Capítulo 07 Purificación
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Tic tac, tic tac...
El sonido del reloj era desquiciante, eran casi las 3 de la mañana, sobre la mesa estaba una jarra de té y un par de bocadillos, la habitación era grande pero extrañamente se sentía asfixiante con la presencia del guardia, su constitución abarcaba gran parte de ella dejándome poco espacio o al menos esa era mi percepción.
-Eres demasiado grande_ me queje_ esta habitación no tiene ventanas y solo hay una puerta, no podré escapar a ninguna parte, déjame sola.
-La orden fue que estuviera contigo en todo momento_ seguía dándome la espalda por lo que tapaba prácticamente toda la puerta.
Gruñí con frustración, me dejé caer en el espacio que tenía libre, después de que la rubia término de hablar, Katsu me cargó en uno de sus brazos, rompió la cadena que aun estaba atada a mi pierna y me trajo hasta aquí sin darme ninguna explicación.
-No recuerdo que alguien se dirigiera a ti, ¿quién te dio la orden?
-Odanna sama.
- ¿El ogro? _ recordaba que alguien se había dirigido de esa forma
-El Dios Ogro para ti, refiérete adecuadamente al Hachiyo de estas tierras exterminadora.
-No lo creo_ dije meditabunda_ además, me llamo Kahoko, no exterminadora.
-No me importa cuál sea tu nombre, para mí eres una maldita exterminadora.
-A mi si me importa, yo no me dirijo a ti como estúpido Hibagon, verdad, si deseas que me refiera a ti de esa forma, lo haré con gusto. _ lo comencé a molestar, no podría silbar, corría el riesgo que golpeara la habitación y no me apetecía estar esquivándolo, si lo molestaba tal vez se fuera.
-Entonces, ¿cómo debes decirme estúpido Hibagon?
Escuche como bufaba, tensaba la espalda y cerraba puños, era demasiado divertido meterse con él.
-Cállate Tsukimori, solo cállate.
Al menos eso ya era un avance, nos mantuvimos en silencio por un largo tiempo, estaba comenzando a sentir el cansancio de la velada, prácticamente había estado despierta más de 24 horas y el juicio me había cansado física y mentalmente, deseaba dormir un rato, pero con el gorila al lado no me sentía cómoda.
-Oye Katsu_ de pronto me vino una idea a la cabeza _ yo no escuché que te ordenarán que me sacarás, esto es muy sospechoso. _ fingí un tono de preocupación_ no será... ¡que me has raptado! _ dije alarmada.
-Que estupideces estás diciendo?
-Ahora lo comprendo_ dije con sorpresa_ todo tiene sentido_ hablé rápido _ ellos iban a liberarme y no soportaste que me alejaran de ti, me secuestraste trayéndome a este sitio aislado y sin accesos.
- ¿Que?
- De ninguna manera_ le amenace_ no me importa que te hayas enamorado de mí, jamás corresponderé tus sentimientos.
En ese momento se levantó y se volvió hacia mí.
-Deja de decir estupideces, Odanna sama lo ordeno, que tus oídos no pudieran escuchar no es mi problema, nadie te ha secuestrado_ estaba rojo, supongo a causa de la furia, su expresión era una rara combinación entre enojo, frustración, impotencia e inclusive puedo apostar que pena.
No pude resistir a lo ridículo que se veía y comencé a reír.
-Eres tan absurdo jajaja, pero..._lo seguí picando_ te has enamorado de mí, eso no lo has negado_ sonreí con malicia mientras me incorporaba despacio
- ¿Que...?_ su cara era todo un poema_ jamás en la vida me fijaría en alguien como tú_ me divirtió su reacción , el tipo estaba en shock.
-Pues no lo parece Katsu_ me acerque despacio, acechándolo_ estás muy nervioso para no tener ningún tipo de sentimiento hacia mí.
El gigante dio un paso atrás cada vez que yo avanzaba, como si fuera algún tipo de depredador que quisiera comérselo
-Y bien..._ dije a escaso centímetros, el gigante tenía un semblante de furia, estaba segura de que estaba conteniéndose para no golpearme, sin más jalo la puerta corrediza y salió de la habitación.
-Estas demente_ se quejó mientras cerraba con seguro la puerta desde afuera.
-Y tu un idiota, caíste demasiado rápido_ respondí riendo_ gracias por dejar la habitación_ la única respuesta que recibí fue el sonido de un golpe seco, ya me imaginaba el gran agujero que había dejado.
Me levanté y pude examinar el lugar, era un gran cambio al estar sola, inclusive sentía que podía respirar mejor, afortunadamente en mi inspección me topé con papel y tinta, dibuje unas runas e impregne energía para crear un sello, pegue este en la puerta, deseaba dormir sin interrupciones, así que ellos no podrían abrir la habitación ni molestarme en un par de horas.
No recordaba la última vez que dormí sin soñar, fue tan placido no tener extrañas visiones, ni sentirme extraviada en laberinto, que lo agradecí, mi cuerpo estaba relajado como hace tiempo no lo sentía, la energía de mi brazo fluía armoniosamente por todo mi cuerpo, estaba en un estado completamente en paz, por desgracia no pude permanecer en ese estado por más que lo deseara, una pequeña parte de mi mente me decía que debía despertar, pero la otra se negaba a romper la burbuja en la que me sumergí.
Un golpe, dos golpes, tres golpes.
- ¡No quiero!_ dije en sueños
Se detuvieron los golpes y lo agradecí, pasaron un par de minutos y un horrible estruendo se escuchó desde algún lugar.
-¡Maldita sea!, déjenme en paz_ permanecí con los ojos cerrados, me gire sobre el costado y me abrace las piernas_ quiero dormir.
Extrañamente no recibí respuesta, estaba dudosa si abrir o no los ojos y ver qué pasaba en el exterior, estaba en aquella cavilación cuando escuché algo.
-No podemos romperlo, pero que demonios hizo.
-Katsu, no importa lo que ella hiciera o dijera, no debiste abandonar la habitación _ escuche que lo regañaban.
Abrí los ojos, pero no vi a nadie a mi alrededor, al levantarme me di cuenta de que el reloj marcaba las 12. dormí alrededor de 9 horas no era lo que esperaba, pero al menos era algo, tarde en retirar el sello, seguramente tendría a más de un guardia a las afueras de la habitación, de mala gana lo hice, para mi sorpresa al hacerlo me tope de frente con un zorro de nueve colas que un segundo atrás no estaba.
-¡Pero qué demonios!_ grite por la sorpresa, camine hacia atrás para tropezar con alguien más, al instante sentí como agarraban mi brazo con fuerza y me alzaba_ al girar vi que se trataba del Komainu pelirrojo en su forma humana, ambos nos vimos con sorpresa, parecía como si no esperaba verme_ Suéltame_ exigí, mientras forcejeaba para que me soltara me di cuenta que la habitación había cambiado, la mesa estaba volteada, la jarra de té y los panecillos estaban dispersos en el suelo, el reloj mostraba las 2, era una visión completamente distinta. _ ¿Qué pasó...? _ pregunte incrédula_ hace unos segundos estaba sola, aparecieron cuando..._ guarde silencio, aparecieron cuando quite el sello_ pensé_ alce la hoja en la que escribí el conjuro, la runa era correcta, era un conjuro sencillo de bloqueo, el punto era que ellos no pudieran entrar, entonces ¿Qué fue lo que pasó?
- ¿Qué fue lo que hiciste? _ el Komainu presiono con fuerza mi brazo, arrancándome de la otra el conjuro_ un sello de bloqueo, ¿qué es lo que pretendías exterminadora?
Me sorprendió que supiera leer la runa, ejerció más fuerza en su agarre, haciendo que reaccionara, emití un leve quejido de dolor mientras nos fulminábamos con la mirada, al instante irradie el fuego espiritual y lo materialice en mi mano, en el acto me soltó.
- ¿Como te atreves?_ rugió el perro
-Vaya bastardo que eres_ me queje mientras me sobaba el brazo_ ¿querías arrancarme el brazo a qué? _ comenzamos una pelea de miradas, el perro gruñía mostrando sus caninos en son de amenaza, por mi parte materialicé el fuego y lo dejé flotar en mi mano, había dormido lo suficiente para que mi poder espiritual fuera estable. Si el perro quería pelea, pelea tendría.
-La hemos encontrado_ escuché que gritaba el zorro.
En ese instante la chica rubia apareció
- ¿Estaba aquí? _ pregunto incrédula al zorro.
- Al parecer si_ Ougon-douji
-Ranmaru_ le llamo_ es necesario...
- ¡No! _ grito enojado_ no lo es, su existencia no garantiza nada, puedes estar equivocada.
-Ranmaru..._ dijo el zorro.
-No Ginji, no lo apruebo_ me dirigió de nuevo una mirada de odio y salió sin más, en seguida el tal Ginji lo siguió.
Si no fuera por el perro pensaría que se olvidaron de mi existencia, pasaron un par de minutos cuando ella hablo.
-Tú_ me dirigió una mirada fría_ deja de causar problemas.
- ¿Ahora que hice? _ me queje_ solo bloqueé la puerta para que me dejaran dormir, no veo el pecado en eso.
- ¿Solo bloqueaste la puerta? _ pregunto con ironía_ desapareciste por dos días.
-De ninguna forma _no era posible, pensé_ solo cree un sello de bloqueo_ le extendí el papel que el perro había tirado_ vez_ se lo enseñe_ no hice más que bloquear la puerta.
Ella lo examinó y me dirijo una mirada que no supe interpretar.
-No tienes ni idea_ suspiro con frustración_ debiste seguir con tú entrenamiento, espero sirvas de algo_ dijo mientras se daba la vuelta.
- ¿Servirte para qué?_ siguió dándome la espalda y comenzó andar_ te estoy hablando_ la alcancé y le di la vuelta, me estaba exasperando_ merezco una explicación, para que me querías con vida, que es lo que quieres de mí?
-Katsu_ grito_ todo a su debido tiempo Kahoko_ volvió a darse la vuelta y comenzó a andar_ ya sabes a dónde llevarla.
-Espera_ quise detenerla, pero el gigante ya estaba encima de mí.
-¡TU!_ escuché con furia, me tomo del brazo, en defensa expulse el fuego, pero lo soporto, me coloco las esposas en la espalda y coloco el sello silenciador_ me hiciste ver como un idiota, pero no más.
Forcejee con él, intentaba cargarme, pero no lo dejaba, lanzaba patadas que él esquivaba, de pronto giro y me cargó como costal.
-Deja de pelear, te volverás a lastimar_ dijo la rubia con desagrado _ si lo deseas puedo bloquear todo tu cuerpo_ me amenazo, nuestras miradas se encontraron y volví a luchar para soltarme_ se cooperativa niña si deseas volver a tu mundo_ la seguí mirando hasta que desvíe la vista_ buena niña_ bufe con desagrado.
Esperaba que me llevarán al sótano, para mí sorpresa salí, la luz del sol me cegó por un momento impidiendo que viera hacia donde me dirigía. Anduvimos por un rato hasta que me dejaron afuera de un edificio que se me hizo vagamente familiar.
-Voy a intentar arreglar el desastre que hiciste_ hablo bajo_ escúchame bien_ llamo mi atención_ ellos te quieren muerta, tenías una pequeña posibilidad, ahora...no lo sé, será mejor que dejes de hacer estupideces y abstenerte de hacer sellos si no eres capaz de controlarlos, este mundo es diferente al tuyo.
Hizo una seña y Katsu ingreso detrás de ella en el edificio, me libero de los brazos y quito el sello que me silenciaba.
-Quédate afuera_ le ordenó y este salió.
- ¿Por qué te tomas tantas molestias?_ quise saber_ no pierdes nada con mi muerte.
-Perdemos más de lo que crees_ contesto sería.
-Explícate.
Río levemente pero su tono fue amenazador_ Ayúdame y yo me encargaré que regreses a tu mundo.
- ¿Por qué te ayudaría?, no tengo ninguna razón para hacerlo.
-Salvar tu vida, por ejemplo.
-No tienes ninguna garantía de que puedas salvarme así que no cuenta.
-Entonces_ hizo una pausa_ ¿qué tal salvar a tu tía, padre y hermanos?
- ¿Que? ¿Cómo sabes de ellos?
- No eres la única con sueños Kahoko, sé que tú sabes más de estas tierras de lo que nos hiciste ver en el juicio.
- ¿Me estás chantajeando?_ contesté enojada
-Solo juego mis cartas, no te preocupes, lo mantendré por ahora en secreto, entonces... ¿me ayudarás?
Lo medite por un momento, tenía claro que ella se esforzaría por mantenerme con vida, ya lo había hecho, sin embargo, la sensación de desasosiego me invadió, sabía que era peligroso ayudarla, tenía el mismo sentimiento de huir que en el salón del juicio, algo grande ocurría y yo era una pieza de un juego que no entendía.
- Tengo tu palabra de que si hago lo que me pides volveré a mi mundo y mi familia estará bien
- Lo prometo
-Estaba bien_ contesté resignada_ te ayudare.
- Muy bien, espera mis indicaciones y un favor, no molestes a Katsu, él tiene la consigna de vigilarte y protegerte.
- ¿Que?
- ¿Por qué crees que él se interpuso cuando te atacó el demonio?
No le respondí, había supuesto que fue porque era un guardia y solo estaba ahí para volver a someter al otro, jamás imaginé que se interpuso para protegerme.
-No salgas, alguien vendrá más tarde a traerte comida_ se dio la vuelta y salió.
-Gracias_ ella giro a verme_ sé que me estás utilizando para tus fines, pero aun así gracias por ayudarme_ hice una inclinación y ella salió.
En el instante ingreso Katsu, se dio la vuelta y como en la madrugada tapó la puerta dándome la espalda.
-Gracias a ti también_ giro levemente el rostro dejándome ver su perfil_ aunque creo que lo hiciste porque estás enamorado de mi_ dije riendo.
- Eres un fastidio.
-Lo se
El lugar era el mismo en que había despertado la primera vez, para mí sorpresa mis maletas se encontraban ahí, incluido mi portafolio con dibujos, rebusque entre mis cosas y encontré mi reproductor de música, afortunadamente había sobrevivido a la caída a esta tierra y era un milagro que aún tuviera batería, desconocía el tiempo que había pasado desde que llegué, pero supuse era bastante.
Coloque los pequeños audífonos en mis oídos y reproduje una lista que tenía guardada, me levanté, tome los pinceles que tenía guardados en la maleta, junto con las acuarelas y un lienzo blanco. Primero dibuje el contorno de mi amigo de espaldas para después agregar el color.
La música y el dibujo me relajaban, me hacían pensar con claridad, aparte que enfocaba mi energía y tiempo en algo productivo.
No sé cuánto tiempo pasó, estaba absorta en mi labor que no escuche cuando entraron a la habitación. Estaba examinando mi trabajo cuando levanté la vista y me topé con un par de miradas violeta.
-Es hermoso_ dijo la más pequeña
-Lástima que no pueda hacer más por el modelo_ grite a causa de que aún tenía puesto los audífonos, en el instante me los quite dejando de oír la música.
- ¿Qué es eso? _ dijo la niña con curiosidad.
- ¿Esto? _ levanté el pequeño aparato_ un reproductor de música escucha_ le tendí los audífonos y se los coloque en los oídos, la niña abrió los ojos con sorpresa haciendo una pequeña O en los labios.
-Mágico_ respondió la niña mientras oía la melodía.
-Hace mucho no veía uno de estos_ dijo Aoi con nostalgia, desvió la mirada y se enfocó en lo que estaba haciendo_ eres talentosa
-Gracias eres muy amable, veamos qué opina "la inspiración" _ reí mientras hacía comillas en el aire con las manos.
-Hey Katsu_ le grite, este me imagino salió en cuanto ellas entraron.
-Deja de molestar mocosa_ contesto desde afuera.
-Que aburrido_ me crucé de brazos, ya tendría tiempo para molestarlo_ ¿a qué debo tan grata compañía.?
- Te hemos traído algo de comer_ dijo Aoi extendiéndose un bento.
- ¿Tu lo preparaste?_ ella asintió con la cabeza, a simple vista te invitaba a comerlo, tenía una forma muy bonita de presentarlo y que decir del olor, mi estómago gruñó en protesta_ ¿puedo? _ pregunté a la chica
-Adelante
- Gracias por la comida_ como era de esperar el sabor era simple con una sensación dulzona, no sé si era por el hambre, pero me estaba acostumbrando a ese sabor insípido. Comí mucho más rápido de lo que la buena educación dicta, no me importó, estaba hambrienta.
-Lo devoraste_ dijo sorprendía Ai
-Lo siento_ contesté mientras bebía algo de té_ creo que lo último que comí fueron los onigiris que me disté y según lo que me han dicho, eso fue hace dos días_ dije meditabundo.
-Si_ contestaron ambas, sabía que querían preguntar, no tenía una respuesta para ello, ni siquiera yo sabía que había ocurrido y antes de hablar de más dirigí la conversación a lares más llevaderos.
-Y, ¿cuál es tu historia? _ pregunte a la castaña.
- ¿Mi historia?_ pregunto confundida
-Si, cómo fue que llegaste a este lugar, también un lunático te arrastró hasta aquí.
Comenzó a reír con nervios, supuse que las circunstancias eran similares
-No precisamente, llegué aquí para saldar una deuda
-Una deuda, ¿cómo?
-Veras mi abuelo..._ y comenzó a narrar una extraña historia_ al final él y yo regresamos y nos casamos*_ término su narración con una sonrisa.
Me acerque a ella, coloque mi mano en su hombro y le dije lo más seria que podía_ ¿Has escuchado del síndrome de Estocolmo?
Ella sonrió y negó con la cabeza_ No es como tú crees
- ¡Te casaste con tu secuestrador!_ dije incrédula_ si bien tu abuelo y disculpa q te lo diga, tuvo gran parte de la culpa, te quedaste con el ogro que te trajo aquí a la fuerza, dime, te dio la opción de regresar.
-Se que, si se lo pedía, el me dejaría regresar, pero yo ya no lo desee_ lo defendió con fervor, ante esa mirada y convicción no podría hacer nada.
-Ok, si tú lo dices_ di por terminado el tema, intenté ponerme en su posición, pero definitivamente no podría, era como si me casara con el demonio que me trajo aquí, un frío escalofrío me recorrió la espalda y negué con la cabeza, primero muerta, pensé, después de todo yo venía de una familia de exterminadores y la simple idea me repelía.
- ¿Y tú? _ quiso saber_ ¿cuál es tu historia, porque te alejaste de tu familia, los odiabas?
-No_ respondí sinceramente_ aunque no lo creas yo amo a mi familia, simplemente que no congeniamos y huí de esa vida_ suspire con pesar_ jamás creí que esa decisión provocará que se me exiliara_ después de todo era hija del líder pensé con pesar_ supuse que me permitirían ver a mi padre y a mis hermanos, pero la realidad fue otra.
-A tu madre..._ pregunto Ai.
- Mi madre murió cuando me dio a luz_ suspire_ no puedo extrañar a alguien que jamás conocí.
-Pero tus hermanos te platicaron de ella, no_ quiso saber Aoi.
Sus deducciones iban mal encaminadas así que la corregí.
-Yo soy la mayor, mi padre volvió a casarse y ellos son hijos de otra mujer, aunque aun así yo los adoraba, ellos tenían más o menos la apariencia de Ai cuando me fui, uno tenía 9 y el otro 7, ahora deben ser todos unos adolescentes_ dije con pesar_ a mí me crío mi tía_ cambie rápido de tema_ la hermana de mi padre.
-Los extrañas mucho, verdad.
-Desde que caí aquí, si y mucho.
Después de eso la plática se volvió trivial, en un momento, salió el tiempo que había pasado desde mi llegada, me sorprendió que me dijeran que se iba a cumplir mes y medio, a lo que recordé que no había tomado un baño en forma, o no al menos desde que me encerraron en el sótano.
-Aoi, crees que sea posible que me permitan dar un baño.
-No lo sé_ dijo viendo Ai_ Odanna me pidió que no salieras de aquí.
-Lo sé, a mí me han dicho lo mi_ dije desanimada.
- Tu guardia puede traer una de las tinas de madera que hay para recolectar agua del pozo_ respondí rápido Ai_ puede poner un poco de agua de las aguas termales y la demás la sacamos del pozo.
-Buena idea_ le siguió Aoi.
Ambas comenzaron a idear un plan y en menos de una hora ya estaba tomando mi añorado baño.
Katsu de mala gana permito que estuviera en la parte trasera del edificio ya que la bañera no se podía meter, las chicas me dieron mi privacidad, aunque el guardia no lo hizo.
-Crees que después de lo que ha pasado voy a escapar_ me queje, él estaba de espaldas, cerca de mi_ eres una especie de voyerista que gusta de ver a las damas mientras toman un baño_ siguió sin contestar_ o es acaso que el amor que sientes por mí no te permite estar lejos.
-Prefiero que silbes y me dejes sordo a tener que estar aguantando tus estupideces.
-Eres un aburrido pervertido, porque bien que te quejas, pero no te mueves_ salí de la tina y me envolvió en la toalla_ ahora pervertido será mejor que no voltees, por qué aparte de sordo te dejaré ciego.
Vi cómo se tensaba y caminaba hacia la entrada del edificio como si me escoltara, se detuvo en la entrada sin girar a verme_ tienes 10 minutos, después de ese tiempo entraré y no me va a importar como estés.
-Eso déjalo para tus sueños húmedos Katsu, no se te hará verme en paños menores_ sin más entre.
Las chicas habían dejado una yukata para que me cambiara pero pase de ella, en el templo siempre vestía de esa forma, tome unos pantalones y un suéter holgado de la maleta y me vestí.
Cuando Katsu entro estaba secándome el cabello, ya había oscurecido y comenzó a darme sueño, sabía que él no se volvería a salir por lo deje por la paz, extendí el futón, apague la lámpara y me dormí.
Otra vez tuve un descanso sin sueño, está era la segunda vez y fue muy agradable.
Volví a escuchar que se movían cosas, incluso sentí aire frío golpeando mi cara, en ningún momento escuché que me llamarán, me gire para acomodarme, sentí una presión extraña en mi cuerpo, palpe con mi mano, la textura era suave se sentía como el fino cabello de un gato, me talle los ojos mientras bostezaba, al abrirlos me topé de frente con 9 personas.
-Eh!_ grite al ver a los ayakashis, me gire para ver qué era lo q estaba recargada y me topé con el brazo de Katsu_ qué demonios_ grite alejándome de él.
Me tomé de la cabeza mientras veía de un lado a otro, estaba otra vez en el auditorio donde fue el juicio, pero... ¡¿Cómo?!.
-Tsukimori_ me llamo la rubia_ se ha dictado tu sentencia.
Un sudor frío me recorrió la espalda, mi cerebro apenas estaba procesando todo, está definitivamente no eran formas de despertar.
-Y..._ me incorpore mientras alisaba las arrugas de mi suéter.
-Ejecución_ dijo uno que no había visto, su mirada era inexpresiva, su tono monocorde.
-Vaya_ dije en un tono de completa calma_ se tomaron muchas molestias para que el resultado fuera el de un inicio_ comencé a peinar mi cabello que seguramente estaba completamente desordenado.
-Se lo está tomando con demasiada calma_ dijo el ogro.
- ¿Y que esperaba? Que les llorará o les suplicara perdón_ me burle_ nunca me verán hacer eso, no es mi estilo.
- ¿Esta segura? _ reconocí la voz, ella fue una de las personas que preguntaron durante el interrogatorio.
- No es como que con algo que les diga ahora cambien de opinión, ¿o si?_ dije viéndolos a los ojos, no era estúpida era claro que ellos querían algo de mí, no mentían con lo de mi ejecución pero algo querían probar antes, tal vez fuera estúpida mi actitud, aún tenía orgullo, jamás les rogaría.
Ocho de los nueves se vieron a los ojos, exceptuando la rubia, está me veía con odio.
Le devolví una sonrisa, ella desvió la mirada.
- ¿Que quieren? _ hable de nuevo_ dejémonos de estupideces, no pienso llorarles si es lo que desean, si quisieran mi muerte ya estaría muerta y no me tendrían aquí, así que hablen, ¿qué es lo que quieren de mí? _ volví a preguntar.
- ¿Por qué pretendes saber que esperamos algo de ti? _ dijo un viejo tengu.
-Fácil_ me acerque a ellos_ no rompí ninguna de las normas que mencionaron en un inicio, soy inocente de lo que me acusaban, si supiera como entrar no creen que desde hace mucho me hubiera largado, si lo que les preocupa es que sea una exterminadora, bueno... creo que ya se dieron cuenta que no lo soy, me retienen aquí por otra razón. No me lo quieren decir perfecto no lo hagan, quieren que haga algo, lo haré, pero siempre y cuando tenga su palabra de que después me dejaran regresar a mi mundo.
-Que arrogante_ dijo el Komainu_ no queremos nada de ti.
-Si es así_ voltee a ver a Katsu_ llévame a dónde me tengas que llevar, no hay nada más qué quiera escuchar de estas personas.
Me acerqué al Hibagon y extendí mis manos para que colocará las esposas, este se quedó momentáneamente sin reaccionar, volteó a verlos y después colocó las esposas y el sello silenciador, guiándome a la salida.
Esta vez regresamos al sótano, al llegar no quito ni las esposas ni el sello, antes de salir únicamente dijo_ eres una estúpida_ sin más me encerró, pasaron un par de horas, el peso de mis acciones me estaba golpeando, en definitiva, era una estúpida, únicamente rezaba por qué mi muerte no fuera dolorosa.
No sé cuánto tiempo paso cuando Katsu regreso_ es hora_ tragué saliva y me levanté, este quito las esposas y el sello y me tendió ropa.
-Debes de estar presentable_ dijo_ cámbiate y quítate las porquerías que tienes en la cara y orejas, toca cuando estés lista.
Me sorprendió ver un *Hakama rojo y un *Haori blanco, no entendía la razón por la que querían que en mi ejecución vistiera de sacerdotisa, tenían un retorcido sentido del humor, en fin, no tenía nada que perder y me cambie.
-Ahora parecer una persona normal_ dijo Katsu en cuanto me vio
-Soy una persona normal, que sean tan aburridos que no aprecien mi estilo es su problema_ esta vez no me esposo y caminamos al lado, me saco por una puerta que daba hacia el bosque, seguimos caminando en silencio, debería estar preocupada o nerviosa, es más, supongo que una persona en esta situación buscaría la forma de liberarse de su destino, sin embargo, no sentía ninguna necesidad, tal vez me había resignado desde hace mucho tiempo y solo estaba esperando lo inevitable, si estos serían mis últimos momentos, al menos quería que fueran divertidos, sonreí ante la idea.
-Que te causa tanta gracia_ dijo al verme
-Es tu momento Katsu, aprovéchalo_ dije riendo
- ¿Qué quieres decir?
-Moriré en un par de minutos, deberías confesarme tu amor, si no lo haces ahora, ya no tendrás otra oportunidad
El gigante se detuvo y volteo a verme
-Te has vuelto demente_ dijo exasperado_ están por ejecutarte y tu estas diciendo puras estupideces.
-Es la forma más extraña en la que me han confesado su amor_ dije meditabunda _ está bien, como te dije en un inicio no puedo corresponder tu amor, lo siento. _ me eche a reír
-Extraña forma la tuya de canalizar tu preocupación.
Sonreí, no era tan estúpido como pensaba, extrañamente me regreso la sonrisa y seguimos andando.
Llegamos a una especie de cueva restringida por sellos, la energía negativa era muy grande y un leve miasma se sentía alrededor. Nos detuvimos a unos centímetros de la entrega.
-Tsukomori Kahoko_ me llamaron, voltee para toparme a Byakuya junto a los 9 de la mañana
-Hola Byakuya cuanto tiempo sin verte_ le salude_ ¿cómo están los pequeños gatitos de tubo? _ el tipo se atraganto y cubrió su rostro con un abanico, esta vez a diferencia de la otras ninguno llevaba mascaras.
-Está consciente que esta es una ejecución
-Eso me han dicho_ dije señalando a los que estaban detrás de él_ lo que no entiendo es por qué esta ropa.
-Esta cueva fue maldecida hace mucho tiempo_ prosiguió Byakuya sin contestar a mi pregunta_ ninguna persona que haya entrado a regresado con vida, nadie ha podido purificar su maldición, dices tener entrenamiento de Miko, pues bien, dependerá de ti si vives o mueres.
-Ósea que si logro purificarlo me dejaran?
-Nadie en cientos de años lo ha logrado_ dijo el Komainu _es la mejor forma de que muera alguien como tú.
- Tampoco quieren mancharse las manos, que cobardes
-Como te atreves_ rugió
-Acepto, no pierdo nada y tal vez gané algo_ respondí viendo hacia la cueva
Era agradable estar en un lugar abierto y poder respirar algo de aire puro, la situación habría sido perfecta si mi vida no dependiera de ello, las miradas de todos estaban sobre mí, lo que tenía que hacer no tenía mayor complicación, todo dependía de mi ahora.
Camine hacia la entrada y quite el sello protector, en ese instante una fuerte ventisca de aire fétido salió de su interior, el miasma era mucho más denso de lo que imaginaba. Este parecía más un portal que un lugar maldito.
- ¿Qué tipo de maldición es esta? _ voltee a verlos, pero ninguno respondió, negué con la cabeza y camine hacia atrás
-Debes entrar, no alejarte_ me recordaron
- Eso ya lo sé, no pienso huir_ contesté malhumorada.
Irradie energía y cree un arco y una flecha de fuego, en ese instante todos se pusieron en guardia, apunte hacia la cueva y la solté, en ese instante corrí detrás de ella he ingresé a su interior.
Fin. Purificación
notas:
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*Cuando Aoi le comenta que regresaron y se casaron es el final de me imagino tendrá la novela original
**Hakama rojo y *Haori blanco es la vestimenta de las sacerdotisas
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Hola a todas :D aqui Leyla reportándose con otro capitulo
Otra vez les traigo un capitulo largo el próximo posiblemente sea mas corto ya que este tuve que recortarlo
¿Qué les pareció? muchas cosas cosas se vienen y pronto sabremos un poco de la maldición
Gracias por leer hasta aquí, recuerden dejar sus comentarios, nos leemos la próxima semana :)
