Sailor Moon y sus personajes, pertenecen a la genial Naoko Takeuchi.

Aquí va el cap 8….

¡Espero que les guste!

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CAPÍTULO 8

"DESCUBRIENDO SENTIMIENTOS"

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"Lo buscan… es que llegaron los nuevos doctores y ¡esto fue hace más de una hora!"

No respondió nada y siguió su camino. Tomó con fuerza la manilla y tardó unos segundos en abrir… Su corazón latía cada vez más a prisa, como si presintiera que lo que iba a encontrar detrás lo cambiaría todo…

Abrió la puerta lentamente…

… y se encontró cara a cara con su pasado…

"¿Kakyuu?"

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"Hola, Seiya, ha pasado tiempo ¿verdad?"

Le costó recuperarse de la sorpresa, pero algo o mejor dicho, alguien, lo hizo reaccionar y no de la mejor manera…

"Kakyuu, parece que nuestro 'colega' no tiene muchas ganas de recibirnos, con eso de que nos tuvo esperando por más de una hora…"

"Chiba… ¿se puede saber qué haces tú aquí?"

"Pero, Seiya… ¿acaso no sabías que vendríamos?" Kakyuu preguntaba sorprendida.

"¿Debería saberlo?" Era evidente su molestia y más al ver que Darien se reía con la situación.

"Bueno, sí… debes haber escuchado mi mensaje… ¡oh! quizás cambiaste de número…"

'¿Mensaje?... ¿qué mens…?... ¡maldición!' Recordó con fastidio esa vez en que no logró escuchar todo lo que había en la contestadora…

"No, Kakyuu, no es eso…"

De pronto, se formó un incómodo silencio. No sabía cómo reaccionar, ya que al frente tenía a dos personas muy conocidas para él, demasiado conocidas y eso lo ponía nervioso, sobre todo, al mirar cara a cara a aquella que alguna vez tuvo un lugar especial en su vida y quien parecía que tampoco disfrutaba del momento. En cambio, el único que se notaba entretenido era Darien, ya que él estaba al tanto de la historia de esos dos y además, tenía sus propios 'intereses' al estar allí.

"Lamento romper este encuentro tan… 'emotivo', pero…" Darien se dirigió a Kakyuu "…creo que si vinimos hasta acá fue para trabajar y obviamente los asuntos 'personales' quedan fuera de esto… …oye, Kou ¿por qué mejor no despiertas y nos haces un 'tour' por la clínica?"

Lo miró con rabia. ¿Por qué de entre todos los doctores que había en Japón tenían que mandar justo a 'ése'? Le molestaba que viniera y comenzara a darle órdenes… ¿qué se estaba creyendo?

"No hace falta que me digas lo que tengo que hacer"

Diciendo eso, se encaminó a la puerta, dando por hecho que ese par lo seguiría, pero sólo Darien lo hizo.

"Yo mejor me quedo… después tendré tiempo para recorrer todo"

Volteó un poco, mirándola con cuidado; quiso alegar, pero se arrepintió y se marchó junto con Darien. Mientras caminaba por los pasillos, no podía dejar de pensar en 'su' llegada… sin duda, Kakyuu estaba igual que antes, tal como él la recordaba… tan linda y con esa mirada llena de melancolía… así como cuando partió ese día.

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Se sentía tan extrañamente bien… cerró sus ojos tratando de recordar esos minutos que pasó junto a su doctor y lo logró, aunque no tenía que hacer una gran esfuerzo, ya que sus besos aún estaban ahí…

Sonrió.

¿Hace cuánto que no se sentía... feliz? No tenía claro si eso era felicidad, pero era tan parecido a eso…

De pronto, empezó a sentir miedo y no entendía muy bien por qué… ¿sería acaso que el sentirse feliz era sólo un privilegio para los demás y que a ella le estaba negado?... Quizás sí, después de todo, no podía olvidar que tenía culpas que pagar y que tal vez, el miedo que la invadía era un recordatorio de que nunca podría pensar siquiera en la felicidad como parte de su vida.

Su mirada recorrió toda la habitación y la obligó a volver a la realidad, una realidad que quizás estaba queriendo evitar, pero que seguía tan patente como el primer día que llegó allí… Las emociones y los recuerdos comenzaron nuevamente a agolparse y sintió como lentamente comenzaba a perder el control… eran sus nervios otra vez, que le jugaban una mala pasada, pero tenía que ser fuerte, tenía que tratar de controlarse y empezar a hacerse responsable de sí misma como él le dijo una vez…

… Sus emociones fueron volviendo poco a poco a la normalidad…

Sabía que lo que había pasado hace unos segundos sólo había sido una pequeña muestra de los estragos que podrían causar sus alterados nervios, pero también era un logro el que hubiera podido controlarlos en forma 'natural'…

Se levantó de la cama con una mirada llena de ilusión… ese logro lo compartiría con él…

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El silencio era molesto, la situación simplemente fastidiaba. Ambos caminaban por el recinto y se suponía que él tendría que dirigir la visita, pero no hablaba nada.

"Parece que te afectó bastante nuestra llegada…" Darien lo miraba de reojo, tratando de ver su reacción, pero no obtuvo respuesta.

"Veo que no quieres hablar… entonces tendré que hacerlo por los dos" Estaba a punto de abrir la boca, pero fue interrumpido.

"Dime, Chiba ¿cómo consiguieron que los mandaran aquí¿Por qué precisamente a ustedes dos?" Su voz reflejaba molestia y eso era lo que más alegraba a Darien.

"Me gustaría decirte que sólo fue una coincidencia, pero no es así"

"¿Qué dices?" ¿Acaso esos dos los habían planeado?

"Voy a hablar sólo por mí… yo pedí mi transferencia a esta clínica y me la dieron, pero lo de Kakyuu creo que sí fue casualidad… a menos que ella también haya influido en esto"

Lo miraba sorprendido. Darien hablaba con tanta naturalidad, como si se tratara de una simple visita o peor aún, como si fueran dos amigos reencontrándose… pero lo que más le intrigaba era si Kakyuu también había influido en su transferencia. No le extrañaba de Darien, después de todo, desde que estaban en la universidad lo único que hacía era buscar pretextos y ocasiones para fastidiarlo, pero ¿ella?…no, Kakyuu no era así y mucho menos buscaría un encuentro entre ellos después de lo que había pasado, pero… las dudas eran muchas y el tiempo que estarían juntos sería el suficiente como para buscar las respuestas que necesitaba…

Darien lo miraba sonriente. Sin duda, sus palabras lo habían afectado y de seguro, los próximos días, Seiya estaría lo suficientemente preocupado por su vida sentimental como para fijarse en lo que ocurriera a su alrededor… y eso era lo que esperaba, por el bien de sus planes, así tenía que ser.

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Venía un poco agitada por querer llegar lo más rápido posible a su oficina para contarle su 'logro', así que intentó recuperar su respiración normal y luego golpeó decidida. Le extrañó no recibir respuesta, por lo que se atrevió a abrir…

"¿Seiya?" Preguntó con la cabeza asomada por la puerta, pero no encontró a quién buscaba, en cambio, su mirada chocó con la de una sorprendida doctora.

"El 'doctor Kou' no se encuentra¿quién lo busca?"

"Soy Serena Tsukino, una de sus pacientes. Pensé que él estaría aquí… pero veo que no es así…" Comenzó a darse la vuelta, pero la voz de la pelirroja sonó una vez más.

"Bueno, quizás él no esté, pero puedes decirme a mí lo que ibas a hablar con Seiya, después de todo, él me tiene mucha confianza"

La miró con extrañeza… Las palabras de esa mujer la hicieron sentirse rara, era como si todo lo que dijo hubiera sido con una razón… pero eso era imposible, ya que apenas se conocían. Además, el hecho de que lo llamara Seiya usando ese tono tan meloso no quería decir nada… ¿o sí?

"No, creo que después hablaré con él" Prefirió salir rápido antes de recibir una réplica.

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La visita por la clínica había terminado y ahora quedaba enfrentarse a su otra 'colega'.

"Oye, Kou, si quieres yo te puedo ayudar con Kakyuu… sabes que entre ella y yo hay bastante confianza" Darien sintió la fulminante mirada de Seiya sobre él.

"No te metas en lo que no te importa… mejor preocúpate por tu desempeño aquí, ya que seré yo quien te evalúe" Dijo, sintiéndose triunfante.

Darien no le contestó, sólo se limitó a sonreír, haciendo que lo viera con desconfianza.

Estaban a un paso de llegar a la oficina, cuando la puerta se abrió.

"Ya ha pasado bastante tiempo… creo que lo mejor será que vuelva mañana y así podré ver la clínica con más calma"

Percibió que la situación también era incómoda para Kakyuu, así que no se negó a su propuesta.

"Creo que tienes razón, aunque no hace falta que vengas mañana, ya que su trabajo no comienza si no hasta el lunes" Esto lo decía con la clara intención de librarse de Darien, pero éste no se dio por aludido.

"Yo, en cambio, sí vendré mañana… tengo que ponerme al corriente en muchas cosas" Darien siempre sabía cómo hacerlo enojar…

"Bueno… entonces me voy" Kakyuu lo veía con tristeza, pero no demoró más y se fue.

"Parece que heriste sus sentimientos, Kou…"

"¿Cómo?" Su vista siguió los pasos de la pelirroja.

"Digo, que fuiste muy duro con ella al decirle que no se presentara mañana… pero, bueno, cada quien tiene lo que se merece¿no es así?"

Diciendo esto, se marchó, dejándolo parado frente a su puerta, pensando en lo que le había dicho… era obvio que Darien, al conocer la historia entre los dos, se refiriera así de Kakyuu, después de todo, ella fue la causante de su dolor en el pasado.

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Ya estaba anocheciendo y se lamentaba el no haber podido hablar con él, ya que a esta hora lo más probable es que se hubiera ido.

'Será mañana'

No tenía sueño, pero aún así, decidió acostarse. Se cambió de ropa con lentitud y se disponía a abrir la cama, cuando sintió la puerta.

"¿Quién es?" Al momento de preguntar se arrepintió, ya que los únicos que podrían rondar a esas horas por ese sector de la clínica eran los doctores y enfermeras.

"Soy yo, Seiya… ¿puedo pasar?"

No dejó pasar un segundo más y ya estaba abriendo la puerta.

"Hola"

Vio como Seiya la miraba y dudaba en entrar, pero no perdería esta oportunidad para hablar con él, así que lo sorprendió, tomándolo del brazo y haciéndolo pasar.

"Hoy en la tarde te busqué, quería hablarte, pero no te encontré…… ¿pasa algo?" Él evitaba verla de frente.

"No, sólo que quizás sea mejor hablar mañana… tú estabas por acostarte"

Fue ahí que se percató de su atuendo. No era la gran cosa, pero entendió que lo incomodaba. Eso la hizo recordar los momentos que pasaron juntos en su 'refugio'...

"Es que… quería contarte algo que me pasó hoy…" Se acercó más a Seiya y pudo notar cómo lo estaba afectando con su cercanía.

"¿Acaso pasó 'algo más'… hoy?"

Sintió que sus mejillas ardían… ¡él también recordaba lo que pasó entre ellos! No tuvo ni tiempo para reaccionar, cuando ya Seiya estaba acercándola a él, besándola, efusivo.

Los besos no se detenían y por contrario, parecía que iban aumentando de intensidad…

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Decidió que lo mejor para acompañar esa noche solitaria era una copa de vino, pero sonrió a medias al ver que ya llevaba unas cuantas…

'Es lo mejor para olvidar los problemas…'

Así solía pensar, aunque sabía que esta vez, bebiendo, no podría olvidar, ya que su 'problema' estaba recién comenzando… pero ya era tarde para arrepentirse… eso debió haberlo pensado hace un mes atrás, cuando insistió frente al colegio médico para que la enviaran a esa clínica.

¿Su argumento?

El gran interés que tenía en ese tipo de pacientes y la ayuda que ella podría brindarles como profesional especialista.

La decisión de los médicos demoró un poco, ya que había otros postulantes al cargo, pero ella, sin duda, se esforzó demasiado y tuvo los resultados que esperaba, aunque su verdadero interés distaba mucho de lo que planteó ese día en la reunión.

¿Cuál hubiera sido su real argumento ese día?

Reencontrarse nuevamente con él, verlo otra vez. Sabía que esa era la única manera de acercarse sin ser rechazada, ya que el trabajo los forzaría a estar juntos, pero, hoy descubrió que no estaba preparada… pensó que con ese mensaje anticipado, al menos, tendría una mejor recepción, pero el que Seiya no lo hubiera oído, arruinó todas sus expectativas…

Tomó una copa más y fijó su vista en la fotografía entre sus manos. Siempre había tomado las mejores decisiones durante toda su vida y, en ese entonces, estuvo muy segura del paso que daría… dejarlo todo y seguir su sueño de convertirse en una de las mejores psicólogas de todo Japón, pero ahora, al mirar esa foto, ya no sabía si lo que hizo fue lo mejor. Había ganado mucho, persiguió su sueño y lo logró, pero también había perdido otras cosas y entre ellas, al único hombre que había ocupado su corazón.

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Podía sentir como ella disfrutaba cada caricia, como estaba dispuesta a entregarse por completo… y eso era una invitación que cualquier hombre no podría rechazar, pero… él no era cualquier hombre, ni ella cualquier mujer, así que haciendo un esfuerzo sobrehumano, intentó 'enfriar' un poco las cosas, pero era tan difícil…

'Vamos, Seiya… ¡contrólate!...'

Agradeció la voz de su conciencia que se hacía presente una vez más…

"Creo que… será mejor… detenernos aquí…"

Serena parecía no escucharlo y eso le complicaba las cosas, pero ése era el momento de poner atajo a todo, así que reunió todas las fuerzas que pudo…

"Serena… detente"

"Pero… ¿por qué?"

Se levantó de la cama rápidamente, con la firme intención de despedirse y dejar la habitación, pero volteó y vio a Serena muy confundida.

"Porque es lo mejor… sé que me entiendes, por eso es preferible que me vaya ahora… buenas noches"

"No ¡espera!... ¿podrías quedarte un poco más y hacerme compañía… hasta que me duerma?"

Sonrió, resignado… ella una vez más vencía sus fuerzas…

"Pareces una niña pequeña…"

La vio sonreír también, mientras se acercaba a la cama nuevamente, pero ahora con la mente más fría y unos inmensos deseos de protegerla. Se acostó a su lado, rodeándola con su brazo, en tanto que Serena se acomodaba, recostándose en su pecho. Pensó que ella se dormiría de inmediato, pero no fue así… ambos disfrutaban del silencio y el calor que se ofrecían.

"Serena…" Escuchó un 'mmm' como respuesta y siguió "creo que te escuché decir que te había pasado algo…"

"Sí… es que hoy en la tarde casi tuve un ataque de nervios otra vez, pero ¿sabes? Logré controlarme… fue difícil, pero lo conseguí" Hablaba orgullosa y eso lo tranquilizó.

"¿Lo ves? Es como te dije al principio… creo que eres capaz, sólo debes esforzarte en ello y verás que muy pronto estarás curada, pero… ¿qué te causó esa reacción? Porque debe haber un motivo…"

"Bueno… estaba bien, pero de pronto… sentí miedo"

"¿Miedo?"

"Sí… la verdad ni yo entiendo bien lo que me pasó, sólo sé que después empecé a recordar y… me alteré" Su voz sonaba triste. Definitivamente la curación que ella necesitaba iba más allá de una simple terapia o de suprimir unos cuantos fármacos.

"Ya te lo dije una vez y te lo vuelvo a repetir, Serena, creo que debes aprender a perdonarte… todos cometemos errores, pero la vida siempre nos da una oportunidad de enmendarlos…"

"Pero, yo…"

"Sólo no te niegues a esa oportunidad… lo que ocurrió fue lamentable y entiendo que quizás nunca logres olvidarlo, pero no puedes vivir siempre de aquellos recuerdos… tú continúas con vida y mereces ser feliz… creo que es lo que tu familia desearía para ti, Serena"

Ella no le respondió, pero sabía que sus palabras la habían tocado. Sintió que se acomodaba aún más, hundiendo el rostro en su pecho, como queriendo esconderse… Sin duda, quería seguir manteniendo firme su coraza, pero se estaba dando cuenta de que no era tan inquebrantable como ella pensaba…

"¿Seiya?" Le sorprendió el que se decidiera a hablar, aunque su voz era muy bajita.

"¿Sí?"

"¿Tú en verdad crees que eso es lo que mi familia hubiera deseado para mí¿Aunque haya sido tan mala con ellos y…?" La abrazó más fuerte al ver que no pudo continuar.

"La vida sigue, Serena… los errores pasados siempre estarán ahí, pero llegó la hora de volver a pararse y mirar hacia adelante…sólo algunas personas tienen el valor de enfrentarse a sí mismos y perdonarse… y yo sé que tú eres una de ellas… lo sé"

No hubo más respuesta que sus lágrimas, las que duraron unos cuantos minutos más, hasta que el sueño la venció.

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Manejaba rumbo a la clínica, después de un no tan reponedor fin de semana, en el que la mayor parte del tiempo, se la había pasado pensando en sus 'asuntos', cada uno con su nombre y apellido, cada uno inevitablemente relacionado a uno de sus lugares más queridos: la clínica. Una paciente a la que debía ayudar, pero por la cual sentía emociones muy fuertes, una mujer que regresaba como su colega y que era nada más y nada menos aquella por la que una vez sufrió tanto y por último, ese doctor que lo único que ha hecho desde la universidad hasta ahora ha sido envidiarlo y fastidiarlo… ¿no era demasiado en poco tiempo?... pero, como él mismo dijo, la vida sigue y ahora debía enfrentarse a su propia realidad.

"Buenos días, doctor"

"Buenos días" No dijo nada más y siguió de largo, pero…

"Doctor, lo están esperando en su oficina… es uno de los doctores nuevos"

"¿Cuál?" Era necesario saberlo, para estar preparado.

"Ella"

Al abrir la puerta, la encontró de espaldas, mirando a través de la ventana. Sintió nostalgia al verla, era un sentimiento extraño, ya que esto lo había vivido hace tiempo, cuando trabajaron juntos y aunque fue en otro lugar, la situación era muy parecida…

"Siempre fuiste muy puntual… nunca pude ganarte en eso"

"Es cierto, pero… tú tienes otras virtudes que yo nunca pude alcanzar"

El sentimiento en su pecho aumentó en el momento en que Kakyuu volteó, ya que pudo leer en sus ojos que ella sentía lo mismo.

"Esto ya lo habíamos vivido antes ¿verdad?" Él no pudo evitar comentarlo.

"Sí… trabajábamos juntos en esa pequeña clínica… hacíamos un gran equipo"

"Ya lo creo. Todos trabajábamos por una misma causa, pero… esos tiempos ya se fueron"

"Tienes razón. Ahora… han cambiado varias cosas, ya no somos los mismos chiquillos ilusionados con cambiar y revolucionar al mundo con nuestra ayuda… creo que ahora ambos hemos comprendido lo que significa nuestro trabajo"

"Vaya… qué visión más… 'realista'. Quizás tengas razón en eso de que ya no somos los de antes, pero aún así, yo mantengo las mismas ideas de hace unos años atrás… creo firmemente que con nuestro trabajo podemos llegar a muchas personas y salvarlas del vicio que los consume"

"Ya veo… entonces sigues siendo el mismo Seiya que conocí…"

"Te equivocas. Nunca seré el mismo…"

Dijo eso con una razón, la misma que Kakyuu conocía de sobra. Se había formado otra vez ese incómodo silencio, pero él prefirió tomar las riendas del asunto, después de todo, era inevitable que se vieran o que hablaran, así que haría todo lo posible por mantener las cosas lo más profesionales posibles.

"Creo que será mejor empezar… ven, acompáñame a recorrer la clínica"

Se dio la media vuelta, siendo seguido por Kakyuu, quien, a pesar de la tristeza al ver que las cosas estaban así entre los dos, no se iba a rendir tan fácil… debía ganarse nuevamente su confianza, pero sería poco a poco y esto era el mejor comienzo.

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Esa mañana, despertó sumamente alterada. Debería haber sido distinto, ya que se había dormido entre los brazos de 'su' doctor, pero no fue así.

Miraba con ojos un tanto desorbitados y estaba temblando. El culpable: Ese sueño o más bien, pesadilla, que volvía a repetirse después de varios años…

"No lo entiendo… por qué después de tanto tiempo…"

Su angustia era obvia. Después de la muerte de su familia, hubo varias noches en las que no logró dormir y en las que lo consiguió, sólo tuvo pesadillas. Pero hubo una en especial que se repitió por bastante tiempo. En ella, se veía a sí misma, hace cinco años, escapando de su casa, tal como ocurrió en realidad, pero luego, el sueño la transportaba dentro del auto, con su familia. Era una noche lluviosa y al parecer sus padres discutían fuertemente, mientras Sammy trataba inútilmente de calmarlos… Ella también trató de intervenir varias veces, sin embargo, era como si no estuviera ahí. Luego, venía lo peor…

"¡Ya basta¡Dejen de pelear!"

Miró con ojos aterrados las luces del camión que se acercaba… presentía el peligro… sabía que ése era el momento en que su familia moriría…

"¡Ten cuidado, papá!..." Gritaba muy fuerte, pero ninguno de ellos la oía. "¡Papá, el camión¡Por favor, baja la velocidad!"

Era inútil… lloraba fuertemente... todos morirían, incluso ella…

Vio cómo su padre perdía el control del auto y escuchó los gritos desesperados de su madre y hermano, mientras ella, inexplicablemente, era transportada nuevamente, pero ahora, fuera del auto… sería la única testigo de ese fatídico choque…

¡NOOOOOOO!

Con ese mismo grito fue que despertó.

Ahora, podía sentir cómo iba perdiendo nuevamente el control… sus nervios la traicionaban otra vez…

"No, no puede ser, no otra vez…"

Lo único que hacía era temblar. Su cuerpo le pedía, le suplicaba por una pastilla, pero a la vez sentía que debía ser fuerte, resistirse a esos impulsos, si no, nunca sanaría. Abrazó fuertemente sus piernas, comprendiendo que lo único que le quedaba era luchar, aunque no estaba muy segura de poder salir vencedora esta vez.

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"Vamos… sólo será esta vez, nunca más te pediré ayuda"

"Sí, claro… lo mismo dijiste el otro día y mira cómo terminó"

"¡Pero si no fue mi culpa, además, tú solita quisiste hablar conmigo, yo no te obligué"

"Esa vez cedí, pero ahora no pienso seguirte. Esto es una locura"

"Bueno… si no quieres ayudarme, no vengas. Yo mismo la encontraré"

"¡Oye, espera!"

Ni ella misma se entendía. Debería alejarse y dejar que al que descubrieran desobedeciendo las reglas de la clínica fuera a ese loco, pero no pudo evitar salir corriendo tras Andrew, quien ya se adentraba en un área restringida para ellos a esas horas.

"Creí escuchar que no me ayudarías" Vio a Andrew mirarla triunfante cuando llegó tras él.

"Lo hago únicamente por Serena. Además, con lo idiota que eres, te tardarías toda la mañana buscándola" Pensó que se molestaría con el comentario, pero él sólo levantó una ceja y sonrió burlesco.

Se dedicó a guiarlo por los pasillos. Más de una vez tuvieron que esconderse de alguna enfermera que rondaba el lugar, siendo Andrew quien se ganaba sus amenazas de un buen golpe si eran descubiertos. Pero, antes de que eso pasara, llegaron hasta la habitación de Serena. Andrew quiso entrar, pero ella se lo impidió.

"Antes, dime qué quieres con ella"

"Ya te lo dije, sólo quiero hablar, no le haré nada"

"Entonces, iré yo primero" Se adelantó y tocó la puerta varias veces, pero extrañamente no hubo respuesta.

"Será mejor que entremos" Andrew la hizo a un lado y abrió. Lo siguió con la intención de agredirlo, pero se quedó inmóvil al ver a Serena temblando sobre la cama, completamente fuera de sí.

Vio a Andrew correr hasta la rubia y abrazarla, tratando de calmarla, mientras que ella miraba atemorizada…

"¡Pero qué haces ahí¡Llama a un médico, rápido!" El grito del chico la hizo reaccionar, por lo que corrió a buscar ayuda. El alivio fue grande al ver a un doctor conocido por ese pasillo.

"¡Doctor¡Tiene que ayudarla, algo le pasó a Serena!"

Notó la palidez repentina en el médico, quien reaccionó al instante y salió corriendo, sin importarle dejar hablando sola a su compañera. Pero eso a ella no le importaba, así que no dudó en alcanzar al doctor. Al llegar, todo lo que pasó fue muy rápido. Vio cómo ese hombre se 'lanzó' hacia donde estaba Serena y prácticamente empujó a Andrew, haciéndolo caer. Estaba asustada por lo que ocurría, pero eso no le impidió ver las diferentes reacciones que tenía cada uno de los que estaban en esa habitación…

Andrew miraba a la pareja entre sorprendido y molesto… al parecer se había dado cuenta de lo mismo que ella había visto hace unos días atrás, pero que no se atrevía a asegurar, mientras que Seiya Kou abrazaba a Serena y trataba de tranquilizarla, pero con un trato bastante diferente al de la mayoría de los médicos, logrando finalmente que la rubia se calmara y se quedara en sus brazos, llamándolo una y otra vez por su nombre. Sin embargo, la más sorprendida y desencajada era la otra doctora, quien también había llegado al lugar, pero se quedó sólo unos minutos, pues salió prácticamente corriendo de ahí.

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¡Hola! Como dije en el capítulo anterior, éste sería de 'larga duración'. Les pido mil disculpas por la demora, pero ahora estoy haciendo mi práctica profesional y el tiempo escasea. ¡Gracias por seguir la historia!

Del Fic: A mí en lo personal me gustó este cap. Tiene muchas emociones y bueno, las complicaciones siguen… el próximo capítulo viene también con muchas emociones, aunque estará un poco triste. ¡Espero sus Reviews!

Reviews:

Michiru-Kou: Tienes razón… al fin han aceptado sus sentimientos, pero como dices, cualquier cosa podría pasar ¿verdad?... Muchas gracias por tus palabras, me animas a seguir. Ahora¿Qué te pareció este capítulo?

Umi Kou: La reconciliación al fin llegó, pero… ¿habrá llegado para quedarse? Este capítulo muestra un acercamiento mucho mayor entre ellos, pero, como dices, la llegada de Kakyuu (me dio risa leer como la describiste, jeje) podría alterar un 'poco' las cosas… Gracias por tu review y ¿Qué opinas de este capítulo?

Marisa Makou: Perdón por la demora, pero la verdad es que el tiempo no me acompaña. Que bueno que te esté gustando la historia y las complicaciones, que sin duda, seguirán llegando… Me gustaría saber qué piensas de este capítulo. ¡Gracias por tu review!

Raye-Chan: Sí, qué bien que se arreglaron las cosas entre ellos, pero… ¿por cuánto tiempo? Tienes razón que se seguirá complicando, pero Kakyuu no es la única culpable… Gracias por tu review… ¿Qué te pareció este capítulo?

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Danyseren