/ Capitulo 6 / Melancolía del campamento de las mentiras
Nunca supe cuando caí rendido al suelo, solo recuerdo que estaba feliz de cumplir con mi magia por una vez en la vida.
Cuando me desperté de golpe, mis ojos se abrieron como platos en el lugar, tome una gran bocanada de aire y me levante lentamente sobre el duro colchón.
Llevando mis manos a la cabeza intente recordar que pasaba, este no era mi cuarto… Estas no eran mis cobijas…
¿Dónde estaba?, ¿Qué había pasado?
Lentamente mi memoria volvía a mí.
Estaba atrapado en el maldito mundo de Thedas, esto no era un sueño, (por más que me gustara que lo fuera), había monstruos y enanos y elfos en todos lados…ho dios me habían infectado.
Mis ojos se abrieron de golpe y volteé a ver mis heridas, las del cuerpo no parecían tener nada malo, pero me preocupaba las de la espalda.
No sabía dónde había un espejo, así que me apresure a tomar el ungüento especial de los elfos, era de color gris y olía muy mal, pero me puse un sobre las heridas, (como había hecho ayer durante el entrenamiento).
Pero sin un espejo o una ayuda, no sabía si había usado demasiada o muy poca…¿Dónde estaba Solona?, se supone que estaría aquí…
Espera…
El sol ya está muy alto… ¡tenía que haber salido con Duncan hace horas!
De nuevo un miedo de llegar tarde se apodero de mí, (espera, ¿de nuevo?), como pude me puse el conjunto de color café de cuerpo completo, las botas y la ligera armadura con sus protecciones.
Sin voltear a verme o hacer la cama, (como mal lo hacía antes de mi servicio militar**), salí corriendo al campamento.
**Nota del Autor: En México, todo hombre que cumple 18 años, debe presentarse para ver si realizara un servicio militar los fines de semana y pasara a la reserva militar.
Afuera había pocas personas y la mañana ya estaba algo avanzada, enfrente de mi estaba la fogata del campamento y a mi derecha la entrada principal del campamento, con pocos guardias patrullando por la zona.
Sin mucha seguridad, corrí a lo que recordaba era la tienda de Duncan y la encontré resguardada por 2 guardias grises en uniforme.
Maldición, no sabía dónde podía estar y esto no ayudaría a mi causa…
Hora de hacer amigos supongo…
-"Buenos Días"-Salude a los guardias
Ellos solo se me quedaron viendo extrañados.
Ho cierto, debo hablar en "común".
-"Buenos Días"-Les salude de nuevo esta vez en inglés.
-"Buenos Días joven recluta, Adraste sea con usted, ¿en qué puedo ayudarle hoy?"-Respondió el guardia de la derecha.
-"Perdone, pero estoy buscando a Duncan, vera se supone que íbamos a buscar…algo al bosque"
-"El maestro Duncan salió muy temprano en la mañana junto con un grupo de reclutas y algunos pocos soldados en dirección al bosque de Kokari, según dicen los rumores, fue en busca de los restos del jefe de los guaridas grises de Orlai, el maestro Gerod Caron, y no esperamos que regrese hasta después de mediodía"-Me explico el guardia de forma seria.
Sentí la sangre correr fuera de mi cara.
-"Ho no, me he quedado dormido…, se fueron sin mí..."-Dije en voz baja.
-"Me parece que el maestre Duncan ha dejado encargado a Lord Aeducan de los reclutas mientras esta de expedición, debería buscarlo después de tomar su provisión de la mañana."-Me explico de nuevo el guardia de pelo amarillo, mientas apuntaba en dirección a la hoguera central.
-"¿Provisión de la Mañana?"-Le pregunte extrañado.
-"…"-El primer guardia se me quedo mirando…
-"Muy bien, estoy cansado de esto, ¡escucha recluta!, ¡no sé de qué casa noble hayas escapado, pero aquí no tenemos siervos que nos traigan vino y queso a la mesa con solo pedirlo!"-Hablo el otro guardia con pelo negro de la izquierda, con voz firme y alta.
-"¡No tenemos provisiones para pastel y vino cada día, tenemos panes duros y sopa aguada de trigo, si quieres comer, debes comer antes de las 8 campanadas del día!"-Me regaño el guardia.
Yo solo pude abrir los ojos y escucharlo atentamente.
"La enana de la fogata espera para darte tu provisión, pero si no vas ahora con ella, muy seguramente acabe tirándola en el suelo y te hará comértela con su pie, ¡así que mejor ve!, ¡Retírese!"-Me ordeno el guardia.
Su grito me recordó el gritar de mi capitán en el regimiento del servicio militar.
"Si mi Sargento"-Respondí en español, saludándolo como lo hacía cada sábado en mi servicio militar**.
**Nota de Autor: De nuevo, en México es obligatorio que todo hombre que cumple los 18 años, se presente ante el gobierno, y vea si debe entrar en un programa de fin de semana para las reservas militares del país. En este curso se incluye todo lo que un soldado sabría, excepto uso de armas de fuego y ejercicios de supervivencia avanzada.
De nuevo se me quedaron viendo.
Ya estaba avergonzado, así que solo me di la vuelta y seguí mi camino.
A 20 metros estaba la fogata del campamento y vi a la enana con pelo rojizo de ayer, estaba sentada comiendo algo de un caldero sobre el fuego.
-"Buenos Días"-Le dije a la enana de cara tatuada. Ella solo me saludo moviendo la cabeza.
A esto le siguió un incómodo momento en donde ninguno de los 2 hablo por casi un minuto.
Tenia que romper el hielo, se supone que seriamos hermanos de batalla pronto.
-"Así que…hem…¿Qué hacen exactamente los guardias grises cuando no están en una peligrosa misión para combatir engendros tenebrosos?"-Pregunte.
"Practicas de combate, comer, mantener el campamento, buscar provisiones, esas cosas."-Me respondió la enana moviendo los hombros.
-"...Ya veo…si no te molesta que pregunte…¿Cada cuanto son las comidas?...¿Y que pasa si me rompo mi hermoso vestido de fiesta café que tengo puesto?"-Dije medio-bromeando.
Eso le saco una sonrisa.
-"Je, eres un humano muy extraño, ¿Por qué no te sientas y podre explicarte mejor como funcionan las cosas en el campamento?"-Me respondió la Enana.
Me senté a comer y escuchar su dulce voz explicarme como el desayuno se sirve desde las 6 campanadas, hasta las 8 campanadas, y si me toca guardia se espera que coma un poco de queso y pan seco en lo que está el desayuno.
Después de eso, me explico que es común que entrene o salga de expedición a algún lugar para corroborar el área y buscar alimentos o provisiones, o bien continuemos la marcha del camino sin detenernos.
Es hasta el toque de 6 campanada, que de nuevo se abre una ventana de 2 horas para comer lo que halla.
-"A todo esto, ¿exactamente a donde fue Duncan?"-Le pregunte a la enana.
-"Si tú no sabes yo menos amigo humano"-Me reprocho la mujer bajita-"Todo lo que sé es que estábamos listos para irnos, cuando llego la maga y nos explicó que estabas enfermo de no sé qué, y no habría forma de que pudieras salir estando así de enfermo.
La maga del círculo se ofreció a ir en tu lugar, y Duncan acepto sin estar seguro. Despues de eso hiba a dejar a la elfa y al humano a cargo, pero me parece que elfa llamada Kallia se negó tanto, que lord Aeducan me ordeno quedarme atrás solo para que pudiera salir de caza."-Me explico la enana.
-"¿Supongo que Kallis es la elfa de anoche?, ¿Esa que me grito?"-Pregunte.
-"Me temo que si…no le caes…muy bien, por alguna razón…"-Respondió la enana.
-"Esta bien, creo que es mas su rencor hablando por ella, que su cabeza"-Le dije
-"Si es cierto, me temo que se mucho de personas que dejan que su emoción hable por ellos, pero descuide Sr. Humano, no lo culpo por lo que hizo la maga"-Hablo la mujer enana.
-"¿Por qué no fueron a buscarme a mi carpa?"-Pregunte extrañado de que no me hubieran despertado antes.
-"Lo hicimos, pero estabas más dormido que un enano ebrio en Wintersend en la taberna de Orzamar, intentamos despertarlo por todos los medios, pero todos juramos que no se levantaría hasta mañana, veo que exageramos. "-Me explico.
-"Ya veo… ¿y entonces ahora que se supone que hagamos?"-Le pregunte.
-"Sera hora de buscar al humano noble con barba incipiente, y ayudarle a mantener las armas y subir los suministros, si no, siempre puede reportarse con el maestro de campamento, el le dara un trabajo."-Me explico la enana que se empezó a levantar y caminar al sur.
-"No pareces muy emocionada con esto"-Le respondí.
-"Bueno, llevo ya casi 2 semanas sin nada más que hacer que apilar cajas y marchar todo el día sin descanso.
Y justo cuando al fin creo que será hora de enfrentarme a los verdaderos monstruos, usted cae enfermo y necesitan que lo atiendan. Descuide no lo culpo, pero llevo ya casi un año sin tener una buena pelea y justo cuando al fin pasa algo interesante, acabo como niñera"-Responde la enana.
Voltee la vista avergonzado.
-"Lo lamento...¿hemmm..?"-Le digo sin saber que responder exactamente.
-"¿Qué ocurre?"-Pregunto sobre su hombro la mujer con armadura ligera
-"Perón, es que como no se tu nombre, iba a decirte lady enana pero creo… que sería inapropiado...para…esta situación"-Le explique a la chica quien se detuvo a mirarme.
-"…Veo que casi no hablas con otros enanos sin casta de la superficie ¿verdad?"-Me explico la enana mientras se volteaba.
"Puede dirigirse a mi como Lady Natia Brosca "-Dijo la chica.
"…Un placer Lady Natia Tabris, me lamo Raul, Raul Sebastián Vargas Almeida."-dije, inclinándome como en una escena de teatro.
Ella solo abrió los ojos asombrada por lo que había echo, estuvimos unos segundos callados y después sacudió la cabeza y volvió a caminar sobre sus pasos.
"Un placer."-Me dijo Natia.
Este debería ser un momento perfecto, de cuando 2 personas conectan por primera vez en la vida, y ya saben van a acabar con una amistad para toda la vida.
Pero este no es el momento….Ya que me he dado cuenta de que necesito ir al baño…
-"..Hem, perdona que interrumpa este momento tan padre que estamos teniendo y asi…pero quería preguntarte algo… complicado y vergonzoso"-Le digo notablemente incomodo con el tema.
-"…No soy una cortesana, lo sabes, ¿cierto humano?, los enanos (aun los sin casta de la superficie), tenemos orgullo"-Me contesta seriamente la enana, con enojo en sus ojos.
-"¡NO, NO, NO, NO, NO ES ESO, LO JURO!...Es...Mira…Es solo que… maldita sea…solo…Solo necesito saber como ir a baño… en la naturaleza… ya sabes afuera… soy algo… nuevo en todo esto de salir afuera y…sip…"-Le dije asustado y moviendo mis manos como un desesperado, intentando explicar mi situación. ¿Cómo se supone que un hombre adulto pregunte algo asi, sin parecer un completo idiota?
-"…¿Hablas en serio?"-Me pregunta sorprendida la chica, pero afortunadamente no molesta.
-"Si enserio"-Dije agachando la cabeza.
La enana, se mira completamente sorprendida por mi respuesta y tarda un segundo en hablarme.-"¿Quieres decir que te haz aguantado todo este tiempo sin ir una sola vez a orinar al bosque?, ¿enserio?"-Me pregunta de nuevo la enana, incrédula de mi actuar.
(¿Así es como se hace?,) -"Si, me temo que si."-Respondí destruido.
-"Por los ancestros…¿Qué estaría pensando Duncan?…Bueno supongo que hace lo que puede con lo que encuentra en el camino… ¿Quién soy yo para juzgarle?, después de todo me tomo a mí… y supongo que ahora es mi deber ayudarle…"-Responde la enana aun sorprendida, pero accediendo a hablarme del tema.
-"Ok escucha… mas al rato estarás algo ocupado haciendo algo, así que en cuanto puedas, pide un descanso rápido y ve con el encargado de las provisiones del campamento, el te dará un "equipo de desgravación" para una persona. Dentro abra una esponja y un trapo limpio para limpiarte ahí abajo.
Si alguien te pregunta a donde se supone que vas, diles que a "Desgravarte a ti mismo".
Cuando estés fuera del campamento, busca una zona donde nadie te vea y solo…hazlo sobre el suelo, luego usa el balde de agua para limpiar tus herramientas, y al terminar puedes… usar el resto del agua para limpiar tu porquería del suelo.
Dicho eso…Espero que no sea necesario que tenga que explicarle como sentarte sobre el suelo para no mancharse usted mismo mi señor."- Habla la enana, con un tono sarcástico y monótono a la vez.
-"No claro que no, ya capto… ya capto la idea general"-Le respondo aun avergonzado.
-"…También espero que no espere que le diga como deba agarrarse la serpiente, ¿o si señor humano?"-Me pregunta sarcásticamente la enana, moviendo su ceja arriba.
-"Jeje, no claro que no, muchas gracias, iré en cuanto tenga tiempo, me ha salvado la vida, no tiene idea de cuanto"-Le respondo feliz.
Ha esto le siguieron mas platicas cortas y malos chistes para ir al baño, (algunos demasiado obscenos para relatarlos), pero mas pronto que tarde, llegamos a donde se supone que debíamos separarnos.
Entonces me señala a un hombre con armadura sobre una mesa y me dice que debo hablar con el, en lo que ella atiende otros asuntos.
No tengo tiempo de preguntarle más, ya que en cuanto me volteo se desaparece, me agradaba la enana, era mable y un poco tímida para alguien con esos músculos, pero es fácil hablar con ella en este lugar.
Aproximándome al hombre con melena negra y armadura café, este se voltea y me recibe alegremente.
-"Ha Sebastián, que bueno verle de pie sano y salvo tan pronto, pensaba que tendríamos que cargarlo hasta Lothering"
-"Perdona amigo pero, ¿nos conocemos?"-Le pregunto casualmente.
-"Ha si mis disculpas, he estado ocupado, soy Aedan Cousland hijo de lord Cousuland y guardián legítimo de las tierras del páramo de pleito, y, (como puede ver), nuevo recluta de los guardias grises"-Hablo el hombre mientras sacaba el pecho mostrando porte y elegancia.
-"Un placer soy Sebastián"-Le dije extendiendo la mano.
Él se quedó mirando he inseguro si apretar mi mano o no, pero al final la apretó y tuve que moverla en el saludo más incómodo que había tenido desde…hace 3 semanas creo.
-"Viendo como no ha mencionado su casa ni su título, creo que ya ha escuchado las historias de mi familia…"-Dijo con algo de tristeza. -"Descuide todo eso es mentira….Lo que los Howe digan que son, no son más que unos mentirosos y traidores al reino."-Me dijo con una mirada seria.
Lord Cousland continúo hablando.
-"Vera, ellos nos prometieron que uniríamos nuestros 2 ejércitos para luchar juntos contra los engendros tenebrosos y ganar el favor de toda Thedas...
Pero una vez que nuestras tropas dejaron el castillo desprotegido, usaron a sus mercenarios para atacarnos en la noche y asesinar a toda la gente que estaba adentro… incluyendo a mis seres amados…"-Dijo con muchas emociones, le tomo un segundo recomponerse-
"Vera usted, planeo vengar la muerte de mis padres, y mostrarle mis pruebas al Rey Callahan, cuando detengamos la amenaza de los Engendros Tenebrosos, usare mi favor para marchar con el ejercito del rey y poner en bandeja de plata la cabeza del lord Howe."- Dijo el lord con mucha emoción y animo detrás de cada entonación.
-"…Yo lo siento mucho Lord Cousland, no sé qué decir"
-"Descuide mi buen señor, no fue su culpa, le prometo que celebraremos con un enorme banquete, cuando liberemos mi castillo de las sucias manos de los Howe, y si me ofrece su apoyo en esta entrega, estoy seguro de que podremos ganar."-Hablo Lord Cousland.
-"Cuente conmigo mi lord"-Le respondí, sin pensarlo mucho.
-"Gracias Sir Sebastián, es raro encontrar a alguien que sea tan amable y atento en estos lugares, la mayoría de los reclutas actuales son criminales o simples elfos salvajes, me alegro de que Duncan aun sepa buscar los buenos Andrastianos que aún quedan"-Dijo
Eso fue…un poco racista…pero creo que no era su intención…mejor no hablar de religión, solo me traerá problemas…
-"Muy amable de su parte, muchas gracias, pero dígame en que le puedo ayudar ahora"-Le pregunte señalando el lugar.
"Comencemos por lo que falta por hacer antes de levantar el campamento, ¿le parece?, como vera casi todos los suplementos están cargados en las carretas para el viaje."-Me comento el humano.
-"Ya veo, entonces no creo que pueda ayudar con eso"-Le dije
-"Me temo que las cajas llevan equipo muy pesado y es algo peligroso de cargar si no sabe lo que hace, pero tengo una mejor idea, aquí tomé, esta es una tabla para notas, incluso tiene pluma simple y tintero lleno, dígame si me equivoco pero sabe escribir, ¿no? "-Me dice
"Si así es, pero su lengua no es mi idioma nativo como podrá ver"-Le respondo.
-"Esta bien, veamos cuanto sabe de escritura, por favor valla a las carretas y anote todo lo que este escrito en sus manifiestos, los necesitaremos para corroboraciones en el futuro"-Me dice el noble.
Y sin mas, me encuentro atareado por casi una hora en aquel lugar al aire libre, en cuanto puedo me escabullo para "desgravarme" como me lo dijo Natia y por suerte resulta ser… NO, demasiado complicado, en solo 3 intentos, pude quedar limpio y sin demasiadas arcadas por lo ineficiente del proceso.
Como sea, la sensación de alivio me ayudo mucho y si no pensaba mucho en ello, no me molestaba, tuve cuidado y me lave bien las manos antes de siquiera intentar "limpiar" todo, debería estar seguro.
Regrese rápido y me dispuse a continuar con mi primer trabajo como "recluta de los guardias grises"; Era fácil, como trabajar en un Tianguis de fin de semana, ya que la mayoría de las carretas estaban llenas de comida, (fácilmente 90% de ellas), el resto solo eran equipos de combate y otras cosas para la batalla.
Extraño ver que era mas importante abastecer de comida el ejercito que de armas… nunca subestimare de nuevo la comida que nos daban en el servicio militar**, eso era un gloria a comparación de las frutas feas que había aquí…
(**N. del A: El servicio a que se refiere Sebas, es el servicio militar de fin de semana, que todo hombre de 18 años, debe presentar en México para conseguir un papel para trabajar y salir del país).
Como sea, era un trabajo fácil y agradable, entre el ruido del viento, las aves y el silencio que existe en un lugar sin autos o edificios, mi mente se encontraba muy relajada.
Como un extraño masaje para mis sentidos.
Y justo entonces regresa a mi la sensación que tenia antes de ser atacado por los engendros en el bosque. Agobio
Por un lado estoy en medio de un batallón de guerra, caminando hacia un campo de batalla lleno de monstruos, con una enfermedad mortal recorriendo mis entrañas, y a la vez, mi mente y mi alma están en extraña paz.
¿Es esto correcto?, ¿Es siquiera justo que sienta esa paz?
Sabiendo de antemano que es lo que sigue. Ostagar … y la ultima batalla del Rey Callahan; ¿Es justo que me quede de brazos cruzados viendo el mundo de carne y hueso que tengo frente a mi, arder hasta las cenizas?
Muy posiblemente, todos los reclutas de guardias grises que hay aquí, acaben como comida para las plantas de las espesuras del Kokary, ¿Qué se supone que haga?, ¿Advertirles a todos?, ¿Arriesgarme a que me tachen de loco y me encierren en una jaula?, ¿Elegir a uno para que nos salve a todos y sacrificar a los demás?
Mi mente esta llena de pensamientos explosivos y pesados, no es hasta que siento el brazo de Cousuland en mi hombro, que regreso a la "realidad".
-"Mi lord, ¿se encuentra bien?"-Me dice Cousuland.
-"H-heem, si, si, desde luego mi señor, perdone, aquí tiene su lista de inventarios de la carreta"-Dije intentando disculparme por mi forma de actuar.
"Ho ya veo muchas gracias… ¿Qué es esto?"-Me dice el noble al mirar a mis escritos.
Maldita sea, la maestra de primaria tenia razón… mi letra es pésima, pero intente escribir un documento formal a base de tinta y plumas de ave… creo que fue un buen esfuerzo.
-"P-perdone mi lord, me temo que no soy muy diestro aun con las plumas sin punta de metal, y normalmente solo escribo para mi, así que mi caligrafía no es…"-Intento explicar pero el lord me detiene.
-"No es eso Sir Sebastián, me temo que los grifos que ha dibujado aquí, no significan nada para mi, de echo no puedo ni siquiera reconocer de que letras son."-Hablo Aedan Cousland.
Ho. Ho por dios… Thedas aun escribe en cursiva…Ho por dios…jamás aprendí bien a escribir en cursiva…menos aun en ingles y sus palabras antiguas…Ho dios…
-"E-es una escritura nativa de mi región m-m-mi lord. Me temo que no he aprendido a escribir en las otras lenguas."- Invente la excusa al momento.
El humano de melena negra se me quedo mirando un minuto.
-"No veo como un escriba que ni siquiera sabe escribir bien en el lenguaje Común de la sagrada tierra de Andraste puede ser de utilidad alguna, pero me temo que no puedo pedir mas a los demás guardias del campamento lord Sebastián.
Sus letras si bien extrañas, parecen tener algún sentido para mí. Pero le pediré muy puntualmente que por favor trate de acoplarse a nuestro sistema de escritura de la capilla ¿le parece?"-Me pregunta el humano noble dibujando algo en mi tabla.
-"C-claro mi señor"-Le respondo nervioso.
-"Por lo menos su maestro le enseño ha escribir correctamente los números, aun puede ser de utilidad para el campamento.
Por favor venga conmigo y le enseñare como se escribe cada una de las piezas que hay en la carreta con mis letras, anote debajo de ellas el significado que le corresponde y continúe tomando los inventarios de las otras carretas.
Le pido muy puntualmente que intente aprender rápido a escribir correctamente y sin levantar mucho la pluma del papel las siguientes simples palabras. Cuando este listo regrese conmigo cuando haya cotejado con el manuscrito maestro. Si todo concuerda, podre verlo en la fogata para la hora de la comida."- Me hablo el noble Fereldiano. Con una obvia voz de decepción y regaño, que serian dignos del peor profesor de mi Universidad. (El Profesor Sarate de Fisica para Programación…)
Sus palabras me hirieron, ¿Por qué era mi culpa que EL no supiera leer la letra de molde?, pero debía recordar que este no era mi mundo moderno. Si no una más viejo, donde solo los más ricos y refinados podían darse el lujo de aprender a escribir. ¿Por qué no hacer sus letras igual?
De cualquier forma tenia que ser de alguna utilidad en el campamento, o terminaría como eso grumetes de la marina durante el virreinato de la nueva España. Trabajando bajo el sol en los peores trabajos posibles, sin mucha paga y poca comida.
Un destino peor que ser preso de cárcel en el siglo XXI…
Desde luego, Lord Cousland no se detuvo a reparar en mi dolida expresión en la cara, y simplemente hizo lo que prometió. Pase la siguiente hora inventariando las carretas y tratando de reproducir a la perfección las palabras extranjeras que difícilmente sabia escribir en letra de molde.
(Casi no escribo en ingles ¿de acuerdo?, si necesito escribir algo solo lo paso a Google Translator y lo modifico un poco si tiene fallos).
Nada pudo quitar el dolor que sentía en el pecho al escuchar la decepción en la voz y rostro del noble Fereldiano. Es un mal hábito mío el querer complacer a todos los que se acercan y depositan la más mínima cantidad de confianza en mí para lograr algo más o menos importante.
(¿Quién fue el que dijo esa frase?, "No se que es la felicidad, pero si se que la infelicidad se consigue intentando complacer a todos, todo el tiempo", quizás Ghandi… ho Einstein…)
Como sea, melancolías aparte, tras un largo rato, alce la vista para mirar con gran asombro el arribo del resto de los guardias al campamento. ¡Duncan y su expedición habían vuelto!
-"¡Duncan!, ¡Duncan!, ¡Que bueno es verte de nuevo amigo¡"-Le grite sonriente en mi idioma, saludándolo mientras llegaba al campamento, tenia sangre negra encima y parecía un carnicero, (razón por la que no me le acerque mucho). Pero estaba feliz, una cara amigable que aun no decepcionaba.
-"Valla, ya quisiera que me recibieran tan alegremente en la Fortaleza de Orlai, ¿Cómo os sentís chiquillo?"-Pregunta Duncan.
-"Ya mejor Duncan, perdona, me quede dormido intentando "ya sabes que" y te deje plantado, perdona"-Me disculpe con el comandante, reconociendo mi error.
"Descuida chico, Solona me explico que había pasado, he insistió que no podrías acompañarnos, también se propuso ir en tu lugar sin que yo se lo pidiera, deberías agradecerle a ella"-Me dijo Duncan.
Voltee a ver a Solona Amell en la parte trasera de la tropa de expedición. Se le veía agotada, pero sin un rasguño y sin mucha suciedad encima, me acerque con ella para decirle las gracias.
-"Gracias Melena, eres la mejor maestra del mundo y una gran amiga"-Le dije alegremente.
Ella se me quedo mirando por un segundo, con los ojos extremadamente abiertos y sorprendidos.
-"Yo hem… no es… no es nada…" –Dijo ella, con obvio esfuerzo para sacar las palabras de su boca. Muchos se nos quedaron viendo. ¿Dije algo fuera de lugar?
Duncan volvió. –"Perdonen la interrupción, pero me temo que no podemos descansar por mucho tiempo. El campamento esta ya casi completamente levantado y el sol de medio día aun esta arriba, me gustaría partir antes de la próxima puesta de sol.
Amell, quiero que vallas a tu tienda y descanses un poco, cuando suena la campana busca algo de comida y pide que desmonten tu tienda. Sebastián aun esta a tu cargo, así que en lo que tu comes, él y otro guardia se encargaran de desmontar tu tienda."-Nos explico el Guardia Superior.
-"Enterado"-Dije al instante en obvia respuesta militar.
Amell solo pudo asentir con la cabeza. Estaba muy cansada.
Los momentos siguientes fueron muy tranquilos y aburridos. Tras llevar cargando a una débil maga a su tienda, ( ¿Podrá ella vencer al archidemonio sola, viendo como ha quedado tras una pequeña batalla contra los engendros?), Deje a Amell reposar en su cama y cambiar su pesada toga amarilla con piezas de metal y cuero, por unas ropas al parecer mas cómodas y azules…
-"Es la toga de un aprendiz, echa de cómodo algodón y fácil de lavar, no tiene nada poderoso en ella, pero al menos es muy cómoda, yo y mis hermanos crecimos usando estas togas" –Dijo detrás de una cortina, mientras esperaba afuera de su tienda.
-"¿Tus hermanos?"-Le pregunte extrañado, (¿ La hermana de la mamá de Hawk tuvo mas de un hijo?, nunca se menciona en las wikis, pero es una posibilidad).
-"No, no es lo que crees, así es como nos llámanos entre nosotros, de nuevo, los magos solo pueden vivir en harmonía con otros magos… así que creamos lazos de hermandad desde temprano, para salir adelante…
Muchos llegamos a la torre mas o menos a la misma edad, es lógico que busquemos nuevas familias cuando perdemos las anteriores…"-Me explico ella en un sorprendentemente tono monótono y apagado, como quien explica sin ganas una aburrida lección de historia.
Yo estaba facinado por su historia y quería saber mas, pero la chica dolida de enfrente tenia prioridad sonbre mi curiosidad-"Lo siento Amellia, ¿Extrañas mucho a tus padres?"-Le pregunte, poniendo mi mano sobre su hombro y diciendo mal su nombre sin qurer, pero se sentía correcto en ese momento.
-"No los recuerdo Sebastián, han pasado muchos años desde la ultima vez que los vi, y solo era una pequeña en ese entonces, asustada y rodeada por mucho fuego"-Dijo ella un poco mas triste esta vez-
-"Me dijeron que mi madre también fue una prófuga de su circulo de magia, pero nunca he sabido mucho mas acerca de ella o de mi padre. No se si la mataron por escapar del circulo o si la hicieron una tranquila en algún lugar.
De echo lo único que tengo se de mi madre es su apellido. Los templarios nunca supieron quien era mi papá. Quien sabe, a lo mejor sigue allá afuera y tengo mas hermanos y hermanas en algún lugar de Thedas esperando".-Dijo Amell saliendo de su tienda.
Me le quede viendo, triste al entender la realidad que había vivido la pequeña Amelia. La prima de Hawke. Tan importante y tan sola a la vez.
-"Lo siento…Lo siento mucho Amell"-Dije pronunciando correctamente su nombre.
-"Descuida Sebastián, estoy acostumbrada a ello, así es como es el mundo, no hay nada que podamos hacer para cambiarlo, ahora discúlpame pero me despido. Tengo mucha hambre y las legumbres con zanahoria y engrudo de maiz suenan perfectas para saciar mi estomago.
Mucha suerte con mi tienda, joven aprendiz"-Dijo juguetona la maga antes de despedirse de mi.
Alce la mano para despedirla y voltee a ver la carpa donde había pasado la noche, de nuevo, maldije mi suerte de que jamás me dejaron ser un Boy Scouts en México. Saber como hacer y quitar una tienda de campaña seria perfecto en esta situación.
Sin saber bien como, me puse a ello y saque primero todo lo que había adentro y lo asegure en los compartimentos de viaje. (Las maletas en este mundo son inmensas, ¿la gente sabe siquiera el concepto de "viajar ligero").
Cuando ya había guardado todo y estaba por empezar a quitar la lona de la tienda, sentí como alguien detenía un tuvo mal colocado que caía al suelo. Salvándolo de dar un fuerte golpe al suelo.
-"¡Gracias!, perdona, es que aun soy algo nuevo en esto de quitar tiendas de campaña y…"-Perdí la voz cuando vi quien estaba enfrente de mi, la elfa de pelo rojizo de anoche me miraba con odio a los ojos.
-"Lord Cousland me manda a ayudarte humano… no es que tenga mucha opción en ello"-Respondió molesta la elfa.
-"Ho demonios no, ¿tu que quieres aquí?, ¿No deberías estar descansando con los demás en el campamento?"-Le pregunte, intentando no demostrar que lo que en verdad quería preguntar era, "¿Por qué chingados tienes que venir a molestarme?"
-"No soy tan débil como aparento humano inútil, esa expedición no fue nada comparado con lo que he aprendido y echo en los últimos 4 meses con los Guardias. Eso fue solo un juego.
Deberías sentirte agradecido que Lord Cousland me envió a ayudarte, veo que no entiendes ni los principios mas fundamentales para no ser un completo inútil a la hora de montar tú refugio"-Hablo la elfa.
Fruncí el seño. –"Vas a seguir con esa actitud todo el día hoo…".
Me interrumpe ella-"Escúchame bien humano, quizás aprendas algo, primero debes desmontar la lona que hay encima del tuvo, o estarás cargando con una pesa de mas de 50 kilos sobre tus morbosos brazos"-Me explico la elfa.
Ella seguir explicándome a detalle, como se supone que monte y desmonte una tienda de acampar. Desde luego metiendo un comentario abrasivo contra mi persona a cada oportunidad.
Tras una serie de fallos he insultos a mí y a mi raza, por fin estábamos llevando la tienda doblada y guardada a las carrosas de viaje.
-"Así que humano, dime, ¿Qué hacías antes de acabar aquí?"-Pregunto la elfa.
-"No veo por que debo responder esa pregunta, (Ho salvarte siquiera de la muerte segura y dolorosa de Lothering)"-Le respondí fría y directamente.
-"Por que Lord Cousland me ha asignado la opción de poder mandarte a limpiar letrinas el resto del viaje si no haces lo que te pido; Asi que creo que será mejor que empieces a hablarme mejor si no quieres llenar tus narices con el dulce aroma de desechos enanos tras una noche de juergas"-Respondió la (infame) elfa.
Me enfureció eso-"Huuuurrrggggg, esta bien… era… era un especie de estudiante de escriba, antes de llegar a este país."-Le respondi con medias verdades.
-"Y exactamente ¿Por qué llegaste a este país?"-Pregunto ella.
-"No tuve mucha opción en el tema."-Le respondí con la verdad.
-"¿Ho enserio? Que interesante… ha de ser horrible cuando otras personas deciden que hacer con tu vida…¿No lo crees?"-Dijo ella, mostrándome una sonrisa burlona en su rostro y continuando el camino.
-"Si, y que lo digas."-Le dije moviendo los hombros.
"-Pues si bien lo digo, y si me permites decirlo, creo que es una dulce venganza por todo lo que haz echo en tu vida. Tómalo como el universo regresándote lo que diste."-Dijo ella sin voltearme a ver y con algo de enojo en su voz.
-"¿De que hablas ahora mujer loca?"-Le respondí muy disgustado por su respuesta.
-"Que por mucho que lo niegues, se que fuiste un niño nombre mimado por mami y papi desde la cuna. "- Dijo la elfa haciendo ademanes con la cara y las manos mientras volteaba a verme.
-"¡NO SOY UN NOBLE!"-Le reclame a la chica.
-"¡No engañas a nadie…!"-Dijo ella y continuo.- "Todos pueden ver lo bien "cuidado" que estas, tus manos son suaves como las de una mujer, tus brazos débiles como los de un niño, y tu panza esta redonda como una vaca.
¿Quién, si no un noble, puede llegar a los 30 años de vida sin siquiera una marca en las manos por trabajar duro?"-Me dijo la elfa sin voltear a verme.
Mi cara estaba roja de vergüenza, se sentía caliente por la sangre que me fluía. (Respira, Respira, controla los fuegos mágicos Sebas… controla los fuegos mágicos…)
Así que todos creían que era un noble, ¿no es asi?…solo por llevar una vida normal en mi país…si hubiera crecido en la granja de mis abuelos quizás esto no pasaría, pero no, y ahora todos en el campamento pensaran que soy un noble, cuando vean que no si ni como agarrar un tenedor de mantequilla…va a ser divertido explicar eso…
Tengo que aprender a mentir, si quiero que no me corten la cabeza…
-"Tengo 24 y te lo juro, no soy un noble, solo soy…un chico normal".-Le explico implorando al cielo que lo crea.
-"¿Ha si?, ¿entonces por qué no me dices de dónde vienes y a que te dedicabas en verdad antes de llegar?, ya que una paga de escriba no da esa panza en la vida. Ho mi lord."-Me hablo jovial la elfa, burlándose de mi al final.
-"Hemm…"-Mierda me agarro en una mala posición.
Si le decía la verdad no pasarían ni 2 días antes de que alguien me pusiera un cuchillo por la espalda, o me encarcelaran en un frio rincón, tendría que improvisar.
-"De una ciudad de Rivani"-Le dije, era lo mejor que tenía, mi tono de piel era poco común en Ferelden, incluso Duncan pensaba que venía de ahí…
-"¿Cómo se llamaba esta supuesta ciudad de donde vienes?"-Me pregunto la chica.
-"Hemm…"-Piensa, piensa, ¿cómo se llamaba esa ciudad donde Alistar, Isabella y Varric visitaron en el comic?-"Sheme-rock"
-"¡Eso ni siquiera es una ciudad!"-Grito la elfa captando mi mentira luego luego.
-"¡No me acuerdo muy bien ¿ok?!, he viajado mucho…"-Intente explicarme.
-"Ahórratelo, me han mentido muchas veces humano, no me engañaras tan fácil, miente lo que quieras…yo se lo que eres y lo que les has hecho a las personas como yo"-Dijo la elfa, se volteo y dejo de mirarme claramente enojada.
Maldita sea, ni siquiera quería escucharme…piensa en algo, tengo que mejorar la relación como sea…
-"Sebastián; Mi nombre es Sebastián"-Le dije, la verdad ya estaba algo enojado de que solo me digiera "humano", empezaba a sonar despectivo.
-"Me importa muy poco tu verdadero nombre humano, las personas como tu se jactan de pisarnos a cada paso que damos, no veo por que he de tratarte diferente ahora que puedo"- Respondió enojada la elfa.
-"¡Hey!, Eso no es justo, yo no tengo la culpa de lo que hacen todos los humanos del mundo"- Le respondí usando la lógica.
-"Ni nosotros por lo que los elfos hicieron en los Valles (Dales), pero igual nos impiden entrar en sus escuelas de trabajos y nos niegan las mas simples comodidades a cada paso que dan, como yo lo veo, los humanos deben empezar a cambiar su actitud si no quieren que los tratemos así. Y si no les gusta, bien se lo pueden meter por donde mejor les quepa."-Dijo ella claramente enojada.
-"Dos errores no hacen un acierto ¿Sabes?, ¿Elfa?"-Le dije con obvio bromeo en la voz.
Ella solo dejo caer el bulto que cargaba, se dio media vuelta y me amenazo con un cuchillo en el cuello.
-"¡Vuélveme a tratar así humano, te reto…!"-Me grito la elfa enojada.
Yo subí las manos en obvia rendición, maldición era peligrosa, incluso rodeado de Guardias, muchos siguieron con sus tareas sin prestarnos atención. Arregla esto Sebas…
-"¿C-como se supone que te llame de forma propia, si aun no se su hermoso nombre mi señora?"-Le pregunte asustado y tratando se persuadirla.
Ella se quedo pensando un segundo, se volteo y volvió a cargar con la pesada tienda ella sola.
-"Kallian, Kallian Tabras de Denerim, apréndetelo de una buena vez humano, que no pienso repetirlo"-Dijo la elfa enojada, volteándose y volviendo a cargar la tienda en su hombro.
-"Muy bien, un gusto Kallian, espero que podamos llevarnos bien"-Le respondo, haciendo un esfuerzo para llevarme bien.
-"Si, ya lo creo humano, ya lo creo…"-Dice ella en la versión mas medieval posible de "Si lo que digas".
Continuando por nuestro camino, intento abrir un poco mas a la elfa, no se me ocurre nada que preguntarle al inicio, todos los gustos que se me ocurren aun no fueron inventados, o bien puede que ella no los pueda tener por la infancia en la elferia… (Que horrible no poder leer nada toda tu vida).
Al final se me ocurre preguntarle algo que ya se, pero que de todos modos pienso que podría ayudarme.
-"Y dime, ¿Qué hacías antes de unirte a los guardias grises Kallia?"-Le pregunto.
-"Ho, ya sabes, cosas de elfos de elferia… robos, trampas, trabajar como barredora de pisos en las noches, escupirle a los nobles que se portaban mal… ho cierto, he incluso una vez pude golpear al primer hijo del administrador de la elferia de la ciudad y a sus asquerosos cómplices"-Dice ella con una sonrisa.
(Así que puede que el administrador de la ciudad siga vivo, eso es bueno).
-"Claro que después de eso tuve que huir con los guardias grises para no perder mi cabeza. Deje atrás a mi familia y amigos ese mismo día, pero creo que al final no todo resulto como lo espraba…digo, mi prometido acabo muerto poco después."-Añade ella.
-"¿Cómo?"-Le pregunte extrañado, ¿Qué no el prometido del guardia de la elferia moría enfrente de ella a manos de los hombres del administrador?, ¿Acaso los eventos son distintos en la vida real?, ¿O me estaba mintiendo para sacar provecho?.
-"¿No crees que el bastardo del hijo del administrador no correría con su papi luego de que una simple elfa como yo le partiera la cara?, claro que si, pero me fui como una leyenda entre mis hermanos, así que ten cuidado humano, ya sabes que no debes meterte en mi camino, te arrancare las entrañas si lo haces"-Dice la mujer elfa.
Solo sonrió y le digo, "ok", para continuar nuestro camino, se que me miente un poco en su relato, pero se que no ganare nada si la expongo en su mentira.
Me alegro que casi no tardemos en llegar y dejar la tienda sobre la carreta de viaje, eso significa que podremos ir a comer.
Me dispongo a moverme alegremente a la comida rica, cuando la elfa me llama y me detiene de avanzar.
-"¿Y tu a donde crees que vas?, aun tienes practicas de combate para esta tarde, no creo que te alcance el tiempo para comer."-Me explica la elfa sonriendo y mostrando los dientes en sonrisa burlona. (Así que si tenia un plan después de todo).
-"Je, buen intento chica, pero no creo que a Duncan le guste que el echo de que me quede sin energía a mitad del entrenamiento, en cuanto acabe de comer iré, descuida, no tienes que preocuparte tanto por mi".-Le respondo seguro a la elfa.
-"De echo fue el mismo Duncan quien me dijo que te esperaba en la arena de practica no bien acabaras de guardar la tienda"-Dice Kallian Tabras.
-"Maldita elfa hija de-"-Pienso para mi.
-"No se ni por que Duncan pierde el tiempo contigo, se que no duraras mucho con nosotros"-Me dice seriamente la elfa.
-"¿A qué te refieres?"-Le pregunte extrañado y algo inquieto… ¿tendría un plan para matarme?, ¿De eso se trata esto?, ¿De un juego para asustarme?
La elfa siguió hablando-"Seguramente Duncan te envié a cuidar el campamento mientras nosotros nos enfrentamos a la parte mas concentrada de los engendros tenebrosos.
No es por nada, pero no durarías ni un minuto en contra de los monstruos de las profundidades.
Si Duncan quiere perder su tiempo enseñándote a alzar un escudo y esquivar dagas, tiene mi bendición, pero por el amor de Andraste que no se te ocurra meterte en nuestro camino contra los engendros.
Solo deja a los verdaderos luchadores la tarea de salvar a todo el mundo; Y tu solo asegúrate de no romper nada y de no interferir mucho cuando luchemos."-Me explica Kallian
Me toma un segundo, pero logro tragarme mis ideas y no responderle como debería.
-"Claro Lady Kallian, será un gran honor ayudarle a salvar a Thedas"-Respondí apretando los dientes y tratando de sonar lo más sincero posible.
Maldita perra presumida, ¿Quién se cree que es?, ¿en verdad cree que podrá vencer ella sola a los ejércitos de los monstruos corruptos?, ja, mucho me alegrara verte morir en esa batalla… espera no… no soy tan morboso… creo.
-"Si en verdad eres un simple escriba, no creo que funciones para nada en la batalla, lo digo por tu propio bien humano, solo agacha la cabeza, no llames la atención y evita los peligros, esa es la única ayuda que te dará esta elfa para sobrevivir.
Y créeme, es mas de lo que muchos de los de tu clase nos dan en la elferia"-Dice la elfa alejándose.
Me muerdo los dientes y quiero reclamarle, decirle que soy un mago y que puedo defenderme solo con un dedo si quiero, pero me tapo la boca. Las pequeñas luces de mi mano se apagan, estoy a salvo… por ahora.
Si se lo digo ahora o lo descubren, puede que acabe peor, puede que incluso ya nadie más en el campamento me hable nunca, como a Solana, si les digo que soy mago y que no puedo controlar aun mis poderes…
Pasa un momento más y respiro, sé que perdí mi oportunidad de responderle, así que caminando en dirección hacia donde vi a otros entrenar mas temprano, encuentro a un Dunca cubierto completamente en armadura de caballero medieval (¿moderno?) y lo saludo en mi idioma.
-"Salud Duncan, es bueno veros"-Le saludo usando el acento "gallego" de Castilla.
-"Salud Sebastián, Andraste sea contigo, ¿supongo que ya habéis acabado vuestra tarea?".-Me pregunta formalmente Duncan.
"-Si así es, la tienda esta asegurada en la carreta numero 4, y tengo todo el equipo de Solana y el mío bien resguardado en la carreta numero 6. Son muchas carretas con comida ¿no crees?"-Le digo a Duncan intrigado.
-"Descuida, es normal cuando vamos tanto de viaje y tenemos que llevar mucho equipo de guerra de un lugar a otro. Un ejercito marcha sobre su estomago, ¿sabes?.
Pero basta de eso, sabes por que os he llamado a venir aquí ¿no es así?"-Me pregunta Duncan
-"Supongo que no es para tomar el te y galletas, ¿o si?"-Le respondo bromeando a Duncan.
-"Me temo que no, vamos, sígueme, aun tengo que entrenarte un poco antes de la batalla…"-Dijo Duncan levantándose lentamente de una caja y caminando a la izquierda.
-"¿¡Vamos a entrenar!?, ¿No se supone que tenemos que salir dentro de poco?"-Le pregunto asustado.
-"Efectivamente, saldremos en mas o menos una hora, hora y media, pero el punto es que quiero ver que tan diestros sois voz en el arte de manejar el peligro del combate."-Me dice el guerrero Reviniense.
-"¡Ya te dije, no soy un peleador, soy un programador ¿ok?!"-Le reclamo intentando explicarme. El solo se me queda mirando extrañado por mi oficio de otro mundo.
-"..Un programador es…¿sabes que?, no importa, pero Duncan jamás en mi vida he golpeado a alguien, y menos intentado herir a alguien, jamas he tenido que preocuparme de que alguien me ataque con una espada."-Le explico al veterano soldado, como intentando explicarle al sargento de mi pelotón, que no podía hacer ejercicios fuertes por mi catarro.
Termino igual. Con Duncan riéndose un poco de mi y poniéndome la mano en el hombro para explicarme mejor la situación.
-"Mira Sebastián, me da igual que no hallas entrenado antes un solo dia de tú vida, ahora eres un recluta de los guardias grises, y quieras o no vas a ver mucha sangre y violencia en las ruinas de Ostagar, y no puedo prometerte que las cosas salgan bien en todo momento"-Dice el, mientras se acomoda para mirarme fijamente a los ojos y se acerca un poco mas a mi cara.-
"Pero debo saber que si las cosas se pones feas, sabrás defenderte de los ataques que te lancen, y que podrás correr a salvo a un lugar seguro. Eso es todo lo que pido."-Dice complaciente Duncan.
-"…Si… ok, ok, tienes razón…. ¿Y entonces que practicamos?"-Le pregunto mas resignado, convencido por su explicación del por que entrenarme tan pronto.
-"Bien ese es un buen comienzo chaval, ahora vamos, caminemos a un lugar mejor mientras te explico"-Dijo el, mientras nos dirigimos a un claro del campamento.
Después de esto, Duncan me condujo a un lugar un poco más espaciosos y a la vez mas recluido del campamento, para que pudiera ponerme mi equipo de "combate".
Una armadura de cuero que no supe como ponerme bien a la primera, y un juego de espada y escudo de acero pesado, para familiarizarme con las armas reales de este mundo.
Con un escudo sencillo de acero sobre mi cabeza, Duncan empezó su clase.
-"Muy bien, escucha atentamente. Eres grande y eres lento, en definitiva la peor combinación para un soldado en cualquier ejercito."-Dijo el.
(Ouch).
Continuo -"Pero eres valioso, así que tu lugar será en la retaguardia, para que puedas analizar mejor el campo de batalla y tomar decisiones, ¿entiendes?"
-"Si. Espera, ¿eso significa que no tendré que entrenar con la espada?"-Dije alegremente, deseando no tener que pasar por todo el trabajo que supondría ser un guerrero.
-"Je, de momento… si. Pero no perdáis las ganas, pronto trabajaremos en como detener ataques de enemigos. De momento me quiero concentrar en que dures mas de 2 segundos en combate."-Dice Duncan poniéndose en posición defensiva.
De manera súbita Duncan se lanza sobre mi, y alza su brazo para atacarme desde arriba con una de sus grandes espadas de acero, la veo venir pero solo consigo quitar torpemente mi cuerpo de su camino, sin pestañar Duncan lanza un contra ataque y me golpea directo a mi pecho lanzándome al piso.
En menos de 5 segundos, Duncan ha logrado derrotarme.
-"Buena esquivada, pero esperaba que supieras mantener la guardia arriba siempre"-Me dice el.
-"Lo siento…no mentía cuando dije que no sabia pelear."-No se que responder.
-"Descuida, para eso estamos entrenando. Vale, de nuevo, ¡Guardia Arriba!"-Me grita Duncan.
Gracias a su advertencia, puedo durar mas los siguientes momentos enfrentándome a el.
No debería alegrarme mucho, después de todo solo estoy esquivando sus ataques y corriendo de un lado a otro todo el tiempo. Mi maniobra maestra era bloquear sus ataques y empujarlo con mis piernas o mi escudo, lejos de mi.
Gracias a mi altura, mis piernas podían alejarlo mucho de mi, y me daban un ligero respiro para entender mejor su próximo ataque.
En verdad pensé que lo hice bien, hasta que Duncan me comento que la mayoría de sus ataques fueron hechos de forma lenta y con mucha preparación a propósito.
"Una estocada rápida a tus piernas y estarás acabado"-Me dijo sonriendo el, cuando caía por decima sexta vez en el piso.
"Al menos ya estoy mejorando con el escudo y la espada"-Dije entre bocanadas de aire en el suelo. Sintiendo un orgullo por esa vez en la que casi logro conectar mi espada con la hombrera de acero de Duncan.
"Je felicidades Sebastián, puede que en verdad halla todo un guerrero dentro de ti después de todo"-Dijo sonriente el Guardia Gris.
-"Y ahora si me disculpas, aun sigo cansado de mi batalla de la mañana y me gustaría descansar un poco, dentro de pocos días será la gran batalla en Lothering y quiero estar preparado"-Dice el.
-"¿Te lastime?"-Le pregunto preocupado.
-"¿Mmm?, a no, no os preocupéis, solo fue un estiramiento para mi, la verdadera batalla fue contra esos engendros del bosque que deborarón a Gerod Caron y me dejo agotado, Al menos tu no fuiste por mi garganta al inicio, es un buen cambio de ritmo para este viejo".-Dice el, encaminándose a su tienda.
-"No eres viejo"-Le respondo sin pensar.
-"Lo soy para un guardia gris, y deja de chachara, hace hambre y quiero comer, venga, venga siéntate conmigo, come, anda muchacho, se que os habéis estar muriendo de hambre , y solo por hoy compartimos mesa".-Me dice Duncan.
Agradecí su gesto de buena voluntad y acto seguido, me siento sobre una caja mediana y vacía que había por ahí, y usando una mas grande como mesa, comemos muy a gusto al aire libre.
El grumo de trigo estaba asquerosos y caliente, pero tenia hambre y no hiba a desperdiciar nad, justo ahora mataria por un poco de salsa o crema para acompañar esta cosa tan seca…
También había vino en la mesa, y por mucho que intente no tomar el alcohol fermentado, la cosa sabia tan mal, que un poco de vino podría ser justo lo que necesitaba.
Para mi sorpresa era un vino extremadamente ligero y con apenas algo de alcohol en el, casi parecía jugo.
Mientras comemos, Duncan saca de nuevo el tema.
-"Os vi pelear anoche y sois un gran desastre para el combate cuerpo a cuerpo, pero, me interesa mucho mas que aprendas a usar tu magia para ayudarnos y ser un apoyo para los demás. Eso si seria útil en una batalla."-
-"Debes aprender a esquivar todos los tipos de ataques y golpes, y también debes saber como vencer a un contrincante mejor armado y mas entrenado que tu."-
-"Recuerda, si no puedes protegerte y nadie esta cerca, debes huir del lugar lo mas rápido que puedas, un Engendro no se detendrá por nada, pero si huyes, nos darás mas tiempo para encontrarte y rescatarte. Pelea sucio y siempre lucha a matar, ¿entiendes?".-Me explica el guardia gris con su mirada seria.
-"Ho…ya veo... si, tienes razón Duncan".-Le digo, no muy a gusto con eso ultimo que dijo.
-"Escucha esto no es un juego, ¿vale?, podéis morir si no tenéis cuidado, solo concéntrate en hacer lo que necesites para sobrevivir, y el resto dejara de ser importante."-Me dice Duncan, golpeándome en el hombro y regalándome una ligera sonrisa mientras toma otro trago a su vino.
Intento sonreír de regreso, pero sin inténtalo, la imagen de Duncan muriendo en mi juego regresa rápidamente. Aun recuerdo su horrible expresión de dolor y angustia; Y el tenerlo en carne propia frente a mi es demasiado.
Agacho la cabeza y los pensamientos ocultos, (que he estado intentando suprimir todo este tiempo), regresan a mi.
(¿Qué se supone que haga?, ¿Advertirle a Duncan de una vez?, ¿Debería hablarle también de la traición de Logain en la batalla?, ¿Eso que significaría para la historia del juego?, ¿Siquiera la historia se parecería a la original si no moría Duncan?, ho dios, ¿En verdad voy a dejar morir a Duncan por que lo dice un estúpido juego de niños?...Ho dios mío.)
-"Hey Sebastián que pasa, ¿estáis bien?, ¿Habéis tenido…?, ¿Habéis tenido una visión justo ahora?"-Me pregunta cauteloso el guardia gris.
Me volteo nervioso a verlo.
-"Si algo así Duncan, pero me temo que no se si debo decírtela"-Le explico.
-"Ho ya veo, ¿fue algo malo no es así?, ¿Quizás mi muerte próxima en Lothering?"-Responde calmadamente Duncan mientras alza los hombros y se aleja calmadamente.
-"¿¡Como es que-?, ¿Lo sabes?"-Le pregunto sorprendido.
-"Tu mismo lo habéis dicho, "ho gran joven vidente", mi tiempo se acerca; La canción del archidemonio me llama en mis sueños, y a diferencia del resto del mundo, Tu y yo sabemos que esto no es una simple expedición anormal de Engendros Tenebrosos; Es una Ruina en toda regla.
El propio Rey Callahan me advirtió de ella hace muchos años, he pasado mi vida esperando este momento.
Veraz, una vidente ya me ayudo antes, y fue ella quien me hablo primero de mi muerte profetizada, creo que es poético que sea un vidente quien me ayude en las horas finales de mi vida."-Me explica seriamente Duncan.
(¿Una vidente?, ¿Una vidente real de Rivani? Ho no… tengo que advertirle…).
-"Pero Duncan… tu… tu mueres en…"-Le digo a Duncan sin saber mucho, casi se me escapa ese mega spoiler del prologo.
-"Descuida Sebastián, ya lo sabia, se que mi tiempo se acerca, si lo que dices es cierto y no solo puedes verme a mi derrotando al Archidemonio en Ostagar, si no que también me vez cayendo a manos de los Engendros, significa que entro a una batalla sabiendo que la puedo perder o que la puedo ganar.
No es muy diferente a una pelea normal"-Dice Duncan calmadamente.
-"…Lo estas… lo estas tomando sorprendentemente calmado y sereno… el echo de que vas… o mas bien puedes morir en Ostagar".-Le respondo.
-"Ho bueno, creo que es algo que se te da cuando envejeces y eres un guardia gris, desde el inicio sabia que mis días no pasarían de las 6 décadas, así que cuando cumplí medio siglo de vida, empecé a hacer las paces con el Hacedor."-Me explica Duncan.
-"Descuida Sebastián; Muchos libros me ayudaron en eso, no me estoy rindiendo, (al menos no aun), mi mas grande batalla se acerca, y estoy mas motivado que nunca en mi vida para salir victorioso de la batalla."-Dice sonriendo el Guardia Gris
Yo lucho con las lágrimas en mis ojos.
-"Lo siento… lo siento mucho Duncan…"-Dije tristemente a mi nuevo mentor y amigo. Mi cuerpo empieza a temblar y algo de hielo se forma sobre mis dedos.
-"Venga, que ya he dicho que nada lagrimas, esta bien, es algo que debe pasar. Se que no será el fin. Esta bien, en verdad, come Sebastián, el grumo se va a echar a perder... mas aun de lo que ya esta."
Sin muchos ánimos de comer más y con una melancólica encima, acabo a grandes esfuerzos el plato de trigo mal echo y vacío el segundo vaso de vino del día.
Pero antes de que pueda preguntarle algo más a Duncan, el habla de nuevo.
-"No eréis el primer vidente que conozco ¿sabes?, una vez hace muchos años trabaje con otra vidente en la batalla del Circulo de Magia del Lago Calenhad, será unos 15 años atrás mas o menos, de echo me recuerdas mucho a ella, tenia tu mismo tono de piel, solo el cabello era café y era mucho mas nerviosa que tu."-Me dice Duncan.
-"¿Otra vidente?, ¿Una de Rivani?, ¿Quién era?, ¿Cómo se llamaba?"-Le pregunte agitado. Nunca leí nada de alguna vidente en la Novela de "The Calling", ¿De que hablaba?.
-"Nunca supe de donde era ella. Solo recuerdo que apareció un día de repente en el círculo y pidió ayuda al Rey para que pudiera venir con nosotros a una misión importante.
Decía que poder ver el futuro como tu, y me ayudo mucho a mi y a mis colegas a salvar a toda Thedas de un extraño Engendro Tenebroso. Después detuvo una guerra entre Ferelden y Orlai, y se fue para buscar una cura para la corrupción de los engendros tenebrosos.
La última vez que la vi, apareció de repente en el círculo y luego desapareció frene a mis ojos en una nueve de magia blanca.
-"¿¡Se desvaneció!?"-Le pregunte asombrado. (Tal cosa NO sucede en las novelas de The Dragon Age).
-"Si me temo que si. Pero por extraño que suene, tu recuerdas mucho a ella. Misma piel, mismo tono de cabello, misma forma de hablar, hablan con el mismo acento y sobre todo ambos pueden "ver" el futuro"-Me explico el.
-"¿El mismo acento?"-Pregunte. (¿¡Acento mexicano!?)
-"Así es, ¿la conocéis?, se llamaba Karla… ¿Ho era Hernanda?, como sea, era de piel como la tuya y tenia ojos cafés, le gustaban los gatos…por alguna razón".
No supe que contestar. Mis ojos estaban completamente abiertos. Mi mente intentaba procesar todo esto…No era el primero en venir aquí… había otros… ¿Había mas de uno?, ¿Había otro en Lothering esperando por el inicio de DA2?, ¿Se desvanecían al final de cada historia de Thedas?
Maldición, estaba luchando para no hiperventilar, tenia demasiadas preguntas, y tan pocas respuestas…
Duncan se aceraba a mi para ayudarme pero era demasiado…Mis manos estaban sacando chispas mágicas como locas.
-"¡Mi Comandante, vengo a relevarlo del entrenamiento, me temo que ha surgido algo en la armería que requiere su atención."-Dijo un hombre de melena negra que apareció de repente en nuestra conversación.
Era lord Cousland.
Hasta el mismo Duncan se sorprendió al verlo, Volteo a verme y yo le regrese la mirada, su expresión seria me ordeno tranquilizarme y retomar el control. No podía romperme… no ahora…seria peligroso si me revelaba ahora…
-"Me temo que no es buen momento recluta, estoy ocupado"-Dice Duncan de forma directa.
-"Perdone pero es importante mi señor, los artefactos mágicos de fuego que tenia el comandante Gerod Caron han desaparecido y tememos que nos los hallan robado".-Dijo Cousland.
-"Maldita sea… estoy a mitad de un entrenamiento"-Dice Duncan.
-"Descuide mi Lord, yo lo cubro…"-Interviene rápidamente el humano noble.
"Me temo que no seria correcto mi lord. Sebastián necesita entrenar mas duro y apenas estábamos-"-Dijo Duncan antes de que lo interrumpiera.
-"No, no, descuida Duncan, no te preocupes por mi, estoy bien, en serio"-Dije retomando el control, para que mis sentimientos no fueran un problema para el grupo.
"Si es el entrenamiento para mejorar su habilidad para esquivar golpes y contra atacar, estoy mas que feliz por ayudar mi señor"-Dijo lord Cousland.
-"…Aun así mi lord, Sebastián necesita especial atención en."
-"Duncan estoy bien"-Le digo yo-"Enserio, me preocupare mas si un loco con varitas mágicas anda quemando todo el campamento."
-"…Me temo que tengo que acceder entonces, pero por favor Lord Cousland, tenga en cuenta que Sebastián es apenas un novicio en el arte de la batalla y me interesa mucho mas que sepa esquivar ataques mortales, que la correcta apostura para una estocada".
-"Se hará como usted ordene mi señor"
-"Vale mucha, muy bien, mucha suerte chaval"-Dice Duncan despidiéndose rápidamente de nosotros.
Volteo a mirar a Lord Cousland esperando que me de mas instrucciones, pero en vez de eso, solo se queda mirando fijamente el horizonte y su cara pasa a una expresión mas fría.
-"Así que… ¿Ya ha engañado a Duncna en su sucia treta?"-Me amenaza Lord Cousland.
-"¿Perdón?"-Le pregunto sorprendido.
A esto, saca su espada de la cintura.
-"Me temo que ya se acabo su juego, se quien es en verdad y para quien trabaja…Asesino del Lord Howe"-Responde el humano noble, avanzando hacia mi con su espada.
-"¿¡QUE!?"-Le respondo mas asustado y sorprendido.
-"El negarlo ya no lo va a ayudar. Si lord Howe quiere enviar asesinos a matarme, por lo menos esperaba mejores actores mas preparados, eres una burla para un asesino."-Dice el hombre.
-"M-mi lord, yo-yo-yo le juro que-que no se de que…"-Intento decirle, pero el me detine antes de poder decir mas.
-"Cierre la boca. No estoy aquí para discutir con usted. Entiéndame bien, si por mi fuera, ya estaría tumbado en el piso con su garganta cortada, bailando en un charco de sangre. Pero se que me expulsarían de en un abrir y cerrar de ojos. Asi que lo dejare con vida de momento, pero solo le advertiré una cosa, no se atreva a meterse en mi camino…O le cortare las gargantas y hare que su estomago estalle para que sus entrañas sean la cena de los perros en Ostagar- ¿Quedo claro?"-Me dice en forma aterradora el hombre con la espada sobre mi torso, mis piernas temblaban y mi corazón palpitaba fuertemente. Estaba aterrado.
-"S-s-si…"-Fue todo lo que pude decir.
"Bien, siendo así, me retiro, Duncan no tardara en encontrar mi treta de los artefactos mágicos, y recuerde… Una palabra de esto a Duncan, y me asegurare de que usted y toda su familia acaben en una pira chamuscados por las llamas sagradas de Andraste"-Dice Lord Cousland mientras se escabulle de la zona
Me quedo aterrado en ese lugar, aun con mis manos alzadas y mirando fijamente el punto en donde desapareció el humano noble hacia unos segundos.
Pasan varios minutos, y nada ocurre.
Mi mente me llama a que vaya con Amell y espere a que pase el resto del día bajo su protección, esto empieza a ser demasiado.
Respira…respira…
Luchando con mis sentimientos, y llevándome las manos a la boca para respirar mejor y retomar el control, logro llegar a las carrosas de carga. Amell esta acostada en la carreta donde deje nuestra tienda, esta descansando pero estaba despierta y en verdad necesitaba hablar con alguien ahora… de lo que fuera.
-"¿Sebastián, eres tu?"-Dice levemente y cansada.
-"Si soy yo Amell, descansa, solo vengo a relajarme un poco, el entrenamiento con Duncan fue… muy duro…"-Le miento por miedo a la amenaza de Cousland.
-"Je, supe que solo te enseño a correr y esquivar ataques. Buen comienzo mi joven aprendiz"-Responde juguetona la maga.
-"Pues si, y vaya que fue cansado"-Le respondí bromeando y sonriéndole de regreso, intentado ocultar mi verdadero miedo.
Ella sonrió y aprobó con su cabeza mi respuesta. –"Muy bien, puedes descansar en nuestra carroza, pero me temo que lo mas seguro, es que tengas que ir ella hasta las afueras de Ostagar. El camino debería ser seguro hasta llegar ahí.
Este hermosa maestra tuya, debe retomar sus energías lo mas pronto posible."-Me dice ella.
-"Y las clases de hoy?"-Le pregunto asustado por la posibilidad de perder aun mas el control de mis poderes, si no seguía con mis ejercicios.
-"Las tomaremos, no bien montes la carpa."-Responde ella.
Intento responderle algo divertido de regreso, pero estoy demasiado agobiado para seguir conversando con ella, simplemente asiento con la cabeza y me volteo.
-"…Descuida, seguro que Mahariel te ayudara si tienes problemas."-Me responde ella al notar mi extraño comportamiento.
-"¿A que te refieres?, ¿Por qué?"-Le pregunto extrañado.
-"Mahariel el elfo Dalishano, es un buen amigo, el no le teme a la magia como los demás plebeyos, y siempre se encarga de cubrirme la espalda cuando lo necesito.
Quédate a su lado en el camino, le gusta contar historias y chistes."-Dice ella recostándose de nuevo sobre la carreta.
Yo solo asiento con la cabeza y regreso mi mirada, estoy demasiado asustado como para hablar con alguien.
-"No paso nada ¿verdad?"-Me pregunta de repente Amellana desde abajo sin verme, (¡Maldición!, ¿noto el miedo que tenia encima?).
-"N-no, nada paso"-Le respondo rápidamente y sin dar explicaciones.
No creo convencerla, pero no presiona el tema y se relaja de nuevo.
No mucho después, escucho la orden de salida y empiezo a moverme con las demás carretas hacia el camino.
Es divertido "encender" a un caballo con un ligero látigo, como en las películas. Solo extraño la radio para entretenerme, se que el camino será largo…
/Fin de capitulo 6/
