Hola! :D...Eh aquí el siguiente capitulo de esta historia. 0^0...Muchas gracias por brindar su apoyo a este proyecto, al agregarla a favoritos o alertas, dejando o un comentario, o por el simple hecho de leer. Muchas gracias en verdad. :´)

Bien, antes de empezar a escribir aclaraciones:

La idea esta basado en la creacion de la creadora del manga "Black Bird", es decir, Konoko Sakurakoji, la idea de las "Senkas" es propiedad unica del Manga por lo que aclarando ello prosigo.

HTF, a su vez, es propiedad de MondoMedia. Todas mis historias son sin fines de lucro, o comercializan. :)

La historia y su trama son propiedad de mi mente retorcida. C:

Chapter 7

Un último trazo de sangre se dibujo en el piso de cerámica, de aquel departamento. Habían pasado cinco minutos exactos desde que Splendid había comenzado a dibujar aquel raro dibujo con la sangre roja proveniente del cuello de un animal de las cercanías, no querían saber de qué clase de animal seria pero si de algo si querían saber era como aquel simple rastro de sangre comenzó a brillar con intensidad ante unas palabras extrañas por parte del peli azul.

-¿Tienes miedo?-le pregunto la peli rosa a su lado apretando su mano con fuerza.

-Si…-confeso mirando la seriedad de los tres hombres presentes. Era raro ver a Cuddles con esa seriedad, pero debía ser algo muy importante como para que él borrara aquella sonrisa de su rostro.

-Ven-comando el peli verde posándose a su lado, rodeándola con sus brazos fuertes. No pudo evitarlo, se sonrojo al sentir aquel olor a mentas que emanaba aquel soldado. En su vida, jamás se permitió tener una relación cercana con algún hombre. Y ese demonio, se podría clasificar como un hombre, y por lo que llegaba a entender su conexión debía ser demasiado cercana.

-Cuddles sujeta a tu Senka- ordeno en tono firme el cantante. Giggles no pudo evitar soltar una risita al ver como el rubio intentaba nerviosamente acomodarla a su cuerpo robusto- ¿O quieres que la tome yo?- ofreció Splendid mirándola con una sonrisa algo lujuriosa.

Y pensar que ella estaba ilusionada con aquel cantante degenerado. Si tenía para elegir entre su ex ídolo y Cuddles prefería mil veces al rubio que a ese sujeto arrogante. Abrazo con fuerza el torso del adolecente mientras miraba desconfiada al cantante, si su amiga decía que era un pervertido, era porque era un pervertido. Flaky nunca mentía sobre eso.

-¡Que lastima!-exclamo viendo como el peli verde aferraba más el agarre en la diminuta cintura de su Senka-¡Yo me voy solito!-soltó berrinchudo afirmando un pie exageradamente en el suelo.

-¡Deja de comportarte como un marica y abre el portal!-le grito Flippy mirándolo con desinterés. Él simplemente le enseño el dedo medio mientras hacía brillar aquel círculo rojizo que se había formado en el suelo. Un hoyo oscuro comenzó a formarse a medida que el cantante hacia brillar sus frio ojos color azul. Una vez terminado se lanzo hacia él siendo seguido por los demás.


El olor a azufre lleno sus fosas nasales haciéndolo sonreír con ganas. Hacía años que no venía a su mundo, como si fuera un niño chiquito salto con ganas al verse nuevamente en el lugar donde nació. Miro sobre su hombro notando como tanto el rubio como el peli verde miraban a su alrededor, en sus miradas tenían lo mismo que él: Nostalgia. Pura y agradable nostalgia.

El rubio se poso a su par mirando al enorme castillo frente a ellos, todo seguía igual. Nada había cambiado en ese lugar que los había acogido cuando eran unos niños. No tuvieron tiempo a hablar cuando varios demonios de piel verdosa lo rodearon, todos eran unas débiles copias del demonio original, todos estaban vacios. Carentes de almas, capaces de reaccionar ante las emociones. Pero, pese a ello, aun les causaba alegría notar aquel rostro familiar en sus fracciones.

-Señores…El amo los está esperando-hablo el demonio cercano a ellos mirándolos con sus ojos saltones. Splendid soltó una risita al ver como las dos Senkas se escondían asustadas detrás de ellos al ver a aquellos demonios- Él, junto con los demás invitados los está esperando…

-¡Espera!-cayó Flippy frunciendo su ceño- ¿El viejo hizo una fiesta de nuevo?-pregunto mirando aquel sirviente fríamente. Al verlo asentir tuvo que controlarse para no patear el suelo.

-¡Mierda!¡¿Por qué cada vez que vinimos hace esas fiestas ridículas?!-gruño apretando su afilada mandíbula.

-Porque es un viejo pervertido que lo único que le gusta es ser un idiota, borracho y pervertido-contesto Cuddles con un leve rubor en sus mejillas blancas y firmes.

-¡Ustedes digan lo que quieran, a mi me encantan esas fiestas!-exclamo emocionado el peli celeste comenzando a caminar a la par de esos sirvientes.

-¡Eso es porque eres un retrasado mental igual que él!-grito el rubio a unos pasos de distancia de él caminando a la par de su Senka, que simplemente miraba la escena curiosa.

-¡NO INSULTES A MI MAESTRO, MOCOSO!-exclamo ofendido mirándolo por sobre su hombro-¡Es mi papito adoptivo, al igual que el de Flippy. Por lo que no insultes a tu casi abuelo!-chillo inflando sus cachetes mientras caminaba, o mejor dicho corría hacia el interior del castillo.

-¿Y de que se trata esas fiestas?-pregunto la peli rosa mirando a su guardián curiosa. Le llamaba la atención la emoción que cargaba el cantante "Demon".

Una tonalidad rojiza adorno las mejillas del rubio al escucharla. Miro hacia los lados nerviosos hasta depositar su mirada en el peli verde que lo mira con burla. Él solito se tendría que arreglar explicarle el fin de esas fiestas.

-Eh…Esas fiestas…se…se tratan de…-balbuceo nerviosos sin poder mirar ese rostro inocente que lo miraba curioso.

-Larguémonos de aquí Flaky- tomándola de los hombros la dirigió hacia el interior del salón dejando a la pareja de mocosos solos. El idiota de su alumno tenía que arreglárselas él solo como todo el "demonio" que dice ser.

Apenas llegaron a la sala de estar y la iluminación del amplio lugar lo cegó por unos momentos, ese lugar era más amplio de como lo recordaba. A lo lejos de aquella habitación pudo ver el lujoso y gigante sillón de Lumpy; decorado con aquellas astas de alce demoniaco a sus lados y su tapizado rustico y brilloso de piel de serpiente de mar. En la antigüedad él junto con Splendid solían viajar con él a algunos lugares donde realizaba su caza, afortunadamente salieron vivos.

Analizo el lugar encontrándose con que no había nadie a excepción de ellos. Conociendo a Splendid seguramente había salido corriendo o volando, en busca de su tutor a contarle las travesuras tontas que había realizado en el mundo humano en estos años que se ausento. Si él se pusiera a contarle a Lumpy, las "travesuras" que hacía en el otro mundo seguramente lo considerarían como "La reencarnación de Lucifer", y lo adularia por el solo hecho . Conocía muy bien la mente de niño de ese sujeto, como para decir que así lo haría.

A su lado noto como la peli roja posaba su mirada en aquel cuadro de pintura cara que yacía en una pared colgada. Pertenecía a varios siglos atrás, le sorprendía que aun conservara ese lienzo pintado con varias pinturas que solamente se conseguían en ese lugar; el infierno. En él se podía ver, cómo tanto él como Splendid se encontraban parados uno al lado de otro vestido con unas ropas no muy propias de esa época, mirando al frente con una sonrisa algo notoria en sus infantiles rostros. Recordaba ese día con intensidad, justo el día en el que se había pintado esa pintura fue cuando le pudieron ganar la primera pelea a Lumpy.

Por décadas tanto él como Splendid, pensaron que el peli azul se había dejado ganar pero con el tiempo eso paso a segundo plano al ver crecer sus poderes ante cada entrenamiento. Sin embargo esa pintura que la peli roja acariciaba con sus pequeñas yemas era una prueba viva de la sensación que sentían en esos momentos.

-Te veías lindo cuando eras pequeño- comento Flaky seguido de una risita al ver la cara algo regordeta del pequeño peli verde del lienzo.

-Tenía más estilo que el inútil, eso es seguro-se alago a si mismo mostrando uno de sus conillos, al ver el peinadito a un lado que cargaba en la imagen del demonio cantante.

-Siempre tuviste el cabello desordenado y rebelde.

-Si, Lumpy solio intentarme peinarme en alguna que otra ocasión, pero siempre terminaba con una muñeca rota o alguna que otra mordida-rio al recordar algo agradable de su niñez.

-Entonces…-dijo pensativa su Senka mirando la imagen con una sonrisa traviesa- Desde pequeño fuiste un brabucón- soltó seguido de una risita.

-Yo no diría brabucón, sino manipulador-corrigió siguiéndole el juego.

-Eso no hay duda…-murmuro bajito mirándolo de reojo. Él peli verde mostro una sonrisa traviesa al verla intentar esconder su mirada.

-Con que con esas estamos ¿Eh?

Tomándola de la cintura con firmeza movió sus dedos sobre su estomago con rapidez. Haciendo que un ataque de risa, comenzara a sofocar a su Senka que con las mejillas sonrojadas pedía clemencia ante su repentino ataque. Se apiado de ella y la sonto notando como varias lagrimas salieran de sus ojos intensos.

-E-eres…m-malo…Fli-ppy…-pudo articular recuperando un poco su respiración regular.

-Sí, lo sé- contesto alagado dándole la espalda mientras le sonreía con diversión- Pero es por eso de que soy tan sexy…

-E-egocentrico…

-Y sexy-rio al ver como las mejillas de la pequeña mujer se sonrojaba. Se acerco a ella sin que se percatara, atrapo su diminuto cuerpo contra la pared fría de aquel castillo decorado con riquezas. Se veía tan pequeña, sumisa, vulnerable, que lo hizo sonreír de lado. Sonrojada ella elevo su mirada hacia él torciendo un poco su cuello; la diferencia de altura era mucha-Dime Flaky…¿Soy sexy?-pregunto mostrando aquella sonrisa endemoniadamente hermosa.

Ella simplemente miro esas pupilas con nerviosismo. Su corazón bombeaba con fuerza sangre a su cerebro y su estomago se hacía molesto ante las vibraciones que le daba en su espalda por cada palabra que emanaba de sus labios. Era tan condenadamente hermoso, que tuvo que morderse la lengua para no gritarlo como una niña histérica.

-Conteste Senka…-pidió deleitándose con aquel color escarlata que decoraba las mejillas finas de su ama- ¿Me desea?

Flaky miro aquellas esmeraldas que la miraban con un brillo extraño, era el mismo brillo que la miraba cuando se encontraba en camisón frente a él. No sabía interpretado, pero le encantaba que la mirada fría y molesta del soldado se borrara únicamente para ella, era una clase de privilegio que tenia. Solo ella, nadie más.

Dos cuerpos separados por solo centímetros de distancia, emanaban calor sofocante e intenso. Sus frentes comenzaron a sudar al momento que el aroma a fresas y menta se unían en el aire frio de aquel castillo con aire algo victoriano. Sus pupilas brillaban ante la cercanía de sus rostros.

¿Cómo podía ser que una simple pregunta causara esas sensaciones sofocantes?

Su cerebro reacciono, pero sus labios se detuvieron al ver como el peli verde se apartaba de ella a una velocidad extremadamente rápida y se sentaba en un asiento cercano, mientras miraba con el ceño fruncido hacia una de las puertas. Luego de unos segundos el cuerpo alegre de Splendid abrió de una patada la puerta, mientras que una calidez tibia llegaba a esa habitación fusionándose con el calor sofocante que sostenía eso dos cuerpos.

Flaky no pudo evitar sonrojarse, pero pudo notar la belleza de las dos mujeres que el cantante sostenía de la cintura. Eran hermosas con su poca ropa y cuerpos esculturalmente tallados, dudo si fueran reales, pero el ver como dos cuernos decoraban la coronillas de cada una, se respondió mentalmente. Eran demonios, al igual que sus guardianes.

-¡Flippy!¡Nuestro papito, nos espera en su despacho!-grito emocionado aferrando más su agarre sobre la piel oliva de las mujeres.-¡Quiere darnos la bienvenida a mí, a ti y al mocoso que tienes de hijo postizo!- soltó con la alegría y emoción que un niño cumpleañero-¡Y como soy un niño bueno que comparte las cosas, te dejare elegir una de estas bellezas!- señalo a las mujeres que le dedicaron una mirada lujuriosa a el hombre que las miraba con una sonrisa de lado.

-Sé que esto te sonara raro viniendo de mí, pero en esta ocasión no quiero a ninguna de esas mujeres- rechazo viendo la sorpresa en los ojos de Splendid. Él junto con el cantante, eran uno de los mejores amantes que yacían en el inframundo. Eso claro, lo habían clasificado las millones de las mujeres demonio con las que se habían acostados en las fiestas de Lumpy, donde la lujuria y lo morboso bailaban en una danza repulsiva, asquerosa. Tal como era el infierno.

Noto como Splendid soltaba un suspiro. Solo había dos veces en las que Flippy había rechazado las mujeres que les ofrecía su papito, contando esta la otra vez había sido cuando la primera Senka los visito para presentarse ante su padre con el fin de prestar su poder. Sin duda volvería a tener al "santito" de Flippy por un tiempo.

-¡Pues tú te lo pierdes!-soltó despreocupadamente comenzando a besar el cuello suave de aquella mujer demonio que tenía a su lado. Excitada ante las caricias, ésta emitió un gemido ronco y ronroneo como un gato siendo mimado por su amo.

-¡Vete a una habitación, pedazo de imbécil!-exclamo Flippy tapando con su mano la mirada de la mujer que se mantenía estática en su lugar con su rostro rojo incapaz de moverse. Al darse cuenta de lo que hizo soltó a las mujeres con brusquedad, para acercarse a ellos mirándola con una sonrisa algo triste.

-Ya veo…La Senka no te permite calmar tus instintos con alguien más-susurro mirándolo con algo de tristeza y melancolía- No me quedara otra que quedarme con ellas para mi solito- miro a las mujeres como si fueran un dulce vino viejo- Nos veremos después…Vallan a atender a los invitados- ordeno firme, dedicándole una sonrisa a la Senka- Luego me divertiré, ahora es momento de atender a las invitadas de honor.

-Vamos- hablo autoritario el soldado, ignorando su drama.

-¡Espera!-lo detuvo en seco la peli roja mirando sus pupilas verdes con algo de pena.

- ¿Qué pasa, My Lady?- pregunto Splendid mirándola con despreocupación.

-Did…Giggles y Cuddles, no han entrado…-

-Déjalos, seguramente estarán haciendo cositas raras-rio mirándola con picardía.

-O ya estarán adentro. ¡Cálmate un poco!-aconsejo Flippy mirándola con una sonrisa de lado- Todo saldrá bien- aseguro extendiendo su brazo derecho para que ella lo tomara. Con confianza y algo aliviada poso su pequeña mano en aquellos músculos toscos y duros.

-¡Estamos aquí para cuidarte!-acompaño Did posando su brazo izquierdo a la par de el peli verde. Tomándolo de sus brazos cruzaron esa puerta que los llevaría por un largo pasillo con decoraciones lujosas.

La música se escuchaba a lo lejos como un leve murmullo entre las paredes. Flaky no estaba enterada de quien era el autor de tan bella melodía, pero el solo escucharla levemente le causaba un escalofrió en su columna vertebral. Era tétrica, atrayente. La suela de sus botas retumbaban contra el piso fino de aquel lugar y el olor a azufre le daba un leve comezón en su nariz. Pero sin duda alguna, lo que más le sorprendió fue ver aquella oscuridad permanente que habitaba en cada rincón de aquel pasillo. Los cuadros, inmóviles en la pared, retrataban a personas y demonios que ella no conocía, pero juraba que sus ojos grandes y retratados con un lienzo de tristeza, la miraban con malicia e incluso con cierta burla, escondida en la oscura pintura.

Se detuvieron en frente de una gran puerta con decoración algo gótica, mentiría si le dijera que no le causo miedo ver aquellas calaveras de animales a cada lado de aquel marco. Sus manos temblaron contra los brazos de los dos hombres que la sostenían con cuidado.

Cuando la puerta se abrió su corazón se detuvo en seco, al sentir como una gran ola de calor llegaba a su cuerpo. Miro hacia sus lados notando como aquellos dos demonios no se inmutaban. Jadeo con fuerza para llevarse su mano a su pecho, y apretarlo con fuerza en un vano intento de alejar el malestar, ese calor la estaba ahogando. Preocupados, los dos demonios se inclinaron hacia ella mirándola entre sorprendidos y confundidos.

-¿Qué te ocurre?- Ella no se molesto en contestarle a su demonio, simplemente se concentro en la figura alta y robusta de aquel hombre que la miraba con una sonrisa en su rostro delgado.

-Por lo visto…tus poderes ya comenzaron a actuar- Su voz era suave como si fuera una caricia dulce, pero por alguna razón ella la sentía como lo más terrorífico que sus oídos alguna vez escucharon.

-¿Qué quieres decir con eso?-escucho que Splendid le pregunto dando un paso hacia adelanto mientras ella no se atrevía a pisar aquella alfombra color vino, víctima del terror.

-Sus poderes como Senka, han comenzado a actuar- volvió a repetir mientras soltaba el humo de aquel puro fuerte que se posaba en su mano izquierda- Ha reconocido mi aura y mi alma…Su cuerpo inmediatamente me está rechazando…

-¿Tu alma?-Fue esta vez, Flippy quien se dirigió a él con el ceño fruncido.

-Aunque no lo creas, todavía tengo ciertos residuos de lo que una vez fui. Y por lo visto…-emitió una risita burlona al ver como los ojos de la humana parecían brillar del temor ante la oscuridad- …Mi alma está muy podrida…

Los ojos color esmeralda del demonio brillaron con intensidad al darse cuenta de algo.

-Lumpy- llamo nuevamente Flippy ayudando a reincorporar a la humana a su lado.

-¿Si hijo mío?

-Esconde tu aura demoniaca, para que ella no sienta tanto miedo

-Como digas- con un leve chasquidos de dedos aquel calor que sentía se esfumo rodeándola de un frio casi invernal. Tembló al sentir aquel escalofrió recorriendo parte de su cuello.

Cuando levanto su mirada se encontró con unos ojos oscuros y sombríos, que la miraban con determinación, analizando cada centímetro de su cuerpo. Ella se permitió mirar a ese hombre por solos unos segundos. Era alto y robusto, su cabello era de un color celeste más claro que el de Splendid, pero con dos mechones largos y desparejos que caían sobre sus hombros resaltando en ese traje oscuro y largo que traía. Se sentía un pequeño animalito indefenso ante esa mirada oscura que la analizaba con cuidado.

Luego de unos minutos él tosió con fuerza volviendo su mirada a los dos demonios a su espalda que lo miraban con atención.

-¿Dónde está la otra?

-Junto con Cuddles, no tardara en llegar.

-¡Perfecto!-exclamo con un tono algo aniñado y feliz, ella lo miro sorprendida ante ese cambio robusto.-¡Ahora venga, a dame un abrazo, mi niñito lindo!-grito meloso rodeando con sus brazos el cuerpo de aquel demonio vestido de soldado.

-¡Espera!¡Aléjate de mí!-intentaba escabullirse de su agarre el pobre demonio.

Ella no cavia en su sorpresa; ¿Cómo ese carácter frio y neutral paso a ser uno infantil y aniñado?

-¡Papito te extraño muchísimo!-melosamente besaba sus mejillas con un llanto fingido

-¡Que te alejes!-gruño apartando con su mano su rostro desfigurado ante la felicidad.

-¡¿Hace cuanto que no me venias a visitar?!-se pregunto asfixiándolo entre sus brazos.

-Hace setenta años humanos, veintitrés horas y cincuenta minutos- contesto por él Splendid con regocijo ante la tortura que estaba pasando el demonio peli verde.

-¡Cállate Splendid!- se escucho que gruño con odio aquel bulto que sostenía el hombre con fuerza.

-¡TODO ESE TIEMPO ME DEJARON SOLITO!-lloriqueo atrapando entre sus brazos también a el cantante que se sacudía con fuerza.

-¡Tuviste a Nutty, Cuddles y a Toothy todo ese tiempo!-se excusaron a coro frente a la mirada incrédula de la peli roja.

Sin permitir cualquier contestación por parte del hombre que sacudía con fuerza a los dos demonios, la puerta se abrió para dejar paso a dos niños que peleaban entre ellos. Tanto ella como los tres demonios en esa habitación, miraron a los niños con sorpresa.

-¡Te dije que yo las vería primero!- gruño el niño de cabello violeta tirando de las mejillas a el otro niño que se encontraba encima de él.

-¡Eglla Puegde tener dulgces!¡Nog te dejarge que te los comasg!- pudo articular aquel niño de cabello verde mientras intentaba quitar sus manos de sus mejillas.

-Silencio…-ordeno con voz algo autoritaria el peli celeste adulto haciendo que la mirada de esos niños se posara en él.-¿Qué están haciendo aquí?. No les dije que se diviertan en la fiesta.

-¡Todo fue culpa de Nutty!¡Él dijo que podíamos a ver a las dos humanas!-acuso rápidamente el de pelo purpura apuntando a el niño peli verde que lo único que hacía era mirar a la humana con una mirada vacía.

A Flaky, aquella mirada le causo inquietud y un tanto miedo, esa mirada no era la de un niño pequeño, sino la de alguien con un conocimiento sobre lo normal. Ese niño no era una niño cualquiera. Ella se permitió mirarlo con curiosidad, su cabello era extraño, y su mirada peculiar, hizo que ella se llevara una mano a su boca instintivamente. Jamás había visto una mirada como la de él, se veía como una mirada atenta, calculadora, pero sobre todo astuta.

Su ceño se frunció al verlo mostrar una sonrisita inocente, esa sonrisa no tenía nada de inocente. Era fría y un tanto vacía, carente de sentimientos.

Lo escucho soltar una risita aguda, mientras sus ojitos se cerraban ante la sonrisa pequeña que se mostraba en su rostro infantil.

-Me has descubierto…¿Verdad?-pregunto notando como aquella humana abría sus ojos levemente. A su espalda los demonios, la miraban con atención atentos a cualquier actitud por parte de ella, en silencio.

Ella guardo silencio mientras volteaba a ver al otro niño a su espalda. Éste a cambio de él la miraba con atención, e incluso con curiosidad. Ese niño no le causaba la misma sensación que el que estaba en el suelo cruzado de piernas y sonriendo divertido mientras la miraba con una cierta alegría.

-¿Esa no es tu verdadera apariencia?- se atrevió a preguntar, notando como una sonrisa mucho más grande se formaba en aquel rostro infantil.

-¡Me agradas, humana pequeñita!-grito como un niño mientras una luz verdosa, aclaraba el lugar dejándola un tanto entorpecida. Elevo su mirada hacia él, cuando la luz desapareció. En el lugar del pequeño, un joven de peinado rebelde y mirada divertida, le sonreía burlón mientras saboreaba algo en su boca. Tembló levemente al verlo acercarse hacia a ella y aspirar con fuerza un mechón de su cabello.

-Tu…tu eres…-balbuceo mirando aquella mirada infantil en aquel rostro adulto.

-Nutty…Un gusto conocerla Senka-hablo con respeto pero con una sonrisa algo divertida, mientras continuaba moviendo sus labios de lado a lado.

-También es un gusto, conocerla- hablo una voz seria a su espalda, se giro para encontrarse con un muchacho de cabello purpura que la miraba con seriedad y respeto.

¿Dónde había quedado el niño gruñón y un tanto molesto, que entro hace unos minutos?

-Soy Toothy, Senka- se presento dando una leve reverencia.

-Ellos dos junto con Cuddles son mis actuales pupilos- aclaro Lumpy mirando con despreocupación a los dos muchachos que miraban atentamente a la humana- Tanto ellos, como Splendid y Flippy son mis protegidos. Me he encargado de enseñarles todo sobre las Senkas con el fin de convertirlos en unos guardianes perfectos…

Ella poso su mirada en él prestándole su total atención. Ese hombre imponía autoridad y respeto, pese a su mirada despreocupada parecía poseer conocimientos extremadamente importantes para todos.

La puerta se abrió dejando paso a los dos adolecente que miraron sonrojados a los del lugar. Temerosos se adentraron mirando el suelo. No paso mucho tiempo a que un silbido y un grito se escucharan en la habitación.

-¡Cuando sea grande quiero ser como tú!-grito Splendid aplaudiéndole con alegría, haciendo que tanto el rubio como los demás lo miraran incrédulo. Todos sabían, que él le pasaba por muchos años al joven rubio.

-¡Y yo que pensaba que eran gay y tenias una aventura amorosa con Toothy!-se unió a decir Nutty pasando un brazo por los hombros del cantante uniéndose a su carcajada. Tanto el rubio como el peli morado lo fulminaron con la mirada ante el comentario.

-¡Y después yo soy el pervertido!-soltó Flippy uniéndose a la risa de los dos demonios. El rubio crujió sus dientes con fuerza mirando a los tres con unas intensas ganas de matarlos, pero sería inútil, tres contra uno sería imposible. Además, estaba el hecho de que lo superaban tanto el numero como en fuerza.

Tres sonidos secos hicieron que las tres risas se detuvieran para quedar en silencio. Todos en la habitación miraban a la peli roja con asombro, al verla sostener una silla rustica de madera y a los tres cuerpos que se encontraban inconscientes en el suelo con humito saliendo de sus cabezas ante el golpe dado.

-Más les vale no interrumpir nuevamente-soltó molesta volviendo su atención a el hombre frente a ella. Su amiga la miro con un leve agradecimiento en su mirada clara, mientras al igual que ella volvía a mirar hacia el frente.

Tanto Cuddles como Toothy, e inclusive Lumpy, mirando asustados a esas dos mujeres que con regocijo sonreían con malicia al ver a los demonios inconscientes. Eran tenebrosas.

La garganta del mayor se aclaro mientras retomaba con su explicación-…Como decía, es de vital importancia que su existencia se mantenga oculta por el momento. Si los demonios descubren que en este mundo existe más de una Senka, no dudaran en comenzar a buscarlas…Las únicas opciones que tenemos es destruir su existencia…-ante esto sintió el temor que liberaban las dos humanas.

-¿Nos mataran?-se animo a preguntar Giggles con un leve temblor en su voz. A su espalda podía sentir como los tres demonios volvían a la realidad incorporándose a la par de Cuddles y Toothy.

-¡Marimacho!-le grito Flippy a su Senka que lo ignoro por estar mirando el suelo asustada.

-Justamente por eso, fue una gran idea traerla aquí. Para aclarar y decidir qué hacer- Lumpy las miro con seriedad, la seriedad que pone alguien que juega un juego de ajedrez, con concentración- Definitivamente esa opción está descartada- aquello hizo que la peli roja elevara su mirada hacia él con algo de alivio- La otra opción que tenemos es ayudarlas a manejar con totalidad sus poderes…

Las dos humanas lo miraron atentas, mientras él embozaba una sonrisa algo macabra y un tanto maliciosa. Su mirada paso de ellas al peli verde que lo miraba con el ceño fruncido.

-Y para eso les he traído a una maestra sorprendente…- soltó levantándose de su asiento para mirar a la puerta principal sin borrar su sonrisa- Por favor, pasen…-hablo. Haciendo que tanto demonios como humanas se giraran hacia allí. Viendo la puerta abrirse con lentitud.

Sus ojos se abrieron sorprendidos al ver a las dos figuras que se encontraban en el umbral de la puerta.

-Fue una gran idea hacer una fiesta para no levantar sospechas, gran amigo- hablo aquel hombre alto y bello. Su único ojo visible se poso directamente en las dos humanas mirándolas con seguridad, acomodo su parche con cuidado de no pincharse con el garfio ,que se posaba en su brazo derecho, antes de pasar su lengua por entre sus labios- ¡Yarrr!

Lumpy sonrió ante eso. Pero su mirada se concentro en como los demonios no miraban a su gran amigo, sino a su bella acompañante.

Se permitió mirarla con atención, mientras ella hacia una leve reverencia.

-Es un gusto verlo de nuevo, Señor Lumpy- hablo con la cortesía y elegancia que siempre la caracterizo. La miro con una sonrisa un tanto fraternal.

-También es un gusto verte…-hizo una pausa leve para ver a el demonio peli verde que miraba con sus ojos abiertos de par en par, a la mujer en la puerta- Petunia…


Soy muy bastarda, y lo sé. Los he dejado justo en esa parte u.u...Y no puedo evitar, sonreír al sus comentarios en cada capitulo. :)

La historia esta tomando un giro muy rotundo, y es aquí en donde debo tener cuidado en cada detalle que doy, ya que debo plasmar muy bien la idea en el escrito para que sea tanto de su agrado, como el mio. Por lo que les pido paciencia :3...

Este capitulo planeaba subirlo mañana, pero no pude evitar subirlo cuando note que estaba listo.

Han aparecido mucho personajes y entre ellos uno que posiblemente no se esperaban. Pero tranquilos, no la maten o me maten a mi antes de seguir leyendo la historia. Esta historia es 100% Flippyx Flaky. y por todos los bebes del mundo, permitiría que no fuera así.

Y como soy buena samaritana, les daré un leve adelanto del siguiente capitulo: ¡Aparecerá Handy!- (Calmar sus emociones Fan-girl ^¬^)-

Espero que sepan entender. Pero debo tardar un poco más para tener el capitulo presentable, así no les queda un gusto amargo en la boca al leerlo. Yo mejor que nadie, sabe lo hermoso que se siente leer algo prolijo y presentable. :D...

¡GRACIAS POR LEER! :D

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