¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤

¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤

ALABAMA SONG (WHISKEY BAR)

THE DOORS

Nadie sabía como exactamente James Sirius Potter se había enamorado de Neemaná Smith. Nadie. Nadie sabía como era posible que ella lo hubiera terminado por Andrew Rosier. Nadie. Nadie sabía como ni por que.

Y ahora, él estaba ahí, de contrabando en el Cabeza de Puerco, con una Mía con mirada perdida y un Louis que bufaba molesto cada cinco minutos.

− Eres un completo idiota primo. Si no te das cuenta es por que estás más grave de lo que pensaba − murmuraba Louis cuando de soslayo veía como Mía suspiraba muy bajito.

James, con una nula preocupación acerca del mal humor de su primo, se dedicaba a beber rápidamente su octavo whiskey de fuego.

− James, tenemos que irnos. Hoy le toca guardia al profesor Warrington. Sabes que él tiene un sexto sentido para estas cosas… − murmuro Mía, asustada por la forma en la que James azotaba su cabeza en la mesa.

Al oír el nombre del profesor que James más odiaba, soltó un gruñido. Acto seguido, levanto sus ojos y dijo a Mía con la voz más cortante que pudo:

− Vete con tu amado Warrington si quieres mala amiga. Déjame a mi y a mi corazón herido ahogarse en whiskey.

Un golpe en la nuca por parte de Louis fue todo lo que necesitó James para quedarse completamente dormido.

Cuando la conciencia comenzó a llegar a él poco a poco, solo oía las voces de sus amigos, a lo lejos…

− Es un imbécil Mía, no lo tomes en cuenta − decía Louis a Mía mientras caminaban al Castillo, cargando a un inconciente James.

− No lo es Louis. Y lo sabes. Esta triste, eso es todo…

− Tú también tienes el corazón roto y no por eso te comportas como idiota. Al contrario. Estuviste estoica estos dos meses ante la arpía de Smith y sus amigas.

¿Qué tenía que ver Neemaná en la conversación?

¡Un momento!

¡¿Quién había osado lastimar a Mía?!

− Él no tiene la culpa Louis − el tono aterciopelado de Mía lo arrullaba en algunos momentos. Tan suave… suave como toda ella. Dulce como solo ella podía hacerlo. − Ante todo somos amigos. Yo…

− Mía, no llores… − y el tono frío de Louis se había esfumado. Ahora era más bien como una súplica. Todas las alarmas de James se encendieron.

− Louis − llamó con tono algo autoritario, tratando de ponerse de pie. Su primo lo analizó con esos ojos azules tan propios de su tía Fleur. − Déjame solo con Mía.

Y en un extraño momento donde Merlín había desaparecido, Louis se fue. Refunfuñando, pero lo hizo.

− ¿Quién fue? − casi rugió James cuando se encontraron solos, Mía agacho la cabeza, a punto de ponerse a llorar.

− James… tú no… − comenzó Mía, pero James no se sentía bien ese día. Lo habían dejado por Rosier. La cabeza le dolía. El mundo daba vueltas, y para rematar, su mejor amiga estaba coladita por un idiota.

− ¡Deja de balbucear y dime quién es! − grito, haciendo que la chica lo mirara atónita. − ¡Es el imbécil de Nott, verdad! − Mía no contesto, estaba algo asustada. − ¡Dime quien coños es Mía!

Y Mía rompió a llorar.

− No, Mía, espera… no llores − comenzó James mientras abrazaba a su amiga. − Joder, joder… no quería gritarte, lo siento. No llores. Si dejas de llorar… − y tenía ese tono de súplica en la voz mucho más angustiante que el de Louis. − Si dejas de llorar te llevaré al próximo bar de whiskey y nos tomaremos dos botellas por el par de cabrones.

Mía paro de llorar en seco, una tenue sonrisa se formo en su rostro y luego su risa cantarina inundó la noche.

− Eres maravilloso James − dijo Mía antes de abrazarse a él.

Y por alguna extraña razón, Neemaná Smith ya no le importaba nada.

"Well, show me the way
To the next whisky bar
Oh, don't ask why
Oh, don't ask why…"

¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤-¤

Esta canción es de mis favoritas. Aún no se que pensar acerca de esta viñeta. Es extraña… digamos que es una viñeta borracha, muajajá!

Cambio caramelos de cianuro por reviews.