BURNING LIKE THE SUN

Hello there! Este es mi primer fic de Doctor Who, una serie a la que me volví adicta pero aun no termino de ver, por eso no me meteré en "asuntos complicados".

De todas formas, como de seguro habrá cosas en las que me equivocaré, estoy siempre abierta a sugerencias y/o correcciones.

#La historia se encuentra ubicada siguiendo el fin de la 3era temporada con algunos pequeños cambios por mi parte.

Enjoy it!

*DW-BLTS*

VIII

-De verdad, ni siquiera puedo pensar en concentrarme si me sigues viendo de esa forma –dijo Rose una vez más observando a Mickey. El joven no había dejado de observarla desde que había entrado en la habitación, y la forma en que lo hacía no dejaba nada tranquila a Rose. La miraba con culpa, y cada vez que abría la boca parecía querer disculparse por lo que había sucedido. No había ninguna forma de que ella pudiera convencerlo que no había sido para nada su culpa.

Sin decir nada, Mickey desvió una vez más la mirada mientras ella soltaba un largo suspiro intentando retomar sus pensamientos.

Ahora se encontraban todos en la habitación en la que Rose había estado y de la que no había alcanzado a salir. Consideraron que no era prudente estar todos en el pasillo, ya que cualquiera podía aparecer por ahí y entonces las cosas se pondrían más raras de lo que ya estaban.

Rose había vuelto a acomodarse en la cama. Jackie se encontraba a su lado, con una mano puesta en ella para estar segura de que no iba a desaparecer en ningún momento; y Tony se encontraba también ahí, sentado a los pies de la cama y nuevamente jugando con su juguete. Pete se encontraba sentado en la misma silla en la que el Doctor había estado antes, del lado de la puerta; y al otro lado de la cama se encontraban Mickey y Martha; él sentado en el suelo, observando a Rose en todo momento, y ella parada junto a la ventana, mirando hacia fuera cada vez que no sabía qué más se suponía debía hacer.

El Doctor se encontraba parado en la pared que estaba a los pies de la cama, jugando con los botones de un desfibrilador que se encontraba a su izquierda, dándole la espalda a todos, mientras al mismo tiempo prestaba atención a las palabras de Rose.

-Como sea –terminó diciendo ella-, yo creo que mi plan es mucho mejor que simplemente correr por ahí afuera esperando a que nos disparen.

-De hecho, el plan sólo requiere que una persona corra hasta la Tardis –dijo él mientras ahora apagaba y prendía la pantalla de otra máquina a su derecha.

-Sí, y el que te disparen a ti tampoco mejora mucho las cosas.

Con esas palabras él se giró hacia los demás y se encontró con que ahora todos los estaban observando, incluso Martha. Martha Jones, la persona que había pasado por un año completo de torturas en las últimas horas. Y ella simplemente seguía allí, observándolo con los ojos preocupados y cansados. Fue por esa mirada que él se dirigió sólo a ella al volver a hablar.

-Martha, no puedo llevarte a casa ahora.

-Lo sé –respondió ella con una sonrisa, un poco sorprendida porque le estuviera diciendo eso en ese momento.

-Pero no significa que no vaya a hacerlo, es sólo que si regresamos ahora no estoy muy seguro de que podamos volver aquí, ni siquiera estoy seguro de cómo llegamos en primer lugar. Y… -sus ojos se desviaron hacia Rose por un segundo, le había hecho una promesa. Se suponía que no iban a irse de ese mundo sin que antes se deshicieran de los Sontaran. Y habían establecido una única alternativa: correr sin mirar atrás era sólo la última opción. ¿Por qué? Porque el Doctor no estaba dispuesto a perder tanto esta vez. Y porque al pensar en todo se dio cuenta de que Martha ni siquiera tendría que estar allí; ella había decidido alejarse de todo, por lo que meterla en semejante problema no era una de las mejores opciones. Cuando sus ojos volvieron hacia Martha la determinación que había en ellos al comenzar a hablar no había ni siquiera flaqueado-. Debemos ocuparnos de todo esto antes de irnos, no podemos dejarlo simplemente así.

-Doctor, lo sé –dijo ella ahora soltando una pequeña risa. El Doctor no era de los que dejaba a nadie atrás, ni siquiera cuando ese no era su propio universo. Así que Martha no estaba sorprendida por sus palabras, más bien las estaba esperando. Y en el fondo confiaba en él, confiaba en que la devolvería a su casa y a su familia a salvo-. Primero lo primero.

-Primero lo primero –repitió él ahora con una sonrisa. Entonces se volvió a girar hacia Rose-. ¿Segura que funciona? –ella asintió-. ¿Lo han utilizado? –ella volvió a asentir-. Bien, entonces supongo que definitivamente es mejor que mi plan –comentó desviando a penas la mirada y rascando su cabeza distraído; no era algo que le gustara admitir. Luego de eso se giró hacia Pete-. Entonces, Peter Tyler, jefe, jefe de Torchwood. ¿Lo apruebas?

Los ojos de Pete vacilaron un poco con la determinación, sin embargo asintió. Ahora sólo tenían que poner el plan en acción.

*DW-BLTS*

Mientras terminaban de arreglar el pequeño plan, todos ellos se quedaron en la habitación mientras Jackie iba hasta el cuarto que había estado ocupando su familia en el edificio a buscar algo de ropa limpia para Rose. Permanecer con la misma ropa sucia con la que había muerto, no era algo muy cómodo para ella.

Jackie tardó unos pocos minutos en ir y venir, y Rose tardó unos pocos más mientras se cambiaba en el baño. No había podido evitar mirarse en el espejo concentrando sus ojos en su pecho y en su corazón. La marca aun seguía ahí y ella dudaba de que fuera a desaparecer. Con otro suspiro terminó de cambiarse y se encontró con los demás.

Ahora se encontraban todos dentro del ascensor dirigiéndose al piso de operaciones. Lo habían considerado, y qué más daba si la gente veía a Rose y pensaba que los muertos habían comenzado a volver a la vida. Sería sólo algo anormal dentro de muchas más anormalidades; algo a lo que ya todos estaban acostumbrados por defecto.

-Entonces –la voz de Rose retumbó en el ascensor, quien se encontraba apoyada en el panel contrario a la puerta. Todos se giraron hacia ella. Nadie hablaba desde hacía un buen rato. Y la verdad era que ella no tenía nada para decir, simplemente odiaba el silencio. Desde que había recibido el disparo hasta que aquella niña había aparecido en la oscuridad, el silencio era lo que había reinado en su cabeza. Y definitivamente el silencio no le gustaba. Sin saber qué más hacer, se giró a observar a Martha-. El Doctor dijo que te estabas yendo justo antes de que terminaran aquí.

Todos se quedaron observándola, sin embargo las miradas que más pesaron fueron las de Martha y el Doctor. Rose se arrepintió al segundo de haber dicho eso. Y ya ni se acordaba de qué forma la había hecho. No quería que pareciera que estaba contenta por eso; ni siquiera ella sabía si estaba de alguna forma contenta por esa noticia. Rose sabía muy bien que no era bueno que el Doctor viajara sólo, siempre era necesario alguien que estuviera ahí para controlarlo. Pero ¿por qué siempre tenían que ser mujeres? Esa era la pregunta que le hacía constantemente su cabeza.

Bajando la mirada al suelo, totalmente incómoda ahora, se aclaró la garganta para volver a hablar.

-Sólo me preguntaba por qué.

Silencio. Un incómodo silencio. Cuando Rose alzó la mirada se encontró con que Martha ahora miraba hacia otro lado, y el Doctor también intentaba desviar sus ojos. De pronto la respuesta a esa pregunta le interesaba demasiado a Rose, pero se imaginaba que no era el momento preciso para hablar de eso. Ni siquiera sabiendo que quizás no habría un mas tarde para hablar

-Estaba estudiando –respondió Martha finalmente, haciéndole sentir a todo el mundo que no era precisamente eso lo que ella habría querido contestar-. Cuando conocí al Doctor estaba estudiando medicina, para ser doctora –dijo la palabra riéndose-. Así que vuelvo a los estudios. Además, mi familia no lo pasó muy bien en el último año.

-El año que nunca fue –dijo el Doctor en casi un susurro, totalmente distraído, llamando la atención de todos. Cuando se dio cuenta de que todos lo estaban observando volvió a hablar-. Es demasiado complicado de explicar.

-¿Más que un universo paralelo? –preguntó Rose riendo.

-Sólo un poco –dijo él con la misma sonrisa e imitando el mismo tono que ella solía usar tiempo atrás-. Hasta implica paradojas temporales y conocidos de mi infancia.

Conocidos, todos se detuvieron en esa palabra. Rose claramente no comprendiendo; y Martha y el Doctor sabiendo que claramente no era la palabra justa para nada. No le hacía justicia a la realidad.

Mientras todos pensaban en eso, fueron sorprendidos por la risa de Jackie retumbando en el ascensor, quien no dejaba de observarlos con una mirada triste. La risa no llegaba hasta sus ojos.

-¿Qué? –fue Rose quien preguntó.

-Piensa en eso –respondió Jackie mirando a su hija-. Ella eligió a su familia.

Ella eligió a su familia y yo no, esas fueron las palabras que se clavaron en la mente de Rose. Pero entonces ¿qué tenía de gracioso? ¿Por qué Jackie se estaba riendo? Rose había elegido al Doctor por sobretodo y sin embargo no había podido tenerlo. Había sido arrastrada hasta aquel universo para ser atrapada allí, con su familia. ¿Cuántas veces se había parado Rose a pensar en eso? Demasiadas como para contarlas. Rose tenía casi todo lo que siempre había deseado, sin embargo muy pocas veces había sido capaz de verlo como algo que no fuera un castigo.

Rose giró sus ojos hasta el Doctor y se encontró con que la estaba observando con sus usuales ojos tristes. Y así se quedaron ellos dos mientras el mundo giraba a su alrededor y la pequeña plataforma sobre la cual se encontraban seguía subiendo. Ninguno de los dos notó la rara mirada que Martha les estaba dando sin comprender nada de lo que acababa de suceder, sólo Jackie lo hizo, quien volvió a reír antes de seguir hablando.

-Rose iba a quedarse con él –con esas palabras Martha volvió a mirar hacia ella, mientras Rose soltaba otro suspiro y cerraba los ojos. Sabía que era muy probable que su madre pensara en aquello tantas veces como ella-. Él la trajo hasta aquí para que estuviera a salvo, y ella nuevamente corrió detrás de él.

-Mamá…

-Y luego todo salió mal –siguió Jackie ahora observando a su hija-. Y si tu padre no hubiera aparecido, Rose, tu… Jamás te habríamos vuelto a ver. Y tú –su mirada cambió mientras se giraba hacia el Doctor-. ¡Prometiste que ibas a cuidarla!

-¡Mamá!

-¡Él lo prometió!

-¡Y al final del día eso ni siquiera tuvo importancia! –Rose se encontró gritando antes de siquiera pensarlo-. Porque me encontraba aquí y no con él. Mamá, él siempre cumplió con su promesa y lo sabes. Tú misma lo dijiste, él me trajo hasta aquí, fui yo la que regresó con él.

-¡Pero aun buscas la forma de regresar!

-¿Por qué no hacerlo? Te lo dije una vez. Se los dije una vez –volvió a decir observando a Mickey-. El Doctor me mostró una mejor manera de vivir.

-También dijiste que no quedaba nada para ti en la tierra –dijo Mickey en voz baja observando al suelo.

Rose recordaba claramente aquellas palabras. Recordaba muy bien haberlas dicho mientras los observaba a Mickey y a su madre. Como si ellos no fueran nada importante en su vida, cuando en realidad eran de las personas más importantes.

-Siempre estuviste dispuesta a dejar todo por él –acabó diciendo Jackie con una amarga sonrisa en su rostro.

-Siempre estuve dispuesta a dejar todo por la persona de la cual me enamoré.

Así fue como el silencio se hizo nuevamente en el ascensor. Nadie miraba a nadie mientras todos intentaban encontrar su propia mancha en el piso a la cual prestar atención. La mezcla de vergüenza, culpa y tristeza hacía que todos quisieran salir de allí con urgencia.

-¿Algo para decir? –la voz de Pete retumbó en el lugar y todos se giraron a mirarlo mientras él observaba al Doctor.

-Yo… -su voz casi temblaba y tuvo que tragar y aclarar su garganta un par de veces para intentar continuar. Cuando volvió a abrir la boca la puerta del ascensor se abrió al mismo tiempo y entonces su mirada cambió, sus ojos se dirigieron a Rose y su boca dibujó una sonrisa-. Hora de salir.

Nadie dijo nada más mientras él se daba vuelta y entraba en el piso en el cual se habían detenido. La gente que se encontraba allí se giró a observarlo, pero ninguno dijo nada. Pete se había visto en la obligación de contarles sobre el hombre que estaba por llegar. No había dado muchos detalles, sólo que quizás, sólo quizás, existía una posibilidad de que él los sacara de todo ese problema.

-Señoras, señores –dijo el Doctor sin dejar de sonreír-. Soy el Doctor.

Sin embargo sus palabras no tuvieron el efecto que él esperaba; la mayoría de veces no lo tenía. Todas las miradas pasaron sobre él y se quedaron justo detrás, dos pasos más delante de la puerta del ascensor; justo en el lugar donde una joven rubia estaba parada. Ahora incluso el Doctor se giró hacia Rose notando como atraía todas las miradas.

-Acaparas mi atención –dijo él indignado.

-Lo siento –respondió ella riendo antes de darle una mirada a todos en la habitación y decir sólo una palabra-. Bu.

*DW-BLTS*

-¿Y estamos completamente seguros de que va a funcionar?

-Se supone que tu eres el inteligente aquí, si quieres comprobarlo sólo te tomaría unos segundos –le respondió Rose al Doctor mientras apretaba un par de botones de la consola frente a ella.

El plan era tan sencillo que hacía más difícil el poder creer que funcionaría. Era de esos simples planes que no tienen por qué salir mal y al final terminas peleando por tu vida gracias a ellos. Bueno, al menos era lo que siempre acababa sucediéndole al Doctor.

-Te estoy dando mi voto de confianza –dijo el Doctor mientras revisaba cada una de las cosas que Rose tocaba.

-¿De verdad? Pues te aviso que no se está notando.

-¡Es que estamos hablando de ella! La Tardis no es cualquier cosa Rose. Es lo único que me queda –dijo la última frase en un susurro observándola sólo a ella.

-Lo sé –dijo ella con suavidad girándose hacia él-. También a mí.

Él asintió, dándole la razón. Si algo le pasaba a la Tardis, entonces la vida de Rose Tyler terminaba ese día, por completo y sin ninguna alternativa.

-Está bien –dijo desviando su mirada a la consola y apretando unos botones más por su cuenta-. Pero sólo una vez más para estar seguro –hablo nuevamente volviéndose a girar hacia Rose, quien con un suspiro se giró para observarlo-. ¿De dónde sacaron esto?

-Es mejor no saber –respondió ella desviando la mirada y poniéndola ahora en la pantalla frente a ella, una pantalla en la cual se encontraba en primer plano la Tardis-. Bien, ¿todo el mundo listo? –nadie respondió. Aun todos seguían observándola como si tuvieran enfrente un fantasma-. Sí, así me gusta –murmuró para sus adentros mientras apretaba un solo botón más. La imagen de la nena que había aparecido en la oscuridad vino a su cabeza ahora como llamándola una vez más-. Ven con nosotros, pequeña –dijo justo antes de respirar profundamente y apretar el último botón.

De un momento para otro, la Tardis comenzó a desaparecer de la pantalla que tenían frente a ellos.

*DW-BLTS*

Hola! Bueno, este capítulo no resultó como yo esperaba (en realidad sólo la parte del ascensor), todo había aparecido de una forma muy distinta en mi cabeza, pero cuando comencé a escribirlo simplemente se me olvidó. Lo siento! Igual espero que haya quedado relativamente bien.

Bueno les cuento un par de cosas: primero, disculpen la demora, escribí este capítulo medio apurada hace exactamente 11 días, un día antes de irme de vacaciones, porque sabía que no iba a poder publicar ._. Pero resulta que ese día me quedé sin internet, intenté hasta la 1 de la madrugada, dormí 2 horas y nada xD Así que bueno… por eso la demora.

Había escrito algo para cada uno de los comentarios, pero mejor lo hago general: por lo general escribo los capítulos luego de leer los reviews así que por eso tiene algunas cosas de las que ustedes me hablan (como lo de zombi –me gustó y me hizo reír xd-). Y otra de las cosas de las que me hablaron fue de Martha & Rose y de darles un poco más de Rose & Ten…

De Martha y Rose no hay mucho en realidad en este capítulo, y a pesar de lo que puedan leer no quiere decir que no vaya a haber nada entre ellas más adelante xD Y de Ten & Rose… bueno hay algo en este capítulo y un poco más en los otros que escribí (sí, me llevé la compu a la playa y adelante un poco), pero recordemos que hablamos de Ten y Rose, o sea... siempre trato de mantenerme dentro de la dinámica de los personajes y no delirar tanto… Aceptémoslo, el romanticismo entre ellos es medio raro xD así que doy lo mejor de mí.

Como tardé tanto no va a haber tanta demora hasta que suba el siguiente capítulo, pero lo subiré siempre y cuando tenga mis 2 reviews.

Ya me dirán que opinan de esto :D

Muchas gracias a quien comentó y a quien empezó a seguir la historia y la puso en sus favoritos y a mí también *-*

Pd: esta vez sí releí, así que creo (repito, creo), no hay ningún error :D

Pd2: el primer párrafo de esto lo escribí hace 11 días, o sea que no sé muy bien que dice y por eso puede que quede descolgado xD

Comenten! :D