¿Confesión?

Había logrado calmar su agitado corazón, el cielo se había vuelto nublado, pareciera ser que el bosque entendía el humor que este tenía y lo único que buscaba era no perturbarlo más…

Después de comer algo se sentó bajo la sombra de un árbol, recostando su cabeza en él… suspirando y recordado todo lo que había vivido, el inicio de su tormenta, le daño… le dolió… pero aprendió a ver las virtudes que la diosa del destino le mostraba… la diosa aquella pequeña niña que se había molestado enormemente con él, su manera de ser tan terca había llevado dolor a muchos… entre suspiros fue cerrando sus ojos y comenzó a recordar nuevamente…

El festival había llegado a su fin… mi prometida se había ido… habían pasado tantos meses ya desde que Morinaga había llegado que ya era normal verle ir y venir llenaba de luz por donde pasaba… aquello era tan grato…

—Oye Sou-chan… ¿vamos al bosque?—dijo un día

—Yo no voy al bosque—conteste

—Ya lo sé… pero ¿por qué?—pregunto mientras jugaba con un pequeño conejo en su regazo, no sé de donde lo sacó pero le alimentaba y protegía a aquel pequeño animalito…

—No me gusta… no… no tengo buenos recuerdos…—le conteste

—Tal vez necesitas ir para superar tus miedos Sou-chan—dijo mientras le daba de comer a su mascota

—Me lo dices tú… ¿y tus miedos ya están superados?—sabía que no debía decir aquello

—Sabes de eso…—levanto su rostro para verme—regreso mañana a casa… es momento de dejar de huir—dijo totalmente decidido

—Estas… ¿e-estas seguro de eso?—había comenzado a preocuparme

—Sip… mañana vendrán por mí— dijo con una sonrisa en su cara

—Bueno… pero… ¿qué harás con eso?—señalaba a la bola de pelos que sostenía en sus brazos…

— ¡Oh! Usagi-chan se va conmigo, no voy a dejarlo… eres capaz de comértelo—decía mientras trataba de esconder el animalito de mí

—Mira que bien… quien quita que un día de estos aparezca en la olla… BIEN COCINADO— lo dije en tono lúgubre… reímos, la verdad ya nos llevamos muy bien había logrado poder acostumbrarme a su forma de ser tan espontánea y alegre… tan llena de inocencia, sueños e ilusiones… nunca le pregunte qué fue lo que le dijo aquella gitana… creó que era lo mejor… había hasta este punto casi olvidado por completo lo que dijo de mí…

El día había llegado Morinaga ya estaba listo y ansioso esperando a que llegaran por él… apenas y habíamos logrado conversar de eso… no había mucho que decir de todas maneras, había tomado la decisión de enfrentar su temor, no había mucho que hacer más que apoyarle y animarle… el carruaje por fin llegaba, de él bajo un joven como de mi edad, buen porte, ojos hermosos… su cabello platinado como el mío… ¿quién es este? Fue lo primero que me pregunte…

—Ma-masaki… no… espera…. ¡MASAKI!—la cara de Morinaga reflejaba pánico

—Morinaga ¿estás bien?—me acerque a él dejándole ir una mirada de furia a aquel intruso

—Calma Tetsuhiro no te espantes… me partes el corazón—dijo imitando dolor

—T-tú que... ¿qué haces aquí?—dijo señalándole

—Hable con tu hermano… y le pedí que me dejara venir por ti… así podremos hablar de "eso"—dijo el desconocido

—N-nii-san… él… ¿qué está pensado?—decía Morinaga con dolor

—Morinaga no tienes por qué ir a ningún lado si no quieres… puedes quedarte aquí—le dije para poder calmarle… Morinaga solo volteo a verme, todo el parecía un pequeño conejo temblando enfrente de su depredador… quizás era por esa razón que él había acogido a aquel animalito se sentía reflejado en él…

— ¿eh? Etto… —decía mientras miraba a ese tal Masaki…—N-no, tengo que ir… pero… ¿podrías ir conmigo?... sé que no te gusta el bosque… pero no quiero ir solo con él—dijo mientras en sus ojos se le veía preocupación…

— ¡ah!... está bien iré contigo— no quería dejarle solo con él…

—Bien entre más mejor… ahora nos vamos— decía aquel sujeto mientras nos señalaba para que subiéramos… rápidamente hice mandar a traer una pequeña maleta para poder ir con ellos, sabía perfectamente que pasaría la noche en aquel lugar antes de volver otra vez…

Habíamos comenzado a movernos el conejo de Morinaga iba en una pequeña jaula junto con el equipaje, no quería que fuera ahí pero sabía que no iba a poderle llevar dentro del carruaje… el silencio era bastante incomodo… ¿Quién era este sujeto que había dejado perplejo a Morinaga? Me pregunte cuando alguien se dispuso a hablar…

—Sé que aun tienes dolor por lo que paso… le pedí perdón a tu familia por eso…—dijo aquel mientras miraba hacia fuera…

—Yo… yo no quiero oírte pedir perdón…—decía Morinaga lleno de furia…

—En verdad lamento lo que paso contigo Tetsuhiro… eres muy pequeño para entender ese tipo cosas… es por eso que dolió mucho…—le contesto sin apartar la vista del camino… aquella actitud me estaba molestando… ¿acaso era ese él que había engañado a Morinaga? La furia se apoderaba de mí… estaba a punto de explotar…

—Tú crees que es fácil pedir perdón a estas alturas… el daño está hecho… —fue lo único que pude decir ya que Morinaga me tomaba de mi brazo indicándome que no continuara…

—Masaki… yo… yo simplemente estoy dolido por lo que pasó… no me vengas TÚ a pedirme que perdone y mucho menos a lamentarte… TÚ no sabes NADA—fue lo único que dijo…

Te encuentras molesto… pude aclarar varias cosas con tu hermano… así que me haces el favor de calmarte un poco por lo menos…—

—No crees que es suficiente… es obvio que el chico se encuentra incomodo— dije molesto

—Tú no te metas porque no sabes N-A-D-A—dijo con una mirada amenazadora

—YA BASTA—gritó—No entendiendo que haces aquí… no quiero hablar contigo… primero debo hablar con Nii-san…—termino de decir mientras se acomodaba en el asiento para cerrar sus ojos… era obvio que no quería que nadie hablara nada durante el camino…

El viaje fue bastante incomodo, solo se podían oír suspiros y molestias… el ambiente era tenso… llevábamos ya varias horas con esa tensión estábamos quizás a punto de lanzarnos y darnos de golpes contra el otro cuando nos anunciaron que habíamos llegado, no se había detenido el carruaje cuando Morinaga abría la puerta y se tiraba corriendo en dirección del castillo… aquel acto nos había dejado helados a ambos… después de eso nos bajamos del carruaje…

—Ya puedes irte… solo venias a dejarle ¿no?—dijo ese desconocido

—Pues que crees… pienso quedarme… tienes algún problema con eso, además al final eso a ti no te incumbe—le conteste con desdén y levantando una ceja, no iba a dejar que ese se saliera con la suya… no sabía quién era, y no iba a permitir dejar solo a Morinaga con ese tipo…

Ya habían pasado varios minutos y Morinaga no aparecía por ningún lado, me preguntaba dónde estaba aquel tipo se había quedado a mi lado, me miraba con odio, observaba cada movimiento que hacía estaba a punto de partirle la cara cuando se oyó una puerta abrirse de golpe… de un lado de la habitación salía Morinaga hecha una furia seguido de su hermano… ambos tenían cara de pocos amigos…

—NO, NO, NOOOOO… eso es imposible—gritaba Morinaga, era la primera vez que le veía así…

—Vamos Tetsuhiro entiende que es por tú bien… —decía el mayor evitando que se le notara el enojo que llevaba

—No, eso no es por mi bien… ¿quieres lastimarme más?— decía completamente dolido el menor

—Por supuesto que ¡NO!... no quiero que te llenes de odio…—decía con ojos de preocupación— eres mi hermano… cuidare de ti… accede solo eso te pido… voy a protegerte—

—Tú… yo no quiero…—estaba a punto de llorar—yo… ¡ah! Sou-chan no te habías ido… Lo siento—dijo acercándose a mi

—Pensé en quedarme ¿te molesta?—le dije

¡¿eh?!... no, no para nada… gracias—parecía que se sentía aliviado—Nii-san lo pensare… solo necesito tiempo… vamos Sou-chan—dijo mientras me tomaba del brazo y me jalaba para que le siguiera y dejando a aquellos dos ahí…

Habíamos camino mucho ya… parecía que Morinaga ya estaba calmado… por lo que me aventure a preguntar…

— ¿Quién es ese tipo?—

—Masaki… es un amigo cercano de mi Nii-san… creo que se conocen desde años— dijo casi de inmediato

—Oye… no dudaste en contestar…—

—No tengo porque ocultarte nada—dijo mirándome a los ojos—ya nos conocemos de un tiempo por lo que no gano nada haciéndome el interesante no crees Sou-chan—

—En eso tienes razón mocoso—le dije de manera que se escuchara gracioso

— ¡Hey! Ya no me digas así—dijo haciendo un puchero—Masaki es familiar de él tipo que me lastimo… parece ser que está gravemente enfermo y pide verme para disque pedirme perdón—

—Y ¿lo vas a ver?—pregunte—puedo ir contigo si quieres, claro solo si deseas—le dije

—No… no me gustaría que dos… no gracias Souichi eso lo debo de hacer solo—dijo con tranquilidad— vas q quedarte ¿verdad?... ¿puedo ir a tu habitación por la noche?—pregunto

—C-claro lo que quieras—aquello me había puesto nervioso…

La tarde llego sin más percances me encontraba ya en la habitación que me habían proporcionado estaba poniendo nervioso ya que Morinaga no aparecía… me preguntaba si le había pasado algo ¿por qué estaba tardando?... al poco tiempo llamaron a la puerta…

— ¿S-sí?— pregunte

— ¿Puedo pasar?—decía apenas una cabeza apareciendo detrás de la puerta…

—Claro… Pasa…—conteste

—Gracias Sou-chan—dijo dirigiéndose hacia donde me encontraba estaba sentado en la orilla de la cama donde se podía ver desde ahí el cielo completamente estrellado y una luna grande y brillante aquella escena era como una pintura…

— ¿Te encuentras bien?—me pregunto

—S-si ¿por qué preguntas?—le conteste sin apartar mi vista de la luna

—Te ves raro… ¿paso algo?—volvió a preguntar mientras se sentó a la par mía

—No solo estaba pensando en algo—le susurre

— ¿Puedo saber qué es lo que piensas?—pregunto acercando su rostro al mío para poder verme a los ojos

—N-no es solo… olvídalo—dije evitando aquel contacto con mis ojos

—Vamos dime ¿acaso no me tienes confianza?—dijo agachando su mirada

— ¿eh? No, no, no es nada de eso… me da… vergüenza…—no esperaba que se preocupara por lo que rápido voltee a verle

—Vamos Sou-chan tu avergonzado jajajaja eso es mentira…—en eso sin darme cuenta se tira sobre mí cayendo tumbados sobre la cama y comienza a hacerme cosquillas…

—N-no espera… Mori-Moringa ya basta jajajaja… tsk aléjate… vamos y no quieres que te diga mocoso… jajajajaja Morinaga…. ¡ya!—como pude le di un golpe para poder quitármelo de encima… aun jadeante ante aquel acto le mire molesto— ¿q-qué pretendías lograr con eso?—le pregunte

—Auch… Sou-chan golpeas fuerte… lo único que quería era quitarte el estrés que tenías… a ver si con eso me dices que piensas o ¿quieres otra dosis de cosquillas?—dijo mientras que con sus manos hacia un gesto de apretar… y se volvía a acomodar en la cama sentado sobre sus piernas

—Ni se te ocurra—le dije molesto

—Vale… entonces dime—contesto comenzando a dar saltos mientras seguía sentado en la cama

— ¿T-tú todavía sientes algo por él?—le pregunte mirando el suelo aquello me daba vergüenza preguntarle pero era una duda que tenía desde que llegamos aquí…

— ¡Oh!... eso sí es inesperado Souichi… la verdad es que no sé qué es lo que siento… —dijo mientras bajaba su vista a la cama

—Lo siento por preguntar algo incómodo—le conteste—es solo que tenia curiosidad—

—No tienes por qué preocuparte es solo que si sé que lo que sentí no era amor… creo que nunca lo fue—contesto mientras elevaba su vista al techo de la habitación

— ¿Qué te hace pensar que eso no fue amor?— la duda había nacido en mí, ¿qué era lo que le había hecho creer eso? Quería saber la respuesta…

—Mmmm eso… porque ahora puedo decir que la verdad amo a alguien—dijo mientras sus mejillas comenzaron a teñirse de rojo

— ¿a-amas a-alguien? ¿Q-quién es? ¿L-le conozco?—aquello fue inesperado para mí

—Mmmm… SI… No, no te diré… y tal vez SI—dijo aun poniéndose más rojo… todo eso la verdad no lo vi venir… ¿de quién se había enamorado? Aquello me molestaba…

— ¿Cuándo paso eso?—pregunte realmente molesto

— ¿Qué pasa Souichi acaso estas C-E-L-O-S-O?—dijo en tono de picardía

— ¡Tsk! ¿qué te crees mocoso? Yo no soy igual a ti…—conteste mientras me levantaba y me alejaba de él… no esperaba que me preguntara eso…

—Sou-chan Te quiero…—dijo sin una pizca de vergüenza

— ¡¿Q-qué!?—el pánico se apodero de mí

—Souichi te quiero—dijo acercándose a mí… comencé a caminar de espaldas a la pared… sin darme cuenta él ya me tenía acorralado y posaba sus manos a los costados de mi rostro… cerré los ojos del miedo… sin darme cuenta sentí acercar su rostro al mío… abrí mis ojos estaba mirándome fijamente, analizaba mis movimientos… verlo así de cerca hacia que mi corazón latiera rápidamente… mi mente se estaba poniendo en blanco su rostro se acercó más sentía agobio aquella cercanía estaba causando que mis piernas comenzaran a fallarme sentía su aliento entre mis labios… el deseo comenzó a invadirme sus labios tan cerca de mí pedían a gritos que los besara la poca cordura que me quedaba gritaba que aquella idea era absurda… estaba tan concentrado en mis pensamientos cuando sin darme cuenta sentí que apretaban mis labios… sus labios estaba unidos a los mismo aquel contacto tan frío así como llego se fue… se alejaba, me quede atónito viéndole… pasaba su lengua sobre sus labios y sin mediar palabra volvía otra vez a besarme esta vez con mayor intensidad… esta vez sentía el calor comenzar a recorrer mi cuerpo… el aire comenzó a faltarme comenzaba a jadear sobre sus labios cuando poco a poco se alejó nuevamente para tomar aire… me miraba con ojos de deseo… estuvimos así como unos cinco minutos simplemente oyendo nuestras respiraciones calmarse sin decir nada… cuando de repente miro al suelo avergonzado y se alejó para ponerse cerca de la ventana y mirar el cielo… ante eso me deje caer al suelo apoyándome a la pared y tocando tímidamente mis labios aquel roce, aquella calidez aún se podía sentir sobre mis labios no sabía que sentir todos aquellos sentimientos eran nuevos para mi… cuando de repente…

—Perdóname Souichi… no quería hacerte eso…—fue lo que apenas dijo…

—N-no, NO ME JODAS… ¿QUÉ PLANEABAS CON ESO? ¿YO NO ESTOY PARA TUS EXPERIMENTOS?—fue lo que le dije estaba molesto…

— ¿Ex-experimentos? ¿De qué hablas Souichi?—dijo volteándose para verme con duda

—Vienes y me dices que nunca amaste a ese tipo… que ahora amas a alguien… me dices que me quieres y me BESAS ¿QUÉ CARAJOS QUIERES QUE PIENSE MORINAGA?—le deje ir…

— ¿Qué que quiero que pienses?... Souichi ¡BAKA!... ME ENAMORE DE TI DESDE LA PRIMERA VEZ QUE TI— grito y comenzó a llorar… quede perplejo aún me encontraba en el suelo… lo único que hice fue llevar mis manos a mi cabeza y apoyar mis codos en mis rodillas mientras trataba de procesar aquella información…Eso no estaba pasando… el miedo me invadía todo eso era tan absurdo, tan irreal una broma de mal gusto… —encontraras el amor en el momento menos indicado, en la situación menos pensada y de la persona menos esperada— dijo al rato ya había dejado de llorar… mientras se acercaba y sentaba a la par mía aquellas palabras yo las había oído antes…

— ¿q-quién te dijo eso?—le pregunte levantando mi rostro viéndole apenas desde el rabillo de mi ojo…

—Las oí hace años atrás cuando aún mi padre no era el Rey… las dijo una señora que cuidaba de mí…—dijo susurrando…—No entendí hasta el día que te conocí—dijo viéndome

—Me engañaste desde el principio… ¿creí que eras mi amigo?—le dije agachando mi rostro… sentía decepción…

—Porque soy tu amigo… te confieso esto… no estaba seguro hasta ahora Souichi—dijo mientras su mano buscaba mi rostro…

—No me toques—le dije mientras me levantaba de aquel sitio— ¿te vas tú o me voy yo?—dije señalándole la puerta… quería estar solo…

—Perdóname Souichi… me voy—dijo levantándose y acercándose a la puerta donde se detuvo y dijo— ¿Quisiera que aun fuéramos amigos Sou-chan?—

—No vuelvas a llamar así… ya lárgate…—fue lo único que dije… él salió de la habitación con tristeza…

Me acosté mirando el techo de la habitación la vez que estuve ahí no note que estaba pintado… era un hermoso cielo azul lleno de nubes con diferentes formas de las cuales se podían apreciar pequeños rayos del sol… sobre eso unas pequeñas palabras que apenas eran leíbles por la distancia las cuales decían: ANTE LO DESCONOCIDO SE FELIZ DESDE EL FONDO DE TU CORAZON, aquellas palabras era absurdas en ese momento para mi…

Apenas y pude pegar el ojo durante la noche… ya era de mañana por lo que rápidamente me aliste esperando que nadie estuviera despierto aún… tome un caballo de la caballeriza y me fui sin decir nada, solo deje una pequeña nota en la habitación diciendo que había olvidado algo urgente que hacer y agradeciendo el hospedaje, luego mandaría a dejar el caballo que tome prestado… iba tan rápido como aquel animal lo permitiera… creo que hice un nuevo tiempo para llegar nuevamente a casa… atravesar el bosque no fue ningún problema llevaba tanto afán que obvie el detalle que este me aterraba… cuando llegue mi padre se asustó le dije que no pasaba nada y me fui inmediatamente a mi habitación no quería ver a nadie, quería estar solo…

Aquel acto nunca debí de haberlo hecho… después de eso todo cambio…

Ya era tarde… el clima le había hecho dormir más de la cuenta, por lo que rápidamente se levantaba del lugar y comenzaba a caminar rápido para salir de ahí, sabía que estarían muy preocupado por él… camino tan rápido como sus piernas le permitían y como el bosque le abría camino para salir…

Al tiempo de caminar… se encontraba ya en la salida… el sol estaba a punto de esconderse, hoy se había tardado más de la cuenta, su compañero se encontraba al final de la colina lleno de preocupación mirando el suelo, se le hizo una presión en el pecho tan grande que parecía que le apretaban duramente su corazón… apenas pudo despedirse del bosque cuando se lanzó corriendo bajando aquella colina, a lo que aquel que se encontraba abajo sorprendido le veía bajar… ya estando cerca de él se arrojó a abrazarle y a acercarle desesperadamente a su pecho apenas y podía respirar ya que aquel acto le había dejado casi sin aliento… apenas se le podía oír jadear mientras le decía apenas entre jadeos que lo sentía… el otro sorprendido al principio suavizaba su mirada, correspondía a ese abrazo desesperado y le decía que no se preocupara… ambos se miraron y sin más se besaron… un tierno beso… sus labios apenas se juntaron pero todo aquel que viere aquella escena sabía que ahí había amor… el sol termino de despedirse… se le daba la bienvenida a la luna… las labores del día llegaban a su fin… aquellos dos entraban abrazados a su casa… pasaría otra semana más para que uno de ellos volviera otra vez al bosque…