Hacía 5 minutos que las chicas se habían ido. 5minutos desde que miraba a Edward con sorpresa. Sabía que mi rostro mostraba mi desconcierto al ver a Edward que seguía con la sonrisa pero esta vez sin tratar de esconderla.

-¿A que ha venido eso?

-Pues solo quería asustarlas para librarme de la cena.

-Pues no ha funcionado y encima ahora vamos a tener que ir todos. Y ¿Se puede saber que me vas a decir que es tan importante como para que este mi padre presente?

-Matrimonio-contesto sin más.

-Edward ¿Estas bien? ¿Te has dado un buen golpe en la cabeza? Ya estamos casados.

-Ya lo se, pero ellas no.

-¿Y quien va a hacer de mi padre? Porque te recuerdo que tiene la pierna escayolada y esta dormido.

-Vamos a ir tu madre, tus hermanos, mi padre y mis hermanos.

-¿Esme va a hacer de mi madre?

-Tendremos que decirles a los demás nuestro plan.

-No me has contestado Edward.

-Si será Esme.

-Me parece que va a ser una noche muy larga.

Estuvimos toda la tarde de un lado para otro, hablando con toda la familia sobre el plan de Edward. A Esme no le importo hacer de mi madre, al contario le encanto y Alice empezó a buscar en el armario algo apropiado para ella y para mi aunque yo me negué.

Ahora mismo tengo puesto un vestido azul con lentejuelas, tiene un poco de escote y esta cortado en uno de los laterales haciendo posible que miradas ajenas pudieran verme las piernas.

Alice y Rosalie llevan dos vestidos rosas que les llegan un poco más de las rodillas. La única diferencia de los vestidos es que el de Rosalie tiene escote. Esme es la única que tiene un vestido decente para mi gusto. Es negro y largo no tiene nada que enseñe las piernas y va muy tranquila al contrario que yo por que tengo todas las miradas de todos los hombre del lugar. Los chicos van todos con un traje negro y con una rosa blanca en su pecho.

Nos quedamos en la entrada haciendo como que mirábamos a todas partes buscando a alguien hasta que una de las chicas se levanto de la mesa y levanto su mano moviéndola de un lado a otro.

Fuimos a su encuentro poco a poco sin intentar llamar la atención, cosa que no conseguimos. Mientras cruzábamos la estancia Edward me cogió la cintura y me susurró mientras seguíamos avanzando.

-Sus pensamientos-dijo sin más.

Llegamos a la mesa que era la más grande del lugar. Los 3 hombres que estaban se levantaron para saludarnos y después vinieron las 4 mujeres.

-Hola, Edward y compañía. Mi hija Elma me dijo que la habías ayudado mucho a ella y a su amiga, así que te doy las gracias.

-No hace falta.

-Lo siento no nos hemos presentado. Yo soy el padre de Elma y ella es su madre-dijo señalando a la mujer de cabello rubio que estaba a su lado.

-Edward, esta es mi madre y los otros dos chicos son mi padre y el enano de mi hermano-dijo Alexa.

-No soy un enano. Hola soy el hermano pequeño de esta sabandija me llamo…

-No les importa como te llames.

-Dejad ya de discutir. Por favor tomen asiento-nos dijo.

Ya sentados empezamos a comer. Bueno, exactamente hacíamos que creyeran que comíamos. Jasper y Emmett, que estaban en los lados, parecían aburridos igual que Alexa y Elma que no paraban de mirar a Edward. Carlisle y Esme estaban en el centro, a su lado estábamos Edward y yo y a nuestro lado Rose y Alice.

-Y ustedes ¿son los padres de Edward?

-Oh, no. Edward es hijo de Carlisle igual que Emmett y Alice. Bella, Rosalie y Jasper son hijos míos.

-Bueno yo querías pedirle a Bella en frente de todos una cosa, ahora que los camareros han ido a por el segundo plato.

Edward se levanto de su silla y fue hacia mí. Me tendió la mano que gustosamente yo tome y me puso de pie para llevarme en frente de Esme y Carlisle. Con un grácil movimiento Edward se arrodillo en frente de mi y a espaldas de los demás que se volvieron para mirarnos, incluso los camareros se habían quedado quietos mirándonos.

-Bella-empezó Edward.-Hemos estado juntos desde que éramos niños y hace 3 años empezamos a salir como novios. Hemos pasado juntos todas las adversidades que el destino nos ha puesto y mi amor por ti ha crecido tanto que no puedo soportar que te apartes de mi lado. Me gustaría que estuvieras para siempre conmigo, por eso, Isabella Masen prometo amarte para siempre, todos los días de mi vida ¿Quieres casarte conmigo?

Mire de reojo a Jasper que estaba intentando por todos los medios no reírse. A su lado estaba Alexa balbuceando cosas incomprensibles y Elma que estaba llorando. Volví mis ojos a Edward que estaba esperando una respuesta.

-Claro que quiero casarme contigo.

Edward se fue levantando pero no me vio cuando me abalanzaba hacia él y al final acabamos abrazados en el suelo. Edward estaba sorprendido y yo estaba escondiendo mi cabeza en su cuello para que no me vieran los demás el ataque de risa que tenía.

-Oye Bella, recuerda que ya estamos casados, pero si quieres nos volvemos a casar de verdad.

-Ya se que no es de verdad, pero no soy nada si no lo ago hasta el final.

-Bella levántate la gente se esta empezando a preocupar.

-Con lo a gusto que estoy aquí-proteste

Me levante y ayude a Edward a que se levantara. Emmett era junto con Jasper los únicos que se estaban riendo. Los ignore y me concentre en Edward.

-¿Estas bien?

-Si, no te preocupes.

-No me gustar ser un poco más fuerte que tú.

-Míralo por el lado positivo. Eres la única que puede ganar a Emmett en fuerza.

Todo el mundo dio un suspiro de alivio al ver a Edward sin ningún golpe. Yo me volví hacia mi madre inmortal que nos miraba a Edward y a mí con una sonrisa.

-¿Estas de acuerdo mamá?

-Sabes que siempre estoy de acuerdo con lo que decides cariño.

Asentí con la cabeza y me senté en la mesa. Pasamos el resto de la cena hablando, menos Alexa y Elma que intentaban inútilmente de contener los sollozos que les salían del fondo de su garganta.

-Ha sido una gran velada, pero Bella y yo nos tenemos que ir a dormir. Si nos disculpáis-me cogió de la mano. Me levante y nos fuimos a la salida, con todas las miradas del lugar sobre nosotros.

-Vamos a ver a tu padre. Acaba de despertar.

-¿No puedes esperar hasta mañana?-le pregunte. No es que no quiera ver a mi padre si no que me empezara a decir lo imprudente que he sido.

-No, además quiero que escuches lo que te va a decir.

Llegamos a la habitación donde estaba mi padre. Como dijo Edward, Charlie se había despertado. Podía sentir como su corazón no latía tranquilamente como solía hacer cuando estaba durmiendo.

Sin llamar ni nada, Edward abrió la puerta y me cogió la mano para que entrara. Charlie estaba en la cama mirándonos con sorpresa.

-¿Qué hacéis aquí?

-Bella quería verte-respondió Edward mientras se encogía de hombros.

-¿Podrías dejarnos un momento a solas, Edward?

-Claro, estaré afuera.

Cuando Edward cerró la puerta la mirada de Charlie cambio. Su mirada mostraba enfado y sus manos convertidas ahora le puños lo confirmaban.

-¡Bella has sido una irresponsable al haberte ido tu sola a buscar a Renesmee! Tendías que haber visto la mirada de Edward cuando se entero de que te habías ido. Estaba que se subía por las paredes de la angustia que tenía.

-No podía dejarla sola-me defendí.-Tu habrías echo la mismo si hubiera sido yo la que se encontrara perdida.

-Es muy posible-admitió.-Pero no quiero que lo vuelvas a hacer. Preocupaste mucho a Edward.

-No puedo prometer nada.

-Por lo menos antes de irte avisa a alguien.

-De acuerdo. Ahora que ya me has echado la charla ¿Qué tal estas?

-Bella un consejo. No dejes que Renesmee se quede mucho tiempo con Alice. No me malinterpretes. Alice me cae muy bien, pero la maní que esta cogiendo Renesmee de Alice no me gusta.

-¿Qué manía?

.Mientras estábamos en la clase para principiantes Renesmee se dio cuenta de que por error había cogido unos guantes de diferente color. Vino hacia mí que estaba dándole la espalda a la pista, me copio mis guantes sin darse cuenta de que me había empujado un poquito y ya sabes que no tengo muy buen equilibrio y al empujarme mis pies se cruzaron y acabe rodando por la pista hacia atrás. Por eso tengo la pierna escayolada.

-¿Estas así por Renesmee?

-Si, pero no se lo digas. Prefiero que crea que me caí por que me había puesto los esquís al revés. Lo único que te pido es que no pase mucho tiempo con Alice.

-Veré lo que puedo hacer.

-Vale. Bueno será mejor que vallas a dormir, ya es muy tarde. Buenas noches Bells.

-Buenas noches papá.

Salí de la habitación para encontrarme a Edward recargado en la pared. Me acerqué a él y le cogí la mano. Edward me miro y luego a nuestras dos manos unidas. Se separo de la pared y empezamos nuestra caminata hacía la habitación que nos habían asignado hasta que acabara la tormenta.

Ya en la habitación Edward se sentó en la cama y yo me fui a la ventana pera comprobar si la tormenta seguía.

-Según Alice para mañana ya habrá acabado.

-Que bien.

Nos quedamos en silencio. Edward mirándome y yo a la ventana. Me di la vuelta y la mire. Él me devolvió la mirada pero no dijo nada.

-¿Tu lo sabias?

-No, me acabo de enterar como tú.

-Se lo vamos a decir a Renesmee?

-No. Ella se sentiría culpable y además tu padre te pidió que no se lo dijeras. Aunque con quien si vamos a hablar es con Alice.

Si, no me gustaría que hubiera otra maníaca de la compra y la moda.

Deje la ventana y me senté al lado de Edward, el cual me cogió de los hombros y me arrastró hacía su cuerpo, hasta que mi cabeza se recostó en su pecho.

-Por cierto ¿Cuándo conseguiste quitarme el anillo?

-Cuando estuviste recogiendo el vaso de la niña.

-Creo que me tuve que haber dedo cuenta.

-Estabas más centrada en la niña que en lo que yo hacía.

-Edward ¿Qué vamos a hacer con Charlie?

-Lo llevaré mañana a su casa. Seguro que Sue le cuidara bien-me dijo. Después de que mirara a la puerta se dirigió a mi.-Bella, será mejor que me valla. Por la mañana espera a que nosotros abramos la puerta antes de que te hagas la despierta, a y tápate entera con las sabana.

-¿Por qué?

-Mañana lo descubrirás.

Me dio un beso en la frente y se marcho. Me metí dentro de la cama e hice lo que Edward me dijo.