Volvi!!!!!!!!!! Siento haberme retrasado tanto!!! (en serio)
Weno, xa q veáis q soy wena subiré varios capis de golpe n.n, ya tengo algunos escritos... así que intentaré resarcirme.
Mxas gracias por los reviews, seguid diciéndome que tal os parece la historia!!
Gracias por leer, y disfrutad.
Regreso a Hogwarts
Ron y Hermione hablaban tranquilamente sentados en un compartimento del expreso de Hogwarts. Habían pasado algunos días en la Madriguera juntos, por lo que habían hablado mucho y más profundamente que por carta. Ambos estaban más que furiosos con su director y se sentían traicionados, además, Harry les había ido escribiendo contándoles con detalle todas las cosas que iba averiguando. También se había disculpado varias veces por no poderse ver aquel verano; pero eso a ellos no les había importado tanto, pues sabían lo ocupado que estaría con su madrina, estableciendo una relación, y no querían interponerse, además, creían que ya era hora de que Harry sintiese lo que era tener una familia propia.
Hablaron sobre cómo estaría Harry, pues en sus cartas les había dicho que se había deshecho de sus gafas, que siempre acababan rotas en sus enfrentamientos con Voldemort, y que había crecido bastante. Ron no creía que tanto como para alcanzarle, y Hermione le dio la razón, al fin y al cabo, el pelirrojo se había puesto altísimo. En esas estaban cuando la puerta se abrió dejando ver a tres Slytherin: Draco Malfoy, Blaise Zabini y Theodore Nott. Los chicos se quedaron boquiabiertos al ver al primero; Malfoy siempre había sido guapo, nadie lo podía negar, pero ahora estaba absolutamente impresionante. Su pelo rubio platino era más largo y estaba libre de gomina, cayendo lacio hasta sus hombros; sus ojos plateados brillaban intensamente. Estaba más alto y sus músculos se habían definido, aunque seguía siendo delgado y esbelto. Cuando aquella aparición les habló, los dos chicos se recriminaron por quedársele mirando y le prestaron atención.
Weasley, Granger – saludó el rubio sin animosidad.
Hola Malfoy – contestó Hermione.
Qué tal las vacaciones?
Estupendas – contestó Ron en un tono cordial – y las tuyas?
Muy buenas. Habéis visto a Harry?
No, creo que venía apareciéndose con su madrina – dijo Hermione.
Apareciéndose a Hogwarts? – preguntó Nott incrédulo.
Supongo que lo harán en Hogsmeade. – le dijo Zabini
Si, eso creo. – estuvo Ron de acuerdo – es que a Diana no le hacía mucha gracia que viniese en el tren; decía que sería peligroso.
Bueno, si le contó lo de segundo año no me extraña – rió la leona.
Sí – rió el pelirrojo a su vez.
Qué pasó? – inquirió Zabini curioso.
Pasad y os lo contamos.
Y los tres Slytherin se juntaron a los dos Gryffindors pasando un agradable trayecto hasta el colegio. Aunque no estuviese Harry, les había hablado tanto de unos y otros a los demás, que se cogieron confianza rápidamente, y mientras Hermione descubrió encantada que Nott se había leído la Historia de Hogwarts (nda: encuentra a alguien por fin!!) y hablaban sobre el libro, los tres otros hablaban sobre quidditch.
Llegaron al colegio y cada uno se sentó en su mesa, rodeados por sus amigos, y vieron pasar a los de primero, nerviosísimos, precedidos por McGonnagall. Y aún preguntándose por Harry, vieron como les seleccionaban a todos. Cuando acabaron y la subdirectora retiró el sombrero, Dumbledore fue a hablar, pero se abrieron las puertas de golpe y todos se giraron a ver quién era.
Sentimos el retraso.
La que había hablado era una bella mujer rubia, que venía acompañada del profesor Lupin, para alegría de casi todos, y de un joven. El comedor entero se quedó mirándole con la boca abierta. Aquel DIOS de ojos verde era el niño que vivió? Aquel chico alto, de complexión delgada y fuertes músculos y un culo perfecto, era el niño de oro? Aquel ángel de piel atezada, sedosos cabellos negro azabache y brillantes ojos verde esmeralda era Harry Potter? Y sí, debía serlo, porque le vieron dirigirse muy seguro a su mesa, mientras el profesor y la bella dama se dirigían a la mesa de los profesores.
Estalló una algarabía tremenda mientras Harry abrazaba contento a sus dos mejores amigos y saludaba encantado al resto de sus amigos. Hermione, que dirigió su mirada a la mesa principal para ver mejor a Diana, se fijó en que era tan bella como Harry la había descrito; y también de otra cosa, que solo vio ella por su perspicacia. Vio como Snape, al ver a Remus, no ponía su típica cara de odio, si no que parecía mirarle con… ¿ternura?
Un poco de atención por favor – dijo el director calmando el murmullo creciente de la sala – ahora que estamos todos, quiero que den la bienvenida al profesor Lupin, que ha accedido a dar de nuevo la clase de DCAO, - los aplausos resonaron en el comedor – y a la señorita Diana Miyami, que viene a ayudarnos con las complicadas tareas de administración.
Todo el mundo escuchaba atentamente al director, excepto cierto rubio de la mesa de Slytherin, que miraba fijamente a los leones, clavando sus impresionantes ojos plateados en su reciente amigo de orbes esmeralda. Nadie lo notó, pero se lo estaba comiendo con los ojos, y a la vez, tenía una mirada de incredulidad y asombro tremendas. Lo único que pasó por su mente fue: "No puede ser"
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Diana hacía caso omiso del enternecedor discurso del viejo sobre la importancia del amor y la unidad en tiempos de guerra, y localizó a su sobrino entre sus amigos de la mesa de Slytherin. Mirándole atentamente, se fijó que estaba más bien ausente y no hacía ni caso a su director. Siguiendo su mirada, vio a su ahijado, que hacía como que escuchaba. Meneó la cabeza, pobre Harry, todo siempre le acababa pasando a él, aunque en este caso fuese algo bueno.
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Cuando Dumbly terminó su discurso, Harry rodó los ojos y volvió a la charla con sus amigos, sin notar como una penetrante mirada de color plata le examinaba con detalle. Sonriendo, se volvió hacia Ron, y le vio observando con atención la mesa de las serpientes.
A quién miras, amigo? – preguntó divertido.
Eh?! A nadie!! – dijo el pelirrojo enrojeciendo.
Nee, venga Ron, dínoslo – insistió Hermione.
Eso, hazle caso a Mione.
Bueno… a Zabinni.
El amigo de Malfoy?
Sí, no te parece guapo?
No es mi tipo – dijo Harry, mientras observaba al chico castaño de profundos ojos caoba – Te gusta?
Sí… - Ron salió de su ensoñación y dijo apenado – no os importa, no?
Para nada!! – dijo Hermione – Es más, te pega
Sí, es guapo además, aunque a mí me van más los rubios – sus dos amigos se quedaron mirándole con la boca abierta. Harry solía ser muy inocente y nunca le había gustado nadie excepto aquella china idiota; y ahora soltaba aquello con todo el desparpajo.
Te van más lOs rubios? – dijo Hermione atónita.
No lo sabíais? – dijo Harry – Soy bisexual.
Pues la primera noticia, amigo.
Ya bueno, me di cuenta este verano.
Ah! Oye, por cierto, qué hace Diana aquí? – preguntó Hermione.
Eso, y oye, no exagerabas para nada, es muy guapa.
Cuando quieras te la presento – bromeó el moreno.
Na, a mi me van los tíos – dijo Ron.
Al caso, está aquí para vigilar a Dumbly, así que habló con el consejo escolar y se decidieron a recuperar un puesto que el director había conseguido quitar. Es como un vigilante que mira por que los asuntos vayan bien y el director lleve bien el colegio.
Estupendo.
Sí, además, seguirá dándome clases. Y ha dicho que cuando queráis venir a alguna…
Oh, yo me apunto.
Buff, yo depende, a protocolo no voy ni de coña.
Pues tal vez te haría falta
Mione!!
Qué, es verdad, a que sí, Harry?
Eh, a mí no me metáis.
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Los alumnos salían del comedor con un tremendo bullicio, y Draco observó como Blaise y Pansy se llevaban a los de primero en dirección a las mazmorras, y se alegró de ser premio anual, por lo menos así no tenía que ocuparse de los mocosos. Iba hacia su sala común con Theo, cuando oyó que alguien le llamaba por detrás.
Draco – se dio la vuelta y vio a Diana.
Hola, tía, cómo estás?
Muy bien, y tú?
Voy bien.
Podría hablar un momento contigo, en privado?
Por supuesto – el rubio se despidió de Theo con un gesto de cabeza y él se fue tranquilamente a la sala común – Qué pasa?
Bueno, sabes que soy una Malfoy, - comenzó la rubia – y hay varios… secretos de familia que sé.
Mm, entiendo.
Lo que quería decirte es que, sé que tienes a Severus, pero para cualquier cosa que necesites, puedes venir a pedirme consejo, de acuerdo? – dijo sonriendo.
Sí, vale – contestó Draco, mirándola sospechoso, casi seguro de que sabía algo.
Estupendo, pues ya nos veremos.
Sí, ya nos veremos
"Seguro, seguro que sabe algo. Esa sonrisa no me da buena espina" "Y si lo sabe qué? Tampoco pasaría nada" dijo una vocecita en su cabeza "Tal vez, pero sería… incómodo" "Tonterías, si lo sabe nos ayuda a conquistar a Harry, y dentro de nada esa delicia morena está entre nuestros brazos" "Mm, ese pensamiento no es nada desagradable" "Lo sé". Terminada esa conversación con su parte veela, Draco se dio cuenta de que estaba frente a la estatua de la serpiente que cerraba la puerta de su sala común. "Verde y plata" susurró, y pasó hacia la sala.
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Oye, Harry, te has dado cuenta de que Snape no ha sido… desagradable con el profesor Lupin? – preguntó Hermione.
Con Remus? Bueno, supongo que como ahora se va a pasar de bando, no hay necesidad de estar enemistados.
Si, supongo que es eso. (nda: pos va a ser que no!!!)
Y como va a hacerlo? – preguntó Ron.
Estamos planeando algo con Diana, ya está casi listo, pero no os puedo decir nada.
Porqué?
Ron, Harry tiene razón, si alguien se entera sería desastroso. Es mucho mejor que nadie lo sepa.
Bueno…
Es verdad que Dumbly te va a dar clases?
Sí, no sé exactamente de qué, pero supongo que es para mantenerme atado a él. Pff, viejo loco. En fin, todavía no me puedo oponer a él abiertamente, así que…
Tienes razón. Por cierto, leí el artículo sobre la inocencia de Sirius – dijo Ron – Tu idea de comprar el periódico fue estupenda!! MI padre dijo que el ministerio jamás había estado tan mal visto.
Sí, fue un artículo muy emotivo. Hubo gente que lloró, y ahora Sirius es el héroe de todas las madres y las mujeres del país.
Sí, lo merecía. – dijo Harry tristemente.
Y los artículos contra el ministro – exclamó Hermione cambiando de tema muy rápido – fantástico. Skeeter escribe muy bien cuando quiere.
Y cuando es un tema interesante; cuando le dije que se podía desquitar contra el ministerio, parecía que eran Navidades adelantadas!! – rió Harry.
Navidades!! – exclamó Ron de pronto – Qué vamos ha hacer este año?
Iba a proponeros venir a pasarlas a Potter Manor, está más protegido que Grimmauld Place y nos lo pasaremos bien.
Genial!! Me apetece horrores!!!!
Sí, a mí también.
Pues espera a ver la biblioteca…
A la joven le brillaron los ojos
