Hola!
Meg: ¡Hola! Jejeje que bueno que te haya gustado, espero que la historia siga siendo de tu agrado a medida que avance. Besos
Crazzy76: ¡Hello! Que bueno que te guste! He tardado un poquiiitoo en actualizar jejjee he estado bien ocupada con los estudios, pero intentaré no demorar tanto. Besos
Eres mi Amortentia
-Esto no está saliendo bien.- se lamentaba Hermione mientras observaba como Ron intentaba ejecutar aquel hechizo de aturdimiento. Llevaban una hora en dicha tarea y pronto tendrían que irse a tomar la clase de Pociones y no habían obtenido avance alguno. El pelirrojo soltó un bufido cansado y se dejo caer en la grama dramáticamente.
-¡Olvídalo, Mione! ¡Es como el "Wingardium Leviosa"!- se quejo el pelirrojo haciendo un esfuerzo por pronunciar incorrectamente aquel hechizo que en primer año le había parecido lo más difícil del mundo.
-Es cuestión de concentración pelirrojo, inténtalo una vez más.- le alentó la castaña dedicándole una sonrisa, Ron levanto la mirada, suspiro y se puso en pie dispuesto a realizar un último intento antes de que tuviesen que irse a la clase de pociones.
Estaba a punto de levantar su varita dispuesto a pronunciar las palabras pertinentes cuando una cubeta llena de un extraño liquido amarillento cayó sobre él y seguido otro cayó sobre Hermione. Ambos Gryffindors se giraron buscando a los causantes de tal acto encontrándose con un grupo de tres serpientes que no paraban de reírse. "Malfoy" siseo Hermione enojada lanzando una mirada asesina al rubio que muerto de la risa se apretaba el estomago, junto a el Parkinson y Nott.
-¿Te parece gracioso hurón?- cuestiono enojada Hermione, mientras se sacudía el liquido de sobre su cabello, sea lo que fuese comenzaba a adquirir una forma pegajosa y un olor desagradable.
-A mí me lo parece ratona de biblioteca.- se burlo el rubio inclinándose ligeramente de Parkinson, la morena levanto una de sus cejas esperando la respuesta de la leona.
-¡Eres insoportable!- le grito Hermione
-¡Prometiste guardar la paz, Malfoy! ¡De esta no te salvas!- le amenazo Ronald dando un paso hacia el rubio, este retrocedió de manera automática y llevo su mano al bolsillo de su pantalón sujetando su varita.
-No me asustas, Weasley.- se burlo el rubio.
-Tienes que llegar a dormir…- le advirtió Ron deteniendo sus pasos y sonriendo de manera victoriosa.
La sonrisa en los labios Draco no tardo en desaparecer, en su afán de molestar a la leona, y de paso,obtener su atención, ya que esta, no se había percatado de que llevaba unos treinta minutos a poca distancia del, había olvidado que estaba durmiendo en el cuarto de los leones por tiempo indefinido. Hermione no tardo en percatarse del cambio en la actitud de Malfoy y levanto una ceja, era muy curioso ver a Malfoy sin respuesta o sorprendido.
-¿Te mordiste la lengua serpiente?- interrogo Hermione levantando una ceja, ya no le importaba estar cubierta de aquel liquido viscoso, sabía que tendría el espacio y el momento para desquitarse.
-Te podría morder la tuya.- siseo Malfoy mirándola intensamente, todos pensaron que estaba simplemente amenazándola, excepto Hermione. El comentario solo trajo a su memoria el beso que el rubio, a la fuerza, le había dado. Draco sonrió ante el silencio de la leona, sabía que le había desarmado y sabía que no recibiría respuesta.
-¡Límpiense gatitos! A Snape no le gusta que le hagan esperar.- se burlo Draco echando a andar hacia el salón de pociones, Ronald lo miro enojado mientras el grupo se alejaba. Hermione les siguió con la mirada y sacudió su cabeza intentado olvidar aquel tonto beso, del cual trataba de convencerse, no había significado nada para ella.
-¿Un hechizo de limpieza funcionara?- cuestiono el pelirrojo sacudiendo sus manos. Hermione suspiro, no estaba completamente segura,pero podría intentarlo; levanto su varita, apunto a su amigo,pero al realizar el hechizo solo consiguió que el liquido pegajoso comenzase a adquirir un tono verde oscuro
-¿Qué rayos?- exclamo el pelirrojo.
-Mejor vamos a la torre Gryffindor a darnos un baño.- sentencio la castaña rendida, salieron presurosos hacia la torre. Internamente Ronald planeaba su desquite, mientras Hermione se repetía que definitivamente no podría, jamás y nunca, gustarle Draco Malfoy, porque era el ser mas idiota del mundo.
-¡Primero me gusta un elfo antes que Malfoy!- sentencio la castaña mientras se restregaba el cabello bajo la ducha, y por enésima vez se repetía cuan desagradable le parecía el rubio de plateados ojos.
- ¿Qué les ocurrió?- cuestiono Harry mientras caminaba de prisa hacia el salón del profesor, se había encontrado con sus amigos cuando venía de camino. Había estado hablando con Ginny cerca de la biblioteca y había olvidado por completo que tenía clase de Pociones.
-Larga historia…- siseo Hermione recordando el suceso.
- Detesto Pociones.- susurro Ronald mientras Hermione abría la puerta del aula, el silencio en el salón no se hizo esperar.
El profesor Snape estaba cual alto delante de los estudiantes, estaba apenas iniciando su monólogo cuando los tres Gryffindors habían realizado su aparición. La mirada penetrante del profesor de pociones consiguió intimidar a los tres jóvenes, estos solo entraron en silencio y tomaron asiento en la mesa de adelante. Hermione no pudo evitar lanzar una mirada a aquella mesa que estaba dos mesas por detrás. Allí, vio a Draco mirándola fijamente, pero intento no prestarle demasiada importancia.
-Como decía, antes de ser irrespetuosamente interrumpido, estarán realizando una poción de amor llamada "Amortentia". Decía que nadie, bajo ninguna circunstancia, está autorizado a sacar fuera del aula la poción. Mucho menos darla a beber a alguien, el uso indebido de la misma ameritara una sanción muy desagradable.- advirtió el profesor lanzándoles una mirada de advertencia.
-Como si quisiéramos sacarla…- siseo Ron rodando los ojos, Hermione le dio un codazo y Snape le miro con desagrado.
-Harán grupos de tres…yo los estaré dividiendo. Weasley, Nott y Crabbe. Bronw, Parkinson y Goyle. Longbotton, Zabinni y Greengrass. Potter, Granger y Malfoy…- y Snape siguió repartiendo grupos pero para cierta castaña todo se había detenido ante la mención del rubio de cabellos rubios.
-No puede ser…- susurro Malfoy sintiendo que le arrojaban un hechizo, lo menos conveniente en ese preciso instante era tener que ser compañero de los Gryffindors.
-¡A trabajar!- sentencio Snape sentándose en su silla.
Draco se puso en pie de mala manera y se acerco al espacio seleccionado por los leones, no tenía pensado ayudarles, además, sabía que Hermione se encontraba doblemente molesta. Primero, por haberle robado dos besos y segundo por bañarla de aquel liquido hace algunos minutos atrás. Hermione comenzó rápidamente hacer la lista de ingredientes mientras Harry a su lado leía por encima de su hombro.
-Esto es todo…hay unos en aquel estante de allá, Harry.- le dijo la castaña señalando uno de los estantes a su derecha, el pelinegro asintió y tras memorizar algunos ingredientes se alejo a buscarlos. Hermione mordió su labio inferior al sentir la mirada del rubio sobre ella, pero decidida a no dejarse intimidar se dio la vuelta para encararlo.
-Hay pétalos de rosas secos en el estante de allá. ¿Podrías traerlos?- cuestiono Hermione mientras acomodaba el caldero donde prepararía la poción. El rubio se movió de su posición y dio un paso hacia la castaña, Hermione noto su movimiento y levanto la mirada percatándose de que el rubio ahora se hallaba a su lado, apenas separado por menos de un metro.
-¿Cuántos?- cuestiono Draco sonriendo, Hermione se perdió en su mirada gris durante un segundo, ni siquiera fue consciente de ello hasta que el rubio se aclaro la garganta y levanto una de sus cejas.
-Doce…doce pétalos.- susurro huyendo de aquellos ojos.
-Por cierto…- susurro Draco llamando su atención, Hermione volvió a mirarle.
-Me gusta cómo se te ve el cabello lleno de baba de troll.- se burlo el rubio antes de seguir andando, Hermione le fulmino con la mirada y deseo arrojarle el caldero. Haciendo uso de su autocontrol simplemente tomo un largo respiro e ignoro todo deseo que conllevase a golpear al hurón desteñido.
-Aquí está todo, Hermi.- le dijo Harry depositando los ingredientes sobre la mesa, Draco había regresado rápidamente y había dejado los pétalos sobre la mesa sin hacer ningún ruido.
Los minutos comenzaron a pasar rápidamente, Hermione se dedicaba a preparar la poción, Harry leía los pasos por eso de hacer algo. Y Draco estaba de pie mirando lo que hacia la castaña, cuando Snape pasaba, el rubio fingía hacer alguna recomendación para que fuese menos obvio que su trabajo era nulo. Al paso de un tiempo considerable, Hermione comenzaba a creer que la poción estaba defectuosa. Le olía extraña, no era el olor que había esperado hallar en aquella poción.
-¡Esta mal!- sentencio Hermione llevándose las manos al cabello luego de acomodarse por tercera vez las mangas de la camisa. Draco arrugo el entrecejo y se acerco a oler, no tardo en cerrar los ojos ante el agradable olor que percibió.
-Está perfecto…- susurro, las palabras habían salido de sus labios antes de que fuese consciente de lo que decía. Hermione arrugo el entrecejo confundida, Harry levanto una ceja al ver la expresión de agrado que descansaba en el rostro del rubio.
-Yo creo que está bien ¿A qué te huele Draco?- cuestiono Harry, mas por sacarle conversación que por interés.
-No es de tu interés.- sentencio el rubio de mala manera.
-No seas tan idiota, a mi me huele a tarta de melaza, al palo de mi escoba de Quiddich y a…frambuesas.- susurro Harry cerrando los ojos para captar mejor el olor que desprendía.
-No está mal entonces…- susurro Hermione arrugando el entrecejo.
-Tu turno Malfoy ¿A qué te huele?- insistió Harry.
-Solo si Granger lo dice…- susurro Draco fijando sus grises ojos en Draco.
- A…a mi me huele a pergaminos y a libros viejos…- sentencio Hermione escondiendo su mirada.
- ¿Solo eso?- cuestiono Harry confundido.
-Y…creo que huele al cabello de Krum pero…probablemente sean cosas mías.- mintió Hermione mientras fingía acercarse a oler la poción. En ese preciso momento Ginny llamo a Harry, el pelinegro se disculpo rápidamente y se asomo a la puerta para hacer caso a la pelirroja, recibiendo una mirada de desagrado del profesor Snape.
-A mi me huele a tierra húmeda, a libros viejos…a rata de biblioteca…- siseo Draco inclinándose hacia la poción, consiguiendo estar más cerca de Hermione. Un escalofrío recorrió el cuerpo de la castaña, pero decidió que no haría caso al mismo, e ignoro completamente que aquello hubiese ocurrido.
-¿Quieres que crea eso?- pregunto Hermione rodando los ojos.
-No, no te he dicho que lo creas.- susurro Draco
-No lo creería de todas formas.- sentencio la castaña.
-Yo tampoco creo que la poción te huela a Krum.- sentencio el rubio, extendió su mano dispuesto a sujetar el brazo de la castaña para que le mirara, pero a medio camino se arrepintió y termino simplemente cerrando su puño.
-No tienes que creerme.- sentencio la leona sin dejar de mirar la poción, sí, le olía a pergaminos, a libros y a la sala Gryffindor, pero había un tercer olor extraño, olía como a menta mezclado con un olor fuerte de fondo. No lograba identificar donde lo había olido antes, pero sabía que no era la primera vez que sus fosas nasales estaban expuestas al agradable y delicioso aroma.
-Voy a acompañar a Gin a la enfermería, dice que no se siente bien.- les aviso Harry, Snape estaba en las mesas de atrás revisando las pociones.
-Snape se enfadara…- susurro Hermione.
-Me habré ido para cuando llegue aquí.- susurro el pelinegro.
-Anda…te cubro.- susurro la castaña, el pelirrojo salió corriendo antes de que el profesor fuese a percatarse.
-¿Piensas mentir por Potter?- interrogo Draco levantando una ceja.
-No es tu asunto.- susurró hostilmente la castaña mientras volvía su atención a la poción.
-¿Estas enojada conmigo?- se atrevió a preguntar Malfoy.
- ¿Tengo motivos para estarlo?- cuestiono Hermione.
-En realidad no.- comento Draco fingiendo que estaba pensativo.
-¿De verdad? ¿Tienes amnesia?- interrogo Hermione levantando una de sus cejas.
-¿Qué te tiene tan enojada? ¿La baba de Troll o…lo otro?- insinuó el rubio inclinando sus codos en la mesa, Hermione le volvió a fulminar con la mirada y deseo golpearle; pero se limito a cerrar los ojos y volver a mirar la poción.
-¿Piensas ignorarme?- insistió el rubio.
-No tengo por qué hablar contigo.- sentencio Granger.
-No puedes ignorarme…- volvió a hablar el rubio en apenas un susurro, pero comenzando a impacientarse.
-Si puedo, mirame hacerlo.- se burlo la castaña sin prestarle atención. Una mano sujeto su brazo derecho impidiendo que siguiese revolviendo la poción; Hermione levanto los ojos hasta mirar aquella mano pálida que sin presión alguna sujetaba su brazo.
-No me gusta que me ignoren.- le dijo el rubio mirándole fijamente.
-Ese…no es mi problema.- siseo la castaña sacudiendo su brazo, Draco bufo.
-¿Por qué el enojo? La baba no fue tan grave, ya estas limpia.- se encogió de hombros el rubio mientras rodaba los ojos. Le enojaba ser ignorado, pero no era eso lo que mas le importaba; lo que le enojaba era que precisamente ella le estuviese ignorando. Porque comenzaba a ser muy importante en su vida, pese a todo lo que sus padres pensasen sobre la pureza de sangre y todo ese mal rollo, el rubio no podia evitar sentir algo por la leona de ojos miel y cabello castaño. Tantos años colocando esos sentimientos bajo candado y que al final no pudiese simplemente ignorarlos le hacia sentir vulnerable.
- Cierto. La baba ya la quite. Pero, el desagradable sabor de tu boca sobre la mía, no.- sentencio Hermione lanzándole una mirada enojada y volviendo a centrarse en la poción. Draco bajo la mirada, aquel habia sido un golpe bajo y no lo había esperado, pero no se dejaría intimidar por la Gryffindor. ¡Ella no le humillaria de aquella forma!
-¿Desagradable? Eres muy mala mintiendo.- se pavoneo.
-Si no quieres creerme.- comento Hermione encogiéndose de hombros, ella misma comenzaba a creer que sus mentiras eran un asco, pero no lo aceptaría, por mas que su subconsciente tuviese una lucha interna con ella misma.
-Entonces…desagradable. ¿Hubieses preferido que te besara Krum?- cuestiono el rubio, se sentía enojado e indignado, pero la frialdad de sus palabras cubrían todo vestigio de sentimiento que quisiese salir a flote.
-Mil veces.- sentencio Granger sin mirarle, Draco tiro firmemente del brazo de la leona consiguiendo que quedasen a pocos centímetros de distancia. Se miraban como años atrás, retándose en silencio, siendo interrumpidos al percatarse que habían llamado la atención de la mesa contigua. Draco le solto del brazo, pero siguieron observándose.
-Pero fui yo quien lo hizo…dicen que el primer beso no se olvida. - se pavoneo Draco
-Me asegurare de olvidarlo…- comento Hermione sin bajar la mirada, no aceptaría jamas, que el rubio tenia una pizca de razón.
-Granger…- susurro Draco, entre el olor de la amortentia que estaba a poca distancia y los ojos color miel de la castaña que estaba exactamente delante suyo, se sentía embriagado. No circulaban por su cabeza pensamientos claros, así que se inclino hacia Hermione y esta no tardo en sentir como todo su cuerpo se tensaba y comenzaba a sentir extrañas sensaciones que no debería sentir hacia el rubio de plateados.
-Distancia Malfoy…- le advirtió Granger, pero pese a sus palabras, no hizo nada para alejarlo.
-Eres mi amortentia…- susurro Draco y se alejó. Hermione le miraba sorprendida, pero no tuvo tiempo para reaccionar, porque Snape hizo aparición dispuesto a comprobar como había quedado la poción de los jóvenes.
-¿Y el joven Potter?- interrogo el profesor observando el caldero.
-Tuvo que ir al baño…- le excuso Hermione.
-Bien. Veamos.- comento Snape dejando de prestar atención a los jóvenes para centrarse en el líquido que contenía el caldero.
Hermione estaba al lado derecho de Snape, pero sus ojos estaban fijos en el rubio que estaba a la izquierda del mismo. No tendría por qué importarle sus comentarios, pero le importaban. No sabía el motivo, pero su corazón se había acelerado cuando él se hubo acercado y esa repulsión que solía sentir no estaba…eso le aterrorizaba. "Eres mi amortentia…" se repitió en su subconsciente y Hermione sintió que se odiaba a si misma cuando sus ojos se volvieron hacia el rubio nuevamente.
Draco nunca levanto la mirada, se sentía nervioso, no había planeado aquellas palabras y sentía que había desnudado su alma delante de la persona equivocada. ¡Hermione le odiaba después de todo! Y si no le odiaba antes, luego de aquel beso, si lo hacía. Draco suspiro exasperado mientras escuchaba a Snape felicitar a Hermione, el profesor de giro a mirarle pero el rubio seguía con la vista clavada en la madera de la mesa.
- Está perfecta...me sorprende que un trabajo entre Graffindors y Slytherins salga bien.- comentó Snape antes de irse hacía su asiento y exclamar "Termino la clase"
No hubo acabado sus palabras cuando Draco ya había tomado su libro de pociones y salido casi huyendo del salón. Hermione le observó salir apresurado, mordió su labio inferior y dio un paso dispuesta a seguirle, pero no tardó en detenerse, sujetando el borde de la madera en un intento de contener sus impulsos. "Fue solo un tonto comentario. Seguramente algo trama." Se consoló la leona sintiendo como su corazón latía acelerado, pero intentando ignorar aquel latido desbocado.
- ¿A donde fue Harry, Mione?- le preguntó Ronald acercándose.
- Al parecer Ginny se sentía mal, Harry fue a acompañarle a la enfermería.- le explicó Granger, Ron abría sus ojos sorprendido.
- ¿Por que no me dijo? Es mi hermana pequeña.- exclamó el pelirrojo arrugando el entrecejo.
- No lo sé, no me explico...solo se fue.- se encogió de hombros la castaña.
- ¿Vamos a la enfermería entonces?- interrogo el pelirrojo.
- Claro...vamos...- susurró Hermione.
- Por cierto, tengo un plan para vengarnos de Malfoy...- le dijo Ron mientras salían del aula.
...
Continuara
¿Qué les pareció? ¿Comentarios?
