Hola a tods, aqui mi conti, que la disfruten!

DISCLAIMER: PoT no me pertenece a menos que suceda un fenomeno paranormal en el que pueda cambiar de cuerpo con Konomi-Sensei XD!

CAPITULO 8.- MALOS ENTENDIDOS.

Todo parecía sacado de cuento de hadas, ese era el beso que guardó siempre, sólo para él y nadie más, pero como todo, ese beso tenía que terminar debido a que sus pulmones no podían estar un segundo más sin aire o tal vez si, pero eso significaría morir de asfixia y peor aún quedarse sin probar otro beso, y esa no era una de las opciones que Ryoma tenía en mente.

— Esto debe quedar grabado para la posteridad. —Habló Inui detrás de uno de los arbustos del jardín sacando una videocámara de quién sabe donde, grabando a detalle el acontecimiento con un brillo extraño en las gafas.

— Tienes razón, nya, yo quiero una copia y no olvidemos la de Syuuske también. —Murmuró un chibi Eiji con binoculares y uniforme militar para no perderse el espectáculo de telenovela.

— ¡Eiji! —Gritó Oishi con molestia al ver y escuchar a su compañero de dobles.

— ¡Shh! —Intentaron silenciar a Oishi demasiado tarde pues nuestra parejita ya los había escuchado.

— Ejem… ¿les podemos ayudar en algo sempai? —Aparece un Ryoma con mirada asesina para todos sus compañeros que se hallaban detrás del arbusto.

— Ryoma-kun… tranquilo. —Dijo Sakuno en un intento de calmar la furia de Ryoma que estaba a punto de ser despotricada en contra de los titulares del SEIGAKU que se hallaban allí.

— ¡Echizen!… etto… veras… nosotros solo… —Oishi se percata que sus compañeros lo abandonaron en medio de la colera de Ryoma.

— Sempai, mada mada dane. —El ambarino toma la mano de Sakuno y la lleva adentro donde la fiesta aún seguía a tope.

Todos bailaban, gritaban, cantaban, bebían, en fin se divertían de lo lindo todos excepto uno, sí, el príncipe del tenis no estaba dispuesto a formar parte de esas boberías, pero se deleitaba viendo a la dulce chica de ojos carmín tan feliz.

— "No cabe duda se ve mas linda con esa sonrisa." —El ambarino se hallaba mirándola atenta y cuidadosamente hasta que su concentración fue interrumpida por cierto compañero que se acerco a hablar.

— Ejem. —Se aclara la garganta un poco. — No tienes algo que decirme. —Kachiro toca el hombro de su compañero y amigo sonriente, mientras este le dedica una de sus miraditas asesinas por haberlo interrumpido.

— … —Silencio por parte del moreno quien redirigió su mirada a su amada.

— Ok, ya entendí. —Kato se retira a donde Horio era semi-masacrado por Tomoka quién lo tenía del cuello por haber soltado la cámara fotográfica en el ponche.

La fiesta continuó como se esperaba hasta casi el amanecer, la gran mayoría de los invitados ya se había retirado luego de que Ryoma diera a conocer que Sakuno Ryusaki era su novia y todos fueron a felicitar a la feliz nueva pareja.

----------------------------------------------------------------------------------------------------------

Ya era domingo, Sakuno yacía en su cama muy cómodamente y Ryoma… pues Ryoma no tanto pues entre pensamiento y pensamiento no logró pegar el ojo en toda la noche, y cuando lo consiguió se quedó dormido en uno de los sofás y esto no fue muy cómodo para el príncipe que amaneció bastante molesto, mas al ver a la castaña bajar y dirigirse a la sala la alegría invadió su cuerpo desde la punta de los pies hasta las puntas del cabello.

— Buenos días Ryoma-kun. —La castaña lo mira sonriente desde el umbral de la puerta con su pelo semi-suelto ya que aun es sostenido por una trensa a punto de deshacerce y su pijama rosa de dos piezas que consiste en una blusa de tirantes delgada color rosa palo y encajes de un tono mas oscuro de rosa y un short del mismo tono que la blusa y claro su bata blanca que no se encuentra muy bien cerrada que digamos, cosa que el ambarino notó de inmediato provocando la coloración de sus mejillas por ciertos pensamientos que se supone él no debería tener.

— Buenos días, Sakuno. —Se levanta y va en dirección a la castaña le toma un mechón de cabello y lo besa cosa que a Sakuno sorprende, pues cree que aún debe estar soñando mas despertó de sus pensamientos al sentir y escuchar al ambarino cerca muy cerca de su rostro.

— ¿Cuantas veces debo pedirte que ya no pongas el -kun al final? —Dice esto en un susurro que logra erizar lo bellos del cuerpo de la ojirubí y para terminar de aturdirla más, el dueño del saque twist deposita un pequeño beso en los labios de ésta, que se sonroja un poco.

— Etto… prepararé el desayuno, ¿te apetece algo Ryoma-k… —El moreno la mira de modo que Sakuno se da cuenta de su minúsculo error.

— Entonces… ¿te apetece algo Ryoma? —Corrige mientras juega con sus manos.

— mmm… veamos. —Ryoma rodea con sus brazos la cintura de la castaña. — Una dulce y deliciosa Sakuno por favor. —Culmina con sonrisa pícara, provocando que Sakuno se encendiera en rojo jitomate y sin oportunidad de zafarse del agarre del ambarino.

— Ryoma hablo en serio. —Ríe nerviosa y se suelta del agarre que si bien era fuerte no era tosco y se aparta un par de pasos y le mira de frente aún sonrosada.

— Pero si es tu culpa que yo quiera eso. —La mira y apunta hacia sus ropas.

Sakuno se mira y observa su error, que más bien para Echizen fue un excelente aliciente para levantarse y la castaña se apresura a cerrar su bata.

— ¡Ryoma! —Riñe Sakuno al ambarino, quien sólo coloca sus manos detrás de su nuca.

— Sólo dije la verdad. —Ryoma se reprende mentalmente por haber sido tan… digamos… Echizen, mientras Sakuno se dirigía a la cocina con el rostro coloreado, pero no sabemos si de pena o de furia.

— "Maldita herencia genética." —Piensa el chico de orbes ámbar al ver el caminado de la castaña.

— ¿Dijiste algo?, es que no te escuche bien. —Pregunta la chica de larga trenza semidesecha desde el umbral de la cocina.

— Nada, no dije nada. —Responde rápido y un poco nervioso aunque con el tipico timbre de voz frío.

— ¿Qué vamos a desayunar? — "Nota mental debó dejar de decir lo que pienso en voz alta." —Va con Sakuno hasta la cocina sin dejar de mirarla.

-----------------------------------------------0000---------------------------------------------------------

La hora del desayuno pasó volando y Sakuno salió de casa para comprar la despensa en compañía de un chico de mirada gatuna, que dedicaba de vez en cuando miradas fulminantes a aquellos que se atrevían a ver de manera poco decente a su ojicarmin, eso era algo que no toleraría pero como no la mirarían así si el conjunto de falda de mezclilla pliceada le quedaba bastante corta para su gusto y una blusa de tirantes azul ceñida al cuerpo y una torerita de la misma tela que la falda permitían fantasear despierto a cualquier hombre que la mirase con malas intenciones, por lo que el ambarino se quitó el polo que traía puesto y se lo colocó en la cintura.

— ¿Qué sucede Ryoma? —Pregunta extrañada la ojicarmín ante la acción de su príncipe y coge el polo con sus manos.

— Nada, sólo amárrate esto en la cintura por favor. —Suelta la prenda y se adelanta unos cuantos pasos y mirando de reojo a Ryusaki quien aún tiene el polo en las manos y le mira con cara de circunstancias.

Caminaron por toda la plaza comercial buscando las cosas necesarias para la casa, Ryoma como de costumbre con cara de soy superior a ustedes pero Sakuno… Sakuno había cambiado tanto física como psicológicamente, si fuese como cuando la conoció, ella probablemente caminaría con la mirada clavada en el piso como si hubiese algo interesante incrustado en el, eso era lo que Ryoma esperaba ver en la ojirubi más recibió una enorme sorpresa al tener a Sakuno frente a él colocando el polo en el pecho del ambarino.

— Sabes Ryoma, sé que te preocupas por mí y todo eso pero creo que esto no será necesario. —La castaña se da media vuelta dejando a Ryoma perdido en un tiempo-espacio irreconocible para su razón.

— "A que eso no me lo esperaba." —Se dice mentalmente mientras sale de su ensimismamiento para alcanzar a Sakuno quien caminaba como si tuviese puesto el turbo en las piernas.

Ya después de un rato de haber caminado entre miles de personas la pareja se dirigió un par de miradas y unos cuantos gestos, más Sakuno se detiene un momento para observar el precio de algunas verduras en un establecimiento y Ryoma se dedica a seguir caminando un par de pasos, sin embargo, se detiene al no sentir la presencia de su preciada y linda acompañante, mira hacia atrás y ve que esta siendo atendida por un anciano que le dice las baratas de ese día. Sakuno mira a Ryoma y le sonríe.

— No te preocupes, si quieres ir a la tienda ve. —Ryoma no se dio cuenta que había caminado a la entrada de una tienda de deportes justo antes de enterarce que Sakuno se había detenido.

— De cualquier modo estaré algo de tiempo aquí así que nos vemos dentro de media hora en las bancas ¿te parece? —La ojicarmin entra al local para seleccionar el resto de sus compras, no sin antes decir en voz baja…

— Te amo. —El ambarino se sonroja un poco y se da la vuelta.

— Ok, estaré aquí en media hora. —Se retira a paso quedo y baja un poco su gorra.

— Su novio es algo despistado, pero se ve que es buen chico. —Comenta el anciano a la joven quien no le había quitado la vista de encima al ambarino hasta que se perdió de su vista.

— Así es. —Afirma la chica que sonriente se adentra más al local sin darse cuenta que era observada por alguien a media distancia.

------------------------------------------------------------000------------------------------------------

A unos locales de donde se halla nuestro príncipe se encuentran un grupo de jóvenes muy atractivos buscando la nueva tienda deportiva de la familia de Kachiro.

— Mamushi te digo que no era por aquí. —Comenta mezquinamente un ojivioleta.

— Acaso crees que carezco del sentido de la orientación como tú BAKA! —Contraataca un chico de cabellos negros con la cabeza cubierta por una bandana verde.

— Jeje, y eso que vamos a diferentes universidades, ahora imaginen si estos volvieran a pasar otros 6 años juntos, acabarían matándose. —Comenta Kawamura que tenia un papel en la mano, busca el número de local donde estaba esa tienda, mientras se ríe de sus ex-compañeros del SEIGAKU.

— ¿Quién sabe, NYA?, a lo mejor por eso pelean por que se extrañan mucho, mucho, ¿verdad Oishi? —El pelirrojo de un salto se cuelga de su aún compañero de dobles pues quedaron en la misma universidad, claro que en carreras distintas.

— Si, tal vez tienes razón. —Afirma Oishi con seguridad más ésta se desvanece al sentir un par de miradas descuartizadoras en su espalda y voltea a donde el origen de las miradas.

— Bueno esto… verán yo sólo lo dije en el sentido de que… —Ambos chicos casi se le abalanzan encima más el ojiverde encontró excusa para distraerles.

— ¡Miren es Echizen! —Ambos voltean y efectivamente era Echizen frente a ellos que los miraba con rostro de "¿los conozco?"

Oishi sintió un gran alivio al ver que todos se dirigieron al ambarino y no hacia su tambaleante vida que si bien a veces corría peligro gracias a lo acelerado de su pareja de dobles cuando se le pasaban las copas o por cuidar aún de sus ex –compañeros de juego del SEIGAKU cumpliendo con el titulo asignado de mamá del Seishun Gakuen.

— Necesito unas vacaciones urgentes o terminare muerto antes de que acabar la universidad. — Suspira con pesadez y se incorpora a donde los demás se hallan.

— Valla pero si esto si es una sorpresa, Nya! —Kikumaru se recarga en el hombro del peliverde y le quita la gorra para calzársela y se hecha a correr alrededor del Kiosco que hay frente el local.

— ¿Oye enano que estas haciendo por aquí? —Pregunta Kaoru con su típica pose intimidatoria para casi todos excepto para Ryoma, Tezuka y Momo.

— Nada que les incumba, si me disculpan debo… —Comienza a caminar hacia donde se hallaba cierta castaña que ninguno de sus compañeros había divisado.

— Oye Echizen que te parece un partido ahora. —Tezuka sale de la tienda con una raqueta nueva y una cinta para el mango.

— ¡BUCHOU!, ¿a qué hora llegó? —Todos preguntan a coro provocando la mirada gélida del capitán que sólo se ablanda cuando esta con Izumi. Todos se hallaban nerviosos sin razón aparente a excepción de uno que al parecer estaba esperando esa invitación desde hace tiempo.

— Será un placer, voy a casa por mi raqueta. —Responde con una sonrisa orgullosa en su rostro y un brillo enorme en su mirada que representaba claramente su emoción.

— Nos vemos en las canchas a un costado de la estación. —El chico de gafas se encamina donde una joven de cabellos negros recogido en una cola baja y ropa deportiva lo espera con calma leyendo un libro de calculo.

— Cheese. —Responde con calma olvidando cierto detalle que poco después lamentaría.

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------

— ¿Qué le habrá ocurrido a Ryoma? tengo casi una hora esperándole y no llega, mou será mejor ir a casa seguro esta muy molesto. —Habla para sí, sin percatarse que alguien se acercaba a ella.

— Hola Sakuno-san, ¿qué haces aquí? —Un chico de cabellos negros y mirada tranquila pero misteriosa se acerca un poco a ella tomándola desprevenida con su saludo.

— ¡Kato- san! —Un poco asustada saluda y se sienta pesadamente con un montón de bolsas de mercado en una de las bancas cercas de una fuente que con el viento emana una brisa fresca que para esa tarde era maravilloso aliciente contra el calor, que a pesar de ser enero se presentó con fuerza.

— ¿Te ayudo? —Se inclina para tomar unas cuantas bolsas que estaban a un costado de la castaña.

— No es necesario… —Replico la ojirubí pues no quería molestar a su amigo.

— "Tal vez tiene cosas que hacer y como siempre, lo he de estar molestando con que me ayude con cualquier cosa." —Piensa mientras su rostro se torna con facciones de preocupación y vergüenza que Kato no pasa por alto.

— Claro que lo es, ¿acaso Echizen no te ha acompañado? —Pregunta aún cuando él sabe la respuesta, pero quería averiguar algo mas.

— Si, pero creo que se fastidio y volvió a casa, jeje. —Sin querer soltó un suspiro de cansancio y se disponía a levantarse cuando Kachiro le dice algo que hubiese preferido no escuchar en ese momento, provocando que volviese a su posición anterior.

— Curioso, yo lo vi salir de tu casa hace como una hora con la raqueta en compañía de Momoshiro sempai. —Kato miró a la castaña por el rabillo de sus ojos y se dio cuenta de que ella no se inmuto, más bien obtuvo un semblante frío y sus ojos comenzaron a tornarse nublados.

Esto era una señal de que si continuaba hablando era capaz de atravesarle la garganta con el rábano blanco que tenía en una de las bolsas que se encontraban en su regazo.

— ¡Oh valla! —Presionando el rábano con fuerza mas luego se relaja.

— Pues al menos no se fastidiara esperándome, jeje. —Responde la ojirubí dando un cambio drástico de temperamento de uno frío y tenebroso al cálido de siempre, o al menos eso parecía.

— Sabes eso no se hace y menos cuando te han pedido llegar a una hora a recogerte. —Volvió a comentar al ver que el supuesto peligro había pasado y esta vez el se puso de pie para mirarle de frente con una sonrisa tranquilizadora que no concordaba mucho con el tono de voz que utilizaba en ese instante.

— Tal vez tienes razón. —Suspiró y se puso de pie, mas de pronto apareció una pregunta lógica en su mente y salió por su boca sin querer.

— Pero… ¿Cómo sabes que me tenía que recoger? —Lo miró dudosa y dio un paso al frente de él para detenerse dándole la espalda a su ahora acompañante.

— Mmm… no lo se, tal vez le puedes llamar instinto. —Dijo esto sin dejar de sonreír y alcanzando a Sakuno situándose nuevamente a su costado.

— Ah…— A Sakuno no le convenció mucho lo que le dijo Kato, sin embargo, no discutió más.

— ¿Nos vamos? —Le retira unas bolsas más a Sakuno para emprender el camino a la casa de la chica.

— Está bien. —Comienzan a caminar uno al lado del otro de repente Kachiro tropieza, casi cae y algunas cosas salieron volando por los aires y el chico en un intento en vano trata de cogerlas, esto causó que Sakuno riese bajito más el chico también empezó a reír causando que las risas fuesen más estrepitosas, llamando la atención de las personas que se hallaban cerca.

A lo lejos se ve un chico de ojos color ámbar y cabellos de destellos verdes con un estuche de raquetas colgado al hombro correr en dirección al local donde se supone le esperaba una chica de cabellos castaños, más al ver que no se encontraba la buscó lo más rápido que pudo y sus ojos se toparon con una escenita de risitas entre un chico familiar y su novia, creando en su interior un sentimiento de cólera inmenso.

Sin querer se dedicó a seguirlos a distancia considerable para que no se percataran de su presencia más no lo soportó más, ya que vio como Sakuno se abalanzo sobre el pecho de Kato y éste la sujeto con fuerza por los hombros apegándola aún más a su pecho, el ambarino se fue en dirección contraria a la de los jóvenes que seguía pero decidió adelantarse a la casa.

— "¿Qué demonios fue eso?, ¿acaso Sakuno sólo quiere jugar conmigo?" —Ryoma corre lo más rápido que le dan las piernas y se dirige a la casa de las Ryusaki´s por otra ruta para no toparse la cara de Kato, pues si lo viese en ese instante seria capaz de rompérsela de un solo puñetazo.

....~~::::CONTINUARÁ::::~~....


Les gusto?, ojala y si y si no pues dejenme sus comentarios para así mejorar. n.~

Respondiendo REVIEWS:

Nikita Yuy Peacecraft: Si, mas adelante les pondre la confesion de Ryoma, así que no deseperes que pronto vendran esas palabras jeje, y gracias por dejarme tu comentario n.n