Cuando me desperté me hallaba solo en la enfermería, mi ropa se encontraba doblada perfectamente en la banca a los pies de la cama, estaba algo amodorrado y no fue hasta unos segundos después que pude comprender que hacía yo en ese lugar. Naruto y yo… lo habíamos echo. Frunciendo el ceño me sonrojé, acababa de perder mi virginidad con un hombre que ni si quiera era mi pareja y aun así no me parecía mal. Al levantarme para vestirme escuché la puerta de la enfermería abrirse, debía ser la doctora, me apresuré en abrocharme los pantalones y dominar un poco mi pelo.
— ¿Ya te encuentras mejor Uchiha? –preguntó al sentarse en su silla negra.
Se trataba de una mujer madura, voluptuosa y rubia de ojos marrones, vestida con una bata blanca solo abrochada por un botón. Dr. Tsunade ponía en su identificación.
—Ya me marchaba —contesté.
—Muy bien, si vuelves a recaer no dudes en pasarte por aquí, te prepararé un par de bolsas —dijo desinteresadamente mientras miraba el periódico. —He ganado la lotería… —susurró incrédula.
—Felicitaciones
Salí de la habitación cerrando tras de mi, escuché a Tsunade maldecir y aunque en ese momento no entendía por qué, más tarde si lo haría. El edificio se encontraba medio vacío, solo quedaban algunos profesores corrigiendo tareas o preparando las clases del horario nocturno. Tenía un mal presentimiento, algo dentro de mí se retorcía en escalofríos, no pude evitar llevarme las manos a los bolsillos del pantalón, siempre lo hago cuando estoy inquieto. "¿A dónde habrá ido ese Dobe?" me preguntaba. Cuando estaba a punto de llegar a la residencia nocturna, con los primeros rayos de sol asomándose entre los frondosos árboles que rodean el valle donde se encuentra el internado, Neji hizo que me detuviese.
— ¡Sasuke! —Me llamó.
— ¿Qué ocurre Neji? —No tenía ni idea de donde había salido.
— ¿Puedo hablar contigo en privado? —preguntó serio. Sus ojos normalmente tranquilos mostraban una expresión preocupada. —Es sobre Hinata, creo que hay algo que deberías saber.
—De acuerdo, vayamos a mi habitación.
— ¡No! —exclamó tomándome del brazo y guiándome en dirección contraria a las habitaciones. —No es seguro. —explico.
¿Por qué no iba a ser seguro? ¿Tendría algo que ver con mi hermano o Naruto? No entendía nada pero a la vez mi instinto me decía que algo raro estaba pasando en el internado, todo estaba muy tranquilo y en silencio a pesar de la hora que era, tampoco llevaba mucho aquí pero algo raro se estaba cociendo. Caminamos por un sendero que comenzaba pasado el puente de los dormitorios nocturnos hacia el edificio de las clases, entre helechos, hojas y ramas de grandes árboles llegamos a un merendero abandonado cerca de un riachuelo casi seco; Neji se sentó en uno de los bancos de piedra alrededor de la mesa del mismo material y yo enfrente, durante el trayecto ambos nos habíamos mantenido callados y solo se oía nuestro paso apresurado y las respiraciones agitadas.
—No te andes con rodeos y ve al grano —pedí secamente.
—Este tema es algo delicado y me gustaría que lo entendieras y no lo malinterpretaras desde un principio, a sí que tendré que dar rodeos esenciales para poder llegar al grano de forma adecuada. —Dijo.
—Comienza pues, quiero irme a dormir. —comenté molesto.
La idea de que Naruto se hubiera marchado mientras dormía tras aquello me tenía intrigado y molesto por lo que quería hablar con él cuanto antes y dependiendo de su respuesta le rompería o no la cara.
—Hace algunos años, cuando nuestro clan reconocido y temido por igual por los seres sobrenaturales, ella y yo hicimos la promesa de pasara lo que pasara nunca nos ocultaríamos nada y no nos traicionaríamos. —"Que interesante…" pensé con ironía sonriendo falsamente. —Sé que parece estúpido pero créeme, Hinata está ocultándome algo muy importante y siento que está en peligro, además de eso por tu culpa.
— ¿Mi culpa? —fruncí el ceño.
—Al tema. Nuestro clan sufrió una terrible guerra civil a causa de las líneas herenciales y de poder, se dio el caso de que un miembro de la rama secundaria era de sangre más pura demoníaca que la propia heredera y próxima cabeza del clan, esto desencadenó una lucha entre todas las familias por imponer a sus hijos como herederos ya que al ser ella tan débil no podían dejar que el clan callera en desgracia y se rieran de sus miembros. Después de unos años de guerras y hambre, la heredera por sangre decidió firmar un pacto con un demonio puro que a cambio de su alma la dio poder para subyugar a sus familiares con la promesa de que un día regresaría para tomar lo que es suyo.
—Ajam, no entiendo que tiene que ver esto con Hinata y conmigo. —confesé aburrido.
—Hinata ha sido elegida para ser el pago del demonio pues ha sido la primera mujer en nacer desde aquella guerra. Y ese demonio Sasuke, no eres otro si no tú.
— ¿De qué estás hablando? ¿Me tomas el pelo? Esto no es gracioso, ya he tenido suficiente de tus estupideces —sentencié levantándome dispuesto a marchar.
—Sasuke espera —pidió agarrándome la muñeca.
—Suelta —me zafé bruscamente. —No sé quien te ha dicho que hagas esto, o mejor dicho creo que sí se quien y no es gracioso. Ahora desaparece de mi vista y no vuelvas a dirigirme la palabra.
¡¿Pero quién se había inventado esa pamplina?! No podían dejarme en paz, no, todo el tiempo detrás alguien a tocarme las narices, si no es esto es lo otro, si no la sangre, si no alguna idiota de hormonas revolucionadas, si no el usuratoncachi… Mi mente se quedó unos segundos en el limbo mientras recordaba sus besos y el tacto de sus labios sobre los míos, cálidos y suaves. Sacudí la cabeza bruscamente y me di con una rama que sobresalía demasiado. "Un momento, no recuerdo haber venido por aquí. ¡Mierda me he confundido de camino!" pensé molesto. ¿Y ahora como volvía a los dormitorios? No tenía ni idea de por donde había venido así que no sabía como volver ni siquiera al merendero donde había estado con Neji hace solo unos momentos. Bufé, ¿Qué más podía salir mal hoy? Los rayos de sol comenzaban a calentar demasiado y apenas podía moverme a gusto. ¿Qué se supone que debía hacer si me encontraba perdido? Me preguntaba si alguien se daría cuenta de mi ausencia y vendría a buscarme o si por el contrario se encontrase ya todo el mundo descansando ignorantes de mí.
Busqué un lugar confortable y fresco, bajo la copa de un gran árbol y el gran tronco me recosté y cerré los ojos tratando de pensar y trazar un plan para salir de aquel lugar o para que al menos pudieran encontrarme si venían en mi busca. Genial, simplemente genial, perdido en el bosque a la espera de un milagro.
[…]
Abrí los ojos y ya era noche cerrada, me había quedado dormido mientras pensaba en como escapar, intenté apoyarme en el árbol para moverme pero no había árbol en el que apoyarme, me encontraba en mi cama, pero no en la de los dormitorios, si no en la cama de mi habitación de la mansión Uchiha, todo esto me parecía muy raro, ¿acaso no estaba en el bosque? ¿Me habrían rescatado sin que me diera cuenta mientras dormía?
—Veo que ya has despertado, tsk. —dijo alguien.
— ¿Quién anda ahí? –pregunté con la voz ronca a causa de la sequedad de mi garganta.
—Hmm ¿No sabes quién soy? Parece que este no es tan inteligente como lo pintaron… —murmuró molesto. Su voz me resultaba terriblemente familiar. — Soy Uchiha Sasuke, el verdadero.
De las sombras apareció un hombre joven rondando la veintena, de tez pálida, ojos afilados negros, nariz recta y labios finos, con el pelo negro enmarcando su rostro ceniciento y un extraño kimono de pantalones morado oscuro sujetos con una soga morada y camisa blanca. Era mi vivo retrato con un par de años más. Mis ojos se abrieron a más no poder, mi corazón comenzó a bombear sangre a toda velocidad y me quedé en shock. ¿Qué clase de broma era esa?
—No, tú no puedes ser yo —bramé confuso desde la cama donde me encontraba recostado.
Él sonrió con sorna y se colocó el pelo levemente antes de comenzar a andar hacia donde me encontraba para después sentarse a mi lado con una pierna cruzada sobre la otra y observarme con los ojos penetrantes y fríos que poseía, me miró unos segundos analizándome y después de un cabeceo y un chasquido de lengua sonrió burlonamente. Yo me encontraba paralizado, no podía creerlo, él decía ser el verdadero Sasuke, se veía como yo, más maduro y frío tal vez, pero un reflejo de mi mismo que tenía voz y pensamiento me estaba hablando y dándome a entender que yo no era quien creía ser.
–Es cierto, en realidad yo no soy tú, tú eres un experimento fallido, algo creado de mi sangre para mi uso, no eres dueño de ti mismo, porque eres mío, no eres nadie, eres solo un contenedor, mi próximo cuerpo a decir verdad.
—No entiendo nada —me encontraba perplejo, no podía razonar ni pensar, ¡es que era de locos!
—No es necesario que entiendas nada, solo debes morir, estás usando un nombre y usurpando una vida que no te pertenece y que te ha sido otorgada con el fin de que yo disponga de ti. Todos tus recuerdos no son más que fantasías impuestas en tu cerebro.
— ¿Qué quieres decir? —quise saber asustado.
—Tú solo llevas conscient días, nada de lo que recuerdas es real, solo has vivido este tiempo porque Itachi es un mal nacido idiota que decidió jugar un poco contigo mientras yo no estaba —gruñó— Tu vida es mía, tú has sido creado para que yo pueda vivir, eres por así decirlo, un clon modificado genéticamente para ser más fuerte y mejor que este cuerpo que ocupo.
— ¿A sí que todo lo que me queda es morir? ¿Morir y desaparecer para tú ocupes mi cuerpo? —pregunté irónico. —Estás loco si crees que te voy a creer una palabra y voy a entregarme a ti a sí de fácil.
—Hm, veo que no eres tan idiota como pensaba, aun así, la verdad sigue siendo la verdad por mucho que te empeñes en negarlo. Y ahora, vas a dormir un rato eternamente.
No me había dado cuenta de que unas agujas perforaban mi piel y me drogaban hasta que los párpados dejaron de responderme y entré en la total oscuridad y silencio. ¿A sí se iba a acabar mi vida? ¿Sin haber vivido si quiera? ¿Sin poder haber conocido más a Naruto?
Naruto…
— ¡Sasuke-teme!
Autora: ¡Después de mil años vuelvo con esta historia! Creo que la mayoría de mis lectores antiguos ya se habrán olvidado de esto pero bueno, no la quiero dejar inconclusa. Me ha costado horrores encontrar como enlazar este mini cap con la siguiente parte de la historia, pido disculpas por este horrible capítulo enano pero es necesario para (leer arriba soy vaga).
En el siguiente capítulo el narrador será en 3era persona y vamos a ir destapando los misterios de este fanfic loco y sin sentido xD. Os espero pronto, grandes besos y abrazos para todos.
