Capitulo 8
Me desperté en la mañana algo tarde. No pude dormir muy bien toda la noche porque estaba nerviosa porque hoy Ikuto vendrá a cenar a mi casa. Aun así intente llevar el día lo más normal posible. Desayune, recogí mi cuarto y luego fui a hacer las compras para la cena. El resto de la tarde hice la tarea mientras Ami tomo a Ran, Miki, Suu y Dia para ponerles distintos vestidos y jugar con ellas.
Después de un rato aparecieron por la puerta volando apuradas.
— Ha, — suspiro Ran— al fin nos libramos de Ami-chan.
— Eso fue un insulto a mi sentido artístico.
Sollozo Miki.
— Yengo hambre-desu.
Dijo Suu mientras le gruñía el estomago.
— Tranquila, ya casi es la hora de cenar.
Dijo Dia.
Es verdad tengo que arreglarme. Ikuto vendrá a cenar.
Me levante de mi silla y me fui al armario para buscar que ponerme.
Batalle pero al fine encontré algo que podría usar.
(N.A. Vi una ropa muy linda pero no sé como describirla así que les dejo el link de la imagen . )
Ya lista me fije en la hora y faltaban 10 minutos para las 8.
— Uff, justo a tiempo.
Baje las escaleras y me senté en el sillón alado de Ami.
No puse atención en lo que veía porque me puse a pensar.
Me sentí nerviosa al imaginar a Ikuto cenando en mi casa y con mi familia.
Sonó el timbre y me puse aun más nerviosa.
— ¡Y-yo abro!
Me levante del sofá y fui a abrir la puerta.
Cuando la abrí vi a Ikuto.
Traía unos pantalones grises, una camisa blanca y una chamarra azul
Se veía relajado.
— Hola.
Me saludo con una sonrisa.
— H-hola.
¿Por qué me siento tan nerviosa?
— P-pasa.
El me sonrió y entro.
— ¿Dónde está Yoru?
Pregunto Ran a Ikuto.
— Aquí estoy-nya.
Dijo Yoru, que salió de detrás de Ikuto.
— ¡Gatito!
Grito Ami desde el sofá y fue corriendo para atrapar a Yoru y abrazarlo con todas sus fuerzas.
— Ikuto-kun.
Mi mamá salió de la cocina.
— Buenas noches.
Saludo Ikuto.
Cuando estaba frente a mi mamá se comporta muy educado, completamente distinto de cuando está conmigo.
— Me alegro mucho de que hayas venido a cenar con nosotros— sonrió — la cena ya esta lista, y… Amu ¿podrías poner los platos?
— Si.
Fui a sacar los platos y vi como Ikuto me siguió.
— Te ayudo.
— N-no hace falta puedo hacerlo yo sola.
Me sonrió
— Está bien, me gusta ayudarte.
Me sonroje.
Ya estaba listo solo faltaba una cosa…
— Ami ¿Podrías ir a decirle a papá que baje a cenar?
Dijo mi mamá.
— ¡Sí!
Ami corrió hacia arriba aventando a Yoru por los aires.
(N.A. no sé qué edad tiene Ami pero aun así en mi fic sigue siendo una niña con muchas energías)
Mi papá no había salido de su cuarto en todo el día, parecía que no le agradaba para nada el hecho de que Ikuto se quedara a cenar.
Nos sentamos en la mesa, e Ikuto se sentó alado mío.
En unos segundo bajo Ami y mi papá detrás de ella. Esperaba ver a mi papá deprimido o llorando pero se veía serio y relajado.
— Buenas noches.
Saludo a Ikuto
— Buenas noches.
Dijo Ikuto, serio y educado.
Mi papá se sentó enfrente de nosotros, alado de mi madre y Ami se sentó en la cabecera de la mesa.
Comenzamos a cenar y todo iba bien.
— Ikuto-kun ¿en qué escuela estudias?
— En el Conservatorio Momogaoka.
(N.A. por si no lo conocen es la escuela en la que estudian los personajes de Nodame Cantábile. Es una escuela de música)
— Así que estudias música.
Ikuto asintió.
— ¿Y qué instrumento tocas?
— El violín.
Mi mamá sonrió.
— Sería estupendo que algún día pudiera escucharte tocar.
— Si.
Respondió Ikuto sonriente.
Mi papá seguía serio.
Qué raro posiblemente este aguantando sus sentimientos.
— Por cierto nunca te pregunta pero, Ikuto-kun ¿Qué edad tienes?
— 19.
Mi madre abrió un poco lo ojos. Vi como mi padre se estremeció. Después de todo si se estaba conteniendo.
— Ikuto-san.
Mi papá hablo por primera vez.
Me sentí nerviosa.
— Será mejor que cuides bien de mi Amu-chan.
Mi papá comenzó a llorar.
— ¡P-papá! — me queje.
— Si no la cuidas bien, te le las veras conmigo.
Dijo mi padre en reto.
¡Qué vergonzoso!
Mi mamá y Ami solo se reían.
— Está bien, señor, no se preocupe — Ikuto sonrió — cuidare muy bien de Amu.
Me sonroje
Mi papá tosió un poco avergonzado y se sentó a comer tranquilamente.
El resto de la cena paso muy bien, e incluso me impresioné de cómo Ikuto encajaba tan bien en la plática extraña de mi familia.
Parecía que se la pasaba bien.
Después de cenar Ikuto y yo subimos a mi cuarto.
— Ha — suspire— que cansada estoy.
Me senté en el suelo alado de mi cama e Ikuto se sentó alado mío.
— Tu familia es muy divertida.
— Más bien vergonzosa.
Se rio.
— Aun así se quieren y se apoyan entre sí.
El vio al techo con una mira perdida.
— Pero la familia de Ikuto también se lleva bien, después de todo tu padre regreso
¿No?
Suspiro.
— Es verdad pero, aun así no estamos todos juntos, mis padres trabajan, Utau en ocasiones está ocupada con los ensayos e incluso yo a veces estoy muy ocupado, así que no todos los días nos sentamos juntos a comer.
Vi a Ikuto y me sentí un poco triste por él.
— Bueno… pues… — me sonroje—si te sientes solo… puedes venir a mi casa y…
Lo mire y vi como su cara se aproximaba a la mía.
— ¿I-Ikuto?
Se acerco más y me susurro.
— Tengo mucha suerte de tener una novia tan linda y comprensiva como tú.
Me sonroje demasiado.
— ¿P-pero que estás diciendo?— desvié la mirada— tu… tú también eres… muy… amable y comprensivo conmigo.
— Si, es verdad.
Voltee a verlo, su cara está más cerca, tanto que podía sentir su reparación.
— Ikuto
Susurré.
Se acerco más y más hasta que nuestros labios se rozaron.
Juntamos mas nuestros labios e Ikuto me tomo de la cintura y me pego a él, yo le rodee el cuello con los brazos.
— ¡Amu traje galletas que…!
Nos separamos rápidamente.
Mi padre estaba parado en la puerta, con unas galletas en las manos.
— ¡P-papá!
