Capítulo VIII

Regreso a Escocia

Para mis hermanos que no los conocían llegaron los Mc Arthur completos con sobrinos y todos, mamá ya estaba advertida. Albert la llevó a su estudio, ahí le dio la sorpresa de ver a su esposo y a su hijo a solas. Karen y Terry fueron invitados, se unían al grupo, el caso es que se la pasaban con nosotros, Terry observaba mucho a mis hermanos, Alex por el hospital y yo casi no estábamos con ellos.

Una noche de fin de semana por fin me vieron mis queridos Walter, James, Robert, Jimmy y Daniel que habían estado en la mansión pero con el cambio de casa y el hospital no nos habíamos visto. Estaban muy guapos en la sala, cuando me vieron llegar, todos corrieron conmigo, abrazándome y jugando, en eso llegó Peter, Tom. Peter molesto, separó a todos y casi se pelea dijo

-Como se atreven a tocar a mi hermana así, quienes se creen para jugar con ella, ella es nuestra hermana y no les permito que se le acerquen es una dama, es mía, y Alex me veía y sonreía se estaba divirtiendo, no me ayudaba a pararlos, no los podía interrumpir, Tom se acercó más furioso, poniéndome tras su espalda, vio a Jimmy y este dijo

- De donde conocen a nuestra Candy, con la discusión empezaron a acercarse todos, entraron Terry, los Andrew, mis hermanas bajaron por la escalera, mis padres salieron del estudio, esto se hizo una revolución de gente, pero no podía interrumpir a Tom. Alex se reía, me hizo la seña de que esperará. Molesto Tom

– Creen que tienen derecho, como se atreven a faltarle a una dama de ese modo, Jimmy asustado dijo

–Pues ella también es nuestra, ella es enfermera desde Chicago nos trajo a New York y nos ha protegido todo el tiempo, es mía también, como ves. Que ella decida señor le dijo a Tom. Aquí para nosotros usted es un desconocido, y eso es suficiente, que se cree para faltarles el respeto a ellos si usted al igual que yo somos menores que todos ellos. Los vio Tom y dijo

– Entre más grandes, mejor caen. Todos se rieron. Por fin entre las risas hable.

-Tom, Peter, ellos son mis amigos y mi familia también. Así que por favor, dejen que se presenten con ustedes si ustedes les dicen a ellos quienes son, ellos se presentarán ante ustedes, les parece.

Peter desconfiado dijo –Yo soy Peter Farquharson Mac Kay, y cada uno empezó a presentarse, Tom Cameron O' Hará, Alexander Gordon Hall, Ann Ferguson Bite, Ángela Andrew Mac Kay, Diana Mc Niel Murphy, Terry Grandchester Baker, Anthony Brown Andrew, Alister Cornwell Andrew, Archie Cornwell Andrew, y me vieron y dije –Estefanía Mc Arthur Mc Lead y ellos me vieron y clavaron su mirada en la mía y comenzaron –Robert Mc Gregor Mc Niel, Walter Raphael Mackenzie Mc Lead, James Elmer Campbell Cameron, Jimmy Cameron O' Hará, Stefan Daniel Mc Arthur Mc Lead y desde atrás dijeron Lady Romina Mc Lead de Mc Arthur, Sir Stefan Mc Arthur O' Hará y Albert me vio y sonrió, Sir William Albert Andrew Gordon

Ya presentados, con a caras de sorpresa Daniel miró a Peter y dijo

– Ahora puedo abrazar a Candy con una sonrisa, Peter dijo

—Tendré que pedir permiso Candy y se rieron ambos. Tom se acercó a Jimmy, este le dijo soy tu hermano menor. Robert se acercó a Diana y le dijo

—Mi madre es hermana de tu padre, yo soy tu primo, el era mucho más grande y Diana mucho más joven, ambos se abrazaron. James se acercó a Tom y Jimmy y les dijo

—Yo soy primo de ambos, Jimmy ya sabía pero no sabíamos que estabas vivo, abrazó a Tom, los tres muy altos y muy grandes. James un poco mayor que Tom de edad. Walter se me acercó y dijo – Con que mi prima Estefanía, como que te cambiaste el nombre a Candy y sonreí le dije,

-Me lo cambiaron como a todos mis hermanos, nosotros somos los White y Daniel dijo burlonamente

-Nosotros los Black y todos saltaban de carcajadas. Después ya todos se sentaban en la sala, algunos se quedaban de pie y les dije

– Bueno que gusto que ya se conocieron, ahora les tenemos una sorpresita. Albert se acercó y me tomo de la mano, dijo

– Les presento a mi prometida Lady Estefanía MacArthur. Daniel dijo

– ¡Cómo! Cameron y Farquharson, muy peleoneros y se las quitaron en sus propias narices. Y todos se reían. Ann me miraba, veían como todos me apreciaban, ella sonreía asustada con tanto barón. En eso habla Anthony.

—No creas Daniel, mi tío hizo trampa, él sabía que nosotros la vimos y que la queríamos, tanto Alister, Archie, Terry y yo, pero somos buenos perdedores, el la vio primero y el culpable es Tom Cameron el se la llevó a su casa, ¿cómo ves? Daniel vio a Tom y ambos se soltaron a carcajadas.

-Se las ganaron a todos, dijo Daniel porque Walter, James y Robert se pelaban por ella sin saber que era su prima y mi hermana, ¿cómo ves Anthony? y mi padre hablo

– Tiene razón mi esposa, al decir que mi hija estaba comprometida, era una bendición, porque si no enfrentaríamos una guerra de clanes, todos saltaron de la risa, pero Ann no, ella se limitaba en su pose de dama, nunca perdía la compostura. Ángela se reía, Diana también se cubría la boca y abrazaba a Ann, la que estaba muy feliz era Karen había de tantos caballeros para escoger. Terry les dijo

– Si vamos a esas, yo la vi primero que Albert en Inglaterra, pero este le hizo un regalito comprometedor y me la gano a la mala, todos se reían. Daniel le dijo

– Es que eres un inglés, a esos siempre les ganamos a la mala, la hermosa escocesa es para un escocés, todos se rieron.

Llegó una dama a la mansión venía con guardaespaldas, entró a la Estancia, Albert la recibió, mis padres fueron con él, pero todos sentían curiosidad, así que guardamos silencio, escuchábamos muy atentos.

Se presentó Lady Lucía Camerón al verlos, se asustó y le dijo ¿Dónde está mi hijo? Romina, dime que pasó

– En un momento viene, solo quería disculparme por entregarlo tarde, pero acabamos de llegar y Sir William nos dijo que estabas aquí, Tom desea saber cuántos Camerón quedaron, después del atentado de su propia familia, no es fácil entregarlo, ella molesta dijo

– Ni yo lo entregaría primero muerta que dejar a mi hijo volver a Escocia, mi hijo no tiene nada allá, lo quiero vivo, sus tierras serán protegidas por los Andrew, pero a mi hijo lo cuidaré, suficiente años a mi niño como podrás ver soy la única que queda, mi esposo, antes de morir me confesó que Tom era uno de los niños protegidos de Escocia, que me lo entregarían, el problema es que no me dijo cuándo, esa angustia y esperanza la he vivido por años, visitando a los Andrew, uno de mis hijos Sebastián murió a manos de los Dullfend para salvarme, el otro Jimmy desapareció, jamás lo recupere y ahora, mi mejor amiga, supe de los atentados, por eso mi esperanza moría cada vez, hasta hoy que me llamaron y verte aquí sin él, dime la verdad. Agachó la cabeza y lloraba, Tom salió, dijo

– No mamá solo que no es fácil enfrentar que todo lo perdí, la abrazó, ella abrió sus ojos y decía,

-¡Mi hijo!, mi niño ya estas hecho un hombre, estas idéntico a tu Padre, lloraba, lo abrazaba,

- Mi hijo, mi hijo, mi hijo. En eso Jimmy la abrazó por la espalda, ella lo volteo a ver, mi bebe mi Jimmy, estás vivo mi amor, estás vivo, este le contestó

-Sir Stefan Mc Arthur me rescató mamá, perdóname por no regresar por ti. Ella dijo a mi me protegieron mis amigos Angelina y Timothy Andrew.

Salió Ángela y le dijo – Su hijo es un héroe de Escocia. Ella al verla le dijo

- ¡Angelina!, muchacha eres idéntica a tu madre, la abrazó, estoy segura que desde el cielo te cuidará y la abrazaba, tus padres eran muy amigos míos, ¿has estado con mis hijos todo este tiempo?, ella contesto- uno de cada Clan, hemos estado con Tom todo este tiempo. Le tomó con sus manos su carita, dijo -una digna Andrew, dijo tu Padre, que tu belleza sería tu insignia. Y le dio un beso, Ángela lloró y la abrazó. Le dijo

– Gracias, no recuerdo a mis padres, muchas Gracias. Miro a Tom, se paró frente a mi mamá, Romina, perdóname, te odié sin saber que estaba contigo, perdóname, la abrazó, Gracias por devolverme a mis hijos, por cuidar de Ángela, como no me fui contigo, debí ayudarte, pero mis hijos, mi esposo todo fue muy triste, la abrazo. Albert se acercó, le dijo – Lady Camerón, no necesita volver al departamento donde la ocultamos, puede quedarse con nosotros en este lugar, Tom y yo somos amigos desde niños, la dama se quedó asombrada.

– Sir William pero le pregunte por él desde hace tiempo,- si, pero no me dijo que era Sir Tom Camerón, el estaba con otro nombre, el es empresario ganadero, tuvo unos padres que sabía que no eran los de él y lo amaron mucho. Asombrada su madre dijo

– Tom ¿eso es verdad hijo?, no nos extrañaste, no ocupaste a tu Padre, tuviste uno y lo abrazaba, pensé que estabas mal, mi niño, lo volvía abrazar, le daba besos, -Jim hijo mi pequeño, tu no extrañaste a tu Padre,

-Mamá, mi Tío Stefan, me salvo la vida muchas veces, el ha sido mi padre todo este tiempo, le acariciaba su rostro, lo besaba, la madre de Tom estaba feliz, su cara de tristeza, ahora se veía de felicidad, ella tenía los ojos grandes color marrón como Tom, su piel muy blanca, muy delgada, no soltaba a Tom y el estaba enternecido, me miro, quería que fuera con él, pero solo me sonrío, el tenía que disfrutar ese momento, después de la traición que había vivido.

Albert había ocultado a su madre, ahora le debía un favor mayor a su amigo, pero Albert no lo sentía así, el cuido mucho a los niños de Escocia, todos le debíamos a Tom. Este le dijo a su madre –Jimmy y yo nos acabamos de encontrar hace un rato, él estaba con Sir Stefan y yo estaba con Lady Romina, nunca nos vimos hasta hoy. En eso se acercó James, la saludo, dijo

-Mi sobrino estas con mis hijos, dijo

-solo con Jimmy, Tía. Ella lo abrazó, le dijo,

-Toda tu familia está bien, no te apures hijo, todos están bien, ya lo verás, lloraba emocionada, decía, parece que estoy otra vez en casa, no quería que nadie se fuera de su lado. Daniel y yo nos acercamos, dijo vaya si son los Mc Arthur, su padre es mi primo, soy tía de ustedes, Tom y Jimmy son primos de ustedes y me abrazaba.

Los Andrew perdieron a su Tía una tarde, todos estuvimos en la despedida, fue muy emotiva, privada, Albert bajo un poco la guardia, se sentía perdido con la Tía, sentía que ya no tenía guía, sus responsabilidades, eran mayores, tenía más gente que proteger, una noche, estaba en el despacho, baje y lo vi, le ofrecí leche y galletas, lo abrace, le dije,

- No estás solo, no sabes que tienes a los héroes de Escocia, ya veras, no los retes, son muy especiales, todos tienen una maravilla oculta, confía. Me abrazo, me beso, esa noche, se fue haciendo más intensa, sus abrazos, sus besos, por Dios de recordarlo, me vuelvo loca, subimos a su habitación, le dije que se diera un baño, pensó que me iría, pero no fue así, le di un poco de espacio, después fui con él, sin ropa, me metí en la tina, se sorprendió, lo abrace, lo bañe, le lave su cabello, me acariciaba, estaba muy excitado conmigo, lo abrazaba, él me amaba, nos salimos de la tina, me envolvió en una toalla, me cargo a su cama, me recostó a su lado con besos y caricias, sus besos rodeaban mi cuerpo, en la tristeza y los sentimientos me entregue a él, solo me interesaba hacerlo feliz, estar a su lado me hacía ser una mujer más fuerte y segura, en nuestro amor, el fue tan bueno y detallista conmigo, se preocupaba tanto, me veía mis cicatrices, me besaba amorosamente, me besó tan intensamente, sus palabras de amor, me hacían amarlo, desearlo más, escuche que decía, -Te amo tanto que no puedo estar sin ti, lo sabes mi amor y eso se me quedo muy gravado, sentí dolor, ternura, ese movimiento tan suyo con tanto amor, me sentía embriagada de deseo, no quería separarme de él, sentía una necesidad de no alejarme, no me rechazaba, me sentía tan mujer, por primera vez supe que amar es lo más hermoso del mundo, sus caricias, sus besos, no salimos de ahí, me quede con él toda la noche, le dije que lo amaba, que nada nos iba a separar, me cuido tanto, hicimos el amor varias ocasiones , me sentí plena, feliz, jamás en vida me imagine que el amor sería así tan nuestro, tan compenetrado, que sientes que todo lo puedes hacer cuando está a tu lado, me sentía la mujer más bella del mundo, el no me veía fea, me veía como si fuera la dama más fina, por él daría la vuelta completa, viajaría a donde jamás he ido, me levante muy temprano sin que se diera cuenta, me fui a mi recamara para que nadie le dijera nada. Pero juró que lo haría mil veces.

Albert, nos reunió a todos, dijo, -En dos días viajaremos a Escocia, preparen todo, Ann los Ferguson nos alcanzarán allá, Ann sonreía, muy orgullosa, Diana los Mc Niel también estarán allá, ella sonrío, camino al barco todos nos fuimos muy precavidos, al llegar surgió un pequeño problema, alguien subió tras un grupo de los nuestros en el barco, Albert y yo los vimos dijo,

- Cuidado Candy, hay que protegerlos, diles a tus hermanos, cuiden a la mamá de Tom, dile a Tom que no la deje salir. Que Ángela y Jimmy se quede con ella, de inmediato Albert le dijo al Sr. Johnson, este se llevó a su esposa, le pidió a Ann y Diana que se fuera con ella, otros dos jóvenes, Archie los acompañaba haciéndoles señas para protegerse ya vigilábamos a nuestra gente que subían cuando vimos que James y Walter subían también, le hizo la seña a Terry para que los protegiera, este fue con ellos, los llevó por el lado contrario del Barco, se toparon con Alister y Patricia quien ya era novia de Alister se unieron a ellos.

Los hombres que subían primero eran un hombre alto grande cabello rubio canoso muy formal y un joven muy alto de cabellos ondulados castaños, ojos grises, mi padre y mi hermano, pero con tantos atentados, resulta que lo siguen a él. Se separaban con el equipaje, en eso uno de ellos ataco a Daniel, el otro a papá, de inmediato Albert corrió a ayudar, me fui con Daniel, traía un látigo, que a Daniel se le cayó, el otro apretaba el cuello con fuerza, agarré el látigo, le di a las piernas, después Daniel pudo zafarse, me puse frente a él, este dijo

–Soy quien debe protegerte, al hacer eso, el hombre se escapaba, lo empuje, dije -¡Basta! Tomé el látigo atrapándolo de las piernas, cayó, Daniel fue, lo agarró a golpes, después lo lanzó por la orilla del barco, cayó al agua, pobre con esa altura, le dije

– Ahora como vamos a saber ¿de donde era? Este me miró, se río,

-¿ahora rescata varones?

– Bueno ¿dime quién es? ¿Quién lo mando? ¿Quién sabía para que te tratara de matar?

– Este me miró con enfado, dijo

– No eres mi Padre, alto con tu interrogatorio, deja que te cuide. Me quede viéndolo, me recordó a Terry, me fui de ahí, me seguía

—En el otro lugar Albert atrapó al hombre, mi papá le ayudaba. Mire a Daniel, le dije

- ¿Vez?, así se hace, este muy sarcástico dijo

– Ves ya te van a contestar tu interrogatorio. Albert le preguntó

– Porque los seguías, dime o te pasará lo mismo que a tu amigo, este escupió, Albert lo golpeo, ahora me contestas

– No sé nada, dijo el imbécil, todavía traía el látigo, le dije a Albert,

-Permíteme te aseguro que hablará, soné el látigo, se puso pálido, no le pregunte nada, volví, esta vez le rompí la camisa, sonreí de lado, le dije le sigo o hablas.

– No sé quien me mando, nos pagaron para matar a los Mc Arthur. Me quedé helada, tomé el látigo, le dije,

-Donde te pagaron como, con el látigo le enredé el cuello habla o te mueres infeliz habla,

- No lo sé, un hombre nos dio dinero hace un mes, los seguimos, mucho tiempo, pero ahora huían, no podíamos seguirlos fuera, por eso los atacamos aquí. Archie y los demás vinieron de inmediato le dijeron – ¡aquí estamos! Albert se hizo cargo, los guardias se encargaron de él, del compañero, le di el látigo a Daniel, me retiré con la cabeza agachada, Daniel tomo mi mano, me dijo

—Gracias hermanita, perdóname, no estoy acostumbrado a que me salves, quería salvarte, sonreí y lo abrace. Lo vi a los ojos, mi madre dijo que él se parecía a ella, en eso ella llegó corriendo, los vio abrazo a mi padre y la besó. Le decía

– Mi amor, estás bien. Daniel apenado le decía

-Mamá cálmate

-¡Daniel! Lo abrazaba, Tom, Peter y Alex llegaron, me vieron, Peter me tomo me abrazo, me llevó con él, Alex también. Los tres me miraban, les dije

- No lo siento como a ustedes, ustedes son míos, él no, hemos vivido una vida juntos, y a él no lo conozco tanto como ustedes, Tom, Peter, lo siento, pero ustedes son mi familia, que voy a hacer, los tres me abrazaban. Tom dijo

– Candy siempre seremos tu familia, lo sabes, Albert me vio que me retire, se quedo con ellos, después fue a buscarme, me dijo

– Candy porque no te quedaste con tu familia, le dije

– No lo sé, además creo que hice enojar a mi hermano. Tom, Peter y Alex son mis hermanos son mi familia Albert, mejor así, los seguían, los querían matar, viste Albert, corres peligro con los Mc Arthur, Albert no quiero volver a iniciar otra vez con los ataques. Albert me abrazó, dijo,

- Es un caso aislado, venganza, porque no hemos devuelto a los niños de Escocia, no los han visto. Todo se arreglará, me beso, me abrazaba, limpiaba mis lágrimas, volvía besarme, me dijo,

- Cada vez me enamoro más de ti, mi princesa, me encanta besarte, ver que puedes defenderte, y defender a los demás, eres muy buena Candy, me sonreí, la verdad me dio pena le dije

– Bueno, ahora sabes que no debes hacerme enojar, se reía más, me abrazaba, me atraía con él, es que me hace sentir tan bien, no me teme, al contrario, me valora, hasta la misma Ann me sacaba la vuelta por como soy a la hora de pelear, dice que se me olvida lo dama, pero la verdad, Tom si me entendía, no voy a permitir que lastimen a los demás si estaba cerca para solucionarlo, Albert me dijo,

-¿Cuándo quieres que nos casemos Candy?, lo vi a los ojos asustada,

-¡Albert!, no lo sé no lo había pensado, que no escoges tú la fecha o algo así. Se reía, bueno entonces nos casaremos muy pronto. Ahora me asuste más, la mirada de él escondía algo como de -ya me contestaste o no sé pero, creo que debí decirle, si cuando todos estemos bien, luego cuando sería eso, nadie nunca está completamente bien, o si, y si mi familia debía de estar ahí, estaba Tom, su madre, su hermano Ángela, Ann, Peter, Alex, mamá y ahora papa y Daniel, vaya con los Mc Arthur, por Dios, esto estaba raro, mi verdadera familia estaba conmigo y no me les acerque, ahora que los tengo, resulta que me casó y los dejo, por Dios, que hice, Tom, tengo que buscar a Peter, no a Alex, que tonta, pero si mamá está ahí, con papá y Daniel, no que estoy diciendo son mi familia también, que me pasa, me siento extraña y en eso Albert dijo,

-Mi amor, la guardia de los Andrew revisa todo el barco ya vamos a salir, te siento muy nerviosa, dije o hice algo que te pusiera así, me reí.

-No, lo que pasa es que nunca me había casado, soltó una carcajada, me reía con él.

– Albert se acercó, me besó , me acariciaba, me relaje mucho al estar así con Albert, me puse de pie, cerré con llave la puerta, solos en la estancia, nos acariciábamos, él me volvía loca, le desfaje la camisa, lo bese, se reía, el me levantó mi vestido, así como estábamos, el sentado y yo con él, me acariciaba, nuestros besos se han ido transformando de muchas formas, el besa tan bien, me cargó, me llevó a mi cama, a medio vestir nos hacíamos el amor nuevamente, le dije que estaba tan tensa y con él , me sentía como nueva dijo que lo haríamos cuantas veces quisiera, le dije que todo el tiempo, el sonreía, me dijo

- Candy me vuelves loco, no puedo seguir sin ti, lo sabes, después de mucho amor, nos arreglamos, me llevó con Tom, estaba con Ángela, Jim y su mamá, ella me dijo

– No te escondas Mc Arthur, yo te vi de niña me senté a su lado, me abrazo, me dijo

–Eres muy linda, muy buena, tienes un corazón enorme hija, me abrazó, ahora me sentía mejor, ella me consolaba, me beso la frente dijo,

- Cualquier cosa estoy cerca, para ti siempre estaré cerca. Tom la vio, le dijo

- Por qué ella es tu sobrina mamá, contestó

-Por qué soy quien la bautizo de niña, soy su madrina también, para ella siempre estaré cerca. No tuve hijas, cuando naciste Thomas y yo fuimos tus padrinos, serías cómo mi hija. Por tanto mis hijos serían tus hermanos, es algo que debes saber. -Si, pero no lo sabía. Le dije. Sonreí, ahora tengo una madrina, la abrace. Nos reímos.

Tom y Ángela se escondían mucho una ocasión vi entrar a Tom al camarote de Ángela, me fui de inmediato, me dio pena.

- Ángela, ¿te quieres casar conmigo?

– Tom te amo, nos casaremos en cuanto tú lo desees.

-No digas eso Ángela, me lo voy a tomar muy en serio. Ella se lanzo a sus brazos, Tom la beso, la abrazaba uniéndola a él, acariciándola, no soportaba alejarse de ella. Le subió su vestido, ella le quito su camisa, en un juego de amor y caricias, ambos se quedaban desnudos. Tom le hacía el amor a Ángela, ella estaba feliz, había amado siempre a Tom, ahora se sentía mucho más feliz que nunca, Tom le dijo

– Sabes Ángela, tenía miedo.

– De que amor,

-Cuando vi a tantos hombres cerca de Candy, y a ti siempre te han confundido con ella, todos la preferían, tenía mucho miedo que se fijaran en la hermosa mujer que siempre has sido, temía perderte mi amor.

– Tom mi corazón es tuyo, te amo y lo sabes, no hay mayor temor que no estar a tu lado.

– Ángela, te amo.

-Tom. Los gemidos y caricias hacían de ese momento un placer inagotable, Tom quería casase con ella, le dio su insignia desde que estaban en la mansión, ella no se la devolvía porque quería que su amor creciera, esa tarde, ella traía puesta la insignia de Tom, el ya guardaba la de Ángela.