"Time in a bottle"

Al despertar se dio cuenta que era la mañana del tercer día desde la noticia de Saotome y se asombró de lo rápido que había pasado el tiempo aunque también se reprochó el por qué se había pasado un día entero encerrada si pudo haber estado con personas muy importantes para ella, sus ídolos y sus mejores amigas, y que seguramente ya no tendría posibilidad de verlos una vez que se fuera.

Se levantó de un salto de la cama y fue a tomar una ducha rápida, con las cabellos aún escurriéndole rebusco un buen rato entre sus maletas para encontrar algo de ropa.

Al final, terminó vistiendo una playera negra que tenía unos ojos de gato (uno azul y otro morado), un short blanco, unos tenis del mismo color de la playera y un sombrero negro.

Salió revisando la hora en su celular, lo cual le fue muy obvio cuando vio a Ranmaru cruzar el pasillo, sí, ella también iba tarde a desayunar.

- ¿Decidiste salir al fin?- le dijo el peliplata disminuyendo su velocidad para caminar junto a la chica.

- Bueno, decidí que quiero pasar estos últimos días...- "con ustedes" pensó, pero descartó la idea-...como si nada hubiera pasado, como si siguiera todo normal.

- Pero ahora si te vistes como chica- avisó él mirándola.

- ¿Eh? No es como si trajera ropa de chica y de chico, esta es de hombre de hecho...y siempre he salido así y todos creen eso.- dijo algo confundida.

- Serán ciegos- murmuró y se sentó en una silla de la larga mesa.

Ella se quedó algo atrás, eran los únicos dos en el comedor, le hacía sentir extraña ya que en ese lugar siempre estaban los chicos platicando alegremente. Se preguntó si sería mejor sentarse en un lugar alejado de Ranmaru o a lado de él, realmente era incómodo estar sola con alguien.

- ¿Vas a sentarte?- preguntó el peliplata mientras tomaba algo de comida del centro de la mesa.

- ¿Ah? ¿Qué? S-Sí- dijo saliendo de su mente y sentándose junto al chico.

Ella se sirvió algo de comida y se mantuvo pensado en si era mejor quedarse callada ó intentar hablar con el chico.

- ¿Es en serio lo que dijiste ayer? Lo de buscar otra agencia- le preguntó Ranmaru tratando de no ser muy obvio cuando la miró.

- Si~- suspiró ella- Será difícil, pero, bueno, veré que hago- sonrió levemente y volvió a comer.

- ¿Tienes...donde quedarte mientras buscas?

- ¿Ah? No había pensado en eso- pensó por unos segundos- El departamento de mi tío solamente, él trabaja siempre y se la pasa viajando, cuando le dije que iba a estudiar aceptó el que me quedara allí, él paga la renta y todo eso aunque jamás está allí, creo que es un buen lugar.

Después de un leve sonido de entendimiento siguieron comiendo en silencio por un buen rato, un nudo se le formó en la boca del estómago que le impidió seguir comiendo. Ahora que lo había hablado se sentía mucho más real lo de su partida y...no era algo exactamente fácil.

- ¿Sabe de alguna agencia a la que pueda ir?- preguntó Yui dejando la mitad del plato lleno de comida.

- ¿Tienes alguna pensada?- le respondió con otra pregunta.

- Raging Enterteinment- respondió ella. El de ojos bicolor casi escupió el café que recién había bebido.

- ¿La empresa rival del viejo?- le dijo casi riendo. Ella asintió. Escuchó una risa sofocada del chico- Sin duda quieres venganza

- No lo había pensado como venganza~- dijo haciendo un leve puchero- Pero podría ser divertido.

- ¿Quién diría que tienes una pequeña mente malvada?- exclamó Ranmaru. Ella rió.

- En este envase pequeñito hay mucho de eso- respondió. Esta vez el peliplata no pudo reprimir su risa.

Ella sonrió. Bueno, podía presumir que había oído a alguien tan frío e inexpresivo como Ranmaru reír.

Terminaron de comer pero ninguno de los dos tenía ganas de levantarse, por lo que Yui asumió también que ese día el chico no tenía trabajo, tal vez, solo ensayar lo de su canción con sus kouhais.

- Por cierto- dijo ella- ¿Cómo van con la canción?

- Es un desastre- murmuró él- Hijirikawa y Jinguji no hacen más que pelear y es desesperante, pero por lo menos tenemos algo de la letra.- ella rió un poco al imaginar a los tres gritándose.

- Bueno, algo es algo.- dijo ella- Se que van a hacerlo bien, se nota, por ese tipo de amienemistad que tienen.

- Creo que te equivocas por la parte de "amistad"- murmuró el chico echándose hacia atrás en su silla.

- Bueno~ es que no se cómo decirlo es como si fueran...

- ¿Hermanos?- inquirió el peliplata- Jinguji te escuchó cuando nos viste el otro día.

- P-Pensé que lo había pensado.- dijo sonrojada.

- En voz alta- dijo él.

- Es que actúan como...- siguió ella- Pelean como, buscan ser mejor que el otro pero comparten las mismas emociones, ¿entiende? Como que se superarán pero alcanzarán todos el mismo nivel...y no estarán solos- su voz se apagó con esa ultima frase. Ella no tenía a nadie como Ren, Masato y Ranmaru se tenían entre ellos. El chico lo notó.

- Hey- llamó suavemente inclinándose para mirarle a los ojos- Tu tampoco estarás sola, ¿qué crees que soy yo?- le sonrió un poco a pesar de haber usado su tono algo rudo.

- Gracias- respondió ella quedamente.

- Procura no pensar en ello estos días, disfruta- le dijo mientras se levantaba de la silla- Ahora tengo que ir a practicar con los dos idiotas, te veo mas tarde- le dijo a modo de despedida.

- Adiós- respondió ella cortamente. Se quedo en silencio mirando la mesa un tiempo hasta que cayó en cuenta de algo.

- ¡Espere! ¡¿Tendré que lavar su plato?! ¡Eso es una vil trampa!- le gritó por si todavía podía escucharla, que aunque Ranmaru pudiera o no oírla, no regresó.


No quería volver a su habitación porque cada vez que veía las maletas recordaba que el tiempo se le agotaba y que lo había gastado en encerrarse los días anteriores. Así que, aunque no tuviera nada que hacer, se puso a deambular por la gran mansión.

Por los pasillos podía oír como dentro estaban los chicos practicando sus respectivas presentaciones, decidió no interrumpirlos, era mejor que hicieran su trabajo que se preocuparan por ella.

- ¡Yui-chan~!

Antes de que se volteara ya estaba atrapada en el abrazo del chico rubio de ojos verdes.

- M-Me...asfixia- alcanzó a articular la chica.

- Oh lo siento~ Es que hoy te ves muy linda- le dijo sonriéndole alegremente.- ¿De donde sacaste esa ropa tan bonita~?

- Je, la traía conmigo solo que estaba hasta el fondo de mi maleta así que cuando la encontré me pareció que se veía bien- le dijo ella nerviosamente.

- Eres igual que Syo-chan, se preocupan mucho por su aspecto pero ya son lindos así- ella se sonrojó un poco.

- G-Gracias.- desvío la mirada y decidió cambiar de tema antes de ponerse más roja de lo que ya estaba. -P-Por cierto, ¿ya tienen algo del baile para la canción?

- Ah~ la verdad no~ Yo no soy muy bueno con eso a decir verdad- le dijo con una risa- Y Syo-chan le ha dado unas ideas a Ai-chan pero él dice que falta algo y no sabe que es.

- Pensé que ya lo habría resuelto- ella misma se sorprendió con ese tono frío al que había cambiado su voz al hablar del chico.

- Ai-chan ha estado muy raro también~a veces cancela las prácticas y dice que quiere estar sólo, ni siquiera nos regaña como siempre~- le contó Natsuki.

- Que extraño de él y sus horarios tan estrictos- habló tratando de controlar su propia voz.- ¿Es por eso que no está ensayando?- preguntó ella. El rubio asintió.

- Así que prácticamente estamos libres~ no tenemos muchas entrevistas ni demás trabajos por preparar las nuevas canciones.- él se acercó una puerta y miró al interior.- Al parecer se están esforzando.

- Sí~- suspiró ella.

- ¿Qué te parece si salimos un rato ya que tenemos tiempo libre~?- preguntó con su energía de siempre.

- Mm...claro, no hay problema- le dijo sonriendo. - P-Pero, ¿salir...salir?

- Si~ ¿quieres ir por un café?- le preguntó el chico sonriendo.

- ¿N-No es algo...ya sabe... problemático? Podrían reconocerlo.- le dijo preocupada.

- Yui-chan~ ya se que tengo que ir encubierto para no atraer la atención- le dijo riendo un poco. - Dame 5 minutos, por si acaso tu también lleva algo, de todas formas tu también tuviste tu debut- le dirigió una última mirada y se fue hacia los dormitorios.

- Tuve mi debut- repitió casi riendo- "No es lo mismo"- pensó mientras se dirigía a su propio cuarto- "Fue más que nada un concierto de graduación y como dijo Saotome, 'hay idols que brillan y después se esfuman' así que aquí estoy yo que fui expulsada de la agencia"- abrió la puerta y tomó rápido unos lentes de marco grueso y una bufanda gris. - "Pero si insiste, no seré una molestia"

Fue rápidamente hacia la entrada de la mansión donde Natsuki ya la esperaba, el rubio se había colocado un sombrero y una bufanda blanca.

- ¿Vamos~?- ella asintió sonriendo.


La cafetería a la que la conducido Natsuki era sencilla y pequeña, estaba vacía salvo por dos mesas ocupadas, así que se sentaron en una mesa de bancos altos, cerca de la cocina.

Una carismática y linda mesera les llevó las cartas y se despidió diciendo que volvería dentro de poco.

- Bien~ Yui-chan, ¿qué vas a pedir?

La chica miró la carta llena de diferentes tipos de cafés y pasteles que no conocía y formó una mueca de confusión.

- ¿Qué es un frappuccino?- preguntó ella inocentemente.

El rubio apoyó los codos sobre la mesa y la miró con una sonrisa.

- Aw~ Yui-chan~

- ¿Qué? ¿D-Debería de saberlo?- le dijo empezando a sonrojarse pero con un toque de enojo, de repente se sentía muy tonta. El chico rió un poco mas antes de responderle.

- Es café, con hielo y cualquier otro sabor que elijas- le explicó él.

- Mmm...en serio no se que es todo esto- murmuró la chica.

- Sólo pide lo que más te llame la atención- le dijo sonriendo justo cuando la mesera llegó a preguntar su orden.

Natsuki pidió algo que ella no tenía idea de que era y ella se quedo mirando la carta tratando de leer lo primero que sus ojos vieron.

- Un shai latte y un cupcake de chocolate- pidió ella nerviosa, ¿lo había leído bien? La mesera sonrío un poco y se retiró. Natsuki se estiró para abrazarla.

- Yui-chan~ eres muy tierna~

- Lo pronuncie mal, ¿cierto?- dijo ella con una mueca de decepción.

- Sí~ pero te viste muy tierna~

Ella iba a reclamar que la asfixiaban pero en eso reparo en el hecho de que ya no debía utilizar el 'senpai' para él, a fin de cuentas, ya no era su kouhai.

- S-Shinomiya-san...- llamó como pudo- A-Aire

El rubio aflojó el agarre cuando escuchó el honorífico que utilizó la chica y sonrío tristemente mientras la soltaba.

- Ah~ es cierto. Ya no soy tu senpai~- dijo con un puchero- Se oía muy lindo cuando lo decías~

Ella miró hacia otro lado, Ranmaru tenía razón en las palabras que le había dicho en la mañana: "Procura no pensar en ello estos días"

- Por eso lo cambie a 'san'- dijo ella.

- Pero se oye muy extraño~ ¡ya se! Si quieres conserva el 'san' pero solo Natsuki, ¿okay?

- E-Esta bien- le dijo ella.

- Aquí está lo que pidieron- dijo la mesera llegando con una pequeña charola con las cosas encima.

La pelinegra se quedó mirando la pequeña taza rebosante de espuma y un corazoncito dibujado con canela con cierta confusión, era mas espuma que café, o lo que sea que fuese un chai latte.

- Itadakimasu~

Ella tomó su taza y sopló un poco antes de tomar un pequeño trago.

- Sabe raro...- murmuró ella.- Pero no creo que haya problema con este panquecito- dijo tomando el pequeño pan en sus manos y dandole una mordida- Chocolate~

Natsuki le sonrío desde el otro lado de la mesa.

- Yui-chan, no dejaras de vernos, ¿verdad?

- ¿Eh?- preguntó confundida, ella estaba bastante concentrada en devorar su comida.

- No quiero que te vayas, pero, si crees que es la única forma de seguir tu sueño, no te detendré. Sólo te pido que, por favor, no nos olvides. Que nos recuerdes. Que me recuerdes.- le dijo Natsuki en tono serio.

- Yo...Jamás podría olvidarlos... Fueron los que me inspiraron a seguir esta carrera, por supuesto que no los olvidaré.- le dijo y pudo notar como se elevaba el estado de ánimo del chico.

- ¿Estarás bien?

- Por supuesto- respondió ella no tan segura- Estoy preparada para enfrentar lo que viene, y no será tan malo- "He vivido cosas peores después de todo"

- Eso espero, Yui-chan, y que la nueva agencia a la que vayas, pueda ver el talento que tienes.

- Gracias- respondió ella con una sonrisa.

- Y ahora que lo pienso, ¿qué agencia tienes en mente?

- Pues...no estoy segura, lo platique un poco con Kurosaki-sen...-san pero lo mas seguro es que sea Raging Enterteinment.- dijo ella. La expresión del chico cambió, frunció el ceño mientras le daba de mala gana un sorbo a su café.

- ¿Porqué esa agencia? ¿Qué no es la misma de Heavens y la rival de Shining?

-Ah, sí. Tal vez sea algo exagerado, ¿cierto?- rió un poco.- Pero es la única otra que conozco.

- Yui...no se que decirte pero... no te acerques a esos chicos.

La chica se sorprendió por su repentino tono enojado.

- ¿A-A Heavens?- preguntó confundida.

- Son diferentes fuera de cámara, no son nada agradables.- ella calló y le dio un rápido sorbo a su café dándose un tiempo para responder o siquiera procesar lo que acababa de decir el chico.

- ¿En serio es tan malo?- preguntó tratando de sonreír, la actitud del mayor empezaba a preocuparle tomando en cuenta que el siempre era alegre. Natsuki alzo la mirada, ella borró ese espectro de sonrisa y lo miro seriamente.

- No se preocupe...si tanto le preocupa, tendré cuidado.- él la siguió mirando- Aparte, seré trainee, tardaré un poco en conocerlos...

El rubio dudó un poco antes de sonreírle de vuelta.

- Okay~ dejaré de hablar de eso~ lo siento- dijo y por el resto del tiempo habló como si no hubiera dicho nada con su sonrisa habitual. Yui se quedó un poco preocupada todavía pues le había extrañado la actitud del chico, pero también se puso a pensar en lo que le podría esperar en su próxima agencia.


En su última noche los chicos organizaron una pequeña "fiesta" de despedida.

Cuando ella iba llegando de su habitación al comedor para ayudar con la cena, se encontró con Haruka y Tomochika sacando unas cajas de pizza de la cocina, ellas se detuvieron al verla.

- Ah~ se suponía que era una sorpresa- suspiró Tomochika- ¡Esto es para ti Yui!- gritó después alegremente.

- ¿P-Para mi?- preguntó confundida.

- Tal vez no sea gran cosa- empezó Nanami- Pero entre todos planeamos una cena "especial" y veremos una película. Queremos que te la pases bien hoy, Yui-chan. Perdón por no hacer algo mejor. - la pelinegra les sonrío a ambas.

- ¡Claro que no! Es perfecto- exclamó feliz - Muchas gracias. - les dijo y se lanzó a abrazarlas a ambas por el cuello.

- Wah~ tranquila niña, no creo que quieras quedarte sin cenar- le dijo Tomochika riendo y tratando de equilibrar las cajas que todavía tenía en las manos.

- Oh, si claro. Lo siento.- rió un poco algo nerviosa- Déjenme ayudarlas- y a protestas de ambas ella termino llevando 2 cajas y las otras dos chicas las demás.

- ¡Chicos! Hubo un cambio de planes- gritó Tomochika para que todos la oyeran al entrar en la sala. Yui sonrió y como pudo todavía sosteniendo las cajas hizo una señal de paz.

- Yu-chan~ - reclamó Reiji- Apenas iba ir a buscarte.

- Bueno, le ahorré el trabajo- dijo ella riendo.

La pelinegra se la pasó toda la noche agradeciendo a los chicos, por ese momento olvidando el verdadero motivo de esa "fiesta", no era, como debía de ser, una fiesta de bienvenida, era una de despedida.

Notó la mirada de Ai sobre ella varias veces pero decidió ignorarla, todavía no sabía exactamente si estaba molesta con el chico, o más bien, no tenía razones para estarlo así que no entendía porque descargaba todo en contra de él, solo sabía que sentía la necesidad de mantenerse alejada de él hasta que aclarara todo.

Dispersó ese sentimiento y se sentó en uno de los sillones cuando los chicos decidían que película ver. A los pocos minutos Syo se dejó caer a su lado con actitud derrotada.

- ¿Escogieron la película?- preguntó ella sonriendo.

- Si~ no recuerdo el nombre, es de terror- la chica lo miró alarmada.

- E-Eh...¿d-de terror?

- Otoya dijo que no pero, no funcionó- le dijo el rubio.

- Y tu también estabas del lado de Ikki, ¿no, Ochibi-chan? - dijo Ren llegando a lado del rubio, ocupando el otro lugar, a lado de Yui.

- ¡N-No me molesta ver eso!- le gritó molesto- ¡Y no me llames así!

- Yo solo decía- murmuró el peli naranja encogiéndose de hombros- ¿Y tu, pequeña? ¿También te asusta?

- ¿Cómo que también?- murmuró Syo cruzándose de brazos.

- E-Estoy bien, no es nada.- dijo en un intento nulo de que su voz no temblara.

- Eso lo veremos- le dijo Ren señalando a la pantalla que ya mostraba el título de la película. Ella tragó fuerte, esto sería algo duro.

Hacia la mitad de la película estaba empezando a sospechar que todavía faltaba lo peor así que trataba de mirar hacia otro lado o pensar en otra cosa, lo cuál solo le hacía recordar la situación del día siguiente y volvía a clavar los ojos en la pantalla un largo rato.

Un grito amortiguado de Otoya le llegó haciéndola saltar, pero por lo menos dándole una razón para voltear a otro lado. En otro sillón, el pelirrojo mantenía los ojos en la pantalla, Reiji a su lado, se veía algo aburrido así que a intervalos asustaba a Otoya que se sobresaltaba y aferraba a Tokiya que solo lo apartaba algo ya harto o a veces se volteaba para ver a Nanami- que estaba igual aferrada al brazo de Tomochika- al otro lado del sillón, sonrojarse y mirar hacia la pantalla de nuevo haciéndose el valiente. La pelinegra rió y volvió a mirar a la pantalla...mal momento.

- Hul~- exclamó con un pequeño salto. Ren la miró y sonrió.

- ¿Y bien?

- E-Estoy bien- repitió llevándose una mano al rostro, tallándose los ojos y echándose hacia atrás en el sillón. Aparte de todo se estaba quedando dormida, sí, las pesadillas seguro la visitarían esa noche.

- Y tu, ochibi, ¿cómo estás?- basta decir que el rubio estaba igual que la chica.

- C-Cállate- le dijo cruzándose de brazos prestándole atención a la pantalla.

La película estaba por acabar y ambos chicos notaron algo, Yui se había quedado dormida.

Un suspiro aliviado de parte de las otras dos chicas, Otoya, Cecil y Masato les dio a entender que había acabado.

- No prendas la luz- dijo Ren al peliazul que ya se acercaba al interruptor.

- Yui se quedo dormida- explicó Syo.

Haruka se acercó lentamente y rió un poco.

- Es así desde pequeña.- dijo- Pero ahora, ¿qué hacemos? ¿Debo despertarla?- preguntó la pelirosa.

- No, no creo que sea necesario- le dijo Tomochika viendo hacia los chicos.

Ai miró a la pelinegra e iba a ofrecerse a llevarla a su habitación pero volvió a sentir esa extraña sensación que llevaba presionándolo desde hace días, todavía no lograba descifrar que era, pero sabía que era mejor alejarse de la chica hasta descubrir que era ese...¿sentimiento?

- Yo la llevo- dijo, para asombro de todos, Camus.

- Myu-chan, yo puedo llevarla si quieres~- dijo Reiji mirando a su compañero de banda con una media sonrisa.

- No, yo lo haré- lo cortó y se acercó a la chica para tomarla en brazos y llevársela, ella se removió un poco y volvió a acomodarse en sus brazos, Cecil gruño por lo bajo.

- Haru-chan~ yo puedo llevarte a tu habitación también~- le dijo Natsuki a la pelirosa alegremente.

- ¿E-Eh?

Cecil, Otoya, Masato y Ranmaru le lanzaron una mirada mortal, que el chico no capto, y Haruka sólo atinó a sonrojarse.

- Ni se te ocurra- le dijo Syo jalándolo del suéter para alejarlo de la chica.

- ¿Qué hora es, de todas formas?- preguntó Ranmaru prendiendo la luz de la habitación.

- La...una y media- contestó Tokiya revisando su celular.

- Es tarde para ustedes dos- les dijo Ai a sus kouhais.- Por cuatro horas y media para ser exactos.

- Solo será hoy~- reclamó el menor de los rubios.

- De todas formas, creo que debemos irnos ya- dijo Tomochika con un bostezo.

- Oh vamos, todavía es muy temprano para ir a dormir- dijo Ren sonriendo mientras se apoyaba en el hombro de Masato.

- Eso dices, pero al llegar a la habitación te quedaras dormido, ¿no, Jinguji?- le dijo el peliazul quitándoselo de encima.


Camus se sorprendió con lo ligera que era la chica, pero en parte le facilitó el trabajo y pudo llevarla a salvo a su habitación.

La depositó suavemente sobre la cama y la cubrió con las cobijas, se disponía a irse del cuarto cuando la oyó murmurar entre sueños.

- No...quiero...irme- se oyó su murmuro casi inaudible. Sus helados ojos se clavaron en ella con algo de preocupación, ¿esa cosa tan frágil y pequeña podía ser tan fuerte como aparentaba y resistiría todo lo que vendría?

- "Eso espero"- pensó- "Quiero creer que le irá bien, no se ve que sea tan mala, pero necesita algo más"

Se encaminó hacia la puerta y salió, cerrando detrás de él sin hacer ruido.

Ahora se dirigía hacia su habitación donde esperaba no tener que discutir mucho con su kouhai antes de dormir.


Bien~ ese fue el octavo capítulo ^-^ el título es por una canción que escuche que era parte del soundtrack de X-men días del futuro pasado x3 es 'Time in a Bottle' de Jim Croce por si la quieren oír xD

Les cuento mi triste historia ahora xD hoy entre a la escuela T-T así que espero no estar muy ocupada porque usualmente me bloqueo si estoy estresada o me pongo a escribir como loca y aplazo el trabajo, cualquiera de las dos no es buena xD De todas formas las musas predijeron algo así que me hicieron adelantar varios capítulos ya así que no me perderé mucho tiempo xD

Ahora, a contestar reviews (¿Porque hay tan pocos? T-T no muerdo T3T)

Liluz de Geminis: XD podría ser~ mas adelante~ pero ahorita no tengo planeado eso xD Yui-chan tiene un pasado difícil u.u lo se, se lo que se siente, pero siempre hay que seguir ^-^ es que supuse que como todos son idols, entienden el tipo de sacrificios que se llegan a hacer~ bueno sí xD la niña es curiosa a parte de todo xD Me imagino que serán otros dos años T^T pero por lo menos tenemos los CD dramas y canciones que van a sacar en noviembre 7u7 ah, extraño Free!~ jamás me vi Eternal Summer xD jejeje esta vez fue en la actualización porque tuve que andar comprando y forrando libros y cuadernos nos leemos pronto ^3^

Eso es todo por esta vez~ no sean tímidos~ dejen un pequeñito review para saber que apoyan la historia, también aceptó críticas y demás comentarios para mejorar y ver que le hace falta a la historia ^-^