Sheryanna se dejó llevar. Sabía a ciencia cierta que si se resistía matarían a Selennaya, y no pensaba consentirlo. Observó los corredores tapizados de tonos metálicos, y los cables que iban de un lugar a otro. Sin embargo, esa tecnología era patética en comparación con la que había en valvesse. El soldado se detuvo, y Shery con él.
_ Me alegra que colabores, tu amiga lo valora mucho, créeme_ dijo la voz distorsionada.
_ Exijo hablar con ella_ dijo Shery.
_ ¿Y por qué iba a concederte ese deseo?
_ Porque si estoy no segura de que esta viva todo lo que hay aquí va a estallar en mil pedazos_ dijo, con sinceridad absoluta.
Se escuchó un sonido, como de alguien pulsando un botón, y luego una respiración agitada.
_ Mentora, olvídate de mí_ exclamaba la voz de Selennaya, agitada_ Mátalos a todos y lárgate. No merezco la pena, sólo soy una humana más.
_ Esas palabras sólo reafirman mi decisión_ dijo Shery_ Tranquila, Selena, te prometo que saldrás viva de esta.
Selennaya iba a decir algo más, cuando cortaron la comunicación. Se escuchó un pitido desagradable, y luego el misterioso líder volvió a hablar.
_ Muy bien, ahora vamos a colocarte unos pequeños dispositivos para que te muestres más receptiva_ dijo la voz_ cuando hayamos acabado, tu amiga podrá irse.
La única razón por la que soltarían a Selennaya después de colocarle algo, debía ser que pensaban que podrían controlarla como a una marioneta. Sería sencillo, fingiría obedecer, y cuando soltasen a Selennaya los mataría a todos y se reuniría con ella después. Pero había algo con lo que no contaba Shery, y era el diseño de esos chips. Daban la apariencia de ser dos pendientes, marcados con la cruz, que Shery opinó que debía ser un símbolo de alguna religión humana.
_ No puedo ponerme eso_ dijo Shery, apartándose_ mis orejas no lo resistirán.
_ Ahora mismo uno de mis soldados está apuntando en la cabeza a Selennaya. ¿Quieres que dispare?_ el líder parecía divertirse con el dolor de Shery, algo que entendía muy bien por ella misma.
_ Muy bien_ dijo Shery, agachando sus valvessianas orejas_ Podéis proceder.
Fue la primera vez en su vida que sintió dolor, y no poco. Era como si no sólo sus orejas estuvieran siendo perforadas, sino todo su cuerpo al completo, sus orejas iban a quedarse inútiles. Cualquier valvessiano sabe cuán valiosas son sus orejas, y sin ellas perdería su identidad, su raza. Se convertiría en una sucia humana, algo que no pensaba permitir, por lo que al final el instinto de supervivencia fue más fuerte que su deseo de proteger a Selennaya. Una gigantesca onda de odio se extendió por toda la base militar, quemando a todos y cada uno de los que allí habitaban. Sólo Selennaya se libró de la furia, por motivos incompresibles. Todo el edificio se desplomó a su alrededor, y se produjeron varias explosiones.
_ ¿Mentora?_ llamó Selennaya, saliendo de entre los escombros.
Y no tardó en verla. Se alzaba entre la montaña de escombros, increíblemente imponente a la par que aterradora. Sus ojos estaban más rojos que nunca, y los pendientes que le habían puesto habían cambiado de forma, cambiando la cruz por una estrella de 5 puntas, de las usadas para conjuros tales como los que había en el libro.
_ Esto no ha… acabado_ dijo la voz del líder, por el único altavoz que seguía entero.
Shery lanzó un relámpago, y el altavoz se desintegró por completo, sin dejar siquiera polvo.
_ Selennaya, prepárate_ dijo Shery, sin mirarla_ No sé cuánto tiempo tardaremos, pero voy a convertirte en alguien que no puedan usar para chantajearme.
