Disclaimer: Los personajes de Naruto le pertenecen a Masashi Kishimoto, yo solo los utilizo para mi satisfacción personal xD


Casualidad

A primera hora de la mañana, como siempre tan monótona su vida y con pesadez. Ducha, vestirse y desayunar, gracias al cielo no le habían dejado tarea alguna y eso lo agradecía completamente, su mañana en realidad fue muy tranquila, sin prisa alguna. Llego temprano a la escuela, lo que era sumamente raro. Espero hasta que llegaran el resto de los alumnos al salón de clases entre ellos Temari.

-¡Waaa! ¡Tenten! Llegas temprano –Dijo la rubia con un dedo acusador -¿Acaso estas enferma?

-No, nada por el estilo, ah por cierto buenos días –Respondía sin ánimo alguno por la vida.

-Lo siento buenos días. Tenten por cierto ¿Qué tal te fue ayer? ¿Lograste terminar el compromiso? –Preguntaba intrigada su amiga al suponer que no lo había hecho –Después de lo que te hizo en la fiesta… -Guardo silencio al ver que su amiga iba argumentar algo.

-Ah… pues lo termine-Decía con estragos de molestia –Pero sabes una cosa Temari… Por más que me duela, y bueno ciertamente lo extraño. ¡Hasta aquí se acabo esto!

-¡Muy bien chicos buenos días! –Interrumpió la profesora –Hoy daremos tema nuevo…

-Psss….Psss…-Tenten hacia ruidos extraños para llamar la atención de Temari, hasta que por fin logró su cometido y lanzo un papelito.

Sé qué es lo mejor… a parte empieza lo pesado en la escuela, será mejor darme mi tiempo –Leyó en la notita sorprendida. –"Por fin se decidió" –Pensó contenta de la decisión de su amiga. Le dedicó una sonrisa y pusieron toda su atención en la escuela.

-"Ya casi salimos de vacaciones…" –Pensó ansiosa de descansar la castaña.

-Neji, Neji, Neji… -Susurraba en su oficina, moviendo el lapicero y recordando sus ojos tan profundos.

-Mei –Sonó la voz de Kankuro.

-¿Qué quieres? –Pregunto molesta por interrumpir sus agradables pensamientos.

-Salgamos…-sugirió.

-Tengo cosas que hacer… -Dijo clavando su mirada en los ojos negros de Kankuro. –Sal con Tenten… -Dijo aún molesta.

-No puedo…- Hizo una mueca de desagrado. –A noche terminamos…-

-Oh, al parecer al Sr. Hiro´s no le queda otra alternativa –Dijo sarcástica –En verdad, hoy no puedo, tengo cosas que hacer, pero ahí están las demás –Conoto su comentario con celos.

-Vamos Mei… Lo nuestro ya será formal… -Lo dijo con cierto recelo, y con cierto titubeo.

-¿Formal? –Echó a reír -Si lo nuestro solo fue una aventurilla ¿No lo crees? ¿Tú mismo me lo has dicho?

-Agh –Se empezaba a impacientar -¿Qué tienes? –"¿Por qué tú también me rechazas?"-

-Nada… -Volteo su cara al lado contrario de el –Estas perdiendo tu toque al parecer. –Soltó burlonamente.

-No lo creo –Se acerco rápidamente al escritorio y le soltó un beso apasionado, con caricias de la misma intensidad. Ella se lo correspondió, al igual que las caricias. – ¿Perdí mi toque? –Le pregunto cerca de sus labios.

-No… no lo has perdido Hiro.

-¿Entonces qué dices? ¿Salimos?

-Si ¿Por qué no?

TOC TOC. –Sonó la puerta.

-Pasé –Respondió Kankuro alejándose de Mei y guardando la compostura.

-… -El mencionado pasó, dejándose ver su figura masculina. –Mei… -La saludo con media sonrisa. –Kankuro ¿Qué tal? Solo para informarles que desde ayer está listo el inventario.

-¡Qué bien! –Dijo gustosa Mei, así iban a poder salir sin ningún problema el fin de semana.

-Eres rápido Hyuga, genial…- Se dirigió a la puerta y la abrió, le molestaba su presencia del Hyuga –Me retiro –Mei encárgate de proporcionarle la próxima tarea. – Y salió dando un azoton.

-Creo que se incomodo con tu presencia.

-Sí, supongo. ¿Sigue en pie la salida del viernes?

-Por supuesto

Y definitivamente llevarse bien con Mei le hacía las cosas mucho más fáciles. Las tareas eran menos pesadas, tenía más tiempo para todo, sin presiones, y bueno por alguna razón Dios se había acordado de él. Los planes iban de acuerdo a lo deseado.

Definitivamente era fin de curso, los proyectos que le habían dejado eran excesivos, eran tremendamente laboriosos y, bueno, no cabía mencionar que estaba agotada emocionalmente, faltaba poco para llegar a su casa, comería y después adelantaría todo lo que pudiese.

Y así lo hizo, realmente cuando tienes un sinfín de cosas por hacer el tiempo se pasa como una bala, el día no alcanza, y a noche es muy corta, al otro día de nuevo empezar con escuela, tarea, medio comer, y así sucesivamente.

Así estaba ella, sumergida en los proyectos escolares, sin mucho entusiasmo, realmente le faltaba salir, distraerse de todo aquello, que le generaba mala vibra, pero Temari estaba en lo mismo, y tenía que terminar todo el quehacer de la escuela.

Suspiro ya habían pasado dos semanas de haber terminado con Kankuro, ciertamente estaba más tranquila, pero también lo extrañaba. Dejo aparte su computadora y los diversos libros que tenía para uno de los proyectos.

-Ya casi termino…-Susurró "contenta" Se paró del asiento estiro placenteramente, hizo unos movimientos con el cuello, agarró su chamarra y decidió salir a dar una vuelta, y que mejor a su cafetería, al fin y al cabo, le quedaba una semana, ya había adelantado bastante, podía darse un descanso merecido. Y más porque era fin de semana.

La luz del sol lastimaba sus ojos, los tenía que entrecerrar, pues después de no salir de su madriguera el sol era molesto. Tomo el transporte que la llevaría a tan cómoda cafetería, su atención era buena y sus platillos exquisitos.

-Le tomo su orden –Sugirió la mesera a la pensativa castaña.

-Sí, una ensalada con naranjada –Sonrió amable dándole la carta.

-En un momento se lo traigo –Le recibió amablemente y se retiro.

Estaba "pensando" en ¿Qué? Ni ella sabía, en cuanto se le venía algo en la cabeza, se le ocurrían otras dos cosas por las cuales pensar y de esas cuatro, venían ocho, y así sucesivamente, hasta que su cerebro le dolía.

-Agh…- Realmente estaba fastidiada de tanto trabajo, de tantas cosas que pensaba. Necesitaba un descanso y ya, pero solo faltaba una semana, agradecía que fueran los trabajos que evaluarían en vez de los exámenes.

-Aquí esta su orden…- Se la puso en la mesa y se retiró la mesera.

Empezó a comer y relajarse de todo, por lo menos quería estar tranquila durante el tiempo que estuviera en la cafetería, llegando a casa sería otra cosa. Empezó a comer plácidamente. Sintió que le faltaba algo a su ensalada, alzó su mirada en busca de la mesera, pero en vez de eso se encontró con una mirada.

Aquel dueño de esa mirada le dirigió una media sonrisa, para después dirigirse a la mesera y pedir su orden.

Ella solo cerró los ojos… ¿Por qué cuando quería estar absolutamente sola tenía que aparecer él? Ya estaba a punto de aclarar su mente y dispuesta a disfrutar su domingo, cuando se lo encuentra a él.

-Señorita…-Alzó la mano resignada –Me trae un aderezo por favor.

-Seguro….-

Se lamentaba por haber ido ese día a la cafetería que tanto amaba. Algo le decía que no fuera, pero ella necia, tomando por alto sus instintos.

Seguía mirándola, a pesar de que no quería corresponderle la mirada, sentía la de él, hasta que harta de ese juego absurdo decidió confrontarlo.

Una vez más una media sonrisa estaba puesta en el hombre de mirada profunda, se levantó de su mesa y se dirigió hacia ella.

-Hola –Le dijo divertido, suponiendo sus pensamientos al ver su cara desde donde la estaba mirando -¿Cómo has estado?

-Bien… -Dijo cansada –Toma asiento –Dijo resignada.

-No estás tan bien.

-¿Cómo quieres que este bien? A parte fue muy grosero de tu parte no decir realmente quien había mandado ese arreglo de flores.

-Vaya… si tan solo me hubieras escuchado y no interrumpido.

-Ah… -Dio un gran sorbo a su limonada.

-De todos modos ya no tiene importancia, los rumores corren rápido en la empresa –Dijo con un tono arrogante. Lo cual ella le fastidio.

-Oh… genial… No me interesa Hyuga, gracias por la información. –Molesta dio otro sorbo a su limonada sabiendo a lo que se refería.

-Me alegra que sigas siendo tan espontanea –Dijo con gracia.

Le dedico una sonrisa. Supuso que no se podía zafar de aquella situación. Recargo su cabeza sobre su mano –Y a ti ¿Qué tal te ha tratado la vida en estas dos semanas?

-Pues me pudo haber ido peor, así que bien –Se dirigió a la masera indicándole que ahí era su nueva mesa. –Nunca pensé encontrarte aquí.

-Ni yo.

-Bueno tenemos algo en común.

-Supongo. ¿Qué te pareció la fiesta de Naruto? ¿Vedad que fue hermosa? –Lo dijo sin acordarse del pequeño incidente.

-…- Alzó la ceja –Si a eso te refieres con hermosa…no entiendo tu concepto.

-Oh, cierto… ¡Lo siento! En verdad, ando muy distraída, tengo trabajos de la escuela, aquí y allá miles, no tengo tiempo para mi… -Hablaba rápidamente –Y sabes ¿Qué es lo peor? Qué estoy pensando mucho, y bueno ya me fastidie y me aburrí.

-…- Solo él la escuchaba comiendo tranquilamente. Realmente a pesar del paso de los años no perdía su esencia, ella cuando estaba eufórica por cualquier situación no dejaba de hablar, hasta que lo sacará todo.

-¿Entiendes ahora porque lo terminé?

-Supongo. Si no estabas segura, era lo más lógico.

-Sí… Es raro –Reflexionó –Hablar contigo así como si nada, debes de sentirte extraño. Aunque…-Sonrió para sí –Yo no me siento extraña. Creo que me dio gusto haberte encontrado aquí. –Le sonrió sinceramente.

- Hmp… -Sonrió complacido de que igual que él, ella se sentía bien con su compañía.

-Oye y ¿Cómo te ha ido todo este tiempo? Creo que no hemos tenido la oportunidad de hablar sobre ti.

La miro con cara de sarcasmo –Será que tu no parabas de hablar…

-Oh, lo siento. Bueno pero cuéntame de ti.

Mucho interés se dejaba ver por los ojos de la castaña, aunque ella no entendía muy bien porque, tal vez era el aprecio que le tenía, después de todo, no sabía mucho de él, a pesar de las tantas veces que se habían encontrado.

-Pues me he encargado de unas cosas de la empresa Hyuga, sobre la escuela pues gracias a eso estoy aquí con la empresa Hiro´s. No hay mucho que contar.

-Oh… ¿Y has tenido novia? Ó nunca me superaste –Le dijo giñando el ojo, en son de broma.

-E …he tenido dos novias –Dijo trabándose un poco por la pregunta hecha. –Nada trascendental…

-Wow Hyuga, aún sigues teniendo facha de galán.

Sonrió inflado de orgullo –Si, bueno supongo que tú me habías superado, puesto que hasta te ibas a casar ¿ó será que me viste y te arrepentiste?

Oh ¡Golpe bajo! Esto era una guerra y Hyuga la había declarado.

-"Maldito… ¿Cómo se atreve?" –No, por supuesto que no. Tú también te quedaste intrigado cuando me viste por primera vez, no lo niegues.

Guerra declarada.

-Sí, te veías bastante bien, no lo niego. Te perdiste en mi aroma como solías hacerlo antes –Sonrió orgulloso de su victoria.

Abrió la boca sorprendida de esa verdad. Hyuga 1, Tenten 0

-Si no te conociera tan bien… Apostaría que te encantó verme.

- Algo. –Dijo indiferente.

Azotó sus manos sobre la mesa, la había hartado, ¿Cómo se atrevía a ganarle? No lo iba a pasar por alto. -¿Y qué me dices del arreglo floral? ¿Tanto te provoco qué no tuviste las agallas de decirme que era de Kankuro? –Sonrió arrogante, como pocas veces lo hacía.

Sorprendido frunció el ceño.

-Te aseguro, que disfrutaste más al pensar que era yo quien te lo había comprado.

¡Santo por Dios! La dejo sin armas –Literal – Sabía que era cierto y eso la dejaba sin defensas, arrugo la nariz. –Pues, pues… no era tan bonito –Se trato de defender.

-¿En serio? –La encaro con una ceja alzada y una sonrisa –Juraría ver tú cara encantada, pero si, lo confirmo, era por mí tu cara, no por el arreglo.

-¿Cuándo te dije que era por ti? –Le preguntó sorprendida aún arrugada la nariz.

-No me lo necesitabas decir…

-¡Ya basta! –Alzó la voz en forma eufórica, a este paso Hyuga la iba a destrozar por completo.

-Oh pensaba que era un juego –Le giño el ojo, como ella le había hecho antes.

-Pues si ¡Si lo es! –Se recargo molesta en su mano evitando cruzar miradas con el complacido Hyuga. –Oh bien, aclaradas todas estas situaciones, espero que… -suspiro – Vas por buen camino. –Hecho a reir sin parar, realmente hacia mucho que no "discutía" así con alguien. –Supongo que a pesar de los años nos seguimos hablando bien.

-Yo también lo supongo. ¿Gustas algún postre?

-¡Sí! Veamos… ¡Pay de limón!

Neji llamó a la mesera y pidió ambos postres. Terminando así su delicioso encuentro una vez más.

-Me tengo que retirar, aún tengo cosas que hacer y ya es un poco tarde. –Habían dado las seis en punto.

-Claro…

-Gracias Neji, me hiciste el día. –De su pantalón saco billetes pero Neji le puso la mano.

-Yo pago todo, me vine a entrometer a tu mesa.

-¿Seguro?

-Si… ¿Tienes como irte?

-En el transporte.

-Te iré a dejar.

-Pero… -Suspiro resignada –Esta bien…

Pagaron la cuenta y subieron al auto, esta vez no era como la última vez, incómodos, fríos y molestos, esta vez era un ambiente agradable, se habían arreglado las cosas felizmente. Realmente esta vez Tenten agradeció no hacerle casos a sus locos impulsos, los cuales le decían no ir.

Llegaron.

-Gracias Neji, me alegra haberte encontrado. –Le sonrió y abrió la puerta, bajo un pie.

-Tenten –Le habló- ¿Estarás desocupada el próximo fin?

-Ah… claro…

-Ok. Pasaré por ti en domingo ¿De acuerdo?

-Si… a las 9:00 pm estaría bien.

-Bien. Nos vemos -Ella salió del auto y el arranco. Timbró su celular de el –Ah… -No podía ser tanta paz interrumpida –Diga… -Contestó -¡Neji-kun! -¿saldremos mañana a comer juntos?

-Mei… claro…

Y de nuevo enredado con una mujer empalagosa. Aún no sabía cómo jodidamente le era tan fácil enredarse con ese tipo de mujeres.


¡Queridos lectores, aquí dejándoles la continuación de este fic! ¡Muchas gracias por leer, y espero hayan disfrutado este capítulo!

:D

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