El regalo a mi princesa
El tiempo pasaba volando un poco hasta que llegaba el día del festival de la princesa que era precisamente una semana antes de que se les acabe las vacaciones a Dark y a Creepy.
El oso estaba de mal humor mirando por la ventana de la casa del cuarto, observaba a los ponis de cristal por las calles alegres.
— ¿¡Por qué tuvieron que empezar tan temprano!? Por lo menos, empiecen al mediodía o yo que sé— decía Creepy enojado con los brazos cruzados.
—Je, je. No lo sé. Debe ser que quieren disfrutarlo al máximo, quizás. Je, je. Aunque no me espera que fuera en esta semana y eso que falta poco para que dejemos el lugar. Je, je— comentaba Dark con una sonrisa infantil en su forma de unicornio blanco. Se miraba en un espejo peinándose su crin con un peine —Yyyy listo— desaparecía el peine y se miraba fijamente al espejo —Oh sí. Me veo muy elegante. Je, je— el oso se volteaba para ver a Light con una ceja alzada.
—Amo Soul, no has cambiado nada. Si solo te peinaste la crin y luces exactamente igual— decía el peluche con fastidio. El unicornio se reía un poco.
—Sí, lo sé. Solo quería sacarme esas cosas que tenía en mi crin— mencionaba el semental señalando con un casco haciendo que Creepy mirara que al lado de Light, había un montón de cosas como, pelota, hilos, telarañas, un bate, un ancla, un soporte de una casa, una radio de un auto, una PlayStation 2000, una máscara de un alíen y unos cojines con la forma de unos flancos —Vaya, no sé cómo llegó eso último en mi crin. Je, je— se rascaba la nuca apenado. El oso rodaba sus ojos fastidiado y lanzaba un bufido.
—Como sea— Creepy miraba por la ventana —Ve al festival y encuentra a tú chica o como sea.
—Je, je. Si Creepy. Lo haré. Nos divertiremos de lo lindo. Je, je— decía el semental desapareciendo las cosas que se quitó de su crin y caminaba para salir del cuarto, pero antes de que saliera, comentó —Ya sabes lo que tienes que hacer ¿no?— el oso asentía con la cabeza.
—Sí, sí. Solo ve con tu chica, llévala a ese lugar y desde el día de mañana, no sabremos nada más de los ponis de cristal hasta que se acabe las vacaciones— decía el peluche con seriedad.
—Oki. Hasta luego. Je, je— se despedía Light con una sonrisa maliciosa y cerraba la puerta. Creepy suspiraba fastidiado y caminaba hacia una silueta alta que estaba en una esquina de la habitación, lo veía detenidamente.
—Después de esto, disfrutaré de estos pocos días como nunca ya que por fin el amo Soul me dejará en paz— decía mirando la silueta y los ojos de Creepy brillaban —Es hora de que empieces a moverte— se observaban también unos ojos rojos de la silueta.
Mientras con Light
El susodicho estaba caminando por las calles asombrado. Veía a los ponis de cristal animados, los potrillos también que no dejaban de correr por ahí y unas potrillas con un pequeño "disfraz" de Zafire, observaba unas pancartas entre los techos que decían:
La princesa Zafire
Viva la princesa de cristal
Y muchas cosas más. Se veían también comerciantes que vendían cosas que tenían que ver con la alicornio.
—Wow. Este lugar está muy animado y yo pensaba que estos ponis no saben lo que es divertirse. Je, je— decía el unicornio con una sonrisa burlona viendo el lugar. Cuando cruzaba la calle, se chocaba con algo suave haciendo que se vaya un poco atrás —… No me digas. Se con quién me choqué… otra vez— pensaba con un suspiro. Se había chocado con Zafire en los flancos… de nuevo, pero cuando veía a la alicornio, se quedaba sorprendido al ver que tenía puesto el mismo vestido que usaba siempre, unas zapatillas en sus cascos y un collar parecido al de Celestia. La princesa se volteaba con una sonrisa mirando a Light.
—Ji, ji. En serio, no deberíamos encontrarnos siempre así— decía la yegua zafiro fingiendo estar fastidiada. El unicornio se rascaba la nuca apenado.
—Je, je. Si, lo sé, pero es que pareciera que tuviera un imán en la cara y es difícil quitarlo. Je, je— se reía un poco el semental.
—Sí. Bueno ¿Qué te parece el festival hasta ahora?— preguntaba Zafire alegre.
—Pues, que decir, está genial y con mucha vida. Je, je— decía Light con una sonrisa.
—Sip. Así es siempre en todos los festivales— comentaba la alicornio saludando a unos ponis de cristal que pasaban a su lado con una reverencia. El unicornio la miraba fijamente.
—Zafire ¿y eso que viniste con un vestido? Je, je— preguntaba el semental con curiosidad. La princesa suspiraba un poco fastidiada.
—La verdad, yo no quería venir con un vestido, pero como es un festival y más el mío, tengo que estar muy presentable.
—Bueno, no te molestes. La verdad, te ves muy hermosa, Zafire— decía Light un poco sonrojado. La alicornio se sorprendía y se ruborizaba.
—Emmm. G-gracias Light…— agradecía Zafire mirando a otro lado nerviosa —Bueno Light ¿Quieres acompañarme por el resto del día? Como siempre lo hacemos todos los días— daba una pequeña risita.
—Je, je. Claro Zafire. Quiero pasarlo con mi súper dupe mega ultra mejor amiga en el festival. Je, je— se reía el unicornio igual que la princesa.
—Ok Light. Vamos— decía con una sonrisa de emoción. Daba la media vuelta para empezar a caminar y el semental se ponía a su lado para seguirla.
Pasaba un rato en el festival, la alicornio había saludado a cualquier poni de cristal que pasaba cuando se reverenciaban ante ella. Los dos caminaban por todo el imperio, comían, se divertían con los potrillos, se sacaban fotos en una cabina que apareció "misteriosamente". Zafire y Light saludaban a Cristal que tenía una sonrisa en su rostro saludando alegre a los dos. Después de ese día, la yegua de cristal ya no se veía tan enojada y tenía algo de confianza con el unicornio, algo que le alegró mucho a la alicornio. El semental estaba alegre al ver que funcionó esa tarjeta.
Los dos aludidos estaban sentados en una banca observando a los ponis de cristal. Light miraba su casco que tenía un reloj que marcaban las cinco.
—Bueno, llegó la hora— pensaba el unicornio respirando profundamente y miraba a Zafire que no apartaba su mirada de los ponis —Oye Zafire.
— ¿Sí?— la alicornio miraba al semental con una sonrisa.
—Yo… Emmmm. Tengo un regalo para ti— decía Light un poco nervioso. La princesa estaba sorprendida al escuchar eso.
— ¿Qué? ¿En serio?— preguntaba la yegua con su cara de sorprendida.
—Sipi— decía el unicornio con una sonrisa nerviosa.
—Oh Light, no hacía falta que me hicieras un regalo. Con tan solo tenerte a mi lado, es un regalo más que suficiente— comentaba Zafire con una sonrisa sincera.
—Pues, quería hacerte un regalo por dejarme ser tu amigo y lo maravillosa que eres— decía el semental con una sonrisa tímida. La alicornio se sonrojaba un poco y se sentía alagada.
—Oh, ya veo… Entonces ¿Dónde está el regalo?— preguntaba la princesa curiosa.
—Pueeeees, está en mi casa y quiero que vengas conmigo— decía Light nervioso. La alicornio se quedaba pensativa.
—Mmmmm. No lo sé. No debería dejar a mis ponis de cristal solos en este festival que hicieron para mí— comentó la yegua insegura.
—Oh vamos, Zafire. Solo será por un pequeño ratito— decía el unicornio poniendo ojos tristes de gato.
—…— Zafire miraba fijamente sus ojos y la huella de gato que tenía en la barbilla, volvía a parpadear —Ok Light. Llévame a tu casa. La verdad, estoy emocionada por saber que me regalarás— agregaba con una gran sonrisa. El semental sonreía también.
—Ok linda. Vamos— decía levantándose de la banca igual que la alicornio para empezar a caminar a su casa "prestada".
Cuando llegaban, Light abría la puerta para dejar que la princesa entrara primero y luego él para cerrarlo detrás suyo. Antes de que la yegua dijera algo, el unicornio le decía.
—Antes que nada, Zafire. Necesito que… Emmm… Te quites el vestido y los accesorios que llevas— decía el semental con una sonrisa nerviosa. Zafire se sorprendía por lo que le pedía y se sonrojaba mucho.
— ¿P-P-Por qué me pides e-eso?— tartamudeaba un poco.
—Pues, para que estés muy cómoda. Je, je— se reía un poco nervioso.
—Mmmmm. Está bien— decía con simpleza y le daba la espalda. Se quitaba las zapatillas, el collar y el vestido, aunque eso último, Light lo veía en cámara lenta de como se lo quitaba dejando ver sus enormes flancos, sus hermosas alas, o sea su sensual cuerpo. La alicornio dejaba su vestido en el suelo —Bueno, la verdad, me siento más cómoda. Ji, ji— daba una pequeña risita.
—Je, je. Me alegro Zafire. Ahora necesito que cierres tus ojos. Quiero que sea una sorpresa— decía con una sonrisa de confianza. La princesa al ver su sonrisa, se la devolvía.
—Ok Light— Zafire cerraba sus ojos. El unicornio tomaba la pezuña derecha de la alicornio para hacerle caminar —Light, espero que no me estés llevando por las escaleras. Me lastimaría si voy así— agregaba un poco preocupada.
—Oh, no te preocupes. Estamos yendo por un pasillo que estaba por aquí— mentía el semental llevándola por las escaleras. La yegua tenía mucha suerte de no tropezarse con ningún escalón, caminaba algo tambaleada ya que solo tenía sus cascos traseros y su pezuña izquierda mientras la otra pezuña lo tenía agarrado Light. Además que va con los ojos cerrados. Llegaban arriba de las escaleras y la llevaba a la primera puerta donde supuestamente, estaba el cielo nocturno estrellado, pero antes de abrir la puerta, el unicornio miraba en dirección a donde estaba su cuarto y veía a Creepy que estaba asomando la cabeza para verlos. El semental solo asentía con la cabeza y el oso rodaba un poco sus ojos fastidiado para luego meter su cabeza en la habitación.
Light abría la puerta para entrar junto con Zafire que seguía con los ojos cerrados. Cuando entraban, la puerta se cerraba y en unos pasos más, se detenían.
—Muy bien Zafire, ya puedes abrir los ojos— decía el unicornio haciendo que la alicornio abriera los ojos lentamente para luego quedarse asombrada en el lugar donde estaba.
—Wow ¿Dónde estoy?— preguntaba la princesa al ver una gran habitación con un techo que se veía un cielo nocturno estrellado. Las paredes estaban hecho de zafiros, en el suelo era hecho de una alfombra azul larga y grande, era muy suave y una cama grande con unas sábanas con dibujos de zafiros, y huellas de gatos.
—Je, je. Estamos en una habitación que hice especialmente para ti ¿Qué te parece?— preguntaba el semental con una sonrisa.
— ¿Qué me parece? Es hermoso. La verdad, te debió costar mucho hacerlo— mencionaba la yegua sin quitar su cara de asombro.
—Sí. Me costó un poco, pero lo hice por tu gran día. Je, je— decía Light y sin previo aviso, Zafire lo abrazaba poniendo su cara en su pecho con una gran sonrisa.
—Gracias Light. No debiste haberte molestado— comentó emocionada mientras rompía el abrazo y caminaba por el lugar para ver la cama —Aunque ¿Me regalaste también una cama?— preguntaba extrañada.
—Je, je. Si y también que aún falta otro regalo más— decía el unicornio con una sonrisa maliciosa. La alicornio se volteaba rápidamente.
— ¿Qué? ¿Tienes otro regalo?— preguntaba la princesa sorprendida.
—Sipi. Solo necesito que cierres los ojos e inclines tu cabeza— pedía el semental.
—… Ok— decía Zafire un poco confundida y hacía lo que le pidió. Cerraba los ojos y bajaba la cabeza. Light se acercaba a ella y se quedaba mirando su rostro de cerca —Entonces ¿Cuál es mi regalo?— preguntaba aun con los ojos cerrados.
—Je, je. Éste linda— sin que lo esperara la yegua, recibió un beso en sus labios haciendo que abriera sus ojos de golpe quedándose impactada con un gran sonrojo en su rostro. La huella de gato que tenía en el mentón, brillaba dorado y esta vez, no parpadeaba. La alicornio empezaba poco a poco correspondiendo el beso y cerraba los ojos lentamente. Se daban un beso apasionado mientras Zafire lo abrazaba del cuello y el unicornio la abrazaba poniendo sus cascos en su lomo y hacía que la princesa se arrodille, y sus cuerpos se pegaban un poco más haciendo que el semental le sea más fácil abrazarla de la cadera —Así está mucho mejor. Je, je— pensaba el unicornio aun besándola y con sus cascos pasaba por sus enormes flancos dándole caricias. La princesa ahogaba unos leves gemidos por el beso y sin previo aviso, Light se levantaba en sus dos cascos traseros levantando a la alicornio de sus flancos apretándolos mucho y daba un salto para caer encima de la cama con el unicornio encima de la alicornio, y aun así, no rompían el beso hasta que en un pequeño rato, se separaban con un hilo de saliva en sus labios para recuperar el aliento.
—Oh Light… Esto… no me esperaba este… regalo…— decía Zafire mirándolo con la cara sonrojada.
—Je, je. Sí. Hace tiempo que quería decirte lo que siento y que mejor hacerlo que en tu festival. Je, je. Porque en serio, yo te amo como no tienes idea. Eres la tercera yegua que amo en mi vida— agregaba Light también sonrojado y con una sonrisa pícara.
—Ya veo… La verdad, yo también he sentido lo mismo que tu… te amo Light…— confesaba la yegua sonriendo con un sonrojo pasando por su nariz.
—Me alegra escucharlo— decía muy alegre — ¿Sabes algo? El otro regalo, no era confesar mis sentimientos, era más bien…— pasaba su casco derecho acariciando la mejilla de la alicornio —… Que quiero que seas solamente mía— añadía con una sonrisa de lujuria.
— ¿Q-Que?... p-pero yo…— la princesa estaba sorprendida por lo que dijo y no sabía que decir —… No podemos hacerlo ahora L-Light… hay un festival… y no puedo dejarlos solos en este día que hicieron para mi…— trataba de levantarse, pero el unicornio ponía su casco en el pecho de la alicornio para que se volviera a acostarse.
—No te preocupes, mi Zafire. De igual forma, ya no te preocuparás más de tus ponis de cristal ni de tu imperio— decía el semental empezando a besarla por el cuello.
—P-p-p-pero…— Light le tapaba el hocico con su casco para que no hablara.
—No digas nada y solo disfruta de tu regalo. Je, je— decía siguiendo besándola por el cuello y con sus cascos recorrían su cuerpo. Zafire no decía nada, se dejaba llevar por las caricias que le hacía el unicornio, daba unos leves gemidos.
Pasaba sus cascos por sus alas, estiraba su ala derecha y el semental dejaba de darle besos para verlas.
—En serio, linda, tienes unas hermosas alas. Je, je— decía con una sonrisa maliciosa para darle una pequeña mordida en el ala haciendo que la yegua diera un gran gemido de placer.
—L-Light… no muerdas mi ala… es muy sensible…— comentó la alicornio sin dejar de gemir por cómo se lo mordía y además que con su otro casco, acariciaba su vientre para llegar a su intimidad y lo pasaba por su entrada haciendo que la princesa quedara con la cara roja. Con su cola, apartaba el casco de Light para ocultar su intimidad y cruzaba sus cascos traseros. El unicornio sentía eso y pensaba.
—Aaaahhhh así que te niegas ¿no? Eso ya lo veremos, linda. Je, je— así que bajó un poco sin soltar el ala que lo tenía en sus dientes. Con su casco derecho, agarraba el flanco derecho de Zafire y lo acariciaba hasta apretarlo, y con su otro casco, lo estiraba de forma inusual ya que llegaba al cuerno de la yegua para empezar a frotarlo haciendo que diera muchos gemidos de placer. Su cuerpo se movía un poco por el placer que recibía hasta que con la cola del semental, agarraba la cola de la princesa y lo estiraba de golpe haciendo que pegara un grito, y su cuerpo tembló un poco, sus cascos traseros se separaban dejando vía libre.
—L-Light… no me agarres de… la c-cola… — decía la alicornio mas roja de lo usual, pero sin dejar de gemir. Light dejaba de morder el ala para responder.
— ¿Por qué? Si es divertido. Je, je— mencionó el unicornio con una sonrisa maliciosa y estiraba la cola, con su cola haciendo que diera otro grito y su cadera se movía.
—Por favor… deja de hacer eso…— decía Zafire respirando algo agitada y erguía su espalda por la frotada de cuerno que le estaba dando el semental.
—Ok, ok. Je, je, je— Light soltaba su cola y se sentaba encima de la cola de la alicornio. La aludida lo miraba de reojo con cara de "¿En serio?" — ¿Qué? Dijiste que lo dejara de estirarlo, pero no dijiste que me sentara encima de tu cola. Je, je, je.
—… Espera… ¿C-cómo haces eso?...— preguntaba un poco sorprendida al ver el casco estirado del unicornio que aun frotaba su cuerno.
—Pueeees… con magia, supongo. Je, je— se excusaba el semental y frotaba más rápido el cuerno de la princesa haciendo que no parara de gemir. Zafire movía su cuerpo y pateaba sus cascos traseros a la cama hasta que un momento, daba un gran orgasmo y se quedaba callada mirando perdidamente el techo con una sonrisa. Tenía una línea amarilla en sus ojos azules, respiraba de forma agitadamente. Light soltaba el cuerno de la yegua para volver su casco a la normalidad —Je, je. Por lo visto, te gustó ¿verdad que si, Zafire? Je, je— le daba una nalgada haciendo que diera un pequeño gemido.
—S-si…— decía con un poco de dificultad. El unicornio bajaba la mirada para ver su intimidad.
—Vaya, vaya, mira que tenemos aquí. Je, je— comentó con una pequeña risa y con sus cascos, separaba más los cascos traseros dejando a simple vista su intimidad —Je, je. Qué lindo. Je, je— agregaba con una sonrisa traviesa.
—… Por favor… no lo mires tanto… — decía con la cara roja y avergonzada.
—Je, je. Ok, ok. Je, je— decía el semental riéndose un poco. Se levantaba y miraba un momento su intimidad, luego bajaba la cabeza para ver su miembro que estaba erecto —Eso pasa por tomar mucha leche, antes de hacer esto o será por otra cosa— decía con una mueca en sus labios y miraba a Zafire con una sonrisa —Entonces, dime ¿Quieres hacerlo? O sea el ñaca ñaca. Je, je— preguntaba con una pequeña risita.
—… … S-si… hazme… completamente tuya… quiero ser… tuya… — decía la yegua con una voz sugerente y una sonrisa seductora moviendo un poco su cadera.
—Je, je. Ok linda. Je, je. La verdad, hace tiempo que no hago esto— comentó Light con una sonrisa infantil. Se levantaba para luego agacharse y daba un gran salto en la cama hasta llegar al techo. La alicornio tenía los ojos como platos al ver lo que tramaba.
—Esto de seguro… me dolerá…— murmuraba la princesa. El unicornio llegaba al techo y salía silbidos de la nada, sonidos de cámaras y flash, como tomándole fotos. El semental estaba con los cascos delanteros extendidos como si fuera a darse un chapuzón en una piscina.
— ¡Allá voy!— exclamaba Light para bajar a toda velocidad. Zafire se preocupaba mucho y temblaba mucho, pero antes de que llegara, el unicornio se detenía en el aire a centímetros de meter el miembro en su intimidad. La alicornio se quedaba extrañada — ¿Qué? Creías que te lo metería de un golpe, pero bien duro ¿no? Je, je, je. Ay linda, no seas tonta ni que fuera tan extremo. Destruiría la casa si hiciera eso. Je, je— dicho eso, aterrizó encima de la princesa metiéndolo de golpe hasta muy dentro de la aludida haciendo que diera un gran grito entre placer y un poco de dolor. Le salía un poco de sangre de su flor —Vaya apretada que estas muchacha. Je, je ¿Sigo?— Zafire no decía nada, solo asentía con la cabeza y tenía una expresión de dolor en su rostro —Oki dokie. Lo que la princesa pide.
Dicho eso, empezaba a penetrarla a un ritmo lento. La alicornio daba gemidos de dolor apretando sus dientes, pero luego de un rato, lo empezaba a disfrutarlo. El unicornio agarraba los enormes flancos de la yegua y se los acariciaba hasta apretarlos haciendo que diera más placer a la princesa.
— ¿Lo disfrutas, linda? Je, je— preguntaba con una sonrisa embistiéndola, pero un poco más rápido.
—…S-si… m-me g-gusta…— la princesa movía un poco su cadera. Los dos estaban sudando a montón.
—… Creo que debí poner un aire acondicionado aquí. No hace calor aquí, pero de repente, sudamos la gota gorda. Je, je— pensaba el semental sudando a mares. Quería secarse la frente, pero no quería soltar los flancos de la yegua.
El ritmo de las estocadas subía más rápido haciendo que gimiera aún más Zafire y movía su cadera al mismo ritmo que Light. Uno de los cascos del unicornio, recorría todo el flanco enorme de la alicornio hasta que llegaba entre los flancos y más precisamente en…
—…Ni lo… pienses… Light Soul…— regañaba la yegua como podía mirándolo de reojo al unicornio que pensaba agarrarle la cola.
—Ok, ok. Dejaré tu cola en paz— decía el semental rodando los ojos con una sonrisa traviesa y agarraba de nuevo su enorme flanco con el casco. Seguía penetrándola más y más rápido. Se oía la cama chocándose con la pared y en el cielo estrellado, aparecía una luna iluminando la escena de acción —Oh si… Así está mucho mejor. Je, je. Como dicen, la luna es la única testigo de nuestro amor. Je, je.
Seguían por un rato hasta que Light sentía que se venía y la alicornio miraba perdidamente al cielo con la lengua afuera, sin parar de gemir.
—… Que sensación tan excitante estoy sintiendo. Je, je…— daba estocadas, penetradas, embestidas, tajos de forma muy rápida hasta que se venía dentro de Zafire haciendo que diera un fuerte gemido que se podría escucharse por todo el imperio. La princesa respiraba de forma agitada mirando aun arriba. Sus ojos tenían unas líneas amarillas en diagonal a la derecha arriba y en diagonal a la izquierda abajo como si las líneas estuvieran entrelazadas a través de sus pupilas. El semental respiraba algo agitado y sacaba su miembro de la intimidad de la alicornio. Caminaba por un lado de ella para acostarse de lado mirando a la aludida con una sonrisa mientras con un casco le acariciaba la mejilla —Je, je. Dime linda ¿Te gustó?
—… Si… me gustó…— decía Zafire con una sonrisa sin apartar la vista del cielo.
—Je, je. Me alegro… ¿Quieres otra ronda? Je, je— preguntaba Light con una sonrisa de lujuria.
Mientras con el oso amargado
Creepy estaba subiendo las escaleras de la casa.
—Muy bien, ya está. Con eso ya no me molestará más el amo Soul, aunque me sigo preguntando del ¿Por qué no lo hizo eso en primer lugar? No sufriría tanto con "arreglar" a la sirvienta cada día en este miserable lugar— decía fastidiado. Llegaba encima de la escalera e iba de camino al cuarto, pero escuchaba unos ruidos fuertes en la primera puerta —Pero que escandalosos son— rodaba los ojos molesto —Alivio que solo se escucha en esta casa, porque si se escuchara este alboroto afuera, habría más metiches en el lugar. Ya suficiente tengo con batir el cerebro de Kalimi— seguía caminando y entraba a su cuarto.
Con Light/Dark
El unicornio se secaba el sudor de su frente.
—Esto fue lo más divertido que hice en mi vida, aunque la verdad hice muchas cosas divertidas en mi vida. Je, je, je— se reía un poco el semental. Zafire estaba boca abajo con la cabeza de lado, tenía las alas extendidas con sus pezuñas pegadas a su cuerpo, los cascos traseros un poco separados y la cola por un lado dejando ver por completo su retaguardia. Ella miraba al vacío con una sonrisa. Light estaba con los cascos delanteros en los enormes flancos de la alicornio. Se veía que se vino también por detrás de ella —Creo que ya fue suficiente. Yo no soy de los exagerados que cuando haces sexo con una alicornio, duras como dos o tres días. Duras como 15 o 100 rondas. Duras como siglos o décadas, y todo eso. Je, je, je— decía dándole una nalgada a la princesa haciendo que diera un pequeño gemido de forma automática —Je, je. Creo que deberíamos dormir. Tengo sueño— se restregaba un ojo con su casco, brillaba su cuerno para traer la sábana y arropaba a Zafire, solo la parte de arriba de sus flancos hasta el cuello dejando los flancos al aire —Oye linda, no te molesta que use tus flancos para dormir ¿verdad? Je, je.
—… No…— decía de forma cortante la yegua.
—Oki. Gracias. Je, je— el aludido ponía la mitad de su cuerpo en los flancos de la alicornio como si fuera cama —Entonces linda ¿te gustó mi gran súper dupe ultra mega regalo? Je, je— preguntaba mientras con un casco, jugaba con la cola de la princesa.
—… Si…
—Je, je. Me alegra oír eso. Je, je… Entonceeees ¿eres toda mía?— preguntaba con una sonrisa maliciosa.
—… Si… soy completamente tuya… amo Soul…— decía Zafire de forma apagada.
—Je, je. Eso era lo que quería oír. Je, je— comentó Light brillando su cuerno para volver a su forma gato negro sin túnica —Oh sí. Así está mejor. Je, je— se sentaba en un flanco y lo acariciaba con una garra —Bueno linda, duérmete, lo necesitas mucho. Je, je— la alicornio al escuchar eso, obedecía y cerraba los ojos para que se quedara dormida después de un rato. El felino bostezaba y se acomodaba en el flanco enorme para luego acostarse —Je, je. Por fin, es mía. No me quería ir sin hacerla completamente mía. Je, je— agregaba con una sonrisa infantil y daba un tierno bostezo para irse a dormir.
En el mentón de la yegua, estaba la huella de gato que brillaba en amarillo hasta que empezaba a despedazarse para desaparecer por completo y aparecía de forma rápida un escrito que decía "Obtenida" para luego desaparecer también.
Continuará.
Y así fue como traumé a todos :v okno XD
Ahí está, lo que todo el mundo esperaba XD
Pude hacerlo un poco más largo, pero no quiero que sea tan extenso en esa parte lemon de una hora con 30 rondas, con 10 capítulos más, etc., etc. XD
¿Qué les pareció el lemon? … Mi primer lemon en esta página :v
Y por fin el siguiente capítulo, es el final para terminar esta dimensión-
Bueno, eso es todo.
Nos leemos.
