SOMBRAS

CAPITULO 8.

Dolor del pasado.

En el castillo de Canterlot Shining Armor miró a sus alrededores. Durante buena parte de su servicio como capitán de la guardia solo había una princesa y aun después de que la princesa Luna regresó de su exilio la mayoría de las situaciones que requerían que hablara con una princesa se presentaban durante el día, cuando Luna estaba dormida. Por lo tanto esta era la primera vez que visitaba el estudio de la princesa de la noche.

Observó con detenimiento el mobiliario, recordaba haber visto muebles similares… cuando era un potro y acompañó a Twilight a un museo para una de las tareas de su hermana. La princesa estaba sentada en una enorme silla de madera de color oscuro con un respaldo enorme, los bordes del cual estaban adornados con tallas de murciélagos, búhos y mariposas nocturnas y en la cúspide el enorme ojo felino que adornaba todo objeto oficial relacionado con la princesa.

Sobre el enorme y pesado escritorio fabricado y adornado de manera similar había una gran cantidad de libros y documentos. Un librero enorme que casi llegaba hasta el techo de la habitación contenía aun más libros, la mayoría de los cuales trataban sobre la historia de Equestria en los últimos siglos.

La habitación estaba escasamente iluminada debido a que la princesa prefería utilizar velas a la más moderna iluminación con gas, aunque tomando en cuenta lo que acababa de pasar en la panadería Shining Armor le daba algo de razón.

El unicornio trató de encontrar una posición más cómoda en la silla. Ahora que la emoción de la persecución había desaparecido y sus músculos se habían enfriado comenzaban a aparecer las consecuencias de hacer sido golpeado contra una pared por la explosión.

La princesa Luna le estaba dando una segunda leída al reporte cuando notó el gesto de Shining Armor.

-Debió de atenderse primero, Capitán. El reporte escrito y vuestra visita pudieron haber esperado.

-Preferí hacerlo con los detalles aun frescos en mi memoria. ¿Qué opina, Princesa?

Luna se recargó en el respaldo y se llevó una pezuña a los labios con gesto pensativo, después de unos segundos habló de nuevo.

-Ciertamente se trata de un giro extraño en los eventos.

Shining Armor se encogió de hombros, lo cual provocó que de nueva cuenta un latigazo de dolor recorriera su espalda.

-Creo que empiezo a entender lo que pasó.

Luna levantó las cejas, animándolo a que continuara.

-El jefe de mantenimiento tuvo acceso a magia de algún tipo y provocó la explosión buscando venganza por algo.

Luna inclinó la cabeza.

-¿Cómo llegó a esa conclusión, capitán? Además, creí que habían encontrado el cuerpo de ese pobre pony.

Shining negó con la cabeza, descubriendo que también tenía lastimado el cuello.

-Es posible que utilizara esa misma magia para traer algún cuerpo y lo dejara en su lugar, aprovechando que la explosión lo dejaría irreconocible. Respecto a lo de la venganza, el se pasaba repitiendo "no es justo" una y otra vez. Y… bueno… ese tipo de magia, Convertirse en una sombra, deslizarse por las superficies. Solo conozco dos ponies que pueden hacerlo y uno de ellos es usted.

Luna se levantó lentamente.

-¿Qué estáis insinuando, capitán?

-No la estoy culpando a usted, pero su aprendiz, la unicornio que vive con mi hermana. Ella aprendió a utilizar ese tipo de magia de usted y según las registros participó en la creación de armaduras mágicas durante los primeros días de la guerra.

La princesa de la noche rodeó su escritorio para quedar frente a Shining Armor.

-¿Acaso estáis acusando a mi querida aprendiz que coludirse con un criminales y asesinos?, ¿estáis consiente del peso de las palabras que vuestra boca pronuncio?

-No la estoy acusando directamente. Es posible que ella creara una joya mágica y el jefe de mantenimiento la robara. No creo que su aprendiz tenga participación directa.

Luna fijó su mirada en Shining Armor.

-Tonterías, nadie más que mi persona conoce en su totalidad la manera en que se fabrican las joyas mágicas.

Shining Armor asintió.

-Tal vez, pero varios unicornios conocen los pasos por separado, no es imposible que alguien encontrara a ponies que trabajaron en cada fase, obtuviera la información de algún modo y creara sus propias joyas. Pero, en caso de que no fuera así ¿No existe nadie más que utilice ese tipo de magia y tenga los conocimientos para crear joyas mágicas?

Luna guardó silencio por unos segundos.

-Necesito discutir los sucesos, vuestros hallazgos y vuestras teorías con mi hermana, podéis retiraos, capitán.

Como pudo Shining Armor hizo una reverencia y abandonó el estudio de la princesa Luna. Se dirigía a las habitaciones del médico del palacio mientras repasaba en sus pensamientos tanto la persecución como lo sucedido en el estudio de la princesa Luna.

Aproximadamente una hora después de que el médico de la guardia nocturna lo revisó Shining Armor regresó a su hogar no sin antes aprovechar que el forense de la ciudad estaba despierto y en el mismo edificio. La princesa Cadence lo esperaba sentada en un sofá y envuelta en una bata.

-¿Qué te sucedió, Shining?

El unicornio se encogió de hombros.

-Me tropecé cuando bajaba las escaleras de la torre de guardia, me estaba quedando dormido de pie.

Cadence se acercó a él y lo miró a los ojos con una sonrisa en su boca.

-Por favor, aun recuerdo cuando en la academia corriste la pista de obstáculos a la perfección para impresionar a la niñera de tu hermanita.

-Hey, eso fue hace varios años, estoy perdiendo mis reflejos, ¿sabes?, dentro de unos años me echaran de la guardia por tropezarme con mis propias pezuñas.

-Shining, escuché las sirenas de la nube de los bomberos, ¿Qué sucedió?

Shining Armor suspiró y le contó a su esposa todo lo que había sucedido en la noche, incluyendo su reporte con la princesa Luna. Mientras hablaban la pareja se preparó para dormir. Shining continuó presentándola sus teorías a Cadence en su cama.

-…Realmente la princesa no se lo tomó muy bien, pero aparte de ella la única que puede hacer magia de ese tipo es la unicornio que vive con Twilight…

-Trixie, deberías de leer las cartas que escribe tu hermana.

-Quizá cuando Bright Star y tu primo me den un descanso. Van a querer mi flanco en bandeja de de plata porque dejé escapar a un sospechoso.

-Hablando de eso, la alta corte de Canterlot aceptó la propuesta de Blueblood de nombrarme como supervisora de las labores de rescate en Las Pegasus, saldré mañana.

Shining gruñó.

-Dentro de dos días empiezan las discusiones finales para la aprobación del parlamento de Equestria, y tú eres la que sirve de guía a los nobles que apoyan a las princesas, no puedes irte.

-Pero si me niego Bright Star y Blueblood usaran eso para acusarme de estar más interesada en la política que en bien de los ponies, y por asociación dirán lo mismo de mis tías. Tengo que ir y esperar que los demás nobles no me necesiten demasiado en las discusiones.

Shining volvió a gruñir pero no dijo nada mas, él y su esposa tenían un día muy largo por delante y solo faltaban unas cuantas horas para el amanecer. Aunque más bien lo hizo para dejar a Cadence dormir, ya que su mente estaba ocupada repasando los detalles de los accidentes que habían sucedido en los últimos días en toda Equestria.

También pensaba en lo que no le había dicho a su esposa. El forense le demostró mediante la dentadura y una cutie mark parcialmente quemada que el cuerpo del jefe de mantenimiento estaba en la morgue pero aun así Shining juraría que al que vio en el callejón era ese mismo pony, solo que de color gris.

Shining se consideraba a sí mismo un pony racional, ser el hermano mayor de Twilight lo había hecho crecer de esa manera. Así que tenía que haber una explicación plausible de porque había visto y escuchado un pony que definitivamente estaba muerto, por lo menos una explicación que no incluyera fantasmas.

El hecho de que el edificio de mantenimiento originalmente hubiera sido el lugar donde se ubicaba el hospital real de Canterlot y que el sótano donde estaban las calderas fuera el lugar donde se guardaban los cuerpos no le ayudaba a encontrar dicha explicación.

El unicornio gruñó por tercera vez y se llevó las pezuñas a los ojos mientras la oscuridad de su habitación le permitía recordar fácilmente todas las leyendas de su infancia y adolescencia.

-Y por supuesto, tenía que estar repitiendo "no es justo" antes de hacer explotar algo. – murmuró mientras trataba de conciliar el sueño.

Mientras Shining Armor se dirigía a su hogar en Sweet Apple Acres Scootaloo permaneció inmóvil hasta que en el último segundo posible la sorpresa y el miedo cedieron y logró esquivar al grifo justo a tiempo. Se alejó con un par de aleteos poderosos mientras miraba hacia atrás. El grifo se mantenía sobre el mismo lugar y la miraba con odio. Su cuerpo estaba unido por las tiras de sombras a la sombra en la copa del árbol que a su vez estaba unida a la marea de oscuridad que cubría ahora gran parte de la granja.

La pegaso se lamió los labios mientras observaba al grifo.

-Tiene que ser una maldita broma…

Sin advertencia de ningún tipo el grifo aceleró en dirección de Scootaloo, acortando la distancia entre los dos. La pegaso a su vez aumentó la velocidad tratando de separarse, aun así la criatura se acercaba cada vez más a ella.

Scootaloo se lamió los labios y disminuyó su altura, colocándose entre las copas de los árboles y el suelo cubierto de sombras. El grifo la siguió pero rápidamente quedo atrás, su cuerpo de mayor tamaño dificultándole el poder maniobrar entre los troncos de los manzanos.

La joven pegaso suspiró aliviada.

-Muy bien, ahora tengo que buscar a Apple…

En frente de ella se formó una burbuja de oscuridad que rápidamente se hinchó y reventó, dejando escapar a otro grifo, el cual usaba la armadura que vestían los soldados del imperio durante la guerra y tenía la marca de una pezuña de gran tamaño en el pecho.

El grifo era del mismo color gris con el pelaje y las plumas apelmazadas, como si hubiera salido de un lago. Se lanzó hacia adelante directamente en contra de Scootaloo.

-¡Demonios!

Scootaloo subió inmediatamente, al pasar la copa de los arboles tuvo que agachar la cabeza para esquivar la garra del primer grifo, avanzando apenas por encima de las ramas superiores.

-¡Rayos! ¡Rayos! ¡Rayos!

El segundo grifo apareció por un espacio entre las copas y logró rozar un ala de las pegaso. La sensación de frio repentino le recordó el día en que ella y sus amigas se quedaron encerradas en el cuarto frio de la heladería cuando trataban de obtener sus cutie marks en exploradoras árticas.

Scootaloo no se detuvo pero su ala lastimada comenzó a frenarla. Los grifos se acercaban lentamente, disminuyendo la distancia rápidamente.

-No, no, no, no, no.

Los murmullos siempre presentes aumentaron de intensidad, los grifos gritaban con voces huecas y pesadas. Scootaloo apretó las mandíbulas y cerró los ojos. Podía sentir el aire frio que se acercaba cada vez más a ella. Los ruidos aumentaron de intensidad y las garras de los grifos ya se cerraban sobre su cola.

Las lágrimas empezaron a brotar de los ojos de Scootaloo y comenzó a sollozar. Uno de los grifos rugió, el sonido resonando en todo su cuerpo. Ya sentía las garras más frías que el invierno rasgar su carne.

La pegaso adolesente tensó todo su cuerpo, preparándose para el último momento cuando algo la golpeo de costado con gran fuerza. En vez de sentir el frio glacial que esperaba tuvo la sensación de algo cálido en contra de ella y de un corazón que latía a toda velocidad además de que la fuerza y dirección del viento le indicó que estaba subiendo rápidamente.

Abrió los ojos y se encontró con el rostro lleno de fiera determinación de Rainbow Dash, que la cargaba entre sus brazos.

-¿Qué le sucedió a tu ala, Scoots?

Scootaloo parpadeó un par de veces antes de hablar.

-Uno de esos grifos me rozó… son muy fríos.

Rainbow asintió, aun continuaban con su asenso.

-Entonces son como la cosa esa que lastimó a A.J., patearles el trasero sin tocarlos, creo que tengo una idea.

Aceleró aun más, aumentando la distancia que la separaba de los grifos que las perseguían, después de unos segundos se detuvo y dejó ir a Scootaloo.

-¿Puedes… mantenerte… en el… aire?- pregunto mientras tomaba grandes bocanadas de aire y se limpiaba el sudor de la frente.

En cuanto la pegaso mas joven asintió Rainbow se dirigió en picada en contra de los dos grifos que aun continuaban subiendo. Cuando alcanzó la suficiente velocidad extendió las alas y al mismo tiempo inclino la izquierda hacia arriba y la derecha hacia abajo.

Inmediatamente comenzó a girar a gran velocidad mientras continuaba acelerando hacia abajo. Pasó entre los dos grifos grises que se vieron atrapados en el pequeño tronado creado por la maniobra. Rainbow continúo hacia el suelo, aumentando la fuerza y el tamaño del remolino tras ella.

Cuando estaba a punto de tocar la neblina el suelo corrigió el rumbo, volando paralela al suelo. El tornado la siguió y absorbió la niebla mientras arrastraba ramas sueltas, herramientas de la granja e inclusive arrancando un par de los manzanos más jóvenes del suelo.

El asombro de Scootaloo aumentó al notar como los dos grifos se disolvían como neblina en el tornado junto con las sombras. Rainbow cambió de dirección nuevamente y subió de nuevo, utilizando la gravedad para frenarse. Cuando sus giros se detuvieron el torbellino se disipó, provocando una lluvia de escombros sobre la granja.

La pegaso azul descendió y rápidamente se le unió Scootaloo.

-¡Eso fue asombroso Rainbow!

Rainbow Dash asintió, tomando grandes bocanadas de aire por la boca.

-¿Estás bien?

La pegaso mayor se limpió de nuevo el sudor de la frente

-Hoy… en la… mañana… volé a… Trottingham… para… buscar…

Rainbow dio una respiración más profunda y exhaló.

-Para buscar a Pinkie… la encontré… y la traje de regreso… volando… y luego nos topamos… con Apple Bloom y las demás… a las afueras… de Ponyville.

Scootaloo asintió.

-Muchas gracias Rainbow, esas cosas me hubieran matado.

-Hey, ¿para qué somos las hermanas mayores?

Scootaloo tragó saliva nerviosa.

-Vas a creer que estoy loca pero, ¿recuerdas como obtuve mi cutie mark?, creo que… no, estoy segura que esos grifos eran los que…

-¿Los que mató Big Mac? Si, deben de ser esos.

La pegaso menor se puso pálida.

-¿Estás hablando en serio?, ¿entonces son fantasmas?

-No sabemos que son esas cosas… solo que están relacionadas con unos monstruos que se llaman los recolectores. Todas hemos visto uno, yo lo vi antes del accidente de Las Pegasus.

-¿Pero que son las…?

Antes de que Scootaloo pudiera terminar la pregunta la temperatura en el ambiente descendió. Rainbow gruñó y señaló el extremo de la granja más cercano a Everfree, donde la marea oscura comenzaba a formarse de nuevo.

-Aquí vienen de nuevo… no me gusta la idea pero tenemos que irnos de aquí y esperar que esas cosa no llegue a Ponyville.

Scootaloo asintió y la ayudo a ponerse de pezuña, ambas pegasos levantaron el vuelo, aunque Rainbow avanzaba muy lentamente. Scootaloo tenía aun mil preguntas en la mente.

-Esos monstruos, ¿Qué quieres?

-Bueno, se llaman recolectores, y por lo que dijo Trixie recolectan almas, así que supongo que quieren matar mas ponies para aumentar su colección o algo así… ¡Por eso provocan los accidentes!

Scootaloo se detuvo repentinamente.

-¡Espera!

Antes de que Rainbow pudiera preguntarle que sucedia voló a toda velocidad al taller de Apple Bloom y después de unos segundos salió de la misma forma, llevando los papeles de la beca en su boca.

Las hermanas se alejaron de la granja, donde la oscuridad se deslizaba entre los manzanos y bullía con ira en el punto exacto donde Scootaloo había obtenido su cutie mark durante la guerra.

Mientras Apple Bloom huía de Sweet Apple Acres en Ponyville los soldados de la guardia diurna se habían retirado a descansar y los de la guardia nocturna se preparaban para iniciar con sus labores. Uno de los soldados pegaso levantó la vista.

-¡Hey!, Mira quien vine ahí.

El compañero al que le hablaba, un unicornio, miró en dirección de Fluttershy y gruñó, lo cual provocó que su superior, un pony terrestre, lo mirara con curiosidad.

-¿Qué pasa?

El unicornio señaló a su amigo.

-Este loco insiste que esa yegua es una supermodelo.

-¡Lo es! ¡La vi hace unos años en una revista!

El unicornio gruñó de nuevo.

-¿Y qué demonios hace una supermodelo en un pueblo perdido a un lado de un bosque embrujado? Por el amor de Celestia, incluso creo que está casada con el pony de las manzanas.

Antes de que pudieran seguir discutiendo Fluttershy se acercó a los soldados.

-Este… Disculpen, pero es una emergencia y necesitamos su ayuda.

Los soldados la miraron con detenimiento, el jefe se acercó a ella.

-¿Que sucede, señorita?

Fluttershy señaló en dirección al bosque.

-My esposo, uno de sus trabajadores, dos de mis amigas y el novio de mi cuñada están atrapados en Everfree.

Los soldados se miraron entre ellos, el jefe volvió a hablar.

-Lo siento señora, pero durante el atardecer y después del anochecer no podemos entrar en Everfree, mañana en cuanto salga el sol organizaremos una partida de búsqueda.

-¡Pero no es necesario hacer una partida de búsqueda!, ¡están en la cabaña de mi amiga Zecora, solo necesitamos ayuda para que salgan de ahí lo más rápida y seguramente posible!, además el novio de mi cuñada es Mint Blast.

El jefe suspiró.

-Le repito señora, no podemos hacer nada hasta que amanezca, además si están en la cabaña de la cebra con un veterano de la guerra no están en peligro.

-¡Pero el bosque está más extraño de lo normal!, ¡Realmente necesitamos sacarlos de ahí!, ¡Por favor!

-Lo siento, no puedo hacer nada hasta mañana.

Los soldados se alejaron lentamente, Fluttershy miró nerviosamente a los lados dejando escapar pequeños sollozos hasta que su mirada se iluminó.

-En ese caso les ordeno que me ayuden, ¡de inmediato!

Los ponies se dieron la vuelta y la miraron extrañados, antes de que pudieran decir algo Fluttershy se acercó a ellos con una postura erguida.

-Yo soy Lady Fluttershy de Cloudsdale, Guía de la Cálida Ternura y caballero de la Orden de la Corona Solar al servicio de sus majestades. Por decreto de las princesas los caballeros de la Orden de la Corona Solar tenemos la misma autoridad que los comandantes de la guardia. Además de que mis amigas atrapadas, Lady Rarity Draco de Ponyville y Sir Twilight Sparkle de Canterlot, discípula de la princesa Celestia, también son caballeros de la Orden de la Corona Solar.

Los soldados se miraron ente ellos.

-Pero…

Fluttershy se acercó al superior hasta que sus narices casi se tocaron.

-¡Le estoy dando una orden soldado! ¿O acaso desea explicarle a la princesa Celestia porque dejó a su alumna abandonada en una situación de peligro?, ¡organice a sus ponies ahora!

Los soldados permanecieron inmóviles unos segundos antes de regresar a toda velocidad a sus cuarteles, Fluttershy escuchó las ordenes del pony al mando y dejó escapar un suspiro, su postura firme cambiando a la que normalmente tenia y permitiéndole a sus rodillas temblar un poco ahora que nadie la podía ver.

En unos cuantos minutos se formó un grupo de diez soldados, tres de cada tipo de pony mas el superior, se puso en marcha con Fluttershy al frente, que trataba de esconder lo mejor posible el hecho de que se estaba muriendo de miedo.

Llegaron a la entrada de Everfree, donde Fluttershy se aclaró la garganta.

-Bien… esas cosas pueden sentir miedo… así que… supongo que si entramos en un número grande… no nos atacaran.

Los soldados se miraron entre ellos, el superior se acercó.

-¿Cosas?, ¿Qué cosas?

-Hmmm, son una especia de… sombras… sombras que pueden provocar accidentes y cosas así, ¡Oh!, y también puede haber uno o más monstruos con la forma de un pony pero más grandes que las falta la pata delantera derecha y se ven muy extraños, pero hasta ahora ellos solo hablan de cosas extrañas y es muy probable que recolecten el alma de los ponies… creo que eso es todo.

Las soldados se miraron de nuevo y murmuraron, Fluttershy se aclaró la garganta.

-Muy bien, si entramos en un grupo compacto no nos atacaran, son capaces de sentir miedo, lo cual quiere decir que hay una forma de de herirlos, ¡Atentos a cualquier ruido que parezcan murmullos o cualquier descenso de la temperatura! ¡Adelante, sin detenerse!

En cuanto los soldados iniciaron la marcha Fluttershy suspiró de nuevo y se limpió el sudor de la frente.

El grupo avanzaba lo más rápido posible por el camino estrecho, después de unos minutos uno de los pegasos se acercó a Fluttershy.

-Heee, disculpe…lady Fluttershy, señora, comandante desde hace unos minutos he visto unas… sombras que avanzan paralelas al camino, siguiéndonos.

Fluttershy asintió.

-Bien, nuestro numero los intimida, ¡Que nadie se separe del grupo!, ¡atentos en la retaguardia!, ¡aumenten la velocidad!, ¡Me adelantare un poco para ver que no nos tiendan una emboscada!

Fluttershy despegó del suelo y aceleró, respirando fuertemente para calmar su pánico escénico y dando gracias que los soldados hubieran puesto atención a sus palabras y no sus rodillas que temblaban.

El grupo continuó avanzando mientras los vigías notaban que las sombras se acercaban a ellos pero jamás los intentaron atacar. Eventualmente llegaron a la cabaña, donde encontraron a Twilight y los demás intactos.

Todo el grupo entró a la casa de Zecora, quedando con muy poco espacio para moverse, Fluttershy abrazó a Big Mac, quien le acarició la crin.

-Sabía que podías hacerlo, estoy orgulloso de ti.

Mientras esto pasaba el pony terrestre al mando de los soldados de la guardia nocturna se acercó a Mint Blast.

-¿Eres amigo de las caballeros de la Corona Solar?

-Bueno, Applejack, mi novia, es Caballero de la Corona Solar.

El pony terrestre se acercó más al unicornio y le hablo en susurros.

-¿y todas son tan aterradoras como esa pegaso? –dijo señalando a Fluttershy.

Antes de que pudiera contestarle Twilight llamó la atención del grupo.

-¿Pueden escucharme un momento por favor? Bien, por lo que me dijo Fluttershy ustedes también vieron a las sombras. No sabes exactamente que son, no sabemos cómo repelerlas más que haciéndolas sentir miedo.

-La magia de mi amiga Zecora si parase ser efectiva contra ellas. Lamentablemente Zecora desapareció, pero en esa canasta de la izquierda pueden ver amuletos que normalmente vende en el mercado. Sirven para protegerse de los, heee, "malos espíritus". No puedo afirmar que servirán, pero más vale tener la mayor protección posible.

Los ponies tomaron los collares y se los colgaron al cuello, en cuanto todos los ponies tuvieron un amuleto, algunos de los soldados se colocaron dos o tres, Twilight les habló de nuevo.

-Muy bien, hay que salir de aquí lo más rápido que podamos, vigilen sus pasos en caso de ramas o raíces y los alrededores. Todos los sentidos atentos, ¿listos?

Primero salieron los unicornios, Twilight y Rarity incluidas, con un hechizo listo para ser disparado. Les siguieron los pegasos y finalmente todos los ponies terrestres. Antes de que partieran Strong Hoof le dio un último vistazo a la cabaña y suspiró, Big Mac le puso una pezuña en el hombro.

-No te preocupes, la encontraremos.

El grupo avanzó a paso veloz por el bosque, los pegasos vigías no vieron ninguna señal de las sombras y rápidamente llegaron al claro que era la entrada del bosque, ahí se detuvieron unos minutos a recuperar el aliento.

Twilight sacudió la crin.

-Esto no puede esperar más, tengo que escribirle inmediatamente a la princesa. ¿Tienen pergaminos y tinta en la granja?

Big Mac asintió.

-Uso un poco cuando hay que hacer las cuentas, pero es de los baratos ¿serán lo suficientemente buenos para mandarle una carta a la princesa?

Twilight sonrió.

-No importa, servirán.

Mientras su amiga y su esposo hablaban Fluttershy observó Sweet Apple Acres a la distancia. Entrecerró los ojos para ver mejor los detalles y notó el mar de oscuridad que cubría el suelo y subía lentamente por los manzanos.

-¡Algo está pasando en la granja!

Como un solo pony todos los presentes corrieron, sin embargo apenas habían avanzado unos cuantos metros en el claro a la entrada de Everfree cuando Twilight sintió un descenso en la temperatura.

-Oh no, ahora no por favor.

Sus miedos se vieron confirmados cuando a su alrededor comenzó a condensarse la misma oscuridad que inundaba la granja. Los ponies se detuvieron y los ya familiares y al mismo tiempo aborrecibles murmullos comenzaron a escucharse.

Los soldados, incluido Mint Blast, rápidamente se distribuyeron formando un círculo alrededor del resto de los ponies, el teniente miró a Twilight.

-¿Ahora que?

Antes de que la unicornio pudiera contestar una voluta de humo se desprendió de la negrura que los rodeaba y embistió al pony terrestre, quien dejó escapar un grito. Nuevas nubes se separaron también y arremetieron contra los ponies a intervalos irregulares, sin embargo Twilight notó algo en particular.

-¡Solo están atacando a los guardias!

Como queriendo confirmar su afirmación una de las nubes atacó a Mint Blast. El unicornio gritó al sentir el frio congelante embestirlo. La nube lo arrastro hasta golpearlo fuertemente contra un árbol, sacándole el aire del pecho.

Mint Blast concentró su magia en su cuerno al mismo tiempo que la neblina enfrente de él se hinchaba y aumentaba de tamaño. En el momento en el que Mint Blast estaba a punto de liberar su hechizo la nube desarrolló un apéndice largo y plano que atravesó la pata delantera izquierda del unicornio.

Mint Blast gritó de nuevo mientras el frio rápidamente se esparcía por su extremidad y la dejaba insensible. Su sorpresa fue mayor cuando la nube se disolvió, dejando ver a un unicornio de un desagradable color gris, el objeto que atravesó la pata de Mint Blast resultó ser una espada que el unicornio sostenía con su magia. Usaba una armadura que no se parecía a ninguna de las dos guardias.

En su estado de shock Mint Blast notó que el otro pony tenía una herida abierta en la cabeza de gran profundidad y de la cual escurría un líquido oscuro. El pelaje parecía mojado y apelmazado y los ojos grises estaban vacios y sin vida pero la expresión en el rostro era de ira.

El unicornio presionó más con su espada y habló con una voz lejana y pesada.

-Rendíos, En esto momentos la princesa Celestia esta derrotando a vuestra pérfida ama, la reina de las pesadillas.