Disclaimer: Todo pertenece a J.K Rowling , menos la trama.

Capítulo: 8


No lo puedo creer

- Hermione querida - le llamó su madre desde detrás de la puerta de su habitación. La castaña que en esos momentos se encontraba arreglando su cabello en una cola alta le indicó que podía pasar y la señora lo hizo acercándose por detrás a su hija que se encontraba viendo los resultados, catastróficos de su cabello. La mujer hizo una pequeña mueca ante el evidente fiasco de peinado y luego sonrío algo radiante, la verdad Hermione no lograba descifrar que había cambiado pero desde que fueron al Callejón Diagon , la mujer parecía un poco más confiada con ella, no es que le molestara, de hecho desde ya mucho tiempo había tenido la curiosidad de saber como sería la verdadera personalidad de su mamá, pero le intrigaba mucho el saber porque el cambio. -¿Problemas? - preguntó y la castaña suspiró cansada, ya llevaba más de diez minutos probando de todo para que su cabello no se viera tan mal. Podría usar magia pero prefería no hacerlo, cuestiones de ética.

- Si, llevo ya mucho tiempo tratando de que mi cabello no se vea tan mal, y pues..nada - dijo frustrada y vio como su madre asentía comprendiendo.

- Si quieres te puedo ayudar con eso - le sugirió la mayor y la castaña le miró agradecida. Cualquier tipo de ayuda en ese momento le vendría bien. - Bien, siéntate - le indicó feliz de poder ayudar a su hija. Siempre había soñado con poder peinar y ayudar en cosas de chicas a su hija, y al fin podría cumplir ese sueño.

Una vez la Gryffindor se sentó su madre paso a hacer un movimiento con la varita y en cuestión de segundos montones de cremas llegaron a sus manos, la castaña cerró los ojos con temor, mientras menos supiera que hacía con su cabello, mejor. Por eso muy pocas veces iba a un salón de belleza, detestaba ver como jugaban con su cabello. La mujer vio el temor en el rostro de su hija y le dio un apretón cariñoso en el hombro.

- Tranquila, no haré nada radical, sólo haré que tus risos se asemejen más a unos bucles y disimularé el freeze y te haré una coleta - le informó y la castaña asintió sintiéndose apenada por ser tan miedosa. Si toda su vida estaba cambiando ¿por qué no hacerlo ella también?, y comenzaría a hacerlo dejando atrás uno de sus temores, su cabello.

Luego de unos minutos en los que la mujer se dedicó a hacer movimientos, aplicar cremas, peinar y hasta hacer unos diminutos cortes, sonrío satisfecha y le indicó a su hija que se viera en el espejo. Esta lo hizo y abrió los ojos como platos, sino supiera que estaba allí frente al espejo dudaría que fuera ella, su cabello se veía con unos bucles bien formados que se hacían más voluminosos conforme la coleta terminaba. Sonrío anchamente muy agradecida con su mamá.

- Gracias - sonrío a modo de agradecimiento y su madre le siguió para luego sentarse en su cama e indicarle a la Gryffindor que ella hiciera lo mismo, y esta lo hizo pensando de que querría hablar su madre, ya que nunca antes habían mantenido una conversación privada.

- Hermione querida, quería...pedirte una disculpa por ser tan descortés contigo - la castaña quiso interrumpirla y decirle que estaba siendo de todo menos eso, le había dado alojo en su casa después de todo, pero la mujer siguió hablando ajena a los pensamientos de ella - es que...tardé mucho en asimilarlo y luego cuando creía que lo había superado me di cuenta que tenías una relación más estrecha con Gamelot, la verdad sentí celos y luego me sentí la peor persona de todas por tener celos de que mi hija quisiera más a su padre, pensándolo bien es normal, suele suceder así, las chicas van más pegadas a sus padres que a sus madres, pero... - la castaña esta vez si la interrumpió.

- No, yo no lo quiero más a él, los quiero por igual - se sorprendió a si misma usando la palabra querer, pero no se arrepintió. Desde que había llegado a aquella mansión había convivido tanto con ellos que se le era imposible no sentir afecto hacia ellos, y más si dentro de ella se escondía un gran amor por ambos, suponía que por estar con sus verdaderos padres. Vio como su madre sonreía conmovida.

- Se me hace lindo escucharte decir eso, pero lo que iba diciendo era que , luego de meditarlo me di cuenta de que debía acercarme a ti, he desperdiciado demasiados años como para también desperdiciar estos meses que me quedan antes de que te independices, así que quería disculparme y pedir que cuando sean las vacaciones de navidad por favor vengas a casa, tengo planeado un montón de cosas para hacer y la verdad desearía que vinieras - pidió y la castaña asintió sintiéndose incapaz de negarle nada a esa mujer. - Bien - sonrío satisfecha su madre y luego adoptó una pose un poco más seria. - Hay otra cosa de la que me gustaría hablarte, pues...Gamelot me ha comentado que pareces tener cierta incertidumbre sobre cierta casa tuya - dijo y la castaña sintió sus mejillas enrojecer al verse descubierta - ¿Quieres hablarme de eso? - pidió amable.

- Pues...es que, como ustedes son Slytherins, y por lo que veo toda la familia se ha mantenido Slytherin, yo me siento mal por des honrarlos y todo eso y ..- se vio interrumpida por su madre.

- No se si sorprenderme por tu rápida investigación sobre nuestro árbol familiar y reprenderte por no averiguar bien , por si no lo sabes, tu tío por parte de tu papá fue Revenclaw, así que no serías la única que no es de Slytherin - le dijo y luego sonrío afable para demostrarle que todo estaba bien, pero la castaña seguía sintiendo ese malestar en su estomago.

- A mi el sombrero me iba a mandar a Revenclaw - confesó y la mujer alzó las cejas sorprendidas preguntándole que sucedió - pero también me dio la opción de Gryffindor, y la verdad había conocido a dos chicos allí que me agradaban , y quería estar con ellos y el sombrero terminó por escogerme para esa casa - dijo y la mujer asintió entendiéndola. La verdad algo que no confesaría jamás, es que ella estuvo a punto de terminar en Hufflepuff, pero había rogado con vehemencia quedar en Slytherin.

- ¿Y esos dos muchachitos siguen siendo tus amigos? - cuestionó curiosa. Al fin y al cabo jamás había tenido una conversación sobre chicos con Hermione, y le apetecía.

- Pues..si, son Harry Potter y Ron Weasley - le dijo y su madre asintió algo insatisfecha. No le molestaba que aquellos fueran sus amigos, al fin y al cabo eran salvadores del mundo mágico, pero por lo que había escuchado sobre el chico Weasley, no le agradaba su trato con él.

- ¿Y este chico...Ron...sólo amigos? - preguntó curiosa y vio como su hija bajaba la cabeza con las mejillas coloradas

- Si - se limito a decir y la mujer tuvo que hacer grandes esfuerzos para no presionar sobre ese tema , había logrado un considerable avance con la chica y no quería estropearlo ahora.

- Bien, pues como madre me toca decirte que tengas mucho cuidado, que estés pendiente y de que por favor, te pido que abras bien los ojos, no te dejes ilusionar por cualquier chico bonito que te corteje un vez , capaz puedan haber otros que te quieran pero que no se te acerquen - dijo mordiéndose la lengua por hablar de más. La castaña frunció el ceño preguntándose a que se refería con eso pero la voz de su padre desde abajo indicando que se les haría tarde le impidió hacerlo y con un asentimiento de cabeza resignado a colocar esa entre sus tantas preguntas bajo seguida de su madre, con sus maletas flotando.

...OoOo...

Había llegado a la estación de trenes unos quince minutos antes de tiempo y luego se una, algo incomoda despedida con sus padres, donde los tres se limitaron a sonreírse aún incapaces de hacer grandes muestras de afectos , y con algunas bromas de su padre había buscado un vagón vacío, como bien le recordó su padre, maliciosamente, para esperar a que la pelirroja le atacara con preguntas, bien podría hacerse la loca y no contestar nada, pero si era un Gryffindor y no una Slytherin como toda la familia, al menos honraría el nombre de Gryffindor y no huiría como cobarde. Durante todo el trayecto le había estado dando vueltas a la conversación que había tenido con su madre y la que tuvo con Narcissa y había notado porque parecían llevarse tan bien, las dos eran muy similares, sólo que Narcissa parecía un poco más bromista, pero la castaña supo que así debía ser, al fin y al cabo parecía que esa mujer necesitaba a un gruñón a su lado, primero Malfoy y luego Snape, si ella no fuese tan alegre no quisiera ni imaginar como serían los padres de Malfoy. En cambio en su caso , su padre era el bromista, y obviamente había que ser equilibrados, y su madre era la más centrada, y por ella estaba bien, no creía ser capaz de soportar más bromas que las que ya de por si le hacía su padre.

- Pensé que me seguirías evitando - habló una pelirroja mientras entraba en el compartimiento y enseguida lo cerraba con seguro y bajaba las cortinas. La castaña suspiró sabiéndose incapaz de poder escapar esta vez y se masajeó las sienes, tenía un dolor de cabeza monumental, había estado pensando en las posibles preguntas y respuesta que podrían salir de esa conversación durante todo el día y ya se encontraba mareada.

- Hola estoy muy bien Ginny a mi también me alegra verte - dijo con sorna , pero al ver como su amiga le mandaba una gélida mirada abandonó su intención de cambiar el tema y aligerar la tensión del ambiente - no te evitaré más, habla - pidió y a la par la pecosa la examinó de arriba a abajo para luego sonreír pequeño dándole un poco de confianza a la Gryffindor. Si Ginny sonreía no podía ser tan malo después de todo.

- ¿Cuántos años tiene tu papá? - preguntó directa la pelirroja y Hermione alzó una ceja confundida. ¿Qué demonios tenía que ver eso con lo que se suponía que iba a preguntarle?. Vio como la pelirroja se sonrojaba y ahí entendió todo. Abrió los ojos como platos y simuló hacer arcadas haciendo que la pelirroja se sonrojara aún más para diversión de Hermione.

- No puedo creer que te atraiga mi padre, es decir..si está guapo, pero tiene como...¿20 años más que tú? o más, quien sabe, por Merlín Ginevra - se alarmó divertida la castaña.

- Sólo preguntaba Hermione - dijo con enojo la menor de los Weasley y enseguida la castaña se enderezó convenciéndose de que estaba mal reírse de su amiga, a pesar de que aquello lo encontrara sumamente divertido.

- Ok, ok, tiene 35 Ginny - le informó y vio como su amiga abría los ojos como platos para luego asentir algo desilusionada - es mi padre por Merlín Ginny ¿qué esperabas que tuviera 20? Imposible. - le recordó y su amiga frunció el ceño.

- Se que es imposible, pero se ve tan jodidamente joven - dijo y la castaña sintió asco.

- Ok si lo que tu digas Ginny, pero te pido que por favor no comiences a hablar de lo sexy que son sus ojos, su cabello, sus tríceps o cualquier otra cosa que me cause arcadas- advirtió y la pelirroja asintió - bien ¿eso era lo único que quería preguntarme? - inquirió y enseguida la pelirroja adoptó una expresión calculadora.

- Pues no, es decir ya tengo todos los detalles, créeme si Neville no le hubiese parado el carro a tu padre, casi nos cuenta como te tuvieron - hizo una mueca de asco - en fin, lo otro que quería saber, más bien, hablar contigo, como bien debiste de haber supuesto hace mucho tiempo, todas, sin excepción, todas las familias de alta alcurnia, como la tuya, comprometen a sus hijos entre si, es decir que tú estás pronta a casarte ¿no es así? - preguntó y la castaña se encogió en su asiento. Si lo había pensado unas cuantas veces, pero si sus padres no le habían mencionado eso, sería por algo. - Te lo digo Herms por dos motivos, uno porque me gustaría que arreglaran las cosas tú y Ron , están más extraños que de costumbre, ambas sabemos que ya no te gusta, está bien, no te lo reprocho, quiero lo mejor para mi hermano pero también para ti, y se que el no sería tu chico ideal, tú necesitas alguien que esté a la par de tu intelecto, que te haga sudar para encontrar una buena respuesta, entre otras cosas, y eso querida amiga mía jamás lo encontraras en Ron - le confesó y la castaña se sintió agradecida por las palabras de su amiga. Después de todo que estuviera aconsejándola para no tener nada con su hermano era un gran acto. - Y bueno, lo otro era porque cuando venía para acá escuché , sin querer - se apresuró a agregar antes de que su amiga le reprochara por andar escuchando conversaciones ajenas - que Nott y Malfoy se casarán pronto, eso quiere decir que ya las fechas para que los sangre limpia de tu edad se comiencen a casar - le confesó y la castaña sintió miedo.

Ya sabía de que tenía que hablar con sus padres cuando les escribiera una carta.


Bueno espero les haya gustado este capítulo y me dejen reviews.

Este será el último capítulo que montaré por los momentos tan seguido, tendré que moderar mi tiempo ya que comienzan las clases y lo más probable es que no disponga del suficiente tiempo como para actualizar tan a menudo y por eso cada capítulo tomará más tiempo de lo normal.

Darle al botón verde que dice REVIEW no cuesta nada, inténtalo ;)

Por cierto...quería pedirles que en sus reviews me dejaran sugerencias, para los futuros capítulos, es decir que me digan que les gustaría ver. ;)

Chau.