Ni hao.- aquí yo con la continuación de esta historia. Agradezco sus comentarios y la paciencia que me tienen con las actualizaciones.
Los personajes de naruto no me pertenecen. Simplemente sueño con ellos.
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Aniyasha
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Presenta
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Seducir una misión de placer.
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Capitulo 8
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Conociéndonos…
Dedicada a mi pequeña hija virtual adoptiva.
Hinata Hiuga
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La mirada violeta de la mujer que tenia ahí presente lo almendro. Se apreciaba lo molesta que estaba por el comentario que él realizo. Y al verla como se acercaba dio un paso hacia atrás. Sus ojos pudieron ver el chakra que destilaba.
-dime , ¿Qué es lo que dicen de mí?.- volvió a preguntar Kushina con sus manos en la cadera a dos pasos de distancia del líder Uchiha.
La mirada oscura brillo junto con la violeta.
-Eres una forastera que ha conseguido entrar a Konoha engatusando al Hokage.
Ambos se miraron analizándose mutuamente.
-fue tu Hokage quien me trajo.- dijo ella furiosa.- él.- señalo al rubio quien estaba a unos metros de ellos mirándolos con sorpresa.- me engatuso a mí. No creas que Konoha sea el mejor lugar del mundo para vivir…
Él Uchiha se recupero de la impresión y alzo su muralla de Líder del Clan.
-¿Qué fue lo que le hiciste?.- pregunto con sequedad cortando las palabras de la pelirroja.
-¡YO!.- dijo indignada y se cruzo de brazos.- él fue quien ha decidido TODO, él fue por lo que yo estoy aquí…
Fugaku hizo una mueca no creyendo en sus palabras.
-Minato era según para todas inalcanzable.- dijo con tono de burla.- pero en menos de seis meses su comportamiento cambio.- él sonrió al ver como ella se sonrojaba mas .- ahora a puesto a la aldea en peligro por una forastera de un Clan que claramente desea la guerra en contra de Konoha.- el elimino el espacio a un paso. Y la señalo.- Tú no eres de fiar…
Ella agarro el dedo de él y lo apretó con fuerza.
-Yo no soy la culpable de que tu querida Mikoto no sea correspondida ttebane.- chillo con fuerza y miro la molestia del Uchiha.- no me vengas con tus ridiculez de que te preocupas por la aldea, no.- ella negó con la cabeza.- lo que tú tienes es celos de que tu chica no fuera la elegida y que si ahora tienes una oportunidad quedes como un segundón.- ella apretó mas el dedo.- Yo…
-¡ya fue suficiente!.- ordeno Minato. Encaminándose a ellos y mirándolos seriamente.- Kushina suelta a Fugaku.- ella de mala gana lo hizo, los ojos azules miraron con atención al Uchiha.- en muchas ocasiones te dije que no podría ver a Mikoto con otros ojos, Tu la quieres y eres mi amigo por lo que ese fue el motivo principal de que ella no me interesara. Kushina no tiene nada que ver en esto y ahora ella es parte de Konoha, no es una forastera, es MI ESPOSA y pienso defenderla de TODO.
Él pelinegro asintió e hizo una reverencia y se fue del lugar.
Kushina miraba por la gran ventana que tenía el despacho a la aldea. Una mirada nostálgica se apreciaba, Konoha era hermosa pero ella añoraba su propia gente, sus calles, añoraba su vida.
Se estremeció cuando él la abrazo por detrás, sintió el cálido aliento de Minato sobre su cuello y sin poder evitarlo se dio vuelta y quedo prendada de esa mirada tan azul de él. Esa sonrisa pequeña pero significativa. Estudio el rostro de su ahora… esposo, de su… ahora destino. Se alzo de puntitas y junto sus labios a los de él en un beso necesitado. Porque ella se sentía tan perdida en un mundo tan ajeno al suyo. Las consecuencias de sus actos. Y entre los brazos de él la magia de la pasión la cobijó. Enredo sus manos en los cabellos rubios y se presionó contra el cuerpo de él.
Minato al cargarla la dejo encima de la mesa, nunca perdió el contactos con sus labios. Sus manos recorrieron el cuerpo de ella en caricias subidas de tono. y ella comenzó a buscar la piel de él sobre la ropa estorbosa.
Estaban tan enfrascados en su pasión. Que no notaron que la puerta se abría y luego se cerraba con un portazo fuerte.
Ellos rompieron el contacto y se miraron sonrojados. Con la respiración alterada y claramente excitados.
-no sé que me haces.- susurro y acomodo un mechón del cabello de Kushina detrás de la oreja.
Ella se escurrió rápidamente de la mesa y comenzó a arreglarse la ropa.
-¡demonios!.- chillo.
-No es tan malo…
-¿Qué no es malo ttebane?.- ella lo miro con furia nuevamente.- ¿ser una forastera?, ¿qué te consideren una bruja engatusadora? ¿Que alguien haya entrado cuando tu y yo…?.- Kushina se mordió los labios.- la culpa es tuya.- ella lo acuso y se acerco intimidándolo.- no sé que me haces ttebane.
Él sonrió galante.
-y deja de hacer eso dattebayo.- ella se cruzo de brazos y comenzó a dar vueltas por el despacho.- Tenia novio.- comenzó a decir.- y me olvide de él cuando tu y yo…- ella seguía caminando.- no puedo evitarlo ttebane.- se lamento.- no puedo evitarlo.- Kushina ahora lo encaro y se enojo al ver el rostro sonriente del rubio.- te quitare esa risa a golpes.- lo amenazo.- yo no soy la chica común que queda prendada de una cara bonita…
-yo tampoco soy fácil de seducir.- su rostro cambio a uno serio.- lo que sucedió entre los dos estaba destinado, eres mi alma gemela.
-¿no puedo creer lo que dices ttebane?.- ella negó con la cabeza y comenzó nuevamente a dar vueltas por el despacho.- ni puedo entender mi estúpida actitud
Él suspiro frustrado.
-Kushina es muy sencillo lo que nos pasa, estamos enamorados.
Ella lo miro retadoramente con chispas en los ojos.
-no se casi nada de ti.
-¿Qué quieres saber?.- él se sentó en su escritorio y comenzó acomodar todo.
-Las cosas así no son de fáciles.- ella comenzó a ayudarlo.- no puedes estar enamorado de mi. Yo no me creo eso de amor a primera vista. Una cosa es la pasión y el deseó otra muy diferente es el amor.- ella le entrego unos pergaminos a él.
-para mí el amor se puede dar en un momento.
Ella negó nuevamente.
-¿Cómo es posible que Konoha te considere un genio y seas tan sentimental?
Minato alzó su mirada.
-Conozcámonos entonces.- propuso él.- me doy cuenta que lo que quieres es un amor con todos los detalles que implica.- sonrió abiertamente al ver las mejillas sonrojadas de ella.- te cortejare Kushina y te darás cuenta que lo que nos une no es solo la pasión. Sino que hay algo más…
La Uzumaki lo miro por largo tiempo queriendo encontrar algo falso en la mirada y palabras de él. Pero lo único vio fue determinación y algo que ella tenía miedo de ponerle nombre.
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Una hora después salieron de la torre del Hokage. Habían tenido que terminar algunos pendientes para poder conocer la aldea.
-¿seguro que no te regañaran?.- comento algo cohibida Kushina por ser el centro de atención en las calles de Konoha.- debes de tener mucho trabajo.
Minato negó con la cabeza.
-Soy él Hokage, puedo tomarme algo de tiempo para mi esposa y quiero que te vayas familiarizando con la aldea.
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«Minato Namikaze cuarto Hokage de Konoha era alguien diferente a lo conocido.» pensó Kushina.
Toda la gente los saludaba afectuosamente, y él la presentaba como su esposa. Había orgullo en esas palabras y sus ojos azules se llenaban de calidez. No iban tomados de las manos, Kushina no soportaría tanto contacto, solo al tocarlo y ya quería brincarle encima. Además de que le estremecía el corazón.
Él la reconocía. Le daba valor a su persona. La miraba como si fuera un precioso tesoro. Y ella no sabía qué hacer al respecto. Quería pensar que todo era por el sexo. Pero Minato en estos momentos mostraba otra faceta aparte de ser un pervertido.
-Aquí es el lugar.- dijo entrando al establecimiento.- buen día Teuchi.
Kushina se sentó a lado de él y aspiro profundamente el aroma a ramen. Su estomago rugió .
-Kushina permíteme presentarte al creador del mejor ramen miso que haya probado.
Ella miro al sujeto del mandil con una amplia sonrisa.
-es un placer ttebane.
-el placer es para mí.- Teuchi sirvió rápidamente dos platos grandes de ramen.- es un justo conocer a la esposa del Hokage.
Kushina comenzó a comer con gran entusiasmo ante la mirada atónica del dueño del local. Después de seis platos, ella se daba por satisfecha.
-Mina-chan tenía razón dattebayo.- comento con una gran sonrisa.- usted es el mejor en ramen. He comido en varios lugares cuando he estado en misiones y déjeme decirle que no había probado algo más rico en ningún lugar de la nación del fuego.
Las mejillas de Teuchi se sonrojaron al ver la linda cara de la pelirroja que lo veía con verdadera adoración.
El Hokage sonrió.
-Kushina es muy malo de tu parte alagar a otro hombre enfrente de tu esposo.
Ella le regreso una sonrisa picara a Teuchi y le guiño .
-si lo hubiera conocido primero a él otra fuera la historia.
La carcajada de Minato sorprendió a todos. Kushina le regalo una mirada indescriptible al rubio. Y él la miro con tantos sentimientos. Teuchi fue testigo de lo diferente que lucía el Hokage que tenía enfrente de él.
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-Insisto que llevas mucho tiempo fuera de tu trabajo.- ella se sentó en las rocas de la cabeza de los kages.
Minato se sintió extrañamente libre. Completo y feliz.
-ya te lo dije.- él se sentó a lado de ella mirando la aldea.- nadie me regañara.
-este lugar es hermoso.- Kushina miraba con una sonrisa radiante la aldea que estaba a sus pies.
El rubio asintió.
-¿pregúntame lo que quieras?.- dijo relajado cerrando los ojos y acostándose sobre las piedras.
Kushina se mordió los labios al notarlo tan relajado.
-¿Por qué eras virgen?
Él abrió rápidamente sus ojos azules y sus mejillas se tiñeron de rojo.
-Eso ya te lo había dicho.- comento él con una voz tímida.- no había encontrado a nadie que…
La risa de Kushina invadió el lugar.
-por kami.- dijo burlándose de él.- eres todo un caso perdido ttebane.
-no te burles de mi. – su voz cambio y sus ojos se oscurecieron.- ¿hasta donde llegaste con ese noviecito tuyo?
Ahora fue el turno de ella de sonrojarse y mirar a otra parte.
-Kushina…
Ella suspiro con derrota.
-Pues lo normal ttebane.- sus manos jugaron con su cabello.
Él se levanto y se acerco a ella. Ambos se miraron.
-¿lo extrañas?
Kushina se mojo los labios y bajo la mirada a sus manos nuevamente. Minato levanto el mentón y se sentó a horcadas de ella.
-¿lo extrañas?.- volvió a preguntar. Consciente de que su voz sonó dura y celosa.
Ella se atrevió a mirarlo.
-te mentiría si te digiera que no.- comenzó a decir. Cuando noto que él la miraba con tristeza ella se apresuro aclarar sus sentimientos.- extraño todo lo que representaba mi vida. Y no me puedes culpar por eso, aquí son una intrusa. Haya era Kushina Uzumaki ninja de la aldea el remolino.
-aquí, eres Kushina Namikaze.- dijo firmemente, acariciando el rostro de ella.- Esposa del Cuarto Hokage.- limito el espacio, la atrajo a su rezago y la beso profundamente.
Los labios de ella se entreabrieron permitiendo que él probara su sabor. Sus lenguas se juntaron, rozaron, se mordieron. Todo en un desenfreno de pasión contenida. La chispa surgió rápidamente y ninguno de los dos hizo algo para refrenarse. Por lo contrario. Ambos comenzaron acariciarse mutuamente.
Él la recostó sobre su capa, el manto nocturno los cubría. Las estrellas se apreciaban en el cielo. Kushina le sonreía con timidez. Estaba sonroja por la falta aire, con la respiración agitada y los labios rojos de besos. Su mirada violeta lo veía de una forma abrazadora, con deseó, con necesidad, con pasión y tal vez con amor. Se coloco encima de ella amoldando perfectamente su cuerpo como dos piezas que encajaban. Ambos tenían ropa, estaban en lo alto de las cabezas de los kages. En el suelo frio y algo tosco. Pero eso no importaba. No a ellos. Que con solo mirarse se decían tantas cosas que no comprendían pero que sentían.
Él bajo sus labios para acariciar con su lengua la comisura de los labios de Kushina. Mordió con fuerza y obtuvo un gemido por parte de ella. Quien metió las manos debajo del chaleco y camiseta para clavarle las uñas.
Ambos habían iniciado un fuego en su interior que era necesario apagar. Y eso solo se podía de una forma.
Kushina comenzó a desabrochar el pantalón de él con urgencia.
Y él comenzó a trazar una línea de besos en su cuello. Llegando al lóbulo de la oreja y suspirando.
-Quiero poseerte.- susurro.- necesito estar dentro de ti. Muero si no te tengo.
La pelirroja apretó los ojos y arqueo su cuerpo.
-ayúdame entonces a quitarte estos pantalones ttebane.- chillo molesta.- estoy tentada a romperlos.
Él sonrió y la ayudo. Pero ella fue más rápida y metió la mano para liberar su erección.
Minato gruño al sentir la pequeña mano de Kushina sobre él.
-Quiero hacerte el sexo oral ttebane.- ella lo miro con deseó.- quiero sentir "esa parte de ti en mi boca"
Minato casi eyacula en ese momento al imaginarse tal acto.
Pero una explosión los tomo por sorpresa. La burbuja se rompió.
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Hasta aquí ttebane.
¬¬ que puedo decir
Todo raro y extraño
Pero asi es mi imaginación.
Mil gracias por leer y comentar. Ya saben que son mi inspiración y que adoro sus comentarios. Un autor vive de eso.
