Retrace VII; Una sentencia final.
Creí que habíamos pactado que nadie tendría contacto con los guardias nocturnos durante lo que comprendiese el día e incluso recuerdo que el primero en apoyar aquella moción cuando la propuse en aquel tipo fuiste tú, Bonnie.
Es injusto que me recrimines a mí, Freddy. Las dos polluelas le atendieron con grandes sonrisas en el rostro cuando ella entro en el lugar.
Solo hicieron su trabajo, lo sabes.
Solo intente evitar que se cayera después de que ambos chocáramos, tú también lo sabes perfectamente.
Treinta años a tu lado no han sido en vano, créeme. Si existe algo en esta conversación que se con certeza en cuanto a lo que paso entre tú y esa guardia de seguridad, es que nada bueno saldrá de ahí si te interesas demasiado asique será mejor que guardes distancia.
Si no fueron en vano como tú dices, entonces tendrías que saber que eso no pasara a nada más que un juego. ¡Vamos Freddy! Soy el primero en salir todas las noches como también soy quien más se divierte molestándoles…
No pretendas que no estoy en lo cierto, Bonnie.
¿Crees en serio que podría cambiar mi diversión por lo que sea que tengas en mente? Ser tan absurdo antes de un show, es sinceramente una mala decisión, viejo amigo~
Toma en cuenta lo que te estoy diciendo porque si no terminaras igual que Foxy hace unos años; Sumido en la miseria tras el cartel de "Fuera de servicio". Es mejor no tener contacto con los adultos durante el día, mucho menos con los que trabajan con nosotros en la noche.
Uh como digas, jefe~
Aquella conversación daba vueltas en la mente del violáceo conejo, quien durante toda la presentación se mostró lo suficientemente ausente como para que aquel estado fuese notorio a la hora de reparar en su música; Las notas desatinadas debido a la falta de concentración no pasaron desapercibidas para el grupo de pequeños, ni mucho menos lograron hacerlo para oso que lideraba el lugar. No obstante nadie hizo nada al respecto, solo esperaron que los minutos pasaran hasta que la canción culmino y con esto los pequeños tuvieron sus últimos momentos sobre el suelo de Freddy Fazbear's Pizza. Finalmente con el pasar del tiempo, los empleados fueron abandonando el establecimiento dándoles a los animatronics unos breves minutos para estar a solas. El reloj estaba pronto a marcar las doce de la noche, por lo cual el tiempo sería más corto de lo usual pero Bonnie estaba seguro que esto bastaría para que Freddy volviese a montar el sermón que usualmente utilizaba cuando alguien cometía una falta como la suya; A fin de cuentas no era ninguna novedad que dentro de su pequeña familia existiesen reglas como sucedía en el resto de los casos.
Finalmente cuando las luces se apagaron y el manager se permitió vagar por los pasillos unos instantes antes de salir en dirección a la entrada principal para aguardar por ella, los animatronicos tomaron el control de la situación subiendo en su mayoría al escenario para rodear al violáceo conejo para poder platicar con él. Tch, se podría decir que "platicar" era un término suave para lo que en realidad todos ellos deseaban hacer con él, sin embargo decidió resumirlo de aquella manera para que su mente no le torturase… recordándole que si venían a gritarle estaban en todo su derecho puesto que, ciertamente, su presentación había sido un asco. Un rotundo fiasco para que se consideraba a sí mismo como la única eminencia de la guitarra dentro de aquel lugar –compitiendo codo a codo con el pequeño conejo celeste, su contraparte-.
¡Bonnie, nunca antes habías tocado tan mal, ni siquiera en nuestros comienzos!
Chica exclamo alarmada mientras tiraba con fuerza de la camisa violácea del muchacho de orbes escarlata, quien simplemente se remitió a apartar fastidiado aquella pequeña mano para que esta no pudiese desacomodar su vestimenta. ¡Eran contados con los dedos de sus manos los trajes que aún conservaba en su estado original por lo cual no permitiría que la polluela disminuyese aquel bajo número por un vano error, aun más cuando no era su culpa! Después de todo aquello último era una completa realidad puesto que, a pesar de haber sido él quien genero los motivos para que Freddy le regañase, las palabras del oso habían sido las culpables de su estado. El castaño había logrado perturbarle con sus amenazas y eso había jodido absolutamente todo, asique… ¡Si iban a gritarle a alguien, tendría que ser al jefe!
Uh, tampoco es como si en el resto de sus presentaciones fuese bueno, para mí todo estuvo igual que siempre querido Bonnie.
BonBon le molesto, aunque fue ignorado olímpicamente por el mayor al cual se dirigía. Sin duda alguna el conejo no estaba dispuesto a escuchar todos los comentarios que sus amigos tenían para decirle, por el contrario solo deseaba escuchar la sentencia final de quien podía tomar decisiones sobre él… lo demás era sumamente irrelevante. Alzo una ceja cuando su mirada se posó sobre el líder, quien le observaba completamente serio.
Estaba distraído, todos han tenido un mal día alguna vez.
Busco justificarse con aquellas vanas palabras pero Freddy no pareció convencido de absolutamente nada. ¿Un mal día? Se suponía que ninguno de los allí presentes –ni tampoco BB o Puppet quienes no estaba- podían darse el lujo de tener algo como aquello por lo cual… ¿Realmente aquella había sido su mejor excusa? Freddy frunció el ceño, endureciendo su severo semblante para adelantarle al muchacho cuál sería su sentencia. ¡No era para tanto!, Bonnie se repetía incesantemente mientras los segundos en silencio avanzaban con la sola intensión de torturarlo. Claro que ante sus ojos una mala presentación no había sido nada malo pero las cosas para quien llevaba la cara que representaba al lugar eran completamente distintas; Lo cual él entendía en cierto punto mientras que desde cierto otro maldecía por el mismo hecho.
Que todos lo hayan tenido no quiere decir que este bien, espero que eso lo entiendas.
Freddy…
Regla son reglas, Bonnie. No volverás a salir durante las noches hasta nuevo aviso.
¡Por dios, sin duda no era para tanto!
