentada en el suelo. Se fijó en la manta y después en mí.
-Lo siento, me asustaste, no esperaba a nadie en casa hasta bien entrada la noche.- Me dio la mano y me ayudó a ponerme de pie.
-No, yo lo siento, es que hace frío y no pareciera que fueras a despertar pronto.- El silencio se instauró hasta que decidí preguntar.
-¿Ya cenaste? No fuiste con los muchachos no sé si quieras que prepare algo.- Tardó en responder y ya daba por hecho una negativa por respuesta.
-¿Sabes hacer okonomiyaki?- preguntó con un deje de inseguridad.
Terminé de prepararlo y como se me antojó también cené con él. En realidad no hablamos mucho y apenas eran las diez de la noche. Sin embargo cada quien se dirigió a su cuarto a dormir.
Una imagen bastante peculiar se proyectaba en mis sueños, yo era la espectadora y me veía a mí misma caminando con un chico y platicando, cuando de repente unos tipos se les acercaron.
En otro enfoque se veía quiénes eran
Sai
Avanzaba dando grandes zancadas ¿esto es un sueño?
Intenté gritar, pero mi voz no salía, corría hacia ellos pero no los alcanzaba ¿por qué me veía a mí misma? Era un sueño, definitivamente, este recuerdo doloroso, la escena que me dejaría una profunda tristeza se repetía de nuevo y yo no hacía nada, no podía hacer nada ¡qué alguien me despierte por favor! Lloraba, ya no aguantaba más, en eso el tipo le clava la navaja cuando se interpone por defenderme, sabía que era inútil pero mi voz salió
¡NO! ¡Déjenlo!
¡Sai!
¡Ayuda!
¿Por qué nadie venía a ayudar? ¿Por qué no despierto?
-Sakura, Sakura despierta…
Alguien me llamaba, reconocía la voz, insistía con apremio, hasta que por fin logré abrir los ojos y vi un rostro muy preocupado, sentado en el borde de mi cama.
-Sólo es una pesadilla, tranquila ¿quieres contarme?
-Sasuke- dije sin aliento y sin pensarlo lo abracé como si mi vida dependiera de ello, lloré todo lo que me guardé, mientras él sólo acariciaba mi cabeza y me consolaba con palabras, dejó que expresara mi tristeza y no hizo ninguna pregunta, correspondió e mi abrazo y no me soltó.
No sé cuánto duré así, lloré hasta que lavé todos los recuerdos y dejé aquellos en los que sonreímos juntos, lloré hasta que ya no me quedaron lágrimas. Sin embargo, no me separé de él. Su abrazo me mantuvo firme y no quería separarme, no ahora, que me sentía bien, probablemente sólo esté confundida, pero no quiero ni pensar en eso ahora.
Me separé de él, cuando noté que se removía incómodo, la verdad es que no quería que viera mi cara de sapo por haber llorado tanto. De seguro lo asusté y pensará que estoy loca.
-Lo siento, pero creo que no siento mi pierna- Dicho esto intentó ponerse de pie pero trastabilló y prefirió sentarse al pie de la cama.
-Yo… -dudé- pensarás que estoy loca- Lo siento… gracias.- Justo ahora me sentía mejor, sentía que tenía un peso menos de encima, cómo decirlo, me sentía liberada.
-Está bien, debiste pasar por un muy mal momento. ¿Te encuentras mejor? ¿Quieres algo?
- No, descuida, justo ahora me siento tan bien como no me he sentido en todo el año. Gracias.
-Bueno, debo decir que no siempre se ve llorar a alguien así ¿puedo preguntar algo?
-De que puedes, puedes, está en que responda- Fijé mi mirada al frente, esperando su pregunta, de todas formas es de esperarse que quisiera saber el motivo de mi llanto histérico.
-¿Siempre que lloras tu cara queda como la de un sapo?-
-Sí… ¿qué? ¿Me acabas de llamar sapo? ¿Esa era tu pregunta? Sabes, esperaba un ¿qué te pasó? ¿Cuál es el motivo de tu llanto? Y a cambio me dices ¡sapo!-
Bien, esto es extraño ¿sapo? Sin embargo logré sonreír por su intento de pregunta y él también lo hizo.
-Así está mejor, no seré una persona que inspire confianza, pero si te sientes mal, no dudes en decírmelo, no te guardes nada, sino, pasa esto, precisamente. Y supongo que cuando estés lista me contarás, creo que ya hasta tenido mucho por hoy.
Esas palabras lograron convencerme, así que me animé y me levanté de la cama, para sentarme en el piso junto de él. Le conté lo que sucedió. Pero no lloré de nuevo, él me escuchó en todo momento, cuando terminé mi relato él se puso de pie y me dio la mano en señal de que quería que me levantara también.
-El que hayas podido hablar de eso quiere decir que ya estás mucho mejor. Tu amiga sí que te conoce muy bien, acertó. Creo que hay helado en el refrigerador, que te parece si sellamos este momento con un rico helado de chocolate.
Un momento ¿amiga? Bueno, no importa, justo ahora estoy saboreando ese helado de chocolate.
-Vamos, yo quiero un tazón de helado de ser posible.
Lo seguí, lo curioso que hasta que llegamos a la cocina me soltó la mano, pero parece que ninguno le dio demasiada importancia a ese hecho, como si fuera algo normal. Los chicos llegaron hasta casi amaneciendo, lo que agradezco porque se levantaron tarde al día siguiente y no vieron rastros de mi llanto por mi cara de sapo.
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¡Disculpen! No tengo excusa válida, pero de verdad que no he tenido tiempo de nada, viajé al extranjero por la universidad, exámenes, servicio en clínicas familiares (ir a escuchar consultas, únicamente, pero tienen puntuación y te quitan tiempo) investigaciones, japonés, mi programa del cual soy voluntaria, mi diplomado ahhh . en fin, creo que much s estamos así.
Es corto, pero ya quería actualizarlo, espero les guste y de nuevo gracias a las personas que comentaron el capi anterior, aunque sea tarde, de verdad gracias
Les prometí que lo terminaría y ya vamos a la mitad. Falta que se aclare cuál es la relación de Sasuke con el profesor y ¿Qué amiga habló con Sasuke? Uff sí que necesito tiempo para traspasar todo…
¡saludos!
