LOS PERSONAJES SON DE Y LA HISTORIA ES ORIGINAL MIA ESPERO QUE OS GUSTE.
CAPITULO 7 ABRIENDO NUESTROS CORAZONES
EPOV
Estuvimos casi toda la noche hablando de muchas cosas como el tipo de música que nos gustaba oír, los libros que leíamos, y las películas que nos gustaban ver.
De nuestra vida personal yo intentaba esquivar la conversación y al parecer ella hacia lo mismo, cuando fueron las 4 de la madrugada más o menos nos dimos cuenta que la discoteca estaba casi vaciá y fue cuando decidimos dar una vuelta por el parque que estaba al lado de la discoteca, intentamos buscar a nuestros amigos pero nos dimos cuenta que no había señal de ninguno.
La volví a coger de la mano necesitaba ese contacto con ella, como un sediento necesita el agua en el desierto, cuando llegamos a una zona oscura del parque nos sentamos en un banco, yo no dejaba de mirarla hundiéndome en sus ojos, todavía tenia esa luz que me indicaba que había algo peligroso en ella.
-Bella se que te va a parecer raro lo que te voy a decir, pero tengo la sensación de que te conozco de hace tiempo- le dije mirándola a los ojos.
-Si yo siento lo mismo pero no se de donde te conozco, que yo sepa nunca te he visto.- me dijo ella frunciendo un poco el ceño.
-Ni yo a ti por que seguro que si te hubiera visto, me acordaría, alguien como tu no creo que sea muy fácil de olvidar – le dije mirándola a los ojos.
-Edward esta situación que estamos viviendo, es realmente extraña y me pone un poco nerviosa, nunca me había pasado esto con nadie, y no se como enfrentarme a ello- me dijo mirando al suelo.
-Por favor no escondas tus ojos, sin su luz me dejas en la oscuridad- la dije levantando le la barbilla.
-No me digas esas cosas me da vergüenza, y no estoy acostumbrada a oírlas- me dijo con un rubor adorable en sus mejilla.
-Te mereces que te digan esas cosas incluso más- le dije acercándome a ella- como por ejemplo que tienes unos ojos donde me perdería por siglos en ellos, un pelo tan sedoso que me gustaría enredar lo en mis dedos- le dije acariciando su pelo- y unos labios tan apetecibles que me encantaría besarlos.
Y así la bese, con toda mi alma, la bese con un dulce beso recorriéndole cada parte de sus labios con los míos, acariciando con mi lengua su labio inferior para que los abriera para mi y así poder profundizar nuestro beso , donde le di a cambio mi corazón. En ese beso que le estaba dando con todo mi corazón el mundo de golpe y al abrir los ojos me encontré de repente en un patio de un castillo,vestido con armadura y besando a Bella, ella bestia un vestido medieval, color rojo y sus labios sabían a lagrimas de despedida.
-"Edward por favor no vallas sabes que es una trampa de mi padre"-me dijo ella llorando.
-"Bella sabes que tengo que ir, nuestros amigos y nuestra gente esta muriendo por culpa de tu padre"- le dije acariciándole la cara.
-"Edward por favor tengo un mal presentimiento no vallas"- me rogó de nuevo.
-"Sabes que te amo, y volveré junto a ti y mi hijo"- la dije volviéndola a besar y acariciándola la tripa.
Ella me coloco una cadena donde iban nuestros anillos de matrimonio y la volví a besar con todo mi corazón antes de marcharme a la batalla.
Al separarme de ella, volví a la realidad, ¿seria esa una visión de mi antigua vida?, no lo creo, no recuerdo nada de mi vida como humano pero, me toque el pecho donde descansaba los anillos y no recuerdo donde los conseguí solo que nunca me los quitaba. Ahora sentí como mi corazón se llenaba de una calidez increíble al recordar a mi mujer y a mi hijo.
Cuando abrí mis ojos me di cuenta que ella aun no los había abierto pero tenia una sonrisa en la cara como si hubiera disfrutado tanto como yo de ese beso, al abrirlos vi una felicidad y un brillo de pasión que antes no había visto en sus ojos, al igual que estoy seguro que en la miá también estaría.
-Gracias por haberme dejado que te besara- le dije con una sonrisa.- Bella se que es muy pronto para decirte esto pero creo que me he enamorado de ti- le dije sin pensar las consecuencias.
BPOV
-¿que?- le pregunte con los ojos abiertos como platos.
Esto no me puede estar pasando, no puede enamorarse y yo tampoco debería hacerlo y menos de un humano, esto es imposible ¿o no lo es? Yo no he sido nunca un demonio el cual pueda sentir amor, siempre he sentido odio, rencor y lujuria pero nunca amor.
Cuando me beso, sentí una gran calidez en mi cuerpo y mi mente me transporto a una época que sabia que era muy feliz. Donde solo tenia tranquilidad y mucha pasión.
-" Edward"- le grite riéndome detrás del árbol que me había escondido.
-"Bella? Donde te has escondido?- le oía cada vez mas cerca a mi, sabia que me estaba buscando pero quería jugar un rato con él.
-jajaja buscame, si me encuentras te daré tu regalo- le dije.
-muy bien, a ver a lo mejor estas aquí...- y le vi mirando detrás de un arbusto.
-Me parece que no y si no me encuentras no te lo daré.- le dije riéndome.
Para que fuera más divertido el juego volví a esconderme en otro sitio y le volví a llamar.
-Edward sigue buscando- le llamé de nuevo.
-Muy bien sigo buscando- Le vi buscando y de repente desapareció, cuando me levante para ver si le veía sentí unos brazos que me rodeaban la cintura- creo que te encontré ahora quiero mi regalo.
Y dándome la vuelta le bese con todo mi amor, en ese beso le di todo mi corazón cosa que ya era suyo.
-Me encantan tus regalos mi amor.- Me dijo besándome otra vez
-Te amo Edward- le dije mirando a sus verdes ojos.
-no más que yo a ti- me dijo él.
Cuando volví abrir mis ojos vi a Edward mirándome con una luz de alegría en sus ojos, no sabia si eso había pasado en la realidad, pero era maravilloso haber compartido ese momento con él.
Pero esas simples palabras estropearon todo el momento, yo no quería que el me amara, no podía corresponderle como él quería.
-Estoy enamorado de ti Bella.- me repitió.
-Eso es imposible Edward, no me conoces, no sabes nada de mi, como puedes decirme algo así- me levante del banco que estábamos levantados por que su contacto me ponía demasiado nerviosa en este momento.
-¿Por que? se que de algún modo estábamos destinados a estar juntos, lo siento aquí- se levanto el también, cogió mi mano y la puso en su corazón.
-Edward por favor deja de decir eso- le dije intentando que me soltara la mano.
-No te voy a soltar Bella se que tu sientes lo mismo, te lo veo en tus ojos, aunque tu no lo quieras reconocer- me dijo mirándome a los ojos.
-Edward por favor no me lo pongas más difícil no puedo- le dije negando con la cabeza, mi voz transmitía la tristeza que en este momento sentía por que sabia que era una ilusión que se estaba montando a nuestro alrededor.
-Explicame porque no podemos estar junto- me pregunto con dulzura.
-Porque no podemos y deja ya de decir tonterías – Le dije con rudeza aunque mi corazón se estrujara de la forma en que le estaba hablando era lo mejor debía separarle de inmediato de mi.
-Bella por favor dímelo, si hay algún problema quizá lo podamos solucionar juntos - me dijo suplicándome.
-Edward no te lo puedo decir por favor, no insistas- le dije cuando sentí que después de 320 años me caía la primera lagrima.
-Bella no llores, no quiero verte así, solo intenta explicármelo- me volvió a decir.
-Por que estoy comprometida vale, y en menos de cinco meses me obligaran a casarme con alguien al cual no quiero.- le grite con toda la rabia que tenia.
-Que?- me dijo con dolor en los ojos.
-Lo que has oído- le dije mientras limpiaba mis ojos de las lagrimas que no dejaban de caer.
-Bella estamos en el siglo 20 no te pueden obligar a casarte con alguien que no quieres- me dijo abrazándome.
-Tu no lo entiendes Edward y si pueden obligarme cuando mi padre es alguien tan poderoso.- le dije mientras intentaba empujarle para que me soltará, no tenia derecho a sentirme tan bien entre sus brazos, esto no iba a salir bien y lo único que iba conseguir es que fuera más duro para ambos cuando llegará el momento de nuestra separación.
-Bella por favor dejame ayudarte- me suplico- dejame intentarlo para que nuestro amor se cumpla como esta escrito, quizá pueda hablar con tu padre o hacer algo- me volvió a susurrar contra mi pelo.
-No puedes hacer nada Edward- y diciéndole esto reuní mis ultimas fuerzas y le di un empujón con el cual conseguí que me soltara, después me marche corriendo.
Cuando supe que era seguro y no podría verme, saque mis alas para volver cuanto antes a mi mundo. Si solo supiera que mi compromiso es solo uno de los mayores problemas por los cuales nuestro amor no es posible, ¿que diría si supiera que ama a un demonio? ¿Que diría que mi prometido es un demonio? ¿que diría si supiera de todas las muertes que arrastro detrás de mi? y aún más ¿que diría si supiera, que le tendría que matar para que siguiera estando conmigo?
Eso jamas podría hacerlo, solo pensar en que alguien pudiera atacarlo o incluso intentar matarlo incluyéndome a mi misma, correría sangre más de la que ya he derramado con mis manos.
Con todo el dolor de mi alma me tendría que alejar de él, tendría obligarlo a que me olvidara, no permitiría que ninguno de los míos supiera lo de Edward e intentaran hacerle daño, no me lo perdonaría nunca si algo le pasará por mi culpa.
