En el capítulo de Magnadramon (se lleva la palma ese capítulo en lo referente a one-shots... pues no ha dado tema ni nada... creo que ya lo dejaré de lado a no ser que alguien lo vuelva a leer y me pida lo que hacía algún personaje...). Bueno, que me voy por las ramas: en ese capítulo que ya he mencionado, nuestros queridos elegidos llegaron a la montaña de Magnadramon, pero ésta no estaba, por lo que tuvieron que acampar. Y para ello, necesitaban cosas como: madera (KendoGarurumon & Loewemon), comida -y objetos para poder hacerla- (Kumamon, Sora, Mimi, Biyomon y Palmon) y mantas o telas con las que abrigarse (Halsemon, Yolei y Kari).

¿En realidad pensáis que en los tres grupos se hablaba sobre destrucción del Digimundo, "qué penita me dan los digimons que se han quedado sin casitas" y esas cosas? Francamente, hacerlo de los tres grupos y de todos los que se quedaron en la montaña sería sacar de un capítulo una historia entera xDD. Pero al menos sí puedo contaros lo que uno de esos grupos estuvo haciendo y diciendo. ¿Quiénes? Miradlo en...

INTERROGATORIO

Halsemon cargó con Yolei y Kari hasta el pueblo. Con cuidado, entraban en las casas, en busca primeramente de vida en ellas, para pedir telas. Pero habían abierto ya una docena de puertas y en ninguna habían encontrado a nadie. Todo estaba prácticamente vacío.

Cogían lo que veían más a mano y de mayor utilidad, como colchas, mantas, alguna almohada o cojín que estuviese en condiciones… Se notaba que no eran las primeras en entrar en las casas tras la marcha precipitada de los habitantes de aquel pueblo. Y precisamente, los que entraron antes que ellas no se dedicaron a arreglarlo todo, sino a destrozarlo más aún.

-¿Podrás con todo, Halsemon? –preguntó Kari poniendo otra tela sobre el digimon.

-Tranquila, esto no pesa. Prefiero la tela a la leña –rió.

-Puedes subir a descargar cuando veas que no puedes más –le informó Yolei.

-Tranquilas, que puedo con esto. Me quedo aquí y os ayudo y cuido que no os pase absolutamente nada.

-Gracias, Halsemon.

Continuaron caminando mientras sobre ellas el cielo se tornaba más oscuro. Kari levantó la cabeza con tristeza.

-Esa nube de polvo es horrible. No deja ver las estrellas –dijo.

-Lleva así desde que empezaron a caer las bestias y dragones sagrados –informó Halsemon.

-Pues les daremos su merecido a esos mal nacidos. Se enterarán de quién somos nosotros, ya lo veréis –dijo animada Yolei.

-Tienes energía para todo, ¿eh? –rió Kari.

-Bueno, creo que tenemos que estar al 100% de nuestras capacidades en todo momento. Y no decaer.

-Todos los digimons tienen sus esperanzas puestas en nosotros. Saben que en la reunión de los tres ángeles se decidió llamar a los niños elegidos. Aunque mi sorpresa ha sido grande al veros llegar a todos. Pensé que no llamarían a tantos –dijo Halsemon.

-Sus esperanzas en nosotros, ¿eh? Pues no les defraudaremos –volvió a repetir con muchos ánimos Yolei.

-¡Ja, ja, ja, ja! Yolei, por favor, no hagas tantas poses victoriosas –rió Kari.

La montaña de telas cada vez subía más y poco a poco Halsemon quedaba completamente desaparecido entre mantas, colchas y cojines amarrados con cuerdas que habían logrado encontrar.

-Eh, Kari –llamó Yolei cuando ya subían nuevamente a la montaña.

-¿Sí?

-¿De qué hablabais TK y tú durante todo el camino?

-¿Eh? Pues de lo que está ocurriendo. TK anda algo enfadado porque otra vez vamos a tener que enfrentarnos a los enemigos del pasado.

-Sí, sí, ya. Pero yo te he visto cogiéndole la mano –insistió la de pelo lila.

-Bueno, intentaba calmarle. Cuando se enfada, no es el TK de siempre, y a veces me asusta…

-¿Y por eso le dabas la mano con tanto cariño? –preguntó la otra acercándose aún más.

-¿Eh? Yolei, no sé de dónde sacas eso…

-Oh, vamos, Kari. A mí me lo puedes decir, que no se lo chivaré a nadie –pidió sonriente.

-No sé exactamente a qué te refieres, pero ya te he dicho que intentaba calmarle…

-¿Y cuando te ha pasado el brazo por encima de los hombros? –preguntó.

-Ah… aquello…

-Sí. Ahora no me digas que eso también me lo he sacado de a saber dónde –dijo mirándola inquisidoramente.

-Bueno… Me estaba preguntando cómo le iría a Gatomon y… Ah, todos vosotros tenéis a vuestros digimons, o los espíritus en un dispositivo, y podéis hablar con ellos. Es más, os habéis pasado todo el viaje hablando con los digimons. Pero TK y yo no tenemos a nuestros compañeros…

-¿Y eso es excusa para que él te abrace?

-Yolei, por favor –sonrió forzadamente bajo la mirada acusadora de Yolei −. Es que no podemos preguntarles a Gatomon o Patamon cómo han estado porque no están aquí. Así que hemos estado hablando entre nosotros.

-Ya… ¿Y de qué hablábais?

-Oh, Yolei, ¡ya te lo he dicho! Que el Digimundo está echo un asco, que eliminaremos a los malos, que pronto vendrán Gatomon y Patamon, que todo saldrá bien…

-¿Ya está? –se sorprendió Yolei, esperando alguna cosa "más interesante" por parte de la castaña.

-Pues sí…

-¿Ni un "te quiero" ni nada por el estilo? –dejó ir.

-¿PERO EN QUÉ DIABLOS PIENSAS TÚ AHORA? –chilló avergonzada.

-Estáis tan unidos… Hacéis tan buena pareja…

-Oh, por favor –suspiró Kari deteniéndose a mitad de camino −. Ahora me vas a decir que te has parado a mirar más la relación que tengo con TK en vez de pensar cómo lograremos salir de esta misión.

-No, no, claro que he pensado en qué nos pasará. Pero no he podido evitar veros… Hasta Sora piensa que hacéis buena pareja.

-¡¿SORA TAMBIÉN? Ay, mi madre…

-Sí. Debo decir que es más observadora que yo… Bueno, añádele a eso que os conoce desde hace más tiempo y que puede comparar con lo que hacíais de pequeños…

-Ui, no…

-Y dice que TK sigue cuidándote mucho –finalizó la de gafas −. Yo me la creo, claro, pero quiero saberlo de ti misma.

-¿El qué? –Kari intentaba ignorarla, pero parecía que no se libraría tan fácilmente del interrogatorio.

-¿Qué sientes por TK? –Yolei se plantó ante ella y se cruzó de brazos esperando que la otra respondiese.

-Eh… pues… yo…

-Te gusta, ¿a que sí? ¿Ya se lo has dicho? ¿Él te ha dicho algo? ¿Cuántas veces has salido con él? ¿Ya sabes que Davis también te tiene el ojo encima y que está tope celoso? ¿A cuál de los dos prefieres? Seguro que a TK, porque… ¿Y qué me dices de…? –decía sin respiro

-Yolei, Yolei, para, ¡respira! –la interrumpió Kari entre preocupada y molesta.

-Bueno… tú responde –dijo la otra cogiendo aire. Realmente se estaba ahogando.

-¿Para qué quieres saberlo todo?

-Por fa, por fa, por fa, me he apostado mucho con Mimi…

-Oh, Mimi también está metida en esto… (N/A: Mimi apostó que Kari y TK estaban saliendo sin que nadie lo supiese desde que eran críos pequeños xD)

-Va, Kari, ¿tanto te cuesta? –sonrió Yolei mientras empezaba a caminar nuevamente.

-Está bien… Sí, me gusta. No, no le he dicho nada. ¿Tiene algo que decirme él? (N/A: para Hikari198 en especial, SÍ) ¿Salir te refieres a cita o a cualquier excusa para quedar? ¿En serio Davis aún insiste? ¿Por qué me preguntas a quién elijo si ya sabes quién me gusta? –respondió Kari.

-Eh, no se vale. ¡Has hecho preguntas!

-Es que preguntas tantas cosas a la vez…

-Bueno. Al menos me quedo con la idea de que te gusta TK y no poco. Y también de que o me engañas o eres muy despistada para no darte cuenta de lo que pasa alrededor.

-Sí, ya, seguro. Bueno, ¿y qué me dices tú de Ken? –atacó con sonrisa picarona Kari.

A Yolei se le cayó el mundo a los pies. Deseaba que la montaña se abriese y se la tragase de repente, sin que nadie pudiera ayudarla. Para su suerte, habían llegado a la cima de la montaña y resultaba que eran las últimas en reunirse.

-Ah, Kari, mira, están todos aquí –señaló la de pelo lila riendo tontamente. Se acercó más al grupo, seguida de Halsemon (N/A: ¿alguien extrañaba al digimon? tiene las orejas tapadas por las telas xD)

-No pienses que te has escapado de ésta, Yolei Inoue –susurró Kari, a sabiendas de que nadie la escuchaba, y se acercó también al grupo.


Escrito mientras sonaba la canción Reflection por pura casualidad en el reproductor, porque como está en aleatorio...

¿Qué tal? Yo son ahora mismo las 10:38 de la mañana y está cayendo un aguacero... Vamos, que me ha despertado a las 10 porque caía fuerte y como no sabía qué hacer, pues he aprovechado. Dudo mucho que tenga oportunidad de subir cosas más tarde con la que está cayendo... Aunque eso no quita que tengáis este shot ^^

C: Cielo santo, como cae la lluvia... Ni se te ocurra meternos un shot con inundación.

No, que sería muy aburrido teneros a todos en una cueva sin moveros... Todo el mundo sabe quién arropará a quién y qué otro se pondrá celoso...

Bueno, pues hasta aquí el shot de hoy. Sólo a la loca de Yolei se le ocurre soltar todas las preguntas de golpe y sin respirar... Al menos no se ahogó del todo ^^" Halsemon, pobrecillo, no se enteró de nada con tanta tela sobre su cabeza. Se guiaba porque miraba al suelo, pero no porque escuchase algo... Y Kari... creo que ya tiene su ocasión de venganza más adelante (sí, Kari, te vengarás, tranquila que te lo prepararé).

Que lo paséis muy bien, no os aburráis con la faena y disfrutéis del día si no os está lloviendo/tronando/nevando/haciendo un frío del carajo (- por si alguien tiene nieve cerquita o le sopla el viento)

¡Besos!