Espero no haber tardado tanto pero como había dicho tenía que actualizar otra historia que ya lleva bastante tiempo, pero en fin… aquí está el nuevo capítulo. Nos leemos abajo.
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La seguridad no fue tan fácil de evadir como creyó, pero pasaron, solamente que Rudiger se había quedado afuera para evitar llamar la atención, así que ahora estaban dentro del castillo. Al principio estaba confundido de hacia dónde lo guiaba la princesa, por un momento incluso pensó que ella se había dado cuenta de lo que él planeaba y lo hubiera seguido sospechando si no fuera porque al final la ojiverde le explico acerca del mapa de los túneles.
Ahora sólo estaba esperando afuera donde Rapunzel había entrado, hubiera continuado de esa manera de no ser porque escucho pasos que parecían dirigirse al lugar donde se encontraba, así que entro a la misma habitación donde se encontraba, para comenzar a apresurarla a conseguir el mapa. Al entrar la encontró viendo una de las pinturas del rey ahí pudo notar algo de duda y temor, sólo lo confirmo más cuando comenzó a decir que estos serían actos de traición.
Esto claramente le molesto a él alquimista, pero sabía que debía intentar controlarse.
-Esta tal vez es la única esperanza de mi padre- contesto preocupado, creyendo que esto sería suficiente para que ella siguiera, pero la expresión que ella tenía con lo que dijo lo decepciono e hizo que inmediatamente cambiara la oración- Esta… tal vez es la única esperanza de Corona… Rapunzel, Corona necesita nuestra ayuda…
Vio como suspiro levemente resignada, pero lo que dijo después sólo confirmaría lo que él había estado pensando desde el día que su padre quedo atrapado en esa roca ámbar.
-Por Corona- habló la princesa.
Con eso ambos se dirigieron a la puerta, por unos momentos Varian pensó en lo que había dicho ella, esto sólo le hacía creer que tal vez no estaba equivocado respecto a ella, y cada vez más se daba cuenta de que él probablemente nunca fue su amigo o alguien que le importara, y que tal vez la única razón por la que ella lo trataba bien era debido a sus conocimientos, no porque realmente fuera de su agrado, también sentía que ella no parecía tener interés en salvar a su padre, sólo en disculparse y para el ojiazul eso nunca sería suficiente para mejorar la situación.
Sus pensamientos seguramente hubieran seguido así, pero fueron interrumpidos por la aparición de su ex héroe, seguramente hubiera sido descubierto por él, estaba consciente de que Eugene no era una persona que se dejara engañar, ya que después de todo el sabría cómo detectar a una persona con malas intenciones. Pero al final Rapunzel logro hacer que se fuera, lo cual ambos aprovecharon para alejarse del antiguo ladrón y empezar a salir del castillo.
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-La entrada debería estar cerca de aquí- indico la ojiverde
-Bueno hay que apresurarnos entonces- habló el alquimista con el pequeño mapache sobre sus hombros.
-Pareces tener demasiada prisa con esto- comentó la princesa mientras movía una caja y revisaba el suelo.
-Sólo quiero que toda esta locura termine- contestó fatigado, refiriéndose no sólo a las rocas.
-Terminara, ya lo veras- hablo la rubia.
Con eso ambos se mantuvieron en silencio y continuaron inspeccionando el lugar, así pasaron los minutos hasta que pronto el alquimista encontró una anomalía en el suelo,
-Encontré la entrada, aquí abajo- anunció.
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Trampas había demasiadas de ellas, estaba comenzando a ser muy descuidado con ellas y pretender que no le molestaban también le era difícil, aunque no tanto como pretender que seguía siendo el mismo chico que había conocido la princesa.
Se sentía extraño cada vez que lo hacía, una parte de él quería creer que en verdad estaba actuando muy bien, casi natural, y la otra pensaba que probablemente intentaba ser la misma persona de antes e intentaba olvidar todos los sucesos que lo habían llevado hasta ese punto, pero cuando esa idea llegaba a su mente se molestaba consigo mismo por querer tomar otro tipo de acciones para salvar a su padre cuando sabía que no tenía otra opción más que seguir con su plan.
Salió pronto de sus pensamientos y siguió caminando fijándose en no pisar alguna trampa, le advirtió a la princesa de una de ellas y siguieron caminando.
El camaleón de Rapunzel casi activa una de ellas y una vez que evito activarla, se sintió aliviado y hubiera seguido así de no ser porque su mapache activo la trampa, intento ocultar el susto y la preocupación después de que la princesa salvo a Rudiger. Por un momento se sorprendió de que ella hubiera hecho eso por su pequeño amigo pero inmediatamente cambió su expresión y dejo el tema cuando ella le hablo.
-Nos estamos acercando a la superficie y no queremos alerta a los guardias- advirtió mientras el mamífero se bajaba de sus brazos.
-Oh estoy muy seguro de que ellos y los demás tienen las manos ocupadas- se burló, soltando una pequeña risilla, mientras su mente imaginaba como debía estar la situación con el personal del castillo.
-¿uh? ¿A qué te refieres?
-Ah, n-nada- contesto mientras se daba la vuelta intentando ocultar su ligera sonrisa e intentando recuperar la compostura- es… solo que, ah… ellos tienen las manos ocupadas todos los días, Corona ¿verdad? El reino más ocupado del mundo- comento nervioso recargándose en una de las paredes, activando una nueva trampa que comenzó a fracturar el piso, hubiera sido una caída algo larga si no fuera porque su bastón se atoro y de esta forma detuvo su caída.
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Otro escape más de una trampa, esto claramente lo estaba cansando pero sabía que no tenía más que esperar el momento para irse, sólo debía seguir su plan y todo estaría en orden o al menos es lo que el alquimista se repetía mentalmente mientras caminaba.
-¿Es la única esperanza de Corona?- preguntó la princesa refiriéndose a la flor.
-Debería serlo… pero no estoy realmente preocupado por Corona- susurro la última parte, sólo que no en el tono suficientemente bajo ya que la ojiverde logro escucharlo.
-¿No te importa Corona?- con esa pregunta el ojiazul se dio cuenta de su error al haber mencionado eso y se maldijo mentalmente mientras evitaba la mirada de la princesa.
-Oh, me refiero a que…claro que me preocupa Corona, amo a Corona, sólo me refiero a que justo ahora estoy más preocupado en como esto va ayudar a mi papá… Corona también- finalizo alejándose lentamente para seguir caminado, intentando controlarse después de haber visto la reacción de la princesa por haber mostrado más preocupación por su padre que por el reino, por un segundo espero que comprendiera la situación, pero por la mirada que le dio se dio cuenta que ella jamás comprendería como se sentía, así que saco una parte de esas ideas de que la princesa podría comprenderlo.
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Con toda la tecnología del lugar, había sido difícil contener una parte de su emoción por ver la estructura del lugar, claro que después de haber visto al autómata no pudo evitar distraerse con este pensando que podría darle energía o como seria todo su mecanismo, su curiosidad y fascinación que tenía en ese momento casi parecía a la que él tenía hace unos meses cuando conoció a la princesa.
Y después de haber dejado sin funcionamiento al autómata, estaban por subir las escaleras, pero Varian se detuvo cuando algo llamo su atención del autómata que ahora se encontraba bajo algunos escombros.
-Hmm… Interesante…- comentó mientras tomaba lo que parecía ser un cilindro que estaba en la parte de atrás del autómata.
-¿Varian?- llamó la rubia desde las escaleras.
-Continua, necesito un momento para buscar a Rudiger- contesto mientras intentaba meter el cilindro en su bolso. Luego miro el lugar y empezó a buscar con la mirada al pequeño mamífero gris- Rudiger… Rudiger…- lo llamó intentando no gritar tan fuerte, hasta que por fin vio como salía de las sombras y se acercaba con emoción a su amigo- Aquí estas…- hablo mientras acariciaba su cabeza- Ya casi es el momento, tienes que irte, ten cuidado y recuerda no activar las trampas, te veré en la salida de Corona, esto sólo tomara unos minutos… ahora corre- indico mientras se preparaba para subir y veía como poco a poco el mapache se iba alejando.
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Por fin estaba frente a ella, frente a la flor, lo que podría liberar a su padre, quedo por un par de segundos sorprendido por la apariencia de esta ya que por lo que se veía esta no era como la gente la había descrito, pero en ese momento le restó importancia y se acercó decidido a tomar la flor que observaba Rapunzel, tomándola así frente a sus ojos y comenzando a meterla en su bolso.
Se dio la vuelta esperando que la princesa no lo detuviera y empezó a caminar con su mirada cansada intentando no mirarla, pero pronto sintió como ella jalaba de su bolso, de esa manera deteniéndolo.
Comenzando así una queja de parte de ella por tomar la flor completa, Varian respondió y al hacerlo forcejeo su bolso para que la ojiverde lo soltara, con esto cayo el frasco que anteriormente contenía el suero de la verdad, la princesa lo levanto y se dio cuenta a quien pertenecía la pequeña botella, el ojiazul se la arrebato y la volvió a guardar mientras la princesa le reclamaba por haber usado su contenido.
El alquimista cansado de fingir, empezó a hablarle mientras una ligera sonrisa aparecía en su rostro.
-Sólo quedaba un trago, pero fue suficiente para mí para replicarlo y modificarlo… tenía que estar seguro de que la flor estuviera aquí.
-¿Asi que hiciste un suero de la verdad y se lo diste a todos?- preguntó con un tono casi molesto.
-Ha, Te sorprenderías por lo que la gente te dice por una galleta- comento mientras empezaba a sonreír.
-¿Pete? ¿Stan? ¿Cómo pudiste?- exclamo, aun sin poder creerlo.
-Oh, ¿De verdad esperabas que me preocupara por el bienestar de Corona?- le reclamo en un tono molesto, pensando que de verdad ella había sido demasiado ingenua si creía que no olvidaría como lo habían tratado después de la tormenta.
-Pero dijiste que tu- pensaba continuar pero inmediatamente fue interrumpida.
-¡Rapunzel!-exclamo molesto- ¡Yo te use! ¡Vine a este reino por ayuda y todos me dieron la espalda! Tiene que ser de esta manera.
-Me opuse a una orden directa de mi padre, ¡el rey! Porque confié en ti. Ambos rompimos la ley.
Con esto por un momento el adolescente bajo su mirada y casi se sintió apenado por lo que hacía, esto tal vez lo dejo pensando si lo que hacía era lo correcto.
-Dame la flor, Varian; podemos encontrar una manera de arreglar todo esto las rocas, tu padre, todo, te lo prometo… lo prometo… sólo esta no es la manera, por favor- le suplico.
Su mirada se fue hacia su bolso por un momento creyendo que la princesa podría ayudarlo.
Dudando por primera vez de su plan que había hecho con tanta cautela desde hace días, se cuestionó si lo que estaba haciendo era la manera correcta de resolver lo de las rocas, o si su padre hubiera aprobado sus métodos para liberarlo, se preguntó si tal vez había alguna otra manera que él no vio o analizo. Por unos segundos estaba creyendo que tal vez había ido demasiado lejos, que había caído muy bajo y que tal vez la princesa y los demás aun podía ayudarlo a salvar a su padre.
Pero pronto pudo recordar todo lo que había ocurrido y las palabras de la princesa pronto se hicieron presentes en su mente.
"Solo dame hasta que mi padre regrese y luego todo va a estar bien, lo prometo"
"No puedo ayudarte, no ahora…"
Al mismo tiempo logro escuchar sus suplicas hacia ella.
"Mi padre no tiene mucho tiempo, tu eres la única que puede ayudarlo"
"Prometiste que me ayudarías, lo prometiste"
"¡Lo prometiste!"
Con eso basto para que tomara su decisión.
Sabía muy bien que esto no era la manera correcta pero era la única que tenía y sabía que ahora su padre ya no estaba con él y que probablemente nunca tendría la respuesta sobre si lo que hacía estaba bien, hasta que lo liberara.
Y Rapunzel había perdido la oportunidad de arreglar las cosas cuando lo abandono a su suerte después de la tormenta, porque ella nunca había vuelto para ayudarlo o consolar su llanto que había tenido las primeras noches cuando su padre quedo encerrado en las rocas, sabía que si él no le hubiera enviado ese mensaje ella probablemente nunca habría vuelto a la Vieja Corona y probablemente seguiría en el castillo sin ninguna preocupación, creyendo que tal vez todo se había arreglado por sí solo. No sólo había lo había ignorado a él sino también a su pueblo, los habitantes de la Vieja Corona, incluso el rey lo había hecho, incluso sus guardias lo persiguieron por intentar encontrar la verdad de las rocas, lo habían tratado como un criminal por ello.
Así que cuando comenzó a escuchar como intentaban abrir la puerta, su expresión cambio por completo dejando la culpa atrás.
-Lo siento princesa- hablo en un tono frio- pero sé de primera mano cómo mantienes muy bien tus promesas- finalizo con desprecio, mientras la puerta se abría dejando entrar a Cassandra y a Eugene junto con los guardias.
-¡Ahí está, atrápenlo!- ordeno el pelicafe.
El alquimista le dio una última mirada a la princesa e inmediatamente coloco su mano en su bolso, buscando las pequeñas bombas de humo que pronto logro sacar. Y las lanzo, no sin antes ver la mirada de confusión de la dama de compañía de la princesa, mientras él la miraba con desprecio.
Pronto el humo magenta inundo el lugar dándole tiempo para comenzar a correr, pasando cerca de la pelinegra que se encontraba en el suelo.
-Adiós, Cassie…- le susurró mientras pasaba junto a ella y continuaba corriendo mientras poco a poco el humo se desvanecía, mostrando como él había escapado.
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Espero que les haya gustado, realmente me llevo un tiempo escribir este capitulo, pero por fin aquí esta. Lamento tardar en actualizar, pero por una semana no pude escribir porque Word se bloqueó y no me dejaba hacer algún cambio al capitulo, pero bueno…
Intentare no tardar en el próximo capitulo.
Saraha Sting cambio y fuera!
