Hello!
Aquí les dejo otro cap.. Espero reviews! Gracias por leerme y por las opiniones, quiero hacer una secuela Epov! Mas no se si hacerla a la par o hasta que termine esta…. Y que lo demás salga a la luz en la secuela…
Besitos Vampiricos!
Capitulo 8
Bpov
La semana había pasado agonizantemente lenta, aunque notaba un cambio en mi humor y creo que todo el mundo lo había percibido, tendría Edward algo que ver con eso? Bastante, él y mis recurrentes sueños húmedos al respecto..
Había salido a una cita con Jake, no fue nada del otro mundo, solo salimos a caminar por el puerto y fuimos a cenar a un lugar conocido, Jake era aventurero y divertido, pero si tuviera que darle un lugar en mi vida seria como el hermano pequeño que nunca tuve, aveces me sorprendía que le mirase con un amor mas fraternal, nada como el que Edward despertaba en mi..
Mi trabajo iba de maravilla, lo único que me causaba dolor de cabeza eran las contantes preguntas de Alice respecto al misterioso amigo de Edward, quien tuve que mentir, no había logrado llegar ese dia puesto que el vuelo se había aplazado. Odiaba mentir pero que clase de lunáticos éramos Edward y yo?.. Al menos yo sabia que parte de mi, la gran parte lo hacia para saborear un poco lo que jamás podría tener, lo que jamás seria mío...
Ahora que habíamos comenzado con este juego, yo pasaba notablemente mas horas en el spa del hotel, que además era una de mis prestaciones. Y note como cada vez compraba mas artilugios y me arreglaba con muchísimo mas esmero que antes, siempre lo justificaba diciendo que trataba de hacer que Jake se fijara en mi.
Edward y yo apenas habíamos cruzado palabra en estos días y a decir verdad continuaba siendo tan críptico como siempre, mantenía su distancia y parecía que lo que ocurrió el sábado no hubiese ocurrido nunca.
Sabia que no terminaría con el trato pero el hecho de que no hiciera mención de ello, me provocaba dolor de estomago, me encontraba tan ansiosa por estar con el...
Cuando llegue a casa me di cuenta de que Edward había cocinado, olía a deliciosos camarones en ajillo... Me asome a la terraza, para ver si estaba cerca de la alberca, no había señal de el, lo llame repetidas veces y nunca contesto.
Debí haberlo previsto cuando me pare a contemplar el paisaje justo frente a la piscina, pues fue cuando lo sentí abrazarme mientras nos lanzaba a los dos en el agua.
- Tonto - le lance agua juguetonamente al momento en que salí a tomar aire, el solo reía a carcajadas, le hundí varias veces hasta que termino por lanzarme del otro lado de a piscina.
- Bienvenida a casa - dijo sacudiéndose el cabello mientras pequeñas gotitas de agua caían en su frente y su nariz, le lance agua y me dispuse a salir del agua, realmente no sabia que decir... quizás.. seria demasiado si de mi boca salía algo así como "nada como un encuentro mojado? O que te atrapen entre esos brazos fuertes... " sacudí mi cabeza tratando de penar con coherencia.
- Espera, aquí tengo toallas - dijo un poco, sonreí malévolamente, a este juego podían jugar dos..
- No te preocupes, hace calor - dije sacándome el vestido y quedando solo en el bikini babyphat que había comprado especialmente para hoy..
- Cierto - dijo mirándome de arriba a abajo disimuladamente, me pase por delante de el y me dirigí a la cocina.
- Preparaste algo de comer?.. Huele delicioso - se acerco a la barra
- Camarones - tomo el plato y salio directo a la mesa de la alberca - ven -
- Espera - tome dos cervezas del refrigerador y las prepare con algo de limón.
- Que tal tu día? - pregunto tomando un camarón con el tenedor y colocándolo en mi boca.
- MMh.. Esta delicioso - dije saboreando, acababa de llevar su cubierto a mi boca? Estaba idiotizada ante la dulzura de aquel gesto?... La respuesta era un gran si.. - Genial, ha sido un día genial - sonreí como una tonta.
- Supongo que ayuda ser la mejor amiga de tu jefa - rió.
- Supongo - era tan agradable el tiempo que pasaba con el... Y esto era nuevo... El me estaba preguntando sobre mis cosas... Podría acostumbrarme de verdad. Que tal tu semana? - pregunte tratando de sonar casual.
- Estuvo bien - murmuro comiendo un trocito de queso... Y yo sin una sola respuesta decente, ni una pista.
- Ya te inscribiste en la Universidad? - insistí.
-Aun no, tengo que hacerme cargo de algunos asuntos - negó con la cabeza mientras yo le miraba frustrada.
Era demasiado notorio lo incomodo que le resultaba que yo preguntara cualquier cosa con respecto a el, a su vida, a su rutina diaria. Terminamos de comer en silencio, yo realmente quería disfrutar estos momentos, tenia la esperanza de ganarme su confianza con el tiempo, para que el supiera que podía contar conmigo, si, yo no le guardaba rencor, como podría? Si era un ángel, un verdadero dios de la belleza masculina y por azares del destino me estaba obsequiando la mejor experiencia de mi vida.. Ya encargaría de lidiar después con los traumas que esto dejara en mi corazón.. Pero por ahora el me pertenecía por completo un dia a la semana, sonreí saboreando el pensamiento.
- Vamos a nadar - lo jale hacia la alberca.
- No se supone que esperemos una hora? - sonrío divertido mientras brincábamos dentro.
- No creo que sea el caso pero si acaso me pasa algo estoy segura que podrás evitar que me ahogue - se acerco lentamente hacia mi.
- Así que, quien es mejor besador? - levanto la ceja con cara de chulo mientras ponía sus manos sobre el borde de la alberca, apresándome.
- UHm.. no hay con que comparar aun - mustie jugando con el agua.
- Te ha llevado a una cita y no te ha besado? - frunció el ceño - Algo debe estar saliendo mal realmente -
- Yo.. A que te refieres -
- Segura que no lo besaste y no te ha llamado desde entonces? - pregunto haciéndome enojar.
- Eres un tonto - le peque en el pecho sombreado de rojo debido a la exposición al sol.. En el pecho perfectamente marcado..
- O te da miedo tomar la iniciativa? - dijo en tono burlón, sentí calor en mi nunca y ganas de empujarle de nuevo pero en vez de ello decidí tomar la venganza a mi favor y lo bese de una manera realmente desenfrenada, provocándolo por largos minutos y cuando escuche su respiración agitada me sumergí y salí a la superficie del otro lado de la alberca.. Con una gran sonrisa en los labios..
- Al menos ya sabes como acallar una discusión - se sacudió el cabello mojado, escuchamos el timbre de la casa.
Podía eso no ser una señal de mala suerte! Quien venia a buscarnos en sábado.. Resople molesta y frustrada, sobre todo debido al calor que recorría mi abdomen...
- Con que haciendo fiesta privada eh! - escuche la voz de Emmet en la cocina... y maldije en voz alta, salí del agua y tome la toalla para secarme.
- Rosalie? - pregunte entrando en la cocina a preparar algunas bebidas.
- Hola! - sonrio emocionada - Tengo que contarte - río y luego salio con Emmet a la alberca.
- Chicos, he traído algo de comida - dijo y se giro por completo en atención a mi amiga, yo solo reí y puse una pizca de sal sobre las bebidas.
- Estas bien? - pregunto Edward en un resoplido.
- Ajam - sonreí, me alegraba que hubieran venido, aunque precisamente hoy?
- Los echare tan pronto terminemos de comer - murmuro dándome un par de servilletas, sonreí mientras me sonrojaba, me quite la toalla y le seque juguetonamente el cabello y la espalda.
Salí directo a los camastros, me senté a un lado de Rosalie mientras Edward y Emmet peleaban lanzándose al agua.
- Es un animal endemoniadamente sensual - susurro Rosalie con una sonrisa en los labios.
- Me quieres explicar que sucede? - pregunte alzando una ceja.
- Digamos que ayer me pidió una cita y creo que se puso tan nervioso que por eso acabamos aquí - se mordió el labio mirándolo de reojo.
- Ósea que seria conveniente echarlos pronto - reí.
- Un favor grande - sonrio.
Yo me recosté en el camastro y me quede observando la sonrisa de Edward mientras seguía luchando con Emmet, yo quisiera ser capaz de arrancarle esas sonrisas, de felicidad autentica...
- Ya van mejorando las cosas? - pregunto Rosalie.
- Uhm.. El en sus asuntos y yo en los míos - arrugue la nariz mirando hacia el lado contrario. Ella rodó los ojos.
- No se como puedes ignorar a un hombre que duerme frente a tu habitación - sonrio - lo has dejado que se quede -
- Tendrá que pagarlo con creces - dije
- Súmales esto - sonrio y sentí los enormes brazos de Emmet y Edward lanzarme a la alberca.
- Si no lanzan a Rose ahora mismo pensare que tienen un romance - sonreí ampliamente a Emmet, quien se sonrojo y en menos de un segundo tenia a Rose en la piscina.
- Tuviste rendimientos de muerte, cuando vi las noticias sobre la alza de valores casi me infarto - dijo Emmet, Rose y yo nos giramos a ver a Edward, quien de inmediato dio una mirada extraña a Emmet - En que lo vas a gastar? - pregunto Emmet sonriendo.
- Mh.. realmente no era mucho EMMET - dijo Edward para luego lanzársele encima.
Edward tenia dinero invertido en la bolsa? Mucho dinero? Yo no sabia nada al respecto pero exactamente de donde había el sacado dinero? Hasta donde yo sabia solo fanfarroneaba en New York. O no?
- Le enseñare una mejor forma de quemar calorías - mustio Rosalie exprimiéndose el cabello.
- Vamos a comer algo -
Salimos y calentamos los filetes que habían traído, colocamos rápidamente la mesa y nos sentamos a comer los cuatro, me dio risa el pensar que hubiera sido divertido hacer una cita doble... Claro, si Edward y yo no estuviéramos vinculados de manera sanguínea...
- Les parece si vamos al puerto? - sugirió Edward.
- Mh.. De hecho Emmet y yo tenemos un par de asuntos que resolver - dijo Rosalie mirándolo fijamente, Emmet solo trago.
- Que lastima, no tendrán que irse temprano o si? - pregunte mirando a Emmet, disfrutaba el sometimiento de Rosalie.
- De hecho, seria prudente irnos ahora mismo Emmet - el asintió nervioso.. Eso era digno de verse, Emmet nervioso con una chica...
Después de unos minutos, nos encontramos solos de nuevo, yo seguía dándole vueltas al asunto de la bolsa de valores, no creía que Edward estuviera metido en algo sucio o peligroso... Pero no me daba buena espina..
- Deja eso, puedo hacerlo después - dijo quitándome los platos de las manos.
- De acuerdo - mordí mi labio..
- Necesito que me digas - se acerco ami, a tal grado que podía sentir su aliento en mi piel - Donde y como te sientes mas cómoda - yo trague en seco y el debió notarlo puesto que una sonrisa de triunfo se formo en sus labios.
- Cómoda? - susurre
- Quieres que vayamos a la alberca, o prefieres que subamos a la habitación? - pregunto en voz queda mientras trataba de convencerme a mi misma de que esto realmente estaba pasando.
- Esta poniéndose oscuro - pensé en voz alta mirando hacia la piscina, creo que prefería el agua, donde no tuviera que sonrojarme cada vez que posara sus ojos en mi..
- Ven conmigo - me tomo de la mano y me llevo escaleras arriba, me dejo esperando en el pasillo, fuera de su habitación, al cabo de unos minutos regreso por mi.
Estaba desordenada, no había entrado aquí desde el primer dia en que llego. Ropa por todas partes y papeles. Y sin embargo, olía deliciosamente a loción, la loción de Edward que me volvía loca, logre ver por el closet abierto la cantidad insultante de lociones que tenia... Me propuse memorizar cada una de ellas...
- Esta calientita - dijo cuando ambos estuvimos frente a la tina de baño...
- Bien - fruncí el ceño y me metí dentro sin mas insistencia, si, estaba calientita... Aunque seamos honestos, eso no importaba, sonreí.
- Bien - se metió en la tina y se sentó justo detrás mío..., recorrió la piel de mi espalda con las yemas húmedas de sus dedos.. Masajeo mis hombros sin prisas.
- A que se refería Emmet? - no pude evitar abrir mi bocota... Cada vez me resultaba mas extraño todo este asunto.
- Ni idea - poso sus labios calidos sobre mi nuca, con la intención de distraerme.. Y que diablos.. Con la victoria en sus manos.. - Necesito saber si estas lista - susurro con voz sensual.
- Lista? - pregunte con un nudo en la garganta mientras me sonrojaba vergonzosamente.
- Hay muchas cosas que aprender.. No se si prefieras experimentarlas siendo aun virgen... - dijo sin dejar de acariciarme - o si prefieres que antes de ello... Tengas tu primera vez... - sus manos bajaban lentamente por mi cintura - no quiero que te parezca demasiado inmoral - sonrio.
- Estas de broma? - me gire para mirarlo a los ojos.
- No soy yo si no lo hago todo a fondo... Y este trato no será la excepción - me coloco sentó sobre sus piernas, las puntas de mi cabello se empaparon y se pegaron en su piel, en su pecho..
- Quiero experimentar... - dije con voz firme - Aun no.. aun no estoy lista para lo demás - el sonrio de manera maliciosa...
- Lo que sea que diga nuestro contrato - soltó una carcajada y comenzó a besar mi cuello con fiereza mientras sus manos me apretaban contra su pecho desnudo, era besos frenéticos, besos candentes y sugestivos, era increíble la reacción que sus labios calidos provocaban en mi espina dorsal..
Comencé a reconsiderar el hecho de no sentirme preparada para el, cuando me encontraba en un momento de puro éxtasis y necesidad de su cuerpo.. De su piel... Y de sus manos por todo mi ser...
Note que su respiración estaba tan desenfrenada como la mia, note que nuestros movimientos se había vueltos desesperados, casi violentos, podía escuchar el agua desbordarse de la bañera..
Era sus manos en mi trasero y su aliento sobre mi pecho lo que me tenia al borde de la locura, no hubiese necesitado nada mas para terminar en ese mismo instante, me bastaba abrir los ojos para ver el escultural hombre recargado en la bañera, respirando con dificultad.. Mientras me hacia vibrar con sus besos húmedos...
En un movimiento inesperado me saco de la bañera, sin romper el beso y nos dejamos caer sobre el sofá en su habitación.
MIs puños estaban apretados fuertemente sobre la piel del sofá. Mojada por la fricción de nuestros cuerpos mojados, mientras me besaba sentía pequeñas gotitas en mi piel, las que resbalaban de su cabello cobrizo.
Sin dejar de besarme un solo instante, comenzó a jugar con la costura de mi bikini, justo bajo mi ombligo.. Me sentí morir, la anticipación me carcomía a tal grado que odiaba delatarme de esta manera ante el.. Cuando finalmente deslizo su mano por debajo de la delgada tela mis gemíos fueron imposibles de acallar.
El contacto de sus manos suaves y masculinas, cada una de las veces en que me acariciaba mis caderas se contraían violentamente contra su pelvis.. Contra su abdomen...
- Disfrútalo - susurro entrecortadamente en mi oído, acariciando mi espalda y manteniendo aquel ritmo delicioso contra mi húmeda piel...
Me aferre a su espalda una vez que sentí que pronto terminaría, me aferre con fuerza de tal manera que gimio cuando mis uñas se clavaron en su piel...
Mantuve los ojos cerrados mientras disfrutaba los espasmos en mi interior... El olor de su piel a mi alrededor... Y el sonido de su respiración, estábamos los dos recostados sobre el sofá...
Como era que todo lo que el hiciera, sin importar cuan pequeño fuese me volvía completamente loca y reducía a polvo mi auto control, esa parte racional en mi cerebro quedaba completamente bloqueada una vez que el estaba frente a mi... Casi me sentí culpable por todo este juego depravado... El pensamiento se esfumo de mi mente cuando poso nuevamente sus manos sobre mi abdomen...
