Tardamos cuatro semanas en llegar a Riga. Durante el viaje el buque se había convertido en nuestro hogar, y los alquimistas en nuestros hermanos. Con el transcurro de los días fuimos compartiendo ratos con todos pero también pasamos muchos ratos a solas con unos y otros.

Conocimos la parte más social y tierna de Pet sobre todo cuando con Sid nos contaban historias de su infancia. Solo su padre era alquimista, por eso solo tenía un tatoo, pero antes de tener que ir a secundaria, toda la familia solía acompañarle en sus misiones, así que antes de cumplir los doce conocían ya medio mundo. En parte eso explicaba un poco que estuvieran tan unidos, y que sobre todo Pet fuera tan cauto al conocer gente nueva. Claro que saber que tu vida te va a llevar dando tumbos por el mundo puede que también influya en que crear lazos no ocupe tus prioridades…

En cuanto a Miguel y Daniel, ya nos habían adoptado como hermanas antes de zarpar. Pasaba muchos ratos con uno y otro. Me enseñaban de todo, mecánica, matemáticas, química (que se me daba fatal) y me daban soberanas palizas jugando videojuegos, lo que a ellos parecía divertirles mucho… Nuestro tiempo a solas era curiosamente al amanecer y anochecer. Queriendo ver la salida del sol descubrí el lugar favorito de Miguel, y queriendo ver la puesta me encontré con el de Dani. A veces hablábamos y otras solo observábamos, sobre todo durante el amanecer no estaba yo para muchas conversaciones. Lo que siempre ocurría es que me sentaba sobre ellos, para que me envolvieran en sus brazos, que es el lugar más seguro del mundo. Es el único rato en el que no me importa ser la pequeña

Nuestro rato favorito con Sid era por las noches. Resulto que estaba encantada de compartir el cuarto, por no mencionar que nunca antes en su vida había tenido tanto trato con chicas. La mayor parte del tiempo le contábamos viejos chismes de la academia, fiestas que recordábamos cada vez menos, juegos y apuestas que en perspectiva no tenían ningún sentido… algunos días eran totalmente frívolos tocaba hacernos la manicura o pedicura, o probar peinados… y otros momentos eran más íntimos. Solo Sid había tenido novio el último año de instituto, había sido por poco tiempo pero lo recordaba con cariño. Antes de partir cada uno por su lado habían hecho el amor, lo que la convertía en nuestro gurú personal. La verdad, no me veía hablando de eso con ninguno de los chicos

Desembarcamos en Riga casi a mediados de Febrero. Si todo iba bien, volveríamos a encontrarnos en Abril, lo que parecía lejano en el momento de la despedida. Luego conociendo las distancias que hay en Rusia acabo siendo más comprensible. La primera parada fue en Moscú. Durante el día y mientras los alquimistas cumplían con sus deberes, que incluían reuniones con sus superiores, Liss y yo hacíamos turismo, afortunadamente, Liss ya se defendía bastante bien con el ruso, a mí se me seguía resistiendo. Solo si me hablaban muy muy muy despacio pillaba algo.

La siguiente parada era Baia, donde los Sokin tenían su casa familiar. La habían heredado de su padre, aunque nunca habían residido de forma permanente en ella, solo cuando eran muy niños. Antes incluso de ser huérfanos el buque era su hogar, pues cuando su madre estaba de misión, ellos se quedaban a salvo ahí. De más mayores habían seguido manteniendo la casa, sobre todo porque en Baia había una amplia comunidad de morois y dhampir. Que hubieran elegido ser alquimistas no quitaba que no tuvieran curiosidad por su legado. En un extremo del pueblo estaba la academia San Basilio, muy parecida a nuestra academia, pero está contaba con alumnos internos y externos, como lo había sido su padre hace muchos años

Como Baia estaba en plena Siberia, incluso en la época de veranos, la gente suele ir tapada, por lo que en esta zona nadie había visto los tatoo ni sabían que eran alquimistas. Eso les hacía pasar inadvertidos e integrarse más fácilmente. Ni siquiera Sid y Pet llamaban mucho la atención, pues a diferencia de la corte o la academia, por aquí no era tan raro ver humanos. Todos parecían convivir bastante bien, puede ser por total ignorancia de lo que les rodeaba o plena aceptación…

La casa donde estaríamos el próximo mes necesitaba una limpieza a fondo con urgencia, por nuestra culpa llevaba meses sin usarse, pero salvo eso, parecía muy cómoda y acogedora. Con un poco de esfuerzo por parte de todos la teníamos en marcha al día siguiente de llegar. Habíamos ventilado, sacudido de arriba abajo, y aprovisionada. Faltaba salir a recorrer la ciudad. Liss y yo estábamos bastante emocionadas. Hacia año y medio que no estábamos con morois y dhampirs, salvo los Adams. Según sabían los alquimistas, podríamos incluso encontrar algún alimentador para Liss, quien lleva siglos tomando sangre embolsada. Debe ser por eso que nos está persiguiendo a todos para que estemos arreglados cuanto antes. Vamos apareciendo poco a poco y antes de que estemos listos para salir suena el timbre. Nadie esperaba visita, así que algo tan simple nos pilla un poco por sorpresa. De inmediato busco a los fantasmas que están tranquilos, así que no debe haber problemas. Abro la puerta por ser la más próxima a ella, para encontrarme a un niño delante. Rápidamente lo identifico como un niño dhampir. No sabría darle una edad, para esas cosas soy pésima. Es desgarbado con pelo y ojos color chocolate, tiene algo que no me es del todo desconocido, aunque estoy segura de que es la primera vez que lo veo. Al menos el chaval parece simpático, tiene una sonrisa preciosa: hola, soy Paul. ¿están Dani o Miguel?- aunque me habla en ruso entiendo parte de lo que dice, sin embargo me pilla tan de sopetón que le contesto en inglés – perdona ¿qué? – él debe suponer que no le he entendido la primera vez porque vuelve a preguntarme ahora en inglés-¿busco a Dani o Miguel?-sí, perdona. ¿Paul? Pasa pasa – volviéndome hacia atrás- chicos tenemos visita!

Miguel que ya venía hacia la puerta: hola hombrecito! ¿Cómo has estado?- a la vez que pronuncia estas palabras lo está levantando en el aire haciéndole girar, cosa que definitivamente le encanta. Me parece que ni siquiera toca el suelo cuando lo atrapa Dani y repiten la operación. Cuando aterriza también recibe los saludos de Sid y Pet. Ellos ya habían estado aquí antes, y parece que conocen a Paul. Su saludo no es tan efusivo aunque a veces se me olvida que siguen siendo alquimistas, supongo que cuando vienen por aquí no lo pasan especialmente bien, aunque están sonriendo como el resto, así que debe caerles bien. Me gusta el chaval y sin darme cuenta me he ido acercando hasta estar entre Dani y Miguel. Parece que repara en mí y recuperando la sonrisa me pregunta: ¿eres su novia? – señalando a Dani. Joer con el chaval!- no que va! – digo yo – es Maria mi hermanita- tenía que añadir lo de pequeña… le aclara Dani – encantada de conocerte – le alargo la mano fingiendo seriedad. Me ha calado echando virutas, chico listo, y me da un buen apretón que parece sellar una nueva amistad. No me veo pero estoy segura de que reflejo su sonrisa- y aquí tenemos a Liss- añade Miguel acercando a Liss- alaaaaa!- exclama Paul – pareces un ángel!- nadie puede evitar reírse. Liss: muchas gracias! Pero me temo que no lo soy, lo siento – no pasa nada! –Exclama con total frescura y admiración- sigues siendo muy guapa- claramente Liss ha ganado un fan. Tengo que morderme la lengua para no bromear con Pet diciéndole que le ha salido competencia. Sid a quien rara vez se le escapa nada me mira con aprobación por haberme callado.

Dani: íbamos a salir para enseñarles los alrededores, ¿nos acompañas? – Paul ya está asintiendo

Miguel: creo que deberíamos empezar saludando a tu familia, podemos pedirle permiso a tu madre primero, ¿no te parece colega? – se lo dice a Paul con una voz firme y a la vez llena de ternura- de hecho – mirando a Pet y comunicándole algo que no atrapo- Maria, Dani y yo te acompañamos – Pet le toma la palabra - mientras nosotros llegamos a la farmacia- es decir a buscar alimentadores- no queremos que la cierren

Algo está pasando, de lo que ni Liss ni yo tenemos ni idea. No hay mucho que podamos hacer sin embargo, y antes de darme cuenta:

Paul: vale! – me coge de la mano sin previo aviso y se me lleva hacia la puerta. Parece que le han entrado las prisas. Oigo que el resto nos siguen, mejor, porque Paul ha puesto la directa y además no calla: te voy a presentar a mi mama, mi abuela y las tías, y verás mi habitación. ¿juegas videojuegos? Miguel me regalo uno el año pasado y soy bastante bueno. Si no sabes te enseñare… - parece que le hayan dado cuerda. Sencillamente me encanta! Supongo que si vivieran un poco más lejos me sabría toda su vida antes de llegar a la puerta, la cual empuja con ambas manos y entra gritando a pleno pulmón- ¡tenemos visita!

Me he detenido junto a la puerta, esperando a estar todos, en parte porque no sé si debo seguirlo. Rápidamente aparece en el umbral una mujer a la que nada más vernos se le ilumina el rostro: ¡Habéis vuelto! ¡Han pasado meses!- está repartiendo abrazos a los chicos. Entonces repara en mi- Miguel me está rodeando con el brazo- hemos tardado un poco más de lo normal pero por una buena causa. Olena, te presento a Maria, nuestra hermanita.

Esto le pilla por sorpresa, aunque rápidamente se recupera y me está abrazando con cariño. Supongo que como Miguel ha empezado en inglés ella también lo sigue: encantada de conocerte y bienvenida a la familia. Pasad, pasad, están Yeva y Karolina, Sonya y Victoria no tardaran!- gracias! – es lo único que puedo decir. Siempre que estoy en brazos de Dani o Miguel me siento protegida… pero ha pasado mucho tiempo, desde el accidente, que un abrazo significaba estar en casa. Por un segundo siento una envidia enorme por sus hijas. Miguel me empuja hacia dentro, al tiempo que Paul regresa arrastrando la que imagino es su madre. Igual que Olena y Paul es morena y muy guapa, será como Liss de alta. Llega sonriendo, contenta por la visita y por la actitud de su hijo. Se nota que en esta familia los Sokin son apreciados. Se están saludando cuando Paul, cuya paciencia se parece a la mia interrumpe: esta es Maria, le voy a enseñar a videojuegos, se me vuelve a coger de la mano cuando su madre: ei ei ei,¿dónde crees tú que vas? Va a ser la hora de cenar, así que a donde vas a ir directo es a la ducha y sin rechistar – jo mama! Le he prometido que iba a enseñárselo…-me da que este puchero ha sido usado muchas veces – estoy segura de que Maria puede esperar hasta mañana. ¡Marchando a la ducha! – por si el tono no dejara dudas un vistazo a su cara le convence de ir al baño- ¡iré ahora mismo así que no se te ocurra hacer trampas!- algo en la forma de decir las cosas me es totalmente familiar es como un deja vi… antes de que pueda ubicarlo se gira hacia mí- disculpadnos, pero parece que este niño le tenga alergia al agua. ¡Encantada de conocerte! Soy Karol por cierto, la mama de ese hombrecito. Si te molesta demasiado no dudes en decírmelo –Qué va! Si me encanta! –me mira contenta por mi comentario y termina: me parece que el aprecio es mutuo...

Una señora muy mayor aparece por el pie de la escalera – ya me parecía a mí que oía voces conocidas. Dani va enseguida hacia ella – ¡Yeva!¡ Cuantas ganas tenia de verte! – la acompaña hacia nosotros donde antes de que Miguel le salude esta delante mío. Es más bajita que yo y ya es decir, pero incluso así, desprende un aura de seguridad que pasaría por un gigante. Capta toda mi atención, sobre todo cuando a modo de saludo dice: parece que tenía razón. Os habéis traído un tesoro de vuestra última aventura- y que lo digas! – replica Miguel. No sé muy bien qué hacer con esa información, y tampoco me da tiempo- ven niña, dejame verte bien – me acerco e inclino un poco sobre ella para mirarnos a los ojos– una vida interesante sin duda… la oscuridad te rodea pero te protege… mejor…faltan tantas aventuras aún por venir…

Karol se adelanta para hacer las presentaciones: Yeva, te presento a Maria, Yeva es mi abuela. No ha querido molestarte, es que a veces dice cosas así…

Yeva la mira brevemente, evaluando si replicarle o no, antes de seguir hacia la cocina. Karol nos invita a seguirla hacia la enorme mesa que une el cuarto de estar con la cocina donde está Olena: contadnos, ¿qué tal os ha ido? ¿hasta dónde habéis llegado está vez?

Miguel parece muy ocupado estando pendiente de Karol así que es Dani quien responde: fuimos hasta EEUU, donde nos quedamos hasta el regreso del capitán

– oh! Dimka también está destinado ahora a EEUU pero no recuerdo exactamente donde está su escuela – intento seguir la conversación, aunque no tengo ni idea de quién es Dimka, igual es su marido, creo que Paul no lo ha mencionado antes.

Dani está contestando: nosotros no nos movimos de Florida, no es zona de morois

Pero como si leyera mi mente Yeva que está sentada de frente añade: Dimka es mi nieto. Como yo lo fuera una vez es un guardián, uno de los mejores. La mismísima reina ha solicitado sus servicios para estar al cargo de una princesa – su voz está llena de orgullo que apenas noto porque una arcada me está subiendo, creo que ahora mismo tengo el mismo color que Andre que se ha venido conmigo y parece igual de conmocionado. Las piezas acaban de encajar cuando la mano de Dani está sujetándome a la silla para que no salga disparada. Me imagino que estaría dando la nota si Paul no hubiera elegido ese preciso instante para gritar a pleno pulmón MAMA! ...en un instante Karol se dirige hacia el baño, Miguel se vuelve para vernos sin entender que pasa, y Daniel se pone en pie anunciando: Deberíamos irnos, se está haciendo tarde… vosotras tenéis que cenar y tenemos que llegar al encuentro de Sid y Pet.

Yeva nos está observando con gran atención, lo que me da un poco de grima, pero Olena que ha quedado ajena a todo replica: oh! Pensaba que os quedaríais a cenar…o al menos hasta que llegasen Vika y Sonya

Dani: te lo agradezco mucho Olena, pero no queremos causarte ningún trastorno. Mañana volveremos con todos para que puedan saludaros

Olena: prepare la cena para todos, ¿os parece bien?

Miguel: solo si nos dejas traer las bebidas y el postre

Olena: no es necesario que traigáis nada. Nos encanta teneros aquí

Por suerte parece que nos despedimos ya porque no sé cuánto más voy a poder aguantar antes de que me dé un mal. En cuanto salimos Dani me sujeta para que no me caiga: Vamos a casa, tenemos mucho que contaros, aguanta hasta ahí porfa- y no identifico si lo dice porque no me ponga a gritar o porque no me ponga a vomitar….Miguel parece ponerse al día, me toma por el otro lado y entre los dos me llevan a casa. Les oigo llamar a los otros pero no presto atención

Llegamos en cinco minutos. Los otros aún no están evidentemente pero da igual, salgo disparada al baño. Creo que no estoy mucho rato cuando oigo agitación fuera y salgo. Sid está en la puerta esperándome con un vaso de agua helada que me pasa mientras me retira el pelo hacia atrás acariciándome a la vez: ha sido malo, no?… sabía que tenían que deciros antes de ir…ven, vamos a sentarnos, luego te ayudo si quieres a darles una paliza –probablemente lo dice solo por animarme, pero se lo agradezco. Me lleva rodeándome la cintura con un brazo hasta el sofá, esta vez me siento en frente de mis queridos hermanos. Liss viene a sentarse a mi lado

Liss: ¿alguien sería tan amable de explicar qué demonios está pasando aquí?- tío, si que debo tener mala pinta para que Liss este jurando. Fíjate tú si es raro que tardan varios segundos en reaccionar.

Dani: antes de nada sisy lo sentimos mucho. Ahora es evidente que os teníamos que haber dicho esto antes, pero te juro que no sabíamos que ibas a reaccionar tan mal… bueno, eso y que teníamos la esperanza de que no fuera él

Liss: ¿Quién es él?

Miguel: veréis cuando sisy contó todo el encuentro con los guardianes lo que más nos llamó la atención fue cuando identificó al que estaba al mando como un ruso llamado Belikov. Tenéis que saber también que Belikov no es un apellido tan extraño por Rusia, y que por el clima de este país, este no es el único asentamiento que hay de Morois y dhampirs…- lo miramos con mala cara porque la clase de geografía es muy interesante pero poco nos importa- Lo que no os dijimos es que tenemos relación con una familia de dhampirs cuyo apellido es Belikov. Ni tampoco que uno de los miembros es un guardián.

Liss que sigue sin tener las cosas claras: ¿y todo esto que tiene que ver con que Maria se encuentre así?- hago que me mire a la vez que le cojo las manos intentando que se calme – veras, cuando le he abierto la puerta a Paul algo en él me ha resultado familiar. Al principio no lo he identificado, pero luego en la casa, su familia ha empezado a hablar de un tal Dimka. Ha sido cuando han explicado que era un guardián que había sido llamado por la reina para proteger a una princesa cuando me han fallado las fuerzas - ¿estás diciendo que has estado en casa del guardián Belikov? – solo me da tiempo de asistir antes de que se vuelva al resto -¿pero es que habéis perdido el juicio?¿en qué estabais pensando?- en su voz hay más miedo y angustia que reproche

Curiosamente es Pet, que está a su otro lado el que pasa un brazo por sus hombros para tranquilizarla: ya has oído a Dani. Teníamos la esperanza de que no fueran familia, porque la verdad, son grandes personas a las que apreciamos de verdad – ya lo creo que deben serlo, para que Pet hable así de otros dhampirs- Tú misma lo comprobaras cuando las conozcas. Por otro lado, no contábamos con la llegada de Paul, la idea era averiguar si existía parentesco antes de que os conocieran. Paul ha precipitado las cosas por eso no hemos dejado que fuerais las dos. En el remoto caso de que estuviera aquí, nosotros hace años que venimos y nunca lo hemos visto, a ti no habría llegado a verte. Sid y yo te habríamos evacuado, mientras que kiddo estoy seguro que le habría pateado el culo, con las ganas que le tiene – me acaricia el hombro, en parte pidiendo disculpas en parte dándome su apoyo.

Yo: muy bien pues ¿Ahora qué? ¿Cuál es el plan? Antes de que nadie diga nada los fantasmas, que no han perdido detalle de la conversación llaman mi atención. Voy a preguntar qué ocurre cuando señalan la puerta y llaman. Como antes, no muestran alarma, por lo que permanezco donde estoy mientras Miguel va a abrir.

Casi se me salen los ojos cuando veo a Yeva en la puerta. Entra sin esperar invitación mientras todos nos levantamos del sofá: no os preocupes por mí, sentaos otra vez…- como antes, esta mujer irradia poder, consigue que todos volvamos a sentarnos sin rechistar- solo venía a deciros que no tenéis nada de qué preocuparos – se detiene delante de Liss. Parece que la está analizando antes de seguir- puedo suponer que tú eres la princesa – Liss solo atina a asentir- por lo que veo mi nieto no lo está haciendo muy bien…

Nadie tiene una réplica para eso. Realmente, ni para eso ni para nada, estamos todos mudos. Por lo que ella sigue: mis sueños me habían mostrado detalles que no tenían mucho sentido y sabía que algo se estaba cociendo, pero hasta que Maria no ha reaccionado a mi explicación de antes no terminaba de ver la relación. Creo que mañana deberíais venir para aclarar las cosas. Encontraremos una solución no os preocupéis, estamos destinados a compartir muchas cosas en el futuro- se levanta para empezar a marcharse cuando se vuelve- Os estaremos esperando… - y se va. Esta mujer me da miedo, por algún motivo la aprecio de verdad, pero me da muy mal yuyu.

Ni idea del tiempo que estamos ahí mirándonos. Una vez más es Liss la que reacciona: parece que me repito pero…¿qué ha sido eso?

Yo: eso ha sido la abuela del guardián Dimka Belikov, quien creo que debe ser bruja o así, porque antes ha adivinado que me rodean las sombras, ahora que tú eres la princesa, y habla también del futuro…- me mira con cara de asombro: que sabe de las sombras?- ha dicho que me protegen. La mujer es un poco criptica, pero hay que reconocerle que sabe de qué habla.

Miguel: bueno, pues parece ser que ya tenemos plan para mañana. Según Yeva podemos confiar en ellas

Dani: el problema no es confiar en ellas, el problema es que puedan guardar el secreto, a fin de cuenta es su hermano, hijo y nieto…

Yo: en el peor de los casos, Liss puede obligarles a hacerlo – añado encogiéndome de hombros. Tengo claro que todo vale para protegerla. Tampoco estoy sugiriendo nada que los vaya a perjudicar:- Liss puede conseguir que nos borren de su mente. Con no volver a vernos cada uno por su camino

Miguel que no parece muy feliz con la idea: podemos esperar a ver cómo van las cosas… mejor si no nos precipitamos- me parece a mí que esto tiene que ver con su interés con Karol, vaya vaya!