Dos meses habían pasado desde mi graduación y mi primera vez con Edward, y aun después de ese tiempo yo seguía sin poder creer que un ser tan perfecto fuera mío y me amara con la misma locura y fuerza con la que yo lo amaba, era simplemente increíble.
Por otro lado mi hermano oso por fin había encontrado la forma de declarársele a Rose, la idea había sido muy original y aun me parecía increíble que la mente de mi hermano hubiese podido planear algo como eso. Hace exactamente dos semanas se habían comprometido y habían fijado la fecha en 4 meses más, para que decir que todos estábamos realmente emocionados por la idea de que Rose se volviera parte de mi familia. Además la duende, es decir Alice, estaba emocionadísima porque mi futura cuñada le había dado carta abierta para organizar la boda, y mi pequeña amiga estaba *rayadisima.
De hecho mi vida a los ojos de cualquiera podría parecer perfecta y de hecho lo sería de no ser porque llevaba exactamente mes y medio buscando trabajo y aun no encontraba, bueno no era que no encontrara simplemente los que había no llenaban mis expectativas y no quería trabajar en algo que me hiciera infeliz. Comenzaba a desesperarme y no porque necesitara el dinero pero no me gustaba la idea de que mis papás siguieran pagando mis gastos cuando yo debería poder pagar por ellos por mí misma.
El tiempo seguía pasando y yo seguía sin poder encontrar trabajo, ahora estábamos a una semana de la boda de Emmet y Rose, aun no podía creer que mi hermano y amiga estuvieran a punto de casarse. Alice y yo seriamos las damas de honor, mientras que Jazz y Edward serian los padrinos de mi hermano, la verdad yo me había sorprendido un poco cuando Emmet le pidió a Edward que fuera su padrino pero mi hermano dijo que mi novio se había ganado un lugar en el altar como su padrino, que había resultado ser un amigo fiel y además el que lo había convencido para pedirle matrimonio a Rose. Rose después me contó que mi hermano le había confesado que la idea de cómo pedirle matrimonio en realidad no había sido completamente suya y que Edward era quien había planeado todo y lo había ayudado, ya sabía yo que la mente de mi hermano no podía planear algo tan bonito como la forma en que se le declaro a Rose.
Flashback
Era un fin de semana común y corriente, Rose, Alice y yo habíamos planeado tener una tarde de películas en nuestro departamento pero los chicos tenían un plan diferente, ellos querían ir al parque de diversiones y estrenar una de las nuevas atracciones que prometía ser una experiencia única, al menos así fue como ellos lo describieron, así que después de tanta insistencia decidimos aceptar su idea e ir al parque de diversiones.
Después de que anduvimos de arriba para abajo toda la mañana yo estaba muerta así que pedí un descanso y así fue como Alice, Rose y yo fuimos a una de las áreas de descanso del parque, de pronto los chicos desaparecieron sin dejar rastro y minutos después regresaron con bebidas para las tres, bueno al menos Edward y Jasper porque Emmet parecía haberse perdido nuevamente, eso no era novedad siempre que salíamos mi hermano terminaba distrayéndose y perdiéndose del grupo para encontrarnos tiempo después así que no nos preocupamos y seguimos sentados platicando y haciendo bromas.
De pronto una pareja de niños, un niño y una niña, se asomaron a donde nosotros estábamos, ambos traían una flor en sus manitas pero lo que más nos sorprendió fue que se acercaron a Rose y le dieron a ella las flores, después de ellos se acerco otra parejita y después otra y así hasta que apareció la última parejita para completar la docena de flores. Todos estábamos sorprendidos por la forma de entregar las flores, a mi me pareció un gesto muy lindo por parte de mi hermano, Rose estaba con lagrimas en los ojos y Alice veía a Jazz con reproche por nunca hacer algo así por ella, de pronto y detrás de la última parejita de niños apareció mi hermano y se puso frente a Rose, se arrodillo y saco una cajita negra de terciopelo, yo ya sabía en qué iba a terminar todo este ¡qué emoción!, abrió la cajita en la cara de Rose y le pidió que fuera su esposa, obviamente mi cuñada se aventó a los brazos de mi hermano y le grito que si, acto seguido Edward, Alice, Jasper y yo comenzamos a aplaudir y después corrimos a abrazar a la parejita.
Fin flashback
Estaba en mi departamento recordando el día en que mi hermano y Rose se comprometieron cuando de pronto el timbre me saco de mi ensoñación. Corrí a abrir la puerta y era ese hombre que me hacía perder la cabeza y hacia que me olvidara de respirar, Edward. Desde hace unas semanas mi novio estaba buscando un departamento para mudarse a vivir solo pues quería un poco de espacio e independencia y me había pedido que lo acompañara en la búsqueda de su nuevo hogar pues según él ese sería un lugar donde yo también pasaría tiempo y quería que me sintiera cómoda, entonces desde hace dos semanas hemos estado recorriendo Seattle en busca de un departamento para Edward y el día de hoy habíamos quedado de salir para continuar con la búsqueda por eso aquí estaba él, mi ángel.
Antes de partir hacia el departamento que evaluaríamos hoy fuimos a desayunar y a comprar unas cosas que me faltaban para la boda de mi hermano, yo era la encargada de llevar lo azul, nuevo, viejo y prestado para la novia y había mandado a arreglar unos aretes míos para regalárselos a mi cuñada y eran azules así que cumplían con el propósito. Después de ir a la joyería nos dirigimos al departamento pero el camino me pareció extraño pues si bien recordaba nosotros ya habíamos recorrido esa zona y no había nada que valiera la pena, bueno solo estaba ese departamento espectacular pero al parecer no había convencido a Edward y por eso decidió seguir buscando.
Cuando por fin llegamos comprobé mis sospechas era ese departamento del cual me había enamorado y si no fuera porque yo ya tenía un departamento y una compañera de casa no hubiese dudado en mudarme. Al bajarme del auto me quede viendo a Edward con cara de "qué demonios estas planeando" pero él solo sonrio torcidamente tal y como sabía que me haría perder la cabeza y olvidarme de cualquier cosa que estuviera pensando. Nuevamente visitamos el departamento y volví a enamorarme del lugar era simplemente perfecto, entraba luz por todos lados, las paredes eran blancas y los espacios eran amplios.
Después de admirar el espacio me voltee hacia mi novio y pregunte qué era lo que estábamos haciendo ahí, pero él solo me respondió con otra pregunta.
¿Bella que te parece este sitio, te gusta este departamento?- pero que pregunta tan más estúpida como si no hubiera visto mi cara al admirar cada rincón del lugar.
Sí, claro que me gusta es simplemente perfecto, pero lo que importa es si te gusta a ti, después de todo tú eres quién va a vivir aquí ¿no crees?
Edward sólo respondió encogiendo los hombros y se dedico a volver a inspeccionar el lugar, un rato después salimos del departamento y de pronto Alice llamaba, seguro estaba histérica por algo relacionado con la boda, así que me apresure a contestar mientras Edward se quedo platicando con la agente de bienes raíces y minutos después mi novio me alcanzo afuera. Yo aun seguía sin entender el comportamiento de Edward acerca del departamento pero supuse que tal vez había cambiado de opinión acerca de este y quería darle una segunda oportunidad. Después de la visita al departamento le explique a Edward la llamada de Alice y la emergencia con las flores, así que regresamos a mi departamento a recoger a Alice y después fuimos a arreglar el asunto de los arreglos florales y luego algunos detalles del salón etc. En momentos así agradecía tener a Edward a mi lado de no ser así ya hubiera asesinado a mi mejor amiga, pero al parecer mi novio la entendía y me impedía matarla pues sabía que tal vez después me arrepentiría.
Después de una semana infernal al lado de Alice, la planeadora d bodas más loca de la historia, el día por fin había llegado, hoy mi hermanito y mi mejor amiga por fin iban a casarse. Aun me parecía increíble que después de todos estos años de conocerse, ser amigos y enamorarse por fin hoy iban a comenzar una vida juntos, la nostalgia me invadió y me sentía realmente emocionada por ambos. Debido a que la boda seria en Forks, en la casa de los padres de Rose, Emmet y yo habíamos pasado la noche en nuestra casa con nuestros padres, era extraño volver a esa rutina de familia pero al mismo tiempo era agradable.
En cuanto desperté me levante corriendo de la cama y fui a despertar a mi hermano era difícil aceptar que a partir de hoy mi hermano se iba a convertir en todo un hombre casado, después de abrazarlo y decirle lo mucho que lo quería corrí a contestar mi celular que llevaba horas sonando, era Edward que hablaba para darme los buenos días y avisarme que antes de ir a mi casa por Emmet irían a casa de de Rose a ayudar a Alice con los últimos preparativos yo acepte y le dije que lo vería en casa de Rose, pues yo como dama de honor debía ayudar a preparar a la novia y demás, después de colgar me apresure a bañarme y ponerme lo primero que encontré, tome las cosas que debía llevar Rose y me apresure a ir a casa de mi vecina, amiga y próxima cuñada.
En cuanto llegue a casa de Rose me maraville con todo lo que había ahí, la casa parecía un cuento de hadas, era tal como siempre habíamos soñado cuando éramos niñas, los listones, las guías de flores colgando y alrededor del barandal y las columnas de la casa, y eso solo era por dentro, donde se llevaría a cabo la ceremonia, aun faltaba ver como había quedado el jardín que era donde se llevaría a cabo la recepción. Después de admirar la decoración me dirigí corriendo escaleras arriba para llegar al cuarto de Rose, cuando entre Alice ya estaba ahí, corrí y las abrace a las dos, mis mejores amigas y mis hermanas, porque eso eran ellas para mí las hermanas que la vida me había dado.
Alice casi no m dejo hacer nada ella solita arreglo a Rose, la dejo como una muñequita de porcelana, mi amiga se veía hermosa con el cabello recogido en un moño y unos cabellos sueltos alrededor del rostro, el maquillaje era ligero pero hacia resaltar sus ojos azul profundo y sus labios naturalmente rojos, el vestido era digno de una princesa largo y con una falda esponjada con un corsé strapless que ayudaba a acentuar su figura. Después de terminar con Rose comenzó conmigo, a mí solo me maquillo un poco los ojos y puso rubor en mis mejillas, ondulo un poco más mi cabello y finalmente me puse el vestido rojo pues ese era el color que mi amiga había escogido para sus damas, el mío era un vestido debajo de la rodilla con falda tipo globo, strapless y pegado a la cintura. Finalmente se arreglo Alice, ella solo acomodo su cabello corto y negro de tal forma que todas sus puntas se dirigían hacia un punto distinto, su vestido era igual debajo de la rodilla con unos tirantes y corte imperio. El tiempo se nos había pasado volando y cuando nos dimos cuenta el papá de Rose ya estaba tocando la puerta para ir por su hija y comenzar la ceremonia. Antes de salir le entregue a Rose lo que había llevado para ella, los aretes azules que pertenecieron a mi abuela y que cumplían con la función de ser algo viejo y azul, la liga que era algo nuevo y los broches de zafiro que eran prestados.
Después de salir de la habitación de mi amiga me dirigí a la escalera para tomar mi puesto y desde ahí podía ver a mi hermano que lucía nervioso pero aun así con la sonrisa más grande que le eh visto en toda mi vida, era como si una luz le iluminara la cara se veía feliz y radiante. A lado de Emmet estaban Edward y Jasper quienes también lucían felices y voltearon a las escaleras para observarnos a Alice y a mí y regalarnos una sonrisa enorme. Pronto la marcha nupcial comenzó a sonar y Alice y yo hicimos nuestro paso hacia el altar para colocarnos frente a los padrinos, después fue el turno de la niña de las flores que era una hermosa niñita con un vestido blanco que llevaba un lazo rojo amarrado a su cintura y finalmente fue el turno de Rose, quien parecía de la realeza, realmente se veía hermosa.
La ceremonia fue muy emotiva y nos robo unas cuantas lágrimas a Alice y a mí pero nadie como Rose que lloraba a mares y quien debido a las lágrimas hasta le costó un poco pronunciar el tan esperado si acepto. Después de eso y de que mi hermano también aceptara el sacerdote los declaro marido y mujer y todos estallamos en aplausos y por supuesto los padrinos y damas fuimos los primeros en ir a felicitarlos, se veían tan bien juntos, siempre estuvieron destinados a estar juntos y por fin lo estarían para siempre y por siempre.
Después de la ceremonia se dio paso la recepción y cuando entramos al jardín como era de esperarse me fui de espaldas, Alice se había lucido el lugar se veía como salido de un cuento, las mesas estaban adornadas de blanco y rojo con arreglos florales de rosas en el centro. La pista de baile tenía pétalos de rosa alrededor y todo parecía un sueño. Toda la tarde me la pase bailando con mis amigos y mi novio. El momento de lanzar el ramo llego y aun no sé cómo me deje convencer por Edward para ir a atraparlo pero lo hice, claro que no me esperaba que fuera a MÍ a quien le tocara, yo estaba bastante distraída con los brazos cruzados cuando de pronto a la cuenta de tres el ramo aterrizo en mis brazos, lo bueno era que yo no creía en esa estúpida idea de que la que atrapa el ramo es la siguiente en casarse, Edward tenía suerte de eso o si no ya estaríamos planeando nuestra boda, aunque claro a mi no me molestaría casarme con él.
La fiesta estaba bastante animada cuando el grupo nos pidió a todos los presentes a que pasáramos a la pista para compartir con la feliz pareja su primer baile como marido y mujer. Mientras estábamos en la pista note que Edward no me quitaba la mirada de encima y no pude evitar preguntarme porque así que en cuando pude levante la vista y la fije en sus ojos para lograr sacarle la verdad, mi novio enseguida entendió el mensaje y comenzó a hablar.
¿Bella recuerda el último departamento que visitamos esta semana?-
¿El blanco enorme?, pero claro que lo recuerdo me parece perfecto si no viviera con Alice ya habría considerado la oportunidad de mudarme aunque es demasiado grande para mi sola pero es perfecto –
Entonces, ¿te gusta? – yo solo asentí ante su pregunta pero tenía cara de confusión pues no entendía muy bien a donde quería llegar – mmmm… que bien porque debo decirte que ese será mi nuevo hogar – yo abrí demasiado los ojos por la sorpresa y lo abrace.
¿en serio amor? Wow, me encantara pasar tiempo ahí jajaja – bromee, pero de pronto Edward se puso serio y hasta podría decirse que un poco nervioso
B-bueno e-esa es parte de la s-sorpresa que quería darte – silencio por unos minutos – Bella considerarías la opción de compartir ese apartamento y vivir conmigo- y de pronto comenzó a hablar más rápido - yo se que tal vez no es lo que esperas pero de verdad no hay nada que me gustaría más que vivir contigo – después de recuperarme de la sorpresa lo interrumpí y lo bese.
Edward, claro, claro que quiero ir a vivir contigo nada me gustaría más que eso te amo, te amo y quiero vivir contigo.
Después de eso ambos nos fundimos en un beso apasionado y nos encerramos en nuestra burbuja olvidándonos de todo a nuestro alrededor. Me iba a mudar con mi novio, el mejor hombre sobre la tierra eso era más de lo que merecía. Ahora solo quedaba informarle a mi familia y a mi hermano sobreprotector pero la decisión estaba tomada, yo me mudaría a vivir con Edward Cullen y entre más pronto mejor.
