Los personajes pertenecen a Disney, excepto los hijos de Eugene y Rapunzel, lo único que me pertenece a mí es el tiempo que invierto para escribir estos capítulos…espero les gusten…
Las linternas
Al fin llego el día: el cumpleaños de los mellizos. Los 3 hermanos habían esperado con ansias la noche, pues ese día iban a lanzarse miles de linternas al cielo para conmemorar ambos nacimientos.
La familia real, salió a la terraza del castillo y, entre los 5, lanzaron 3 linternas al cielo, luego todos los habitantes de Corona encendieron y soltaron su farolillo. El resplandor de todas esas "luces flotantes", enceguecía a Esteban, pero cuando se dispersaron en el aire, todo mejoró.
Eugene y Rapunzel abrazaban a sus hijos, mientras los 5, admiraban las linternas. De hecho eran 6, Pascal también observaba las linternas sentado en la mano derecha de Clarisa; se habían hecho buenos amigos. Entonces, la niña tuvo una idea: una vez, estaba sola y aburrida, así que trepó los muros del castillo hasta llegar a lo más alto que podría llegar. Su idea fue subir otra vez a ese lugar para observar el espectáculo de las linternas.
Pidió permiso a sus padres de observar las luces desde otro lugar, ellos se miraron.
-Está bien- le permitió Eugene.
-Pero no se alejen- agregó Rapunzel. Clarisa colocó a Pascal sobre el hombro de su madre e invitó a sus hermanos a acompañarla. Los guió por las paredes, los tejados, las columnas del castillo; en poco tiempo estaban en lo alto del palacio, y ella se sujetaba de un medallón del techo relajando el resto de su cuerpo.
-¡Mamá, papá! ¡Miren donde estoy!- gritaba a los monarcas, mientras se sujetaba con ambas manos y volteaba la cabeza. Al verla, Eugene rio.
-¡¿Cómo llegaron allí?!- se asombró Rapunzel.
-¿Cómo te imaginas que llegué allí yo?- le preguntó Eugene a su esposa en voz algo baja. Ella sabía que él había subido mucho más alto, pero para una niña de 9 años era mucho. Ella solo rio un poco.
Clarisa regresó la mirada a sus hermanos, ellos estaban boquiabiertos por la vista, pero más que nada por la facilidad que tenía la niña para subir tan alto, ellos casi se matan en más de una ocasión.
-Te creía otra persona.- confesó Mauro a su hermana.
-¿Ah sí?- ella no comprendía- ¿Qué tipo de persona?
-Alguien calmado, obediente…- contestó- …que le asustaba lo….nuevo…- terminó de decir algo dudoso. Clarisa arqueó una ceja y se acercó más a él.
-¿Por qué?
-Porque… la primera vez que fuimos a la torre, estabas más que insegura…- hizo una pausa-… nunca te ha gustado desobedecer a mamá ni a papá…era como si le tuvieras miedo a…la aventura…- su hermana lo miraba, algo de indiferencia le brillaba en los ojos.- Luego me di cuenta…- continuó el mayor- …que he vivido 8 años con tigo…
-Nueve.- corrigió el menor.
-Sí, nueve…- dijo rodando los ojos- …y recién ahora me doy cuenta de quién eres en realidad…
-¿Ah sí? ¿Y quién soy?- preguntó ella.
-Todo lo contrario a lo que nosotros creíamos.- contestó Esteban.
Ninguno de ellos quería continuar con la conversación, se sentaron y continuaron viendo las linternas que iluminaban el cielo.
Bien, esto es super corto!
Es mucho más corto de lo que pensaba. Cuando leí este capítulo para corregirlo, no pude creer lo corto que era! Pero creo que reflejé algo que más adelante va a servir (espero) (después les digo qué).
En fin, muchas gracias por los reviews y por seguir esta simple pero trabajosa historia. Un abrazo psicológico ;) (Algunos lo entenderán)
Naa en serio…
Nos leemos pronto y prometo que el capítulo siguiente es más largo (al menos más largo que este es).
CHAU, CHAU!
PD: me di cuenta de que no había hecho mención de Pascal entonces lo nombré un poco en este capítulo y algunos más adelante también. Solo era eso…
