Ocho: Rangos y anomalías.
Cámara del Trono. Centro de Monitoreo de Universos. Núcleo de la Nada.
La Esencia de Mish Ketchum sonrió brevemente ante la vista de una Chispa suya, antes de dirigirse a la reina del centro, que era quien lo había llamado.
—Muy bien, hermana —comenzó —¿Qué es lo que se te ofrece?
La reina le dedicó una media sonrisa.
—Que dejes a tus hijos en paz al menos por un periodo —respondió ella con toda la calma del mundo —No es agradable ver a tu sobrina quejarse de su padre.
La Esencia de Mish hizo una mueca, mientras que la Chispa del mismo abría los ojos con auténtico pasmo. Una de las Chispas de su universo, la chica de cabello caoba y ojos violetas, arqueó las cejas, incrédula.
—¿Yo…? —se sorprendió la Chispa de Mish Ketchum, pero no pudo acabar la frase.
Su Esencia realizó un gesto despectivo con la mano, restándole importancia al asunto.
—Quiero que Cassie Mist y Ashen Jack sepan hacerse cargo de lo que sea —apuntó —No por ser la Realeza Alterna, tienen que descuidarse.
—Cierto —convino entonces el rey —Pero ni nosotros tratamos así a nuestra…
En ese momento, las puertas dobles de la Cámara del Trono se abrieron de par en par. Una joven de cabello negro de brillos rojizos, ojos azules y una corona dorada en la cabeza, caminó con paso decidido atravesando la estancia, pasando de largo a las Chispas como si no existieran. Hizo una reverencia ante los reyes, quienes esbozaron sonrisas enternecidas.
—Me permito informar de una Anomalía en el universo 8-5-4 —comenzó la joven, con una voz seria que no ocultaba del todo un dejo de alegría —La señorita Olympus ya está en ello, pero el encargado me dice que necesita su autorización para borrarla.
Los reyes se observaron por un segundo antes de que el rey asintiera.
—Si la Anomalía reúne los requisitos, puede ser borrada —indicó —Y ahora que me acuerdo… Marine Ash, ¿dónde está esa niña tuya?
Ante la mención de ese nombre, la Chispa de la niña de corona dorada dio un respingo, al igual que su acompañante de cabello y ojos castaños.
—Está con su padre —respondió la Esencia aludida, sonriendo —Le está enseñando cómo usar el bastón. Su magia es sumamente potente y necesita un canalizador.
El rey asintió.
—Marine Ash, quiero presentarte —intervino en ese momento la reina, señalando a las Chispas presentes —Los involucrados en el más reciente Vértice de Deseo.
La nombrada Marine Ash dio media vuelta y paseó los ojos por todas las Chispas, para finalmente posarse en su propia Chispa, quien la miró con cierta admiración.
—Sí que soy lo máximo —murmuró con una sonrisa amplia —Mucho gusto en conocerlos a todos —dijo en voz más alta, haciendo un gesto con la mano que hacía alusión a todas las Chispas —Mi nombre es Marine Ash Aquarium, heredera al trono del Centro de Monitoreo de Universos. Y por lo visto —añadió, mirando al grupo de Chispas proveniente del universo 5-5-5, que se habían quedado boquiabiertos por su presentación —No existo en todos sus universos.
—Ni existirás —masculló la Chispa de Jameson Oak con rencor.
La Esencia de Marine Ash arqueó las cejas, mirándolo con cierta… ¿sorna?
—Eso sí que me hace gracia —reconoció, antes de volverse a los reyes —Ahora, si me disculpan, me retiro. Que pasen buen periodo —y agitando una mano, se fue por donde había llegado, dejando asombradas Chispas tras ella.
—Su Majestad aquí es… alegre —musitó la Chispa de Bess Vaugham, dudosa.
—Muy bien, basta de intermedios —pidió el rey de repente, captando la atención de los presentes —Mish, Ashlee ya terminó. Puedes retirarte.
La Esencia de Mish Ketchum frunció el ceño al oír aquello, antes de salir con andar rápido, y cerró las puertas dobles de un golpe.
—¿Aquí no me llevo bien contigo? —quiso saber la Chispa de Mis Ketchum, entre confundido y curioso.
—No exactamente —respondió el rey con total calma —Más bien tu Esencia… es desconfiada. No cree que esté a la altura de su querida hermana.
—Mark, sabes que Mish sólo se preocupa por mí —intervino la reina, conciliadora.
El rey asintió, haciendo una mueca.
—Para eso no tiene que demostrar que es mejor padre que yo —apuntó —Por lo demás, te diré que me agrada.
La reina esbozó una leve sonrisa antes de mirar a las Chispas presentes.
—Ya que seguramente tendrán algunas preguntas, les ofrecemos un paseo por el Centro en tanto Mark desvela el siguiente deseo sin su presencia —hizo un gesto de mano y otra de las lámparas del techo fue hacia ella, posándose suavemente ante su rostro —Veamos quién está disponible para guiarlos…
—¿Porqué no podemos estar presentes? —preguntó con toda naturalidad la Chispa rubia del universo 5-5-5 con inconfundible aire de chiflado.
La reina le dedicó una sonrisa serena.
—Porque, Chispa de Luke Locklook del universo 5-5-5, el deseo involucra a una Chispa nuestra. El procedimiento dicta que no estén presentes para evitar malas influencias.
La Chispa de Jameson Oak soltó un bufido de disgusto.
—¡Ah, Bris está disponible! —indicó la reina de repente —Llámala, Mark.
El rey asintió, chasqueó los dedos y la figura fantasmal de una joven de largos cabellos y sosteniendo un espejo redondo en sus manos, apareció, sobresaltando a todos.
—¡Mirror! —exclamó en un susurro la Chispa de Marine Ash.
—Por favor, pídele a Briseida Pewlver Ikki que venga —le ordenó el rey a la figura, quien silenciosamente asintió y se desvaneció —Espero que no tarde.
El apellido que el rey pronunció hizo que las Chispas de los hermanos Ketchum compusieran muecas tristes. Aunque se quedaron con la boca abierta cuando, luego de oírse un llamado a las puertas dobles de la Cámara, éstas se abrieron para dar paso a una mujer joven castaña de párpados caídos y mirada amable. Sus ojos, de un agradable tono gris, destellaron con amabilidad al llegar ante los reyes y hacer una reverencia.
—Briseida Pewlver Ikki, miembro del Departamento de Visores, a sus órdenes, sus Majestades —dijo a modo de saludo —¿En qué puedo servirles?
—Te agradeceríamos que llevaras a las Chispas a recorrer el Centro —indicó la reina —Tal vez una visita a tu departamento les caería bien para comprender nuestro modo de operar. Por cierto, Marine Ash vino a decirnos algo de una Anomalía, ¿sabes algo?
La joven castaña asintió.
—Ocurrió en uno de los universos bajo el cuidado de Patrick —explicó —Ya todo está en orden. Tesalia le ayudó.
Los reyes asintieron y con un ademán, la mandaron retirarse.
—Si gustan seguirme, por favor… —pidió Briseida a las Chispas.
Todas obedecieron, saliendo de la Cámara del Trono sin mirar atrás. Al cerrarse las puertas tras ellos, una Chispa del universo 5-5-5, la del cabello color caoba, no siguió conteniéndose.
—¿Tú quién eres exactamente? —quiso saber.
La joven castaña, cuyas ropas negras tenían los bordes grises como rocas, sonrió.
—Lo siento, supongo que siendo una Esencia de Rango 5, no existo en su universo —comenzó —Soy Briseida Pewlver Ikki, mucho gusto.
—Esos apellidos… —murmuró la Chispa de Ágatha King, en quien iba apoyada la Chispa de Lawrence Krause —¡Es de una miembro de las Familias Gobernantes!
—¿Familias Gobernantes? —se extrañó la Chispa de Mark Aquarium.
La Chispa de King asintió.
—En nuestro universo, hay tres tipos de familias importantes —respondió —Las Reales, las Gobernantes y las Consejeras. Las Familias Reales, que rigen en todo el mundo, son dos: la Real y la Real Alterna. Las Familias Gobernantes, cada una encargada de una zona, son cuatro: la Ikki, la Bonagens, la Urakron y la Kibu. Y las Familias Consejeras son bastantes, pero ése no es el punto —se aclaró la garganta antes de seguir —La actual jefa de la Familia Gobernante Ikki es una Pewlver. Usted, de hecho —y señaló a Briseida.
La aludida se encogió de hombros.
—Sí, sé que mi Chispa de su universo es importante, pero según tengo entendido, las Familias Gobernantes eran la Pewlver, la Orangeen, la Redbell y la Olympus.
—Pero sus herederas fueron chicas —rebatió Lawrence cortésmente —Y ellas, al casarse, le dieron otro apellido a esas familias.
—Vaya, eso lo explica todo —Briseida sonrió, aunque parecía que toda esa información no era nueva para ella —En fin, vayamos al Departamento de Visores, seguro les gustará contemplar algunos de los universos que vigilamos. Por cierto, ¿ya conocieron a Tesalia, no?
Mientras que las Chispas del universo 5-5-5 hicieron muecas desagradables, los demás asintieron en silencio.
—Sé que Tesalia no es muy sociable —empezó Briseida tranquilamente —Incluso me ha contado que en algunos universos, suele ser un dolor de cabeza. Sin embargo, aquí ella, Flamy, Terry, Nancy, Ashlee y yo somos las mejores amigas. Y en varios universos también. Así que, advertidos de que lo que ven aquí no es reflejo de lo que debe ser siempre, espero que no traten mal a la Esencia de Tesalia. No es la misma con la que algunos de ustedes conviven. ¿Entendido?
Las Chispas asintieron.
—Disculpa —llamó la Chispa de Ashlee Ketchum —¿Quiénes son tus padres?
La Esencia se quedó un momento desconcertada, para luego responder con seriedad.
—Brock y Filena Pewlver. Y lamento mucho que mi Rango no me permita estar en tu universo —sonrió tristemente antes de añadir —Me habría encantado conocerte.
—¿Y qué es eso de Rango? —se apresuró a inquirir la Chispa de Mark Aquarium, viendo cómo su amiga se ponía triste.
—Es una clasificación con la que las Esencias nos formamos —respondió Briseida —Indica la probabilidad de no existir en determinado números de universos. Por ejemplo —se detuvo un segundo, viendo que iban a cruzarse con una mujer pelirroja en el pasillo, y levantó una mano para saludar —¡Eh, Flamy!
La mujer, de ojos rojos y el cabello rojo intenso peinado en una larga trenza, alzó la mano y también saludó. Avanzó unos pasos y dedicándoles una amable sonrisa a las Chispas, preguntó.
—¿A dónde los llevas, Bris?
—Al Departamento de Visores, órdenes de Ashlee y Mark. Flama, ¿podrías decirles cuál es tu rango, por favor?
—Por supuesto —la pelirroja movió afirmativamente la cabeza antes de soltar —Rango 5, igual que tú.
—Gracias. ¿A dónde te diriges?
—A la Estancia de Restauración. Nicholas me espera. ¿Sabes qué pasó con la Anomalía del universo 8-5-4?
—Está controlada, nada fuera de lo ordinario. De todas formas, si surge algo, te aviso. ¿Quién está cubriéndote?
—Famkee Bryant, vaya entusiasta —Flamy negó con la cabeza —Nos vemos.
Bris la despidió con la mano y la pelirroja se alejó.
—¿Dijo Bryant? —se extrañó la Chispa de Bess Vaugham.
—Por lo que veo, el apellido les resulta familiar —supuso Bris, quien siguió andando —Sí, los miembros de la familia Bryant tienen Rangos altos. Y continuando con el tema —soltó de repente —Flamy y yo somos Rango 5, lo que significa que las probabilidades dicen que no hay Chispas nuestras en 5 de 100 universos.
—¿5 de 100? —se sorprendió la Chispa castaña que acompañaba a la de Marine Ash.
—Eso es mucho —argumentó la Chispa de Luke Locklook.
—No tanto como los Rangos de las Familias Reales: ellos no pasan de Rango 1 y 2. Y sus actuales Majestades tienen el más alto —suspiró antes de concluir —El Rango Cero.
—Eso significa… —titubeó la Chispa de Ashlee Ketchum.
—Sí, ellos tienen Chispas en todos los universos.
Los que escuchaban a Bris se quedaron boquiabiertos.
—Su Alteza Marine Ash está en proceso de ser Rango Cero también, más ahora que existe su Alteza Ashie Kei —explicó Bris —Sin embargo, parece que hay cierta renuencia de su parte. No me extraña, es mucha presión y una responsabilidad ilimitada. Pero todos tienen fe en que, llegado el momento, será una excelente reina. Bien, llegamos.
Estaban ante unas puertas dobles que no le pedían nada a las que daban paso a la Cámara del Trono. Bris llamó a ellas un par de veces, luego de lo cual se abrieron solas.
—Bienvenidos sean al Departamento de Visores —dijo Bris con una sonrisa.
Aquello era una habitación que parecía no tener fin. Por donde vieran, había pantallas rectangulares de puntas redondeadas y bordes compuestos de algo parecido a la niebla. Se veía como si esas pantallas también fueran infinitas. Y es que había incluso en el suelo que pisaban.
—Hola, Bris, qué gusto verte —saludó la voz de Tesalia Olympus tras ella —¿Vienes a ver lo de la Anomalía? Porque eso está bajo control.
—No, sus Majestades me pidieron darles un paseo a las Chispas del Vértice de Deseo. Quieren que conozcan un poco nuestro modo de operar.
—Muy bien —Tesalia asintió, no muy segura del asunto —Te veré luego.
Y sin más, se alejó.
—¿Qué es una Anomalía? —se interesó el joven de lacio cabello castaño y ojos verde azulado del universo 5-4-8.
—Es una desviación del programa histórico de cada universo —contestó Bris, que ante las caras de extrañeza de sus oyentes, rió suavemente —Lo siento, la definición oficial es compleja, ¿verdad? Quizá pueda…
En ese momento, sonó algo parecido a una campana y una voz extraña, que no se podía saber si era de hombre o mujer, anunció.
—Atención: Anomalía en el universo 4-1-8, favor de verificarse. Se repite: Anomalía en el universo 4-1-8, favor de verificarse.
La voz se apagó, al igual que la alarma, y Bris sonrió con cierto cansancio.
—Tal parece que podrán ver en persona una Anomalía —les informó a las Chispas —Si gustan seguirme, por favor…
Las Chispas no necesitaron oírlo dos veces. Recorrieron gran parte de aquella enorme sala, observando las pantallas a su alrededor como si de rarezas valiosas se trataran, hasta que Bris les hizo una seña para que se detuvieran. Ella se encontraba de pie frente a un visor que a diferencia de los demás, tenía su marco de un tono gris oscuro.
—Informe, por favor —solicitó Bris, sin dirigirse a nadie en particular.
Una hoja de papel salió del pie de la pantalla, la cual Bris se apresuró a tomar y leer con sumo cuidado. Al concluir la lectura, frunció el ceño y suspiró.
—Repaso, por favor —volvió a ordenar.
Hasta ese momento, las Chispas no se percataron que la orden iba dirigida a la pantalla, que en ese momento, disolvió la débil imagen de una fiesta que había estado mostrando para dar paso a otra, donde se veía una especie de cuarto de hospital. Y en la cama de ese cuarto se encontraba…
—¡Hermana! —soltó la Chispa de Mish Ketchum.
Una copia fiel de Ashlee Ketchum estaba en esa cama, con el rostro pálido y dormida de manera profunda. A un lado suyo, en una silla y cabeceando, se encontraba un pelirrojo de ropas mayoritariamente azules y muy elegantes. Tampoco su identidad era un misterio.
—Soy yo —susurró la Chispa de Markus Aquarium.
En eso, la escena comenzó a cobrar vida. La puerta de la habitación se abrió para dar paso a una joven pelirroja de ojos turquesas y peinada con una larga trenza. Tras ella, podía observarse a una rubia de ojos castaños de expresión ceñuda.
—Mark, ¿cómo sigue? —inquirió la pelirroja, entrando a la habitación.
El Mark de aquella imagen sacudió la cabeza, despabilándose, y negó al segundo siguiente, apesadumbrado. La rubia, recién entrada, lo miró con cierta tristeza.
—Aún no entiendo porqué hizo semejante locura —soltó, tratando que no se notara mucho que estaba preocupada —Sabe perfectamente que sus magias no son compartibles. ¿Podrías explicarlo tú, Mark?
—Tesalia, no creo que sea el momento —censuró la pelirroja.
Pero la rubia le dedicó una mirada desdeñosa.
—Sí, lo es, porque quizá así podamos ayudar —espetó —Anda, Markus, contesta, ¿qué fue lo que pasó exactamente en esa peleíta?
El Mark de la escena, al oír eso, se puso de pie.
—Tesalia, sé que quieres ayudar, pero no te preocupes —sonrió con cierta nostalgia antes de agregar —Ya todo está bajo control.
—Sí, claro, y yo soy La Poke–Elegida —ironizó Tesalia —Mira que si mientes…
Pero se detuvo al ver cómo Mark negaba con la cabeza.
—Yo me hago cargo —afirmó el pelirrojo —Flama, ¿podrían salir, por favor?
—¿Seguro que todo estará bien? —indagó Flamy, no muy convencida.
Mark asintió con tal convicción que la pelirroja no pudo más que obedecer.
—No te atrevas a darle la razón, Flaminella —sentenció Tesalia de repente, al ver que Mark sostenía algo en la mano que ella conocía a la perfección —¿Ya viste lo que trae?
Flamy, oyéndose llamar de aquella forma, había fruncido el ceño, pero se le pasó cuando confirmó lo que Tesalia le señalaba.
—No puedes usar tu magia con ella —le recordó la pelirroja a Mark con severidad.
—Y no pienso usarla —informó Mark —Sólo… haré lo que debí hacer desde un principio.
Las otras dos no entendieron, pero viendo cómo Mark las veía como si fuera a sacarlas a la fuerza si no se iban voluntariamente, tuvieron que retroceder a la puerta.
—Una cosa, Mark —dijo Tesalia antes de salir —Si tú o ella salen heridos, me las pagarán aunque tenga que buscarlos en el más allá.
Mark sonrió ante la frase, notando de reojo el tono rojizo que cubría las mejillas de la rubia, quien por cierto, no lo veía directamente.
—Lo tendré en cuenta —prometió.
Acto seguido, la rubia salió de allí, dejando a Mark solo con Ashlee.
—Siento que por culpa mía te metieras en esto —le dijo él a la enferma —Pero me aseguraré que no vuelva a pasar…
Alzó la mano donde sostenía cierto objeto, una pequeña llave de color azul con algo de rojo y plateado, y abriendo la boca para hablar, la imagen se congeló.
—Oigan, ¡estaba en lo más emocionante! —se quejó la Chispa de Bess sin poder contenerse.
Bris, al oír eso, apartó la vista de la pantalla y se rió suavemente.
—Tal vez, pero es una Anomalía —indicó —Y debe borrarse.
—¿Borrarse? —se extrañó la Chispa de Marine Ash —¿De qué habla?
—Esto no debe pasar —explicó Bris con calma —Según el programa histórico de este universo, la Chispa de su Majestad no hace esto, sino que encuentra otra solución. Tenemos registrados todos los posibles resultados de lo que sucedería si la anomalía sigue su curso y ninguno es alentador. Así que cuando digo "borrar", me refiero a "cambiar".
—¿Cambiarán la historia? —se sorprendió la Chispa de Law Krause.
—Algo así —admitió Bris —Depurador, por favor.
Al instante, en la pantalla hubo movimiento, y aparentemente era una película siendo rebobinada. Pronto volvió al punto donde la rubia, Tesalia, estaba por salir de la habitación, y la escena recomenzó.
—Una cosa, Mark —dijo Tesalia antes de salir, lo que fastidió a las Chispas que observaban: eso ya lo habían visto —Si tú o ella salen heridos, me las pagarán aunque tenga que buscarlos en el más allá.
El Mark de la escena sonrió con pesar, miró lo que sostenía en una mano, una llave azul con detalles en rojo y plateado, y cambiando por completo la escena ya vista, se la guardó en el bolsillo.
—Lo tendré en cuenta —prometió, encaminándose a la puerta —Vamos, que eso de la Poke–Elegida que dijiste me dio una idea.
Tesalia lo miró con confusión.
—¿No pensarás… en recurrir a los Guardianes?
Mark sonrió con satisfacción.
—Son los que tienen poderes similares a ella —señaló con un gesto a Ashlee.
Tesalia pareció comprender entonces a qué se refería.
—Y fueron los que le otorgaron poderes en primer lugar —se acordó —¡Seguro ellos saben cómo revertir esto!
—Exactamente —Mark asintió —Así que por esta vez, te perdono la ironía.
Tesalia se sonrojó ante el comentario, pero no dijo más.
—Y respecto al otro asunto —continuó Mark —Te agradezco el sentimiento. Pero mi sitio siempre ha estado con ella —y miró a la Ashlee encamada con infinito cariño.
—Si por eso eres adorable —bromeó Tesalia, con los ojos brillantes —Y por eso ella te ama tanto. Eres tan fiel…
Mark se encogió de hombros con modestia.
—Anda, vamos, que a este paso, se apagará sin remedio —apuró.
Ambos salieron de la habitación y la escena se borró lentamente, para dar paso a la primera que mostraba, la de una fiesta. En ella, pudieron ver que los rostros de los anfitriones se disolvían para dar paso a los de Mark y Marine Ash, ella cargando a un bebé. Todos sonreían, aunque con cierto aire de nostalgia. Y además, la totalidad de los presentes vestían al menos una prenda negra.
—Bien, al menos eso ya quedó —Bris sonrió con orgullo —Esta Anomalía es tan común que ya ni se necesita permiso de sus Majestades para borrarla.
—¿Común? —se extrañó la Chispa de Marine Ash.
—Sí, al menos en esta clase de universos, porque según tengo entendido —su semblante se tornó serio —en tu universo no fue una Anomalía. Fue un mal necesario.
La Chispa de Marine Ash asintió con pesar.
—¿Y de qué evento estamos hablando? —se interesó de pronto la Chispa de Mark Aquarium, teniendo un mal presentimiento.
Bris sonrió misteriosamente.
—La renuncia del último heredero de Pow —respondió.
—¿Pow? —se extrañó la Chispa de Jameson Oak.
—Ajá. Holy Pow, una mujer admirable. Fue una de nuestras primeras Esencias de Rango alto. Y eso parece que a sus descendientes les conviene —y vio al Mark presente.
—Si se refiere a todos los problemas que da controlar su magia y sus cartas, le doy la razón —soltó el pelirrojo, para sorpresa de todos.
—Y si a eso le agrega magia pokemon, tiene la fiesta servida —agregó la Chispa de Marine Ash con sarcasmo.
—Sabía que dirían eso —Bris sonrió —¿Cómo no hacerlo, si son padre e hija?
Varias Chispas se quedaron con la boca abierta al escuchar eso.
—Tiene que estar bromeando —siseó Jameson Oak.
—Tú… ¿tú eres hija mía? —se sorprendió Mark.
—En mi universo, sí —Marine Ash se encogió de hombros —¿Y adivina quién es mi madre? —finalizó, entre sarcástica y malhumorada.
—Yo.
La respuesta tan firme de Ashlee asombró a más de uno.
—¿Cómo lo sabes, hermana? —quiso saber la Chispa de Mish.
Al ver la sonrisa triste de la joven, a Mish no le quedó ninguna duda de que la respuesta no era muy grata.
—Es que he podido ver… lo que me voy a perder —respondió Ashlee sin alterarse —No importando las circunstancias, al final mi destino siempre será el mismo.
Fue entonces que Mark comprendió esa frase. Fue que al final pudo ver lo que tanto tiempo había tratado de negar. Fue entonces que comprendió porqué formuló aquel deseo tan desesperado antes de llegar al Centro.
—Morirás joven —musitó tan bajo, que apenas pudieron escucharlo a su alrededor —Morirás y no harás nada para evitarlo —se volvió hacia Ashlee con el ceño fruncido —¿Y ése es tu destino?
—No tanto —Ashlee se encogió de hombros —Al menos, llegaré a ser feliz.
Lo dijo con tanta serenidad que a Mark se le pasó el enfado. A continuación, la abrazó de repente, pero sin hacerle daño.
—Yo estaré allí para asegurarme —le prometió.
—Me consta —Ashlee le sonrió y agregó —Ahí está la prueba.
Y señaló a la Chispa de Marine Ash, que dio un respingo.
—Aún no puedo creerlo —soltó la Chispa de Nancy Oak —¿Ellos dos acabarán juntos? ¿Y la tendrán a ella? —indicó con un gesto a Marine Ash.
—¿No era obvio en su universo? —se extrañó Bris —Casi siempre lo es. Su relación casi siempre inicia con un encuentro casual y unas cuantas peleas.
—¡Así fue, claro que sí! —exclamó la Chispa de Jackeline Milano con energía.
—En ese caso, aquí no sorprende.
La frase había sido pronunciada por la Esencia de Tesalia Olympus, sobresaltando a los demás. La rubia sonrió sutilmente.
—Los Complementos de las Esencias nunca fallan —comentó —Eso sí es reflejo de lo que debería ser. Al menos en Chispas cuyas Esencias son de Rangos altos. Lo que me lleva a preguntar, ¿cuál fue el deseo que los trajo, Chispas del universo 5-5-5? ¿Quién lo formuló para que sus Majestades tuvieran que desvelarlo sin su presencia?
—Creo… —comenzó la Chispa de Mark —Creo que fui yo.
—En ese caso, el deseo pronto quedará desvelado —Tesalia hizo un gesto de mano, restándole importancia a la situación —Cuando la Chispa de una Esencia de Rango alto incurre en algo como esto, es cosa de nada.
—Pareces muy segura de lo que dices, ¿no? —indagó la Chispa de Nancy Oak.
—¿Cómo no estarlo? He visto esto varias veces. Aunque siendo sincera, los Vértices de Deseo ya son una rareza aquí. Las Chispas ya no creen necesario desear.
—Eso… eso es muy triste —musitó de pronto la Chispa de Ágatha King.
—Señorita Olympus, ¿sabe dónde está mi hermano?
La pregunta la había hecho una chica de aparentes diez años, cabello negro de porte elegante y sereno y un rostro amable y preciosos ojos color azul grisáceo claro. Sus ropas, de un tono negro muy denso, tenían bordes de un color muy similar al de sus ojos.
—Creo que está con sus primos —respondió Tesalia, frunciendo el entrecejo —¿Tú has visto a Alan, Bris?
La nombrada negó con la cabeza.
—A quienes vi fue a Brun y a las demás —recordó —Iban rumbo a la Bóveda de Entrenamiento. Supongo que sus Altezas Alternas los invitaron.
—¿Invitar a nuestras hijas a uno de sus entrenamientos? —se escandalizó Tesalia, aunque pudieron ver un destello de preocupación en sus ojos.
Bris asintió.
—Pues espero que den todo lo que tengan —afirmó la rubia, decidida.
—Eso lo dice sin haber visto nunca a la señorita Tamara usando su bastón en esa Bóveda —indicó la joven pelinegra que había preguntado por su hermano —En fin, seguiré buscando a Alan. Ahora que recuerdo, creo que dijo algo de estar con mi madre, perfeccionando una técnica fantasmal en el Departamento de Espectros, con el abuelo. ¿Porqué yo no podré atravesar paredes, como ellos? —se quejó medio en broma.
—Tus habilidades también son impresionantes, Lorette —concedió Bris.
—Sí, pero mi padre y mi abuela siempre están ocupados, así que casi no pueden ayudarme a practicar —la chica, Lorette, se encogió de hombros —Con permiso.
Acto seguido, se retiró, y las Chispas vieron que en la entrada del departamento, se encontraba con una joven de cabello castaño con bordes magentas en su vestimenta y salían charlando con alegría.
—Sí que los Krause nuevos son complicados —comentó Bris de pronto.
—No tanto como los King o los Bryant —afirmó Tesalia —Bueno, haré mi ronda antes de ir a la Estancia de Restauración. Nos veremos luego, Bris.
—Adiós, Tessie.
La rubia, que ya se iba, simplemente negó con la cabeza, sin reclamar ni darse la vuelta, y abandonó la habitación.
—¿Quiénes son esos… Krause nuevos? —se interesó la Chispa de Lawrence.
—¡Ah, eso! —Bris sonrió suavemente —Se refiere a Alan James y Lorette Grace. Son un par de jovencitos peculiares, se crearon hace dieciséis periodos. Sus parientes más cercanos, los King nuevos, son Wyna y Ashbleu… O Bleu, como lo llaman casi siempre.
—Ashbleu… —musitó la Chispa de Ashlee repentinamente, para luego sonreír —Wallace y Cassie Mist, ¿verdad? —inquirió, dirigiéndose a Bris.
La aludida asintió, sonriendo con agrado.
—Sí que eres buena —alabó.
—Pues yo tengo algo mejor —intervino la Chispa de Mark, inhalando profundamente antes de seguir —Yo sé quién es… o será… lo que sea —farfulló, impaciente —Ashie Kei. ¿Tú también, Marine Ash?
La Chispa aludida lo miró por un segundo, antes de sonreír de forma radiante.
—Claro que sí —afirmó —Sin ninguna duda.
En eso, una alarma se oyó, al mismo tiempo que una voz serena de timbre firme.
—Briseida Pewlver Ikki, guíe a las Chispas visitantes a la Cámara del Trono. Se repite: Briseida Pewlver Ikki, guíe a las Chispas visitantes a la Cámara del Trono.
La Esencia nombrada asintió, suspirando, en tanto que una castaña con una banda en la cabeza que le cubría casi toda la frente se le acercaba.
—Bris, ¿escuchaste? —inquirió, sonriendo —Van bien con los deseos, ¿no?
—Exactamente, Terry —asintió Bris —Chispas, para quien no la conozca en su universo, ella es Terrence Orangeen Kibu. Pero le decimos Terry.
La castaña sonrió e hizo una educada inclinación ante todos, quienes la imitaron casi enseguida. Las Chispas del universo 5-5-5 la veían con estupor.
—¿Orangeen? —soltó finalmente la Chispa de Mish Ketchum.
Terry asintió.
—Soy Rango 5, igual que Bris y Flamy, así que en su universo, sé que no existo —señaló —Bris, te aviso que Themis y las demás están…
—En la Bóveda de Entrenamiento, sí —completó Bris —Ahora me retiro, ya ves que me llaman. Nos veremos más tarde, ¿te parece?
Terry asintió, antes de hacer un gesto de despedida con la mano y marcharse.
—Bien, vamos —mandó Bris —De vuelta a la Cámara del Trono.
Y sintiendo que no les quedaba de otra, las Chispas la siguieron.
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No puedo creer que hasta ahora tenga este capi. ¡Se suponía que esta historia era uno de mis proyectos simples! Pues bien, creo que esas palabras, proyecto y simple no deben ir nunca juntas, al menos en mi vocabulario, jajaja. Viendo los conceptos manejados en este capi, pueden darse una idea de la complejidad del Centro de Monitoreo de Universos, ¿verdad? En fin, me despido. Cuídense y nos leemos pronto.
