Nyaaaaaaa aqui les traigo el siguiente cap. )

Los personajes de Vampire Knight no me pertenecen a mi, si no a la gran Matsuri Hino *-*


Ya pasadas las horas de viaje, el joven vampiro dormía tranquilamente al lado de su compañera. Lentamente comenzó a despertar unos momentos antes de llegar a la estación de su destino previo. Volteo a ver a la joven aun dormida y le despierta con leves movimientos.

-Despierta, ya llegamos -Decía Zero mirándola como esta se acomodaba mas.-

-Hmm...Cinco minutos más...-La joven se acurrucaba a su lado con una gran sonrisa en su rostro.-

Zero, la vio un tanto divertido y dio un leve suspiro; por no querer despertarla aun, la carga entre sus brazos y la baja con ella del tren, la lleva a una banca de la estación y la cómoda allí hasta que despertara. Minutos después la joven finalmente abrió los ojos con pereza y miraba a su alrededor buscando al su acompañante.

-¿Zero?...-Pregunto fijando su mirada por todo el lugar, hasta que sintió un frio en su mejilla -¡Ay! -Exclama volteando a ver y encuentra al joven vampiro con una lata de refresco en su mano- ¡Zero, me asustaste!- le dice la chica inflando las mejillas-

Zero solo sonrió muy leve y se sentó a su lado entregándole su bebida y mirando el paisaje del lugar. -Tomaremos un taxi y nos dirigiremos a la academia...- Decía el joven cuando voltea a ver a su compañera hundida en sus pensamientos -¿Estás bien?-

-¿Eh?...-La jovencita reacciona y sonríe nerviosamente. -S-Si, si estoy bien, no te preocupes.-Le devuelve una gran sonrisa y toma su bebida.

El chico solo la miro no muy convencido por su respuesta, se puso de pie lentamente y le extendió la mano, mientras cargaba ambos equipajes con su mano libre -Ya vamos...-

Alanís asiente y tomo su mano suavemente para no perderse entre la multitud de gente. Pasados unos minutos, ambos se encontraban viajando a la academia, el joven contemplaba el paisaje pensativo, mientras que su compañera seguía descansando del viaje, ya que se llevo casi toda la noche viendo a través del cristal de la ventana del tren.

Tras llegar, Alanís corre hasta la oficina del director para darle la sorpresa de su llegada, aunque este ya sabía que llegarían ese día por la mañana.

La chica da suaves golpes a la puerta y solo recibe un suave "Adelante" proveniente de la voz masculina de Cross -Con permiso...-Alanís entra lentamente y al estar dentro ve al director sentado en su escritorio con una mirada de seriedad; una mirada extraña en el. -Amm...-la joven rasco su mejilla un tanto nerviosa ya que había divisado dentro del cuarto a un joven de cabellera negra y de mirada azul. El chico era alto y delgado, con un cuerpo bien tonificado, su piel era blanca como la nieve, sus facciones en el rostro eran casi perfectas. Por solo su apariencia Alanís pudo deducir que ya se trataba de un vampiro. Mientras que el chico nuevo solo la miraba de pies a cabeza, haciéndola sentir incomoda.

Un aire de incomodidad abundaba en el cuarto. Antes de que el ambiente se hiciera más incomodo el director Cross rompió el frio hielo. -Bienvenida nuevamente, querida -Sonrió Kaien a la joven, para luego levantarse de su asiento -Te presento a Elliot Helkeiser, un nuevo alumno que se integra a la clase nocturna -el hombre dio una leve seña con su mano hacia el chico, mientras sonreía levemente

-Bienvenido...-dijo casi en un susurro -Esa mirada...-lentamente la chica fue sacada de sus pensamientos, al ver como el nuevo alumno estaba frente a ella tomándole un mechón de cabello -Esa mirada...estos gestos...¡el no pude ser el! - como aquella vez en el bosque cuando estuvo frente a frente con el asesino de su familia. La chica se quedo paralizada mirando fijamente al joven de mirada igual a la de ella.

Elliot, sonrió con un pequeño toque de arrogancia -Es un placer conocerla, señorita...-tomo suavemente la mano de Alanís y acerco sus labios a la suave piel de la dama, pero antes de que sus finos labios tocaran su piel, la chica fue apartada con brusquedad del vampiro. -Hmm...-el vampiro noble alzo la vista encontrándose con unos feroces ojos amatistas, que con tan solo mirarlo lo estaba matando.

Zero quien había sentido la presencia del nuevo vampiro, fue inmediatamente hacia la oficina encontrándose con la escena. El había sido quien había apartado a Alanís de Elliot, tomándola del brazo y jalándola hacia atrás.

El joven de mirada azul, solo lo vio a Zero con arrogancia -Tomare eso como una bienvenida de tu parte, Kiryuu...-

Zero frunció el ceño levemente -Espero que el nuevo alumno no alborote y sea mal ejemplo para los demás de su clase -De ambos chicos salía frialdad –Este chico tiene esencia de un…¡¿humano? -

Kaien y Alanís solo miraban con nerviosismo a ambos jóvenes sin saber qué hacer, ambos eran casi del mismo carácter fuerte.

-Interesante...-Susurro Elliot volteando a ver a Cross -Bueno director, con su permiso me retiro. Descansare para tener energías en la noche -dicho esto el chico sale de la oficina sin antes darle una última mirada a la dama presente y a Zero.

Kaien Cross rio con nerviosismos una vez que el vampiro nuevo estuvo lo bastante lejos de los pasillos. -Jeje...qué cosas...-susurro, para luego mirar a ambos jóvenes presentes –Por favor Zero, se amable y si no causa problemas no lo amenaces –

Zero, vio al director con enfado –Hmm…-giro su vista y soltó el brazo de la chica

Cross hizo un puchero y corrió hasta ellos -¡Oh! ¡Mis hijitos al fin han llegado a casa! -con un lindo brillo en su mirar abrazo a la chica, apretándola como un oso de felpa -¿Y cómo estuvo su viaje?- pregunto una vez que se separo y los miro con una sonrisita picara

La joven solo sonríe y lo mira -Todo fue normal...-responde -Aunque con un pequeño inconveniente...-pensó un tanto nerviosa

Yuuki, la joven vampiresa entra en ese momento a la oficina. -Buenos días Director. Alanís...Zero..-fijo su vista en el chico

-¿Yuuki...,Kaname y tu ya estaban aquí?.-pregunto la joven de mirada azul a la vampiresa.-

-Así es, llegamos esta mañana poco antes que ustedes -Sonrió con un poco de recelo para luego mirar a Kaien -Venia a hablar sobre lo del baile...-

-Claro, querida Yuuki -Sonrió con amabilidad el hombre mayor

-Nosotros nos vamos, descansaremos para la patrulla de la noche -Zero jalo del brazo a Alanís y la saco de la oficina

-Zero…estas apretándome muy fuerte –Alanís intento zafarse del agarre del chico, hasta que lo consiguió -¿Estás bien? –Pregunto, mientras ambos caminaban hacia la habitación.

-Lo siento…-murmura mirando la marca roja que habia dejado en el brazo de ella por el agarre –Lo estoy, solo necesito dormir un poco –

La jovencita asiente sonriendo un poco -Bien, entonces, nos vemos en la tarde -entro rápidamente a la habitación cerrando la puerta tras de sí. -Ah...-la chica dio un gran suspiro y dejo el bolso sobre su cama para luego sacar una muda limpia de ropa -¿Qué le estará ocurriendo?..todo estaba bien hasta que vio a Yuuki...-susurro sentándose en el borde de la cama

Zero por su parte, en vez de ir a descansar, se fue a distraer y relajar un poco al jardín. El chico miraba el cielo pensativo por los eventos ocurridos recientemente. Su tranquilidad fue acabada por una voz masculina y conocida para el

-¿Podemos hablar?...-Kaname sale de detrás de un árbol dirigiéndose al joven cazador

Zero inmediatamente frunció el ceño al verlo -No tenemos nada de qué hablar...-Responde fríamente a su superior

-Se que estas preocupado por Alanís, su encuentro con el asesino de su familia le afecto mucho, se nota incluso si trata de ocultarlo -El pura sangre tomaba una de las tantas hojas secas del árbol

-Eso a ti no te concierne...- Zero aun sin verlo, comenzó a caminar para alejarse

Kaname solo lo vio -Solo venía a decirte, que estés tranquilo por eso, si algo llegase a suceder yo me encargare de proteger a Alanís -murmuro -Hice una promesa hace mucho...-

Al oír esas palabras Zero se voltea y camina hasta el, con gran furia tomando el cuello de la camisa del vampiro superior. -Tú no tienes nada que ver con ella...será mejor para ti que te alejes si sabes lo que es bueno -dijo él, con un tono amenazante

-¿Dices que a mí no me concierne...es que a ti si?.- el joven Kaname ni se inmuto por las palabras y sus acciones

Zero sorprendido por sus palabras lo suelta y lo mira con frialdad

Kaname camina unos pasos quedando a su lado, mirando al lado contrario -Hasta ahora no han hecho más que pasar tiempo juntos...y ni siquiera has sido capaz de protegerla cuando ese vampiro apareció...-entrecerró los ojos un tanto molesto –Yo…jamás te he dicho algo por estar haciendo esas cosas con Yuuki…-susurro

El joven vampiro de cabellos plateados solo se quedo callado ante las palabras del sangre pura. El castaño solo toca su hombro y desaparece de su vista. Zero vuelve a sentarse a la banca donde estaba, cabizbajo y pensativo por las palabras de su "enemigo".

El atardecer había llegado y los gritos frente a las grandes puertas del dormitorio de la luna, se podrían escuchar a kilómetros del lugar. Ese día las chicas estaban más activas que nunca.

-¡Escuche que llego un nuevo estudiante! -Exclamo una de las tantas muchachas del alborotado grupo

-¡Kyaaaaa! ¡Espero que sea guapo! -Grito una de sus compañeras

Los gritos se hicieron mas fuertes al sentir como el crujido de las puertas daban aviso de que habrían.

-Demonios, estas chicas siguen siendo iguales...-Yuuki con todas sus fuerzas "humanas" trataba de mantener a las jóvenes fuera de la línea limite -Tienen mas energías que antes...-susurro casi vencida

-Kyaaa...que hormonas tan alborotadas tienen estas tipas -Por su parte Alanís hacia casi el mismo trabajo que Yuuki, ya que la vampiresa tenía un poco más de fuerza. Aunque ni ambas unidas lograrían vencer a las chicas.

Lentamente las puertas dieron paso a los vampiros, quienes caminaban con paso majestuoso. Como de costumbre Kaname iba a la cabeza, seguido de los vampiros de clase noble, incluyendo al nuevo que había llegado; Elliot.

Las chicas al ver al nuevo joven, casi cayeron desmayadas con un ataque de amor, se derritieron ante él.

-Que chicas...-pensó Elliot con fastidio, al verlas a todas.

Kaname fijo su vista en su amada Yuuki, quien ya no lo acompañaba a las salidas. Camino hacia ella y cuando la tuvo en frente acaricio su rostro con suavidad -¿Estás bien?-Pregunto con deje de preocupación en su mirar.

-Sí, lo estoy, no te preocupes...-Sonrió ella, mientras que recibía varias miraditas feas de parte de las chicas.

-Bien, cuídate mucho -el hombre se acerco a ella y beso su frente con suavidad para luego retirarse, sin antes darle una mirada cálida a Alanís.

-¿Eh? -La oji azul quedo totalmente confundida ante la mirada de Kaname

Por otra parte el nuevo alumno daba miradas seductoras y sonrisas a las chicas, de las cuales brotaban corazones a su alrededor

-¡Hola a todas! -Saludaba Aidou con su personalidad única, aunque casi la mayoría de las tipas estaban concentradas en Elliot, un grupo de chicas miro y saludo al carismático vampiro de mirada turquesa. -Aww...ese tipo me quita a mis fans...-Susurro entre dientes -¡Su-Chan! -Hanabusa corrió hasta la chica y la abrazo como tal novio abraza a su amada -Ellas no me quiere -Hace un tierno puchero -Pero tu si ¿verdad? -El chico refregaba su mejilla contra la de Alanís

-Aidou-Senpai, no hagas eso. Ellas me cortaran en pedacitos -La jovencita intento zafarse de su agarre, pero le fue imposible

-No, porque tú eres la única que me quiere -el chico seguía haciendo pucheritos

-Y estoy pensando que tu solo me usas para sacarle celos a las chicas, Aidou –Senpai –la joven fingió estar enojada

-¿Eh?...¡Nooo! ¡no te enojes! –Hanabusa la estrecho mas contra el

Yuuki al verlos soltó una leve risa, sintiendo también como el grupo de muchachas veían con muchas ganas de matar a Alanís.

Mientras que Zero había llego hace tan solo segundos y veía a las desordenadas chicas

-Hanabusa...ya déjala -Kain se acerco a ellos

El chico le saco la lengua -¡No quiero! -hacia el abrazo mas fuerte

Akatsuki, suspiro y lo tomo del cuello de la camisa, haciendo que soltara a la joven -Antes de que la corten en pedacitos, te hará polvo a ti. Recuerda ese día en el bosque -Se fue caminando casi arrastrando a su compañero

-Ella jamás me lastimaría -Aidou volvió a sacarle la lengua

Ruka quien iba caminando junto a ellos, miro con frialdad a Hanabusa -Deja de ser tan inmaduro. Eres patético -dijo fastidiada

-Parece un acosador -Menciono Shiki

-Esta vez es él quien esta acosando a los demás -Murmuro Rima, al lado de su compañero Shiki.

Takuma ríe nervioso al ver el aura depresiva que rodeaba a Aidou -Por favor chicos, no sean tan duros con el -Ante tales palabras todos mencionaron un "Hmmp". Para luego irse a su salón de clase.

El grupo de chicas aun asesinaban con la mirada a Alanís, hasta que la presencia y mirada fría de Zero se hizo presente -Vallan a sus dormitorios -dijo fríamente, ante las palabras en tan solo segundos las jóvenes se esfumaron.

Alanís suspiro aliviada -Bueno, me iré a patrullar, nos vemos -comenzó a caminar dejando a Yuuki atrás con Zero –Sera mejor que los deje solos…-pensó un tanto triste

Yuuki solo suspira y toma un camino diferente a los otros dos, para también patrullar

Zero se les queda viendo como las dos chicas se iban a patrullar –Que demonios me sucede…-susurro


Media noche…todo tranquilo alrededor, los seres nocturnos en sus respectivas clases. Mientras que los prefectos hacían su trabajo de guardines.

Alanís vigilaba la parte trasera de la academia, mientras que Yuuki y Zero estaban por los pasillos.

-¿Zero?...-La vampiresa sale de entre las sombras del pasillo dirigiéndose al joven vampiro.

Zero la vio por unos instantes -Tu... ¿qué quieres?... Yuuki -Desvía la mirada y responde fríamente

-Solo quería ver como estabas...- Yuuki, desvía la mirada hacia la luna -¿Lo recuerdas?...aquella ves que nos quedamos en esa rama...contemplando la luna toda la noche...-

El joven aun sin verla responde son seriedad -No se dé que hablas...-Mintiendo sobre aquel recuerdo

Sorprendida por su respuesta, la vampiresa baja la mirada y da unos pasos atrás -Entiendo...ya veo que intentas olvidar todo lo que pasamos juntos –Lo mira triste –Solo quiero que volvamos a ser como antes -Sale del lugar derramando pequeñas lagrimas hasta desaparecer en las sombras

Zero se quedo contemplando la luna hundido en sus pensamientos –No todo puede ser como antes…Yuuki -susurra al aire, cerrando los ojos

Yuuki aparece en medio del bosque limpiando sus lagrimas y se apoya sobre un árbol –Todo esto es porque soy una sangre pura...-lentamente se desliza por el tronco hasta quedar sentada –Si no lo fuera…todo con Zero estaría normal -

Kaname sale entre las sombras, encontrándose con Yuuki -¿Estas arrepentida? -Pregunto el pura sangre, mirándola fijamente. En sus ojos se podía ver tristeza a todo lo que estaba pasando con Yuuki desde que habían vuelto. Por ella había vuelto a la academia Cross. Lo había convencido de que volvieran ya que según ella extrañaba su vida ahí y además quería liberar las alas de su amada después de un largo año. Pero…aunque quisiera matar a Zero, no podía…, haría sufrir a su amada.

-Ka-Kaname...-Yuuki volteo a verlo un tanto exaltada-No, no es eso…-Suspiro

-Todo esto es porque la mitad de tu corazón aun le pertenece a Zero ¿verdad?- le dio una suave caricia en el rostro a su amada

Ante tal caricia las mejillas de Yuuki se sonrojaron, aun cada palabra o caricia dulce de Kaname la hacía ruborizarse. Sin decir nada, Yuuki solo desvió la mirada para no verle a los ojos

-Yuuki, mi dulce Yuuki –el hombre se acerca más a ella, hasta cubrirla con sus brazos en un tibio abrazo

La vampiresa alzo la vista, mirándolo apenada -¿Estas enojado?…-interrogo al sangre pura

Kaname niega levemente –Jamás dejare de amarte y adorarte. Aun asi cuando elijas otro camino al lado de alguien mas –

Yuuki, llevo su mano hasta la mejilla de él y la acaricia suavemente –Kaname….-susurra


Mientras tanto en los alrededores del recinto todo estaba extremadamente tranquilo. Los prefectos aun no terminaban su trabajo; Yuuki estaba sentada en la fuente de agua mirando su reflejo, pensando en la pequeña conversación que había tenido con Kaname.

Alanís caminaba por los pasillos encontrándose con Zero. El joven miraba la luna hundido en sus pensamientos -¿Zero?...-Pregunta la joven casi a su lado. Sacando al chico de sus pensamientos -¿Estás bien…?

El, voltea a verla con su seriedad Si…-susurra viéndola. La luna mostraba el rostro de Zero aun más hermoso bajo esa luz brillante, a lo que hace ruborizar las mejillas de la joven a su lado

-Y-Ya veo…-Desvía la mirada con el rostro ruborizado ante la vista que yacía a su lado

-¿Sucede algo?...- pregunto Zero, poniendo su mano en la frente de ella para verificar si estaba enferma

-No, Estoy bien...-Aun desviando la mirada solo le sonríe alegremente y posa su vista en la luna.-Es hermosa ¿verdad? ...-

Zero vuelve su vista hacia la luna y asiente –Debemos volver…nuestro trabajo a acabado por esta noche…-Murmura fijando su vista en ella.

Alanís solo asiente y comenzó a caminar de regreso al despacho del director, junto con la compañía de el. –Zero…¿Qué soy yo para ti? –Interrogo mirando al joven cazador

El, la vio extrañado por su pregunta. Acerco su mano hacia la cabeza de ella y le da una suave caricia –Eres como una hermana menor…ya que siempre te metes en problema y yo te saco de ellos -

-Una hermana menor…-susurro ella. Oculto la tristeza que presente estaba en su mirar –Ya veo –Alzo la vista sonriendo falsamente –Entonces todas esas demostraciones de cariño…fueron porque soy similar a Yuuki, solo es así conmigo porque me parezco a ella –pensó –Otra pregunta mas…¿me odiarías y me matarías si me volviera un vampiro?-

Zero sorprendido ante su pregunta, comienza a acelerar su paso –Tonta…-murmura perdiéndose de vista

-Entonces eso seria lo mejor…-susurro ella, caminando hacia su dormitorio


Elliot, el nuevo integrante de la clase nocturna, se encontraba en medio del bosque. Miraba el cielo con una sonrisa arrogante. La noche le era perfecta para ir de "cacería" pero no quería tener problemas tan pronto. El joven sintió pasos muy cerca de donde estaba.

-¿No crees que conmigo es suficiente para este trabajo?...solo tengo que enamorarla, deshacerme de los idiotas que se metan en el camino, llevártela y ya. Todo esto es simple -Decía un tanto molesto –Además, ni siquiera sé que tienes con esa chica. Deberías buscarte a tipas de tu edad, padre..-

De entra las sombras aparece Armand, con el mismo parecido a Elliot, tan solo el peinado y ojos los diferenciaba - No debemos cometer errores. Quiero a esa chica a mi lado -

El joven de mirada azul vio a su padre con enfado -Tsk...Bien como quieras, pero si algo no sale bien, no me culpes a mí luego. Solo hago esto porque eres mi padre –se cruzo de brazos

-Tranquilo Elliot...todo saldrá bien...lo he planeado todo y no tengo fallas –ante estas últimas palabras, Armand el sangre pura desaparece ante la vista de su hijo

-Eso es lo que temo. Porque gracias a ti estoy haciendo todo esto - Elliot desvió su mirada hacia la luna –Quisiera saber que tiene con esa chica…además se me hace muy familiar…-


La luz del día siguiente penetraba el lugar; algunos de los vampiros dormían para guardar energías para su siguiente noche, mientras que los alumnos de la clase diurna hacían sus actividades escolares.

Tocaba clase de natación, la clase en que los chicos aprovechaban de ver a la jovencita que les gustaba con menos ropa, dejándolos como tontos pervertidos.

Las jóvenes vestían un traje de baño entero y negro, como de costumbre en todos los institutos, mientras que los hombres vestían un traje de baño común.

Alanís que por alguna extraña razón, volvió a sentirse "mal" en la clase. Teniendo el permiso de la profesora, partió hacia la enfermería. Había estado allí desde que la clase había comenzado.

Hundida en una de las camillas de la enfermería, ocultando su rostro bajo la almohada, dio un gran suspiro –Demonios…cuando será el día en que…-se queda callada ya que sintió como la puerta se abría despacio y con cuidado; dejando ver al gemelo de Zero –Ze…digo ¡Ichiru! –Rápidamente se cubre con la sabana ya que solo traía puesto el traje de baño

El menor de los Kiryuu cerró la puerta con cuidad y sonrió –Lo lamento si te asuste…-a paso lento se acerco a la silla junto a la camilla y se sentó -¿Te sientes mejor? –la mira –De un momento a otro te sentiste mal…-

-Ah…bueno…si, estoy mejor –Contento la chica sonriendo nerviosa ante la pregunta -¿Qué haces aquí? –interrogo

-No me sentí muy bien, por eso decidí tomar un pequeño descanso –contesto, en sus mejillas se notaba un pequeño rubor

-Hmm…-La jovencita se levanto de donde estaba y se acerco a él, coloco una mano en la frente del chico y la otra en su propia frente para medir la temperatura –Tienes fiebre…-se acerco a uno de los muebles –Por aquí hay algo que te servirá –busca entre todos los remedios del estante

-Su-chan…¿no que estabas enferma y te sentías fatal? –Murmuro divertido al verla tan activa.

Ella al escucharlo solo suspira –bien, bien, me atrapaste –Tomo un frasquito con pastillas dentro y voltea a verlo –Solo mentí un poco para no estar en la clase, no tenía ganas de estar allí – le extendió una pastilla y luego un vaso con agua.

Ichiru recibe lo que ella le extendía y toma el medicamento. Luego deja el vaso a un lado y solo sigue a la chica con la mirada, viendo como esta se volvía a recostar en la camilla –Estas mintiendo…-se levanto de su asiento y se acerco a ella, poniendo sus brazos a cada costado de Alanís, estaba semi acostado sobre ella –Lo que pasa es que tu…no sabes nadar…-Sonrió divertido

-¿Eh? –Parpadeo varias veces, ¡ya está!, estaba entre la espada y la pared por así decirlo. El hermano gemelo de su amado la había descubierto –Qu-Que estás diciendo…yo si se nadar..Solo que hoy me sentía mal…-

-¿De verdad?...y justamente siempre que toca clase de natación te enfermas –Ríe suavemente mientras se quitaba la chaqueta y la ponía sobre ella ara cubrirla

Alanís da pequeñas pataletas –¡Que no es verdad!...¡Yo si se nadar! –Infla las mejillas –Además…¿Qué no estás enfermo? –Alza una ceja al verlo en esa posición

-Yo si lo estoy –La mira divertido –Pero no me volveré a sentar hasta que digas la verdad…-comienza a hacerle cosquillas

Al sentir las cosquillas solo se limita a reír a carcajadas –I-I-Ichiru…¡no! –Seguía riendo

El chico solo sonríe y sigue haciéndole cosquillas por unos minutos más

-Bien, bien, me rindo…-Suspiro aliviada al no sentir más cosquillas –Lo admito, no sé nadar ¿feliz? –Miro sonriendo al joven, este solo asiente sonriendo sin quitarse de encima de ella –Pero…en verdad si me he sentido mal últimamente –murmuro pensativa

-Como es que el tonto de mi hermano no se fija en ti..-susurra mirándola –No niegues que te gusta Zero, porque si lo niegas, recibes otro ataque de cosquillas –ríe

-Está bien…-murmuro divertida –Si me gusta Zero, pero es secreto..asi que "shh" –sonríe divertida, aunque por dentro, su corazón estaba quebrado en mil pedazos

Ichiru solo sonríe aun en la misma posición

Mientras tanto en la clase:

Yori y Yuuki, ambas sentadas en la orilla de la piscina viendo como sus compañeros se entretenían en los últimos minutos libres que había dado la profesora de la clase. Las damas conversaban animadamente.

Zero, por su parte tomaba su toalla y salía del recinto, yendo hacia la enfermería, tan solo con el traje de baño y torso descubierto, la toalla la llevaba alrededor de su cuello. Caminaba a paso lento y tranquilo, sin importarte que alguien lo viera en los pasillos. Claro que si todos en clases…Quién podría verlo ¿no?

Al estar frente a la puerta de la enfermería sintió una presencia conocida, abrió rápidamente la puerta y vio a Alanís aun recostada en la camilla y su gemelo casi sobre ella -¿Qué hacen? –Pregunto con seriedad

-Solo…conversábamos –Ichiru volvió a su asiento y suspiro

Por su parte Alanís al ver a Zero de tal manera se sonrojo hasta las orejas -¡Ah! ¡Exhibicionista! ¡Zero cúbrete! –Tomo la almohada y se la arrojo, pero al instante el chico la esquiva -¡tonto, tonto, tonto! ¡Vete a ponerte algo de ropa! –si no fuera porque aun estaba en la camilla le hubiera arrojado todo lo que tenia al alcance de la mano

-Ya cállate, solo venia ver como estabas –dijo él, cruzándose de brazos

Ichiru veía aquella escena con gracia, se levanto de la silla –Yo, ya me voy..nos vemos –Rápidamente salió del lugar dejándolos a solos.

-Nos veos, Ichiru –sonrió Alanís mientras se levantaba de la camilla con la chaqueta del gemelo de Zero en sus manos, cubriendo su pecho

El joven de melena platinada giro su vista hacia la joven, mirándola fija e intensamente

Alanís al percibir su mirada se sonroja un poco -¿Qué sucede? –pregunta

Este no dice palabra alguna, acercándose a ella lentamente, termina teniéndola acorralada contra él y la pared. Con lentitud acerco sus labios a la suave piel del cuello de la dama. Con lentitud lamio suavemente sobre la piel, para luego morder la zona húmeda del cuello de ella. Bebió de ella sin prisa, hasta que su sed sacio. Se alejo con cuidado mirándola fijamente –Yuuki…-susurro el nombre de la vampiresa

Las lágrimas se asomaron en los ojos azules de la dama. Él; Zero..la había llamado "Yuuki". Ahora entendía que cada vez que el bebía su sangre, solo pensaba en la sangre pura. Bruscamente aparto al chico de ella, mirándolo con enfado y tristeza en su mirar –No soy ella, Zero…-Camino hasta la puerta –Nos vemos luego…-giro la manilla de la puerta, pero el brazo del chico la detuvo

-Alanís yo…lo siento, no…-la giro hacia el. Quedando sorprendido al ver como ella lloraba

Ella, se soltó del agarre -¡Eres un idiota! –alzo la mano y le dio una bofetada -Acaso no te das cuenta…¡De que estoy enamorada de ti! –dijo entre el llanto, para luego salir corriendo de la enfermería.

Zero quedo helado ante el golpe y las palabras de la dama, sin siquiera poder mover un musculo.

Alanís corrió hasta los cambiadores de chicas para quitarse lo que llevaba puesto. Una vez que termino, salió rápidamente con la chaqueta de Ichiru en sus brazos, yendo hacia su habitación, encerrándose allí por todo el día.

Mientras tanto que Zero, hundido en sus pensamientos también fue a cambiarse para luego retirarse a su alcoba

La joven lloraba con el rostro hundido en su almohada, había entendido que las veces que pasaba el tiempo con su compañero, el la veía como otra persona.

Mientras tanto el joven daba mil vueltas preguntándose que lo hizo decir el nombre de quien lo había herido hace tiempo, cuando estaba con Alanís el dolor se iba, entonces que fue aquel acto reflejo que lo traiciono de tal forma. El joven se recostó en su cama a dormir un poco, con los ánimos por el piso pensando que lo había arruinado por completo


En el dormitorio de la Luna:

-Kaname..¿qué harás al respecto con Yuuki?, quiero decir…con respecto a los sentimientos. No es que quiera entrometerme, pero…me preocupa que es lo que puede llegar a pasar…-Takuma estaba al lado de su amigo, sangre pura, ambos en la habitación del castaño

Este solo miro al joven rubio, teniendo una copa con un liquido rojo en su interior –Yuuki, solo está confundida…tal vez en un tiempo se dará cuenta de todo y regresara a mí. Pero por el momento dejare que extienda sus alas y vuelve –

Ichijou dio un largo suspiro de resignación –Y con respecto al nuevo estudiante…el es mitad humano –murmuro pensativo

Kaname sonrió un poco, viendo como el agua se mezclaba con la pastilla de sangre –El…es interesante, tiene una gran historia. Aunque también está confundido y no sabe lo que hace, solo se está dejando llevar por su padre sin saber la verdad de todo lo que está sucediendo…-

-Ya veo…-Takuma giro su vista hacia la ventana –Alguien está llorando –murmuro

-Son las lagrimas de…Alanís –la copa en la mano de Kaname se hizo mil pedazos

Por otro lado, Elliot, quien a tan temprana hora del día estaba despierto, miraba por la ventana de su habitación. –Esa chica…tiene un gran parecido con…ella –susurro mientras veía una foto entre sus manos


La noche de ese día ya había llegado, el trabajo de los prefectos continuaba siendo el mismo de siempre. Las chicas cada día que pasaba tenían más energías.

Los vampiros no causaban problemas, no rompían las reglas del establecimiento.

Pero de vez en cuando había una que otra chica de la clase diurna que rompía las reglas y paseaba por las noches por si lograba ver algo.

Alanís, quien había pasado casi todo el día encerrada en la habitación, pensando en lo ocurrido con Zero. Estaba allí, ahora sentada bajo un árbol, mirando el cielo sin poder concentrarse en su trabajo como guardiana. La joven lloraba en silencio, aunque quisiera ser un poco mas fuerte de sentimiento, no podía.

Yuuki, contemplaba la luna cuando escucho el llanto y se dirigió en dirección de donde este venia -¿Alanís?...-Pregunto la vampiresa -¿Estas bien?...-Se acerco a ella lentamente hasta sentarse a su lado.

La joven solo bajo la mirada llorando en silencio sin responderle a la vampira. Solamente limpio sus lágrimas.

-Alanís..¿qué te pasa?...-Yuuki insistía en saber cuál era el motivo de su llanto

A lo que la joven levanta la cabeza y sonríe falsamente -Estoy bien no es nada...-Se levanta de su lado y camina tranquilamente.

La sangre pura sabia que algo no andaba bien así que por instinto se dirigió a buscar a Zero

Gracias a sus habilidades de vampiro, encuentra al joven cazador posado en una de las paredes del establo, con la mano en su rostro como si hubiese visto un fantasma. El joven a pesar de tener cerca a su antiguo amor no salía de sus pensamientos por lo ocurrido

-¿Que le ha pasado a Alanís?..-Pregunto curiosa, lo que el joven solo camina en silencio pasando a su lado sin darle respuesta alguna. Molesta, Yuuki lo toma de su brazo intentando detenerlo.

Zero volteo a verla con un extraño mirar en sus ojos –Tu…-en un rápido movimiento, dejo empujo a Yuuki hacia el heno dejándola sentada –Todo lo que pasa por mi cabeza, eres…tu…-susurra agachándose frente a ella. Sus ojos estaban de color escarlata y sus colmillos sobresalían ya de su boca. Aunque bebió sangre apenas en el inicio del día, tenía una sed inmensa por todo lo ocurrido. –Vete…-murmura sin mirarla

Yuuki lo miro algo sonrojada -No me iré, Zero. No sabiendo que estas sediento…-se acerco a el y aparto su cabello de su cuello –Porfavor bebe..-dijo casi en una orden

-No lo hare, no quiero lastimarte, Yuuki…-el joven cazador la miro

-No lo harás, además lo necesitas. Tus colmillos están sobresaliendo de tu boca y tus ojos están rojizos. Ahora ven –tomo a Zero del brazo y lo atrajo hasta ella, quedando ambos de rodillas en el suelo.

Por impulso la abrazo, apegándola lo más que pudo a él. Respiraba sobre la suave piel de la chica, su respiración era entre cortada, con lentitud lamio suave el cuello de esta, para luego incrustar sus filosos colmillos. En el preciso instante en que su boca tocó aquello, brotó una extraña y cálida sustancia que penetró en su boca, a la vez dulce y salada. Tenía un extraño sabor acre, y cuanto más bebía más deseos le entraban de hacerlo. Resultaba endiabladamente delicioso, y sentía al beberlo que una sensación cálida recorría todo su cuerpo.

La joven continuaba arrodillada junto a él con los ojos cerrados, con una extraordinaria avidez marcada en cada uno de sus rasgos. Deseaba que él; Zero, bebiera de su sangre, cada vez mas quería sentirlo cerca a ella. Cuando Zero se alejo de su cuello y la miró, ella se volvió y abrió unos ojos en los que se marcaba una expresión de cansancio por la pérdida de sangre. El, se agitó violentamente, al verla de tal manera su preocupación aumento, con cuidado, la recostó sobre el heno, dejando sus brazos a cada costado de ella. Yuuki le miraba con ternura. Poniendo un dedo sobre los enrojecidos labios de Zero. Llevo su dedo a su propia boca y lamio el pequeño rastro de sangre.

Ambos jóvenes se miraban a los ojos, el bajó la vista mientras ella la levantaba. Miró sus oscuros ojos y no resistió robarle un beso. El suave y dulce de sabor a sangre sobre los labios de ambos, lo disfrutaban abriéndose paso entre sus irresistibles labios.

Los leves relinchos que causaban los caballos, llamaron la atención de Alanís. La chica andaba dando una vuelta cerca del establo, al escuchar a los caballos se alarmo un poco y decidió ir a revisar si sucedía algo, inocente de la siguiente escena que sus ojos verían.

Como la puerta estaba entre abierta, se asomo un poco para ver. Abrió los ojos como platos al ver como Zero estaba sobre Yuuki, besándola apasionadamente –Ze-Zero...-susurro ella viendo sorprendida.