Skipper no esperaba esto.

Capitulo 8: El "gran" día

-¡Exelente!-dijo Cabo mientras veía la página-con esto estoy seguro que Marlene se arrepentirá.

-Eso espero-dijo Skipper todavía un poco nervioso.

Mientras tanto Julien y Marlene se preparaban para el mejor (al menos para Julien) día de su vida.

-Quedaste increible- le decía Cécile a Marlene.

-Aunque este moño me aprieta-reclamó Marlene.

-Lo siento, pero debías verte diferente a los otros días.

-¡Solo por un moño!

-Que, ¿tienes una mejor idea?

Así pasaban las horas, y cada minuto era una eternidad para Skipper y Marlene.

-Marlene, ¿a que hora dijiste que iba a ser la boda?-preguntó Cécile.

-A las 6:00 p.m.


3:00 p.m.

Skipper estaba más nervioso que nunca, repetía una y otra vez el plan:

-...y mientras Bada y Bing golpean lo más fuerte que puedan tu entrarás por el sector B...

-¿Skipper?-dijo Cabo-¿por qué no simplemente le das a Marlene el libro y te vas?

-Porque, mi pequeño ingenuo, para cuando llegue con Marlene, cola anillada me estará esperando con un bat de béisbol.

Cabo se puso a pensar.


4:00 p.m.

Julien empezaba a organizar todo (sorprendente bien) para comenzar el evento.

Marlene estaba sentada en el letrero de "habitat de lémures" pensando en Skipper.

Francamente extrañaba a Skipper, solo que seguía molesto con el.

-¿Estás bien?-preguntó de repente Cécile.

-Creo que sí-respondió Marlene.

Le dió un abrazo.

-Todavía tienes tiempo para arrepentirte, por lo de Skipper...

-¡Quien lo necesita!

Cécile la miró. Dijo sarcasticamente:

-No sé, creo que... ¿tu?

Marlene se agachó.

-Piensalo.

Entonces Marlene se miró en un espejo, en el cual pasaron muchos recuerdos.

-Hazlo-dijo Cécile antes de salir.

Volvió a mirar, esta vez se reflejó un recuerdo muy especial, Marlene era capturada por las ratas y Skipper buscaba por cielo, mar y tierra. Despertó de su sueño.

-Lo haré-dijo antes de salir también.

Marlene corrió a la pecera de los pingüinos.

-Hey, Cabo-dijo Marlene.

Cabo estaba comiendo sus Winkis favoritos; con la boca llena de dulce preguntó:

-¿I?

Marlene no le entendía.

-¿Qué?

-¿E?

-¿No está Skipper?

Cabo enseguida escupió el caramelo.

-Em, lo ví salir, ¿no iba contigo?

Marlene tuvo un mal presentimiento.

-¿En serio no sabes?-dijo ya un poco preocupada.

-Si lo supiera, ¿crees que no te lo habría dicho?

Marlene recordó lo sincero que es Cabo.

-Lo siento.

-Descuida.

Volteó para todos lados tratando de distinguir la silueta de Skipper.

-Te avisaré si lo encuentro-dijo Cabo mientras se deslizaba por el corredor.

-Gracias-fué lo ultimo que dijo antes de regresar al hábitat de lémures.


5:45 p.m.

-Comenzamos en 15 minutos-dijo Maurice revisando un cuaderno.

Marlene estaba preocupadísima por Skipper.

-¿Te pasa algo?-preguntó un lémur muy conocido.

-Nada Julien, es solo que estoy... ¡ansiosa!, sí, estoy ansiosa.

Julien fué a ver los ultimos adornos mientras Marlene deseaba con todo que Skipper estubiera bien.

Mientras tanto, Cabo terminaba la busqueda... ¡De todo New York!

-Skipper...-dijo Cabo-... ¿donde estás?

-Supongo que en el zoológico-dijo alguien muy conocido-¿pero porqué preguntas...?

-¡Skipper!-gritó de alegría al ver que su jefe no se había ido muy lejos (solo al baño).

-Solamente estaba preparando los planes, ¿y Marlene?, ¿no es muy tarde?

-Em, no sé, ella me dijo que a las seis.

Skipper sacó sus binoculares y vió el reloj de la sala de cuidado de animales.

-¡5:58, no tenemos tiempo!

Salieron deslizandose a una velocidad récord.


6:00 p.m.

-Estamos listos-dijo Maurice-estamos listos para comenzar.

Marlene estaba muy preocupada por Skipper.

Todo comenzó a la perfección, pero nadie sospechaba nada, realmente era impresionante que nadie se diera cuenta de...

-¿Skipper?-preguntó Cabo-¿por qué no simplemente vas a interrumpir la boda?

-Debo hacerlo en el momento indicado-dijo Skipper-... no, creo que tienes razón, lo haré ahora.

-Espera, debes essperar que digan "si alguien no está de acuerdo con este matrimonio, que hable ahora o calle para siempre"

-¿Y por qué tengo que esperar a que diga eso?

-Para que tenga más sentido.

-¿Y cuando dirán eso?

Cabo escuchó atentamente todo lo que decía Maurice.

-Espera... ¡ya lo dijo!

-Y yo aquí perdiendo el tiempo.

Skipper entró la hábitat.

-No sé si ya lo dijeron, lamento la tardanza-dijo Skipper-... pero, ¡me opongo!

Marlene no esperaba eso, y a Julien peor.

-Marlene-dijo Skipper.

Pero no la nutria estaba de buen humor.

-¿Que quieres?-dijo Marlene.

Le mostró el libro.

-Necesito que veas esto.

-No tienes nada que hacer aquí.

-En serio, tienes que ver que Julien es un rey. (Le costó mucho trabajo decir eso).

-¿Y?

-Vete de aquí, pingüino-dijo Julien.

-Solo lee esto, es todo, adiós.

Skipper se retiró. Aunque parecía rendido, de hecho había terminado el plan, ya que dejó el libro abierto sobre la página indicada. Aunque estaba muy convencido de que Marlene no leería el libro, así que salió del zoológico.

Marlene levantó el libro y se sorprendió de la imagen: un rey antiguo dandole ordenes a la reina.

-Julien, ¿por eso te querías casar conmigo?

-No es lo que crees.

-No, no es lo que creo, es lo que veo, Skipper tenía razón.

Le mostró el libro a todos los animales que habían ahí.

Las miradas de furia hacia Julien significaban que lo mejor para Julien era que se fuera lo más pronto posible.

-Em, que bonito el día, ¿no?

-¡Te romperé esa estúpida corona que tienes en la cabeza!, maestro-amenazó Joey.

No pregunten si saben lo que pasó después si saben lo que pasó, aunque sí les contaré que hizo Marlene: ella fué a ver a los pingüinos, pero ellos se encontraban viendo todo a travéz de una grieta.

-Siempre lloro en las bodas-dijo Cabo con los ojos llorosos.

-Chicos, ¿y Skipper?

-¿No está contigo?-dijo Kowalski.

-Estaba, salió.

-No sé, normalmente nunca lo pierdo.

-Oh, no.

Marlene corrió por todo el zoológico llamando a Skipper, pero no encontró nada...

¡La historia continúa!