Capítulo: 7

Descubrimientos y Verdades.

Pov Kagome.

Mi cabeza dolía, toda la información que había recibido de Shippo, fue casi irreal. Kami, ¿qué iba hacer? Después de tantos años… Ellos…El… Seguían vivos, aún existían.

Camine sin rumbo fijo. Me sentía pesada. Y de pronto me detuve, mi cuerpo tenía un cosquilleo extraño, de pronto sentí escalofríos…

Un aura demoniaca, estaba cerca, y era fuerte. Mire a todos lados, tratando de encontrar la dirección correcta, pero nada. No sabía a donde ir.

Estaba en todos lados, el aura era espesa.

Sentía pánico.

Mis ojos ya se encontraban húmedos.

¿Por qué ahora? Justo cuando ya no tenía esperanza de volverlo a ver.

Recordé parte de la conversación con Shippo.

_FLASH-BLACK_

El aire en le oficina se encontraba tenso, estaba nerviosa, y tenía miedo. Porque sabía que de algún modo, esta conversación iba a cambiar todo, tanto mi vida como la de mis hijos. Y sinceramente tenía miedo de eso. Si Shippo estaba en esta época entonces ellos también era la única explicación.

Por donde debería empezar. Quizás en el momento en el que te fuiste o cuando la guerra empezó. no eran preguntas, solo hablaba con rencor. Mire mis manos, que estaban entrelazadas encima de mi regazo. No podía verlo, yo tenía la culpa de todo.

El… ¿Está vivo? —.pregunte temerosa, levantando mi cabeza. Tenía que verlo.

Todos, Kagome. Todos están vivos. —contesto serio.

Suspire profundamente y temerosa de la respuesta pregunte —: ¿Que sucedió?

Shippo suspiro pesadamente, entrelazo sus manos y las coloca bajo su mentón, mientras se apoyaba en sus codos.

Unos cinco años después que te fuiste, empezó la guerra. Los humanos se cansaron de los demonios. Unieron fuerzas, todos los seres humanos en la tierra se unieron para extinguir a la raza demoniaca…—se recostó contra el asiento—. Empezaron por las razas más…endeble. Híbridos en su mayoría—solté aire por mi nariz, de forma ruidosa.

Jinenji, Ai, Asagi…Niños.

Al parecer entendió mi preocupación—: Ellos no corrieron peligro. Inuyasha los encontró antes que los humanos. —suspire aliviada. — Los señores unieron fuerzas, e incluso los Gatos leopardos ayudaron. Las tierras del Este y Sur, fueron purificadas, El Norte fue luego, al final atacaron el Oeste. Irasue nos ayudó mucho, gracias a su poder, pudo ocultar nuestra energía demoniaca.

¿Cuánto tiempo duro la guerra?

Tres años. Kagome, fue horrible. No solo mataban a los demonios. También mataban a cualquier humano que se osara a defendernos. ¿La aldea de la Abuela Kaede? Acabaron con ella. Miroku y Sango, tuvieron que ir a vivir a la antigua aldea de los Exterminadores, por un tiempo. No perdonaban a ningún demonio, ni siquiera a un simple cachorro. —cada una de sus palabras fueron soltadas con rabia y frustración.

Lo…lo siento—.No tenía más que decir. Todo lo que paso fue mi culpa al final. Mire como sus manos se apretaban en puños.

Koga y Ayame tuvieron a tres lindos cachorros—soltó nostálgico, vi como sus ojos se aguaban, y se sorbió un poco la nariz —Iseei, es el mayor, físicamente es parecido a Ayame, tiene su cabellera roja y sus ojos verdes. Pero tiene la misma personalidad que Koga… —se detuvo quedamente, pensado en algo.

Y entonces entendí. Koga estaba…muerto.

Koga…el…¿Esta…—el me miro, y suspiro ruidosamente, para luego asentir con la cabeza. Mi pecho se apretó, y mis ojos picaron.

Murió tratando de sacar a su familia de la cueva. Llegamos tarde, Ayame estaba embarazada de Hotaru. La oculto mientras el trataba de evitar que llegaran a ella. Ayame duro años culpándose, pero al final Koga murió con una sonrisa al ver que ella estaría bien. Iseei tendría en aquella época 3 años, Kentaro 1 año. —se tallo los ojos, evitando así que las lágrimas no se derramaran.

Ayame aun esta…mmmm ¿Viva? —susurre. El sonrió, pero no era una sonrisa de felicidad, bueno no totalmente.

Vivita y coleando. —soltó una carcajada. —Sigue mandona.

¿Miroku y Sango? —pregunte temerosa. Al formular esa pregunta, su sonrisa se volvió nostálgica.

Ellos pelearon a nuestro lado. Al final murieron de vejez—dijo mirando un punto fijo en el techo.

¿Quién fue primero? —mi voz salió rasposa.

Miroku, a los 70 años. Sango lo siguió unas semanas después. — me miro, y en sus ojos reflejaban una gran tristeza. Pero su sonrisa seguía plasmada en rostro.

Ellos…Eran el uno para el otro. — las lágrimas se deslizaron por mis mejillas.

_FIN DE FLASH-BLACK_

Sango y Miroku.

Koga.

Si solo me hubiera quedado….

Ya no podía volver el tiempo atrás. Sacudí la cabeza alejando esos pensamientos. Vi a mí alrededor, y me fije que estaba en la entrada de mi casa. Suspire y empuje la verja, para hacer mi camino a la entrada. Busque mis llaves en mi cartera, y abrí la puerta. Me quite los zapatos, y entre. Al ponerme mis pantuflas, me di cuenta que los chicos ya estaban en casa.

Si él había vuelto tenía que hablar con ellos. Y si Shippo sabía ya de sus existencias, él no tardaría mucho en encontrarlos.

_FLASH-BLACK_

Kagome, se de los niños—soltó de repente. Al escuchar eso mi corazón se detuvo.

¿Pero cómo?

Shippo, ¿cómo? —le dije furiosa. El alzo su ceja izquierda.

Soy profesor en su preparatoria —soltó sin más—Al principio pensé que era un coincidencia, que incluso no tenían nada que ver contigo. Pero luego vi Misuki, es idéntica a Irasue, y Sora, es la copia de Sesshomaru.

Al escuchar su nombre, todo mi cuerpo se congelo.

No vuelvas a mencionar su nombre.

¿Ellos saben que son? —pregunto ignorando mi anterior comentario.

No.

¿Saben quién es su padre?

No.

Kagome…—suspiro mi nombre— ¿Cuánto tiempo crees que lo tomara encontrarte? O ¿ ¡Encontrarlos a ellos!? —dijo de forma furiosa.

Me pegue al asiento, tenía razón. Sabía que si él los encontraba, y se enteraba que se los oculte. Se enojaría mucho.

So…solo dame tiempo. —solté frustrada.

Te lo daré.

_FIN DE FLASH-BLACK_

Ahora tenía una larga chalar por delante. Y ni sabía por dónde comenzar. Pero sentía miedo, miedo que me odiaran por ocultarles algo tan importante como esto, y tan delicado.