Habían pasado varios días desde que Lin ya no se presentaba en Darkness, la situación entre sesshomaru y ella iban mejorando lentamente, ella ya había accedido a que le mostraran la mansión, Aome la visitaba muy seguido, de hecho fue ella quien la convenció de recorrer la casa comenzando con la sala, ésta era una sala Derby con brazos redondeados y asientos ajustados , tapizada en piel, con piezas sueltas de color marfil, en el centro estaba una mesas de cristal de bellas y sofisticadas curvas dándole un toque de sobria elegancia modernista a la sala. También le mostró la biblioteca, el despacho de Sesshomaru, el pequeño gimnasio con el que contaba la mansión, la cocina, el comedor (que ya conocía). Después de mostrarle la planta baja continuaron con la alta, donde se encontraban las habitaciones, recorrieron todas y cada una de ellas, Al terminar con el interior de la mansión continuaron con el exterior, entonces Lin pudo conocer bien la piscina, a ella le encantaba nadar y el agua de esa piscina se veía muy fresca cristalina, también recorrieron los jardines, la chica era gran fanática de las flores y estar entre todas aquellas hermosas y diferentes era como estar en el paraíso, la chica cortó unas cuantas y las colocó en algunas partes de la casa.

Lin aún se negaba a aceptar el lugar que sesshomaru le había dado, pues era mucha la responsabilidad y ella no sabía nada de lo que se tenía que hacer en la mansión, ya sabía que estaba en Londres, tenía acceso a teléfonos y celulares pero no hizo nada para contactar con su familia, su padre la había dado, la había vendido y su madre no hizo nada para evitarlo, no los llamaría, ellos tuvieron la culpa de todo lo que ella vivió en manos de Sesshomaru y todo lo que tendría que vivir, sólo había algo que no sabía y que la estaba matando de la intriga, ¿Quién o qué era Sesshomaru? No era una persona normal, puesto que Lin sabía bien que él tenía un tipo de fuerza inhumana, sus uñas que más bien parecían garras podían ser en extremo filosas, él podía controlar cuándo, sus ojos se tornaban al rojo vivo cuando estaba furioso y también cuando estaba excitado, tenía unos finos rasgos en la piel que nunca había visto en alguna otra persona, además no lograba explicarse por qué nunca se preocupó en terminar dentro de ella, quizá porque tal vez uno de los dos era estéril, pero pensándolo bien ella no podía serlo porque si así fuera ¿cómo fue que él lo supo?, así que su conclusión fue que el estéril era él, o era eso o un secreto más de lo que Sesshomaru realmente era.

Desde hace tres meses Lin había sido secuestrada en el mes de Abril, para ser exactos al finalizar el ciclo escolar de preparatoria en Tokio Japón que era la ciudad donde reside su familia, aquella tarde su madre iba en camino por ella pero pasó un accidente, su auto se descompuso y quedó a la mitad del camino, llamó a un mecánico para que fuera a revisar el auto; pasó una hora, se avecinaba una tormenta y el mecánico no llegaba, comenzó a llover entonces decidió marcar a casa para mandar un chofer para Lin pero Desafortunadamente la tormenta había bloquedo la señal, se metió al auto para esperar que la tormenta pasara, y así fue, después de un largo rato la tormenta había terminado, fue entonces cuando llegó el mecánico, abrió el cofre del auto y lo revisó, hizo unas cuantas cosas y el auto encendió, Yuuka subió al auto y comenzó a conducir camino a la escuela esperando que Lin estuviese ahí, llegó y no la encontró, se molestó ¿Porqué no estaba?

— ¡A dónde y con quién se habrá ido ésta niña! — dijo para sí misma.

La escuela ya estaba cerrada, Yuuka buscó a Lin con la mirada por todas partes y no dio con ella, se metió de nuevo al auto e intentó marcarle pero al parecer el celular estaba apagado así que mejor se dirigió a casa, tal vez Lin se había ido caminando.

Llegó a casa y de Lin no había rastro por lo que comenzó a imaginarse cosas que estaban muy lejos de lo que en realidad había pasado, pensó que tal vez se había ido con un amigo o aún peor, que ya tenía novio y se había ido con él, ella tenían prohibido tener novio y el hecho de que la haya desobedecido la enojaban aún más, de nuevo intentó marcarle pero el celular la mandaba directo a buzón, ya se acercaba la noche y Yuuka ya tenía los nervios de punta, no sabía qué hacer ni que pensar, Lin nunca llegaría tan tarde y menos sin avisar nisiquiera contestaba el teléfono, le marcó a la única amiga que le conocía, Yummi, pero no supo darle respuestas.

Ren llegó a casa a las 10 de la noche y encontró a su mujer aún despierta llorando en la sala, ella le explicó todo y enseguida se comunicaron con detectives privados, lo primero que encontraron fue la mochila de Lin y su celular tirados en un callejón, todo estaba mojado por la lluvia.

Recorrieron cada lugar de Tokio Japón y nada, Lin no estaba por ningún lugar, Ren comenzó a pensar que fue Sesshomaru quien la había secuestrado todo por aquél maldito acuerdo, trató mil veces de contactarlo pero no daba con él, fue dos meses después de la desaparición de Lin cuando un correo le llegó de una fuente anónima, una jovencita bailando en un tubo de un Club Nocturno, esa jovencita era su hija y un mensaje que decía "Tu hija es mi esclava sexual" un coraje tremendo se apoderó de él, por más que pagó para que encontraran la fuente de origen nadie logró descubrirla, Ren Matsu estaba furioso con Sesshomaru, de alguna forma él se vengaría de Sesshomaru por atreverse a hacer lo que hizo.

Ren tuvo que confesar a su mujer el trato que hizo con Sesshomaru, Yuuka dio el grito en el cielo cuando se enteró, regañó una y otra vez a su marido pero ya no había nada que hacer, Lin estaba con Sesshomaru y no tenían ni idea de lo que ella había sufrido en sus manos.

Lin estaba sentada en la sala ojeando una revista cuando de pronto se abrió la puerta principal y por ella entró Sesshomaru, Lin hacía caso omiso a todo aquello, pues sabía que el mayor llegaba hasta muy tarde, fue cuando Sesshomaru se paró frente a ella que se dio cuenta de que quien había llegado era él, eso la sorprendió, ¿porqué ése día había llegado temprano?

Lin levantó la vista para mirar a Sesshomaru a la cara.

— A mi despacho. — ordenó y se dirigió al lugar.

Lin se levantó inmediatamente y lo siguió, ambos entraron al despacho y tomaron asiento.

— Mañana en la noche habrá una reunión, voy a cerrar un trato con unas personas, te presentaré como mi prometida — La menor abrió los ojos como plato al escuchar las dos últimas palabras. — Así que arréglate como si fueras digno de ello y actúa como enamorada.

— Lo que me pides es muy difícil.

Sesshomaru la fulmino con la mirada.

— Es que no tengo nada con qué arreglarme.

El peliplata se quedó pensando un rato, la chica tenía razón, desde que llegó a la mansión no ha tenido nada mas que techo, comida y sexo, la ropa que había estado usando seguramente era de la sirvienta Kanna, Sesshomaru se levantó del sillón.

— Preparate, dentro de una hora nos vamos.

— ¿Irnos? ¿A dónde?

— A comprar lo que necesites.

Lin asintió y se dispuso a salir del despacho sin decir una palabra más, subió las escaleras rumbo a la habitación, antes de entrar se encontró con kanna.

— Disculpa. — le habló a la albina.

— Digame señorita.

— Dentro de una hora voy a salir y... no tengo ropa qué ponerme, sé que ya me has presentado suficiente, pero..

— No se preocupe Señorita Lin, con lo que me pagan me alcanza perfectamente para comprarme más. — la interrumpió con una sonrisa en la boca.

— En verdad estoy muy apenada.

— Me da mucho gusto que vaya a salir, ¿a dónde va? si no es intromisión.

— Voy a ir... de compras, creo. — Los ojos de la albina brillaron al escuchar éso.

— Si gusta puedo ayudar a arreglarla.

— Oh, te lo agradecería mucho.

Las dos chicas se metieron a la habitación, mientras Lin se tomaba un baño Kanna fue por ropa y calzado a su habitación, dentro de un rato Lin se encontraba con un lindo vestido fiusha de delgados tirantes, pegado al torso y holgado de la cadera para abajo, le llegaba arriba de la rodilla, en sus pies llevaba unas plataformas de corta altura, Kanna le arregló el cabello y le puso un maquillaje discreto, terminaron justo cuando había pasado una hora.

Sesshomaru esperaba en el sillón de la sala, enseguida se había dado cuenta de las flores que se encontraban sobre el centro de mesa y sobre el comedor, no cabía duda que eran de su Jardín, ¿Quién se había atrevido a contarlas?, éso le molestó.

— Takumi. — llamó a la mujer que se encontraba en la cocina.

— Diga Señor. — No tardó en presentarse ante él.

— ¿Qué significa éso? — miró las flores.

— ¿las flores? Eeh mm — no sabía qué contestar ya que no quería que Sesshomaru se enojara con Lin.

— Yo las corté. — dijo mientras se acercaba a la sala, Takumi se retiró del lugar en cuanto vio a la chica.

— Si le molesta no lo volveré a hacer.

— . . . Haz lo que quieras.

Él se dirigió a la salida y Lin lo siguió para partir.

Iban en el auto, el silencio era incómodo, y más para Lin.

Llegaron a Bond Street, la famosa calle londinense, que cuenta con hileras de elegantes tiendas, exclusivas marcas, moda de diseño, artículos de lujo, exquisitas joyas, arte y antigüedades, a pesar de que Lin era de clase alta cuando estaba en su casa nunca había salido y cuando lo hacía era con su madre, ambos caminaban por la por la calle y Lin cada cosa la veía maravillada, entraron a una tienda de nombre "New Look" la ropa que se podía apreciar era verdaderamente increíble, enseguida Lin comenzó a explorar el lugar viendo las prendas que eran exhibidas, un vestido llamó mucho la atención de Lin, éste era de tela con encaje negro, dobladillo de la concha de peregrino, Cuello alto y tirantes finos además era de una mini longitud.

— Pruebatelo. — le dijo al oído, él se encontraba atrás de ella.

— Creo que me quedaría muy corto y yo...

— Hazlo. — la interrumpió.

Lin asintió con la cabeza, buscó el probador con la mirada, cuando lo encontró se metió y comenzó a desvestirse, se puso el vestido pero el cierre que quedaba en la espaldo no podía subirlo bien, se miró en el espejo que estaba dentro del probador, hizo una mueca y optó por quiterselo, Lin se exaltó cuando de pronto la puerta del probador se abrió repentinamente y por ella entró Sesshomaru, cerró la puerta y se recargó en la pared.

— ¿No pensabas mostrarme? — Le reprochó al ver que ya había comenzado a quitarse el vestido.

— No puedo subirlo. — le dio la espalda para mostrarle el cierre, sintió como una mano la sujeto del vientre y la acercó al cuerpo del peliplata.

— Entonces te ayudaré. — Estaba tan cerca que Lin podía sentir su aliento en el cuello.

El youkai le colocó suavemente a un lado el cabello de la chica para poder subir el cierre, quedando el otro lado de su cuello libre y apetecedor, pasó el dedo índice recorriendo la piel de la chica haciendola estremecerse ante aquel contacto hasta bajar a donde se encontraba el cierre y sin esfuerzo lo subió.

— Listo.

— Gracias.

Sesshomaru se alejó de ella para poder observarla con el vestido ya puesto, Lin se sonrojo al notar como el peliplata la veía de pies a cabeza examinando cada parte de su cuerpo, el vestido le quedaba ajustado, se veía perfecto en su cuerpo.

— ¿Te gusta? — preguntó tímidamente.

— Te ves mejor sin él. — Lin se puso mas roja de lo que estaba, a Sesshomaru le encantaba verla así, le parecía tan tierna.

— Elije más, pruébatelos y muéstrame cómo te quedan. — Salió del provador sin esperar respuesta.

Lin hizo lo que Sesshomaru le ordenó, con ayuda de una señorita empleada de la tienda Lin se probó cada prenda que le gustaba tanto vestidos como Jumpers, palaxos, faldas, pantalones, shorts, todo lo que le gustaba, a pesar de que nunca había usado escotes y prendas de corta longitud las prendas que se probaba eran así y le gustaba aunque sabía que le iba a costar trabajo adaptarse a éstas.

Era hora de elegir qué ropa compraría entre toda la que se había probado.

— ¡Toda es muy bonita! No sé cuál elegir. — Hizo un puchero, la empleada sólo le sonrió.

— Nos llevamos todo. — Dijo Sesshomaru secamente a la empleada y ella enseguida preparó todo para que la compra fuera Realizada, Lin no podía creer lo que Sesshomaru había dicho, ¿Realmente comprarían todo aquello?, él se veía muy decidido.

Salieron de "New Look" con varias bolsas, Sesshomaru llevaba la mayoría y Lin solo las pequeñas, entraron a otra tienda de zapatos llamada "H&M", todos los zapatos eran hermosos, Lin no podría decidir entre tantos, una empleada enseguida se presentó para mostrarle todo lo que Lin quisiera, ella se probó varios tacones y plataformas, sandalias, botas, botines etc trataba de que no fueran tan altos pues no sabía caminar muy bien con ellos.

— Estas sandalias de tacón negro Suedette enjaulado tiene un acabado de ante suave, con diseño enjaulado y Correa de sujeción del tobillo — explicaba la señorita a Lin y ella veía con atención las sandalias para después probárselas.

Al terminar Lin quería elegir solo unos pares pero el peliplata de nuevo intervino y terminaron llevándose todo lo que se había probado, Lin se sentía apenada de que Sesshomaru gastara tanto en ella pero a él parecía no importarle.

Pasaron por una joyería llamada "Asprey" Lin no pudo evitar mirar por el cristal las joyas que se mostraban en las vitrinas, de pronto vio que Sesshomaru se metía a la tienda y lo siguió.

— Elije las que más te gusten. — Lin quedó en Shock, él ya había gastado mucho en ella y aún así pensaba comprarle joyas!

— . . . — la chica se quedó sin palabras.

— ¿Qué esperas? — Lin no dijo nada y comenzó a explorar en busca de algunas piezas de su agrado.

Al final eligió un Collar de dos creces de Maramz, una pulsera de oro Rígida de maramz y unos finos pendientes.

Cuando subieron de nuevo al auto ya era de noche, Lin estaba contenta de comprar tantas cosas y nerviosa al pensar el día siguiente sería presentada como la prometida de Sesshomaru.