"¿Entonces si o no?" dice él,con un tono medio desilusionado, sacándome de mis pensamientos, ¡Claro que sí quiero!, pero estoy tan abrumada por la emoción que no puedo ni hablar, esto es demasiado bueno para ser verdad, tal vez es un sueño, y si lo es, no quisiera despertar nunca; no puedo creer que hasta ahora no haya saltado ni me haya desmayado por la misma emoción, pero entonces reacciono y recuerdo que está esperando una respuesta.
"Si", digo yo, tan bajito que quizá no me haya escuchado.
"¿En serio dijiste que si?", pregunta él, emocionado, como si no lo pudiera creer, ¡Sí me escuchó!
"¡Si!", repito también emocionada, y tomo un poco de aire, no quiero ser tan obvia, pero creo que él ya se dió cuenta, pues sonríe, y me sonrojo;¡Maldigo mi tono de piel tan pálido que me delata tan fácilmente!
"Me encantaría que pudiéramos conocernos", le digo más tranquila, no sé cómo logré controlarme, pero lo logré, y veo cómo su sonrisa se amplía más, creo que está muy feliz por mi respuesta,
"Entonces, ya que todo quedó bien, permítame acompañarla hasta su casa, pues veo que su hermana la ha dejado sola, está empezando a oscurecer, y no me gustaría que le pasara nada malo", dice él, sonriendo, y me sonrojo demasiado fuerte, pero es verdad, está oscureciendo, y estamos bastante adentrados en el bosque.
"Por supuesto", digo yo, con una sonrisa y aún un poco sonrojada, aceptando su oferta, y comenzamos a caminar juntos hasta mi casa.
