*blush* Amadas lectoras de "Hombres" mil disculpas x tardar taaanto, n serio m hacía sentir mal no actualizar pro bueh, no tengo nda mas q decirles, solo q spero q este capi les guste y... Feliz Navidaaaad!!! (atrasada, lo sé, pro mas vale tard q nunk no?)
Capitulo 8.- Mecánico.
NPOV
-Ahora si, estamos oficialmente comprometidos- dije volviendo a besarlo con mucha pasión.
No me quería separar de Jacob, no quería dejar de besarlo. Mi corazón estaba tan rebosante de felicidad, que hasta el pecho me dolía. Jake me tenía prácticamente cargada, me sostenía de la cintura y mis pies estaban varios centímetros despegados del piso, yo tenía mi rostro recargado en el fuerte pecho de mi, ahora prometido, escuchando los rítmicos y acelerados latidos de su corazón que también se sentía completamente feliz.
Nos desconectamos del mundo por unos minutos, hasta que fue imposible dejar pasar desapercibido los fuertes chillidos provenientes del pasillo. Ambos lo notamos y nos volteamos a ver.
-Alice- dijimos al mismo tiempo con una sonrisa.
Salimos de la habitación tomados de la mano y con cara de idiotas por tanta felicidad. En efecto, tía Alice estaba dando de chillidos mientras saltaba a través del blanco pasillo, tía Rose se veía contenta entre los brazos de tío Emmett. La abuela estaba sollozando recargada en el hombro de Jasper al igual que mamá, que a pesar de ello, trataba de calmar a papá que tenia el ceño fruncido.
-¡Mi niña!- corrió mamá sollozando a abrazarme. Jacob solo reía al ver la reacción de mi familia.
-Nessie! Tenemos muy poco tiempo! Hay que empezar a preparar todo, apresúrense a decidir el lugar. ¡Tengo que organizar la boda perfecta en tan solo tres meses!- dijo tía Alice dando vueltas a mi alrededor.
-¿Tres meses? Prometieron esperar a que acabaras el instituto Renesmee.- replicó papá molesto.
-¿Por qué tan poco tiempo hija?- preguntó el abuelo Carlisle.
-Bueno, en realidad me acabo de enterar de que me casaré dentro de tres meses. Pero analizándolo, no creo que sea tan poco tiempo. El incidente de ayer, me ha abierto los ojos, no quiero esperar más para dar este paso cuando la vida se puede acabar en cualquier momento.-contesté con seguridad, abrazando a Jake nuevamente.
-Está bien hija, todos entendemos.-dijo mi madre lanzándole una fugaz mirada de advertencia a papá. -¿Pero que hay de la escuela?- preguntó.
-Bueno, me caso en las vacaciones de verano. Así hay tiempo para la luna de miel- le contesté alzándoles las cejas -Y volveremos a tiempo para el comienzo de clases- me apresuré a decir ante el gruñido de papá.
-Bueno, podremos seguir hablando de esto en casa- dijo el abuelo. –Ya estás dada de alta cariño-
-Que bien! Me siento como vagabunda con esta ropa llena de arena y sal- dije con alegría, aunque Jacob pareció ponerse mal ante el comentario. –Hey, está bien. No pasa nada, anda, vamos a casa amor.- le susurré para tranquilizarlo, sabia que inevitablemente se sentía un poco culpable y triste.
Cada quien se fue en sus respectivos autos, por mi parte me fui con Jacob en el Volkswagen. En todo el camino a casa nuestras manos iban unidas y ambos teníamos una gran sonrisa en el rostro. Apenas podía creer que dentro de tres meses sería la esposa de Jacob Black.
-Entonces en las vacaciones de verano ¿no?- comentó Jacob.
-Así es. Nos podremos ir de luna de miel.- respondí con una tímida sonrisa. Jake carraspeo un poco antes de voltear a verme con una sonrisa un tanto burlona.
-¿Ansiosa?-preguntó. Él sabía la respuesta, lo volteé a ver intentando poner cara de enfado, aunque en realidad estaba nerviosa. –Bien, bien. ¿Y a donde iremos a pasar nuestra luna de miel?-
-No lo sé. Europa es hermoso, pero me da miedo. Quizá debamos consultarlo con tía Alice primero.- contesté con la atemorizante imagen de los Vulturis en mi cabeza.
-Tienes razón amor- dijo acariciando mi mejilla con una de sus grandes manos.
De pronto, al pensar en todo lo que haríamos y todo lo necesitaríamos, después de casarnos, se me ocurrió algo que nunca me había pasado por la mente. ¿Dónde viviríamos? Amo a mis padres, pero el vivir en la misma casa con ellos, no es buena idea, sobretodo por papá. La casa de Billy es muy pequeña, apenas entran él y Jacob, se que Billy me quiere, pero sé también que él no se sentiría cómodo. La familia tiene mucho dinero y propiedades, pero sería un abuso pedirles una casa de regalo. En el taller siempre había trabajo y les estaba yendo bien, pero eso no era suficiente para comprar una casa. ¿Qué haríamos? Quizá papá tenía razón, quizá es muy pronto para casarnos.
-Nessie, ¿pasa algo? ¿Qué te preocupa linda?-peguntó Jacob frotando uno de mis brazos.
-Jacob, no me lo tomes a mal, pero creo que papá tenía razón.- contesté dudando en decirle o no, por su expresión pude notar que no entendía a que me refería exactamente. –Creo, creo que es muy pronto para casarnos- dije en un susurro. De inmediato Jacob se orilló en la carretera.
-¿Por qué dices eso Renesmee? Hace unos segundos estabas hablando sobre la luna de miel.- tomó mi rostro entre sus manos obligándome a mirarlo, estaba sorprendido, preocupado y un tanto asustado.
-Sabes que deseo con toda el alma casarme contigo, pero no tenemos nada.-
-Si a lo que te refieres es al dinero, yo tengo el taller y me esta yendo muy bien. Podríamos vivir cómodamente, te lo aseguro.- me contestó un tanto decepcionado.
-Jacob, me conoces. Sabes que el dinero no me importa, pero es que no tenemos donde vivir, solos. No quiero incomodar a Billy, y con mi familia sería prácticamente imposible. Más aún viviendo con mis padres, no nos dejarían, pues, disfrutar nuestro matrimonio.-
Jacob no apartaba su mirada de la mía y no había hecho ningún comentario, hasta el momento en el que estalló a carcajadas. Ahora si me había molestado, yo estaba realmente preocupada y él se burlaba. En seguida se dio cuenta.
-Oh discúlpame amor, créeme que te entiendo. Y no tienes absolutamente nada de que preocuparte. Yo ya lo había pensado, y tengo todo cubierto.- respondió con un guiño.
-¿Lo tienes todo cubierto? Explícame que quieres decir con eso Jacob Black- demandé.
-Amor, por favor, no me hagas arruinar la sorpresa. Solo ten un poco de paciencia y confía en mí, ¿si?- la preocupación se había disipado, pero en su lugar ahora había curiosidad e impaciencia precisamente.
-Solo espero que sea algo bueno y que no tardes en decirme que es.- dije ilusionada con la sorpresa.
-Lo prometo- dijo acercándose para darme un tierno beso en los labios. Volvió a tomar el volante y siguió conduciendo hacia la mansión. Ya casi llegábamos. –Así que, ¿disfrutar de nuestro matrimonio, huh?- respondí propinándole un fuerte codazo en las costillas y entre risas llegamos a casa.
La enorme puerta eléctrica de metal del garaje, estaba corrida, dejando expuestos todos los ostentosos autos de la familia Cullen, incluidos mi precioso Mustang, recordándome la promesa de Jacob acerca de repararlo.
-¿Amor, recuerdas lo que me prometiste?- le pregunté con la máxima dulzura en el rostro.
-Te he prometido demasiadas cosas, pero creí que todas las había cumplido ya. ¿Se me pasó alguna?- estacionó el auto y se giró hacia mi esperando la respuesta.
-Prometiste componer mi coche- respondí.
-Ah, eso. Esta misma tarde lo reparo.-me dio una de esas sonrisas deslumbrantes y besó el dorso de mis manos, que estaban entre las suyas. Una serie de golpecitos en el cristal nos interrumpieron justo en el momento en el que estaba a punto de recibir un delicioso beso de mi prometido.
-Ness, tenemos cosas que hablar. Dense prisa.- habló papá desde el exterior del auto, mirando hacia el bosque con el entrecejo poblado de arruguitas de disgusto. Respondí con un resoplido de frustración que seguro escuchó y entró a la casa.
-Vamos Nessie, que tenemos una boda que planear- dijo Jacob antes de darme un beso fugaz para luego salir del auto y rápidamente abrirme la puerta.
Entramos a la casa y nos dirigimos a la sala, donde la familia completa se encontraba esperándonos.
-Y bien ¿ya decidieron en donde será la boda?- preguntó con impaciencia tía Alice, que se encontraba sentada en las piernas de Jasper, quién a su vez la tenía tomada de los hombros intentando controlar los frenéticos saltos de su esposa.
-Mmm… ¿Qué les parece una linda y sencilla boda en…?-
-En el bosque sería maravilloso!- completó la psíquica.
-Que excelente idea! Una hermosa boda en medio de la naturaleza- añadió la abuela Esme.
-¿Qué te parece amor?-le pregunté a Jacob, aunque sabía que la idea le encantaría.
-Me encanta- respondió con una hermosa sonrisa y apretó un poco más sus brazos a mi alrededor.
-Bueno, tenemos una boda que planear- dijo tía Rose, levantándose del sofá con intenciones de dirigirse al estudio de la abuela a organizar todo, intenciones que pasaron a segundo plano en cuanto tío Emmett le dio una nalgada. –Pero, pueden empezar sin mí. ¿Verdad osito?- le preguntó con picardía.
-Ya volvemos familia- gritó Emmett saliendo de casa con tía Rose sobre uno de sus hombros.
La abuela y tía Alice salieron de la sala entre risas hacia el estudio de la abuela. En seguida tío Jasper y el abuelo se excusaron pues querían ir a cazar.
-Pues nosotros nos vamos a la cabaña, con tanto estrés necesitamos relajarnos.- dijo mamá jalando a papá fuera de la mansión. Ya sabía yo de que manera se relajarían.
-Bueno señorita, creo que usted y yo tenemos un asunto pendiente. ¿Me ayudas?-
-Claro joven, adelante- contesté siguiéndolo al garaje.
-Así que, manos a la obra- dijo poniéndose frente al cofre del Mustang, lo abrió, frotó su mentón y a continuación, se quitó la camiseta. Yo, me quedé sin aliento.
Él ni cuenta se dio de mi reacción. Trabó su camiseta entre su pantalón a la altura de la cadera. Tomó la gran caja de herramientas de Rosalie, sacó algunas de ellas y comenzó a trabajar en el coche. Yo no sabía absolutamente nada de autos, aún así, traté de concentrarme en lo que hacía, pero para mí solo eran piezas raras. Engranes, tubos, cajas, cables, metal, metal, metal; tapas y mangueras.
De algún lado empezó a regarse un líquido oscuro y viscoso, ¿aceite? Jacob se apresuró a mover algunas piezas, girar otras y colocar unas mas; pronto el aceite dejó de salir. Pero Jacob ya tenía las manos batidas, parte del abdomen también y esperando limpiarse unas cuantas gotas de sudor de la frente, terminó más sucio aún. Ahí me di cuenta. Jacob estaba sin camisa, con medio cuerpo manchado de grasa de auto e increíblemente sexy.
En un intento de mantenerme en pie, quise recargarme sobre el Porsche de Alice, pero terminé en el piso junto al neumático. Jacob se apresuró a ayudarme, aun sin camisa. Era fascinante como aún después de haberlo visto ya varias veces así, me seguía arrebatando el aire. Se arrodilló a mi lado y me abrazó.
-Nessie, ¿estás bien? ¿Qué pasó? ¿Cómo te caíste? ¿Acaso perdiste la coordinación como solía hacer tu madre?- hasta estando preocupado, Jacob no podía evitar hacer alguna broma.
-Tú me haces perder la coordinación- el se sonrojó inocente, pero me abrazó mas fuerte y sentí tu tibio aliento junto a mi oído.
-Es justo. Después de todo, tú no solo haces que pierda la coordinación. También haces que pierda el sentido del tiempo cuando estoy contigo, haces que pierda la conciencia cuando me besas, haces que olvide donde estoy y como me llamo, haces que pierda la razón.- sus palabras acariciaron mi piel y atravesaron mi alma. El corazón me latía desenfrenado, el aire apenas me llegaba a los pulmones. Jacob me provocaba lo mismo, Jacob me volvía loca.
Sus manos estaban firmes en mi cintura, su nariz comenzó a recorrer mi cuello, descendiendo hasta la clavícula. No pude controlar mis manos; despacio, ansiosa pero temerosa, las puse sobre su pecho, dejé que vagaran en él. Sus brazos, su abdomen, todo él era perfecto. Pronto pude sentir que eran ahora sus labios los que dejaban húmedos caminos en mi piel con cada beso que me daba, esta vez subiendo, hasta encontrarse con los míos.
Sus labios eran dulces, suaves, delicados pero salvajes. Los besos tan tiernos pero tan apasionados a la vez, me hacían desconectarme de todo alrededor, no había nada más en mi cabeza que no fuera Jacob. No podía más, necesitaba todo de Jacob, no me importaba que fuera ahí, tumbados en el piso entre el Porsche y el Mustang. Mis besos y mis caricias debieron transmitirle mis intenciones, intenté girar para quedar sobre él, pero Jacob se apartó jadeando.
-Haces que pierda la razón, pero gracias al cielo, todavía soy algo responsable.- besó mi frente y se arrodillo a mi lado. Gemí de frustración.
-¿En verdad creíste que pasaría algo? ¿Aquí?- me jaló y me acomodó en su pecho. –Me conoces, sabes que siempre quiero lo mejor para ti. Quiero que sea perfecto, en el momento preciso y en un lugar especial, ¿está mal eso?- preguntó acariciando mi cabeza y dándome suaves besitos en el rostro.
-No, pero tenía la esperanza- suspiré. Levanté la mirada para encontrarme con los hermosos orbes de mi chico, tan oscuros y brillantes, lo conocía tan bien, que sabía que parte de ese brillo era de deseo. Aún así, nada podía hacer, salvo esperar. Sonreí y besé su mejilla. –Gracias-
-Son solo tres meses Nessie, tres meses y serán mi mujer en todos los sentidos- ese pensamiento me hizo estremecer, aunque de alegría.
-Tres insoportablemente largos meses- susurré entre los brazos de mi prometido, agitándome con su risa.
-Anda hermosa, mejor llévame a dar una vuelta en tu renovado auto-
So, q les pareció? Tenía q ser Mustang xq es mi auto favorito :P X ahí m dijeron q se m ocurrían css bn lindas, mas bien s mi subsciente q me traiciona y hace q scriba mis lokas fantasias cn Jacob/Taylor xDDD Vale, besos, ls amoooo! Reviews?! *Alice´s eyes* ;)
