¡Hola de nuevo! Creo que no tarde tanto esta vez, así que ya está listo el capítulo 8. Les continúo agradeciendo su tiempo en leer mi historia, me hacen muy feliz.

Disclaimer: Los personajes son de Stephanie Meyer, pero la trama es de mi imaginación.


Demetri Pov.

Todo lo que había ocurrido en la tarde no debió ser. La confusión por la que estaba pasando no me hacía bien en ningún aspecto. Responder a mis impulsos no era lo correcto porque al final me sentía peor que antes. Rosalie no necesitaba que le diera ilusiones, ya que ella contaba con una cantidad de historias en su cabeza que no se podían seguir alimentando.

Aunque me doliera tenía que abandonar la casa de mi padrino. Ya había preparado la maleta, pero en cuanto el llegara me despediría y desparecería de sus vidas para siempre. Esa es la mejor forma de que Rosalie me olvide y yo poder sacarla a ella de mi mente. Una mente que no para de compararlas…

Suena mi móvil repentinamente. Al mirar el número me percato de que se trata de mi mejor amigo, la persona con la que necesitaba hablar en estos momentos.

-Hola, que bueno que llamas.- salude sin ocultar mi verdadero estado de ánimo, el cual no era el mejor.

-¿Qué sucede? Las 10 llamadas perdidas me dicen que no te va bien allá donde estas.-comento preocupado.

Respire profundamente antes de decirle toda la verdad.

-Las cosas no pueden ser peor…-fue lo único que pude decir.

-¡Rayos! Demetri tienes que decirme todo lo que sucede…vamos para eso estamos los amigos.-

-Tengo…tengo un problema…más bien una situación fuera de control con…con la hija de mi padrino.- le conté, tratando de ir directo al punto en específico que me está afectando. No quise utilizar la palabra relación, porque en realidad nosotros no tenemos ninguna relación.

-Ok… ¿Puedes explicar lo que quieres decir con situación extraña?-

Al parecer no fue suficiente la primera explicación, así que tendré que decirle los detalles.

-Ok…lo que quiero decir es que hemos tenido encuentros…y nos hemos besado. Eso me está causando problemas…tu sabes muy bien por lo que estoy pasando…lo peor de todo es que…Rose me recuerda mucho a ella…-

Podía escuchar los suspiros y maldiciones de mi amigo. El sabia cuanto sufrí y aun sufro a causa de eso momentos tan terribles que llegaron a mi vida después de que ocurriera esa gran desgracia que me dejo marcado para siempre.

-Demetri…no puedes vivir así para siempre, si la vida te pone por delante a la hija de tu padrino tienes que aprovechar la oportunidad, pero no puedes vivir cerrado al amor solo por lo que sucedió…-

-Tu no ententes por lo que estoy pasando…no sientes que a la que besas es a ella y no a la otra persona, no la ves en todas partes…me la paso alterado todo el día porque no sé cuándo perderé el control nuevamente…-

-¿Le has hecho algo a ella?-pregunto algo alterado.

-No, yo sería incapaz de hacerle algo a una mujer, aunque…-

-¿Aunque qué? Habla Demetri porque yo te conozco y sé que cuando pierdes el control las consecuencias no son nada buenas.-

-Deje a un patán con dos costillas rotas por defenderla a ella y todo para nada para que ella se pusiera de su parte a pesar de que el la agrediera. Rosalie no mereció que la defendiera…- culmine algo enojado al recordar ese momento entre ambos.

-No sé porque me sorprendo, Demetri si la defendiste es porque te importa o no hubieras dejado a ese hombre con huesos rotos y otra cosa, ¿le preguntaste porque lo defendió o la dejaste sola huyendo de su lado?-

Sin contarle todo lo que ocurrió él ya sabía lo que había hecho, eso era porque me conocía mejor de lo que yo me conozco y para el nada queda oculto.

-No quiero hablar del tema, mejor te pregunto si me aceptarías de regreso en tu casa…por favor piénsalo, necesito alejarme de todo lo que me hace daño, eso tiene un nombre: Rosalie.-

-Escucha…no dudo de que todo lo que está ocurriendo te tiene mal, confundido y con cierta frustración, pero regresando a Italia será peor…su recuerdo estará más presente, sin embargo si enfrentas tus sentimientos allá quizás puedas superar su perdida…puedes utilizar a Rosalie para lograrlo.-

Quizás tenía razón, quizás no, pero no deseo descubrirlo. No deseo a Rosalie en mi vida, no porque ella no es lo que ando buscando…

-Rosalie no es la indicada…si la conocieras me entenderías…-

-Vamos, dime que es lo que tanto te molesta de ella que la consideras un problema en tu vida, pero déjame decirte que algo tiene que estar haciendo bien porque para que tú digas que sientes a…-

-Es arrogante, mentirosa, manipuladora, egocéntrica, odiosa, frívola...-tome aire y pregunte- ¿Necesitas que continúe?- tuve que interrumpirlo porque no permitiría escuchar una comparación directa entre ellas.

-No, si ya me queda claro en que concepto la tienes…pensé que ese tipo de chica no serían un problema para ti…-

-Ya no soy el mismo Demetri de antes y tú lo sabes muy bien, ya no me interesan esos juegos pasionales.- comente sintiéndome mal al recordar como era antes mi comportamiento.

-Sin embargo no me has dicho que es lo hace bien para que te tenga con tu mundo de cabezas. Vamos Demetri entre amigos, ¿Qué sabe hacer Rosalie que te tiene loco?-

Definitivamente no pudo evitar hacer esa pregunta. No pude aguantar reírme por lo bajo porque a pesar de mi fuerte lucha por mantener a Rosalie a raya desde que nos besamos por primera vez las cosas cambiaron, quizás para mal, pero era algo inevitable.

-Rosalie me trae muchos recuerdos…pero al besarnos fue cuando las cosas comenzaron a empeorar…ella solo necesita un novio que mostrar antes sus amigos para que no se vea arruinada su imagen de chica perfecta…eso me enfurece tanto…-

Luego de mi confesión se creó un silencio de infinitos segundos para mí.

-¿La besaste? ¿Por qué no dijiste eso antes? Ya todo suena más interesante...-

-Lo menos que necesites es que te burles…y fue ella quien me beso…aunque luego la bese dos veces…pero fue todo un impulso…simple impulso…- repetía mas para convencerme a mí mismo que a mi amigo.

-Más interesante aun…definitivamente sientes algo por ella, pero te lo impides porque la ves a ella como un reflejo de tu antigua vida, además de que no has superado la perdida de alguien tan importante como una pareja, pero no puedes huir…no lo harás. De ahora en adelante serás más atento con ella y evitaras cualquier tipo de altercado.-

-No es tan fácil…somos tan diferentes que siempre terminamos peleando…no la quiero cerca de mi vida, además ella no sabe nada de lo que ocurrió y es tan dura como una piedra que jamás será capaz de sentir nada por nadie.-

-¡Blah! Puras estupideces, no le cuentas porque no quieres y lo de sentir nunca estés seguro de nada, en primera porque veo que no la conoces y en segunda porque fui uno de los que pensó que jamás cambiarias y lo hiciste…así que mi amigo ve olvidando tu plan de regresar a Italia.-

Odiaba que tuviera razón. Siempre había sido el más razonable de ambos porque yo siempre me había guiado de impulsos y las cosas nunca salían bien cuando deberían.

-No puedo prometer nada…quizás me quede, pero las cosas con ella no tienen arreglo…-

-Piensa lo que te dije…necesitas ser más abierto y aceptar las oportunidades...bueno sino te molesta te dejare porque no eres el único que tiene problemas que resolver y acá ya es de madrugada...-

Tomaría muy en cuenta sus palabras. Siempre los amigos suelen ver las cosas mejor de lo que podemos ver las personas que tenemos el problema.

-Alec, muchas gracias…ya la próxima te toca a ti recibir consejos.- le agradecí.

-Jajajaja para eso estamos 24/7 para amigos como tú, así que suerte con tu chica.-

Se cortó la comunicación. Alec siempre me había apoyado en todo y gracias a sus consejos ya no me iré de la casa, pero la conversación con Rosalie no puede retrasarse más. Aunque no le conté a Alec lo que sucedió esta tarde yo lo tengo muy presente en la mente.

Aun siento su cuerpo contra el mío liviano como una brisa de primavera en el rostro. Y sus labios besando los míos como nunca lo habían hecho…lo único que comenzaba a lamentar era que mi mente no se encontraba presente completamente ya que parte de ella viajo varios años atrás con el recuerdo de otros labios sobre los míos. Con toda esa mezcla de recuerdos paseando por mi mente como si fuera una película fui cayendo preso del sueño hasta que perdí la noción del tiempo.

Fin Demetri Pov.


Rosalie Pov.

Demetri, el único que ocupaba mi mente en estos momentos. Descubrir lo que le está sucediendo es la única prioridad en mi lista. Dado al maravilloso momento que me hizo vivir hoy necesito saber que lo perturba tanto.

Luego de que me abandonara me quede sola en ese lugar por un rato hasta que decidí dar una vuelta por el parque donde mi padre me llevaba de pequeña. No podía regresar a la casa porque Demetri estaría allí de seguro y era preferible evitar cualquier tipo de discusión. Él debía de estar furioso por lo que le invente a Alice y más aún porque era evidente que cada vez que me besaba se arrepentía de hacerlo.

Sin embargo ya paso mucho tiempo así que me dirigí directo a casa para enfrentarlo si es necesario. Todo esto ya había pasado de ser un juego a algo personal porque nadie tiene el derecho a rechazarme. Soy muy buena besando y Demetri no puede negármelo.

Al llegar todo estaba en silencio como de costumbre. Subí las escaleras rápidamente hasta llegar al frente de su habitación. Se notaba el reflejo de la luz de la lámpara que se encontraba en su mesita de noche y no se escuchaba ningún ruido dentro de ella. Es mejor tocar que entrar a la fuerza como la última vez, quizás obtenga mejores resultados.

Toque una vez…dos veces…tres…cuatro…cinco…y nadie respondía. Al instante mi corazón se aceleró. Demetri no pudo haberse ido…no sin antes hablar conmigo…Sin perder más tiempo abrí la puerta. Al entrar lo vi dormido en su cama, aunque se encontraba algo inquieto. Al parecer estaba teniendo una pesadilla. Me acerque silenciosamente hasta el rodeando la cama. Me arrodille junto a la cama, aunque a cierta distancia para que no pueda sentirme.

-¡Déjame entrar! ¡Necesito salvarla!-murmuraba en sueños.

¿Salvarla? ¿Quién era ella? No entendía sus sueños y todo era gracias a que no lo conocía, pero si existía otra mujer en su vida era mi deber saberlo.

-¡Suéltenme, Heidi esta allá dentro tengo que salvarla!-

¿Heidi? Nunca había escuchado ese nombre antes… ¿Quién era Heidi? Por estar tan enfocada en mis pensamientos no me había percatado que Demetri había comenzado a golpearce el mismo mientras dormía. Tenía que despertarlo, aunque corriera el riesgo de ser golpeada, pero necesitaba despertar de esa pesadilla. Me levante y sin moverme ni un paso más le grite:

-¡Demetri, despierta! ¡Demetri!-

Al instante Demetri despertó desorientado. Se acomodó rápidamente en su cama y dirigió su mirada hacia mí.

-¿Qué…? ¿Qué haces aquí?- dijo muy confundido aun.

-Yo…yo venía a hablar contigo, pero…pero estabas teniendo una pesadilla.- dije cuidadosamente y omitiendo la parte de sus murmullos porque no quería alterarlo más. El pobre tenía una cara de tristeza aguda. Sea lo que sea con lo que estaba soñando no era nada agradable.

-¿Hablar? Rosalie contigo ese término no es muy productivo.-

No me recia el esfuerzo que estoy haciendo por no gritarle, pero lo perdonaría porque no me gusta verlo de esa forma, además necesito saber quién era esa tal Heidi.

-Solo porque tienes cara de velorio omitiré el comentario que te mereces.- dije de forma comprensiva, aunque no creo haberlo logrado.

-Si tuviera las fuerzas necesarias te sacaría de mi habitación, pero no tengo ganas de nada, así que has lo que quieras.- comento distantemente recostando su cabeza contra la pared.

Realmente algo le está ocurriendo a Demetri. Él no era de esos tipos que se mostraban débiles ante los demás y mucho menos ante mí. Pero le tomare la palabra, era tiempo de hacer las cosas a mi manera. Sin perder más tiempo me senté junto a él en su cama.

-Quiero hablar de lo que sucedió hoy entre nosotros y del porque me abandonaste.- dije directamente sin perder tiempo en rodeos bobos.

Suspiro antes de mirarme y contestarme.

-Simplemente porque no estaba preparado para besarte.- contesto secamente.

-¿Desde cuándo hay que estar preparado para besar a una persona por la que te sientes atraída?- pregunte automáticamente.

No podía dejar de mirarlo a los ojos. Su mirada de tristeza se me estaba clavando poco a poco sin poder evitarlo.

-Desde que ocurren cosas que personas como tu son incapaces de comprender…-

No malgastaría mi tiempo reprochándole tonterías, tomaría acción para poder sacarlo de la repentina tristeza que lo invadía.

-¿Ahora estas preparado?-

Me abalance sobre Demetri para tratar de llegar a sus labios y demostrarle que solo hay que aceptar las cosas del momento para poder vivir feliz, pero me detuvo sujetándome por los hombros aunque nuestros labios quedaron muy cerca. A causa del rechazo no pensé lo que saldría de mi boca:

-¿Quién es Heidi?-

Sus manos sobre mis hombros se pusieron rígidas y su mirada se llenó de sorpresa.

-Tenemos que hablar…- fueron las únicas palabras que salieron de sus labios.

Continuara…


¡Hasta aquí! Prometo que sobran pronto lo que Demetri va a decirle a Rosalie, así que será hasta la próxima actualización. Sus Reviews son bien recibidos con sus comentarios, opiniones o sugerencias.

~Tenchi~