Dean seguía luchando con todas sus fuerzas. La maldita marca tiraba de él sin contemplación alguna.

Matar, matar, matar, sangre corriendo por las manos, salpicando por la cara, manchando su ropa, la vida de otros dejando sus cuerpos a causa de él. Una promesa de satisfacción cada vez que matara, una promesa de poder infinito sobre lo que se le antojara, la promesa de que no habría quién pudiera vencerlo.

Pero ahí estaban Sam y Cas, sosteniéndolo como lo más preciado que tenían y dando todo de ellos para lograr traerlo de vuelta. A él, al pobre ejemplo de humano que era, no al demonio en que se había convertido. Tal vez por eso, a pesar de que la marca quería mover su mano para tomar la primera espada y asesinar a quien tuviera en frente (que en este caso eran las dos personas que más quería en el universo), estaba logrando contenerlo.

- ¡Sam!, tenemos que llevarlo detrás de la sala de archivos

- ¿Qué? ¿a la trampa demonio?

- Si, hay que hacer el exorcismo redintegra, ahora!

- Ni siquiera sabemos si eso va a funcionar, ¡podríamos matarlo!

- No, eso no va a pasar.

- ¿Cómo puedes estar tan seguro de eso?

- Porque Dios me lo dijo.

Sam lo miró incrédulo, pero al ver como Castiel empujaba a Dean en esa dirección, y la determinación en sus ojos ardiendo como fuego azul, no fue capaz de hacer objeción alguna. Cas debía estar diciéndolo por algo.

Dean no dejaba de tambalearse en la silla a la que lo amarraron con cuerdas y esposas, porque la marca brillaba y parecía mandar descargas eléctricas por todo su cuerpo, porque cada vez que relucía, salían prolongaciones rojas que se extendían por toda la piel de Dean, parecía un montón de lava a juzgar por la reacción que le producía... electricidad o lava, parecía doler demasiado.

Sam estaba a punto de sacarse sangre para iniciar el ritual, pero Castiel lo detuvo.

- No Sam, tú no puedes hacerlo.

- Pero me confesé en la mañana!

- No es eso Sam, si lo haces tú, va a estar terminada la última prueba para cerrar el infierno, y morirías, ¿recuerdas? ¿qué sentido tendría hacer todo esto si tu mueres?. Lo haré yo.

- Pero tú no te has confesado ni-

- Confíteor Deo patrem omnipoténti, quia peccávi nimis cogitatióne, verbo, ópere et omissióne. Mea culpa, mea culpa, mea máxima culpa. Ídeo precor beatam Maríam semper Vírginem, et Sanctos, oráre pro me ad Dóminum Deum nostrum. *

- Cas-

- Confieso que he caído, padre.

Dean se removía en su asiento, y Sam no sabía que hacer.

- Que me he cegado buscándote y he intentado ser tú, que he sido necio, que me he convertido en humano, que he deseado los placeres del pecado, que me he dejado sentir y ¡me enamoré sin vuelta atrás!

Sam sentía que no debía estar ahí mientras Castiel se confesaba, pero no quería separarse de su hermano.

- Confieso que estoy dispuesto a entregarlo todo por él, y que estoy dispuesto a recibir cualquier castigo que consideres que merezco.

Sam juraría que vio un resplandor azul al rededor de Cas, pero no se atrevió a abrir la boca. Simplemente lo ayudó a sacarse sangre e inyectó a Dean con ella. Estaba asustado, veía como el cuerpo de su hermano respondía con espasmos y el sudor empezaba a aflorar en su piel, se veía sufriendo, no quería esto para él. Pero Castiel permanecía firme, con la misma convicción que vio hace un rato en sus ojos.

El demonio empezó a gritar.

- ¡Déjenme en paz! ¡Suéltenme! ¡Los mataré!

Dean no podía controlar sus palabras, todo el mal de su ser se acumulaba en su garganta y no lo podía controlar, porque su mente estaba ocupada sufriendo el tormento de sus recuerdos del infierno.


Era ese juego enfermo en el que Alastair lo había puesto cuando aceptó su propuesta de dejar de ser torturado a cambio de torturar. Para probar que valía para e trabajo, debía "asesinar" (considerando que estaban en el infierno eso era... redundante, pero aún podían sufrir la agonía y el dolor de la situación) a todos los que se encontraran en la habitación en la que Alastair los había encerrado, ellos serían otros que habían aceptado el trato. Lo que no esperaba, era encontrarse con caras conocidas. Ex novias, amigos del pasado, siete en total contándolo, él no podría. Había un solo cuchillo en el centro de la habitación, y él no quería cogerlo... así que alguien más lo hizo. Pero los demás se unieron para evitar que los mataran. El cuchillo saltó por ahí y él no se podía mover, no soportaba ver a esas personas luchando entre si, rasgándose las ropas, golpeándose, mordiéndose; todo valía, luchaban por si mismos, nada más importaba. Y él no podía dejar de pensar en lo buenas personas que fueron cuando los conoció. No quería dañarlos y por eso no se defendió cuando una de las chicas cogió el cuchillo y empezó a lanzar golpes. Pronto sus antebrazos estuvieron heridos, uno de los hombres lo golpeó en la cara, otro lo pateó, y aún así no quería hacerles daño. Por eso no supo porqué de pronto se puso de pie, tomó el cuchillo por el filo sin importarle cortarse, golpeó la cabeza de la chica y le cortó la garganta. No era ella, esto era simplemente una de las jugarretas de Alastair, seguro se estaba metiendo con su cabeza haciéndolo ver cosas... Terminar con todos fue fácil, ellos no tenían la experiencia luchando que él tenía, y luego estuvieron los cuerpos regados por la habitación.

Alastair entró aplaudiendo.

- Bravo, bravo Dean. Por un momento no pensé que matarías a tus amigos... Pero valió la pena sacarlos de sus hogares para hacer esta prueba... Ahora puedes empezar a torturar.

- ¿Qué dices? Ellos no eran realmente ellos...

- Oh, si, creo que olvidé mencionarlo... dos de ellos ya estaban muertos y aquí, en el infierno, pero no dudaron en aceptar el trato a penas se los propuse. Los otros cuatro... estaban vivos, y acabas de asesinarlos. Gracias, Dean. Ahora ve a torturar sus almas.

Alastair desapareció, y Dean estaba al borde de las lágrimas

- Yo, qué... oh maldición, qué he hecho...


Dean lucía realmente mal. A cada dosis de sangre parecía deteriorarse aún más, caía inconsciente a ratos, y ya no gritaba. Sam en serio temía estar matandolo, pero al menos ahora podía notar que su hermano se veía menos afectado por el agua bendita... debía estar funcionando, TENÍA que estar funcionando. No podían permitirse otra cosa. No podía perder a su hermano así como así, en esta familia las cosas no era tan sencillas como morir y ya. Y no podía permitirse ser débil, no estando junto a Cas, quien estaba totalmente fuerte al pie del cañón, sin permitirse flaquear. Era humano como él ahora, pero se veía más ángel de lo que no se veía en mucho tiempo. Como el soldado celestial que había sido, imponente, su cara seria y concentrada y esa aura que lo rodeaba... se veía realmente poderoso aún cuando sabía que estaba más frágil que nunca.

Dean dejó caer su cabeza, inconsciente de nuevo, y Sam le dio una bofetada para despertarlo.

- Dean! hey, hey, vuelve, mírame.

- Dean- Cas sostuvo su cara amablemente antes de seguir hablando- te amamos, vuelve con nosotros.

Sam se quedó sin palabras, la energía de Cas era simplemente demasiada y ahora tenía la certeza, de que Cas se estaba volviendo cada vez más resplandeciente. Por eso a penas se dio cuenta de lo estaba diciendo Castiel.

- Exorcizamus te, omnis immundus spiritus- Dean, vuelve conmigo

- Hanc animam - Cas hizo un corte en su mano, y la llevó a la boca de Dean

- Redintegra - Dean, te amo

- Lustra.- Te necesito

- LUSTRA!

Sam perdió la consciencia, y lo último que vio fue luz... una luz cegadora que se expandía por toda la habitación mientras consumía a Dean y a Castiel.


*Confieso ante Dios padre omnipotente, que he pecado mucho, de pensamiento, palabra, obra y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a santa María siempre virgen, y a los santos, intercedan por mi ante Dios nuestro Señor.* (es una versión modificada de la oración para implorar perdón a Dios, ya que Castiel no nombraría a sus hermanos, los otros ángeles, en dicha oración sabiendo como son... x'D)

Las frases del final en cursiva, son pensamientos de Cas. Y el párrafo en cursiva del principio, son pensamientos de Dean provocados por la marca.


Hola! al fin, no más Universidad *-* oh por mi padre, fueron increíbles las buenas notas que tuve ahora, y pasé todo C: Obviamente, implicó consumir todo mi tiempo en ello, y por eso estuve desaparecida. Espero que estén sufriendo tanto como yo por lo que se viene en Supernatural x'D y aaah, amé lo que pasó con Hannah. Gracias por sus comentarios, y con respecto al juego, O: no creí que jugaran jajajasd GreenEyesSpn dijo que 3, Tachibana-Alexander dijo qu O: (tienes que decidirte por un número!) y Alma Anónima se aventuró a decir que 4 C: Como una de las participantes no dijo un número específico, creo que esperaré a que se decida para decir quien ganó (?) XD y de paso ver si alguien más viene y dice otro número.. Love you guys, ahora actualizaré más seguido porque TENGO TIEMPO *_* esto es maravilloso xD

PD: estoy muriendo con lo que pasó aquí en el fic i_i lo vi todo en un sueño...